Las obras.
Mariela Romero 1952. Su obra El Juego [Link]ó su formación artística durante los años
sesenta y setenta, en la Escuela de Arte Dramático del Ateneo de Caracas, a los quince años de
edad, ya tenía en su haber la autoría de su obra Algo alrededor del Espejo, la cual fue estrenada
en el grupo Bohemio de Levy Rossel. Más adelante se desempeñó como actriz de “El Nuevo
Grupo” y del “Grupo Rajatabla”. La obra El Juego, fue estrenada por el grupo Rajatabla en julio
de 1976 en la sala del Ateneo de Caracas, tuvo muy buenos comentarios tanto del público,
como de los medios de comunicación y conocedores de teatro. Fue la primera obra en obtener
el Primer Premio en el Concurso Literario de Obras de Teatro de la Prevención del Delito del
Ministerio de Justicia en 1976. Mariela Romero además de ser la autora de la obra, participó
como actriz interpretando el personaje de Ana II.
ARGUMENTO.
La obra El Juego, costa de dos escenas, y se desarrolla en un solo lugar, cuenta con dos
personajes femeninos, Ana I y Ana II. El título de la obra ya hace referencia al contenido de la
misma, durante toda la obra se lleva a cabo un “juego”, o diferentes “juegos”, donde Ana II
demuestra tener más poder y control sobre Ana I, quién determina qué es lo que se va a hacer,
y cómo se va a hacer, es Ana II. A
través de los juegos realizado los personajes se permiten tener cierta libertad, que les ayuda
sacar, explorar y practicar diferentes roles, llegando a intercambiar no sólo personalidades, sino
también estados de ánimo, la realización del juego lleva a las dos mujeres a un enfrentamiento,
un duelo entre ellas, donde sólo una saldrá favorecida. ¿Cuál saldrá ganadora?, es algo que no
se sabrá a ciencia cierta, ya que el final de la obra no lo especifica, queda de parte del lector-
espectador, sacar sus propias conclusiones
Análisis de la obra.
En esta obra Mariela Romero muestra la relación que existe entre dos mujeres que viven en
una constante lucha, desde el inicio hasta el final de la obra se puede ver la representación del
mal sobre el bien, del poder, de quien puede más, se trata de medir quien tiene más fuerza y
quien logra dominar sin ser dominado. Toda la obra como su título lo dice El Juego, se
desarrolla a través de un “juego”, donde los dos personajes expresan la condición de vida que
tienen, y sacan a flote todos esos deseos que tienen de ser libres y escuchadas por los sórdidos
oídos de esas cuatro paredes donde se encuentran encerradas. Los personajes están
representados por dos mujeres, Ana I, y Ana II, las cuales viven practicando un (juego), que les
permite a cada una interpretar personajes con personalidades muy distintas a lo que en
realidad son ellas como mujeres. Es una relación donde no pueden vivir la una sin la otra, se
necesitan mutuamente aunque sea para hacerse daño, no importa lo que tengan que hacer con
tal de estar juntas. Siempre hay un personaje que busca tener el mayor dominio sobre el otro,
en este caso está representado por Ana II. Romero, (1976)
Ana II. ¡Y deja ya de quejarte! (pausa). Creo que no será necesario repetirte cuales son las
condiciones del trato. Puede que a tu modo de ver te parezcan algo injustas, pero entiende que
tengo que mantener mi supremacía sobre ti. De otro modo… me destruirías. (p.17)
En el fondo es una relación que depende de la participación de las dos mujeres, para que se
puedan sentir bien consigo mismas y para que se pueda llevar a cabo el juego, un juego que les
permite drenar todas sus emociones, y todas sus alegrías o tristezas. Para ellas la realización de
distintos juegos es una manera de escapar de su realidad, una realidad que por lo que se puede
apreciar a través del texto y de las acciones de los personajes, no debe ser nada agradable ni
mucho menos envidiable.
Estos dos personajes nos muestran a dos mujeres que viven oprimidas, dos mujeres que no
tienen vida propia, que se valen de la fantasía, de la magia que produce un juego donde todo se
vale para poder sentir un poco de libertad, de vida, y así poder ejercer el dominio de una sobre
la otra. El argumento de esta obra le permite al espectador o lector ser partícipe de la historia,
al mismo tiempo que le ofrece la posibilidad de imaginar y adelantarse a lo que va a suceder
con los personajes, se hace cómplice del juego, puede llegar a sentir la angustia o las alegrías
que sienten los personajes. Si bien ya se ha dicho los personajes son representados por dos
mujeres, sin embargo la autora no especifica como son estas mujeres, esto le permite al
espectador tener una idea libre de cómo son, qué edad tienen, si existe o no algún parentesco
entre ellas, se puede llegar a intuir por la manera de hablar de los personajes que son jóvenes y
que las dos comparten el mismo problema.
Estos dos personajes se muestran como víctimas de una sociedad, por razones desconocidas
están siendo sujeto de un daño emocional, están siendo maltratadas, son la representación de
los menos desvalidos e indefensos de la sociedad. Una sociedad en la cual hace tres décadas
atrás la mujer aún era vista desde un segundo plano; afortunadamente hoy día las cosas han
cambiado un poco a favor de la mujer.
Uno de los responsables de este abuso al cual están siendo sometidas Ana I y Ana II, es un
hombre, éste nunca aparece en escena, pero a través del texto y de las acciones de las actrices
en la segunda escena, hacen saber que sí existe y que es él, el responsable de que estas dos
mujeres no gocen de plena libertad y sean dependientes del abuso y el poder que ejerce un
inescrupuloso hombre sobre ellas. Ana II. La verdad es que no entiendo por qué nos
empeñamos en hacernos daño. (Silencio). En el fondo, nos queremos, sólo que no sé, nos gusta
hacernos sufrir, ¿verdad? (silencio). Ya van a ser las seis. (Pausa). En cualquier momento llegará
el viejo… ¿Qué le vamos a decir?
Ana I. Tú no tendrás nada que decirle.
Ana II. Se pondrá furioso cuando vea que no hemos hecho nada en todo el
día. Sí, seguro que se pondrá como una fiera.
Ana I. ¿Tienes miedo?
Ana II. No. Pero habrá que decirle algo. ¿Qué haremos?
Ana I. yo no sé.
Ana II. Bueno… pero algo tenemos que decirle.
Ana I. no te angusties… si tienes miedo… yo te protegeré si puedo.
Ana II. ¿Tú? Tiemblas cuando lo ves.
Ana I. pero a mí no me hace nada.
Ana II. Tendremos que inventarle alguna mentira.
([Link]. 58)
En la cita anterior, se hace evidente como un hombre abusa de unas mujeres sin ningún tipo de
remordimiento, ni de consideración y respeto hacia la mujer, por la manera de hablar de Ana I y
Ana II, se puede deducir que las tiene encerradas y las obliga a salir a la calle, a robar y a
exponerse a cualquier tipo de peligro. Ellas por su parte, parecen mujeres jóvenes, sin
experiencia y sin valor para enfrentar la situación. Sin embargo de las dos actrices, Ana II, es la
que muestra más valentía, más fuerza, (lo podemos ver desde el inicio y desarrollo de la obra),
y al final es ella quien decide no continuar con el “juego”, y da por terminada esa situación, en
medio de la desesperación y ya con cierto grado de conciencia y sin importar los
acontecimientos que esa decisión le pueda generar, decide marcharse porque no está
dispuesta a seguir sufriendo, a seguir siendo el instrumento de un hombre, de un (“viejo” como
ellas le llaman al referirse a él, durante sus juegos), y da por terminada esa relación de
dependencia que hacía que tanto ella como Ana I, vivieran dependiendo la una de la otra
Ana I. ¡ya le oigo los pasos! Creo que está empezando a subir.
Ana II. Yo me voy. No voy a permitir que me pegue. No necesito de nadie… ni
siquiera de ti.
([Link]. 62)
Otro aspecto importante que la autora presenta en esta obra, es el uso de la metáfora en el
texto como tal, el cual permite que los personajes hagan cambios a su conveniencia, para dar
más sentido y en cierto modo dar continuidad al juego que están realizando. Este lenguaje, (se
podría llamar metafórico), permite ver e imaginar, y al mismo tiempo involucrarse, al ver como
los personajes se pasean por una serie de episodios o de vivencias que les permite trasladarse a
lugares desconocidos, como el viaje que hace Ana I, por el parque, donde según ella,
(valiéndose de la fantasía), conoce a un príncipe, con quien pasa momentos maravillosos,
haciendo despertar envidia y rabia en Ana II).
Ana II. ¿Y después?
Ana I. ¿Después? ¡Fue maravilloso! El estaba allí… de pie… mirándome con
esa mirada tan tierna, tan dulce, tan azul… ¡tan profunda!
Ana II. ¿Quién? ¿Quién era él?
Ana I. ¡El príncipe! Estaba allí… a unos pocos pasos de mí… y me miraba. Me miraba con sus
ojitos tan dulces. Era una mirada tan llena de… Ana II. ¿De qué? ¡Sigue! Ana I. Tan llena de él.
No dejaba de mirarme ni un solo segundo. Parecía que trataba de decirme algo… era como si yo
lo hubiera embrujado. Entonces le sonreí y él respondió mi sonrisa. Fue tan… tan… Me sonrió y
comenzó a acercárseme y entonces me habló. Ana II. ¿Cómo era su voz? ¿Qué te dijo?
Ana I. ¡Era su voz! ¡Su propia voz! Primero preguntó mi nombre. “Ana… qué
dulce nombre”, me dijo y seguía acercándoseme hasta que pudo tomarme de la mano.
Ana II. ¡Mentira!
Ana I. Y sentí cómo mi mano se iba derritiendo entre las suyas, como si fuera
un terroncito de azúcar. “Que cálida eres Ana, ¡qué tibia! Me gustaría tanto hacerte el
amor”. Ana II. No pudo haberte dicho eso. ¡Mentira!
([Link].25)
Más allá de que se tratase de un juego entre ellas, para una hacer que la otra se moleste y
sienta rabia incluso envidia, son eventos que en realidad ellas desearían que les pasara en sus
vidas, en el fondo son mujeres que no saben lo que es la vida, es decir sí tienen vida, ¡claro que
la tienen!, respiran, caminan, hablan, comen, duermen, etc. Pero no conocen a plenitud el
sentido de la vida, no les está permitido conocer y saborear las maravillas que la vida y la
naturaleza le ofrece al ser humano.
Son dos mujeres atrapadas en cuatro paredes, esperando que un buen día algo bueno las
sorprenda y así poder tener una vida propia, una vida libre. Pero mientras eso sucede, solo
tienen como escapatoria olvidarse de su realidad y valerse del juego para hacer que las horas y
los días no sean tan largos y tan difíciles para ellas. El juego es su mejor arma para escapar a su
realidad. Mariela Romero con esta obra logra presentar un gran trabajo a nivel del texto
dramático, e lenguaje que se utiliza en esta obra es muy rico en cuanto a contenido, es
perfecto, es un arma, un arma que agrede, que lastima, que mata, que hiere a lo más profundo
del sentir humano. Es una arma convertida, traducida en palabra, en dialogo, y es esta manera
de comunicarse las dos mujeres en escena, lo que hace que se agredan y se lastimen sin
necesidad de llegar a tener que tocarse la una a la otra.
En cuanto a la escenografía, es muy sencilla, (ya queda por parte del director la manera como él
decida llevar a escena el montaje) la obra se desarrolla en un solo lugar, que hace alusión a una
de las habitaciones de la casa, con muy pocos muebles, una cama, una silla de ruedas, una
mesa de dibujo, una lámpara, papeles viejos, lápices, colores, cajones viejos, pedazos de tela,
esto principalmente es lo que conforman la escenografía. Lo interesante es el espacio tan
cerrado y reducido lo que hace que la situación de los dos personajes, se torne más
desesperante sobre todo cuando llega el momento del enfrentamiento y no encuentran
espacio para liberarse la una de la otra.
Algo que llama la atención tomando en cuenta los poquitos elementos que conforman la
escenografía, es a lo que estos objetos hacen referencia, o lo que simbolizan dentro y fuera de
todo el contexto de la obra. Por ejemplo:
1) la silla de ruedas, representa el medio de trasladarse una persona con discapacidad, lo cual la
pone en desventaja con otra persona que se encuentre en óptimas condiciones. Si lo
relacionamos con los personajes del Juego, Ana I, viene a representar a esa persona
minusválida, que está siendo maltratada y humillada por Ana II, que no tiene ningún
impedimento, se aprovecha y está abusando de la condición de Ana I.
2) la cama. (La autora la describe como una cama con copete como las que usan en las clínicas),
bien, es una cama con unas características muy propias de alguien que está enfermo,
convaleciente y requiere de cuidados especiales, alguien que necesita cariño, comprensión,
alegrías, también por tratarse de una cama, puede representar el lugar donde se descansa,
donde se duerme, o en el caso de las parejas donde se expresan los más hermosos
pensamientos de amor. Al relacionar el tema de la cama con la obra que es objeto de estudio,
efectivamente la cama representa a las dos mujeres enfermas, que han sido seguramente
violadas y ultrajadas en esa misma cama, y es la cama que le sirve de sofá, a Ana I, desde donde
al final de la obra empieza a jugar con la paciencia de Ana II, haciendo que esta enloquezca y se
llene de rabia, lo cual la lleva a cometer la locura, que aunqueno lo dice explícitamente la obra,
al final se intuye que Ana II, termina hiriendo o
matando a Ana I.
Ana I. Te advierto que te cuides.
Ana II. ¿De tí?
Ana I. ¡Cuídate! (Va hacia la cama y se acuesta. Ana II se sienta en el suelo
frente a ella de espaldas al público).
([Link]. 58)
Los demás elementos como los cajones viejos, los papeles, los trozos de tela, hacen referencia a
un lugar oscuro, abandonado, oculto, es este lugar donde “El Viejo” las mantiene encerradas,
día tras día, es este el lugar donde viven en condiciones infrahumanas estas dos mujeres, que
representan a los menos favorecidos de la sociedad. Otro factor importante es la ausencia de
música en la obra, no se hace uso de este recurso.
El tiempo es otro factor de importancia en esta obra, la cual está estructurada como en dos
partes; 1) la vida “real” de Ana I Y Ana II, Y 2) la vida que ellas se ven obligadas a vivir, por estar
encerradas en ese lugar, es esta segunda “vida”, la que nosotros conocemos como lectores o
espectadores, y en ésta parte de la historia sí hay una determinación del tiempo, en cuanto a
espacio, lugar, y personaje, el cual se presenta de la siguiente manera: se asume como lectores
o espectadores que todo sucede en un día o en algunas horas. Dentro de este día u horas, es
cuando se da el juego y las acciones entre los personajes, y es en medio de estos juegos y
acciones que se manifiesta el tiempo, sí se hace alusión (tomando en cuenta la estructura de la
obra en general) a un nuevo día, al inicio de la segunda escena, pero dentro del juego el tiempo
se presenta de la siguiente manera. Estos juegos están presentados de cierta manera que los
personajes tienen cada uno por separado un tiempo determinado para iniciar, representar, y
culminar ocerrar, el papel que le corresponde (dentro del juego), para dar inicio al otro
personaje y que este pueda seguir con la otra parte del juego. Este intermedio o pausa que se
da, permite ver, como es la transición de un personaje a otro, cómo es el cambio del rol que
estaba representando y el que va a representar, y permite medir la fuerza y poder entre los
personajes, como se mencionó anterior mente, el personaje que parece tener el mayor
dominio de la situación es Ana II, desde el inicio hasta el final.
En esta obra, Mariela Romero logra mostrar con tan solo dos personajes en escena, todo lo que
el ser humano puede llegar a hacer para conseguir una razón que lo motive seguir adelante,
con estos dos personajes enseña que cuando se vive en un mundo donde nadie piensa en
nadie, donde nadie se interesa por los demás, la búsqueda del cariño, de la comprensión, del
respeto, pueden llevar al ser humano hasta la muerte, aunque sea por medio de un juego. El
protagonista de esta historia bien puede ser un hombre o una mujer, ya que el problema que se
presenta en la obra no es exclusivo de la mujer, si no del ser humano.