CONTROL MOTOR. Teorías y aplicaciones prácticas. 2da. edición.
Shumway - Cook, Woollacott.
Williams y Wilkins, 2001.
Teorías de control motor
1. Teoría refleja.
Sherrington, neurofisiólogo de finales de 1.800 y principios de 1.900 plantea en su
libro “La acción interactiva del sistema nervioso” (1906) que los reflejos eran los
componentes básicos de un comportamiento complejo. El creía que los reflejos trabajaban
juntos o en secuencia para alcanzar un fin común. (1947).
Un reflejo está formado por tres estructuras; un receptor, una vía nerviosa
conductora y un efector. El conductor consiste en al menos dos células nerviosas, una
conectada al efector y la otra al receptor. El arco reflejo se compone del receptor, el
conductor y el efector (Gallistel, 1980).
Sherrington da el ejemplo de una rana capturando y comiendo una mosca. Mientras
la mosca vuela, verla (estímulo) produce la activación refleja de la lengua saliendo para
capturarla (respuesta). Si la rana tiene éxito, el contacto de la mosca con la lengua provoca
el reflejo de cierre de la boca, y este cierre de la boca resulta en el reflejo de deglutir.
Sherrington concluye que estando el sistema nervioso intacto, la reacción de varias
partes de un sistema, los reflejos simples, son combinados en acciones más complejas que
forman el comportamiento de un individuo como un todo.
2. Teoría Jerárquica.
Muchas investigaciones contribuyeron a la idea de que el sistema nervioso está
organizado de manera jerárquica. Entre ellos, Hughlings Jackson, un médico inglés,
argumentó que el cerebro tiene un nivel superior, medio y bajo de funciones motoras
(Foester, 1977).
El control jerárquico en general ha sido definido como un control organizacional que
va de arriba a abajo. Esto es, que cada nivel superior sucesivo ejerce control sobre el nivel
inferior. En una estricta jerarquía vertical, las líneas de control no se cruzan y no existe
nunca un control de abajo hacia arriba.
figura
Alrededor de 1920, Rudolf Magnus comenzó a explorar la función de diferentes
reflejos dentro de diferentes partes del sistema nervioso. El encontró que los reflejos son
controlados por niveles inferiores de la jerarquía nerviosa sólo cuando los centros de la
corteza están dañados. Estos resultados sirvieron más tarde para demostrar que los reflejos
son parte de una jerarquía de control motor en la cual los centros más altos normalmente
inhiben a los centros de reflejos inferiores (Magnus, 1925, 1926).
En los años 40, Arnold Gessell y Myrtle McGraw, dos reconocidos investigadores del
desarrollo, dieron descripciones detalladas de la maduración en niños. Estos investigadores
tomaron las creencias del momento respecto a la jerarquía refleja del control motor para
explicar el comportamiento que vieron en niños. El desarrollo motor normal era atribuido a
una mielinización del SNC de abajo hacia arriba resultando en el surgimiento de niveles de
control más altos por sobre los reflejos de niveles más bajos. Esto ha sido llamado teoría
neuromadurativa del desarrollo. Esta teoría asume que la maduración del SNC es el
principal agente de cambio en el desarrollo. Restando importancia a otros factores, tales
como los cambios musculoesqueléticos durante el desarrollo.
3. Teoría de Programación Motora.
Las teorías más recientes de control motor han expandido nuestro entendimiento
acerca del SNC. Estas se han alejado de visiones en que el SNC es considerado más que
nada un sistema reactivo y han comenzado a explorar la fisiología de las acciones en lugar
de la fisiología de las reacciones. Las teorías reflejas han sido útiles para explicar
determinados patrones de movimiento estereotipados. Sin embargo, una manera
interesante de ver a los reflejos es considerar que uno puede retirar el estímulo, o el “input”
aferente y continuar teniendo un patrón de respuesta motora (van Sant, 1987). Si sacamos
la respuesta motora de un estímulo, obtendremos el concepto de patrón motor central.
Este concepto de patrón motor central, o programa motor, es más flexible que el concepto
de reflejo porque puede ser activado ya sea por un estímulo sensitivo como por un proceso
central. Los científicos que contribuyeron al desarrollo de esta teoría incluyeron personas
con cuadros clínicos, psicológicos y biológicos (Bernstein, 1967; Keele, 1968; Wilson, 1961).
Una teoría de programación motora del control motor tiene un considerable apoyo
desde lo experimental. Por ejemplo, los experimentos a principios de los años 60 estudiaron
el control motor en saltamontes o langostas y demostraron que el tiempo del aleteo en los
animales durante el vuelo depende de un generador de patrón rítmico. Incluso cuando los
nervios sensitivos eran cortados, el sistema nervioso por su cuenta podía generar el “output”
o respuesta sin “input” o señal sensitiva; sin embargo ese aleteo era más lento (Wilson,
1961). Esto sugirió que el movimiento es posible sin la acción refleja. El input sensorial,
aunque no es esencial en la conducción del movimiento, tiene una función importante en la
modulación de la acción.
Estas conclusiones fueron además apoyadas con trabajos de análisis de locomoción
en gatos (Grillner, 1981). Los resultados de estos experimentos mostraron que en los gatos,
las redes neuronales de la médula podrían producir un patrón motor rítmico sin inputs
sensoriales o patrones descendentes del cerebro. Cambiando la intensidad del estímulo en
la médula espinal, se podía hacer que el animal camine, trote y galope. De este modo, esto
demostró nuevamente que los reflejos no conducen la acción sino que los generadores
centrales de patrones (programas motores mediados por la médula) por sí solos pueden
generar movimientos complejos tales como caminar, trotar y galopar. Experimentos
posteriores demostraron la importancia de los efectos moduladores de las señales sensitivas
aferentes recibidas sobre los generadores centrales de patrones (Forssberg et al., 1975).
Estos experimentos dieron lugar a la teoría de programación motora del control
motor. Estos términos han sido usados de diferentes maneras por varios investigadores, por
lo que hay que tener cuidado en determinar cómo es usado cada término. El término
programa motor debería usarse para identificar a un generador central de patrones, esto es,
un circuito neuronal específico como el que genera la marcha en el gato. En ese caso el
término representa conexiones neuronales que son estereotipadas y programadas.
Pero el término programa motor también es usado para describir los programas
motores de los niveles más superiores que representan acciones en un sentido más
abstracto. Una cantidad significativa de investigaciones en el campo de la psicología han
apoyado la existencia de programas motores organizados jerárquicamente que respeta los
principios de la generación de movimiento por lo que podemos llevar a cabo nuestras tareas
con una variedad de sistemas efectores (Keele, 1968).
Una de las hipótesis fué que la manera de escribir una palabra determinada es
almacenada como un pequeño programa motor en los niveles superiores dentro de SNC. De
esta manera, los comandos neurales de estos centros superiores usados para escribir tu
nombre serían enviados a varias partes de tu cuerpo. Pero, partes de la firma manuscrita
permanecen constantes independientemente de la parte del cuerpo que realiza la tarea.
4. Teoría de los Sistemas.
A principios y mediados de 1.900 Nicolai Bernstein (1896-1966), un científico ruso,
observaba al sistema nervioso y el cuerpo de una manera completamente diferente.
Anteriormente los neurofisiólogos se enfocaron sobre todo en aspectos del control neural del
movimiento. Bernstein, quien también había participado en el desarrollo de las teorías de
programa motor, reconoció que es imposible entender el control neural del movimiento sin
entender las características del sistema que está en movimiento y las fuerzas externas e
internas que actúan en el cuerpo (Bernstein, 1967).
Al momento de describir las características de los sistemas en movimiento, él vió al
cuerpo entero como un sistema mecánico con masa, sujeto a fuerzas externas, como la
gravedad, así como también a fuerzas internas, incluyendo tanto a la inercia como las
fuerzas dependientes del movimiento. Durante el curso de de cualquier movimiento las
sumas de las fuerzas actuantes en el cuerpo cambian según cambia la energía potencial y
cinemática. El demostró así, que el mismo comando central puede resultar en movimientos
realmente diferentes debido a la interacción entre las fuerzas externas y las variaciones en
las condiciones iniciales. Por las mismas razones, comandos diferentes podrían resultar en
el mismo movimiento (Bernstein, 1967).
Bernstein también sugirió que el control de los movimientos integrados era
probablemente distribuido a través de varios sistemas interactivos trabajando
cooperativamente para alcanzar un movimiento. Esto dió lugar al concepto de un modelo
diseminado de control motor.
¿Cómo hizo el enfoque de Bernstein acerca del control motor para diferenciarse de los
enfoques anteriormente presentados? Bernstein realizó cuestionamientos acerca de
organismos en situaciones de constantes cambios. El encontró respuestas acerca de la
naturaleza y el control de movimiento que eran diferentes respecto a investigadores
anteriores, desde que el hizo preguntas diferentes, tales como; ¿Cómo hace el cuerpo
funcionando como un sistema mecánico para influenciar el proceso de control? ¿Cómo
influyen las condiciones iniciales a las propiedades del movimiento?
Mientras describía al cuerpo como un sistema mecánico, Bernstein descubre que
tenemos muchos grados de libertad que deben ser controlados. Por ejemplo, tenemos
muchas articulaciones, todas pueden flexionarse y extenderse y muchas de las cuales
también pueden ser rotadas. Esto complica increíblemente el control del movimiento. El dijo,
“La coordinación del movimiento es el proceso de dominar los grados de libertad necesarios
para el movimiento del organismo” (Bernstein, 1967). En otras palabras, esto implica
convertir al cuerpo en un sistema controlable.
Como una solución del problema de los grados-de-libertad, Bernstein planteó la
hipótesis de que la jerarquía del control existe para simplificar el control de los múltiples
grados de libertad del cuerpo. De esta manera, los niveles superiores del sistema nervioso
activan a los niveles inferiores. Los niveles inferiores activan sinergias, o grupos de
músculos que están destinados a trabajar juntos como unidad. Podemos imaginar a
nuestros repertorios motores como oraciones compuestas de muchas palabras. Las cartas
conteniendo letras son los músculos, las palabras por sí mismas son las sinergias y las
oraciones son las acciones.
De este modo, Bernstein creía que las sinergias jugaban un papel importante en la
solución del problema de los grados-de-libertad.
Esto se produce con la contracción de ciertos músculos trabajando en conjunto como
una unidad. El planteó la hipótesis de que si bien existen pocas sinergias, estas hacen
posible casi la totalidad de la variedad de movimientos que conocemos.
5. Teoría Ecológica.
En los años 60, independientemente de las investigaciones en fisiología, el psicólogo
James Gibson empezó a explorar la manera en que nuestro sistema motor nos permite
interactuar de la manera más efectiva para llevar a cabo una conducta determinada (Gibson,
1966). Su investigación se enfocó en cómo detectamos información medioambiental que sea
relevante para nuestras acciones y en cómo usamos esta información para controlar
nuestros movimientos. La habilidad de usar percepciones para guiar acciones surge
tempranamente en la vida. Por ejemplo, a las 15 semanas los niños no buscan
automáticamente cada objeto que va pasando pero en su lugar usa las percepciones
referidas a la velocidad para determinar de antemano si pueden atrapar la pelota o no (von
Hofsten and Lindhagen, 1979).
Esta visión fué expandida por los estudiantes de Gibson y comenzó a conocerse
cómo el enfoque ecológico del control motor. Sugiere que el control motor implica que los
animales puedan defenderse del medio ambiente que los rodea, moverse de manera
efectiva para encontrar comida, escapar de predadores, construir refugios e incluso jugar
(Reed, 1982). ¿Qué es lo novedoso de este enfoque? Esta fué la primera vez que
investigadores comenzaron a focalizar en cómo las acciones son orientadas hacia el medio
ambiente. Las acciones requieren información perceptual que es específica para un acto
determinado que sucede dentro dentro de un medio ambiente específico. La organización
de la acción es específica para la tarea y el medio ambiente en el cuál está siendo realizada.
Aunque varias investigaciones previas vieron al organismo como un sistema
sensitivo-motor, Gibson acentuó en que no era la sensación per se sino que se trata de la
información que es relevante para el animal. Específicamente, lo que se necesita es la
percepción de los factores medioambientales importantes para la tarea. El indicó que la
percepción se enfoca en detectar información en el medio ambiente que pueda ayudar a
alcanzar el objetivo. Desde una perspectiva ecológica, es importante determinar cómo un
organismo detecta información en el medio ambiente que es relevante para la acción, qué
forma toma esa información y cómo es usada para modificar y controlar el movimiento (Lee,
1978).
En resumen, la perspectiva ecológica ha ampliado nuestro conocimiento del
funcionamiento del sistema nervioso partiendo de aquella plantea un sistema sensorio-motor
reaccionando a las variables del medio ambiente hacia un sistema de percepción-acción que
explora activamente el medio ambiente para satisfacer sus propios objetivos.