Cuando uno es pequeño, cualquier cosa puede ser un juguete.
Las marcas poco importan con
determinadas edades, y la imaginación hace que incluso el objeto más sencillo pueda
convertirse en el aparato más complejo del universo. A fin de cuentas, esa es la magia de los
juguetes: servir como un “avatar” para dar rienda suelta a la creatividad. Uno de los que más
ha conseguido enganchar a los niños y que más se ha servido de su imaginación es, sin lugar a
dudas, Hot Wheels. Desarrollada por Mattel (la empresa conocida por Barbie), esta marca goza
de un éxito de talla internacional gracias a su sencilla y eficaz premisa: presentar coches de
miniatura para hacerlos correr a toda velocidad por circuitos alocados y repletos de piruetas.
Como si se tratara de un juego protagonizado por Sonic, en Hot Wheels la clave está en
disfrutar de la velocidad y las acrobacias. En mi infancia, quien tenía un Hot Wheels era el rey
del patio, pues pocos juguetes tenían tanto impacto o atraían a tanta gente.
Por tanto, no es sorpresa que la marca se haya mantenido vigente en los corazones de diversas
generaciones de niños (y no tan niños), siendo hoy en día una de las líneas de juguetes más
valoradas del mercado y más presentes en el ámbito publicitario. ¡Incluso se lanzan cada año
versiones limitadas de vehículos inspirados en películas, series y otras marcas de la cultura
popular! Su éxito ha permitido el desarrollo de diversos videojuegos con resultados… Variables,
por decirlo de alguna forma: juegos como World Best Driver eran insípidos e innecesarios,
mientras que otros de la talla de Burnin Rubber (¡Lanzado en GBA, nada menos!) sí que
conseguían alcanzar las cotas de calidad que cualquier fan de la serie esperaría. Y como olvidar
el brillante crossover con Forza Horizon… Sin embargo, ninguno de los juegos oficiales de la
franquicia estuvo a la altura de Hot Wheels Unleashed, un simpático juego de conducción
arcade que conseguía rendir un maravilloso homenaje a la marca. Su calidad era previsible,
puesto que detrás de su desarrollo se encontraba Milestone, conocidos por la serie MotoGP, y
su buen trabajo en ventas supuso que, con el tiempo, se diera luz verde a una secuela.
Precisamente hoy vengo a hablaros de esta secuela, Hot Wheels Unleashed 2 Turbocharged,
que llega ahora a PS4, PS5, Switch, Xbox One, Xbox Series X/S y PC. ¿Queréis saber qué tal ha
salido el juego, y si merece o no la pena? ¡Pues dentro análisis!
¡Velocidad a tope!
¿Qué es lo que podemos hacer en Hot Wheels Unleashed 2 Turbocharged? Fácil: correr como si
no hubiera un mañana mientras jugamos con la gravedad y superamos obstáculos para quedar
en el mejor puesto posible. Vale, esa idea no es que sea especialmente original, pero el juego
consigue que se distancie de otras propuestas similares por varias ideas que, aunque puedan
parecer sencillas, consiguen darle una mayor personalidad. Una de estas ideas consiste en
presentar carreras protagonizadas por juguetes, lo que se refleja tanto a nivel visual como a
nivel jugable. Las físicas de los vehículos no responden ni de lejos a las de un vehículo real, si
no que buscan imitar las de un juguete, haciendo de cada carrera un muy divertido caos en el
que tendremos que evitar por todos los medios golpear a otros rivales mientras mantenemos
la velocidad al máximo para no caer por culpa de la gravedad. La velocidad del título es
notable, y aunque no alcanza las cotas de franquicias como F-Zero (donde lo mínimo es ir a
más de 300 Km/H), sí que supera a series de la talla de Mario Kart. Ojo, no menciono ambas IP
por nada, si no que son dos de los ejemplos más cercanos a lo que Milestone propone con este
título: un vertiginoso compendio de alocados circuitos y un roster excéntrico de vehículos en
donde importa más mantener la velocidad y no caer fuera de la pista que saber manejar al
dedillo todos los engranajes del vehículo.
Y hablando de pistas y vehículos… ¿Cuánta variedad de estos encontramos? Bueno, pues lo
cierto es que bastante, ya que en Milestone se han puesto las pilas para homenajear a la
extensa historia de la marca de juguetes, incluyendo desde miniaturas inspiradas en marcas
reales hasta vehículos inventados. El resultado es espectacular, pudiendo disfrutar no solo de
coches (entre los que encontramos todoterrenos, deportivos…), sino también de quads, motos
y demás tipos de vehículos, haciendo que el número de estos ascienda a más de 130.
Sorprendentemente la cosa no se queda ahí, pues podremos mejorar las estadísticas de cada
uno de estos… A pesar de que los cambios se notan entre poco y nada. Se agradece la inclusión
de esta opción, pero bien es cierto que se podría haber trabajado más, ya que al final poco
importan las mejoras. Y sobre los circuitos, es importante señalar que se ha mantenido una de
las señas de identidad tanto de la marca como de la primera entrega: el editor de circuitos, a
través del cual podremos crear nuestras carreras de ensueño. Aunque el control sigue
resultando un tanto tosco, el resultado general es excelente, dando alas a los jugadores para
crear las pistas más alocadas.
Rompiendo la barrera del sonido en forma de juguete
Por supuesto, el editor de circuitos no es el único modo de juego que encontramos, ya que Hot
Wheels Unleashed 2 Turbocharged (de verdad, que nombre más largo…) goza de una variedad
sorprendente que hará que los amantes de la velocidad disfruten de lo lindo, destacando
especialmente el modo campaña, conocido como Creature Rampage. Como una de las
principales novedades de esta secuela, en este modo tendremos que unirnos a un equipo de
héroes conductores que tendrán que salvar a la ciudad de la amenaza de unas terribles
criaturas. La historia es… Bueno, es simpática y cuenta con un buen doblaje al castellano, pero
aporta entre poco y nada. Al menos goza de una cierta personalidad, pero bien es cierto que se
podría haber mejorado bastante. Sea como sea, en este modo podremos enfrentarnos a
diversos desafíos que cumplen con dos requisitos indispensables: ser creativos, y ser
divertidos. A fin de cuentas, en estos se presentarán misiones realmente variadas en donde las
mecánicas varían de formas inesperadas. Aunque no es especialmente extenso (se puede
completar en unas 7 horas), sí que ofrece un contenido más que digno que disfrutarán
especialmente los más jóvenes del hogar. Por cierto, no os he hablado del control de los
vehículos, que es uno de los puntos más interesantes del título. Al ser un juego especialmente
arcade, el control no es nada complejo y se basa en la conjunción de un par de botones. Solo
tendremos que centrarnos en acelerar y en derrapar, además de a dos acciones que se suman
por primera vez en la serie: saltar y embestir. La primera aporta una enorme profundidad al
título y a los circuitos, permitiéndonos tanto adelantar como esquivar peligros, mientras que
con la segunda podremos romper determinados objetos y dañar a nuestros rivales. El esquema
de control general es cómodo e intuitivo, y las principales novedades son más que bienvenidas.
En cuanto al tratamiento visual del juego, hay que decir que se trata de un título
sorprendentemente vistoso. Cada uno de los entornos en los que se localizan los circuitos
están repletos de detalles y consiguen impresionar gracias a su buen trabajo de iluminación y a
su buen uso del color. Si por algo destaca a nivel visual este título es por ser llamativo, y no hay
duda de que es difícil apartar la vista de la pantalla ante sus colores tan vivos. La recreación de
los vehículos es sorprendente y fiel, haciendo que los fans de la marca puedan disfrutar de sus
miniaturas preferidas. El rendimiento es sólido, y no he encontrado ningún bajón de frames en
la versión de PS5, que es la que he podido analizar. Eso sí, considero que el trabajo en la IA de
los enemigos es bastante defectuosa, oscilando mucho entre la torpeza absoluta y la
perfección al volante. No hay punto medio… ¿Y que hay del sonido? Bueno, pues esto me ha
dejado algo más frío. Ni sus efectos de sonido me han terminado de convencer, ni su banda
sonora me ha resultado llamativa.
Conclusión: Un sólido juego de carreras con juguetes
Hot Wheels Unleashed 2 Turbocharged es un título de carreras bastante sorprendente y bien
realizado, que consigue representar a la perfección el estilo de la marca de juguetes al mismo
tiempo que supera con creces la base de su antecesor. Aún se siguen presentando problemas y
hay novedades que no terminan de cuajar, pero es innegable que nos encontramos ante un
juego superior y muy divertido.