Guia de Anatomia
Guia de Anatomia
Osteología es el estudio de los huesos (en este caso humanos) . El esqueleto es una estructura
dinámica, constituida por huesos. Cada hueso es un órgano ya que está formado por diversos
tejidos: óseo, cartilaginoso, conectivo denso, epitelial, otros que generan sangre, adiposo y nervioso.
a) GENERALIDADES.
• Sostener y proteger al cuerpo.
• Permitir los movimientos interactuando con los músculos para crear palancas.
• Producir células sanguíneas.
• Almacenar calcio.
b) EL LENGUAJE DE LA ANATOMÍA
1. Microscópicas:
A continuación, analizaremos la estructura ósea a nivel microscópico.Al igual que el resto de los
tejidos conectivos, el hueso o tejido óseo, contiene una abundante matriz extracelular que rodea
células muy separadas entre sí. La matriz osteoide está constituida por 15% de agua, 30% de fibras
colágenas y 55% de sales minerales cristalizadas. La sal mineral más abundante es el fosfato de
calcio [Ca3 (PO4)2], que se combina con otra sal mineral, el hidróxido de calcio [Ca(OH)2], para
formar los cristales de hidroxiapatita [Ca10 (PO4)6(OH)2]. A medida que éstos se van formando, se
combinan también con otras sales minerales, como el carbonato de calcio (CaCO3) y con iones tales
como el magnesio, el flúor, el potasio y el sulfato. Mientras se depositan en las estructuras formadas
por las fibras colágenas de la matriz osteoide, estas sales minerales se cristalizan y el tejido se
endurece. Este proceso, denominado calcificación, es iniciado por células productoras de hueso
llamadas osteoblastos.
Las sales minerales primero comienzan a cristalizar en los espacios microscópicos presentes entre
las fibras colágenas. Después de que se llenan los espacios, los cristales minerales se acumulan
alrededor de las fibras. Las características del hueso obedecen a la combinación entre las sales
cristalizadas y las fibras colágenas. Aunque la consistencia de un hueso depende de las sales
minerales inorgánicas cristalizadas, su flexibilidad está en relación con las fibras colágenas.
1) Células osteogénicas: Son células madre no especializadas que derivan del mesénquima, el
tejido del que provienen todos los tejidos conectivos. Son las únicas células óseas que
experimentan división celular.
2) Osteoblastos: Son células formadoras de hueso que sintetizan y secretan fibras colágenas y
otros componentes orgánicos necesarios para construir la matriz osteoide; además, inician la
calcificación (se describe más adelante). A medida que los osteoblastos se rodean a sí mismos
de matriz osteoide, van quedando atrapados en sus secreciones y se convierten en osteocitos.
3) Osteocitos: Estas células óseas maduras son las células principales del hueso y mantienen su
metabolismo regular a través del intercambio de nutrientes y productos metabólicos con la
sangre. Al igual que los osteoblastos, los osteocitos no experimentan división celular. (Nota: los
citos del hueso o de cualquier otro tejido se encargan de su mantenimiento).
4) Osteoclastos: Son células gigantes derivadas de la fusión de por lo menos 50 monocitos (una
clase de glóbulo blanco) y se agrupan en el endostio. En su cara proximal a la superficie ósea, la
membrana plasmática del osteoclasto se pliega profundamente y forma un borde indentado. En
este lugar, la célula libera poderosas enzimas lisosómicas y ácidos que digieren los componentes
minerales y proteicos de la matriz osteoide subyacente. Esta descomposición de la matriz
osteoide, denominada resorción, es parte de la formación, el mantenimiento y la reparación
normales del hueso.
2. Macroscópicas.
La Diáfisis.
La Epifisis.
Metafasis: tiene forma de cono truncado o embudo y se ubica entre la diáfisis y la epífisis,
constituyendo la zona de transición entre ambas partes.
Cartilago epifisiario: En la unión entre la epífisis y la metáfisis se ubica el cartílago
epifisario (placa epifisaria) [cartílago de crecimiento], responsable del crecimiento en longitud
de estos huesos, hasta su osificación, cuando es reemplazado por la línea epifisaria.
La cavidad medular es el espacio central, amplio y hueco, como un conducto, que se ubica a
lo largo de la diáfisis, pero que no se encuentra en las epífisis del hueso.
Endostio: reviste La superficie interior de la pared de la diáfisis.
Médula ósea: El interior de la cavidad medular se encuentra ocupado por la médula ósea.
En los niños, la médula ósea tiene aspecto rojizo (médula ósea roja) debido a su función
hematopoyética. En el adulto, la médula ósea está inactiva y acumula tejido adiposo, siendo
denominada médula ósea amarilla.
El periostio: es la vaina de tejido conectivo denso que, junto con los vasos sanguíneos
acompañantes, recubre la superficie ósea allí donde no está presente el cartílago articular.
Consta de una capa fibrosa externa de tejido conectivo denso e irregular y de una capa
osteogénica interna compuesta por diversas células. Algunas de estas células permiten al
hueso crecer transversal pero no longitudinalmente. El periostio también protege el hueso,
participa en la consolidación de las fracturas, en la nutrición ósea y sirve como punto de
inserción de ligamentos y tendones. Se encuentra unido al hueso subyacente mediante las
fibras perforantes (fibras de Sharpey), gruesos haces de fibras colágenas que se extienden
desde el periostio hasta la matriz extracelular del hueso (denominada matriz osteoide).
3. Osificación.
Los huesos son formados por los osteoblastos y osteocitos que producen la matriz ósea. Hay
diferentes mecanismos a partir de los cuales se desarrollan los diferentes huesos. Estos tipos de
osificación se diferencian por el tejido a partir del cual se desarrolla el hueso.
1 Aparición del centro de osificación. En el sitio donde aparecerá el hueso, por medio de
mensajes químicos específicos, se producen la agrupación y diferenciación de las células
mesenquimatosas; primero, en células osteógenas y luego, en osteoblastos. El punto donde se
presenta tal agrupamiento se denomina centro de osificación. Los osteoblastos secretan la matriz
osteoide hasta ser rodeados por ella.
2 Calcificación. Finaliza la secreción de matriz osteoide y las células, ahora llamadas osteocitos,
quedan inmersas dentro de lagunas y extienden sus prolongaciones citoplasmáticas hacia
canalículos irradiados en todas las direcciones. Después de algunos días, se depositan el calcio y
otras sales minerales, y la matriz extracelular se consolida o calcifica (calcificación).
4 Formación del periostio. Junto con la aparición de las trabéculas, en la periferia del hueso, el
mesénquima se condensa y se transforma en periostio. Finalmente, una capa delgada de hueso
compacto remplaza las capas superficiales de hueso esponjoso, pero éste sigue ocupando la
profundidad del hueso. Gran parte del hueso recién formado se remodela (se destruye y se reforma)
mientras el hueso adquiere la forma y el tamaño adultos.
En la osificación condral el esbozo inicial del hueso es de tejido cartilaginoso y está revestido de
pericondrio. El cartílago es sustituido progresivamente por hueso. Todos los huesos, excepto los
membranosos, se forman mediante este mecanismo indirecto. El proceso de osificación condral
puede desarrollarse desde el pericondrio ubicado en la superficie del esbozo cartilaginoso, se trata
en este caso de la osificación pericondral. O bien desarrollarse a partir de centros de osificación bien
definidos, localizados en el espesor del cartílago: es la osificación endocondral. La osificación
pericondral es característica de las diáfisis de los huesos largos. El pericondrio de esta región se
transforma en periostio con capacidad osteogénica y deposita las láminas concéntricas de hueso en
la superficie de la diáfisis.
En la osificación endocondral hay una penetración de vasos desde el periostio hacia el interior de
los esbozos cartilaginosos del hueso. Junto con los vasos llegan células osteogénicas que forman
hueso alrededor de los vasos ramificados, sustituyendo progresivamente al cartílago desde el centro
a la periferia. Los vasos también transportan células pluripotenciales que formarán la médula ósea.
En el interior de las epífisis de los huesos largos y en los huesos cortos, predomina la osificación
endocondral, mientras que el hueso de origen pericondral se encuentra formando la delgada capa de
hueso compacto periférico que lo rodea. Tienen lugar los siguientes pasos:
1) Aparición del molde cartilaginoso. En el lugar destinado al hueso,las señales transmitidas por
mensajes químicos específicos originan el agrupamiento de células mesenquimatosas, según
la forma que adoptará el futuro hueso y su transformación posterior en condroblastos, que
secretan matriz extracelular cartilaginosa a partir de la cual se forma un molde de cartílago
hialino. A su alrededor, aparece una membrana denominada pericondrio.
2) Crecimiento del molde cartilaginoso. Una vez que los condroblastos quedan inmersos en la
profundidad de la matriz extracelular cartilaginosa, pasan a llamarse condrocitos. El molde de
cartílago se alarga mediante divisiones celulares continuas de los condrocitos, acompañadas
de la secreción de matriz extracelular cartilaginosa. Este tipo de crecimiento se denomina
crecimiento intersticial (endógeno) y es responsable del alargamiento del molde cartilaginoso.
En cambio, el aumento del diámetro del cartílago se debe, principalmente, a la incorporación
de matriz extracelular a la periferia del molde por medio de nuevos condroblastos
pericondriales. Este patrón de crecimiento, gracias al cual la matriz extracelular se deposita
en la superficie del cartílago, se llama crecimiento por aposición (exógeno).
A medida que el molde cartilaginoso crece, los condrocitos de la región central se hipertrofian
(aumentan de tamaño) y la matriz extracelular cartilaginosa que los rodea comienza a calcificarse.
Otros condrocitos mueren dentro del cartílago en calcificación porque los nutrientes ya no pueden
difundir a través de la matriz extracelular con la velocidad adecuada. A medida que los condrocitos
mueren, los espacios que dejan se fusionan en cavidades denominadas lagunas.
El alargamiento de los huesos largos supone las siguientes dos instancias fundamentales:
2) el remplazo por hueso del cartílago de la parte diafisaria de la placa epifisaria, mediante
osificación endocondral.
Para entender cómo se alarga un hueso, es necesario comprender algunos detalles de la estructura
de la placa epifisaria. La placa epifisaria es una capa de cartílago hialino presente en la metáfisis de
un hueso en crecimiento, en la que se observan cuatro zonas:
1. Zona del cartílago inactivo. Esta capa es la más próxima a la epífisis y está compuesta por
condrocitos pequeños y espaciados. Se usa el término “inactivo” porque las células no participan en
el crecimiento del hueso, sino que unen la placa epifisaria con la epífisis ósea.
2. Zona de cartílago proliferativo. En esta zona, se presentan condrocitos algo más grandes y
organizados como pilas de monedas. Al dividirse y secretar matriz intersticial, estos condrocitos
también intervienen en el crecimiento intersticial del hueso. En esta región, se dividen para
remplazar a los que mueren en la porción diafisarian de la epífisis.
3. Zona de cartílago hipertrófico Esta capa está compuesta por grandes condrocitos en proceso de
maduración y dispuestos en columnas.
4. Zona de cartílago calcificado. Esta última zona de la placa epifisaria tiene el espesor de unas
pocas células y está compuesta, fundamentalmente, por condrocitos degenerados debido a que la
matriz extracelular que los rodea está calcificada. Los osteoclastos disuelven el cartílago calcificado
mientras que osteoblastos y capilares diafisarios invaden el área. Los osteoblastos depositan matriz
osteoide remplazando el cartílago calcificado mediante el proceso de osificación endocondral.
La diáfisis sólo puede alargarse mediante la actividad de la placa epifisaria. A medida que el hueso
crece, en la región epifisaria de la placa proliferan condrocitos que remplazan a los precedentes, que
se destruyen por calcificación. Por otra parte, en la porción diafisaria de la placa epifisaria, el
cartílago es remplazado por hueso. De este modo, el grosor de la placa epifisaria se mantiene
relativamente constante, pero en la región diafisaria de la placa el hueso se alarga Si la placa
epifisaria se daña por una fractura, en la edad adulta el hueso fracturado puede verse anormalmente
acortado debido a que el daño del cartílago, que es avascular, acelera el cierre de la placa epifisaria
a partir del cese de la división de las células cartilaginosas y, por lo tanto, inhibe el crecimiento
longitudinal del hueso.
Al finalizar la adolescencia (alrededor de los 18 años en las mujeres y de los 21, en los varones),
las placas epifisarias se cierran; es decir, las células del cartílago epifisario dejan de dividirse, y todo
el cartílago restante es remplazado por hueso. La placa epifisaria se pierde y deja una estructura
ósea denominada línea epifisaria, cuya aparición señala que el alargamiento del hueso se detendrá
por completo. El cierre de la placa epifisaria es un proceso gradual, y su evolución sirve para
determinar la edad ósea, predecir la estatura en la edad adulta y establecer la edad en el momento
de la muerte según los restos óseos, especialmente en los lactantes, los niños y los adolescentes.
Al igual que en el caso del cartílago, el diámetro óseo puede aumentar sólo mediante el crecimiento
por aposición
1) En la superficie ósea, las células periósticas se diferencian en osteoblastos, que secretan fibras
colágenas y demás sustancias orgánicas que forman la matriz osteoide. Los osteoblastos se rodean
de matriz osteoide y se convierten en osteocitos. Este proceso da lugar a la aparición de márgenes
óseos a cada lado del vaso sanguíneo perióstico. Tales márgenes se agrandan lentamente y crean
un surco para el vaso sanguíneo.
2) Finalmente, los márgenes se pliegan y fusionan entre sí, por lo que el surco se transforma en un
túnel que encierra el vaso sanguíneo. Lo que era periostio se convierte en el endostio que reviste el
túnel.
3) Los osteoblastos del endostio depositan matriz osteoide y forman nuevas laminillas concéntricas
en dirección centrípeta, hacia el vaso sanguíneo perióstico. De esta forma, se llena el túnel y se
forma una nueva osteona.
4) Mientras se forma una osteona, los osteoblastos subperiósticos depositan nuevas laminillas
circunferenciales y, a partir de ello, aumenta el diámetro del hueso. Como se incluyen nuevos vasos
sanguíneos periósticos, según se describe en el paso 1, el proceso de crecimiento continúa.
4) Centros de osificación
Los centros de osificación son los lugares donde se inicia el proceso de osificación en los huesos
de origen cartilaginoso. Este proceso es progresivo a partir del tercer mes de vida embrionaria. Los
centros de osificación primarios son los que aparecen primero, como los centros diafisarios de los
huesos largos. Los centros de osificación secundarios son epifisarios y apofisarios, se originan
después del nacimiento, excepto en la epífisis distal del fémur y la proximal de la tibia, donde se
originan antes.
Los ocho huesos del carpo se osifican progresivamente entre el primero y el noveno año de vida,
empezando por el grande y terminando con el pisiforme, lo que sirve para calcular radiológicamente
la edad de un paciente.
Según su forma, los huesos se clasifican en:
1- huesos largos, que son tubulares, constan de diáfisis y epífisis. Tiene hueso compacto en la
diáfisis y hueso esponjoso en el interior de las epífisis. Por ejemplo: el húmero del brazo.
Se agrupan en:
• Esqueleto axial: formado por 80 huesos. De la cabeza, cuello y tronco.
• Esqueleto apendicular: formado por 126 huesos. De los miembros, incluidas las cinturas
escapular y pelviana.
1.
ESQUELETO AXIAL:
1.1. Cabeza:
1.1.2. Neurocráneo: El cráneo está formado por dos porciones: el neurocráneo, que corresponde a
la cavidad ósea que protege y contiene al encéfalo, y el viscerocráneo, que es el sitio de apoyo de
los órganos de la masticación, de la respiración y donde se aloja gran parte de los órganos de los
sentidos.
Hueso frontal El hueso frontal forma la frente, las proyecciones óseas por debajo de las cejas y
la parte superior de la órbita de cada.
Huesos parietales(2) Los pares de huesos parietales forman la mayor parte de las paredes
superior y laterales del cráneo propiamente dicho. Se encuentran en el centro del cráneo en la
sutura sagital y forman la sutura coronal, donde se encuentran con el hueso frontal.
Huesos temporales (2) Los huesos temporales permanecen por debajo de los huesos
parietales; se unen a ellos en las suturas escamosas. Algunas marcas óseas importantes
aparecen en el hueso temporal:
• El meato acústico externo es el canal que conduce hasta el tímpano y el oído medio. Es la vía
por la que el sonido entra al oído.
• La apófisis estiloides, una afilada proyección con forma de aguja, es justo inferior al meato
acústico externo. Muchos músculos del cuello utilizan la apófisis estiloides como punto de unión.
• La apófisis cigomática es un fino puente óseo que une el pómulo (hueso cigomático) por su
parte anterior.
• La apófisis mastoidea, que está llena de cavidades de aire (senos mastoideos), es una rugosa
proyección anterior e inferior al meato acústico externo. Proporciona un punto de unión a algunos
músculos del cuello. Los senos mastoideos se encuentran tan cerca del oído medio, lugar con un
gran riesgo de infecciones, que también pueden infectarse, dando lugar a una enfermedad conocida
como mastoiditis. Asimismo, esta zona se encuentra tan cerca del cerebro que la mastoiditis puede
extenderse hasta el cerebro.
• El agujero yugular, en la unión de los huesos occipital y temporal (Figuras 5.8 y 5.9), permite el
paso de la vena yugular, la mayor vena de la cabeza, que drena el cerebro.
Hueso occipital: es el hueso que se encuentra en la parte más superior del cráneo. Forma el
suelo y la parte trasera de la pared del esqueleto de la cabeza. El hueso occipital se une a los
huesos parietales por la parte anterior en la sutura lambdoidea. En la base del hueso occipital hay
una abertura grande, el agujero magno (literalmente, “agujero grande”). El agujero magno rodea la
parte inferior del cerebro y permite la conexión entre la médula espinal y el cerebro. A cada lado del
agujero magno se encuentran los cóndilos occipitales con forma de riñón que descansan sobre la
primera vértebra de la columna vertebral.
Hueso esfenoides Tiene forma de mariposa y abarca el ancho de la cabeza y forma parte del
suelo de la cavidad craneal En medio del esfenoides hay una pequeña depresión, la silla turca,
que forma un cómodo alojamiento para la glándula pituitaria. El foramen oval, una gran abertura
oval alineada con la terminación posterior de la silla turca permite que las fibras del nervio
craneal V (el trigémino) pasen a los músculos de masticación de la quijada inferior (mandíbula).
Las partes del hueso esfenoides que se ven en la parte exterior y forman parte de las órbitas
oculares disponen de dos aberturas importantes, el canal óptico, que permite al nervio óptico
llegar al ojo, y la fisura orbital superior con forma de hendidura, a través de la cual pasan los
nervios craneales que controlan los movimiento oculares (III, IV y VI) El centro del hueso
esfenoides está conectado por cavidades de aire, los senos esfenoidales.
Hueso Etmoides El hueso etmoides tiene una forma muy irregular y se encuentra en la parte
anterior al hueso esfenoides. Forma el tejado de la cavidad nasal y parte de las paredes
centr ales de las órbitas.
1.1.3. Víscero-cráneo.
Maxilares (2) Los dos maxilares, o huesos maxilares, se fusionan para forman la quijada
superior. Todos los huesos faciales excepto la mandíbula se unen a los maxilares.
Las extensiones de los maxilares denominadas apófisis palatinas forman la parte anterior del
paladar duro de la boca. Al igual que muchos otros huesos faciales, los maxilares contienen
senos, que drenan las vías nasales.
Huesos palatinos (2) Los pares de huesos palatinos están ubicados en la parte posterior de
la apófisis palatina de los maxilares.
Huesos Cigomáticos (2) Los huesos cigomáticos suelen denominarse pómulos.
Huesos Lacrimales (2) Los huesos lacrimales son huesos del tamaño de una uña que
forman parte de las paredes medias de cada órbita. Cada uno de los huesos lacrimal cuenta
con una ranura que sirve de vía para las lágrimas.
Huesos Nasales (2) Los pequeños huesos rectangulares que forman el puente de la nariz
son los huesos nasales. (La parte inferior del esqueleto de la nariz está hecho de cartílago.)
Hueso Vómer El único hueso de la línea central de la cavidad nasal es el vómer. (Vomer
significa “carro”, que hace referencia a la forma del hueso.) El vómer forma la mayor parte del
séptum nasal óseo.
Mandíbula La mandíbula, o quijada inferior, es el hueso más grande y fuerte de la cara.
Cornete nasal inferior (2) (concha nasal inferior) El cornete nasal inferior es un hueso par y
delgado, formado por hueso compacto. Está adherido a la pared lateral de la cavidad nasal.
1.1.4.
Suturas
1. La sutura coronal (coron-, relacionado con el plano frontal o coronal) conecta el hueso frontal con
los dos huesos parietales.
2. La sutura sagital (sagit-, flecha) conecta los dos huesos parietales en la línea media superior de
la cabeza.
3. La sutura lambdoidea conecta los dos huesos parietales con el hueso occipital. Esta sutura se
denomina así porque se parece a la letra griega lambda (λ) mayúscula.
1.2.
Cuello
Hioides: Aunque no forma parte de la cabeza realmente, el hueso hioides (Figura 5.12) está
muy relacionado con los huesos temporales y de la mandíbula. El hueso hioides es el único
hueso del cuerpo que no se articula directamente con ningún otro hueso. En su lugar, están
suspendido en la zona media del cuello a unos 2 cm por encima de la laringe, donde está
fijado mediante ligamentos a las apófisis estiloides de los huesos temporales.
espalda.
• 1 coxis, que en general está formado por cuatro vértebras coxígeas fusionadas.
Las curvas cervical y lumbar presentan convexidad anterior, mientras que las curvas torácica y
lumbar presentan concavidad anterior. Las curvas de la columna vertebral la fortalecen, ayudan a
mantener el equilibrio en posición erguida, absorben los impactos al caminar y contribuyen a la
prevención de las fracturas vertebrales.
Cuerpo vertebral: El cuerpo vertebral, la porción anterior gruesa y con forma de disco, es la
parte de la vértebra que soporta el peso. Sus superficies superior e inferior presentan
rugosidades para la inserción de los discos intervertebrales cartilaginosos. La superficie
anterior y las superficies laterales contienen forámenes nutricios; es decir, aberturas a través
de las cuales los vasos sanguíneos aportan nutrientes y oxígeno al tejido óseo y remueven
dióxido de carbono y desechos de él.
Arcos vertebrales Desde el cuerpo vertebral, se proyectan hacia atrás dos apófisis gruesas y
cortas, los pedículos que se unen con las delgadas láminas para formar el arco vertebral. El
arco vertebral se extiende hacia atrás del cuerpo de la vértebra; juntos, el cuerpo vertebral y
el arco vertebral rodean la columna para formar el foramen vertebral.
Los pedículos vertebrales son dos porciones óseas cilíndricas, algo aplanadas, delgadas y
estrechas, que se encuentran en los extremos anteriores del arco vertebral. Cada pedículo
presenta dos escotaduras vertebrales, una en su borde superior y otra en su borde inferior.
forman a cada lado de la columna vertebral una serie de agujeros llamados forámenes
intervertebrales, por los que pasan los nervios espinales.
Las láminas vertebrales son las porciones posteriores del arco vertebral. Aplanadas y
cuadriláteras, forman la mayor parte de la pared posterolateral del foramen vertebral. El
extremo medial y posterior de cada lámina se confunde con la base de la apófisis espinosa.
Las apófisis transversas son dos, una derecha y otra izquierda, se dirigen transversalmente
hacia los lados. Cada una posee una base que la une a la porción del arco vertebral ubicado
entre las apófisis articulares superior e inferior del mismo lado. El vértice de la apófisis
transversa sirve de lugar de inserción de ligamentos y músculos.
La apófisis espinosa es de ubicación media y posterior. Desde su unión con las láminas se
dirige hacia atrás, con la forma aproximada de una espina. El vértice y sus bordes son lugares
de inserción de ligamentos y músculos.
Las apófisis articulares (cigapófisis) son formaciones ubicadas en posición lateral al
foramen vertebral y destinadas a la articulación de las vértebras entre sí. Son cuatro apófisis
en total: dos superiores y dos inferiores.
Disco intervertebral
Son elementos esqueléticos de forma discoide formados por cartílago fibroso (fibrocartílago) que se
interponen entre los cuerpos vertebrales.
Unas delgadas láminas terminales separan los discos de sus cuerpos vertebrales.
Las palas finales tienen funciones importantes. El primero está relacionado con la función nutritiva
del disco: forman una barrera permeable a través de la cual pueden pasar agua y nutrientes entre el
núcleo pulposo y el hueso esponjoso de los cuerpos vertebrales.
Consiste en un disco fibroso periférico compuesto por tejido cartilaginoso ( ANILLO FIBROSO ) y
una sustancia gelatinosa interna, muy elástica, blanda y gelatinosa (NÚCLEO PULPOSO ).
ANILLO FIBROSO
Alrededor del 40% de las capas anulares están incompletas en alguna parte del disco, sin embargo,
la mayoría de estas se encuentran en el área posterolateral.
NÚCLEO DE PULPO
Es un gel semifluido (40 a 60% del volumen total del disco) constituido por cartílago fibroso con
predominio de proteoglicanos en relación a las fibras de colágeno, principalmente tipo II.
El contenido de agua en el núcleo varía a lo largo de la vida desde el 88% al nacer hasta el 65% en
un individuo de 77 años (a diferencia de lo que ocurre en el anillo fibroso, que mantiene este
contenido en torno al 70-75%).
La altura de los discos varía según las distintas regiones de la columna y está relacionada con la
mayor o menor curvatura y movilidad de las regiones vertebrales.
Años
Anomalías congénitas (sacralización y lumbarización)
Patología
Variación diurna (15-20 mm)
VÉRTEBRAS CERVICALES
ATLAS
AXIS
VERTEBRAS C3 – C7
D1, D2, D3..., D12. Son más grandes que las cervicales. Son las únicas que se articulan con
las costillas a través de unas carillas articulares a los lados del cuerpo y en las apófisis
transversas. Apófisis espinosas largas, puntiagudas e inclinadas hacia abajo.
VÉRTEBRAS LUMBARES
SACRO
Cara anterior: Es una cara cóncava y más lisa donde se ven los cuerpos de las vértebras unidos
entre sí. Tiene dos filas de agujeros, 4 a cada lado de los cuerpos vertebrales, llamados AGUJEROS
SACROS ANTERIORES, por donde salen las raíces nerviosas. Cara lateral: Tiene unas superficies
articulares llamadas SUPERFICIES AURICULARES para articularse con el coxal o hueso ilíaco.
Cara inferior: Es el VÉRTICE DEL SACRO, que se articula con el cóccix.
CÓCCIX
Está formado por 3-5 vértebras fusionadas. Es pequeño, y se articula con el sacro.
COSTILLAS
Son huesos alargados y planos en forma de arco. La parte posterior que se articula con las
vértebras se llama CABEZA DE LAS COSTILLAS. De aquí hacia delante hay una zona con un
saliente que es la TUBEROSIDAD DE LA COSTILLA y luego se prolonga con el CUERPO
observándose una curvatura que forma el ÁNGULO DE LA COSTILLA. Desde aquí cambia de
dirección y se va inclinando hacia abajo. Su extremo anterior se articula con un trozo de cartílago
llamado CARTÍLAGO COSTAL a través del cual se unen al esternón.
- Costillas verdaderas (van de la 1 - 7 primeros pares) Se les denomina así porque el cartílago
costal se une directamente al esternón. Son más cortas.
- Costillas falsas (pares 8-10): Se llaman así porque su cartílago costal se une a la séptima costilla
(en lugar de al esternón), y esta será la que se una al esternón.
- Costillas flotantes (pares 11-12): También tienen cartílago costal pero no se unen al esternón,
están sueltas.
ESTERNÓN
Es un hueso plano y alargado situado en la línea media de la pared anterior del tórax, cerrando la
caja torácica en este plano. Su cara anterior es convexa hacia delante. Tiene varias partes:
Manubrio: Es la parte central más craneal y ancha. En la línea media del manubrio hay una
pequeña depresión llamada ESCOTADURA YUGULAR. A los lados hay otras dos superficies
articulares donde se articulan las clavículas.
El manubrio se une al cuerpo del esternón formándose un saliente que se puede notar en la
pared anterior llamado ÁNGULO ESTERNAL O ÁNGULO DE LOUIS. Es importante porque a
sus lados se articula la segunda costilla, lo que nos ayuda a localizar el resto. El cuerpo: Es la
parte más larga. En los bordes laterales del esternón encontramos la superficie articular
donde se articulan los cartílagos costales.
Apéndice xifoides: Es la parte inferior del esternón. A veces termina en punta y otras se
bifurca. Costillas, vértebras y esternón formaran la cavidad torácica.
2. ESQUELETO APENDICULAR
2.1.1 ESCÁPULA.
Es un hueso plano con forma de triángulo invertido que presenta dos caras.
Cara anterior: es más lisa. Tiene una ligera concavidad denominada FOSA SUBESCAPULAR. En
su parte inferior está el vértice o ÁNGULO INFERIOR DE LA ESCÁPULA. En su borde superior
externo hay un saliente que se dirige hacia delante y hacia fuera denominado APÓFISIS
CORACOIDES. Tienen un borde medial liso y un borde lateral que presenta una superficie articular
llamada CAVIDAD GLENOIDEA donde se articula con el humero.
Cara posterior: ligeramente convexa. Presenta un relieve óseo alargado (recorriendo la base
triangular) conocido como la ESPINA DE LA ESCÁPULA, que va a dividir esta cara en dos fosas:
una superior o FOSA SUPRAESPINOSA y otra inferior o FOSA INFRAESPINOSA. La espina
termina en su extremo lateral en un ensanchamiento llamado ACROMION.
2.1.2. CLAVÍCULA
Es un hueso alargado con forma de "S" que por un extremo se articula con el esternón (en el
manubrio) y por el otro con el acromion escapular. La parte medial de la clavícula es convexa hacia
delante.
2.2.1. BRAZO:
2.2.1.1 HÚMERO
● CABEZA DEL HÚMERO: superficie redondeada que se articula con la escápula en la cavidad
glenoidea formando la articulación del hombro.
● CUELLO ANATÓMICO DEL HÚMERO: estrechamiento que une la cabeza al resto de la epífisis.
● CANAL O CORREDERA BICIPITAL: es una especie de surco o canal que queda entre ambas
apófisis, por el cual pasa el tendón del músculo bíceps.
● CUELLO QUIRÚRGICO: estrechamiento que une la epífisis proximal con el cuerpo (lugar de
frecuentes fracturas).
Cuerpo o diáfisis: presenta una tuberosidad para la inserción del músculo deltoides. Epífisis distal:
Tiene dos superficies articulares.
● TRÓCLEA HUMERAL: se articula con el cúbito. Tiene forma de diábolo y se puede ver tanto en la
cara anterior como en la cara posterior.
● CÓNDILO HUMERAL: se articula con el radio. Tiene forma redondeada y sólo se ve por delante.
CUBITO Y RADIO
2.2.2.1. CÚBITO
Epífisis proximal:
● OLÉCRANON: apófisis dirigida hacia arriba, en su cara posterior, que constituye la prominencia
dorsal del codo. APÓFISIS CORONOIDES: apófisis dirigida hacia delante, en su cara anterior.
CAVIDAD SIGMOIDEA MAYOR: es una cavidad articular abierta hacia delante que se encuentra
entre las dos apófisis anteriores. Aquí se articula con la tróclea humeral. CAVIDAD SIGMOIDEA
MENOR: es otra cavidad que sale desde la anterior hacia la parte externa o radial del cúbito para
articularse con el radio. Cuerpo o diáfisis: ligeramente curvado y más voluminoso por arriba que por
abajo.
2.2.2.2. RADIO
1. ESCAFOIDES: hueso arqueado y más o menos largo que presenta forma de barquilla.
4. PISIFORME: se encuentra delante del piramidal articulándose solo con este y no con el
semilunar.
Son dos huesos que se unen entre sí por delante en la SÍNFISIS DEL PUBIS, y que forman la
cintura pélvica al articularse con el sacro por detrás. El hueso iliaco tiene forma helicoidal y está
formado por tres porciones que durante el desarrollo se unen y forman una sola porción.
Ilion: es la parte más plana y superior del hueso coxal. La parte más amplia se llama ALA ILIACA,
que está coronada por un reborde superior llamado CRESTA ILÍACA.
En el extremo anterior de la cresta ilíaca hay un saliente que se llama ESPINA ILÍACA ANTERO
SUPERIOR, y por debajo de ésta hay otro saliente menos prominente llamado ESPINA ILIACA
ANTERO INFERIOR. En el extremo posterior de la cresta encontramos la ESPINA ILÍACA
POSTEROSUPERIOR y, por debajo de ésta, la ESPINA ILÍACA POSTEROINFERIOR. Siguiendo
hacia abajo encontramos un entrante amplio que es la ESCOTADURA CIÁTICA MAYOR, cuyo
tramo inferior termina en la ESPINA CIÁTICA. A partir de ésta aparece otra escotadura más
pequeña llamada ESCOTADURA CIÁTICA MENOR que dará paso al isquion. En su cara interna
encontramos una superficie articular llamada CARILLA AURICULAR donde se articula el hueso
sacro. Por detrás de la carilla auricular hay una zona rugosa que es la TUBEROSIDAD ILIACA. En la
parte inferior del ilion se encuentra el cuerpo, que va a formar parte del acetábulo (donde se articula
el fémur).
● Isquion: es la parte posteroinferior del coxal, la más voluminosa y ancha (la que se apoya en la
silla cuando nos sentamos). Tiene una porción superior gruesa que formará parte del acetábulo,
mientras la porción inferior es una prolongación curvada que se va a unir a una porción similar del
pubis formando la RAMA ISQUIOPUBIANA.
● Pubis: es la parte antero inferior, más pequeña y plana. Por delante, el pubis de un coxal se
articula con el pubis del otro dando lugar a una articulación que se conoce como la SÍNFISIS DEL
PUBIS. En su parte posterior formará parte del acetábulo. Del pubis hacia el ilion, en su cara medial,
se continúa una línea llamada la LÍNEA INNOMINADA.
2.3.2 MUSLO:
2.3.2.1.FÉMUR
El hueso del muslo es el fémur y es el hueso más largo y pesado del cuerpo. El cuerpo del fémur se
llama diáfisis. Epífisis proximal:
● Cabeza del fémur: cabeza redondeada que forma 3/4 de esfera. La cabeza del fémur se articula
en el acetábulo con el hueso coxal, formando la articulación de la cadera. La cabeza queda unida al
fondo del acetábulo mediante el ligamento redondo.
● Cuello femoral: es una zona de estrechamiento que se encuentra por debajo de la cabeza. La
cabeza y el cuello no siguen la línea media del fémur sino que se inclinan hacia la parte interna del
mismo.
● Trocánteres: son unas prominencias que se encuentran en la base del cuello para la inserción de
importantes músculos.
- Trocánter mayor: es bastante prominente e está situado en la parte lateral del hueso.
- Trocánter menor: es menos prominente que el anterior y se sitúa en la parte posterior y medial del
hueso.
● Cresta intertrocantérea: Está situada entre ambos trocánteres y se forma por la inserción de los
músculos.
Cuerpo: Su cara anterior es lisa. Su cara posterior presenta una línea rugosa a lo largo del hueso
denominada LÍNEA ÁSPERA, que se forma también por la inserción de los músculos. Esta línea se
bifurca hacia abajo y se trifurca hacia arriba. Epífisis distal:
● Tróclea femoral: es una superficie articular con forma de lazo (igual que la tróclea del húmero),
donde se articulará la rótula o patela. Está situada en la cara antero inferior del hueso.
● Cóndilos femorales: son dos superficies articulares redondeadas que se que se articulan con la
tibia. Están situados en la cara posterior uno a cada lado, cóndilo femoral lateral o externo y cóndilo
femoral medial o interno.
● Epicóndilos: son dos salientes que se encuentran por encima de los cóndilos, uno lateral o
externo y otro medial o interno.
Es un hueso que tiene forma de triángulo invertido. Su cara anterior es rugosa, pero la posterior es
más lisa debido a que es una superficie articular, que se articula con la tróclea femoral o del fémur.
2.3.4. LA PIERNA:
2.3.4.1. TIBIA Y PERONÉ
TIBIA
En su cara lateral o externa existe una pequeña superficie para articularse con el peroné, y en su
cara inferior tenemos una superficie articular para articularse con el pie (con el hueso astrágalo).
PERONÉ
Es el hueso más delgado y externo de la pierna. Su epífisis proximal presenta una zona más
redondeada que es la CABEZA DEL PERONÉ. Esta se articula lateralmente con el cóndilo externo
de la tibia. La diáfisis o CUERPO DEL PERONÉ tiene forma triangular. La epífisis distal se prolonga
formando EL MALEOLO EXTERNO, que va a formar la parte externa del tobillo. En la parte distal del
maléolo hay una superficie articular para su articulación con el tarso.
2.3.5 PIE:
2.3.5.1.TARSO:
Es un conjunto de 7 huesos cortos e irregulares. Los vamos a dividir en dos filas para su mejor
estudio: una fila posterior más proximal y una fila anterior más distal. La fila posterior está formada
por 2 huesos:
1. CALCÁNEO: es el hueso que forma el talón del pie y que apoya su parte posterior en el suelo.
Su cara superior y las laterales se articulan con la tibia y el peroné quedando encajado entre ambos
maleolos y la cara inferior de la tibia, formando la articulación del tobillo. Su cara anterior tiene una
cabeza que se articula con el escafoides. La fila anterior está formada por 5 huesos:
1. ESCAFOIDES: es el hueso más medial. Tiene forma de barquilla (igual que el escafoides del
carpo) y se articula en su cara posterior con el astrágalo y en su cara anterior con las cuñas.
2. CUBOIDES: es el hueso más lateral o externo. Tiene una forma más o menos cúbica
3. CUÑAS: son 3 huesos, están situados delante del escafoides y se llaman 1ª o medial, 2ª o
intermedia y 3ª o lateral.
2.3.5.2. METATARSO:
2.3.5.3. FALANGES:
Los huesos del pie están dispuestos en dos arcos mantenidos en suposición por ligamentos y
tendones. Los arcos permiten que el pie soporte el peso del cuerpo, distribuyen en forma ideal el
peso corporal sobre los tejidos blandos y duros del pie y actúan como palancas al caminar. Los
arcos no son rígidos; ceden cuando se aplica peso y recuperan su posición original cuando éste es
retirado; de este modo, almacenan energía para el paso siguiente y ayudan a absorber impactos.
Por lo general, los arcos están totalmente desarrollados a los 12 o 13 años de edad. El arco
longitudinal presenta dos partes, que están constituidas por huesos del tarso y metatarsianos
dispuestos para formar un arco desde la región anterior hasta la posterior del pie. La parte medial del
arco longitudinal, que se origina en el calcáneo, se eleva hasta el astrágalo y desciende a través del
navicular, los tres huesos cuneiformes y las cabezas de los tres metatarsianos mediales. La parte
lateral del arco longitudinal también comienza en el calcáneo. Se eleva en el cuboides y desciende
hasta las cabezas de los dos metatarsianos laterales. La porción medial del arco longitudinal es tan
alta que la zona medial del pie –entre el talón y el punto de apoyo anterior– no toca el suelo al
caminar sobre una superficie dura. El arco transverso se localiza entre los bordes medial y lateral del
pie y está formado por el navicular, los tres huesos cuneiformes y las bases de los metatarsianos.
VI.ARTROLOGÍA.
Articulaciones
Con una excepción (el hueso hioides del cuello), todos los huesos del cuerpo forman una
articulación al menos con otro hueso. Las articulaciones tienen dos funciones:
Muchas articulaciones se denominan según los huesos que se articulan (entran en contacto) para
formarlas. Por ejemplo, el húmero del brazo articula con el cúbito del antebrazo. Para nombrar esta
articulación, simplemente se modifican levemente los nombres de los dos huesos al unirlos. Así,
estos huesos forman la articulación humerocubital (humero + cubito(o) + al). En general, el hueso
más grande o más estable se menciona primero, seguido por el hueso más pequeño o más móvil.
1) presencia o ausencia de un espacio entre los huesos que se articulan entre sí, llamado
cavidad sinovial, y
2) tipo de tejido conectivo que mantiene los huesos unidos. Desde el punto de vista estructural,
las articulaciones se clasifican en los siguientes tipos:
Uniaxial: Cuando el movimiento de un hueso está limitado a la rotación sobre un solo eje.
Biaxial: Si presenta movimientos independientes alrededor de dos ejes.
Multiaxial: Si puede moverse en los tres ejes o más, tendrá tres o más grados de libertad.
Diartrosis
Funcional Anfiartrosis
Sinartrosis
Fibrosas
Estructural Cartilaginosas
Sinoviales
Eje de Uniaxial
Biaxial
Movimiento Multiaxial
A. ARTICULACIONES FIBROSAS.
Como se mencionó, las articulaciones fibrosas carecen de cavidad sinovial y los huesos que se
articulan se mantienen estrechamente unidos mediante tejido conectivo denso irregular. Las
articulaciones fibrosas permiten muy poco (o ningún) movimiento. Los tres tipos de articulaciones
fibrosas son:
las suturas,
las sindesmosis y
las membranas interóseas.
1. Suturas
Una sutura es una articulación fibrosa compuesta por una delgada capa de tejido conectivo denso
irregular y sólo se encuentran entre los huesos del cráneo. Estas suturas desempeñan un papel
importante en la amortiguación de los golpes en el cráneo. Aunque algunas suturas están presentes
durante el crecimiento del cráneo, se reemplazan por hueso en los adultos. Dichas suturas son un
ejemplo de sinostosis (os-, hueso) o articulación ósea, una articulación en la que se produce una
fusión completa de dos huesos separados en uno solo. Por ejemplo, el hueso frontal crece y se
divide en dos mitades que se mantienen unidas a través de una línea de sutura. Generalmente,
están fusionados por completo a los 6 años y la sutura se borra. Si ésta persiste después de los 6
años, se la denomina sutura metópica o frontal (metópon-, frente). La sinostosis también se clasifica
como sinartrosis porque es inmóvil.
- Sutura plana [armónica]: en ella se ponen en contacto superficies planas y lineales (huesos
nasales).
- Esquindilesis: una superficie en forma de cresta se articula con una ranura (vómer y esfenoides).
2. Sindesmosis
Unen los huesos a través de una lámina de tejido conectivo fibroso con fuertes fibras de
colágeno (como la membrana interósea radiocubital).
B. ARTICULACIONES CARTILAGINOSAS
En este tipo de articulación, las superficies articulares poseen formaciones de cartílago hialino
(sincondrosis) o fibrocartilaginosas que se interponen entre ambos huesos (p. ej., articulaciones
condrocostales). Carecen de cavidad sinovial y presentan ligamentos periféricos que rodean la
articulación.
1) En las sincondrosis, entre las superficies articulares, se encuentra cartílago hialino que une
los huesos, como en las articulaciones condrocostales.
2) Las sínfisis presentan un fibrocartílago interpuesto entre las superficies articulares (como el
disco intervertebral o la sínfisis pubiana). Los movimientos son limitados y de poca amplitud
individual, son anfiartrosis. Los discos fibrocartilaginosos proveen absorción de fuerzas de
choque y flexibilidad.
Las soldaduras óseas entre huesos se denominan sinostosis. Estas articulaciones son
completamente inmóviles. Ejemplos: entre el esfenoides y el occipital, entre los cuerpos vertebrales
del sacro.
D. SINOVIALES O DIARTROSIS
Son las articulaciones que presentan cavidad sinovial. En general son articulaciones muy móviles,
particularmente interesantes por su complejidad anatómica y por su diversidad funcional. Tienen en
común las formaciones anatómicas de base que las constituyen. Estas son:
a) Cápsula articular: Una cápsula articular en forma de manga rodea la articulación sinovial,
envuelve la cavidad sinovial y une los huesos que forman dicha articulación. La cápsula
articular está compuesta por dos capas, una membrana fibrosa externa y una membrana
sinovial interna. La flexibilidad de esta membrana permite un grado considerable de
movimiento en la articulación, mientras que su gran fuerza de tensión (resistencia al
estiramiento) ayuda a evitar que los huesos se luxen. La fuerza de estos haces de fibras,
denominados ligamentos (liga--, atar), es uno de los principales factores mecánicos que
mantiene juntos los huesos en la articulación sinovial. Los ligamentos suelen recibir nombres
específicos.
b) La membrana sinovial: es una membrana delgada que tapiza la cápsula articular por su
superficie interior. Se inserta por sus extremos en el contorno del revestimiento cartilaginoso
de las superficies articulares, con el que comparte el origen embriológico. Cuando la cápsula
se inserta a distancia de la superficie articular, la sinovial tapiza toda la superficie ósea
interpuesta.
El labrum articular [rodete articular] se dispone en forma de anillo alrededor de algunas fosas
articulares a las que aumenta su superficie articular y concavidad.
El menisco articular tiene forma de medialuna y está interpuesto entre las superficies articulares,
mejorando su concordancia. La parte periférica es más fibrosa y recibe vascularización a través
de su unión con la cápsula articular. La parte central es cartilaginosa, no tiene vasos y se nutre
por imbibición.
El disco articular está interpuesto entre las superficies articulares y divide la articulación en dos
cavidades secundarias. Sus dos caras miran hacia las superficies articulares y su borde
periférico se adhiere a la cápsula fibrosa. Puede observarse una perforación en su centro. Sus
caras se moldean en relación con las superficies articulares para asegurar su congruencia.
Diartrosis según sus superficies articulares:
Las diartrosis son clasificadas por la forma que presentan sus superficies articulares:
a) A. Articulación plana [artrodia]: presenta superficies articulares más o menos planas que se
deslizan una sobre la otra (por ejemplo: entre las apófisis articulares vertebrales, articulación
cigapofisaria). Presenta un movimiento multiaxial de escaso desplazamiento.
b) Articulación cilíndrica (trocoide): las superficies articulares son segmentos de cilindros, uno
convexo y el otro cóncavo, con movimientos de deslizamiento y giro longitudinal (por ejemplo:
la articulación subtalar). Se mueve en un solo eje.
c) Gínglimo [troclear]: una de las superficies tiene forma de polea, en cuya “garganta” se aloja
la saliente de la superficie articular opuesta (articulación humeroulnar). Se la puede describir
como la función de una bisagra. Presenta un movimiento uniaxial.
d) Articulación selar [por encaje recíproco]: cada una de las superficies articulares es
cóncava en un sentido y convexa en otro, en forma de silla de montar. La concavidad de una
corresponde a la convexidad de la otra (articulación trapeciometacarpiana). Los movimientos
se desarrollan en dos ejes.
f) Articulación elipsoidea [condílea]: las superficies articulares están representadas por dos
segmentos elipsoidales dispuestos en sentido inverso (articulación radiocarpiana: extremo
distal del radio cóncavo, cóndilo carpiano convexo). Tiene dos ejes de movimientos. Presenta
dos subgéneros: - Articulación bicondílea: dos superficies convexas se deslizan una sobre la
otra (articulación temporomandibular). - Bicondílea doble: dos cóndilos de una epífisis entran
en contacto con superficies más o menos cóncavas de otros dos cóndilos (articulación
femorotibial).
CLASIFICACIÓN FUNCIONAL DE LAS ARTICULACIONES
Las articulaciones también pueden ser clasificadas funcionalmente, según el grado de movilidad
que permitan realizar.
3. Sinartrosis: Estas articulaciones se mantienen unidas por el crecimiento del hueso, o por un
cartílago resistente. Son articulaciones rígidas, sin movilidad, como las que unen los huesos
del cráneo, o con una movilidad muy limitada, como la unión distal entre ulna y radio. Se
subdividen a su vez en diversos tipos:
sincondrosis: el tejido que sirve de unión en la articulación es cartilaginoso, como en las
articulaciones sacro-ilíaca, esfeno-occipital, petrostiloidea y vómero-etmoidal.
sinfibrosis: el tejido que sirve de unión en la articulación es fibroso. La forma del borde de
unión de la articulación permite subdividir este tipo en otros tres:
Diartrosis Sinovial
Deslizamiento
Movimientos simples
La flexión indica la reducción o disminución del ángulo formado entre huesos o partes del cuerpo.
Este movimiento determina, en general, el acortamiento de la distancia entre los extremos alejados
de los segmentos articulados. El segmento flexionado se desplaza en un plano sagital y su extremo
articular gira alrededor de un eje transverso, excepto en la flexión del pulgar donde el eje de giro
es oblicuo. La extensión indica el enderezamiento o el aumento del ángulo formado entre huesos o
segmentos del cuerpo. Es el movimiento opuesto a la flexión. El segmento en movimiento se
desplaza en un plano sagital, alrededor de un eje trasverso (excepto el pulgar). Puede haber un
alargamiento de la distancia entre los extremos alejados de los segmentos articulados.
La rotación es el movimiento de un
segmento alrededor de su eje
longitudinal. La rotación puede ser
medial o lateral, determinada por la dirección de la cara anterior del segmento que rota.
La flexión dorsal del pie se trata del movimiento del tobillo que eleva el extremo anterior del
pie, producido por el grupo de músculos extensores (compartimento anterior de la pierna).
También denominado dorsiflexión.
La flexión plantar del pie es el movimiento del tobillo que desciende el extremo anterior del
pie, producido por el grupo de músculos flexores (compartimento posterior de la pierna).
La inclinación lateral indica un movimiento de flexión o doblez hacia la derecha o hacia la
izquierda, de la columna vertebral o el cráneo.
El deslizamiento es un movimiento de traslación, con una de las superficies articulares fija y la
otra moviéndose de adelante hacia atrás o de lado a lado, sin modificación angular.
Movimientos complejos
La circunducción es la asociación de movimientos simples y resulta de la sucesión de los
movimientos de flexión, abducción, extensión y aducción, por ejemplo. Puede efectuarse
hacia delante o hacia atrás. El segmento en movimiento recorre una superficie
aproximadamente cónica y su extremo distal forma una figura aproximadamente circular.
La pronación es un movimiento del antebrazo alrededor de su eje longitudinal. Se produce la
rotación del hueso radio, que termina con su epífisis distal ubicada medialmente al cúbito, de
manera que la palma queda orientada hacia atrás. En la pronación máxima, los ejes
longitudinales de los huesos del antebrazo se cruzan.
La supinación es el movimiento del antebrazo alrededor de su eje longitudinal, produciendo la
rotación del hueso radio, que termina con su epífisis distal ubicada lateralmente al cúbito, de
manera que la palma queda orientada hacia delante. En la supinación máxima, los ejes de los
dos huesos del antebrazo son paralelos.
La pronación del pie es el movimiento de torsión del antepié, con la elevación del borde lateral
del pie.
La supinación del pie es el movimiento de detorsión del antepié, con la elevación del borde
medial del pie.
La eversión es un movimiento que asocia la abducción y la rotación medial del pie. Se
produce por la rotación del hueso calcáneo alrededor de su eje longitudinal. La planta del pie
se orienta hacia lateral.
La inversión es el movimiento que asocia la aducción y la rotación lateral del pie. Se produce
el movimiento de rotación longitudinal del calcáneo. La planta del pie se orienta hacia medial.
Se trata del movimiento opuesto a la eversión.
La oposición es el movimiento por el cual se aproximan el pulpejo del pulgar con el pulpejo de
cualquier otro dedo de la mano.
La reposición se trata del movimiento que realiza el pulgar desde la posición de oposición,
hasta la posición anatómica.
La antepulsión es el movimiento de desplazamiento de un segmento hacia delante. También
se lo denomina protracción en el caso del hombro.
La retropulsión es el movimiento de desplazamiento de un segmento hacia atrás. También se
lo denomina retracción en el caso del hombro.
La nutación se trata del movimiento de balanceo (o de báscula) del hueso sacro alrededor de
un eje transversal que atraviesa las tuberosidades sacras, donde el promontorio de la base de
este hueso se dirige hacia abajo y su vértice hacia arriba y atrás. El resultado de esta acción
produce el movimiento hacia adelante del pubis (antepulsión del pubis) y el aumento del
diámetro anteroposterior (conjugado recto) de la abertura inferior de la pelvis.
La contranutación es el movimiento de balanceo del sacro, por el cual la base de este hueso
se dirige hacia arriba y su vértice hacia abajo y delante. Esta acción produce el movimiento
hacia atrás del pubis (retropulsión del pubis).
La elevación se trata del movimiento que desplaza un segmento del cuerpo hacia arriba. El
descenso es el movimiento que desplaza un segmento hacia abajo. También se lo denomina
depresión.
La protrusión es el movimiento hacia adelante, realizado por la mandíbula.
La retrusión es el movimiento hacia atrás, realizado por la mandíbula.
La diducción son los movimientos de lado a lado de la mandíbula (excursión lateral de la
mandíbula).
2. MECÁNICA ARTICULAR
Tipos de palancas
Acción mecánica de los músculos Las diversas piezas del esqueleto son semejantes a palancas y
poseen como ellas:
Un punto de apoyo.
Una potencia
Una resistencia.
a) El punto de apoyo es el punto inmóvil en torno del cual gira la palanca. En el hombre lo
constituye la articulación.
c) La resistencia es la fuerza que se debe vencer. Así, en el movimiento de flexión del antebrazo
sobre el brazo, la palanca está constituida por los dos huesos del antebrazo, el punto de
apoyo es la articulación del codo, la potencia agrupa los músculos bíceps braquial y braquial y
la resistencia está representada por el antebrazo, la mano y lo que ésta debe levantar.
De acuerdo con la ubicación del punto de apoyo y de los puntos de aplicación de la potencia y de la
resistencia se distinguen en mecánica tres géneros de palanca.
1. Palanca de primer género: es aquella en la que el punto de apoyo (A) está situado entre el
punto de aplicación de la resistencia (R) y el de la potencia (P). La articulación de la cabeza
con la columna vertebral proporciona un ejemplo.
2. Palanca de segundo género: es aquella en la que el punto de aplicación de la resistencia
(R) está situado entre el punto de apoyo (A) y la aplicación de la potencia (P). Es lo que
sucede cuando se levanta el talón, elevándose sobre las puntas de los pies.
3. Palanca de tercer género: en ella se encuentra una potencia (P) aplicada entre el punto de
apoyo (A) y el punto de aplicación de la resistencia (R). Este tipo de palanca es el más
numeroso en el organismo, en particular en los miembros.
3. ARTICULACIONES CORPORALES ESPECÍFICAS.
ESTUDIEN ARTICULACIONES CON LOS
CUADROS HECHOS POR USTEDES