El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal común en mujeres en
edad reproductiva que afecta los niveles de hormonas y la función de los ovarios. Se
caracteriza por un desequilibrio en la producción de hormonas sexuales (estrógenos y
andrógenos), lo que puede llevar a una serie de síntomas y problemas de salud. Los
principales síntomas y características del SOP incluyen:
1. Irregularidades menstruales: Menstruaciones infrecuentes, irregulares o ausencia
de menstruación.
2. Exceso de andrógenos: Niveles elevados de hormonas masculinas, lo que puede
causar signos como aumento del vello facial y corporal (hirsutismo), acné y caída del
cabello.
3. Ovarios poliquísticos: Presencia de múltiples quistes pequeños en los ovarios
visibles en una ecografía, aunque no todas las mujeres con SOP tienen ovarios
poliquísticos.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) se clasifica en subtipos basados en los síntomas
principales, ya que no todas las personas con SOP presentan los mismos signos o
desequilibrios hormonales. Generalmente, se usan los Criterios de Rotterdam, que
requieren al menos dos de los tres síntomas principales para el diagnóstico:
1. Anovulación o irregularidades menstruales
2. Hiperandrogenismo (exceso de hormonas masculinas)
3. Ovarios poliquísticos visibles en una ecografía
Con base en estos criterios, los subtipos de SOP son:
1. SOP clásico o completo: Presenta las tres características principales (anovulación,
hiperandrogenismo y ovarios poliquísticos). Es el tipo más común y tiende a estar
asociado con resistencia a la insulina y un riesgo mayor de complicaciones
metabólicas.
2. SOP ovulatorio: En este caso, hay hiperandrogenismo y ovarios poliquísticos, pero
las menstruaciones son regulares. Este tipo se asocia menos con problemas de
fertilidad, pero aún puede tener síntomas de exceso de andrógenos y resistencia a la
insulina.
3. SOP no androgénico o de ovario poliquístico aislado: Aquí se presentan ovarios
poliquísticos e irregularidades menstruales, pero sin evidencia de
hiperandrogenismo. Este tipo tiende a tener menos síntomas relacionados con el
exceso de andrógenos y suele presentar menos problemas metabólicos.
4. SOP de hiperandrogenismo y anovulación: Se presenta con hiperandrogenismo e
irregularidades menstruales, pero sin ovarios poliquísticos visibles en una ecografía.
Este subtipo también se asocia con síntomas de exceso de andrógenos y puede
tener problemas metabólicos.
Clasificación según el perfil metabólico
Otra clasificación del SOP considera los aspectos metabólicos de la paciente:
● SOP con resistencia a la insulina: Este tipo suele estar asociado con obesidad,
resistencia a la insulina y un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
● SOP sin resistencia a la insulina: En este caso, los niveles de glucosa en sangre
son normales, y el riesgo de complicaciones metabólicas es menor.
Esta clasificación ayuda a orientar el tratamiento, ya que el enfoque puede variar según el
subtipo y las necesidades individuales.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las afecciones endocrinas más comunes
en mujeres en edad reproductiva y tiene una prevalencia mundial significativa. La
epidemiología del SOP varía de acuerdo con la población estudiada, los criterios de
diagnóstico utilizados y otros factores, como el estilo de vida y el contexto geográfico. A
continuación, se presentan algunos puntos clave sobre la epidemiología del SOP:
1. Prevalencia global: Se estima que entre el 6 % y el 20 % de las mujeres en edad
reproductiva tienen SOP, según los criterios diagnósticos aplicados (como los
criterios de Rotterdam o el Consenso de los Institutos Nacionales de Salud). Con los
criterios de Rotterdam, la prevalencia tiende a ser mayor.
2. Factores étnicos y geográficos: La prevalencia del SOP puede variar según la
etnia y la región. Estudios han mostrado que las mujeres del sur de Asia, Medio
Oriente y algunas regiones de América Latina presentan una prevalencia más alta
en comparación con mujeres de Europa o Norteamérica. Factores genéticos,
ambientales y estilos de vida particulares pueden influir en estas diferencias.
3. Edad: El SOP afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva (desde la
adolescencia hasta los 40 años). Aunque puede detectarse en adolescentes con
ciclos menstruales irregulares, la frecuencia de diagnóstico tiende a aumentar en
mujeres de entre 20 y 30 años, ya que muchos casos se identifican cuando se busca
tratamiento para problemas de fertilidad.
4. Factores de riesgo:
○ Genética: Existe una predisposición genética al SOP, ya que es común
encontrar antecedentes familiares en mujeres diagnosticadas.
○ Resistencia a la insulina: Se estima que alrededor del 50 % al 70 % de las
mujeres con SOP presentan resistencia a la insulina, independientemente de
su peso corporal, lo que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
○ Obesidad: Aunque el SOP también ocurre en mujeres delgadas, la obesidad
es un factor de riesgo importante y está presente en aproximadamente el 30
% al 75 % de los casos, según el país y la población estudiada. La obesidad
puede agravar los síntomas y aumentar el riesgo de complicaciones
metabólicas.
5. Complicaciones de salud asociadas: Las mujeres con SOP tienen un mayor
riesgo de desarrollar diversas complicaciones a largo plazo, entre las que destacan:
○ Diabetes tipo 2 y síndrome metabólico debido a la resistencia a la insulina.
○ Enfermedades cardiovasculares, ya que el SOP se asocia con factores de
riesgo como hipertensión y dislipidemia.
○ Problemas de fertilidad: Hasta el 75 % de las mujeres con infertilidad
ovulatoria tienen SOP.
○ Trastornos psiquiátricos: Mayor incidencia de ansiedad, depresión y
trastornos del estado de ánimo.
6. Tendencia al diagnóstico en aumento: Con la mayor visibilización y comprensión
del SOP, así como la mejora de los criterios diagnósticos y la concientización, el
diagnóstico de SOP ha aumentado en las últimas décadas.
Este perfil epidemiológico resalta la importancia de un diagnóstico temprano y un manejo
adecuado del SOP para reducir los riesgos y mejorar la calidad de vida de quienes lo
padecen.
La fisiopatología del síndrome de ovario poliquístico (SOP) es compleja y multifactorial,
implicando una interacción de factores genéticos, hormonales y ambientales. Aunque la
causa exacta no se conoce, se han identificado varios mecanismos clave que contribuyen al
desarrollo del SOP. Los factores principales incluyen disfunción hormonal, resistencia a la
insulina y alteraciones ováricas.
Principales mecanismos de la fisiopatología del SOP
1. Alteraciones en la secreción de gonadotropinas:
○ Las mujeres con SOP suelen presentar una elevación de la hormona
luteinizante (LH) en relación con la hormona foliculoestimulante (FSH), lo
cual altera el ciclo menstrual y la ovulación.
○ El aumento de LH estimula en exceso a las células de la teca ovárica,
produciendo más andrógenos (como testosterona y androstenediona).
○ La deficiencia de FSH interfiere en el desarrollo de los folículos ováricos,
impidiendo que maduren adecuadamente y llevando a la formación de
folículos quísticos.
2. Exceso de andrógenos (hiperandrogenismo):
○ Los altos niveles de andrógenos son una característica principal del SOP y
se producen tanto en los ovarios como en las glándulas suprarrenales.
○ Este exceso de andrógenos causa síntomas como hirsutismo (vello excesivo
en áreas típicamente masculinas), acné y alopecia androgenética.
○ Además, el hiperandrogenismo inhibe la maduración folicular, lo que
contribuye a los ciclos anovulatorios (ausencia de ovulación) y a la
infertilidad.
3. Resistencia a la insulina y hiperinsulinemia:
○ Hasta el 70 % de las mujeres con SOP presentan resistencia a la insulina
(RI), lo que obliga al páncreas a producir más insulina (hiperinsulinemia) para
mantener niveles normales de glucosa en sangre.
○ La hiperinsulinemia agrava el hiperandrogenismo, ya que la insulina
estimula directamente la producción de andrógenos en las células de la
teca ovárica e inhibe la síntesis de globulina transportadora de hormonas
sexuales (SHBG), lo que incrementa los niveles de andrógenos libres en el
cuerpo.
○ La resistencia a la insulina está asociada con un mayor riesgo de obesidad,
diabetes tipo 2 y otros problemas metabólicos en mujeres con SOP.
4. Inflamación crónica de bajo grado:
○ Las mujeres con SOP suelen presentar un estado de inflamación crónica
de bajo grado, evidenciado por niveles elevados de marcadores
inflamatorios, como la proteína C reactiva (PCR).
○ Esta inflamación contribuye a la resistencia a la insulina y al riesgo de
complicaciones metabólicas y cardiovasculares.
5. Factores genéticos y epigenéticos:
○ El SOP tiene una fuerte componente genética y se observa frecuentemente
en mujeres con antecedentes familiares de la condición.
○ Factores epigenéticos (cambios en la expresión genética influenciados por el
ambiente) también pueden jugar un rol importante, especialmente en
respuesta a factores como la dieta, la obesidad y la exposición a ciertos
factores ambientales.
Mecanismo de formación de ovarios poliquísticos
La combinación de anovulación crónica y desequilibrio en las hormonas gonadotropinas (LH
elevada, FSH baja) provoca la formación de quistes múltiples en los ovarios. La
acumulación de folículos inmaduros crea la apariencia de “ovarios poliquísticos” observada
en la ecografía, aunque no todas las mujeres con SOP presentan estos quistes.
Ciclo de retroalimentación del SOP
Los mecanismos anteriores interactúan entre sí en un ciclo de retroalimentación
negativa: la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia aumentan la producción de
andrógenos, el hiperandrogenismo interfiere con la ovulación, y la anovulación y el exceso
de andrógenos a su vez promueven la formación de ovarios poliquísticos y la persistencia
del síndrome.
Implicaciones clínicas
La fisiopatología compleja del SOP explica la gran variedad de síntomas que presentan las
mujeres, así como las complicaciones a largo plazo, que incluyen infertilidad, obesidad,
síndrome metabólico, diabetes tipo 2, y enfermedades cardiovasculares. Por ello, el
tratamiento del SOP se centra en abordar varios de estos mecanismos para aliviar los
síntomas y reducir las complicaciones.
El cuadro clínico del síndrome de ovario poliquístico (SOP) es variado y depende de los
desequilibrios hormonales específicos en cada persona. A continuación se describen los
síntomas y signos más comunes del SOP:
1. Irregularidades menstruales
● Oligomenorrea: Ciclos menstruales prolongados (más de 35 días entre períodos) o
infrecuentes (menos de 9 menstruaciones al año).
● Amenorrea: Ausencia completa de menstruación durante más de tres meses.
● Menorragia: Sangrado menstrual abundante cuando la menstruación ocurre, debido
a la acumulación prolongada del endometrio.
2. Hiperandrogenismo (exceso de hormonas masculinas)
● Hirsutismo: Aumento del vello grueso en zonas típicamente masculinas (rostro,
pecho, abdomen, espalda).
● Acné: Suele presentarse en áreas hormonales como el rostro, la espalda y el pecho,
y puede ser de moderado a severo.
● Alopecia androgenética: Pérdida de cabello en patrón masculino, generalmente en
la parte superior de la cabeza.
● Seborrea: Aumento en la producción de grasa en la piel, que puede agravar el acné
y dar una apariencia de piel grasosa.
3. Ovarios poliquísticos (en ecografía)
● Presencia de múltiples quistes pequeños (generalmente de 2 a 9 mm) en los
ovarios, visibles en una ecografía transvaginal o abdominal.
● No todas las mujeres con SOP presentan ovarios poliquísticos, y no todas las
mujeres con ovarios poliquísticos tienen SOP.
4. Resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas
● Resistencia a la insulina: Dificultad del cuerpo para utilizar la insulina de manera
eficiente, lo que puede conducir a altos niveles de glucosa en sangre.
● Hiperinsulinemia: Aumento de los niveles de insulina en sangre como
compensación a la resistencia a la insulina.
● Aumento de peso: Especialmente en el área abdominal, aunque el SOP también se
presenta en mujeres con peso normal o bajo.
● Dificultad para perder peso: Muchas mujeres con SOP encuentran difícil reducir el
peso debido a la resistencia a la insulina.
● Dislipidemia: Niveles elevados de colesterol LDL ("malo") y triglicéridos, con niveles
bajos de colesterol HDL ("bueno").
● Hipertensión arterial: Riesgo aumentado de presión arterial alta.
5. Problemas de fertilidad
● La anovulación crónica (ausencia de ovulación regular) dificulta o impide la
concepción.
● Puede ser una de las causas principales de infertilidad en mujeres con SOP.
● Aquellas mujeres que ovulan irregularmente pueden tener embarazos, pero
presentan un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo, como aborto
espontáneo.
6. Problemas psicológicos y emocionales
● Ansiedad y depresión: A menudo presentes debido a factores hormonales y al
impacto emocional de los síntomas (como el acné o el hirsutismo).
● Problemas de autoestima: La apariencia física afectada por el SOP (vello no
deseado, acné) puede afectar negativamente la autoestima.
● Trastornos de la alimentación: Existe una mayor prevalencia de comportamientos
alimenticios desordenados en mujeres con SOP, como resultado de las dificultades
para controlar el peso.
7. Otros síntomas relacionados
● Fatiga: Sentimiento de cansancio constante, probablemente vinculado con
alteraciones metabólicas y hormonales.
● Dolores pélvicos: En algunas mujeres, el SOP puede provocar molestias en la zona
pélvica, aunque no es un síntoma tan común.
8. Complicaciones a largo plazo
● Diabetes tipo 2: La resistencia a la insulina y la obesidad aumentan el riesgo de
diabetes.
● Enfermedades cardiovasculares: El perfil metabólico desfavorable eleva el riesgo
de enfermedades del corazón.
● Síndrome metabólico: Conjunto de factores de riesgo como obesidad central,
hipertensión, dislipidemia y altos niveles de glucosa.
● Cáncer de endometrio: Las irregularidades menstruales y el exceso de estrógenos
sin la oposición de progesterona pueden llevar a hiperplasia del endometrio y, en
algunos casos, a cáncer de endometrio.
El diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico (SOP) es clínico y se basa en la
evaluación de síntomas, antecedentes médicos, y estudios de laboratorio e imagen. El
diagnóstico se realiza principalmente mediante los Criterios de Rotterdam, aunque también
existen otros criterios, como los del Instituto Nacional de Salud (NIH) y el Consenso de
Andrógenos Excesivos y SOP (AES). Los criterios de Rotterdam son los más ampliamente
utilizados en la práctica clínica y requieren la presencia de al menos dos de los tres criterios
siguientes:
Criterios de Rotterdam (2003)
1. Irregularidades menstruales o anovulación crónica
○ Oligomenorrea (ciclos largos, de más de 35 días) o amenorrea (ausencia de
menstruación por tres o más meses).
○ Estos trastornos menstruales reflejan un problema de ovulación, común en el
SOP.
2. Hiperandrogenismo clínico o bioquímico
○ Clínico: Presencia de signos físicos de exceso de andrógenos, como
hirsutismo (crecimiento de vello grueso en áreas donde suele crecer en
hombres), acné o alopecia androgenética.
○ Bioquímico: Elevación de andrógenos (testosterona libre, androstendiona o
dehidroepiandrosterona -DHEA-) en pruebas de laboratorio.
3. Ovarios poliquísticos en ecografía:
○ En una ecografía transvaginal o pélvica, se observa la presencia de 12 o más
folículos en cada ovario de entre 2-9 mm de diámetro, o un volumen ovárico
superior a 10 cm³.
○ No es necesario que ambos ovarios presenten estas características para
cumplir este criterio.
○ Cabe destacar que la presencia de ovarios poliquísticos por sí sola no es
suficiente para el diagnóstico de SOP, ya que pueden encontrarse en mujeres
sin esta condición.
Evaluación de Laboratorio
Para confirmar y complementar el diagnóstico, se recomienda realizar varias pruebas de
laboratorio:
● Perfil hormonal: Medición de andrógenos (testosterona total y libre, DHEA-S) para
evaluar hiperandrogenismo.
● Hormona luteinizante (LH) y hormona foliculoestimulante (FSH): Muchas
mujeres con SOP presentan una relación LH/FSH elevada.
● Perfil tiroideo: Para descartar hipotiroidismo, que también puede causar
irregularidades menstruales.
● Prolactina: Para descartar hiperprolactinemia, otra causa de amenorrea.
● Perfil metabólico:
○ Glucosa en ayunas e insulina para evaluar resistencia a la insulina y el riesgo
de diabetes tipo 2.
○ Prueba de tolerancia a la glucosa en algunas pacientes.
○ Perfil de lípidos para detectar dislipidemia (niveles altos de colesterol LDL y
triglicéridos, y bajos de colesterol HDL).
Ecografía transvaginal
La ecografía transvaginal es el estudio de elección para evaluar los ovarios y confirmar el
criterio de ovarios poliquísticos. En adolescentes y mujeres jóvenes que no son
sexualmente activas, puede realizarse una ecografía abdominal.
Diagnóstico diferencial
Es fundamental descartar otras condiciones que puedan causar síntomas similares antes de
confirmar el diagnóstico de SOP. Entre los diagnósticos diferenciales importantes están:
● Hiperplasia suprarrenal congénita de inicio tardío: Puede causar síntomas de
hiperandrogenismo.
● Síndrome de Cushing: Trastorno en el que el cuerpo produce cortisol en exceso, lo
que puede llevar a un aumento de peso, resistencia a la insulina e hirsutismo.
● Hiperprolactinemia: Niveles elevados de prolactina pueden causar irregularidades
menstruales.
● Trastornos tiroideos: El hipotiroidismo puede causar síntomas como aumento de
peso e irregularidades menstruales.
● Tumores ováricos o suprarrenales: Algunos tumores pueden producir andrógenos
en exceso y causar síntomas de hiperandrogenismo.
Criterios de NIH y AES
● Criterios del Instituto Nacional de Salud (NIH): Requiere la presencia de
hiperandrogenismo y disfunción ovulatoria (anovulación) para el diagnóstico,
excluyendo el criterio de ovarios poliquísticos.
● Criterios de AES: Requiere la presencia de hiperandrogenismo (clínico o
bioquímico) junto con disfunción ovulatoria o presencia de ovarios poliquísticos.
El tratamiento del síndrome de ovario poliquístico (SOP) se centra en aliviar los síntomas,
mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo. El enfoque del
tratamiento es integral y se adapta a las necesidades de cada paciente, considerando si
desea mejorar su fertilidad, controlar síntomas como el hirsutismo o la irregularidad
menstrual, o reducir el riesgo de problemas metabólicos.
1. Cambios en el estilo de vida
● Dieta balanceada: Mantener una dieta equilibrada y baja en carbohidratos refinados
puede ayudar a controlar los niveles de insulina y reducir el peso.
● Ejercicio regular: Se recomienda ejercicio aeróbico y de resistencia, ya que ayuda
a mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir el peso y mejorar la salud
cardiovascular.
● Control de peso: La pérdida de peso del 5-10 % puede mejorar la ovulación, la
regulación menstrual y reducir los síntomas de hiperandrogenismo, especialmente
en mujeres con sobrepeso u obesidad.
2. Tratamiento farmacológico
Regulación del ciclo menstrual
● Anticonceptivos orales combinados: Son el tratamiento más común para regular
el ciclo menstrual, reducir los niveles de andrógenos y mejorar el acné y el
hirsutismo. Ayudan a reducir el riesgo de cáncer de endometrio.
● Progesterona cíclica: En mujeres que no desean tomar anticonceptivos orales, el
uso de progesterona cíclica (cada 1-3 meses) puede regular el ciclo y reducir el
riesgo de hiperplasia endometrial.
Control del hiperandrogenismo
● Antiandrógenos: Los medicamentos como la espironolactona y el acetato de
ciproterona se usan para reducir el crecimiento de vello no deseado (hirsutismo) y el
acné al bloquear los efectos de los andrógenos. Estos suelen combinarse con
anticonceptivos para evitar el riesgo de feminización fetal si la mujer queda
embarazada.
● Antibióticos y retinoides: Pueden utilizarse para el acné en combinación con otros
tratamientos.
Tratamiento de la resistencia a la insulina
● Metformina: Este medicamento ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y puede
ayudar a regular el ciclo menstrual y reducir el riesgo de diabetes tipo 2. En algunas
pacientes, también ayuda a reducir el peso y mejorar la ovulación.
● Inhibidores de la DPP-4 o agonistas del GLP-1: Pueden considerarse en mujeres
con obesidad y resistencia a la insulina severa, aunque no son de primera línea.
Tratamiento de infertilidad
● Citrato de clomifeno: Es el medicamento de primera línea para inducir la ovulación
en mujeres con SOP que desean quedar embarazadas.
● Letrozol: Este inhibidor de la aromatasa es una alternativa al clomifeno y, en
algunos estudios, ha mostrado mejores resultados en la inducción de la ovulación en
mujeres con SOP.
● Gonadotropinas: Se utilizan cuando los tratamientos orales no han sido efectivos.
Las inyecciones de gonadotropinas requieren monitoreo cuidadoso para evitar el
síndrome de hiperestimulación ovárica.
● Metformina: En mujeres con resistencia a la insulina, la metformina puede mejorar
la ovulación y, a menudo, se usa en combinación con otros tratamientos de fertilidad.
3. Tratamientos no farmacológicos para el hirsutismo
● Depilación láser o luz pulsada intensa (IPL): Estos métodos ofrecen una
reducción a largo plazo del vello y pueden ser efectivos para mujeres con SOP.
● Electrólisis: Otro método para la eliminación de vello que ofrece resultados
duraderos.
● Depilación y afeitado: Son métodos temporales, pero muchas pacientes optan por
estos métodos junto con el tratamiento farmacológico para el hirsutismo.
4. Apoyo psicológico
● Las mujeres con SOP pueden experimentar ansiedad, depresión y problemas de
autoestima debido a los síntomas físicos y las dificultades de fertilidad. El apoyo
psicológico, como la terapia cognitivo-conductual, y el apoyo de grupos de pacientes
pueden ser beneficiosos.
● Los trastornos alimenticios también son más comunes en el SOP, por lo que se
recomienda trabajar con un profesional de salud mental si fuera necesario.
5. Monitorización y manejo de riesgos a largo plazo
● Control metabólico: Se recomienda realizar monitoreos periódicos de los niveles de
glucosa, perfil lipídico y presión arterial, ya que el SOP aumenta el riesgo de
síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
● Exámenes ginecológicos: Para prevenir la hiperplasia y el cáncer de endometrio,
es importante realizar controles regulares, especialmente en mujeres con ciclos
menstruales irregulares.
Enfoque personalizado
El tratamiento del SOP debe ser personalizado, según las prioridades de la paciente y su
perfil de síntomas. Las mujeres que desean quedar embarazadas tendrán un enfoque
diferente al de aquellas que buscan aliviar síntomas como el hirsutismo o regular el ciclo
menstrual. Es fundamental trabajar con un equipo de salud multidisciplinario (ginecólogo,
endocrinólogo, nutricionista, y psicólogo) para un tratamiento integral y adaptado a las
necesidades de cada paciente.
Fases del ciclo ovárico
El ciclo ovárico es una serie de eventos hormonales y fisiológicos que ocurren en el ovario y
que están dirigidos a la maduración y liberación de un óvulo para la posible fecundación.
Este ciclo tiene una duración promedio de 28 días, aunque puede variar entre 21 y 35 días
en diferentes mujeres. El ciclo ovárico se divide en tres fases principales: fase folicular,
ovulación y fase lútea, cada una con sus propias características hormonales y cambios en el
ovario.
1. Fase folicular
● Duración: Desde el día 1 hasta aproximadamente el día 14 (variable).
● Características:
○ Esta fase comienza el primer día de la menstruación y se caracteriza por el
desarrollo de los folículos ováricos.
○ La hormona foliculoestimulante (FSH), producida por la hipófisis, estimula
el crecimiento de varios folículos en el ovario, cada uno de los cuales
contiene un óvulo inmaduro.
○ A medida que los folículos crecen, producen estrógenos, principalmente
estradiol, que ayuda a engrosar el revestimiento del endometrio en el útero
en preparación para una posible implantación.
● Selección del folículo dominante:
○ A mitad de la fase folicular, uno de los folículos se convierte en el folículo
dominante y continúa madurando mientras que los demás se atrofian.
○ El folículo dominante aumenta su producción de estrógeno, lo que contribuye
a la inhibición de la liberación de FSH para evitar que otros folículos sigan
desarrollándose.
● Retroalimentación hormonal:
○ Los niveles elevados de estrógenos proporcionan retroalimentación negativa
a la hipófisis, lo que reduce temporalmente la secreción de FSH, asegurando
que solo un folículo llegue a la maduración completa.
2. Ovulación
● Duración: Ocurre alrededor del día 14, en un ciclo promedio de 28 días, pero puede
variar.
● Características:
○ Los niveles elevados de estrógeno provocan una retroalimentación positiva
que induce un aumento repentino en la hormona luteinizante (LH),
conocido como el pico de LH, y un leve aumento en la FSH.
○ Este pico de LH desencadena la ruptura del folículo dominante y la
liberación del óvulo maduro, un proceso conocido como ovulación.
● Liberación del óvulo:
○ El óvulo es expulsado del folículo hacia la trompa de Falopio, donde puede
ser fecundado por un espermatozoide.
○ El óvulo liberado es viable durante aproximadamente 12 a 24 horas, y si no
es fecundado, se degrada.
● Signos físicos de la ovulación:
○ Algunas mujeres pueden experimentar cambios en el flujo cervical, que se
vuelve más elástico y transparente, similar a la clara de huevo.
○ También pueden sentir una leve molestia abdominal conocida como
mittelschmerz, causada por la ruptura del folículo.
3. Fase lútea
● Duración: Desde la ovulación hasta el inicio de la menstruación, aproximadamente
14 días.
● Características:
○ Después de la ovulación, el folículo roto se transforma en el cuerpo lúteo,
una estructura que produce progesterona y, en menor medida, estrógenos.
○ La progesterona ayuda a mantener el endometrio engrosado y a prepararlo
para la implantación de un embrión si se produce la fecundación.
● Retroalimentación hormonal negativa:
○ Los niveles elevados de progesterona proporcionan retroalimentación
negativa al hipotálamo y la hipófisis, lo que reduce la secreción de FSH y LH,
previniendo el desarrollo de nuevos folículos mientras el cuerpo lúteo esté
activo.
● Destino del cuerpo lúteo:
○ Si no se produce la fecundación, el cuerpo lúteo se degenera
aproximadamente 10 a 12 días después de la ovulación, y deja de producir
progesterona y estrógenos.
○ La disminución de estas hormonas provoca el desprendimiento del
endometrio, iniciando el sangrado menstrual y un nuevo ciclo.
○ Si el óvulo es fecundado y se implanta en el útero, el cuerpo lúteo es
mantenido por la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG),
secretada por el embrión, permitiendo que continúe la producción de
progesterona para mantener el embarazo temprano.
Regulación hormonal del ciclo ovárico
La regulación del ciclo ovárico implica una compleja interacción entre el hipotálamo, la
hipófisis y los ovarios, conocida como el eje hipotalámico-hipofisario-gonadal:
● Hipotálamo: Libera hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) en pulsos
que estimulan a la hipófisis anterior.
● Hipófisis anterior: En respuesta a la GnRH, la hipófisis libera FSH y LH.
○ FSH estimula el crecimiento de los folículos en la fase folicular.
○ LH promueve la maduración del folículo y desencadena la ovulación.
● Ovarios: Los folículos en desarrollo producen estrógenos, y el cuerpo lúteo produce
progesterona y algo de estrógeno en la fase lútea. La progesterona inhibe la
liberación de GnRH, LH y FSH, previniendo la maduración de nuevos folículos
durante esta fase.
Resumen del ciclo ovárico
1. Fase folicular: Desarrollo y maduración del folículo bajo la influencia de FSH y
producción de estrógenos.
2. Ovulación: Pico de LH que provoca la liberación del óvulo.
3. Fase lútea: Formación del cuerpo lúteo y secreción de progesterona para mantener
el endometrio; si no hay fecundación, el cuerpo lúteo se degenera, disminuyen los
niveles hormonales, y comienza un nuevo ciclo con la menstruación.
Ciclo menstrual y su relación con el ciclo ovárico
El ciclo menstrual y el ciclo ovárico están estrechamente relacionados. La fase folicular y la
ovulación del ciclo ovárico corresponden a la fase proliferativa del ciclo menstrual, en la cual
el endometrio se engrosa bajo la influencia de los estrógenos. La fase lútea del ciclo ovárico
corresponde a la fase secretora del ciclo menstrual, caracterizada por el mantenimiento del
endometrio bajo la acción de la progesterona.
El ciclo ovárico y su correcta regulación son esenciales para la fertilidad y la reproducción
en las mujeres. Alteraciones en este ciclo pueden llevar a problemas de fertilidad, ciclos
irregulares o trastornos hormonales, como en el caso del síndrome de ovario poliquístico
(SOP).