Coparticipación Federal
Para poder comprender con detenimiento el sistema de coparticipación federal, en Argentina, resulta
imprescindible no solo desentrañar el sentido del mismo sino también determinar como fue evolucionando a
lo largo de la historia constitucional de nuestro país.-
Basándose en ello podemos decir que la coparticipación consiste en aquella distribución de una masa de
recursos entre varios centros de poder, tales como la Nación, las Provincias o las Municipalidades.-
En otras palabras sería asignar al Gobierno Federal, ya sea este una Nación o una Federación, la facultad
de recaudar tributos que se encuentran en su ámbito exclusivo o concurrente de competencia, más lo que
corresponda a la competencia de los estados miembros de Federación o del Gobierno Nacional, de tal forma
que se distribuye entre ambos niveles de gobierno conforme a normas convenidas por ellos o determinadas
en la Constitución Nacional.-
Este sistema es establecido a través de una figura especial que es la ley-convenio; que si bien son leyes
dictadas por el Congreso Nacional, se diferencian de las típicas leyes, debido a que aquellas conceden, a las
provincias la facultad de adherirse por medio de sus legislaciones locales, comprometiéndose, así, a no
sancionar ni por sí, ni por sus municipalidades, tributos análogos a los coparticipados, o sea que, el
Gobierno Nacional aplica y administra todos los gravámenes comprendidos en las leyes-convenios y
distribuye la recaudación entre las provincias adheridas, y éstas consecuentemente renuncian a sus
atribuciones de recaudación y legislación en lo relativo a los gravámenes comprendidos en el régimen de
coparticipación.-
El sistema se inicia en 1935 con la sanción de la ley 12.138 sobre unificación de impuestos internos
estructurada bajo la base de la ley-convenio. Esta ley implemento un régimen estable que amplió la masa de
impuestos coparticipables.-
A esta ley se le fueron sumando otras, hasta que en 1988 se sanciona la ley 23.548 que preveía un régimen
transitorio de coparticipación. Sin embargo esta ley sufrió innumerables modificaciones que hicieron que su
texto sea irreconocible.-
Finalmente la reforma constitucional de 1994 establece la mecánica para articular la coparticipación, que
son las leyes-convenios, y los criterios de distribución. En el reparto suma a un tercer sujeto: la ciudad de
Buenos Aires. De ésta manera la Constitución da el marco dentro del cual las leyes-convenios deberán
desenvolverse.-
ºº
Sistema actual de coparticipación
Introduciéndonos, directamente, en el tema de nuestro interés diremos que actualmente existen dos grandes
grupos de impuestos que son objeto de distribución entre la Nación, las Provincias y la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires; a saber:
1. Los coparticipables propiamente dichos y
2. Los impuestos con asignación específica.-
Los primeros son aquellos cuyos montos recaudados se distribuyen entre la Nación, las
Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.-
Por el contrario en los segundos los montos se destinan a fondos creados con fines específicos (
FONAVI, F.E.D.E.I, etc.).-
En virtud de ellos podemos afirmar que la diferencia existente entre ambos, se basa en que los montos
obtenidos de los impuestos coparticipables son asignados a la Nación, Provincias y Ciudad de Buenos Aires;
en cambio lo recaudado, proveniente de los impuestos específicos, es asignado principalmente a dichos
fondos y secundariamente a la Nación, Provincias y Ciudad de Buenos Aires.-
Ahora bien, una vez asentadas las nociones generales, resulta necesario desarrollar el régimen
de distribución. Comenzaremos explicando el sistema correspondiente a los impuestos
coparticipables, el cual se halla establecido por la ley 23.548 (sancionada en 1988) y sus
modificatorias.-
En el artículo 2 de dicha ley se determina cuales son los impuesto a coparticipar, vamos a observar que no
se trata de una enunciación taxativa (a diferencia de la ley 20.221 en la cual se describían expresamente
cuales eran los impuestos coparticipados) sino mas bien enunciativa, de manera tal que se permite la
incorporación de nuevos impuestos, en la medida en que no se encuentre dentro de las excepciones
enunciadas en el mismo.
Nos dice este artículo: “ La masa de fondos a distribuir estará integrada por el producido de la recaudación
de todos los impuestos nacionales existentes o a crearse con las siguientes excepciones:
1. Los derechos de importación y exportación ( ello es así puesto que la Constitución Nacional
reserva exclusivamente a la Nación la percepción de los mismos).-
2. Aquellos cuya distribución este prevista en otros sistemas o regímenes específicos de coparticipación
(como lo es el caso los impuestos específicos).-
3. Los impuestos y contribuciones con afectación específica o propósitos o destinos vigentes (
es el caso de los impuestos con asignación específica).-
4. Los impuestos y contribuciones nacionales cuyo producido se afecte a la realización de
inversiones, servicios, obras, y al fomento de la actividad que se declaren de interés nacional por
acuerdo entre estas y las provincias.-“
De esto se puede deducir que se consideran impuestos coparticipados los siguientes: Impuesto a las
Ganancias ( ley 24.261), Impuesto al
Valor Agregado (ley 23.966), Impuesto a la Renta presunta y a los intereses pagados (ley 25.082),
Impuesto a los Débitos y Créditos en cuenta corriente bancaria (ley 25.413), Impuestos Internos (
impuestos a los cigarrillos, las bebidas alcohólicas y analcohólicas, jarabes, extractos,
concentrado, automotores, motores gasoleros, servicios de telefonía celular y satelital, objetos
suntuarios, embarcaciones de recreo, deporte o aeronaves ley 24.674) y a nuestro criterio los
impuestos a los bienes personales, que si bien no integran la masa coparticipada tienen su misma
distribución.-
Una vez delimitado el campo de los impuestos coparticipados, determinaremos como se distribuyen los
mismos. Así, diremos que con la sanción de la ley 23.548, se dispuso que la distribución sea realizada a
partir de porcentajes: “... el 42,34% correspondía a la Nación; el 54,66% correspondía a las Provincias; el
2% era destinado para el recupero del nivel relativo de las siguientes provincias: Buenos Aires 1,5701%,
Chubut, Neuquen y Santa Cruz 0,1433% para cada una y finalmente el 1% para el fondo de Aportes del
Tesoro Nacional de las provincias (A.T.N.).-
El monto total, destinado a las provincias debe ser distribuido de la siguiente manera:
Buenos Aires 19,93%; Catamarca 2,86%; Córdoba 9,22%; Corrientes 3,86%; Chaco 5,18%;
Chubut 1,38%; Entre Ríos 5,07%; Formosa 3,78%; Jujuy 2,95%; La Pampa 1,95%; La Rioja
2,15%; Mendoza 4,33%; Misiones 3,43%; Neuquén 1,54%: Río Negro 2,62”; Salta 3,98%; San
Juan 3,51%; San Luis2,37%; Santa Cruz 1,38% Santa Fe 9,28%, Santiago del Estero 4,29%;
Tucúman 4,94%. En cuanto a los porcentajes relativos a Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos
Aires hay que aclarar que al momento de sancionarse esta ley, la primera todavía no era una
provincia sino un territorio nacional y la segunda no era autónoma, de manera tal que, era la
Nación quien tenía la obligación de destinar una parte de su porcentaje a dichos territorios
Sin embargo estos porcentajes han sido modificados, siendo, la distribución actual la
siguiente: a la Nación le corresponde el 57,05%, a las Provincias el 41, 95% y 1% al A.T.N.
Para llevar a cabo dicha distribución se toma el 100% de los siguientes impuestos:
internos, renta presunta e intereses pagados; el 89% del I.V.A, el 30% del impuesto a los Débitos y
Créditos de cuenta
corriente bancaria y el 66% del impuesto a las ganancias. Todo ello conforma lo que se denomina
Coparticipación Bruta. No obstante antes de proceder a distribuirlo, entre la Nación y las
Provincias, se realiza una detracción de $ 45.800.000 destinado al Fondo de Desequilibrios
Fiscales, luego se destina el 15% a la Seguridad Social de las provincias y municipios y el 85% a
la denominada Coparticipación Neta , la cual es distribuida de acuerdo a los porcentajes
anteriormente mencionados ( 57,05% para la Nación, 41,95% para las Provincias y 1% para el
A.T.N.).-
Como bien, dijimos en el párrafo anterior son solo tres los impuestos que integran en su totalidad
la coparticipación bruta y el resto solo lo hace en una fracción. Acto seguidos veremos a qué se
destinan los porcentajes restantes. Así el 11% del I.V.A va directo al sistema de Seguridad Social
y lo hace en un 93,7% a la Seguridad Social Nacional y en un 6,3% al provincial y municipal. Por
otro lado tenemos el impuesto a las Ganancias, al cual hay que realizarle una detracción previa de
$ 580 millones anuales, los cuales se reparten de la siguiente manera:
§ $ 20 millones para el A.T.N
§ $ 120 millones al Sistema de Seguridad Social Nacional
§ $ 440 millones a las provincias.
Una vez realizada la detracción obtenemos el Impuesto a las Ganancias Neto el cual se
distribuye de ésta manera: 20% al Sistema de Seguridad Social Nacional, 10% a la provincia de
Buenos Aires hasta $ 650 millones anuales, (en caso que se exceda de esa suma se repartirá el
mismo entre las provincias) y finalmente un 4% a las restantes provincias.
En lo relativo al impuesto de los Débitos y Créditos en cuenta corriente bancaria diremos que, el
70% restante ingresa al Tesoro Nacional y será administrado por el Poder Ejecutivo con destino a
la atención de los gastos que ocasiones la Emergencia Pública (según lo dispuesto por el acuerdo
de marzo de 2002).-
Por último encontramos el impuesto a los bienes personales que en principio, como veremos más
adelante, se trataría de un impuesto específico. Sin embargo por el momento esta sujeto a este
régimen, que se distribuye de la siguiente manera: se debe realizar un previa detracción de
$3.000.000 anuales asignados al INCUCAI; luego del impuesto neto se destina el 6,3% al Sistema
de Seguridad Social de las provincias y municipios; el 93,7% según la 23.548 o sea 1% al A.T.N;
57,05 a la Nación; 41,95% a las Provincias.-
Habiendo ya considerado el régimen de distribución de los impuestos coparticipados, nos compete
ahora introducirnos en el tema de aquellos cuya recaudación tiene un destino específico. Entre
ellos podemos encontrar:
A. Monotributo
B. Impuesto a los combustibles
C. A los bienes personales
D. Contribuciones patronales y aportes personales al sistema de aportes
E. Impuesto a la Energía
En cuanto a la distribución de los mismos debemos considerar a cada uno de ellos por separado. En primer
lugar tenemos el Monotributo, que es el impuesto a los pequeños contribuyentes, el cual se haya fraccionado
en los siguientes porcentajes: 70% para la Seguridad Social Nacional y un 30% para las jurisdicciones
provinciales en forma diaria de acuerdo a los porcentajes establecidos en ley 23.548.-
Seguidamente encontramos los impuestos a los combustibles y a la energía. Con
respecto al primero hay que distinguir dos grandes grupos:
§ Gasoil, Disel, Kerosene, G.N.C, destinado el 100% al Sistema de Seguridad Social Nacional
§ Naftas, Solventes, Aguarras, y productos compuestos por mezclas de hidrocarburos que califiquen
como naftas, cuyo destino específico es: el 21% al Sistema de Seguridad Social Nacional; el 79% a fondos
con asignaciones específicas, que será distribuido de la siguiente manera:
Ø 29% al Tesoro Nacional
Ø 29% a las provincias, a su vez este se asigna: 60% al Consejo vial Federal; 30% a obras de
infraestructura; 10% al Fondo Especial de Desarrollo Eléctrico del Interior ( F.E.D.E.I).-
Ø 42% al Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI).- P or otro lado, en cuanto al segundo, este se
destina en su totalidad a fondos especiales, siendo el 40% al F.E.D.E.I. y el 60% al fondo subsidiario de
compensaciones regionales.-
Luego tenemos el impuesto a los bienes personales, que como dijimos anteriormente, en
principio su recaudación está destinada a fondos específicos, aunque la misma se halle
suspendida hasta el 31 de
diciembre de 2005 en virtud de la ley 25.400. Dicha distribución consiste en asignar un 90% al Sistema de
Seguridad Social Nacional; 10% para ser repartido entre las Provincias y la Ciudad Autónoma de Bueno
Aires.-
Por último encontramos el Fondo de Incentivo docente compuesto por el 10 % del
impuesto al automotor.-
Finalmente, cabe aclarar que todos los fondos de asignación específica están otorgados
en forma directa a las provincias quienes en principio tienen la obligación de destinarlos a fines
para los cuales fueron creados dichos fondos. Sin embargo en los acuerdos firmados en 1999 y
2000 se dispuso que podían no destinar a dichos fines hasta un 50% del valor de los mismos.
Actualmente ésta facultad ha sido derogada por el reciente acuerdo de marzo de 2002.-
Obligaciones emergentes de la ley
Resulta evidente que al establecer sus acuerdos los fiscos partícipes convendrán
derechos y obligaciones dentro del sistema que determinen. Así, tanto para el Gobierno Federal
como para las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la ley-convenio acordada,
sancionada y aprobada determinará que, para participar de la distribución, se deberán asumir y
cumplir determinadas obligaciones cuya naturaleza y alcance no fija totalmente la Constitución
Nacional, sino que surgirá de la libre voluntad de los partes.-
Dichas obligaciones se hayan principalmente determinadas por la ley 23.548. Sin embargo,
aquellas no se agotan en dicha ley, sino que también se encuentran en los acuerdos que se
firmaron.-
Para un mejor desarrollo del tema clasificaremos a las obligaciones en:
1. Aquellas que son propias de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires , a saber:
a) [7]La adhesión de cada provincia se efectuará mediante un ley que disponga que acepta el régimen de
la ley sin limitaciones ni reservas.-
b) Se obligan a establecer un sistema de distribución de los ingresos que se originen en la ley
para los municipios de su jurisdicción, el cual deberá estructurarse asegurando la fijación objetiva
de los índices de distribución y la remisión automática y quincenal de fondos. Sin embargo se
dispuso, que durante los años 2000 y 2001 las jurisdicciones provinciales y el Gobierno de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrían, no destinar a los fines específicos los fondos
asignados por leyes especiales, hasta un 50 % del valor de los mismos los que no se computaban
a los fines de ésta obligación. No obstante, el nuevo acuerdo dejo sin efecto dicha excepción.-
c) Deberán crear procedimientos para posibilitar una amplia difusión de sus cuentas fiscales.-
2. Aquellas que son propias de la Nación, a saber:
a) Deberá implementar un programa tendiente a posibilitar la extensión de los plazos de la deuda y lograr
tasas más convenientes para aquellas provincias cuyas dificultades así lo justifiquen, previa suscripción de
compromisos individuales de reducción del déficit, de contención, eficiencia y transparencia de sus gastos,
de saneamiento de las finanzas públicas provinciales y municipales, si correspondiera. En ningún caso esto
implicara la sustitución del deudor ni cambio alguno en las garantías otorgadas. Hasta tanto se implemente
este plan el Gobierno Nacional a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial atenderá, sujeto a
las mismas condiciones los vencimientos de las deudas con los bancos comerciales de los respectivos
gobiernos.-
b) Financiará con recursos provenientes de Rentas Generales los déficits globales de los
sistemas previsionales provinciales no transferidos 30 de diciembre de 1999 en función de los
regímenes actualmente vigentes, como los de aquellos sistemas
que
arrojen déficit previsional originados en forma individual. En caso de prorrogarse los pactos
fiscales o de dictarse la nueva ley a partir se completara hasta llegar al 100% la atención por parte
del Estado Nacional de los déficits fiscales de los sistemas previsionales provinciales no
transferidos, en los tres años subsiguientes.-
c) Se compromete a incrementar la asignación presupuestaria destinada a programas sociales y de
empleo.-
d) Asegurará y profundizará el Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero hasta el año 2005 para las
jurisdicciones provinciales con dificultades financieras.-
e) Se compromete a atender el 50% de las deudas con los gobiernos provinciales y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires por la garantía del Fondo Nacional de la Vivienda correspondiente al
ejercicio de 1999 en dos pagos similares a ser efectivos antes del 30 de abril y el 31 de agosto de
2001. El 50% restante será cancelado antes del 31 de marzo de 2003.-
3. Aquellas que son propias tanto de la Nación como de las Provincias y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, a saber:
a) Que se obligan a no aplicar por sí y a que los organismos administrativos y municipales de su
jurisdicción, sean o no autárquicos, no apliquen gravámenes locales análogos a los nacionales
distribuidos por esta Ley.
En cumplimiento de esta obligación no se gravarán por vía de impuestos, tasas, contribuciones u otros
tributos, cualquiera fuere su característica o denominación, las materias imponibles sujetas a los impuestos
nacionales distribuidos ni las materias primas utilizadas en la elaboración de productos sujetos a los tributos
a que se refiere esta ley, esta obligación no alcanza a las tasas retributivas de servicios efectivamente
prestados, salvo lo dispuesto en el párrafo siguiente.
Las actividades, bienes y elementos vinculados a la producción, comercialización, almacenamiento,
transporte, circulación, venta, - expendio o consumo de los bienes sujetos a impuestos internos específicos
a los consumos y las materias primas o productos utilizados en su elaboración, tampoco se gravarán con
una imposición proporcionalmente mayor —cualquiera fuere su característica o denominación— que la
aplicada a actividades, bienes y elementos vinculados con bienes y servicios análogos o similares y no
sujetos a impuestos internos específicos a los consumos. El expendió al por menor de vinos y bebidas
alcohólicas podrá, no obstante, ser objeto de una imposición diferencial en jurisdicciones locales. De la
obligación a que se refieren los dos primeros párrafos de este inciso se excluyen expresamente los
impuestos provinciales sobre la propiedad inmobiliaria, sobre los ingresos brutos, sobre la propiedad,
radicación, circulación o transferencia de automotores, de sellos y transmisión gratuita de bienes, y los
impuestos o tasas provinciales y/o municipales vigentes al 31/12/84 que tuvieran afectación a obras y/o
inversiones, provinciales o municipales dispuestas en las normas de creación del gravamen, de conformidad
con lo establecido en los apartados siguientes:
1. En lo que respecta a los impuestos sobre los ingresos brutos, los mismos deberán ajustarse a las
siguientes características básicas:
— Recaerán sobre los ingresos provenientes del ejercicio de actividades empresarias (incluso
unipersonales) civiles o comerciales con fines de lucro, de profesiones, oficios, intermediaciones y de toda
otra actividad habitual excluidas las actividades realizadas en relación de dependencia y el desempeño de
cargos públicos;
— Se determinarán sobre la base de los ingresos del período, excluyéndose de la base imponible los
importes correspondientes a impuestos internos para los fondos: nacional de autopistas, tecnológico, del
tabaco y de los combustibles.
Esta deducción sólo podrá ser efectuada por los contribuyentes de derechos de los gravámenes citados, en
tanto se encuentren inscriptos como tales. El importe a computar será el del débito fiscal o el del monto
liquidado, según se trate del impuesto al valor agregado o de los restantes gravámenes, respectivamente y
en todos los casos, en la medida en que correspondan a las operaciones de actividad sujeta a impuesto,
realizados en el período fiscal que se liquida;
— En casos especiales la imposición podrá consistir en una cuota fija en función de parámetros relevantes;
— Podrán gravarse las actividades conexas a las exportaciones (transporte, eslingaje, estibaje, depósito y
toda otra de similar naturaleza);
— Podrán gravarse las actividades cumplidas en lugares de interés público o utilidad nacional sometidos a
la jurisdicción del Estado Nacional (puertos, aeropuertos, aeródromos, estaciones ferroviarias, yacimientos y
todo otro de similar naturaleza), en tanto la imposición no interfiera con ese interés o utilidad;
— En materia de transporte interjurisdiccional la imposición se efectuará en la forma prevista en el convenio
multilateral a que se refiere el inciso d);
— En materia de transporte internacional efectuado por empresas constituidas en el exterior, en Estados con
los cuales el país tenga suscriptos o suscriba acuerdos o convenios para evitar la doble imposición en la
materia, de los que surja —a condición de reciprocidad— que la aplicación de gravámenes queda reservada
únicamente al país en el cual estén constituidas las empresas, no podrá aplicarse el impuesto;
— En materia de combustibles derivados del petróleo, con precio oficial de venta, la imposición no alcanzará
a la etapa de producción en tanto continúe en vigencia la prohibición en tal sentido contenida en el
Decreto-Ley 505/58 y sus modificaciones.
En las etapas posteriores podrá gravarse la diferencia entre los precios de adquisición y de venta;
— Las actividades o reubros complementarios de una actividad principal -incluidos financiación y ajuste por
desvalorización monetaria- estarán sujetos a la alicuota que se contemple para aquélla;
— Para la determinación de la base imponible se computarán los ingresos brutos devengados en el período
fiscal, con las siguientes excepciones:
1) Contribuyentes que no tengan obligación legal de llevar registros contables: será el total de los ingresos
percibidos en el período;
2) En las operaciones realizadas por las entidades financieras comprendidas en el régimen de la Ley 21.526
se considerará ingreso bruto a los importes devengados, en función del tiempo, en cada período;
3) En las operaciones de venta de inmuebles en cuotas por plazos superiores a doce (12) meses, se
considerará ingreso bruto devengado a la suma total de las cuotas o pagos que vencieron en cada período;
Los períodos fiscales serán anuales, con anticipos sobre base cierta que, en el caso de
contribuyentes comprendidos en el régimen del convenio multilateral del 18 de agosto de 1977,
comprenderán períodos mensuales;
— Los contribuyentes comprendidos en el convenio multilateral del 18 de agosto de 1977 pagarán el
impuesto respectivo en una única jurisdicción. Para ello, las jurisdicciones adheridas deberán concertar la
mecánica respectiva y la uniformidad de las fechas de vencimiento.
2. En lo que respecta al impuesto de sellos recaerá sobre actos, contratos y operaciones de carácter
oneroso instrumentados, sobre contratos a título oneroso formalizados por correspondencia, y sobre
operaciones monetarias que representen entregas o recepciones de dinero que devenguen interés,
efectuadas por entidades financieras regidas por la Ley 21.526.
Se entenderá por instrumento toda escrituras, papel o documento del que surja el perfeccionamiento de los
actos, contratos y operaciones mencionados en la primera parte del párrafo anterior, de manera que revista
los caracteres exteriores de un título jurídico por el cual pueda ser exigido el cumplimiento de las
obligaciones sin necesidad de otro documento y con prescindencia de los actos que efectivamente realicen
los contribuyentes.
La imposición será procedente, tanto en el caso de concertaciones efectuadas en la respectiva jursidicción,
como en el de las que, efectuadas en otras, deban cumplir efectos en ella, sean lugares de dominio privado
o público, incluidos puertos, aeropuertos, aeródromos, estaciones ferroviarias, yacimiento, y demás lugares
de interés público o utilidad nacional sometidos a la jurisdicción del Estado Nacional, en tanto esa
imposición no interfiera con tal interés o utilidad.
Cuando se trate de operaciones concertadas en una jurisdicción que deban cumplimentarse en otra u otras,
la nación y las provincias incorporarán a sus legislaciones respectivas cláusulas que contemplen y eviten la
doble imposición interna.
a) Que se obliga a no gravar y a que los organismos administrativos y municipales de su jurisdicción,
sean o no autárquicos, no gravan por vía de impuestos, tasas, contribuciones y otros tributos, cualquiera
fuera su característica o denominación, los productos alimenticios en estado natural o manufacturado. Para
el cumplimiento de esta obligación se aplicará lo dispuesto en el segundo a cuarto párrafo del inciso anterior
b) Que continuarán aplicando las normas del convenio multilateral del 18 de agosto de 1977 sin perjuicio
de ulteriores modificaciones o sustituciones de éste, adoptadas por unanimidad de los fiscos adheridos;
c) Que se obliga a derogar los gravámenes provinciales y a promover la derogación de los municipales
que resulten en pugna con el régimen de esta Ley, debiendo el Poder Ejecutivo local y en su caso la
autoridad ejecutiva comunal, suspender su aplicación dentro de los diez (10) días corridos de la fecha de
notificación de la decisión que así lo declare;
d) Que se obliga a suspender la participación en impuestos nacionales y provinciales de las
municipalidades que no den cumplimiento a las normas de esta Ley o las decisiones de la
Comisión Federal de Impuestos.- e) Se comprometen a no aumentar sus respectivos niveles de
gastos primarios, en la medida que presenten desequilibrios fiscales actuales o potenciales, con el objeto de
alcanzar el equilibrio fiscal.-
Cláusula de garantía
Con la sanción del régimen transitorio de distribución ( ley 23.548) se estableció por
primera vez una cláusula de garantía. En dicha ley se determino que la distribución no podía ser
inferior al 34% de la recaudación de los recursos tributarios nacionales de la Administración
central.-
Encontramos el fundamento de ésta cláusula en la necesidad de preservar a las
jurisdicciones provinciales y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de la falta de dedicación en la
recaudación de los tributos coparticipables, concentrando los esfuerzos en los no coparticipables o
en el abuso de aranceles externos que, de alguna manera puedan poner en peligro la normal
recaudación de los restantes tributos.-
Si bien en un principio se fijó como cláusula de garantía un porcentaje, esto ha sido
modificado por los sucesivos acuerdos firmados, pasándose, así, de un sistema en el cual se fija
un porcentaje a un sistema en el cual dicha cláusula consiste en un monto fijo ya sea este anual o
mensual. De ésta manera veremos, que, por ejemplo a partir de 1992 la Nación garantizaba un
interés mínimo mensual de $ 750.000.000. Posteriormente este monto fue modificado, así para el
año 2000 se fijo una suma única y global mensual equivalente a $1.350 millones, que la Nación
garantizaba con el doble carácter de limite inferior u superior de dichas transferencias, con
independencia de los niveles de recaudación de impuestos. En igual sentido se aprobó el acuerdo
firmado en diciembre de 2000, con la salvedad que el monto seria de 1364 millones.-
Finalmente el Acuerdo Nación-Provincias sobre Relación Financiera y Bases de un
Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos, dispuso la derogación de tal cláusula. De ello
se desprende que, actualmente no existe la cláusula de garantía, de manera tal que la distribución
se hará sobre la base de los porcentajes determinados en las leyes sin garantizar un ingreso
mínimo ni máximo.-
Situación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Para hablar de la Ciudad de Buenos Aires, es necesario distinguir dos etapas, antes y
después de la reforma constitucional de 1994 ya que a partir de ésta la Ciudad de Buenos Aires
adquirió un status jurídico especial: la autonomía.-
En la primera etapa la ciudad no participada en los acuerdos relativos a la coparticipación.-
En la Constitución reformada se prevee que la ley-convenio sea elaborada sobre la base
de acuerdos entre la Nación y las provincias que será aprobadas por éstas últimas. De ello surge
que no se atribuye a la ciudad de Buenos Aires la facultad de aprobar la ley del régimen de
coparticipación federal en materia impositiva.-
Resulta evidente que donde la norma fundamental dice “las provincias” no puede leerse
ciudad de Buenos Aires independientemente que no le está vedada su participación en la
elaboración de la norma; por otra parte su ausencia podría interpretarse como una omisión
voluntaria puesto que el Senado es cámara de origen y la Ciudad de Buenos Aires está allí
representada.-
Por su parte la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires dice que la legislatura
aprueba la ley-convenio, es así que se aprobó el compromiso federal para el crecimiento y
disciplina fiscal.-
En un primer momento el gobierno Nacional transfería a dicha ciudad un porcentaje
directo de lo que recibía de la coparticipación. Luego este porcentaje se transformo en un monto
fijo anual de $157 millones.-
Así, desde 1993 y hasta el ejercicio del año 2000 se recibió éste monto con más una
adición de 50 millones en concepto de servicios de educación superior, salud, etc.-
Actualmente la ciudad de Buenos Aires recibe un monto fijo por parte de la Nación,
proveniente de la coparticipación neta, más lo que le corresponde según las leyes especiales. De
ésta manera vemos que la Ciudad de Buenos Aires participa en la coparticipación de una manera
indirecta, a través de la Nación, ello se debe a que por un lado es autónoma, pero por otro aún
depende de la Nación, como por ejemplo en lo relativo a la seguridad, y es por esto que no tiene,
todavía, la misma igualdad que las provincias.-
CONCLUSIÓN
Luego de un largo proceso de investigación profunda a través de la mas variada legislación acordada,
sancionada y aprobada por las provincias como así también de los pensamientos y opiniones de los mejores
y más renombrados doctrinarios en esta materia, hemos podido llegar a una opinión personal que si bien se
nutre principalmente de esto consideramos que tiene un fundamento sólido y preciso.
Es así como resulta preciso destacar la importancia que tienen actualmente todas las leyes que han sido
sancionadas con el fin de determinar un sistema de distribución de impuestos. Y tal es así que han logrado
con éxito, según nuestro modo de ver, un buen sistema que permite tanto a la Nación como a las Provincias,
y actualmente también a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la recaudación de cierta y determinada
cantidad de fondos mensuales que aplicados específicamente a ciertos sectores del Estado – como ser la
Seguridad Social, tanto Nacional como Provincial, o bien los fondos tales como aquellos destinados a la
construcción de obras públicas, etc.- no hacen más que beneficiar a la Nación por completo. Con esto se
quiere decir que este esquema de distribución de tributos implica una gran ventaja para el Estado en su
totalidad. Y al hablar de Estado estamos incluyendo, más precisamente, al pueblo, pues es a ellos a
quienes llegan los resultados de una correcta distribución de los impuestos que ellos mismos abonan
puntualmente mes a mes.
No obstante, si bien tenemos un buen sistema vigente, también es dable expresar que
resulta necesaria en forma urgente una depuración de toda la legislación existente en esta
materia. Esto es así pues a lo largo de la investigación a la que nos hemos avocado, hemos
observado que muchas de las normas sancionadas se contraponen entre sí dejándolas a la
libre interpretación del que la estudia, de forma tal que es él quien tiene que determinar
cuál es la postura a tomar, lo cual no resulta, según nuestro parecer, nada recomendable.
Por otro lado, también notamos que estas leyes, eran sucesivamente prorrogadas como
así también anualmente modificadas unas por otras que no hacían otra cosa más que
remitir incesantemente a leyes ya derogadas o caídas en desuso, sin existir una ley
definitiva que elabore un texto prolijo y completo sobre todo el régimen a aplicar.
De ahí que para poder elaborar una síntesis o esquema sobre la materia resultó necesario realizar un
profundo y minucioso estudio sobre todas las leyes sancionadas, comenzando por las más nuevas y
remitiéndonos a las inmediatas anteriores que nos iban detallando aquello a lo que hacía referencia su ley
modificatoria posterior.
De todo esto surge como corolario, que si bien el sistema vigente resulta provechoso y ventajoso para todos,
siempre que sea correctamente aplicado, resulta imprescindible dedicar tiempo a “rehacer” o elaborar una
ley definitiva que resuma toda la reglamentación vigente de forma tal que ya no quede espacio para las
dudas o las distintas interpretaciones que pongan en tela de juicio el sistema a aplicar.
Incorporado por el Acuerdo entre la Nación y las Provincias de marzo de 2002.-
En principio hasta el 31 de diciembre de 2005, según ley 25.400.-
Según la ley 24.130 que ratifica el acuerdo suscripto en agosto de 1992 autorizo a la nación a
retener un 15% de la masa de impuestos coparticipados.-
se destina el 2% al A.T.N
según ley 24.699 y en principio hasta el 31 de diciembre de 2005, según ley 25.400.
según ley 23.966 y modificatorias
Según ley 23.548 arts. 8 y 9
Según ley 25.535 que ratifica el Compromiso Federal del 12/1999
Según ley 25.235 inc. a y b.-
Según ley 25.400 que ratifica el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal de
enero de 2001.-
Según ley 23.548.-
Según ley 24.130 que ratifica el Acuerdo entre el Gobierno Nacional y los Gobiernos Provinciales
de septiembre de 1992
Según ley 25.235 que ratifica el Compromiso Federal de diciembre de 1999
Según ley 25.400 que ratifica el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal de
diciembre de 2000
Vigencia marzo de 2002