JIT
JUST IN TIME
El sistema Justo a Tiempo (JIT), originado en Japón durante los años 50 por la empresa
Toyota, es una metodología de producción enfocada en entregar únicamente lo
necesario, en la cantidad exacta y en el momento preciso. Su propósito es eliminar
desperdicios, reducir costos y aumentar la eficiencia al evitar la acumulación de
inventarios innecesarios y minimizar el tiempo ocioso en los procesos.
Entre sus principales características están: eliminación de desperdicios, producción
“pull” (activada por la demanda real), simplicidad en procesos, trabajadores
polivalentes, fabricación celular y una relación cercana con los proveedores.
Estas cualidades permiten reducir inventarios, evitar productos caducados o dañados, y
hacer más flexible la producción ante cambios del mercado.
Los objetivos del JIT incluyen alcanzar cero defectos, cero averías, cero inventarios y
cero tiempo ocioso, a través de mantenimiento preventivo, eliminación de tiempos
muertos y colaboración total del personal.
A pesar de sus múltiples ventajas, como la reducción de inventarios y pérdidas,
eficiencia operativa y adaptabilidad al cambio, el sistema también presenta
desventajas, como la alta dependencia de proveedores confiables, dificultad para
negociar precios por compras pequeñas, y la necesidad de una participación activa y
continua de todos los trabajadores.
Para su implementación exitosa, el JIT se
apoya en metodologías complementarias
como:
Las 3M (Muda, Mura y Muri): centradas
en eliminar el despilfarro, la
desigualdad y la sobrecarga en
procesos y trabajadores.
Kanban: sistema visual que organiza y
controla el flujo de trabajo con tarjetas.
Andon: herramienta visual con luces
que comunica el estado de producción
y alerta sobre problemas en tiempo
real.