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Módulo 2 - Lectura 1

El diseño editorial ha evolucionado con la tecnología digital, ampliando su campo de acción y transformando los hábitos de lectura. Este proceso involucra roles clave como el autor, editor y diseñador, quienes colaboran para crear publicaciones que sean informativas y atractivas. El caso del libro 'Indicios' ilustra cómo el diseño debe adaptarse a las necesidades del mercado y a las características del contenido para ofrecer una experiencia de lectura efectiva.

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Módulo 2 - Lectura 1

El diseño editorial ha evolucionado con la tecnología digital, ampliando su campo de acción y transformando los hábitos de lectura. Este proceso involucra roles clave como el autor, editor y diseñador, quienes colaboran para crear publicaciones que sean informativas y atractivas. El caso del libro 'Indicios' ilustra cómo el diseño debe adaptarse a las necesidades del mercado y a las características del contenido para ofrecer una experiencia de lectura efectiva.

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El diseño editorial y el diseño de libro

El área profesional denominada diseño editorial ha sufrido numerosos cambios a


partir de la irrupción de la tecnología digital. Estos cambios no son solo en el soporte
de las piezas, sino, mucho más profundamente, en los hábitos y comportamientos
de lectura de los públicos que, paulatinamente, se han transformado, según las
nuevas posibilidades multimediales e interactivas.
El diseño editorial ha visto ampliar de modo drástico su campo de acción,
multiplicándose la variedad de formatos de publicaciones y tipos de contenidos,
según las distintas funciones que persiguen y a los públicos que se dirigen. El
mercado demanda más trabajo compositivo y de edición y requiere de
conocimientos cada vez más específicos en los diferentes rubros de las piezas.

¿Qué es el diseño editorial?

Caso

Los roles del proceso

¿Cómo se diseña un libro?

Referencias
Lección 1 de 5

¿Qué es el diseño editorial?

El diseño editorial es el área del diseño de comunicación visual encargada de


diseñar, componer y producir publicaciones, o sea, editar contenidos.

La palabra “edición” proviene del latín y se descompone en los siguientes


elementos:

El verbo edere, que significa publicar.

El sufijo “-ción”, que es acción y efecto.

Se trata entonces de un área del diseño transversal a la mayoría de las


demás especializaciones, puesto que abarca todo tipo de publicación, desde
las tradicionales, como libros, revistas y periódicos impresos y digitales,
hasta el diseño de interfaces web y de celular.

En toda tarea de composición y edición de imágenes y textos subyacen los


principios del diseño editorial que tiene por objetivo facilitar el acceso, la
transmisión y el entendimiento de contenidos e información de toda índole,
a los públicos que se dirige, por los medios gráficos.
C O NT I NU A R
Lección 2 de 5

Caso

 Para abordar los contenidos de este módulo, y a lo largo de las


cuatro lecturas correspondientes, se desarrollará un caso
profesional de diseño editorial de libro.

La empresa editorial New se dedica a la edición, producción y


venta de libros, tanto en sus soportes impresos como
digitales.

La empresa afronta un nuevo proyecto. Se trata de un libro


literario, de suspenso eléctrico, casi terror. Se trata de una serie
de asesinatos y la historia de los detectives que los investigan.
Lleva por título Indicios y como subtítulo “¿Eres capaz de ver
más allá?”.

El libro posee dos particularidades: no se trata de una lectura


enteramente lineal, sino que el lector debe tomar decisiones
que afectarán a la trama y al desenlace. A la linealidad del
contenido principal, se le agrega una narrativa paralela, que
aísla ciertos elementos del texto como si fueran breves relatos
explicativos sobre el texto central.

Se producirán 10 000 ejemplares impresos y la versión digital


será multimedia e interactiva.
Ambas versiones contendrán textos e imágenes (ilustraciones
y esquemas del proceso de los detectives). La versión digital,
además, contendrá animaciones y sonidos.

La autora del libro se llama Stephanie L. Queen y se trata de


una escritora de novelas de suspenso muy afamada. De hecho,
la editorial New ya ha publicado tres de sus libros.

El público objetivo está compuesto por personas de 16 años


en adelante, ya que por el contenido mismo no es apto para
menores de esa edad. El rango etario llega hasta
aproximadamente los 30 años, pero no se excluye a un público
de mayor edad. Son personas que disfrutan de la lectura, las
novelas y del género expuesto. Poseen un nivel educativo
medio y superior.

El libro es un producto de lectura de esparcimiento, por lo que


se presupone que los lectores lo leen durante sus horarios de
ocio.

Luego de haber pasado por el área de marketing y el de revisión


editorial, el libro está listo para la etapa de diseño, cuya tarea la
asumirá su diseñador gráfico, Roy. Pero ¿qué es un libro?

La definición de la Real Academia Española (s.f.,


[Link] dice: “conjunto de muchas hojas de papel u
otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen”;
“obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión
suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en
otro soporte”.

La definición se ha visto obligada a actualizarse a partir de los


nuevos medios tecnológicos y se encuentra actualmente en debate
y transformación, ya que, según las nuevas perspectivas, incluso
algunos sitios web podrían ser considerados libros.

Aunando las características de las nuevas definiciones se puede


decir que un libro es un cuerpo conceptual enmarcado en una obra
de edición y publicación única o esporádica. En el caso de los
impresos, a efectos legales y de registro, debe poseer al menos 49
páginas y su equivalente en formato digital. Con menos de esta
cantidad, se considera un folleto.

Un libro, al ser un corpus conceptual, cuando posee una extensión


muy grande suele dividirse en unidades llamadas tomos. Los tomos
no son libros individuales, sino partes del libro general que resulta
de la suma de todos los tomos.

Por supuesto, la editorial New se ha cerciorado de que el libro


cuente con la extensión requerida para ser registrado como tal, y el
libro ya posee su ISBN (International Standard Book Number o, en
español, número de libro internacional estándar) que permite los
resguardos legales del autor y su comercialización.

Habiendo aclarado esto, ¿cómo se produce un libro?, ¿cuál es el rol


del diseñador en dicho proceso?

C O NT I NU A R
Lección 3 de 5

Los roles del proceso

En muchos trabajos del mundo editorial, el diseñador cumple una función


crucial y juntamente con el editor y el autor construye la pieza final.

Existen tres roles generales preponderantes en la edición de un libro: el autor,


el editor y los que materializan la pieza, como el diseñador, ilustrador,
fotógrafo, productores, etc.

Antes, el proceso iniciaba con el escritor o autor que poseía un contenido que
deseaba transmitir o comercializar, luego una editorial lo asesoraba para que
la escritura del libro poseyera los requerimientos técnicos/conceptuales
necesarios para la producción y para el público al que se dirigía el libro y, por
último, el diseñador daba forma al contenido, según las directivas editoriales.

Sin embargo, este proceso fue mutando durante el siglo XX y mucho más a
partir del XXI. En la actualidad, la mayor parte de las publicaciones son el
resultado de una iniciativa de las editoriales que sondean las necesidades y
deseos del mercado, y encargan a un escritor la elaboración de contenidos. O
sea, los procesos y estrategias de marketing han cobrado una relevancia
superior. La editorial define el público, las características de producción, los
costos, los métodos de distribución y los demás aspectos comerciales para
que el resultado final se adecue al mercado al que apunta.

Existe tanta variedad de libros y categorías como la creatividad humana ha


logrado concebir. No se debe pensar un libro solo en términos de “texto”,
puesto que existe una amplia variedad que no incluye dicho contenido.
Algunos ejemplos son los libros fotográficos, los libros de arte, los
audiovisuales, etc.

Gracias a todo esto, el rol del diseñador ha cobrado una importancia mucho
mayor, un libro no solo es un corpus de ideas, sino su materialización, el estilo
de lectura que sugiere, lo fácil o entretenido que resulta, etc. Lo que antes se
consideraba una plusvalía, hoy es parte del mix básico de los beneficios del
producto que ofrece un libro. Para explicarlo mejor, piense en un paralelismo
con las películas. Por un lado, la historia o guión y, por otro, la materialización
de ellos. Dicha forma de materializarlos posee un peso determinante en la
calidad de la pieza final.

El rol del diseñador es entonces el de garantizar que la pieza cumpla


con su función informativa, no sólo con respecto al contenido, sino
como pieza en sí misma. Que los públicos naveguen sus páginas con
facilidad, que las partes sean claramente identificables, que resulten
atractivas y esclarecedoras, en definitiva, que la experiencia de
lectura fluya según los hábitos, intereses y conocimientos previos de
los públicos.
Por tanto, el diseñador debe concentrar, especialmente, su esfuerzo en
cuatro de las funciones del lenguaje visual: contacto, información,
convencionalidad y estética..

Contacto: la pieza editorial debe atraer la atención de los públicos y


mantenerla a lo largo de su lectura.

Información: el diseño debe reflejar claramente el contenido y


favorecer su entendimiento.

Convencionalidad: se deben utilizar los lenguajes visuales que los


públicos puedan decodificar.

Estética: la estética general de la pieza debe ser consonante al


contenido y a los gustos de los públicos. Recuerde que la función
estética es la forma en la que se materializa el mensaje.

En el caso del libro Indicios, el diseñador debe acompañar la estrategia


general editorial y el contenido, haciendo que se materialice de modo claro,
legible y atractivo. Las decisiones paratextuales deben permitir a los lectores
el fácil acceso a los conceptos en los entornos de lectura posibles y apoyar la
experiencia de lectura de una obra de suspenso. Por último, debe guiar al
lector en la narrativa y las decisiones que él tome.
El segundo rol del diseñador es diseñar la pieza conforme a los
condicionantes de producción, posproducción y distribución.

El diseñador debe diseñar los contenidos y maquetarlos de modo tal que la


pieza sea posible de producirse, según los costos estimados y los métodos
de producción requeridos. Esto impacta en el precio final de la pieza y en su
estrategia de comercialización, por lo que resulta una demanda que el editor
y el área de producción controlan en detalle.

Existen muchas formas de categorizar los libros y los precios son también
una de ellas, yendo desde los libros económicos y de bolsillo, hasta los libros
de lujo o libros objetos. En esta última categoría entran aquellas ediciones en
las que la materialización del libro es tan, o incluso más, valiosa para el
producto como el contenido. Piense, por ejemplo, en los libros infantiles que
poseen troqueles, pop-ups, elementos desplegables e interactivos, juegos,
etc. De igual modo, muchos libros de arte y otros clásicos “de culto” han
adquirido este formato.

Retomando el libro del caso, al diseñador le aclaran en el brief el costo final


que deberá tener, los métodos de producción que se realizarán, la cantidad
de hojas que debe insumir e incluso el tamaño y peso aproximados que debe
tener para luego ser distribuido y exhibido en los puntos de venta o enviado
por correo.
El libro Indicios será una edición de costos medios, lo que implica entre otras
cosas que parte de él será impreso a una tinta, y otra parte en cuatricromía.
La encuadernación será rústica, pero el papel será de alto calibre. En el caso
de su soporte electrónico, le aclaran al diseñador la tecnología de
visualización que se utilizará, el modo de venta y descarga de los públicos.

Se abordarán los aspectos de producción en la lectura 4 del presente


módulo.

C O NT I NU A R
Lección 4 de 5

¿Cómo se diseña un libro?

Es necesario aclarar en este momento que el proceso de diseño editorial


posee pasos comunes para todas las piezas, independientemente de su
soporte o contenido. Por lo que las consideraciones acá expuestas no solo
sirven para los libros, sino que en su generalidad también para revistas,
periódicos, impresos y digitales, e incluso para sitios web y aplicaciones de
celular.

El texto y el paratexto

En diseño editorial, al contenido de un libro se lo denomina texto, incluso cuando
no se trate de un texto en sí mismo. O sea, si el contenido esencial del libro son
imágenes, también se las denomina “texto”, lo que en comunicación se llama
“referente”, dicho de otro modo, el texto es el conjunto de nociones que una pieza
editorial o un autor desea transmitir. A la forma que adquieren dichas nociones se
las denomina “paratexto”, o sea, la materialización de las ideas, incluso la paleta
tipográfica, la alineación de los párrafos, los elementos misceláneos, esquemas,
ilustraciones, foliaciones, etc. son parte del paratexto.
Comúnmente, en caso de libros escritos, el texto o contenido llega en un formato
determinado para luego ser editado por el diseñador. Por tanto, a ese original sin
edición del diseñador también se lo llama texto, y a todas las decisiones
morfológicas y compositivas que se tomen a partir de él se las denomina
paratexto.
Por último, también se denominan elementos paratextuales a aquellas partes de
la pieza que no han sido elaboradas por el autor, como pueden ser comentarios,
prólogos, notas, esquemas y gráficas explicativas, etc.
Un ejemplo referido al caso podría ser el que se observa en la figura 1.

En la página de la derecha se muestra el texto en “bruto”, provisto por la


autora con el formato solicitado por la editorial. A la izquierda, el diseñador
ha tomado decisiones paratextuales sobre márgenes, tipografías, jerarquías,
composición de párrafos, foliación, cromática, misceláneas e iconificación.

Es preciso que el diseñador entienda que todas las decisiones paratextuales


afectan al texto, su significado y entendimiento, de uno u otro modo, por lo que es
algo que se debe acordar primero con las demás partes involucradas para saber
con qué libertad de decisión se trabaja.

Figura 1. Posibles ejemplos de texto y paratexto del caso


Fuente: elaboración propia

El enfoque de diseño

Se debe iniciar el proceso definiendo el tipo de contenido y el interés de los
públicos sobre él. Esto es una base indispensable de un brief.
Existen cuatro enfoques generales de diseño según el contenido (Haslam, 2007).
El enfoque documental: intenta mostrar el contenido de la forma más
transparente posible, es decir, limitar la función expresiva del paratexto para que
el contenido no se vea afectada por él. La estrategia general de este tipo de
piezas es la mostración. Para abordar este enfoque es necesario conocer las
convencionalidades paratextuales que gozan de aceptación en cuanto a poca
interferencia de los aspectos morfológicos sobre los conceptuales. Por ejemplo,
podría tratarse de un escrito científico, donde existen diferentes convenciones
sobre la tipografía, el tamaño de interlineado, incluso márgenes, etc. para
plasmarlo. Las normas APA resultan un claro ejemplo.
El enfoque de análisis: es adecuado cuando se desea que el lector logre
entender hechos complejos y a partir de ellos sacar sus propias conclusiones.
Esta perspectiva busca descomponer la información en unidades analíticas y
echa mano de múltiples recursos visuales tales como esquemas, mapas,
diagramas, tablas, índices, etc. Se trata de un enfoque complejo que requiere de la
comunicación fluida entre las partes que participan de la creación, o sea, editor,
productor, autor y diseñador.
El enfoque expresivo: los elementos paratextuales cobran la misma relevancia
que los textuales, ya que se confunden y el diseño en sí mismo pasa a ser parte
del texto. En él se busca reforzar por los medios visuales el mensaje, expresar
emociones, dramatismos, etc. Suele considerarse un formato en donde el
diseñador funciona al mismo tiempo como coautor. Requiere de una
comunicación especialmente fluida entre el diseñador y el autor. Cuando el
diseño expresivo resulta excesivo, se lo suele acusar de falta de objetividad y de
generar ruido. Piensa, por ejemplo, cuando el director de una película se toma
muchas licencias sobre la trama de un libro y los públicos que leyeron primero el
libro se sienten defraudados.
El enfoque conceptual: a partir del concepto intrínseco en el contenido se
buscan representaciones visuales de ellos y se organizan todos los elementos
con base en dichos conceptos. Por ejemplo, las historietas, los brochures de
marca, los libros de humor, etc.
No se trata de enfoques únicos que no se puedan mezclar, de hecho, resulta muy
frecuente su mixtura.
Volviendo al caso de Indicios, se podría pensar en el siguiente mix:
En las partes de lectura más lineal, el enfoque documental, que garantiza que las
grandes extensiones de texto sean legibles, apoyados en bajo títulos, destaques y
carátulas expresivas. En cambio, en algunas páginas en las que se deban tomar
decisiones, exhibir las evidencias, y hacer pensar al lector, como también en
aquellas que muestran ilustraciones u otras gráficas, se puede mixturar el
enfoque de análisis y el conceptual.
Para el formato digital, que tendrá animaciones, estas son intrínsecamente
expresivas, puesto que poseen el objetivo de agregar dramatismo y
emocionalidad a la narrativa.
La clave entonces es entender con detenimiento el texto, sus objetivos, y los
intereses de los públicos sobre dichos contenidos para escoger los enfoques,
según las partes del libro, y potenciar la experiencia del lector, desde la simple
facilitación de la lectura, ayudar a provocar emocionalidades, hasta facilitar el
entendimiento de conceptos complejos.
Es precisamente por todas estas contemplaciones que en esta subdisciplina del
diseño a los públicos se los concibe y denomina como lectores modelos.
La investigación de los lectores modelos abarca muchos factores, pero de modo
general se pueden definir los siguientes aspectos:

edad, generación y etapa de vida;

alfabetización visual y tecnológica, y nivel educativo alcanzado


(conocimientos previos);

intereses y motivaciones (con relación a la temática de la pieza);

hábitos y contextos de lectura (esparcimiento, lectura en la cama, en


espacios abiertos, en momentos de transporte, etc.).

Estos datos permitirán tomar decisiones sobre muchos factores paratextuales,


formatos y tamaños de las piezas.
En el caso de Indicios, como se dijo anteriormente, el lector modelo ronda entre
los 16 y 30 años, son estudiantes y profesionales que abarcan generación Y y Z
(recuerde sus características abordadas en el módulo 1).
Se trata de una lectura de esparcimiento, o sea, será durante sus momentos de
ocio que pueden ser: al acostarse a dormir, durante la noche en un sillón,
mientras se traslada en transportes, en situaciones de espera, durante las
vacaciones, los fines de semana y feriados, etc. De ello se desprende lo siguiente:
probablemente, los públicos vayan a leerla con el libro en mano, por lo que debe
ser contemplado el aspecto de comodidad en la manipulación al sostenerlo, el
tamaño y el peso de la pieza.
La distancia de lectura promedio entre los ojos y el libro sostenido en la mano
influirá en el tamaño tipográfico, de las imágenes y demás elementos
paratextuales.
Los intereses y motivaciones están ligados al género del libro, que se trata de una
ficción de suspenso “eléctrico”, pero que además requiere de la participación del
lector para el desenvolvimiento de la trama, por lo que se deberá pensar en los
aspectos semánticos de los paratextos en relación con el contenido, reforzando
los factores emocionales e intentando generar una atmósfera inmersiva en la
lectura.
Por último, entender de qué nivel de trayectoria en el género posee el lector, en
este caso, al tratarse de un público joven, se plantea abarcar a lectores novatos e
intermedios. Considerando esto, se echará mano de recursos visuales que
resulten convencionales y decodificables por dichos lectores. Al mismo tiempo,
se piensa en un público digitalmente alfabetizado, por lo que la versión
electrónica del libro poseerá menos condicionantes que si se tratara de otro perfil
generacional.

Condicionantes de producción y venta



Como se ha mencionado anteriormente, los libros, como las demás piezas
editoriales, están condicionadas al formato de producción, distribución, venta y
factores de costos. Dichos factores son primordiales de definir antes de
continuar el proceso, ya que de lo contrario podría implicar el absoluto descarte
de lo hecho e iniciar nuevamente todo el proceso.
Por un orden de progresión y entendimiento, los factores de producción se
abordarán en la lectura cuatro.
C O NT I NU A R
Lección 5 de 5

Referencias

Haslam, A. (2007). Creación, diseño y producción de libros. Barcelona,


España: Blume.

Real Academia Española, (s.f.). Libro [definición]. Recuperado de


[Link]

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