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Control de infecciones
hospitalarias
TEMA
1. INFECCIÓN: CONCEPTO
Nosotros podemos denominar al término infección como la colonización de un ser
vivo llamado huésped por especies externas al organismo. Se considera que un organismo
invasor es perjudicial para el buen funcionamiento y supervivencia del huésped, por lo que
establecemos al microorganismo como patógeno. Establecemos el concepto de infección
activa cuando el organismo infectante utiliza los medios y recursos del huésped para
dividirse y regenerarse, aunque sea a costa del mismo. Se reconoce de forma explícita que el
organismo presenta una infección, o que se halla en tratamiento por un proceso infeccioso
cuando existe tratamiento con antimicrobianos en dosis terapéuticas, y el desbridamiento de
abscesos con colocación de drenajes; no se considera como tal cualquier pauta antibiótica
de carácter profiláctico. Potencialmente todo organismo, en las condiciones propicias, puede
volverse patógeno y casi ningún organismo, si se encuentra en pequeñas cantidades y en
zonas bien protegidas por el sistema inmunitario del huésped, puede desencadenar una
infección que comprometa la vida.
2. ENFERMEDADES INFECCIOSAS
Si un microorganismo patógeno penetra el cuerpo y se multiplica considerablemente
puede derivar a una enfermedad infecciosa. Todo este proceso se inicia, por regla general,
mediante la adherencia a las células del individuo afectado. Se produce a través de pequeños
acoplamientos entre la célula humana y el microorganismo, similares a los de un puzle
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 241
o rompecabezas. El que el microorganismo permanezca cerca del punto de penetración
o bien se extienda al resto del cuerpo depende de circunstancias como la producción de
toxinas, enzimas u otras sustancias.
Ciertos microorganismos que penetran en el cuerpo generan toxinas que son como
venenos que interfieren en las células cercanas o distantes. Gran parte de estas toxinas
tienen componentes capaces de unirse específicamente con moléculas de ciertas células,
llamadas células diana, causantes de la enfermedad. En el tétanos, el síndrome del shock
tóxico y el cólera, las toxinas desempeñan un papel fundamental. Otras pocas enfermedades
infecciosas se originan por toxinas producidas por microorganismos extracorpóreos, como
por ejemplo la toxiinfección alimentaria que está causada por el bacilo estafilococo.
Después de una invasión, los agentes patógenos tienden a dividirse y multiplicarse
para producir la infección. Por consiguiente, pueden ocurrir tres cosas: en primer lugar,
que estos patógenos sigan multiplicándose y desborden las barreras de defensas corporales,
suceso que puede desencadenar suficiente daño como para matar al paciente; en segundo
lugar, podemos llegar a un estadio equilibrado, produciéndose una infección crónica; se
consigue un empate técnico, ni los microorganismos ni el agente afectado ganan la partida,
y por último en tercer lugar, el individuo, con tratamiento médico o sin él, consigue vencer
al agente invasor. Este suceso restablece la salud y en muchos casos proporciona una
inmunidad duradera en el tiempo hacia posibles recurrencias de infecciones del mismo
patógeno.
Otros de los microorganismos que originan enfermedades, tienen la capacidad de
desarrollar propiedades que incrementan la gravedad del proceso, es decir, tienen mayor
virulencia y son más resistentes a las barreras de defensa del cuerpo humano.
Por otro lado ciertos microorganismos son capaces de generar mecanismos de
bloqueo sobre los sistemas de lucha del cuerpo, capaces de anular la producción de
defensas como anticuerpos o el desarrollo de las células T (que es una variedad de
leucocitos) específicamente armados para atacarlos. Otros tienen cápsulas externas que
son capaces de impedir el proceso de fagocitosis de los leucocitos. Sin embargo, puede
darse la circunstancia de que ciertas bacterias generen resistencia a ser destruidas (lisis)
por sustancias que circulan en el torrente circulatorio. Además, incluso hay sustancias
químicas que contrarrestan las antibioterapias, por resistencias cruzadas.
2.1. TIPOS PRINCIPALES DE GÉRMENES.
Se considera que las enfermedades infecciosas es la principal causa de mortandad
mundial. Las enfermedades infecciosas se originan principalmente por unos diminutos
microorganismos llamados gérmenes. Los gérmenes son aquellos seres vivos que se
pueden encontrar en muy distintas partes, en el aire, en la tierra y en el agua. Una
infección cualquiera puede desarrollarse a través del tacto, tras ingerir alimentos líquidos
242 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
y sólidos, o a través del aire que respiramos por contaminación de gérmenes. Los gérmenes
también pueden trasmitirse a través de mordeduras de animales, picaduras de insectos, o
a través de contactos interpersonales (vía oral, parenteral o vía sexual). Para prevenir este
tipo de infecciones contamos con Medidas Universales como lavarse las manos, uso de
medicamentos, incluyendo vacunaciones.
Podemos definir cuatro tipos principales de microorganismos patógenos o gérmenes:
Las bacterias son seres vivos microscópicos y unicelulares, gérmenes que se dividen
rápidamente y pueden liberar sustancias químicas capaces de enfermar a una persona.
Se pueden encontrar en todos los entornos, tanto acuáticos como terrestres y en las
condiciones más adversas gracias a su capacidad de adaptación al medio. Pese a su número,
aproximadamente 5x10 30 bacterias en nuestro planeta, solo una proporción minúscula,
< 1 % pueden provocar enfermedades. También podemos hablar de la utilidad de estos
organismos en los ciclos de reciclaje químicos y biológicos. En nuestro cuerpo gran parte de
las bacterias las encontramos en las puertas de acceso, en la piel y en el aparato digestivo
ayudando a proteger el sistema inmunitario. La utilidad de algunas bacterias también se
puede relacionar con su uso gastronómico en la elaboración de alimentos como quesos
y leches.
Por otro lado, las bacterias también pueden ser perjudiciales para nuestro organismo
cuando son capaces de dañar la barrena inmunológica y originar patologías infecciosas,
aumentando los índices de mortalidad.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 243
ENFERMEDAD
BACTERIA. SINTOMATOLOGÍA.
INFECCIOSA.
Tétanos. Clostridium tetani. Fiebre y parálisis.
Streptococcus pneumoniae.
Staphylococcus aureus.
Fiebre alta, expectoración amarillenta y/o
Neumonía. Klebsiella pneumoniae.
sanguinolenta y dolor torácico.
Mycoplasma spp. Chlamydia
spp.
Cólera. Vibrio cholerae. Diarrea, vómitos y deshidratación.
Corynebacterium Fiebre, amigdalitis, membrana en la garganta y
Difteria.
diphtheriae. lesiones en la piel.
Escarlatina. Streptococcus pyogenes. Fiebre, amigdalitis y eritema.
Erisipela. Streptococcus spp. Fiebre, eritema, prurito y dolor.
Fiebre ondulante, adenopatías, endocarditis y
Brucelosis. Brucella spp.
neumonía.
Carbunco. Bacillus anthracis. Fiebre, pápula cutánea y septicemia.
Legionelosis. Legionella pneumophila. Fiebre y neumonía.
Fiebre, cansancio, sudor nocturno y necrosis
Tuberculosis Mycobacterium tuberculosis.
pulmonar.
Fiebre alta, bacteriemia, cefalalgia, estupor,
Fiebre Salmonella typhi, S. tumefacción de la mucosa nasal, lengua tostada,
tifoidea. paratyphi. úlceras en el paladar, hepatoesplenomegalia,
diarrea y perforación intestinal.
[Link]
Cuando aparece alguna patología infecciosa se utilizan antibioterapias. Existe
varias clasificaciones de antibióticos, unos bactericidas y otros impiden el crecimiento
bacteriano. De todas formas el uso de los antibióticos no es exclusivo del ser humano,
también se utiliza en especies animales. Esto conlleva unas resistencias cada día mayor en
los antibióticos, por las interacciones alimentarias. La prevención de estas infecciones se
puede evitar con el uso de medidas antisépticas, esterilizando el material cuando invadimos
o sobrepasamos la barrera de la piel y además hacemos uso de desinfectantes y así reducir
los riesgos de infección.
Los virus son toxinas microscópicas infecciosas con la capacidad de multiplicarse
dentro de las células de otros organismos donde trasmiten material genético, protegidos por
una cubierta proteica. Son microorganismos muy pequeños, y se encuentran en todos los
ecosistemas terrestres. Los virus pueden causar patologías más sencillas trasmitidas por vía
aérea como infecciones tipo gripes, resfriados, etc. Pero por otro lado también puede causar
enfermedades mucho más graves por vía parenteral y/o sexual como el VIH/SIDA, hepatitis,
etc. A día de hoy combatimos a los virus con capacidad de mortalidad con antivirales, no
nos sirven los antibióticos.
244 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
Los virus colonizan las células vivas del huésped y allí se instauran en el interior.
Consiguen dividirse y reproducirse.
Los hongos son seres vivos unicelulares o pluricelulares que no forman tejidos y
cuyas células se agrupan formando un cuerpo con estructura cilíndrica y filamentosa muy
ramificada. Constituye un vegetal primitivo. Ejemplos de hongos son setas y el moho, las
levaduras. Los hongos viven en suelos rodeados de materia en descomposición. También los
encontramos en el aire, en las plantas, en los animales y en el agua. Otros pueden vivir en el
cuerpo humano. Sólo aproximadamente la mitad de todos los tipos de hongos son dañinos.
Algunos hongos se reproducen mediante diminutas esporas en el aire. Esas esporas
pueden inhalarse o pueden caer sobre las personas. Como consecuencia, las infecciones
micóticas suelen comenzar en los pulmones o la piel. Es más probable que contraiga una
infección micótica si tiene un sistema inmunológico debilitado.
Los hongos pueden comportarse como parásitos en el cuerpo humano y desencadenar
enfermedades. Crecen en zonas húmedas de la piel del cuerpo pueden ser difíciles de
eliminar. Los antimicóticos orales pueden ayudar a erradicar infecciones graves.
Los parásitos son animales que utilizan a otro ser vivo para alimentarse
permanentemente hasta que el huésped muera o lo erradique. La fuente de contaminación
donde proliferan son aguas estancadas, alimentos en mal estado, insectos o por relaciones
sexuales. Las patologías con parásitos pueden desencadenar leves molestias o provocar
la muerte:
− Los protozoos que son parásitos con una sola célula y de tamaño
microscópico, capaces de fagocitar y absorber el alimento a otro animal y
con capacidad de vivir.
− Helmintos o gusanos como la sanguijuela, tenia con cuerpo alargados y
blandos.
− Algunos artrópodos son parásitos como los pertenecientes al grupo de
ácaros, arador de la sarna, garrapatas.
1.2. ENFERMEDADES PRINCIPALES.
Tipos de infección.
- Infección aparato respiratorio: con manifestaciones físicas de al menos dos
síntomas intrahospitalarios; esputo con pus y tos persistente. Aparece un infiltrado en la
rX del tórax, compatible con infección.
- Infección aparato urinario: urocultivo con resultados positivos (1 o 2 especies) de
al menos 105 bacterias/ml con sintomatología o sin ello.
- Infección hospitalaria quirúrgica: cualquier colección purulenta, absceso interno o
celulitis difusa en la herida quirúrgica o periferia durante el mes siguiente postquirúrgico.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 245
- Infección del punto de inserción del catéter vascular. Enrojecimiento, calor e
inflamación, linfangitis o secreción con pus.
- Septicemia. Aumento de temperatura presente diariamente con picos y/o
escalofríos y por lo menos han de darse las circunstancias de tener un cultivo de sangre
que sea positivo.
2.2.1. Infecciones en una herida quirúrgica.
Las infecciones postquirúrgicas cada día son más frecuentes: la incidencia oscila
entre 0.5 a 15 % según el tipo de operación y el estado en el que se encuentra el
paciente. Representan uno de los mayores problemas en la eficiencia y período de estancia
intrahospitalaria así como de recaídas postquirúrgicas.
Durante el proceso quirúrgico puede aparecer una secreción purulenta, periférica
a la herida o en el punto de inserción del tubo de drenaje o celulitis difusa de la incisión.
Debemos distinguir la existencia de las infecciones dependiendo del lugar de procedencia,
si son por encima o por debajo de la aponeurosis, infecciones profundas a nivel de
órganos o cavidades e identificarlas por separado. La infección nosocomial aparece en la
manipulación y acceso durante la propia operación, ya sea adquirida de una forma externa
es decir, a través del aire, por falta de medidas profilácticas prequirúrgicas, el equipo
multidisciplinar entorno al paciente, personal de quirófano, endógena (de la flora de la
piel o del sitio de la operación) o, en raras ocasiones, de los hemoderivados utilizados en
el proceso quirúrgico. Los microorganismos patógenos son variables, según la técnica y el
lugar de la intervención quirúrgica, y la profilaxis antimicrobiana previa del paciente. El
factor de riesgo principal va a depender del grado de contaminación durante el proceso
quirúrgico (limpio-estéril, limpio-contaminado, contaminado, sucio) que, es directamente
proporcional a la duración de la operación y al estado previo del paciente. Otros factores
que contribuyen a las posibilidades de contaminación serán la prestación de la calidad
en la técnica quirúrgica, la ausencia de cuerpos extraños, incluyendo tubos de drenaje, la
virulencia de los microorganismos, abscesos o perforaciones de vísceras, las infecciones
cruzadas con otros sitios, el rasurado previo a la intervención y la desinfección del área
quirúrgica.
2.2.2. Infecciones del aparato urinario.
Se considera como la infección más común en el entorno hospitalario; cerca del 80
% de las infecciones son provocadas por el uso de un catéter o sonda vesical permanente.
Las infecciones urinarias ocasionan menos proporción de personas que enferman con
respecto a otras infecciones nosocomiales pero, a veces, pueden causar bacteriemia e incluso
llegar a la muerte. Las infecciones se concretan cuando tras un urocultivo encontramos
246 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
resultados positivos (≥ 105 microorganismos/ml, con aislamiento de 2 especies microbianas,
como máximo).
La procedencia de las bacterias es a través de la flora intestinal, ya sea normal
(Escherichia coli) o adquirida en el hospital (Klebsiella).
2.2.3. Neumonía nosocomial.
La incidencia de neumonía puede darse en diferentes grupos de pacientes. Los más
frecuentes son los pacientes que se encuentran en las UCI conectados a respiradores. Esto
ocasiona una tasa de muerte elevada por neumonía relacionada con el uso de respirador,
aunque es difícil determinar el riesgo atribuible porque la comorbilidad de los pacientes
es muy elevada. Los microorganismos pueden llegar a colonizar el estómago, las vías
respiratorias superiores y los bronquios y derivar a infección de los pulmones: con frecuencia
son endógenos (aparato digestivo o nariz y garganta), pero pueden ser externos al cuerpo,
debido al aparataje contaminado. El diagnóstico es más preciso cuando se obtienen muestras
por broncoscopia, aunque al ser una técnica más invasiva se utiliza más la rX de tórax
con resultados de opacidades recientes y/o progresivas del parénquima pulmonar. Otros
síntomas son la fiebre incipiente y esputo purulento. Los factores de riesgo de infección
conocidos comprenden el tipo y la duración de la respiración mecánica, la calidad de la
atención respiratoria, la gravedad del estado del paciente y el uso previo de antibioterapia.
Otro tipo de paciente propenso a neumonía es el paciente con deterioro cognitivo o
aquellos que sufren convulsiones. La bronquiolitis vírica (originada por el virus sincitial
respiratorio) es frecuente en unidades pediátricas y también en geriátricos es frecuente la
neumonía. En personas inmunodeprimidas, puede ocurrir neumonía por Aspergillus y por
Legionella spp. En los países con una prevalencia elevada de tuberculosis, la transmisión
es un problema añadido importante.
2.2.4. Bacteriemia nosocomial.
Aunque la proporción con respecto a las demás infecciones nosocomiales es
baja (5 % aproximadamente) pueden causar la muerte a un nivel más alto con respecto
a otros microorganismos. El número de casos nuevos de la enfermedad aumenta en
ciertos microorganismos como Staphylococcus negativo a la coagulasa y Cándida spp.
polifarmacorresistentes. El sitio de infección suele darse a la entrada del dispositivo
intravascular, a nivel de la piel, o también lo que se llama infección del túnel que suele
ocurrir en la zona donde se encuentra la vía subcutánea. Los microorganismos que
invaden el vaso donde se encuentra el catéter pueden producir una infección, no visible
externamente, dando lugar a una bacteriemia. Las condiciones de asepsia en la técnica
de inserción del catéter, el tiempo de éste en el vaso y su cuidado y desinfección van a ser
claves para evitar una infección de microorganismos.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 247
2.2.5 Otras infecciones nosocomiales.
Existen zonas donde se dan más frecuentemente infecciones importantes, e incluso
son zonas potenciales para que ocurran:
− Las úlceras por decúbito, quemaduras, etc., suelen ser las infecciones más
comunes que se dan a nivel de la piel y tejidos blandos.
− A nivel gastrointestinal el agente causante de una infección nosocomial es
el rotavirus Clostridium difficile, más común en niños, y en adultos es más
frecuente en países desarrollados.
− Infecciones de las vías respiratorias superiores, como sinusitis e infecciones
a nivel ocular.
− Infecciones a nivel del aparato genital de la mujer como la endometritis e
infecciones postparto.
2.2.6. Virus.
Los virus como el de la hepatitis B y C, el virus a nivel respiratorio, los rotavirus y
los enterovirus suelen ser también causantes de infecciones nosocomiales, los cuales se
transmiten por medio de métodos como transfusiones, inyecciones, diálisis, etc., y por
mecanismos como la respiración y por vía oral-fecal. Otros virus, como el Ébola, VIH, el
citomegalovirus, el VIH y los virus de Ébola, la influenza, el herpes simple y la varicela
zóster pueden causar infecciones nosocomiales.
2.2.7. Parásitos y hongos.
Otros microorganismos que pueden causar infecciones tanto a adultos como a
niños son: la Giardia lamblia, hongos y otros parásitos que actúan como oportunistas
provocando infecciones en pacientes que están tratados con antibióticos a largo plazo e
inmunodeficiencia grave como son: Cryptococcus neoformans, Aspergillus spp., la Cándida
albicans y el Cryptosporidium.
También son motivo de preocupación y a tenerlos en cuenta, los microorganismos
que se encuentran en el suelo y polvo, los cuales son transportados por el aire, como
Aspergillus spp., a que estos pueden estar presentes cuando se realiza la construcción de
hospitales.
Los centros de atención de salud tampoco se escapan de transmitir infecciones
nosocomiales como la causada por el microorganismo Sarcoptes scabiei (arador de la sarna).
3. MECANISMO DE TRANSMISIÓN DE LA INFECCIÓN
Hoy en día los gérmenes que se encuentran dispersos por nuestro entorno hace
necesario un control y mantenimiento desde el punto de vista epidemiológico y un estudio
248 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
de los microorganismos para intentar romper en todo momento la cadena epidemiológica
constituida por el agente causal, el entorno o medio ambiente y por último el huésped
y así intentar minimizar la capacidad de estos patógenos y su incidencia para producir
enfermedades sobre los seres vivos.
Con todos estos estudios y gracias a la actuación del hombre para minimizar o
erradicar estos gérmenes hace que se controlen y eviten epidemias en la población porque
se incide en la multitud de enfermedades infecciosas y contagiosas. Todo esto es posible
por la actuación precoz sobre el agente causal y los reservorios de los agentes patógenos.
En nuestro entorno hospitalario, pese a los esfuerzos para controlar la dispersión de
agentes patógenos, resulta en vano y todos los controles y actuaciones preventivas para
romper la cadena epidemiológica y sólo se consigue minimizar parcialmente la ruptura del
mecanismo de trasmisión en las enfermedades infecciosas. Esto no supone una trasmisión
directa en forma de epidemia, sino que la incidencia en la población hospitalaria obliga
a hacer más hincapié sobre la cadena de transmisión de microorganismos y romper en la
mayor medida posible los eslabones que hacen posible la enfermedad infectocontagiosa.
La cadena de transmisión de todo microorganismo cuenta con seis eslabones
reconocidos: agente infeccioso, reservorio, puerta de salida, vía de transmisión, puerta de
entrada y huésped susceptible.
Agente infeccioso: microorganismo capaz de producir reacciones adversas en los
tejidos del huésped, con o sin manifestaciones clínicas de infección. Los microorganismos
hospitalarios más frecuentes son:
− Bacterias.
− Virus.
− Hongos.
− Parásitos.
− Protozoos.
− Rickettsias.
Estos microorganismos se diferencian del resto por una serie de características:
− Patogenicidad: capacidad del agente microbiano para producir enfermedad.
− Virulencia: capacidad del agente de producir casos graves o fatales.
Representa el grado de patogenicidad de un agente microbiano.
− Invasividad: capacidad del agente microbiano para invadir y multiplicarse
en los tejidos.
− Dosis infectante: representa la cantidad de microorganismos necesaria para
producir la infección.
− Inmunogenicidad: poder del organismo para desarrollar una reacción
inmunológica activa y generar la producción de anticuerpos en el huésped
como respuesta a sus antígenos.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 249
− Toxigenicidad: capacidad del agente microbiano para producir substancias
toxica para el huésped a nivel local, general o inespecíficas.
− Especificidad: capacidad del agente microbiano para producir infección en
huéspedes de una o varias especies.
Reservorio: es el lugar habitual donde los microorganismos se mantienen, crecen
y se transforman en una sustancia mediante cambios químicos y biológicos llegando a
desarrollarse. Los reservorios, en general, mantienen los requerimientos de humedad,
oxígeno, pH, agua, temperatura y nutrientes para que estos microorganismos se desarrollen.
La mayoría de las infecciones endémicas de los hospitales tienen su reservorio en los propios
pacientes o en el personal. Por tanto podemos dar como características:
− Animados (personas o animales)
− Inanimados (materiales, mobiliario, inmueble). Si bien existen agentes
resistentes al hábitat adverso, pueden subsistir en reservorios inanimados.
− Específico: el germen solo es capaz de sobrevivir en un huésped determinado.
− Inespecífico: el microorganismo es capaz de sobrevivir en otros huéspedes
incluso de distintas especies.
Dentro del reservorio puede darse la circunstancia de que el microorganismo afecte
o no a la persona.
Es decir, puede ser portador (persona o ser vivo que transporta el germen pero
no presenta manifestaciones clínicas), o caso-control que sí es una persona infectada,
presentando signos y síntomas.
Puerta de salida: sitio por donde el germen abandona el huésped. Las puertas de
salidas en general son los mecanismos naturales como:
− Tracto gastrointestinal (recto).
− Vías respiratorias (nariz y boca).
− Aparato genitourinario (meato urinario, vagina).
− Piel y mucosas (sudoración, secreciones, lesiones superficiales, mordeduras,
picaduras).
− Glándulas mamarias y vía placentaria.
− Sanguínea.
Vía de transmisión: mecanismo mediante el cual el agente infeccioso es transportado
desde el reservorio hasta la puerta de entrada del huésped susceptible. Este mecanismo
puede ser:
− Directo, de puerta a puerta sin mediar vehículo de transporte. De persona a
persona (oral, fecal) o contacto físico entre la fuente y el huésped. El agente
infeccioso se transmite por transferencia directa e inmediata al entrar en
contacto el huésped infectado o colonizado con el huésped susceptible o
250 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
con gotitas grandes proyectadas por el huésped infectado al toser o hablar
a una corta distancia (de un metro o menos) de la conjuntiva, aparato
respiratorio superior u otra puerta de entrada del huésped susceptible.
Ejemplo: herpes simplex, Shigella, virus de la hepatitis A, Staphylococcus.
− Indirecto, a través de algún vehículo, desde la puerta de salida hasta la
puerta de entrada del huésped susceptible (partículas en suspensión, gotitas
o vehículos mecánicos como artículos de atención o manos del personal).
El contacto personal del huésped susceptible con un objeto inanimado
(agujas, vendajes, apósitos). La transmisión mediante contacto indirecto
se diferencia de la transmisión por contacto directo por la intervención
intermedia sobre la transferencia del agente infeccioso desde el origen
o foco de la infección hasta el huésped susceptible. Ejemplos: virus de la
hepatitis B, Staphylococcus, virus sincitial respiratorio, virus de la gripe,
virus del sarampión y rubeola.
El contacto indirecto se puede producir a través de:
- Vehículos: el agente infeccioso se transmite a través de objetos o materiales
contaminados. El agente puede o no haberse multiplicado o desarrollado
en el vehículo antes de ser transmitido. Entre los objetos contaminados
encontramos: ropa, juguetes, instrumentos quirúrgicos, alimentos
(manipulados, almacenados, comida fresca o descongelada), agua, sangre
o plasma contaminados. Ejemplo: Pseudomonas, virus de la hepatitis C,
salmonela, escherichia coli, clostridium botulinum.
- Vector mecánico externo: el agente infeccioso es trasladado en la superficie
del cuerpo o extremidad de un artrópodo (vector). Este proceso no requiere
de la multiplicación o desarrollo del microorganismo en el vector, por
ejemplo: Shigellas y Salmonellas trasmitidas por la mosca.
- Vector biológico: el agente infeccioso cumple parte de su ciclo biológico en
el vector. Sin éste, el agente no puede transmitirse al huésped susceptible,
por ejemplo: el parásito de la malaria dentro del mosquito.
- Vía aérea: el agente infeccioso se encuentra en forma de aerosoles que lo
transportan hacia la puerta de entrada apropiada, generalmente vías altas
del aparato respiratorio del huésped susceptible. Los aerosoles microbianos
son suspensiones aéreas (con forma de vapor) de partículas constituidas
total o parcialmente por microorganismos. Pueden permanecer suspendidas
en el aire durante largos períodos de tiempo. Las principales son:
· Núcleos de Gotitas: a diferencia de las mencionadas en el contacto
directo, los núcleos de gotitas son los pequeños residuos de la evaporación
de gotitas emitidas por un huésped infectado. Estos núcleos también
pueden formarse con el uso de atomizadores. Generalmente se mantienen
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 251
suspendidas en el aire, suelo, ropa, piso durante un tiempo prolongado
y pueden ser transportadas por agitación mecánica. Por ejemplo:
Mycobacterium tuberculosis, virus de la varicela zoster.
· Polvo: Son pequeñas partículas de dimensiones variables que pueden
estar constituidas, en parte, por microorganismos. Pueden proceder del
suelo, vestidos, ropa de cama o pisos contaminados y ser transportadas
a través del aire por agitación mecánica. Por ejemplo: Staphylococcus
aureus que puede encontrarse formando parte de partículas de polvo.
Puerta de entrada: sitio por donde el microorganismo ingresa al hospedero
susceptible. En general la mayoría de los microorganismos hospitalarios utilizan:
− Vía aérea
− Vía gástrica
− Vía urinaria
− Vía genital
− Mucosas
− Soluciones de continuidad de la piel (casos excepcionales pueden atravesar
piel intacta).
Huésped susceptible: ser vivo sin inmunidad específica suficiente para un
determinado microorganismo y que al entrar en contacto con él puede desarrollar la
enfermedad producida por ese microorganismo. Las características más comunes de
susceptibilidad se relacionan con alteraciones de:
− Edad.
− Estado nutricional.
− Estrés.
− Inmunidad natural y artificial.
− Factores genéticos.
− Enfermedades crónicas.
− Tratamiento médico. Drogas inmunosupresoras
La cadena descrita puede ser cortada por algún mecanismo específico con mayor
o menor grado de dificultad, pero indudablemente al momento de la atención clínica el
eslabón más fácilmente vulnerable por el equipo de salud es la vía de transmisión.
4. FASES DE UN PROCESO INFECCIOSO
La enfermedad infectocontagiosa se inicia cuando un agente patogénico invade
al huésped humano. Las consecuencias de enfermedades que le siguen se pueden dividir
en cinco fases generales.
252 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
1. Período de incubación: este período comprende el intervalo de tiempo
transcurrido entre el inicio de la exposición al agente infeccioso y el primer síntoma.
El microorganismo infeccioso está ya en el organismo del huésped, pero aún no tiene
manifestaciones físicas de enfermedad. Estas fases varían según sea la enfermedad/
patógeno que adquiera el huésped. Pueden ser períodos escasos, de horas o de algunos
años. Los períodos de incubación en personas adultas son más largos que en los niños. Por
ejemplo, la gripe común puede tener un período de incubación de uno a tres días, mientras
que el SIDA puede durar años. En este período se puede trasmitir y contraer la infección.
2. Período prodrómico: consiste en el período de tiempo que comprende desde la
incubación hasta que el cuerpo comienza a reaccionar al germen patógeno. Este período
es peculiarmente corto e incluye síntomas, tales como cefalea, fiebre, mucosidad, malestar
general, irritabilidad y molestias. En el período prodrómico aún no se producen los síntomas
que caracterizan la enfermedad. Durante esta fase, la enfermedad es extremadamente
contagiosa.
3. Período de enfermedad: es el período clínico que abarca el tiempo en el cual
aparecen sintomatología (signos y síntomas) que caracterizan a la enfermedad; esto es,
la reacción del organismo ante el patógeno es evidente. Durante este período, el inicio de
manifestaciones físicas ocurre de forma brusca o paulatina.
4. Período de convalecencia: abarca el período de tiempo en el cual los síntomas
de la enfermedad comienzan a disiparse y desaparecer. En esta fase el organismo elimina
los patógenos y se restituyen los problemas sufridos. La persona afectada puede reiniciar
su actividad laboral al sentirse mejor casi en su totalidad. No obstante, es durante este
período que muchas personas regresan a su trabajo antes de tiempo, lo cual contribuye a
una posible recaída de la enfermedad.
5. Período de recuperación: esta etapa abarca aquel tiempo donde la evidencia de
la enfermedad desaparece y el paciente retorna al funcionamiento normal. Sin embargo,
aún la enfermedad puede ser contagiosa.
5. FLORA MICROBIANA HUMANA NORMAL
Una persona sana convive en armonía con la flora microbiana normal, que se
establece (coloniza) en algunas zonas del cuerpo. Esta flora, que por lo general ocupa un
lugar concreto, recibe el calificativo de flora residente. En lugar de causar una patología, esta
flora suele servir de protector del cuerpo sobre los gérmenes que provocan enfermedades.
Pero además desarrolla otra serie de funciones:
− Contribuye en el metabolismo de alimentos.
− Proporciona componentes esenciales para el crecimiento. Vitamina K por
E. Coli.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 253
− Barrera frente a los microorganismos patógenos.
− Estimula la respuesta inmune.
Si resulta alterada de alguna manera, rápidamente se recupera. Los agentes
microbianos que colonizan al huésped desde unas horas a unas semanas, pero no se
establecen en él de forma permanente, se denomina flora transitoria. Nos referimos a la
colonización permanente si existe una exposición continua.
Algunos factores medioambientales (como la edad, la dieta, el estado hormonal, las
condiciones socio sanitarias, la contaminación del aire y los hábitos higiénicos) contribuyen
sobre el desarrollo de las especies que van a formar la flora residente de un individuo. La
flora bacteriana es cambiante durante todas las etapas de la vida.
Denominamos flora normal a aquella que se encuentra:
− Flora bacteriana: oídos, ojos, boca, naso-orofaringe.
− Vías respiratorias bajas: zonas estériles, colonización transitoria.
− Aparato digestivo: esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso.
− Sistema genitourinario: uretra anterior, vagina, cuello uterino.
− Piel.
Un ejemplo, los lactobacilos son gérmenes que suelen vivir en el aparato digestivo de
quienes consumen muchos productos lácteos. Otra es la bacteria el Hemophilus influenzae
que coloniza el aparato respiratorio de los enfermos con enfermedad pulmonar obstructiva
crónica.
En algunas condiciones, los microorganismos que forman parte de la flora residente
de una persona pueden provocar una patología. Por ejemplo, los estreptococos piógenos
son capaces de vivir en la orofaringe sin causar daño alguno, pero si el sistema inmunitario
del organismo se debilita o si los estreptococos son más virulentos, pueden provocar una
faringitis estreptocócica. De forma parecida, otros microorganismos residentes en la flora
se volverían invasores, provocando enfermedades en el individuo que tiene alteradas sus
barreras defensivas. Por ejemplo, quienes padecen neos de colon son más vulnerables a la
invasión de gérmenes que normalmente viven en el intestino; éstos pueden desplazarse a
través de la sangre y desencadenar valvulopatías cardiacas. La irradiación masiva también
puede ocasionar una invasión por parte de estos microorganismos y desencadenar una
infección grave.
6. FACTORES DE RIESGO QUE FAVORECEN LA INFECCION
NOSOCOMIAL
Según el estudio EPINE 2012 sobre prevalencia de infecciones nosocomiales en
España debemos considerar dos tipos de factores de riesgo:
254 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
6.1. FACTORES DE CARÁCTER INTERNO.
Los encontramos en el propio paciente y son un factor predisponente para la
infección secundaria:
− Estado de coma: consideramos alteraciones del nivel de conciencia en
cualquiera de sus grados (coma total e irreversible, avanzado, moderado,
estupor, obnubilado, coma medicamentoso).
− Insuficiencia renal aguda o crónica: encontrando valores de creatinina
superiores a 1.7 mg en el momento del ingreso.
− Diabetes Mellitus: cuando los controles en ayunas son iguales o superiores a
145 mg/dl y no se están administrando sueros con glucosa. Si se perfunden
sueros glucosados, la cifra ha de ser igual o superior a 200 mg/dl.
− Cáncer: con un diagnóstico confirmado en los últimos cinco años.
− Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
− Déficit inmunológico: personas inmunodeprimidas con niveles de neutrófilos
en sangre (< 500 neutrófilos/mm), leucemias linfática crónicas y agudas,
linfomas de Hodgkin, pacientes con SIDA diagnosticados o con un recuento
de CD4 < 200 leucocitos/mm³.
− Insuficiencia hepática.
− Desnutrición importante: consideramos pacientes con hipoalbuminemia
(< 3g/l):
· En la analítica inicial de ingreso o si el enfermo lleva ingresado menos
de un mes.
· Si el paciente lleva más de un mes ingresado se tendrá en cuenta la
última analítica de referencia.
− Úlcera por presión: hay que considerar si presenta alteraciones en la piel
del enfermo y su localización, así como comprobar si presenta la UPP antes
del ingreso o posterior al ingreso.
6.2. FACTORES DE CARÁCTER EXTERNO: CONDICIONANTES EXTERNOS QUE
PREDISPONEN AL PACIENTE A DESARROLLAR UNA INFECCIÓN NOSOCOMIAL.
- Aparato urinario:
a. Abierto: cuando utilizamos una sonda permanente o catéter en vías urinarias
y con un sistema de bolsa colectora, no transitorio.
b. Cerrado: consideramos un catéter vesical con un sistema de drenaje cerrado
cuando disponga de:
· Válvula antirretorno.
· Tapón cerrado para recogida de muestras por punción.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 255
- Tubo de vaciado en la parte final de la bolsa.
- Vías periféricas: vía con catéter vascular periférico mantenido en el tiempo.
- Vía central: todo aquel sistema de catéter pinchado en vía central
(predominantemente por vena yugular o subclavia, femoral) que llega a un vaso principal
próximo al corazón. Se pretende conseguir con estos catéteres la administración de
medicamentos (fluidos, drogas y hemoderivados). En Neonatología, la arteria o vena
umbilical se considera vía central.
- Catéter central periférico o DrumR: paciente que tras una punción en vía periférica
(vena basílica por ejemplo) la punta del catéter se aproxima a un vaso principal o aurícula
del corazón.
- Nutrición parenteral: el enfermo se somete a un tratamiento con aportes de
nutrientes y electrolitos a través de un catéter que puede ser central o periférico con un
buen calibre.
- Traqueostomía: es toda técnica quirúrgica que comunica a la tráquea con el medio
ambiente, a través de un puente de piel o de tráquea.
- Ventilación mecánica: conectado el paciente a un respirador artificial.
- Sondas enterales: todo paciente que tiene insertada una sonda nasogástrica o en
alguna porción del intestino.
- Medicamentos inmunosupresores: aquellos pacientes con una patología de base
capaz de bajarle las defensas (radioterapia, corticoides, quimioterapia).
- Proceso quirúrgico: cuando una persona ingresa en una unidad quirúrgica del
hospital y se somete a una intervención quirúrgica, con rotura de la continuidad de la piel
o invasión.
256 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
7. INFECCIONES MÁS FRECUENTES. MICROORGANISMOS
IMPLICADOS Y LUGARES MÁS FRECUENTES
A continuación se hace constar los microorganismos más frecuentes dentro de las
infecciones:
BACTERIAS. VIRUS. OTROS.
Acinetobacter. Hepatitis A,B,C, TTV. Candida spp.
Priones: enfermedad de
Burkhnolderia cepacia. VIH.
Creutzfeldet-Jakob.
Clostridium difficile/Clostridium sordelliii. Influenza. Aspergilluss spp.
Virus respiratorio
Pseudomonas aeruginosa.
sincitial.
Staphylococcus aureus: SAMS, SAMR
Parvovirus.
hospitalario, SAMR comunitario, GISA.
Streptococcus pneumoniae. Rubéola.
Mycobacterium tuberculosis. SARS.
Enterococcus spp., incluyendo ERV y
Rotavirus.
multi-resistentes.
Enterobacterias multi-resistentes. Varicela.
Legionella pneumophila. Fiebres hemorrágicas.
Caliciviridae. Norovirus.
Las infecciones más frecuentes son las vías urinarias, casi siempre tras un sondaje
vesical permanente, seguidas de las vías respiratorias bajas, las provocadas por el lugar
donde se han practicado heridas quirúrgicas y las bacteriemias. Otras infecciones están
relacionadas con las infecciones de los tejidos blandos y la piel, gastroenteritis del aparato
digestivo, sinusitis e infecciones del ojo y conjuntiva y aparato genitourinario.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 257
INFECCIÓN. AGENTES. FACTORES DE RIESGO. SECUELAS.
Instrumentación sobre el aparato urinario, Hospitalización de
- BGN
sobre todo la puesta de un catéter vesical, 1 a 8 días.
fermentadores.
y dentro de este factor importa: el tiempo Aumento
- Enterococcus spp.
(si es permanente o temporal), sexo, en el uso de
- P. aeruginosa.
Vía urinaria. insuficiencia renal, diabetes, colonización de antimicrobianos,
- Menos frecuentes:
la bolsa colectora de diuresis. con las
otros BGN
La antibioterapia disminuye el riesgo para consecuencias
fermentadores
la colocación de catéteres urinarios a corto económicas y
(Acinetobacter).
plazo pero lo aumenta trascurridos seis días. ecológicas.
- BGN - Fármacos que disminuyen la
fermentadores acidez gástrica. Alta mortalidad.
Y no fermentadores. - Enfermedad pulmonar crónica. Aumenta la
Neumonía. - [Link]. - Depresión del nivel de conciencia. hospitalización
- Virus respiratorios. - Aspiración. en un promedio
- Legionella. - Ventilación mecánica. de 7 días.
- Aspergillus. - Cirugía torácica o abdominal.
En cirugías limpias: - Diabetes.
- [Link]. - Obesidad.
-Staphylococcus - Mucho más frecuente en cirugías de sitios
Aumento de la
spp. contaminados o infectados.
Intervenciones hospitalización de
En cirugías - Infección en otros sitios (ej.: tracto
quirúrgicas. 5 a 24 días.
abdominales urinario).
y pélvicas: - Ausencia de profilaxis antibiótica en
- BGN aerobios. cirugías no limpias.
- Anaerobios. - Discutido el papel de los drenajes.
- [Link].
-Staphylococcus
- Inmunodepresión.
spp. Alta mortalidad.
- Catéteres centrales vasculares.
Bacteremias. - [Link] y otras Aumento de la
- Infecciones de heridas quirúrgicas,
enterobacterias. hospitalización
neumonías e infecciones urinarias.
- P. aeruginosa. de 14 a 30 días.
- Cándida albicans.
8. PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS
8.1. BARRERAS A LA EXPOSICIÓN.
Los mecanismos de defensa que nuestro organismo puede llegar a desarrollar contra
la infección están muy relacionados con las barreras naturales, como la piel; mecanismos
inespecíficos, como algunos leucocitos y fiebre; y mecanismos más específicos, como la
producción de anticuerpos.
Por regla general, si una infección invade las barreras naturales del cuerpo, los
mecanismos de defensa específicos e inespecíficos lo atajan destruyéndolo antes de que
se multiplique.
258 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
El órgano de la piel es la barrera natural más eficiente de cuanto disponemos ya que
evita la penetración de los microorganismos patógenos. Sin embargo, si se produce una
pérdida de continuidad de la piel o una lesión cutánea, picadura de insecto o quemadura,
desaparece ese poder de protección y nos volvemos frágiles a ataques externos.
Barreras naturales
Podemos considerar como barreras naturales eficaces a las membranas mucosas
que están recubiertas de secreciones capaces de combatir a los gérmenes, gracias al
revestimiento de las vías respiratorias y del aparato digestivo. Un ejemplo de mucosa son
las membranas de los ojos bañadas en lágrimas, líquido que contiene una enzima llamada
lisozima, capaz de atacar y destruir bacterias y ayudar a proteger a los ojos de las infecciones.
Las mucosas respiratorias filtran las partículas del aire que se introducen en el
organismo de una forma eficaz. Los conductos de la nariz, con las paredes impregnadas de
moco, tienden a eliminar gran parte de la polución. Y en cavidades más profundas en vías
respiratorias bajas, el movimiento coordinado de los cilios o microbellosidades cubiertas
de moco, lo transportan fuera del pulmón. La tos también ayuda a eliminar estas bacterias
o gérmenes.
El aparato gastrointestinal cuenta con una serie de mecanismos de defensa, que
incluyen el pH ácido del estómago y la actividad de las enzimas pancreáticas y acción
antibacteriana, la bilis de la vesícula y las secreciones intestinales. El peristaltismo o lo que es
lo mismo las contracciones del intestino hace que se produzca un desprendimiento normal
de las células que revisten sus paredes, ayudando a eliminar las bacterias perjudiciales.
El aparato genitourinario del hombre tiene como barrena natural la longitud
desde la uretra a la vejiga (alrededor de 20 cm). Como consecuencia de este mecanismo
de protección, los microorganismos no suelen ingresar en la uretra, a menos que sean
introducidas allí de forma no intencionada a través de técnicas invasivas o instrumental
quirúrgico. Por el contrario, las mujeres aunque poseen menos distancia desde la vejiga al
meato, cuentan con la protección de un pH ácido en la vagina. El arrastre tras el vaciamiento
que produce la vejiga es otro mecanismo de defensa en ambos sexos.
Los pacientes con mecanismos de defensa debilitados son más vulnerables a ciertas
infecciones. Aquellas personas cuyo estómago no secreta ácido suficiente son especialmente
susceptibles de contraer tuberculosis y salmonella. La equidad entre los diferentes tipos
de gérmenes en la flora autóctona intestinal también es fundamental para mantener las
defensas del organismo. En ocasiones, el uso de antibióticos empleados para una infección
localizada en cualquier otra parte del cuerpo, puede destruir la flora residente permitiendo
que aumente el número de bacterias que provocan enfermedades.
Mecanismos de defensa inespecíficos.
Toda ruptura del órgano de la piel con una invasión aunque sea parcial de
microorganismos, produce enrojecimiento e inflamación. La inflamación nos enciende las
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 259
alarmas y puede servir, aunque sea transitoriamente, para iniciar ciertos mecanismos de
defensa en el punto en que se localiza la hedida o la infección posterior. Por otro lado, con
la inflamación se potencia el aporte de sangre y los leucocitos pueden trasportarse a través
de los vasos sanguíneos y actuar sobre la zona inflamada con más facilidad. El número
de leucocitos de la serie blanca en el torrente circulatorio también aumenta, ya que la
médula ósea echa mano de estos glóbulos blancos y libera una gran cantidad almacenada
y, a continuación, comienza el ciclo de producción.
Los primeros leucocitos en avanzadilla capaces de intervenir son los llamados
neutrófilos, que comienzan a fagocitar microorganismos invasores e intentan contener la
infección en un espacio reducido. Si persiste la infección, los monocitos, con una habilidad
aún mayor para ingerir microorganismos, aumentarán su producción.
Sin embargo, en otras ocasiones no son suficientes estos mecanismos de defensa
inespecíficos y pueden resultar insuficientes ante una gran cantidad de gérmenes invasores,
o por otros factores que reduzcan las defensas del cuerpo, como la fiebre, neoplasias,
patologías autoinmunes, algunos fármacos, etc. Algunos grupos de fármacos como
los antibióticos, antivirales o antimicóticos ayudan a erradicar la infección de nuestro
organismo cuando las defensas no se encuentren muy destruidas. En estos casos el sistema
inmunitario se encuentra tan debilitado que los fármacos no obtienen la respuesta que
se espera de ellos.
8.2. PROFILAXIS POR VACUNACIÓN.
Las vacunas están formadas por virus o bacterias que han sido manipuladas para
que no provoquen infección sino inmunidad. Las vacunas pueden estar atenuadas (vivas)
y inactivadas (muertas). El organismo de las personas reacciona frente a las vacunas
como un cuerpo extraño, destruyéndolos y recordándolos, generando defensas en forma
de anticuerpos y glóbulos blancos. El sistema inmunitario tras una cantidad nociva llega
al cuerpo, el organismo está ya preparado para responder, primero neutralizando al
agente causal antes de que pueda entrar en las células del paciente y en segundo lugar,
reconociendo y destruyendo las células que hayan sido infectadas, antes que el agente se
pueda multiplicar en mayor número. Esta capacidad de inmunización previene de patologías
tras exposiciones a microorganismos con carácter infeccioso. Hoy en día las vacunas son
muy eficaces y casi no tienen efectos secundarios o contraindicaciones en la población.
BIBLIOGRAFÍA
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de la Salud. 2003. WHO/CDS/CSR/EPH/2002.12
260 Tema 17. Control de infecciones hospitalarias
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la Salud. OMS. 2004. ISBN: 92-75-32537-5.
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Servicio Cántabro de Salud. 2008. ISBN 978-84-690-84557.
Plan de vigilancia y control de las infecciones nosocomiales en los hospitales del Servicio
Andaluz de Salud. Dirección General de Asistencia Sanitaria. Subdirección de
programas y desarrollo. Servicio de protocolos asistenciales. SAS. 2002.
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Madrid. M-16375-2007.
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Comisión de infección hospitalaria, profilaxis y política antibiótica. PM-468-2009.
Estudio de prevalencia de las infecciones nosocomiales en los hospitales españoles.
EPINE-2012. Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene.
Tema 17. Control de infecciones hospitalarias 261