INSTITUTO DE
CAPACITACIÓN LABORAL Y
FORMACIÓN
PROFESIONAL
MÓDULO VII (Parte 3)
Módulo VII: Educación Sexual Integral
Ejercer nuestros derechos
Este eje pone el foco en las/os niñas/os y jóvenes como sujetos de derecho con plena capacidad para
participar, ser escuchadas/os y no discriminadas/os por ningún motivo, y define a los/as adultos/as y al
Estado como garantes de esos derechos.
Durante mucho tiempo, los niños, las niñas y los jóvenes fueron pensados desde una mirada tutelar; es decir,
como personas que aún no habían completado el desarrollo de las capacidades intelectuales y emocionales
necesarias para discernir correctamente y que, por lo tanto, requerían de la presencia tutelar de un adulto/a
para que los/as guiara, los/as protegiera del entorno e incluso de sí mismos. Eran concebidos/as como
objetos de protección. La familia, en primera instancia, y luego el Estado, eran los encargados de cumplir ese
rol.
En el último cuarto del siglo XX, esta concepción de la niñez y de la adolescencia tuvo fuertes críticas sociales
que dieron lugar a otro enfoque basado en la protección integral de derechos. Desde esta perspectiva, las
niñas, los niños y los/as adolescentes tienen derechos particulares por su condición de ser seres en
formación. Esto significa que el Estado, en todas las acciones y decisiones que le competen, debe garantizar
que se preserve y promueva su desarrollo de una manera integral y respetar su condición de sujetos de
derechos. Desde este enfoque, niños/as y adolescentes tienen derecho, entre otras cosas, a la vida, a la
salud, a la educación, al acceso a la información, a la participación y a desempeñar un papel socialmente
activo. Se establece, además, que deben ser protegidos/as, acompañados/as, escuchados/as y, sobre todo,
que sus opiniones deben ser tenidas en cuenta.
Esta mirada, propone darles lugar en la construcción de las normas, favorecer el diálogo y la escucha, y
establecer sanciones que no vulneren sus derechos. Esta forma de entenderlos/as como ciudadanos/as
plenos/as desafía a la escuela tradicional y la invita a re pensarse. Se expresa en nuevas formas de estar en el
aula, en el impulso de modos de aprendizaje novedosos y en la búsqueda de transformaciones institucionales
que acompañen esta nueva perspectiva.
Este derecho, además, se asocia al reconocimiento de otros derechos que tienen en tanto niñas/os y
adolescentes:
- Recibir conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados para poder cuidar el propio
cuerpo y asumir conductas responsables y solidarias en relación con los demás.
- Habitar instituciones educativas en las que se respeten por igual los derechos de varones y mujeres, sin
estereotipos de género que promuevan desigualdades.
- Vivir sin violencia.
- Vivir libremente la sexualidad, sin discriminación de género y/o por orientación sexual.
- Expresar las emociones y sentimientos.
- Decir no frente a situaciones de presión de pares o de adultos/as.
- Contar con adultos/as responsables que puedan acompañarlos/as y orientarlos/as en situaciones de
maltrato o abuso.
- Habilitar en la escuela distintas formas de participación para promover espacios respetuosos de la
integridad de cada uno/a y de la diversidad de creencias y elecciones.
Actividades
1- Luego de leer el eje, deberán elegir una fecha del calendario de ESI y:
a- Elegir un NAP que se relacione el eje.
b- Elaborar un objetivo que se relacione con el NAP elegido.
c- Desarrollar una actividad que esté vinculada con el objetivo y el NAP.
Ayuda: Para el armado de las actividades, podrán guiarse con la Compilación de
actividades de Educación Sexual Integral de Educación Inicial, propuesta por el
Ministerio de Educación argentino.