EMOCIONES
1. ¿Qué es una emoción?
Una emoción es una respuesta natural del cuerpo y la mente ante lo que vivimos
o sentimos. Nos ayudan a reaccionar frente a lo que nos gusta, nos molesta, nos
asusta o nos alegra.
Las emociones no son buenas ni malas, simplemente existen y todas son
necesarias para desarrollarnos de forma saludable.
2. ¿Cuáles son las emociones básicas?
Las emociones más comunes y fáciles de identificar son:
Alegría: Cuando algo nos gusta o nos hace sentir bien.
Tristeza: Cuando perdemos algo, nos sentimos solos o decepcionados.
Rabia: Cuando sentimos injusticia, frustración o nos dicen que no.
Miedo: Cuando algo nos asusta o nos sentimos en peligro.
Calma: Cuando estamos tranquilos, seguros y en paz.
3. ¿Por qué es importante trabajar las emociones en los niños de 0 a 5
años?
Durante los primeros años de vida, el cerebro emocional está en pleno
desarrollo, por eso los niños no saben controlar lo que sienten ni pueden explicar
sus emociones con palabras.
✅ Acompañar sus emociones desde pequeños les ayuda a:
- Expresar lo que sienten sin dañar a otros.
- Formar seguridad emocional y confianza.
- Desarrollar empatía y relaciones sanas.
- Prevenir problemas de conducta.
4. ¿Cómo empiezan a sentir y descubrir las emociones los niños?
Los niños exploran el mundo a través del cuerpo, los gestos y el juego. No
saben decir “estoy frustrado” o “estoy triste”, pero lo muestran con su
comportamiento.
Ejemplos:
- Un bebé llora cuando siente hambre o miedo.
- Un niño de 2 años hace un berrinche cuando no puede tener algo.
- Una niña de 4 años se pone seria cuando sus amigos no quieren jugar con ella.
Los niños necesitan que un adulto les ayude a ponerle nombre a lo que sienten.
Así aprenden a identificarlo y gestionarlo poco a poco.
5. ¿Qué pueden hacer los padres y cuidadores para acompañar y validar
las emociones?
Aquí algunas claves importantes:
1. Escucha y observa sin juzgar
“Veo que estás llorando. ¿Quieres que hablemos o prefieres que te abrace?”
2. Ponle nombre a la emoción
“Estás enojado porque no pudiste seguir jugando. Eso es rabia.”
3. Valida lo que siente
“Está bien sentirse triste cuando algo no sale como quieres.”
4. Acompaña con amor y paciencia
No ignores, ni minimices lo que siente. A veces solo necesitan que estés ahí.
5. Enseña con el ejemplo
Si tú gritas, ellos aprenden a gritar. Si tú respiras y hablas con calma, ellos
también lo aprenden.
6. ¿Por qué es importante la inteligencia emocional?
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, entender y manejar las
emociones propias y las de los demás.
Un niño con inteligencia emocional:
- Se conoce mejor a sí mismo.
- Tiene más confianza y seguridad.
- Puede resolver conflictos sin violencia.
- Forma relaciones más sanas en la escuela y la vida.
- Aprende mejor, porque las emociones equilibradas favorecen el aprendizaje.
Mensaje final para las madres
Cada emoción es una oportunidad para acercarte a tu hijo/a y enseñarle a
conocerse mejor. No se trata de evitar que sientan tristeza o rabia, sino de
ayudarlos a entender lo que sienten y acompañarlos con amor y respeto.
ACTIVIDADES PARA EL ENCUENTRO.
1. ¿Cómo te sientes el día de hoy? A medida que van llegando las familias,
se les invita a escribir su respuesta en un tablero o cartelera dispuesta en el
espacio. Esta actividad tiene como propósito reconocer el estado emocional
de los participantes, generar un ambiente de acogida y empatía, y permitir al
equipo facilitador identificar las emociones predominantes para orientar un
proceso de motivación y contención emocional durante la jornada.
2. Captura a un compañero: Se elige a una persona para ubicarse en el
centro del espacio con los ojos vendados. Esta persona tendrá en sus manos
un teléfono con la cámara activa. Mientras tanto, los demás participantes
deben girar a su alrededor, moverse constantemente y estar muy atentos, ya
que en cualquier momento la persona vendada tomará una fotografía al azar.
El reto consiste en que nadie debe aparecer en la imagen; si alguien es
captado por la cámara, deberá cumplir una penitencia lúdica. Esta actividad
promueve la atención, el movimiento corporal, la diversión y el trabajo en
grupo.
3. Te miro, te veo” – Juego emocional con pelotas de colores: Se invita al
grupo a formar un círculo para cantar juntos la canción:
“Te miro, te veo, yo quiero conocerte, te paso la pelota y dime lo que
sientes”, mientras van rotando tres pelotas u objetos (pueden ser bombas
llenas de harina, lo cual favorece la canalización de emociones, ya que al
presionarlas se libera tensión). Cada pelota o bomba representa una
emoción según su color: Rojo: enojo, Azúl: tristeza, Amarillo: alegría. Mientras
el grupo canta, las pelotas rotan de mano en mano. Cuando el líder detiene
la canción, las personas que tienen en sus manos las pelotas deberán
compartir una experiencia personal o familiar (preferiblemente con sus hijos)
relacionada con la emoción correspondiente al color de la pelota que
recibieron. Esta dinámica permite la expresión emocional, el reconocimiento
de sentimientos propios y ajenos, y fortalece la empatía entre los
participantes.
4. Ronda de las emociones con la muñeca expresiva: Con el apoyo de una
muñeca que representa las diferentes emociones a través de gestos en su
rostro (los cuales se pueden ir cambiando o mostrando uno a uno), se realiza
una ronda con los participantes, especialmente enfocada en los niños y
niñas. A medida que se va mostrando cada expresión, se recita en grupo la
siguiente ronda:
“Cuando estoy enojado, yo me pongo arrugado.
Cuando estoy contento, sonrío y me divierto.
Cuando estoy apenado, una lágrima en cada lado.
Y si miedo me da, abrazo a mi mamá.”
Esta actividad facilita el reconocimiento de las emociones básicas,
asociándolas con gestos faciales y acciones cotidianas. Además, promueve
la expresión corporal, el juego simbólico y el vínculo afectivo con los
cuidadores. Es ideal para realizar en procesos de fortalecimiento emocional
con la primera infancia.
5. “La emoción pasó por aquí” – Juego sensorial y emocional. Se invita a
los participantes a formar un círculo y a rotar objetos del color que representa
una emoción (por ejemplo: amarillo para alegría, azul para tristeza, rojo para
enojo, verde para calma, entre otros). Luego, se canta la canción según la
emoción seleccionada. Ejemplo para la alegría:
" La [Alegría] pasó por aquí, yo no la vi, yo no la vi.
la [Alegría] pasó por aquí, yo no la vi, yo no la vi.
¿Qué pasa? ¿Qué pasa? La [Alegría] pasó."
Una persona se retira del círculo, y entre quienes se quedan, se escoge a
alguien que "tiene" la emoción. Cuando la persona regresa, debe ubicarse en
el centro del círculo e intentar adivinar quién tiene la emoción oculta.
Mientras se acerca a las personas, el grupo sigue cantando: si se acerca a la
persona correcta, el tono de la canción aumenta; si se aleja, el canto se hace
más suave, ayudando a guiarla a través de las pistas sonoras.
Esta dinámica promueve el reconocimiento de emociones, la escucha activa,
el trabajo en equipo y la sensibilización emocional a través del juego.