Conquista de America
Conquista de America
Escuela Primaria Nº 7
“Domingo Faustino Sarmiento”
María T. S. de Fornero y Dr. Enrique Smith
Propósitos
● Presentar multiplicidad de fuentes de información que colaboren con la comprensión del carácter
controversial y provisorio del conocimiento social e histórico.
● Seleccionar distintos estudios de casos y situaciones problemáticas que promuevan el conocimiento de
culturas distintas a la propia, valoradas en función de principios éticos y derechos consensuados como un
modo de propiciar el reconocimiento de la diversidad como un atributo positivo de la vida en una sociedad
democrática.
● Presentar situaciones de enseñanza que permitan abordar la conformación, organización y procesos de
integración regional de los territorios analizados.
Objetivos
● Reconocer los modos de vida de las sociedades que habitaban el actual territorio nacional y establecer
relaciones entre esos modos de vida y los del presente.
● Distinguir las formas de organización social y política de las sociedades estudiadas, identificar cambios y
continuidades.
● Expresar respeto y valoración por la diversidad cultural.
Localizar las diferentes sociedades estudiadas y usa convenciones temporales, tales como antes, después,
hace muchos años y al mismo tiempo.
Describir las acciones de los distintos grupos a partir de la conquista.
Verbalizar causas y consecuencias de la conquista española de América.
Comparar algunos aspectos de la vida cotidiana en la sociedad colonial con formas de vida actuales.
Reconocer acontecimientos relevantes relacionados con la localidad, la provincia, la nación y la humanidad.
Identificar cambios y continuidades en las formas de celebrar, festejar y conmemorar en torno a las
identidades culturales
Entender los problemas ambientales desde una perspectiva multicausal y multidimensional.
Cotejar imágenes de paisajes en diferentes momentos históricos.
Momento de clases
FCHA
CLASE
PROPÓSITO
Para dar inicio al tema, y antes de hablar sobre los aborígenes y la conquista de estos vamos a conocer como se
pobló América, su estilo de vida y la evolución social, política que tuvieron estos habitantes.
Busca en diferentes bibliografía como se pobló América y como evoluciono el estilo de vida de estos primeros
habitantes.
FECHA
CLASE
2
PROPÓSITO EVIDENCIAR QUE LOS ABORÍGENES FUERON PROTAGONISTAS DE SU HISTORIA.
Luego de los primeros contactos, la resistencia indígena a las expediciones europeas que penetraron
el continente, fue tomando diferentes formas. (…)
En el Río de la Plata, los charrúas y los querandíes rechazaron los intentos de los españoles de ocupar
sus territorios durante más de medio siglo, obligando a despoblar el fuerte de Buenos Aires que
había sido fundado en 1536.
Los mapuches liderados por los caciques Caupolicán y Lautaro resistieron a la conquista española por
más de 300 años.
Aunque ninguno de estos movimientos triunfó de manera definitiva, el temor a su estallido provocó
la permanente inquietud de los españoles. Por su parte, las acciones de resistencia permitieron a los
indígenas el mantenimiento de sus lazos culturales y la esperanza de recuperar su autonomía.
Adaptado de: Patricia Moglia y otros (1997) La resistencia indígena. Pensar la Historia. Plus Ultra.
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españoles. Muy pocas cosas se consiguieron negociando; la mayoría se obtuvo a golpe de
armas, una y otra vez”.
Ana María Lorandi (2000): Las rebeliones indígenas. Editorial Sudamericana.
FECHA
CLASE 2
PROPÓSITO CONOCER LAS CARACTERISTICA DE ESTE PUEBLO, LO QUE HIZO QUE RESISTIERAN VARIOS AÑOS SIN
SOMETERSE A LOS CONQUISTADORES
En clases anteriores hemos evidenciado que antes del arribo de los españoles, existían en estas tierras tres grandes
civilizaciones como la Maya, Azteca e Incas, pero también podemos hablar de la cultura Diaguita, hoy extinta, la
cual dejo una gran herencia, estos eran un grupo de pueblos con un jefe y guerreaban entre sí .
Ahora vamos a leer diferentes textos, mapas, croquis y a través de ellos elabora un folleto sobre los Diaguitas
DIAGUITAS
UBICACION
ECONOMIA
RELIGION / COSMOVISION
GUERREROS
LENGUA
ARTE
Para presentar a los diaguitas vamos a ubicarnos en el año 1000 – hace 1000 años -. Aunque se
los llama con un mismo nombre, los diaguitas eran en realidad un conjunto de pueblos
diferentes que eran independientes entre sí: los quilmes, los tolombones, los pulares, los
abaucanes, los famatinas, y muchos otros.
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Cada pueblo respondía a su propio jefe, vivía en su propia aldea y cultivaba sus propias tierras,
pero todos tenían mucho en común. Para todos los diaguitas era muy importante cultivar la
tierra así como defender su independencia. Sus aldeas estaban ubicabas en los cerros, valles y
quebradas del noroeste del actual territorio argentino, en tierras que hoy corresponden a parte
de las provincias de Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja.
Entre ellos eran muy frecuentes los conflictos por los recursos. Por eso, se instalaban en lugares
altos de las montañas para vigilar los accesos a sus aldeas y para que a los enemigos les fuera
más difícil llegar. En lo más alto de los cerros construían su pucará, que era una especie de
fuerte para refugiarse en caso de guerra. Bajando por la montaña, cerca de las zonas de
cultivos, se encontraban las casas de la mayoría de la población. Todos se preparaban para
pelear en las guerras. Aunque guerreaban frecuentemente, ninguno de estos pueblos podía
descuidar la producción de alimentos, por eso nunca luchaban en tiempo de siembra o de
cosecha.
¿Qué hacían los jefes? Los jefes o curacas se encargaban de organizar las tareas agrícolas, la
construcción de murallas y el trabajo de los artesanos especializados – alfareros, tejedoras,
metalúrgicos-. Además cada cacique estaba al mando de sus guerreros en las campañas
militares y era el responsable de organizar los rituales y fiestas religiosas. El cacique podía ser
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hijo o sobrino del cacique anterior pero no alcanzaba con eso: para ser elegido, debía ser un
muy buen guerrero y también tener capacidad para la negociación.
¿Qué producían? Con el correr del tiempo los pueblos diaguitas llegaron a organizar sistemas
de cultivo con tanta precisión e ingenio que lograron producir alimentos en cantidad y
mantener a una población que crecía. Producían en abundancia distintas variedades de maíz y
de papas, porotos, zapallos, quínoa. También recolectaban algunos comestibles silvestres como
las vainas de algarrobo porque utilizaban las semillas machacadas para hacer una harina muy
nutritiva. Con la harina preparaban una especie de pan y la aloja, una bebida alcohólica fuerte
para alegrar los festejos comunitarios y ofrendar a los dioses. Criaban llamas que usaban como
animales de carga y cazaban ñandúes y guanacos.
¿En qué creían? Estos pueblos rendían culto a la tierra, a fenómenos naturales como el rayo y el
trueno, a los astros y a sus antepasados. Hacían sus ceremonias en espacios abiertos, no tenían
grandes templos ni tenían sacerdotes. Muchos aspectos de su religión y su cultura no se
conocen, porque hay muy poca información en fuentes escritas. Aun así es posible afirmar que
rendían un culto muy especial a la tierra.
Para los pueblos andinos, la Pachamama es la Madre Tierra y mucho más, porque tiene
sentimientos y voluntades. Los suelos y sus minerales, el aire, la lluvia, el agua de los arroyos,
la vida de las plantas, de los animales y de las personas como así también el cuidado de todos
son parte de la Pachamama. Cuando las comunidades cultivan el suelo y cosechan la
producción, cuando aprovechan cualquiera de los recursos, están tomando lo que la
Pachamama les provee con generosidad para que puedan cubrir las necesidades de todos
mientras “caminan” por este mundo. Porque para estos pueblos nada de eso es propiedad
de las personas. Estos recursos están allí disponibles pero es necesario cuidarlos y no tomar
más de lo que se necesita. Para aprovecharlos, hay que pedírselos respetuosamente a la
Pachamama y después agradecérselos. Para agradecer se organizan ceremonias en las que
las comunidades tocan la mejor música, cantan y bailan; comen y beben los frutos de la tierra
que más aprecian. A la vez hacen ofrendas para devolverle a la Pachamama lo que recibieron
de ella. Esta es la base de la forma de ver el mundo -lo que se llama la cosmovisión- de los
pueblos andinos del pasado y de gran parte de sus descendientes en el presente.
6
FECHA
CLASE 3
PROPÓSITO UBICAR EL TERRITORIO DIAGUITA Y ANALICE ALGUNAS CARACTERÍSTICAS Y ELEMENTOS FÍSICOS DE LOS
VALLES CALCHAQUÍES
Lee, analiza y anotá tus observaciones sobre las características del espacio donde vivían los diaguitas. Realiza un
croquis con epígrafes.
TERRITORIOS DIAGUITAS
Estos mapas representan la zona habitada por los pueblos diaguitas: los Valles
Calchaquíes – localizados en parte de las actuales provincias de Salta, Tucumán y
Catamarca-. Los límites entre provincias y países que figuran en los mapas no existían
en los años 1200, pero los cartógrafos los usan para facilitar la ubicación en el territorio
actual.
En el mapa de la derecha podemos analizar algunas características del territorio montañoso
en el que vivían los diaguitas y sus alrededores (sierras, ríos, picos montañosos, salinas,
cordillera).
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Mapas tomados de Cuadernos para el aula. Ciencias Sociales 4. Ministerio de Educación.
Presidencia de la Nación, 2007.
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL000696.pdf
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ALDEAS DIAGUITAS
Como ya sabemos, los pueblos diaguitas guerreaban entre sí para obtener las mejores
tierras de cultivo y buenas zonas para recolectar frutos. Los conflictos entre ellos eran
frecuentes y por eso habían aprendido a usar el territorio montañoso para defenderse.
Veamos cómo…
Aldeas protegidas
“Los pueblos diaguitas vivían en aldeas levantadas en los valles o en las laderas de las
montañas. Algunas eran muy grandes, con una población de 1.500 a 3.000 habitantes. Las
aldeas tenían distintas formas. Unas eran circulares, otras alargadas; unas estaban amuralladas
y otras no.
Algunas aldeas estaban en la cima de cerros más o menos chatos y la empinada subida los
protegía de posibles ataques.
También había pueblos fortificados, con casas que se apretujaban junto a las murallas que
rodeaban la parte más alta del pueblo. En caso de ataque, la gente subía por escaleras de
piedra. Las murallas estaban hechas con mucho ingenio, con trampas para los atacantes.
Tenían puertas que daban a patios sin salida donde los enemigos eran emboscados desde
arriba. También tenían torres circulares, balcones, puestos vigías y troneras –una especie de
ventanitas angostas– para tirar flechas y piedras. Dentro de estos fuertes, había depósitos con
agua y comida que les permitían resistir durante bastante tiempo en caso de ser sitiados.
Aparentemente, los pobladores no vivían en esas aldeas fortificadas de manera permanente y
se usaban sólo en caso de ataque.”
Adaptado de Roxana Boixadós y Miguel A. Palermo (1992), Diaguitas, Libros del Quirquincho
Ciudad Sagrada de Quilmes. Esta fotografía aérea de las ruinas de la ciudad de los quilmes nos permite
observar la construcción del poblado en las laderas del cerro.
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Foto Juan Pablo Viola: https://descubri.cadena3.com/noticia.asp?categoria=argentina&titulo=la-ciudadmilenaria-que-
fue-descubierta-y-deslumbra-en-tucuman&id=332942
FECHA
CLASE 4
PROPÓSITO EVIDENCIAR COMO RESISTIERON LOS DIAGUITAS A LA CONQUISTA ESPAÑOLA
Lee y elabora un cuadro de jerarquización de contenidos sobre la resistencia aborigen.
CONFLICTOS Y GUERRAS
La ilustración representa un enfrentamiento entre pueblos diaguitas muy cerca de una aldea
amurallada. Los guerreros usan armas de distinto tipo:
- arcos y flechas con filosas puntas de piedra que podían recorrer largas distancias,
- ondas hechas con lana para lanzar piedras,
- hachas y mazas de piedra o de bronce. Algunas mazas tenían un cabezal con forma de
estrella.
Fuente: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (2007). Ciencias Sociales 4, Serie Cuadernos para el Aula, NAP.
Buenos Aires: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.
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“A pesar de los enfrentamientos frecuentes entre pueblos y el cuidado de su
autonomía, los diaguitas dejaban de lado sus diferencias y se aliaban si aparecía un
enemigo que pudiera amenazarlos. Esto pasó cuando los poderosos incas intentaron
dominarlos y, años más tarde, los españoles. En las dos ocasiones, los diaguitas se
unieron para resistir a los invasores.”
Adaptado de Roxana Boixadós y Miguel A. Palermo (1992), Diaguitas, Libros del Quirquincho
Con los españoles, las cosas fueron diferentes. Cuando en 1534 Diego de
Almagro (uno de los conquistadores del Perú) pasó por primera vez por los
Valles Calchaquíes, los diaguitas comprendieron que debían enfrentar a otro
imperio. Los nuevos invasores tenían extrañas costumbres: hablaban un
idioma que no era el quechua de los incas ni ninguna otra lengua conocida;
montaban unos animales raros, disparaban fuego, usaban barba y creían en
otros dioses. Además, como ya habían dominado a otros pueblos americanos,
se corría el rumor de que explotaban a los indígenas que lograban someter.
Adaptado de: Diaguitas, de Miguel Ángel Palermo y María de Hoyos, 1998. AZ editora,
Colección Gente americana.
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.
FECHA
CLASE
PROPÓSITO
IDENTIFICAR COMO SE RESISTIERON LOS DIAGUITAS A LA CONQUISTA
Lee, analiza y extrae lo más importante que te permita concluir el cuadro que iniciaste la clase anterior.
Los imperios que intentaron dominar a los diaguitas tenían objetivos diferentes. Los españoles querían
mucho más que los incas: pretendían apropiarse de los metales -oro, plata- y piedras preciosas de los
pueblos que invadían, recibir tributos mucho mayores y usar a la población como mano de obra en
trabajos muy pesados. Muchas veces trasladaban a grupos de trabajadores o poblaciones enteras a lugares
muy alejados de su residencia y desarticulaban familias y comunidades. Además, querían imponerles sus
leyes, su religión y su cultura y obligarlos a abandonar las propias. Finalmente, los conquistadores
pretendían apropiarse de las tierras y convertir a los pueblos vencidos en súbditos del rey de España.
Para lograr sus objetivos, los españoles se lanzaron a la conquista de los pueblos originarios. En primer
lugar, dominaron a los dos grandes imperios que existían en América cuando la invadieron: el imperio
azteca y el imperio inca. Entre 1519 y 1522, los hombres liderados por Hernán Cortés conquistaron a los
aztecas. Poco tiempo después, entre 1531 y 1533, un reducido ejército de españoles conducido por
Francisco Pizarro hizo sucumbir al gran imperio de los incas, que extendía su dominio por la franja andina,
desde el Ecuador hasta Chile. Después de dominar al imperio incaico, los españoles siguieron camino hacia
el sur.
Guamán Poma de Ayala, un cronista indígena –hijo de una mujer inca y un español - registró la
conquista del imperio inca y la dominación espa
ñola a través detextos e ilustraciones.
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Para controlar los territorios sobre los que avanzaban, los conquistadores iban fundando ciudades. Desde
allí organizaban a las poblaciones indígenas que habían dominado y los obligaban a trabajar para ellos. Las
ciudades que fundaban los españoles eran, en realidad, pequeñas aldeas que tenían pocos pobladores con
sus casas de adobe y paja, algunas calles de tierra y una plaza en el centro. Allí vivían los españoles siempre
en estado de alerta. “Se cuenta que dormían con las armas junto a la cama y el caballo ensillado en el
patio, dispuestos a saltar al primer toque de campana que anunciara peligro” (Ciencias Sociales 4. NAP:
Cuadernos para el aula. MEN. 2007).
En su avance hacia el sur, los españoles llegaron a los Valles Calchaquíes. Los diaguitas -que habían evitado
la dominación incaica durante mucho tiempo y habían aprendido que resistir valía la pena- se prepararon
para luchar contra el nuevo invasor…
¿QUÉ HICIERON LOS DIAGUITAS PARA RESISTIR A LOS ESPAÑOLES?
En una primera etapa, los españoles intentaron establecerse en los Valles Calchaquíes fundando ciudades.
Como en otras regiones de América, buscaban minas de oro o plata. Pero además tenían otro interés. En
sus primeras expediciones habían visto que los valles estaban habitados por miles de personas: querían
someterlos a su servicio y utilizarlos como mano de obra.
Cuando los españoles fundaban una ciudad en territorio diaguita, los pueblos que estaban cerca la
hostigaban: cortaban los arroyos que abastecían de agua a sus pobladores, incendiaban sus casas, los
atacaban con flechas o piedras… En definitiva, obligaban a los españoles a abandonar la ciudad. Así
sucedió con la ciudad de Barco, la primera ciudad española fundada en 1549. Tres intentos hicieron los
españoles en diferentes lugares de los valles y tres veces los guerreros diaguitas los obligaron a
abandonar la ciudad. Barco I, Barco II y Barco III fueron destruidas. La cuarta vez que la fundaron la ciudad
logró persistir, pero fuera de los valles. Más tarde la llamaron Santiago del Estero.
Años después, los españoles intentaron nuevamente instalarse en territorios diaguitas y fundaron otras
tres ciudades. Fue entonces cuando Juan Calchaquí, cacique de los tolombones, convocó a los jefes de
otros pueblos diaguitas a unirse para enfrentar al invasor.
Pasarse la flecha...
Cuando un jefe diaguita buscaba aliados para la guerra enviaba a los jefes de otros pueblos
un mensajero con una flecha. Al entrar a cada pueblo, el mensajero se presentaba al curaca
y se la ofrecía. Este tenía que pensar bien lo que hacía, porque si agarraba la flecha
significaba que estaba de acuerdo en unirse a los otros para hacer la guerra, y si la
rechazaba quería decir que se mantenía al margen (...) Nadie podía obligarlo; cada pueblo
era independiente y tenía derecho a tomar sus propias decisiones.
Adaptado de: Roxana Boixados y Miguel A. Palermo, Los diaguitas, Los libros del Quirquincho, Colección La
otra historia, Buenos Aires, Coquena Grupo Editor, 1992. Citado en Ciencias Sociales 4. NAP
Muchos jefes aceptaron la flecha de Juan Calchaquí. Así se formó una gran confederación que reunió a
varios miles de guerreros que asediaron a las ciudades españolas hasta que fueron abandonadas.
Ninguna ciudad quedó en pie en territorio diaguita. Los investigadores llaman “Primera gran rebelión”
(1560-1563) a estas acciones comandas por Juan Calchaquí. Los Valles Calchaquíes se llaman así en su
honor.
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Este monumento representa a Juan Calchaquí.
Fue realizado por el artista salteño Luis Soler y
colocado en el año 2003 en el acceso a la
ciudad de Cachi, en los Valles Calchaquíes.
Los funcionarios españoles enviaban cartas al rey de España para informar lo que
pasaba en tierras americanas.
En 1563, los oidores de la Real Audiencia de Charcas –en la actual Bolivia- relataron
lo sucedido cuando los diaguitas sitiaron Córdoba de Calchaquí, una ciudad que los
españoles habían fundado en los Valles Calchaquíes. Los funcionarios cuentan que
guerreros diaguitas, al mando de Juan Calchaquí, cortaron el agua de los arroyos
que abastecían el fuerte. Pasados tres días, sus pobladores decidieron huir para no
morir de sed.
La carta de los oidores describe la enorme influencia que Juan Calchaquí tenía sobre
los pueblos del valle y su gran capacidad de negociación. El jefe diaguita fue
apresado varias veces por los españoles pero logró que lo dejaran ir a cambio de
promesas que luego no cumplía.
14
FECHA
CLASE
PROPÓSITO
Pasados más de 60 años desde su llegada, los españoles no habían logrado instalarse en los
valles. Entonces decidieron cambiar de estrategia. Optaron por fundar ciudades formando un
cordón por fuera de los valles: Jujuy y Salta (al norte), Tucumán (al oeste), La Rioja (al sur).
Desde allí organizaban “entradas” en los territorios rebeldes de los diaguitas para capturar
indígenas que luego se repartían entre los españoles para hacerlos trabajar.
Los diaguitas respondían a estas incursiones de muchas maneras: se refugiaban en lo alto de los
cerros, atacaban a los españoles cuando hacían sus entradas o los emboscaban cuando se
acercaban a sus aldeas protegidas. Por su parte, los indígenas que habían sido capturados se
escapaban y volvían a los valles o atacaban las haciendas de los españoles y les robaban
ganado.
Hacia el año 1630, los españoles se quejaban de que no podían someter a los diaguitas. Los
abusos y castigos a los indígenas que lograban capturar aumentaron. Entonces, los caciques
Chalemín (jefe de los malfines) y Utimpa (jefe de los yocaviles) lograron unir a sus pueblos y
enviaron la flecha a los demás. Muchos jefes se aliaron, formaron una gran confederación y
comenzaron una rebelión generalizada que los investigadores llamaron “Gran alzamiento
diaguita” (1631-1643).
Durante trece años los guerreros diaguitas enfrentaron a los españoles. Pero con el correr del
tiempo los indígenas fueron perdiendo fuerzas. Los españoles capturaron y ejecutaron a
muchos de sus jefes. Sin embargo, la resistencia continuó hasta que, finalmente, los invasores
consiguieron sofocar el “gran alzamiento”. ¿Cómo lo hicieron? Lograron que algunos pueblos
diaguitas, como los pulares o los abaucanes, cambiaran de bando y se aliaran con ellos. Fue así
como los rebeldes fueron derrotados.
Los españoles aplicaron duros castigos a los vencidos. Muchos fueron ejecutados y muchos más
fueron deportados hacia otras regiones. La guerra también les costó cara a los vencedores
porque murieron muchos españoles. Por su parte, los pueblos de los valles se rindieron pero
siguieron viviendo en sus poblados y en muy pocas ocasiones acudían a trabajar al servicio de
los españoles.
Años después hubo un nuevo levantamiento en los Valles Calchaquíes. Pero esta vez los
españoles, decididos a vencer, consiguieron el apoyo de otras ciudades que enviaron hombres,
armas y recursos. Además, ya conocían mucho mejor el territorio y las características de los
pueblos diaguitas. Consiguieron la victoria en la guerra y, para asegurarse de que no hubiera
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nuevas rebeliones, desterraron a pueblos enteros fuera de los valles. A los quilmes, por
ejemplo, los enviaron a trabajar para los españoles en las cercanías de la ciudad de Buenos
Aires. Era una forma de retribuir la ayuda brindada por esta ciudad para sofocar a los rebeldes.
Después de recorrer a pie miles de kilómetros y perder a muchos de sus miembros en el
camino, los quilmes fueron instalados en las tierras de la localidad que hoy lleva su nombre.
Los pueblos diaguitas habían logrado resistir a los españoles y conservar su libertad durante 130
años. Varias generaciones pudieron conservar sus territorios y recursos, sus costumbres y su
cultura sin tener que trabajar para los conquistadores ni obedecer a los funcionarios del rey ni
respetar las leyes del imperio español.
Muchas comunidades diaguitas viven hoy en sus tierras, conservan su cultura, sus costumbres,
sus autoridades y continúan resistiendo en defensa de sus derechos.
Es por los quilmes, claro, que Quilmes –la localidad del Gran Buenos Aires- se llama así.
Al repartir a los calchaquíes derrotados, el gobernador Mercado y Villacorta decidió que los
quilmes fueran enviados muy lejos de allí. ¿Por qué? En parte porque eran de los más
combativos y prefería tenerlos bien apartados; pero también porque estaba en deuda con la
ciudad de Buenos Aires, que lo había ayudado con su campaña militar. En pago, los quilmes
(…) pagarían tributo y prestarían servicios a esta ciudad. A los vecinos porteños les venía muy
bien, porque siempre les faltaba gente para las cosechas, la construcción y otros trabajos.
En los últimos meses del año llegaron cerca de Buenos Aires y los instalaron en un
campo a 15 kilómetros al sur de la ciudad, en una zona que en esa época estaba despoblada.
Esa fue la reducción de Exaltación de la Cruz de los Quilmes, que estaba gobernada por su
cacique, un cabildo indígena, un administrador español y un cura que se ocuparía de su
cristianización, muy difícil al comienzo porque los quilmes no hablaban castellano y el cura
no sabía una palabra en kakán. (…)
(Los quilmes) trataron de adaptarse a una región muy distinta a la suya. Sembraron
trigo, criaron vacas, caballos y mulas (todas eran especies europeas), aprendieron a cazar
vacas salvajes para vender sus cueros, se hicieron casas de adobe y una iglesia, y de a poco
conocieron el castellano (…). Además trabajaban para la ciudad y sus vecinos, porque los
hombres debían cumplir turnos para hacer distintas tareas: construyeron casas y la Catedral,
cuidaron ganado, sacaron cal de una cantera y cargaron y descargaron barcos en el puerto a
cambio de unos jornales muy bajos que no les pagaron durante años.
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Cien años después de llegar, había allí solo un puñado de personas y varias de ellas no
descendían de los quilmes porque eran aborígenes de otras partes y criollos pobres casados
con alguien de la reducción. Luego de la Revolución de Mayo se decretó la igualdad de todos
los habitantes, y como los “indios” no eran menos que nadie –se dijo- no hacía falta ya una
reducción: eran totalmente libres. Eso sí, los echaron inmediatamente del lugar y otra gente
se adueñó de esas tierras, que por entonces eran muy valiosas.
Roxana Boixadós y Miguel A. Palermo (2008) Los diaguitas. Colección La otra historia. Los pueblos originarios.
A-Z editora.
Muy distinto fue el caso de los amaichas, que antiguamente vivieron en el valle de Amaicha y
zonas cercanas, cerca del límite entre Catamarca y Tucumán.
En 1561 los amaichas estaban firmes al lado de Juan Calchaquí, confederados con otros
diaguitas para resistir a los españoles, pero en 1608 fueron encomendados por primera vez y
así estuvieron hasta comienzos del siglo XIX. Sin embargo, la habilidad de sus caciques los
llevaron a un arreglo bastante favorable con el encomendero: igual que sus vecinos, los
tafíes, los amaichas pudieron quedarse en sus tierras sin tener que mudarse a las del
español, como solía suceder; a cambio, le mandaban hombres para cumplir con la mita o
turnos de trabajo. Era beneficioso para el encomendero porque no tenía que destinarles
tierras en la llanura tucumana donde él vivía ni darles de comer a cambio de sus servicios.
También era beneficioso para los amaichas porque se mantenían en su territorio.
Durante el último alzamiento diaguita, los amaichas mantuvieron buena relación con el
encomendero del momento, a quien siguieron mandando hombres para servirlo en el llano;
pero al mismo tiempo se plegaron a los sublevados y pelearon en los cerros. En 1662 los
españoles ahorcaron a su cacique Alonso Calimai y entonces los amaichas se retiraron al
Valle Calchaquí, donde guerrearon hasta su rendición dos años después. De todas formas su
nuevo cacique, a cambio de ser emisario ante los diaguitas que seguían peleando, consiguió
cosas importantes: que el grupo conservara su territorio y siguiera viviendo en él, continuara
prestando servicios por turno y fuera reconocido como Comunidad Indígena, conservando
sus autoridades internas.
Al mismo tiempo lograron que su encomendero les pagara muchos de los trabajos que
hacían y, poniendo la diferencia con dinero que obtenían vendiendo las carretas que
fabricaban y otros productos, pudieron pagar el tributo y no prestar más servicios
personales. De ese modo, mientras otros pueblos diaguitas se extinguían, ellos consiguieron
mantener su población hasta el siglo XIX.
Después de la Revolución de Mayo sufrieron reclutamientos forzosos para las guerras civiles
y perdieron parte de las tierras porque fueron entregadas a hacendados de Salta y
Catamarca que las reclamaban. Pero en 1853 lograron la legalización de sus títulos de
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propiedad sobre la tierra comunal. La comunidad de Amaicha pudo seguir adelante hasta
hoy aunque siguieron teniendo pleitos por sus tierras y todavía los tienen, en la actualidad.
Roxana Boixadós y Miguel A. Palermo (2008) Los diaguitas. Colección La otra historia. Los pueblos originarios.
A-Z editora.
FECHA
CLASE
PROPÓSITO
Luego de la lectura, análisis y comprensión de los textos elabora una tapa y contratapa de un libro
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Cuenta Ulrico Schmidl:
“En esta tierra dimos con un pueblo de indios llamados querandíes. Eran como 2.000
hombres con las mujeres e hijos.
Estos querandíes traían y compartían con nosotros pescado y carne por 14
días sin faltar, hasta que un día no vinieron. Entonces nuestro general Don
Pedro de Mendoza despachó a un alcalde acompañado por otros dos que se
acercaron a caballo a los querandíes, que se hallaban a 4 millas de nuestro
fuerte. Y cuando llegaron a donde estaban los indios, salieron los tres bien
escarmentados, teniendo que volver en seguida a nuestro fuerte.
A pesar del triunfo, a fuerza de pólvora y arcabuces, los españoles sufrieron no solo
el calor de la temporada, los mosquitos y las zonas empantanadas del terreno, sino
la falta de preparación y alimento para sobrevivir en aquella planicie pampeana.
Schmidl detalla cómo la expedición se transformó en una historia dramática:
“Así aconteció que llegaron a tal punto la necesidad y la miseria que por
razón de la hambruna ya no quedaban ni ratas ni ratones, ni culebras, ni
sabandija alguna que nos remediase en nuestra gran necesidad y
miseria; llegamos hasta comernos los zapatos y cueros todos”.
“Por este tiempo los indios atacaron con fuerza y gran poder a nosotros y a
nuestra ciudad de Buenos Aires. Eran unos 23.000 hombres porque
contaban con la ayuda de otras naciones como los charrúas y chanás
timbúes. Unos trataron de tomar la ciudad por asalto y otros empezaron a
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tirar con flechas encendidas sobre nuestras casas, cuyos techos eran de paja
(menos la de nuestro capitán general que tenía techo de teja) y así nos
quemaron la ciudad. Las flechas de ellos son de caña y con fuego en la
punta; y una vez prendidas y arrojadas no dejan nada. Con esas flechas nos
incendiaron.”
El daño fue mucho mayor porque, además de la aldea, las flechas encendidas
también quemaron cuatro de los grandes navíos anclados en el agua del Río de la
Plata. Al parecer, el incendio habría ocurrido el 24 de junio de 1536 y marcó el final
de la aventura.
Varios españoles consiguieron escapar de la matanza por el mismo lugar por donde
llegaron: el agua. Entre ellos Pedro de Mendoza, quien emprendió la vuelta
enfermo y no pudo llegar a destino. Murió en altamar el 23 de junio de 1537.
Texto adaptado de “2 de febrero de 1536: primera fundación de Buenos Aires”, Ministerio de Cultura, Presidencia
de la Nación. https://www.cultura.gob.ar/2-de-febrero-de-1536-primera-fundacion-de-buenos-aires-10067/
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Los querandíes atacan la ciudad de Buenos Aires, 1536.
Ilustración de Ulrich Schmidl
17
TIC
EVALUACION ESCRITA
EVALUACION ESCRITA
Escuela Primaria Nº 7
“Domingo Faustino Sarmiento”
María T. S. de Fornero y Dr. Enrique Smith
1.
Alumno:
Fecha:
Elabora un mapa mental sobre lo aprendido sobre los pueblos aborigenes
R eflexión
Orientación
de las
rubricas
Mi lectura fue
Comprensiva
No comprensiva
ESCUCHE
Atentamente
Me entretuve con otra cosa
BIBLIOGRAFÍA
Ciencias Sociales 4 Bonaerense Santillana va con vos.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Santillana 2017
Ciencias Sociales 4 mandioca
Ciencias Sociales 4 bonaerense SM aprendemos
● Dirección General de Cultura y Educación
Diseño curricular para la educación primaria 2do ciclo de la provincia de buenos aires
OBSERVACIONES
La complejidad de las actividades se evidenciara en el producto final, cada alumno realizara la toma de nota
de las noticias acorde a su desarrollo personal y podrá realizar el cuadro conceptual con diferentes grados de
complejidad
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