Maestro rural
poema de Jerónimo Castillo
de "Horcón"
Cuando siento el aire fresco
que me bendice la cara
y un aroma de poleo
deposita la mañana,
es que voy hacia el potrero
que junto a la escuela exhala
los olores de la mata
con que endulzo la jornada.
Los prolijos delantales
le dan bienvenida al alma
y en la humilde enseña saben
que está presente la patria.
Un saludo respetuoso
de las pequeñas gargantas
me indican que el día inicia
en su actividad más clara.
Unas caras preguntonas
van dictando en esas aulas
las repuestas que les damos
con placer cada mañana.
Y entre signos de pregunta
se van todas nuestras ansias
hacia un país de futuro
nacido dentro del aula.
Chile es la promesa
hacia un tiempo de bonanza,
y en la fuerza de esos niños
se va agrandando la patria.
Los maestros de la escuela
rural tenemos el alma,
y es nuestro mayor orgullo
dictar clases de esperanza...