REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
INSTITUTO UNIVIERSITARIO DE TECNOLOGÍA INSDUSTRIAL
EXTENSIÓN VALENCIA
Aspectos
relacionados con la
seguridad e higiene
dentro de una
empresa
Profesora: Ivana Santiago alumno: Johan Arévalo
Matricula: 23549 C.I. : 31.832.596
1. IDENTIFICACION DE LOS AGENTES DE RIESGOS.
Agentes físicos.
Los agentes físicos en una empresa son factores, elementos o situaciones que
tienen el potencial de causar daño a las personas, bienes, procesos o la propia
organización. Identificarlos y gestionarlos adecuadamente es esencial para
garantizar la seguridad, la salud y la continuidad operativa.
Pueden ocasionar daños inmediatos (como quemaduras por calor, congelación por
frío, pérdida de audición por ruido intenso) o efectos crónicos a largo plazo (como
sordera, enfermedades osteoarticulares por vibraciones o lesiones por
exposiciones prolongadas a radiación).
No son detectables por los sentidos directamente (por ejemplo, las radiaciones o
la humedad), por lo que requieren instrumentos especializados para su medición y
control.
Agentes químicos.
Los agentes químicos son sustancias o mezclas de sustancias que, debido a sus
propiedades fisicoquímicas, químicas o toxicológicas, pueden representar un
riesgo para la salud y seguridad de los trabajadores en el entorno laboral. Pueden
encontrarse en forma de sólidos (como polvos o fibras), líquidos (como aerosoles)
o gases (como vapores).
Es fundamental que las empresas identifiquen y gestionen adecuadamente los
agentes químicos presentes en el lugar de trabajo para garantizar la seguridad y
salud de los trabajadores.
Agentes biológicos.
Los agentes biológicos son organismos vivos microscópicos o sus derivados que,
al entrar en contacto con los seres humanos, pueden causar infecciones, alergias,
intoxicaciones o enfermedades graves. Estos incluyen virus, bacterias, hongos,
parásitos, cultivos celulares y agentes transmisibles no convencionales como los
priones.
Además, es fundamental realizar una evaluación de riesgos específica para cada
puesto de trabajo y mantener un programa de vigilancia de la salud para detectar
posibles efectos adversos a tiempo.
2. ENFERMEDADES PROFESIONALES.
Enfermedades ocupacionales.
1. Silicosis, Enfermedad respiratoria por exposición a polvo de sílice.
Riesgo asociado: Agentes químicos (polvo de sílice)
Descripción: La silicosis es una enfermedad pulmonar causada por la
inhalación prolongada de polvo de sílice, común en trabajadores de
minería, construcción y fabricación de vidrio. La exposición
prolongada a estas partículas es una amenaza para la salud de los
trabajadores en muchos sectores, la cual puede afectar su calidad de
vida.
Síntomas: Tos persistente, dificultad para respirar y fatiga.
Prevención: Uso de equipos de protección respiratoria, control de la
exposición al polvo y monitoreo de la calidad del aire en el lugar de
trabajo.
2. Asma ocupacional, Enfermedad respiratoria por exposición a alergenos en
el trabajo.
Riesgo asociado: Agentes biológicos (alérgenos)
Descripción: El asma ocupacional es una forma de asma inducida por
factores presentes en el entorno laboral, como polvo, productos químicos o
agentes biológicos. Es común en trabajadores de la industria alimentaria,
agricultura y limpieza.
Síntomas: Dificultad para respirar, tos y sibilancias.
Prevención: Identificación y control de los alérgenos en el lugar de trabajo,
uso de equipos de protección personal y ventilación adecuada.
2. Estrés laboral, Enfermedad mental por condiciones laborales adversas.
Riesgo asociado: Agentes psicosociales (estrés, acoso laboral)
Descripción: El estrés laboral crónico puede llevar a trastornos como
ansiedad, depresión y agotamiento. Factores como cargas de trabajo
excesivas, falta de control sobre las tareas y conflictos interpersonales son
comunes en sectores como la salud, la educación y el servicio público.
Síntomas: Fatiga, insomnio, irritabilidad y disminución del rendimiento
laboral.
Prevención: Implementación de programas de gestión del estrés, promoción
de un ambiente de trabajo saludable y apoyo psicológico para los
empleados.
POSIBLES CONSECUENCIAS PARA LA SALUD DEL TRABAJADOR.
Los riesgos laborales pueden tener consecuencias graves para la salud de los
trabajadores, afectando tanto su bienestar físico como psicológico. A continuación,
se detallan algunas de las principales consecuencias:
Consecuencias físicas
Enfermedades respiratorias: La exposición a agentes químicos o biológicos puede
causar afecciones como asma ocupacional, bronquitis crónica o incluso cáncer
pulmonar.
Trastornos musculoesqueléticos: Movimientos repetitivos, posturas
forzadas o manipulación de cargas pesadas pueden provocar lesiones en
la espalda, cuello y extremidades, como esguinces o hernias discales.
Pérdida auditiva ocupacional: La exposición prolongada a niveles elevados
de ruido puede causar pérdida auditiva progresiva.
Golpes de calor: Trabajar en condiciones de calor extremo sin medidas
adecuadas puede provocar deshidratación, agotamiento por calor o golpe
de calor, que en casos graves puede ser fatal.
Consecuencias psicológicas
Estrés laboral: La presión constante, las largas jornadas o la falta de
control sobre las tareas pueden desencadenar estrés crónico.
Ansiedad y depresión: Ambientes laborales tóxicos o falta de apoyo
pueden llevar a trastornos de ansiedad y depresión.
(agotamiento profesional): La sobrecarga de trabajo y la falta de
reconocimiento pueden causar agotamiento emocional y físico.
Consecuencias sociales y laborales
Absentismo laboral: Las enfermedades ocupacionales pueden aumentar las
ausencias al trabajo, afectando la productividad.
Conflictos interpersonales: El estrés y la fatiga pueden deteriorar las
relaciones con compañeros y superiores.
Disminución del rendimiento: La salud deteriorada impacta en la eficiencia y
calidad del trabajo realizado.
Consecuencias económicas
Pérdida de ingresos: La incapacidad para trabajar debido a una enfermedad
puede generar una pérdida significativa de ingresos
.
Costes médicos: Los tratamientos y rehabilitaciones pueden ser costosos
para los trabajadores y los sistemas de salud.
Impacto en la empresa: Las bajas laborales y la disminución de
productividad afectan negativamente a la rentabilidad de la empresa.
3. CONDICIONES DE HIGIENE INDUSTRIAL.
Higiene Industrial.
La higiene industrial es una disciplina preventiva que se enfoca en identificar,
evaluar y controlar los factores ambientales en el lugar de trabajo que pueden
afectar la salud de los trabajadores. Su objetivo principal es prevenir
enfermedades profesionales mediante la reducción o eliminación de agentes
peligrosos presentes en el entorno laboral.
Principales componentes de la higiene industrial
Identificación de riesgos: Detectar la presencia de agentes peligrosos en el
ambiente laboral, como sustancias químicas, físicos (ruido, vibraciones,
radiaciones) y biológicos (virus, bacterias, hongos).
Evaluación de riesgos: Medir y analizar los niveles de exposición a estos
agentes para determinar su impacto potencial en la salud de los
trabajadores.
Control de riesgos: Implementar medidas para reducir o eliminar la
exposición a los agentes peligrosos, tales como la sustitución de
sustancias, mejoras en los procesos de trabajo, uso de equipos de
protección personal y ventilación adecuada.
Medidas de higiene
Medidas de higiene laboral
Limpieza y desinfección periódica
Establecer un protocolo de limpieza regular para todas las áreas de trabajo,
incluyendo superficies de contacto frecuente, equipos y herramientas. Utilizar
productos desinfectantes aprobados y garantizar su correcta aplicación.
Ventilación adecuada
Asegurar una circulación de aire óptima en las instalaciones, abriendo ventanas o
utilizando sistemas de ventilación mecánica, para reducir la concentración de
contaminantes en el ambiente.
Control de plagas
Implementar medidas para prevenir la presencia de insectos, roedores y otras
plagas que puedan contaminar el entorno laboral. Esto incluye fumigaciones
periódicas y mantenimiento de las instalaciones.
4. ERGONOMIA EN EL TRABAJO.
Riesgos Ergonómicos.
Los riesgos ergonómicos son aquellos factores presentes en el entorno laboral
que pueden causar lesiones musculoesqueléticas, fatiga, estrés o malestar
general debido a una mala adaptación del puesto de trabajo a las características
físicas y psicológicas del trabajador. Estos riesgos pueden afectar la salud y el
bienestar de los empleados, disminuyendo su productividad y calidad de vida.
Implementar estas medidas no solo mejora la salud y el bienestar de los
empleados, sino que también aumenta la productividad y reduce el ausentismo
laboral. Es fundamental que las empresas adopten una cultura de prevención y
bienestar para asegurar un entorno de trabajo saludable.
Como Prevenir Riesgos Ergonómicos.
1. Diseño Ergonómico del puesto.
Ajuste de mobiliario:
Silla con soporte lumbar, ajustable en altura y respaldo.
Escritorio a la altura de los codos (~90°).
Monitor al nivel de los ojos, a unos 50-70 cm.
Espacio de trabajo organizado:
Herramientas y objetos al alcance, evitando extensiones y giros
innecesarios.
2. Posturas y pausas activas
Evitar posturas estáticas prolongadas: alternar entre estar sentado y de pie
si es posible.
Pausas activas cada 30–60 min: caminar un poco, estirar cuello, hombros,
muñecas, espalda.
3. Técnicas de levantamiento y manipulación de cargas
Maniobras seguras: acercarse al objeto, flexionar las rodillas, espalda recta
y utilizar piernas.
Uso de ayudas mecánicas cuando sea posible (carretillas, transpaletas).
5. FACTORES PSICOSOCIALES Y SU PREVENCION.
Factores de Riesgos Psicosocial afectan el desempeño Laboral.
Sobrecarga de trabajo: exceso de tareas, plazos ajustados y falta de
recursos provocan estrés, errores y desmotivación.
Ritmo de trabajo intenso y exigente: presión constante por cumplir objetivos
puede derivar en fatiga mental y agotamiento.
Jornadas largas, turnos nocturnos e irregularidad horaria: causan trastornos
del sueño, fatiga física y conflictos en la conciliación vida-trabajo.
Ambigüedad o conflicto de rol: funciones poco claras o contradictorias
generan ansiedad, frustración y confusión.
Autonomía, participación y control.
Baja autonomía: poca capacidad de decisión sobre las tareas y su
ejecución provoca pérdida de motivación y sensación de impotencia.
Falta de participación en decisiones: similar a la baja autonomía, también
aumenta la insatisfacción laboral.
PROPON DAL MENOS DOS MEDIDAS DE PREVENCION.
1. Evaluación y adaptación de la organización del trabajo.
Psicosociales: aplicar encuestas, entrevistas y observaciones para detectar
fuentes de estrés (sobrecarga, roles ambiguos, falta de control).
Reorganización de tareas: definir claramente roles y responsabilidades;
distribuir la carga de trabajo de forma equitativa; evitar plazos irreales y
permitir cierta autonomía en la planificación.