PROGRAMA DE ESCUELA SABÁTICA
"EL MILENIO: LAS CADENAS DE SATANÁS Y LA VINDICACIÓN DE DIOS"
I. Introducción: ¿Qué Sucede Después de la Segunda Venida?
Bienvenida y Oración de Apertura.
¡Bienvenidos a nuestro continuo estudio de los acontecimientos finales! Hemos recorrido un camino que nos
ha llevado a través del 'Principio de Dolores', los 'Engaños y la Lluvia Tardía', la 'Ley Dominical', el 'Zarandeo y
el Sellamiento', el 'Cierre del Tiempo de Gracia', el 'Tiempo de Angustia' con sus plagas y persecución, y la
gloriosa 'Segunda Venida de Cristo' con la primera muerte de los impíos.
Hoy, entramos en un período de mil años, a menudo malinterpretado, que ocurre después de que Jesús
venga. Nos enfocaremos en 'El Confinamiento y el Juicio Confirmatorio'. Veremos dónde estará Satanás, qué
harán los justos en el cielo, y por qué este milenio es crucial para comprender la justicia perfecta de nuestro
Dios.
Pregunta Rompehielos / Reflexión Inicial: "¿Alguna vez se han preguntado qué pasará justo después de
que Jesús venga y lleve a los justos al cielo? ¿Qué hará Satanás durante ese tiempo? ¿Y qué haremos
nosotros?" (Permitir 2-3 respuestas breves).
Hoy desvelaremos el propósito de este misterioso período de mil años.
Transición Musical
"Jerusalén, mi amado hogar" (Himno No. 327)
II. Desarrollo: Satanás en su Prisión y la Sabiduría Divina
Después de la venida de Jesús, la Tierra quedará completamente desolada, y esto tiene un propósito profético
muy específico.
A. Satanás Encadenado en la Tierra Desolada: La Prisión del Engañador
Hemos visto que a la venida de Jesús, los justos son llevados al cielo y los impíos son destruidos. ¿Qué pasa
entonces con Satanás, el gran engañador?
Apocalipsis 20:1-3 - "Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la
mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó
al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen
cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo."
Jeremías 4:23-27 - "Miré a la tierra, y he aquí que estaba desordenada y vacía; y a los cielos, y no había en
ellos luz... Miré, y he aquí no había hombre..."
La 'cadena' de Satanás no es literal. Es una cadena de circunstancias. Sin seres humanos vivos a quien tentar
o engañar, él está confinado a una Tierra desolada, un caos de ruinas y destrucción causada por las plagas y
la venida de Cristo. Durante mil años, su 'prisión' será su propio infierno: no podrá engañar a nadie, y se verá
obligado a contemplar el resultado de su rebelión. Será su propio verdugo mental.
"A la venida de Cristo, los impíos son borrados de la faz de toda la tierra... Satanás y sus ángeles quedarán
sin nadie a quien tentar."
[El Conflicto de los Siglos, p. 659].
"La tierra entera será un vasto y solitario desierto... Entonces Satanás vagará por la tierra desolada, viendo el
resultado de su rebelión."
[El Conflicto de los Sigilos, p. 660].
Pregunta para Participación: “¿Qué significa para ti que Satanás, el gran engañador, sea finalmente
‘encadenado’ de esta manera? ¿Cómo revela esto la justicia de Dios?”
B. El Juicio de los Impíos en el Cielo: La Vindicación del Carácter de Dios
Mientras Satanás está confinado, ¿qué harán los justos? Nosotros, los redimidos, estaremos con Cristo en el
cielo, en la Nueva Jerusalén. Y allí participaremos en un juicio asombroso.
Apocalipsis 20:4 - "Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar..."
1 Corintios 6:2-3 - "¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo?... ¿O no sabéis que hemos de
juzgar a los ángeles?"
"Este es el 'juicio confirmatorio'. No es para decidir quién es salvo o perdido (eso ya se decidió antes del cierre
de la gracia). Su propósito es que los redimidos entendamos y confirmemos la justicia de Dios. Tendremos
acceso a los libros celestiales. Veremos por qué cada impío se perdió, por qué Dios permitió ciertas cosas,
cómo Él fue infinitamente paciente y justo con cada persona. Se resolverán todas nuestras dudas y preguntas.
Esta vindicación del carácter de Dios será el tema de nuestros mil años en el cielo.
"Durante mil años, los santos juzgan a los impíos muertos... Se les revelan los casos de todos... Verán cómo
la misericordia de Dios fue rechazada, y cómo la justicia divina condenó a cada alma."
[El Conflicto de los Siglos, p. 660].
"Será una obra de mil años, y será para que los santos tengan conocimiento de la justicia de Dios y de su
amor."
[Primeros Escritos, p. 290].
Pregunta para Participación: "¿Por qué creen que es importante que nosotros, los redimidos, tengamos
esta oportunidad de revisar los registros y comprender la justicia de Dios? ¿Cómo esto afianza nuestra
confianza en Su carácter para toda la eternidad?"
Transición Musical
"A Cristo doy mi canto" (Himno No. 150)
III. Conclusión: Justicia Perfecta y Paz Eterna
Hemos vislumbrado el milenio: un período donde Satanás está confinado en la Tierra desolada, y los justos en
el cielo se dedican a comprender plenamente la justicia de Dios. Este milenio no es un castigo caprichoso,
sino una parte integral del gran plan divino.
El confinamiento de Satanás es la consecuencia directa de su rebelión, y el juicio confirmatorio en el cielo es
la vindicación de Dios ante los ojos de todo el universo. Al final de estos mil años, no quedará ninguna
pregunta sin respuesta, ninguna sombra de duda sobre el amor y la justicia de nuestro Creador.
Saber esto nos da una paz profunda. Nos asegura que Dios no es arbitrario, que cada decisión es justa, y que
Él es digno de toda nuestra confianza. Nos da la certeza de que el mal será completamente expuesto y
erradicado de una manera que todos entenderán y aprobarán.
¿Cómo esta comprensión del Milenio y del juicio vindicatorio te da una mayor confianza en el plan de Dios?
¿Qué puedes hacer hoy para vivir en la luz de esta verdad, confiando plenamente en Su justicia y
preparándote para ese juicio celestial?
Oración Final: Una oración de adoración por la sabiduría y la justicia de Dios, pidiendo que nos dé una
comprensión más profunda de Su carácter y que nos prepare para ser participantes en el juicio celestial,
confiando en Su plan perfecto.
Transición Musical y Despedida
Canto: "Santo, Santo, Santo, Dios Omnipotente" (Himno No. 61)