1.
El objetivo de la formación sacerdotal
Es formar discípulos misioneros, listos para la consagración como pastores del
Pueblo de Dios, compartiendo la autoridad de Cristo Redentor, que envió a los
Apóstoles a predicar y a sanar… El fundamento evangélico de la formación
sacerdotal precede a los programas, estructuras y planes.
2. Seriedad de la formación sacerdotal
Una vez que un seminarista es aceptado por la diócesis y admitido en un
seminario, la formación comienza en serio. Cada etapa tiene sus propias etapas y
dimensiones . Es a través de la integración de las cuatro dimensiones que el
seminarista llega a la madurez afectiva y a la libertad necesarias para el servicio
sacerdotal.
3. Etapas de la formación: Propedéutica
Es la etapa del encuentro con Cristo. La etapa propedéutica es la primera etapa de
la formación del seminarista, que busca proporcionar a los seminaristas las bases
para la formación sacerdotal. El término propedéutico significa preparatorio; Esta
etapa proporciona una base inicial para la formación. Durante esta etapa, la
formación se centra particularmente en las dimensiones humana y espiritual, lo
que permite a los seminaristas sentar las bases de una nueva forma de vida,
desarrollando una vida de oración, estudio, fraternidad y una adecuada docilidad
a la formación. La duración de esta etapa es de un año.
4. Etapa de la formación: filosofía
Es la etapa del discipulado. Durante esta etapa, los seminaristas estudian
filosofía. El objetivo de esta etapa es crear una forma de pensar propio en el
seminarista, con el propósito de conocer y aprender de los grandes filósofos de la
historia, de modo que, aprendiendo el arte del hacer filosofía, se conviertan en
unos expertos en el lenguaje y la literatura de toda la historia universal. Mientras
tanto, los seminaristas de la Etapa de Discipulado continúan avanzando en su
formación humana y pastoral a medida que crecen en su identidad y respuesta
como discípulos de Jesucristo. La duración de esta etapa es de tres años.
5. Etapa de la formación: teología.
Es la etapa de Configuración: En la cual el seminarista modela su vida según la
entrega de Jesucristo, Pastor y Siervo, mientras se prepara de forma más inmediata
para las Sagradas Órdenes. Incluirá una contemplación más profunda y una
relación más íntima y personal con la persona de Cristo, con el fin de desarrollar
una mayor identidad y espiritualidad sacerdotal. A medida que se conforma más
al Pastor, crece en la entrega propia al cuidado pastoral de las ovejas. El estudio
de la teología se lleva a cabo durante esta etapa. Su duración es de cuatro años.
1. Dimensiones o pilares de la formación sacerdotal.
La formación que debe recibir el candidato a la ordenación presbiteral abarca toda
la persona; es una formación integral que, sin poder separarse en áreas diferentes,
sí puede estructurarse según las distintas dimensiones que integran la persona del
futuro presbítero. Toda la vida del seminario, en sus diversas expresiones, está
intensamente dedicada a la formación humana, espiritual, intelectual y pastoral
de los futuros presbíteros.
2. Dimensión espiritual.
Unifica y fundamenta todas las demás dimensiones y objetivos de la formación
sacerdotal, pues se trata de la formación del corazón del pastor a la medida de
Cristo Buen Pastor. Mediante su seguimiento e imitación dentro de un dinamismo
de comunión e intimidad con Dios, para que, por la acción del Espíritu Santo, los
futuros sacerdotes den testimonio de santidad y entreguen su vida al servicio de
Dios y de la Iglesia animados por el amor a su pueblo. Se desarrolla con la vida de
oración personal y comunitaria en la Eucaristía, rezo de la liturgia de las horas, el
santo rosario.
3. Dimensión intelectual.
La formación intelectual de los candidatos al sacerdocio encuentra su
justificación específica en la naturaleza misma del ministerio ordenado y
manifiesta su urgencia actual ante el reto de la Nueva Evangelización a la que el
Señor llama a su Iglesia. Desarrolla en los futuros presbíteros un amor por la
búsqueda de la verdad, el bien, la sabiduría y el pensamiento crítico, mediante un
proceso unitario y sistemático orientado hacia la pastoral y marcado por la
inteligencia de la fe y el diálogo de la cultura con el Evangelio, de modo que puedan
dar razón de su fe, comprendan al hombre de hoy, adquieran un sentido de la
historia y promuevan la Nueva Evangelización.
4. Dimensión comunitaria
Promueve la formación de personalidades maduras, equilibradas, sólidas y libres,
mediante una experiencia de vida comunitaria caracterizada por la solidaridad y la
participación, donde los candidatos asimilen y practiquen cualidades humanas y
cristianas. Esta dimensión del futuro sacerdote viene exigida tanto por la necesaria
asimilación y práctica de las virtudes propias del hombre, que corresponde a todo
cristiano, como por la madurez humana que exige el ministerio al que está
llamado. El Señor Jesús, haciéndose hombre, se constituyó en modelo y fuente de
plenitud humana.
5. Dimensión pastoral.
La razón de ser del Seminario estriba en formar pastores. En consecuencia, todo
debe apuntar a que el formando aprenda a reproducir el modo de vivir y de actuar
de Cristo Pastor en el ejercicio del ministerio. La formación pastoral, por tanto,
además de introducir en las actividades propias del presbítero como pastor,
precisará el modo en que estas actividades deben realizarse, de acuerdo con el
contexto de la Iglesia.
Para el deleite de los presentes recibamos al Instituto
profesional Omar Torrijos Herrera
Recibamos a la banda de música de la Escuela Normal Juan
Demóstenes Arosemena.
Recibamos al colegio San Vicente de Paul.
Recibamos con fuertes aplausos a la academia de percusiones
Cristian Mendoza.
Recibamos a la agrupación sueños de mi tierra.
Recibamos a la Tuna raíces veragüense
Recibamos a la agrupación los escandalosos
Recibamos a los hermanos del ministerio de música apóstoles
de luz.
Recibamos al ministerio de música éfeta
Con fuertes aplausos recibamos a Doris Alexandra Sánchez
Recibamos al conjunto folclórico San Juan Evangelista
Recibamos a la agrupación herencia campesina
Recibamos a la armoniosa y alegre orquesta de los hermanos
del SENAN
Recibamos a los siguientes participantes del colegio Padre
Juan José Cánovas
Recibamos a la orquesta Donata de Gracia del proyecto
musical íncipit