UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO
(UASD)
Asignatura:
Mercadotecnia I
Tema a tratar:
Museo de la resistencia Dominicana
Sección:
14
Profesor:
¡Claro! Aquí tienes la introducción más resumida, pero aún manteniendo un tono
serio, reflexivo y bien fundamentado:
Nelly F. Bodden Olivero
Participantes:
Darleny Castillo De Morla
Yeily Cristina Diaz Cruz
Nicole Carolina Pena Brito
Marisabel Angeles Torres
Yasmin Esther Andujar De Ocoa
Matrículas:
100740549
100740641
100655137
100704283
100466987
Fecha de Entrega:
05/03/2025
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Índice
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Introducción
El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana es un espacio de memoria,
justicia y educación que honra a los hombres y mujeres que lucharon contra la
dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1930–1961) y otros regímenes represivos
posteriores. Durante más de tres décadas, Trujillo impuso un gobierno basado en el
terror, la censura, la tortura y el asesinato de miles de dominicanos, con el objetivo
de mantener el control absoluto del país.
A pesar del miedo impuesto, diversos sectores de la sociedad como campesinos,
estudiantes, mujeres, religiosos, exiliados y movimientos armados se organizaron
para resistir. Sus acciones, muchas veces silenciadas por la historia oficial, hoy
encuentran en este museo un lugar para ser recordadas y contadas con dignidad.
El museo presenta esta historia a través de documentos, testimonios, salas
interactivas, objetos reales y archivos visuales que permiten entender el profundo
costo humano de la lucha por la libertad. Este informe tiene como propósito recorrer
los principales momentos, personajes, movimientos y espacios históricos que
forman parte de esa resistencia y que hoy son parte esencial de la memoria
colectiva del pueblo dominicano.
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1. Contexto y origen del régimen
La historia de la dictadura de Trujillo
Durante la Primera Intervención Militar de Estados Unidos en la
República Dominicana (1916-1924), los norteamericanos
reestructuraron por completo las instituciones militares del
país. Una de sus reformas más importantes fue la creación de
la Guardia Nacional Dominicana, una fuerza entrenada y
dirigida por oficiales estadounidenses. A través de esta nueva
institución, Estados Unidos buscaba mantener el orden interno
y proteger sus intereses económicos, especialmente en el
sector azucarero.
En este ambiente de control extranjero, Rafael Leónidas Trujillo, que en ese
momento era un simple guarda campestre en el Central Boca Chica, se enlistó en el
ejército de ocupación. Su brutalidad en el trato con los braceros y su disposición a
cumplir órdenes sin cuestionamientos le facilitaron el ascenso en la estructura
militar. En 1918 ya ostentaba el rango de segundo teniente y se dedicaba a
perseguir a los gavilleros, grupos armados que se oponían a la ocupación
estadounidense.
El salto definitivo hacia el poder se produjo en 1930. El presidente Horacio Vásquez,
debilitado políticamente, buscaba reelegirse cuando estalló una rebelión en
Santiago. Trujillo, entonces jefe del ejército, facilitó el avance del llamado
“Movimiento Cívico” liderado por Rafael Estrella Ureña, quien tomó brevemente la
presidencia tras la caída de Vásquez. A pesar de que el compromiso era realizar
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elecciones, Trujillo se aprovechó de su posición militar para eliminar a sus
adversarios políticos, forzando incluso a Estrella Ureña a aceptar ser su
vicepresidente en la boleta electoral.
Desde antes de iniciar su campaña, Trujillo utilizó el poder del ejército para
desarmar a autoridades locales contrarias y organizó una banda violenta llamada “la
42”, que agredía a los simpatizantes de los demás candidatos. De esa forma, en
mayo de 1930, ganó unas elecciones manipuladas que solo sirvieron para legalizar
su control del país. Una vez en el poder, eliminó rápidamente a cualquier figura que
representara una amenaza, como Virgilio Martínez Reyna, el general Evangelista
Peralta, Piro Estrella y Desiderio Arias. Todos fueron asesinados o ejecutados tras
falsas promesas de reconciliación.
La dictadura se consolidó con la fundación del Partido Dominicano en 1932, que
agrupó a todas las organizaciones políticas bajo una sola estructura controlada por
Trujillo. A partir de ese momento, cualquier oposición fue suprimida. En 1936,
mediante una campaña propagandística, se logró incluso cambiar el nombre de la
capital por el de Ciudad Trujillo, lo que evidencia el alto nivel de culto a la
personalidad que impuso su régimen. El país entero quedó sometido a su figura
durante más de tres décadas.
Mitos de la era de trujillo
Durante la dictadura trujillista se construyó una imagen
pública que lo presentaba como un patriota, un
modernizador y un defensor de la paz. Sin embargo,
muchas de estas ideas fueron producto de una intensa
maquinaria de propaganda, represión y miedo que
impidió durante años que se conociera la verdadera
naturaleza del régimen.
Uno de los mitos más difundidos fue que Trujillo garantizaba la paz y el orden. En
realidad, esa “paz” se lograba a través de la represión, el espionaje, los asesinatos
selectivos y el control absoluto de las instituciones. El régimen eliminó a todos los
que osaran levantar la voz en su contra, incluyendo antiguos aliados. Fue un
gobierno sostenido por el miedo y no por la aprobación popular.
También se decía que era un gran modernizador de la República Dominicana. Es
cierto que durante su régimen se construyeron carreteras, escuelas y hospitales,
pero estos proyectos eran usados como herramientas de propaganda para justificar
su permanencia en el poder. Además, muchas de las riquezas del país fueron
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monopolizadas por él y su familia, quienes controlaron desde la industria azucarera
hasta los medios de comunicación.
Otro mito sostenido por décadas es que Trujillo era un hombre disciplinado, moral y
militar ejemplar. En los archivos de la época aparecen múltiples denuncias de
abusos cometidos por él, incluso antes de llegar al poder: fue acusado de estupros,
sobornos y brutalidad durante su tiempo como guarda campestre. No se trataba de
un hombre justo, sino de alguien que supo aprovechar los momentos de crisis y los
vacíos institucionales para construir una dictadura.
Finalmente, se promovía la idea de que el Partido Dominicano era una muestra de
unidad nacional. La realidad es que se trató de una organización impuesta por la
fuerza, donde afiliarse no era una opción sino una obligación para poder acceder a
cualquier oportunidad laboral, educativa o social. En muchos casos, los ciudadanos
eran forzados a marchar, aplaudir y rendir culto a Trujillo bajo amenaza.
Genocidio haitiano en octubre de 1937
A principios de octubre de 1937 el dictador Trujillo ordenó
a la alta oficialidad del ejercito de la zona fronteriza entre
nuestro país y Haití, el inicio del brutal genocidio que
originó la muerte de más de 17 mil haitianos residentes en
la República. La mayor parte de las víctimas residían en
la zona de la frontera, aunque también los asesinatos
alcanzaron a varios pueblos de la región del Cibao. En
esa acción, llamada en esa época con el sobrenombre de
“El Corte”, cayeron muchos campesinos dominicanos de
piel oscura.
Un acuerdo entre nuestro país y Haití, después de una previa mediación entre
Estados Unidos, México y Cuba, puso punto final al enfrentamiento diplomático y
político desatado entre las dos naciones derivado de la matanza.
El acuerdo, que no reconoció al gobierno dominicano como culpable, sin embargo,
obligó al pago de una indemnización a las familias haitianas afectadas, por la suma
de USD$750,000.00. Una cantidad inicial de USD$250,000.00, fue pagada
inmediatamente después de la firma del acuerdo. Pero la suma original no fue
pagada completamente, la corrupción que había entre los políticos haitianos
sobornados por Trujillo permitió alcanzar otro acuerdo que redujo la cantidad a sólo
medio millón.
Para cumplir con las apariencias ante la opinión pública internacional, el gobierno de
Trujillo “sometió a la justicia” a unas 30 personas, víctimas inocentes, quienes fueron
acusadas de participar en la matanza y condenados de 10 a 30 años de cárcel. Pero
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como se trataba de una farsa, al cabo de varios meses todos los “condenados”
fueron liberados.
Campos de exterminio y centros de tortura:
● Campo de exterminio del sisal en Azua
En 1950 Trujillo se adueñó de varias fincas en Pueblo Viejo,
provincia de Azua, para dedicarlas al sisal, que era utilizado
para la producción de fibras de sacos y cordeleros para
envasar productos agrícolas.
En aquellos terrenos robados Trujillo creó una hacienda que
envolvía miles de tareas y le dejó bajo administración militar.
Los salarios ofrecidos por Trujillo eran muy bajos, por lo que los campesinos no se
inclinaban a trabajar allí, además, Azua era una provincia poco poblada, por ese
motivo se ordenó apresar centenares de campesinos, y también, enviar al trabajo
forzado a presos políticos considerados “enemigos”.
Debido a las condiciones de trabajo en aquel lugar, en poco tiempo se convirtió en
un campo de exterminio, donde se perdieron centenares de vidas.
● Centro de tortura La 40
Fue una cárcel secreta usada por la tiranía entre 1957
y 1961, y que se convirtió en el más espantoso centro
de torturas. A ese lugar eran llevadas las personas
que se oponían a la tiranía, sin que sus familias
supieran donde se encontraban. Una vez allí eran
sometidas a las más salvajes torturas, cuyos detalles
se conocen gracias a los testimonios de cientos de
personas que sobrevivieron, y a las fotografías que el
mismo régimen hizo tomar.
2. Primeras formas de resistencia
La guerrilla de los gavilleros
Durante la ocupación estadounidense de la República
Dominicana (1916–1924), surgió en las provincias del Este
especialmente en El Seibo y San Pedro de Macorís un
movimiento guerrillero de campesinos y ex militares
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denominado “gavilleros”, que combatió mediante emboscadas, sabotajes y ataques
contra las tropas invasoras, apoyado activamente por la población local y incluso por
administradores de ingenios azucareros. Aprovechando su conocimiento del terreno,
estos insurgentes se mantuvieron organizados entre 1917 y 1921, bajo líderes como
Vicente Evangelista, Ramón Natera y Gregorio Urbano Gilbert quien se transformó
en símbolo de resistencia al dispararle a un oficial estadounidense en San Pedro de
Macorís el 10 de enero de 1917, logrando obstaculizar el control militar
estadounidense hasta que fueron derrotados por la superioridad aérea, la Guardia
Nacional dominicana y campañas de contrainsurgencia.
Movimiento de Liberación Dominicana
El Movimiento de Liberación Dominicana (MLD) fue una
organización política y revolucionaria creada en el exilio
en 1959, en Cuba, por un grupo de dominicanos que
luchaban contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Su formación estuvo influenciada directamente por el
triunfo de la Revolución Cubana, lo que marcó su
enfoque ideológico: la lucha armada, el antiimperialismo
y la búsqueda de un sistema democrático.
Los miembros del MLD estaban convencidos de que la
única forma de poner fin al régimen trujillista era a
través de una insurrección militar organizada desde
fuera del país, debido a la férrea represión dentro del
territorio nacional. La organización planteaba como objetivos centrales la derrota de
la tiranía, el establecimiento de una democracia participativa, y la defensa de los
derechos civiles y políticos del pueblo dominicano.
Entre sus fundadores y dirigentes se destacaron figuras como Horacio Julio Ornes
Coiscou, Nicolás Silfa, José Francisco Peña Gómez, entre otros jóvenes militantes
exiliados comprometidos con la causa de la libertad.
El MLD participó activamente en la planificación y apoyo de la expedición armada de
1959 que llegó por Constanza, Maimón y Estero Hondo, la cual fue brutalmente
aplastada por las fuerzas de Trujillo. Aunque la expedición fracasó desde el punto
de vista militar, su impacto político y simbólico fue profundo, pues avivó el
sentimiento de resistencia dentro del país y demostró que había dominicanos
dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad.
El Movimiento de Liberación Dominicana representa un ejemplo del compromiso y la
entrega de los dominicanos en el exilio por restaurar la democracia y los derechos
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humanos en el país, marcando un capítulo importante en la historia de la resistencia
antitrujillista.
Unión Patriótica Dominicana
La Unión Patriótica Dominicana (UPD) fue una organización
política de dominicanos exiliados fundada a finales de los
años 1950 para luchar contra la dictadura de Rafael
Leónidas Trujillo. Surgió en países como Venezuela, Puerto
Rico y Estados Unidos, y estuvo integrada por exiliados,
estudiantes, intelectuales y profesionales comprometidos
con la causa democrática.
Su principal objetivo era derrocar la dictadura, unificar a los diferentes sectores
opositores y promover la instauración de un gobierno democrático que respetara los
derechos humanos y la unidad nacional. La UPD fue parte fundamental del
movimiento de resistencia desde el exilio contra la tiranía trujillista.
3. Expediciones armadas y lucha clandestina
Expedición de Luperon en 1949
La expedición de Luperón en 1949 fue un intento armado de
derrocar la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, inspirado
por el auge de movimientos democráticos tras la Segunda
Guerra Mundial. Organizada por exiliados dominicanos con
apoyo de simpatizantes en Cuba, México y otros países, la
expedición fue liderada por Juan Rodríguez y compuesta
por combatientes dominicanos y extranjeros. El grupo
aterrizó en la bahía de Luperón el 19 de junio en un avión
Catalina, con la intención de iniciar una revolución, pero
fueron rápidamente descubiertos y enfrentaron una fuerte
represión militar. Aunque la mayoría de los expedicionarios
fueron capturados o asesinados, su acción representa un acto de heroísmo y
resistencia contra la tiranía trujillista, y se convirtió en símbolo de la lucha por la
libertad en la República Dominicana.
La expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo, ocurrida entre el 14 y el 20
de junio de 1959, fue un intento armado de exiliados dominicanos para derrocar la
dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Organizada desde Cuba y apoyada por
simpatizantes internacionales, la operación consistió en el aterrizaje de un grupo por
vía aérea en Constanza y dos desembarcos marítimos en Maimón y Estero Hondo.
A pesar de la valentía y determinación de los expedicionarios, el plan fue
descubierto rápidamente por las fuerzas trujillistas, que respondieron con una
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violenta represión. La mayoría de los combatientes fueron capturados, asesinados o
ejecutados. Aunque militarmente fue un fracaso, la expedición encendió el espíritu
de lucha dentro del país y dio origen al Movimiento Revolucionario 14 de junio, que
marcó un punto clave en la resistencia contra la tiranía.
Expedición fallida de Miami (1958)
La Expedición de Miami fue un intento organizado por
dominicanos exiliados en Estados Unidos para derrocar la
dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. En 1958, un grupo de
opositores planificó desembarcar en territorio dominicano
con la intención de iniciar una insurrección armada y
despertar la resistencia interna contra el régimen.
Sin embargo, la operación fracasó porque las fuerzas de
seguridad del régimen estaban bien alertas y lograron
detener a los combatientes antes de que pudieran avanzar.
Además, la falta de apoyo suficiente dentro del país y la escasa preparación militar
afectaron negativamente la misión.
Aunque fue un revés para la oposición en el exilio, esta expedición sirvió para que
los grupos antitrujillistas aprendieran sobre la importancia de una mejor organización
y coordinación en la lucha contra la dictadura. Fue una experiencia clave para
preparar futuras acciones que finalmente contribuyeron al fin del régimen.
Expediciones de Constanza, Maimón y Estero Hondo (1959)
La expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo,
ocurrida entre el 14 y el 20 de junio de 1959, fue un
intento armado de exiliados dominicanos para derrocar
la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Organizada
desde Cuba y apoyada por simpatizantes
internacionales, la operación consistió en el aterrizaje
de un grupo por vía aérea en Constanza y dos
desembarcos marítimos en Maimón y Estero Hondo. A
pesar de la valentía y determinación de los
expedicionarios, el plan fue descubierto rápidamente
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por las fuerzas trujillistas, que respondieron con una violenta represión. La mayoría
de los combatientes fueron capturados, asesinados o ejecutados. Aunque
militarmente fue un fracaso, la expedición encendió el espíritu de lucha dentro del
país y dio origen al Movimiento Revolucionario 14 de junio, que marcó un punto
clave en la resistencia contra la tiranía.
Ejército de Liberación Dominicana
El Ejército de Liberación Dominicana (ELD) fue una
organización guerrillera fundada en la década de 1960,
integrada principalmente por jóvenes dominicanos
comprometidos con la lucha armada contra la dictadura de
Rafael Leónidas Trujillo y los gobiernos autoritarios
posteriores. Su objetivo principal era derrocar el régimen
dictatorial y establecer un sistema democrático en el país.
El ELD desarrolló operaciones clandestinas tanto dentro
como fuera del territorio dominicano, buscando crear un movimiento popular de
resistencia que apoyara la insurrección armada. Aunque sus acciones estuvieron
limitadas por la fuerte represión estatal, el ELD contribuyó a mantener viva la llama
de la oposición y la lucha por la libertad en un contexto político muy difícil.
A pesar de que el Ejército de Liberación Dominicana no logró derribar la dictadura
por sí solo, su esfuerzo y sacrificio formaron parte fundamental del proceso de
resistencia que, junto a otros movimientos y actores, terminó desencadenando
cambios políticos importantes en el país y el eventual fin del régimen autoritario.
Movimiento Revolucionario 14 de junio
El Movimiento Revolucionario 14 de junio fue fundado
en la República Dominicana como una organización
clandestina inspirada en las luchas revolucionarias de
América Latina, especialmente en la Revolución
Cubana. Su origen se remonta a la indignación por la
masacre de expedicionarios en 1959 que intentaron
derrocar al régimen de Rafael Leónidas Trujillo.
Liderado por Manolo Tavárez Justo y otros jóvenes
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idealistas, el movimiento surgió como respuesta al autoritarismo y la represión del
régimen trujillista, proponiendo un cambio estructural hacia la libertad y la justicia
social. Su principal objetivo era derrocar la dictadura mediante la organización
popular, el activismo político y la lucha armada. La represión brutal del régimen no
logró apagar su legado, ya que sentó las bases para la resistencia democrática
posterior.
La juventud religiosa contra Trujillo
Durante la dictadura de Trujillo en la República
Dominicana, surgió un valiente movimiento de oposición
desde sectores religiosos, en especial entre jóvenes
sacerdotes y seminaristas que comenzaron a denunciar
las injusticias del régimen. Estos jóvenes, influenciados
por el pensamiento social cristiano y la doctrina de la
Iglesia sobre los derechos humanos, articularon una
resistencia moral y cultural contra la represión trujillista. A
pesar de la vigilancia del Estado, muchos de ellos
colaboraron con movimientos revolucionarios, escribieron
denuncias en la prensa y promovieron la conciencia social entre los fieles,
convirtiéndose en una fuerza ética que deslegitimó el poder del dictador desde el
ámbito espiritual.
Federación de Mujeres Dominicanas
La Federación de Mujeres Dominicanas (FMD) surgió tras el
ajusticiamiento de Trujillo, el 13 de junio de 1961, como una
organización que reunió a mujeres de distintos sectores
sociales comprometidas con la lucha por la democracia, la
justicia social y la libertad. Inspiradas por el legado de
resistencia de figuras como las hermanas Mirabal, la FMD
desempeñó un papel clave en la denuncia de los crímenes
del régimen trujillista y en la defensa de los derechos de las
mujeres, los presos políticos y las víctimas de la dictadura. A
lo largo de los años, lideró marchas, vigilias, denuncias y
actividades educativas, convirtiéndose en una de las
principales organizaciones feministas y democráticas del país, con amplia
repercusión nacional e internacional.
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La resistencia del exilio dominicano y Solidaridad internacional
contra Trujillo
El movimiento democrático, tuvo una gran
influencia que en todo el mundo acompañó
la lucha contra el fascismo hitleriano y
contra sus planes expansionistas de
dominación universal que desencadenaron
la Segunda Guerra Mundial, como también
se manifestó en nuestra patria.
Ese grandioso movimiento se fortaleció
después de que los ejércitos de Hitler
invadieron Polonia, Francia, Holanda,
Bélgica y la Unión Soviética y de la entrada de Estados Unidos en ese conflicto
bélico mundial en 1941. A partir de ese momento casi todos los países de América
Latina le declararon la guerra a Alemania.
En nuestro país ese movimiento continental y mundial contra el fascismo se dejó
sentir en el plano de la lucha social y política contra la dictadura de Trujillo y en favor
de las libertades democráticas. Pero sobre todo en el plano del sector obrero de la
industria azucarera, donde se iniciaron movilizaciones con los siguientes propósitos:
la creación de un sindicalismo obrero independiente y para alcanzar mejoras
salariales y en las condiciones de vida en los bateyes donde los obreros vivía en
medio de la pestilencia y la insalubridad y por el logro de la reducción de la jornada
de trabajo, que entonces alcanzaba las 12 horas diarias.
Fue también en favor de la democracia que se crearon los primeros partidos
opositores a las dictaduras. Partido Revolucionario Democrático Dominicano, más
tarde Partido Socialista Popular y la Juventud Democrática.
En aquellos días, la llegada de cerca de 3.000 mil refugiados españoles a partir de
1939, víctimas de la derrota que sufrieron los republicanos en la terrible guerra civil
que azotó a su patria y que llevó al poder a las fuerzas falangistas del general
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Francisco Franco, simpatizante y amigo de Hiber, contribuye a fortalecer la brega
por la democracia en nuestro suelo. Muchos refugiados se convirtieron en activistas
de la lucha democrática y por esa razón varios centenares fueron reprimidos o
expulsados.
También contribuyó al avance de las ideas democráticas en aquellos días como el
ascenso al poder en Cuba, Venezuela, Costa Rica y Guatemala, de líderes políticos
amigos y solidarios con el exilio dominicano, quienes prestaron generosa ayuda a
las permanentes actividades de denuncias contra la dictadura que se llevaban a
cabo en el extranjero.
Por otro lado como a la Segunda Guerra mundial origina un aumento en los precios
de nuestros principales productos de exportación: como el azúcar, tabaco, café y
cacao, hecho que determinó un súper hábil en nuestra balanza comercial, pero no
beneficio al pueblo, pues Trujillo al profundizar su monopolio sobre las
importaciones y exportaciones, quien resultó favorecido fue el tirano.
Por esos días, también bajo la influencia del avance de la democracia en todo el
mundo, se registró un reporte de movimiento obrero, con la creación nuevos
sindicatos y realización de dos juegas importantes en los incendios azucareros de la
región este del país, cómo lo fueron San Pedro de Macorís y La Romana. La
primera estalló en enero de 1942, demandando la reducción de la jornada de trabajo
y aumentos de salarios. La segunda, el 1946, más fuerte que la primera por su
duración y contundencia, al durar casi una semana, alcanzó un éxito notable, pues
los obreros recibieron aumentos salariales, sobre todo los vinculados al trabajo,
cuyos sueldos fueron aumentados en más de un 50%. Los jornaleros de los campos
cañeros, casi todos haitianos, recibieron aumentos cercanos al 11%.
Tan pronto terminó la huelga, la dictadura organizó una represión brutal contra sus
principales activistas. Se conoce que no menos de 20 de sus organizadores fueron
asesinados, Mauricio Báez, Nando Hernández y Justino José del Orbe, principales
dirigentes de ese movimiento huelguístico, logrando salvar sus vidas escondiéndose
y luego buscando asilo político para abandonar el país.
Las noticias de esta campaña represiva levantaron una nueva jornada de repudio
contra la tiranía en toda el área del Caribe, particularmente en Cuba, Puerto Rico,
Costa Rica, Guatemala y México, donde la solidaridad con la causa dominicana era
intensa.
Atentado a Romulo Betancourt
El Atentado ocurrió 24 de junio de 1960 en Caracas,
Venezuela, y fue un acto de terrorismo organizado por el
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dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Betancourt, quien era presidente de
Venezuela en ese momento, se había convertido en uno de los líderes más críticos
y proactivos en denunciar la dictadura trujillista a nivel internacional. Trujillo,
enfadado por las continuas condenas de Venezuela y su apoyo a los exiliados
dominicanos, decidió eliminarlo. Ese día, mientras Betancourt se trasladaba en su
automóvil oficial hacia un evento público, un coche bomba explotó al paso de su
caravana. Aunque el atentado no logró asesinarlo, le ocasionó graves quemaduras
en las manos y la cara. Este incidente tuvo importantes repercusiones
internacionales, ya que puso de manifiesto el carácter criminal y desesperado de la
dictadura de Trujillo, generando aún más rechazo hacia su régimen y fortaleciendo
la solidaridad internacional con los movimientos de resistencia dominicanos.
4. Hechos simbólicos de ruptura
Asesinato de las hermanas Mirabal
El asesinato de las hermanas Mirabal, un
acontecimiento trágico y significativo en la historia
de la República Dominicana y en la lucha contra la
dictadura.
Las hermanas Mirabal, conocidas también como las
"Mariposas", fueron Patria, Minerva y María Teresa
Mirabal, activistas políticas que se oponían al
régimen dictatorial de Rafael Trujillo. Durante los años 1950 y 1960, ellas defendían
la libertad, la justicia y los derechos humanos en un contexto de represión y
violencia.
El 25 de noviembre de 1960, las tres hermanas y su conductor fueron brutalmente
asesinadas en la carretera de Salcedo, supuestamente por orden del mismo Trujillo.
La muerte de las hermanas Mirabal provocó un rechazo generalizado en la
población y se convirtió en un símbolo de resistencia contra la dictadura.
Este acto violentó derechos básicos y buscaba intimidar a quienes luchaban por la
democracia. Sin embargo, en lugar de silenciar el movimiento, la muerte de las
hermanas impulsó un movimiento de resistencia y a la larga contribuyó a la caída de
Trujillo en 1961.
El 25 de noviembre se conmemora en su honor el Día Internacional de la
Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en reconocimiento a su sacrificio y su
lucha por la justicia y los derechos humanos
Atentado y ajusticiamiento de Trujillo
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El ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo fue la
coronación de una conspiración tramada en el seno de
varias de las más influyentes familias dominicanas,
hartas de los excesos del régimen del tirano.
Se produjo en la avenida George Washington cuando
el generalísimo (como también se le llamaba), se
dirigía a su casa en San Cristóbal.
En dicha vía fue sorprendido por un complot cuyos
integrantes eran: Salvador Estrella Sadhalá, Antonio
Imbert Barreras, Antonio de la Maza, Huáscar Tejeda,
teniente Amado García Guerrero, Roberto Pastoriza y Pedro Livio Cedeño.
Los antes mencionados alcanzaron el vehículo en que viajaba Trujillo y lo tirotearon,
logrando terminar con la vida del tirano, pero su plan no fue del todo perfecto,
porque después que se diera a conocer la noticia de que este estaba muerto los
agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), se lanzaron a buscar pistas y
encontraron a muchos de los integrantes del complot.
La escena donde se produjo el ajusticiamiento de Trujillo no fue limpiada, se dejaron
armas registradas a nombre de los conspiradores, el auto de uno de ellos también
fue abandonado cerca del lugar del crimen, pero el error que causó la muerte de
todos los conspiradores fue el no haber matado a Pedro Livio Cedeño, quien resultó
herido de gravedad, aunque no se sabe a ciencia cierta quién le propinó las heridas,
y el no preocuparse en matar al chofer de Trujillo Zacarías de la Cruz.
Con la muerte de Rafael Leónidas Trujillo, se puso fin a una de las dictaduras más
siniestras del Siglo XX.
La Historia nos muestra dictadores que permanecieron, o permanecen, largo tiempo
en el poder gracias a su habilidad, a su inteligencia o a su carisma personal. El caso
de Trujillo es novelesco porque su mandato estuvo basado en el terror y en la
brutalidad.
Luego de todos estos hechos los Trujillo fueron expulsados del país y Joaquín
Balaguer quedó como presidente de la República, no obstante, debido a las
presiones estadounidenses Balaguer fue exiliado también.
20 de octubre de 1961
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Tras el ajusticiamiento de Trujillo en 1961, la juventud
universitaria y los estudiantes de secundaria iniciaron una
serie de movilizaciones exigiendo justicia contra los
responsables de la tiranía, la salida del país de los
familiares de Trujillo y la renuncia del presidente Joaquín
Balaguer, a quien llamaban “muñequito de papel”. También
demandaban la autonomía universitaria.
Entre las acciones tomadas por los estudiantes, destaca la remoción de fotografías
del dictador y la destrucción de una estatua suya en la Universidad de Santo
Domingo. Esto provocó la intervención policial y, posteriormente, el cierre de la
universidad mediante el decreto No. 7199.
El 20 de octubre de 1961, cientos de estudiantes se manifestaron en la calle El
Conde. Fueron brutalmente reprimidos por escuadrones policiales y civiles armados
conocidos como “Los Paleros”, liderados por el torturador José Jiménez (“Bala”),
dejando como saldo decenas de heridos y dos muertos, incluyendo al joven Tirso
Roldán Vargas Almonte, arrojado desde una azotea.
Las protestas continuaron en todo el país hasta que, entre finales de octubre y
noviembre, salieron los familiares de Trujillo del país y Balaguer se asiló en la
Nunciatura Apostólica.
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