ADORACION EUCARISTICA
En el Nombre del Padre, del Hijo….
Bendito y alabado sea JESUS en el SANTISIMO SACRAMENTO DEL ALTAR
-sea por siempre BENDITO Y ALABADO
Querido Jesús. Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.
“Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios".
Así como los discípulos alrededor de tu mesa compartieron el pan y recibieron este mandato de
conmemorar tal acontecimiento, hoy nosotros queremos convertir la Eucaristía como el centro de
nuestra vida cristiana. Venimos a encontrarnos contigo vivo y resucitado, por eso ayúdanos para
que los afanes, preocupaciones y distracciones no nos alejen de este banquete de salvación. En
ocasiones, nos dejamos llevar por la angustia, la desesperanza y el dolor, pero Tú no nos dejas
solos, sino que siempre caminas a nuestro lado, nos llenas de tu gracia y nos explicas las escrituras,
aunque a veces no nos demos cuenta, siempre estas allí, ayúdanos Señor a tener plena confianza
en ti. (silencio -canto).
Señor Jesucristo, no dejamos de alabarte por tu presencia entre nosotros. Por manifestarnos la
misericordia del Padre que transforma y sana, por tu entrega total de amor que siempre engendra
vida plena. Delante de ti queremos abrir el corazón, queremos dejar que nos colmes de tu gracia, y
dejarnos contagiar por tu amor. Te presentamos nuestras vidas, con sus alegrías y esperanzas, con
sus dolores, sufrimiento y desafíos, seguros que encontramos consuelo y paz en Ti. (silencio-canto)
Perdón por no ser como tú, misericordioso para compartir el pan, no solo el pan corporal sino
también el pan de tu palabra, el pan de la salvación. (Perdón, Señor perdón)
Perdón Queremos al igual que los discípulos de Emaús pedirte Señor que te quedes y compartas
con nosotros nuestra mesa, queremos pedirte que nos des la gracia de Amar con el amor que mana
de ti. (Perdón, Señor perdón)
Perdón por no escucharte y por no reconocerte en tu palabra cuando nos hablas, perdón por no
interesarnos a veces en el hermano que necesita ser escuchado, por no ser voz donde se dificulta el
diálogo. (Perdón, Señor perdón)
Perdón por todas las veces que nos alejamos de ti y no cumplimos con el mandato y el llamado
que nos haces a la misión, evadiendo así nuestro compromiso como bautizados. (Perdón, Señor
perdón)
Perdón Señor por las veces que no hemos hecho visible la presencia de tu amor en nosotros y en
nuestras familias, y sobre todo por no llevar tu amor a los corazones que promueven la guerra y la
violencia. (Perdón, Señor perdón) (silencio-canto)
Hoy traemos a tu presencia los hermanos que colaboran con la Comunidad, los socios
protectores, los benefactores, te pedimos que bendigas sus vidas, sus afectos, sus proyectos. Que
sientan siempre la compañía y protección de María, en especial en los momentos en que el peso
de la Cruz se hace difícil. Devuélvele Señor el ciento por uno en gracias y bendiciones su
generosidad para que al final de sus vidas puedan escuchar tu amorosa voz diciendo: Vengan,
benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del
mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era
forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado
y fueron a verme´…..Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis
hermanos, conmigo lo hicieron´.(silencio-canto)
Te damos gracias Señor Jesucristo por quedarte con nosotros bajo las especies del Pan y del Vino y
alimentar nuestra alma. Te damos gracias porque, en este tiempo de gracia que vivimos, nos invitas
a la alegría y a comunicar con gozo a todos los hombres que has vencido la muerte.
Te damos gracias, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y Eterno, porque, aunque somos
pecadores y sin mérito alguno, has querido alimentarnos misericordiosamente con el Cuerpo y la
Sangre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Te damos gracias Señor por estar con nosotros en los momentos difíciles, porque ha sido un tiempo
propicio para renovar nuestra fe y nuestro compromiso. Te damos gracias Señor, porque siempre
escuchas nuestras oraciones e incluso aquellas que no nos guardamos en el corazón. (silencio-
canto)
Señor Jesús: Te damos gracias porque nos permites contemplarte en la Eucaristía, en este tiempo
de intimidad y silencio. Por medio del Espíritu Santo nos llamas a una profunda renovación, y nos
das tu Palabra para que encontremos la luz y la fuerza que necesitamos para caminar en
Comunidad. En este momento de oración te pedimos que nos abras al soplo del Espíritu, para que
descubramos tu presencia en nuestras vidas. Acepta nuestra debilidad y sírvete de nuestra pobreza
para manifestar a toda la riqueza de tu amor. Danos infinitas ansias y deseos de amor y gracia; y
concédenos todo aquello que nos haces desear.
Ayúdanos a vivir en permanente fidelidad a la vocación a la que nos has llamado desde toda la
eternidad; para que demos los frutos de santidad que esperas de nosotros. De modo que nuestras
vidas, consagradas a la gloria de Dios, sea para el mundo testimonio eficaz del amor que nos has
regalado. (silencio-canto)