PROGRAMACIÓN LINEAL: UNA HERRAMIENTA PARA LA TOMA DE DECISIONES ÓPTIMAS
Autor: Tomás Medina Caracas
Fecha: 29 de julio de 2025
La programación lineal es una técnica matemática utilizada para optimizar procesos mediante la
asignación eficiente de recursos limitados. Se aplica en problemas donde se desea maximizar o
minimizar una función lineal (como ganancias o costos), sujeta a ciertas restricciones también
lineales. Es ampliamente usada en áreas como la economía, la ingeniería, la logística, la agricultura
y la administración.
¿En qué consiste?
La programación lineal busca encontrar la mejor solución a un problema, respetando ciertas
condiciones. Por ejemplo, una empresa puede querer maximizar sus beneficios produciendo dos
productos, pero solo dispone de una cantidad limitada de materias primas, tiempo y mano de
obra.
El modelo matemático básico consta de:
Una función objetivo: Representa lo que se desea optimizar (ej. maximizar ganancias o
minimizar costos).
Restricciones: Ecuaciones o inecuaciones lineales que representan las limitaciones del
problema.
Variables de decisión: Elementos sobre los que se toma la decisión (ej. cuántas unidades
producir de cada producto).
Método gráfico y simplex
Cuando un problema tiene solo dos variables, se puede resolver mediante el método gráfico,
representando las restricciones en un plano cartesiano y localizando la región factible. Sin
embargo, para problemas más complejos con muchas variables, se utiliza el método simplex, un
algoritmo que permite encontrar la solución óptima de manera sistemática.
Aplicaciones prácticas
Logística: Optimización de rutas de transporte, distribución de mercancías o programación
de turnos.
Industria: Determinar el nivel óptimo de producción para reducir costos y maximizar la
eficiencia.
Agricultura: Distribuir terrenos para cultivos de manera rentable.
Finanzas: Asignar presupuestos o inversiones con los mejores resultados posibles.
Conclusión
La programación lineal es una herramienta poderosa para la toma de decisiones racionales y
eficientes, especialmente en contextos donde los recursos son escasos y se busca el máximo
rendimiento. Su aplicación en el mundo real demuestra cómo las matemáticas pueden ser claves
para resolver problemas concretos de forma lógica y sistemática.