C.A.R.S.
Hoja de respuesta
Instrucciones
Para cada apartado, marca con una equis (X), preferiblemente, una
(1) de las cuatro (4) alternativas de respuesta que corresponda a la afirmación
que mejor describa al niño o a la niña.
También, puede indicar, marcando con una equis (X) dos (2) de las
cuatro (4) alternativas si el niño o la niña se encuentra entre dos descripciones
de las afirmaciones propuestas.
Sea lo más sincero (a) y objetivo (a) posible respecto a la conducta
observada en su niño (a).
En cada apartado tiene una casilla de Observaciones donde usted
puede ampliar la descripción de la conducta observada en su niña o niño,
dando ejemplos o explicando ciertas situaciones que usted considere
pertinentes.
I. RELACIÓN CON LA GENTE
La conducta del niño o de la niña es apropiada para su edad. Puede observarse
algo de timidez, nerviosismo o molestia cuando se le dice lo que debe hacer, pero
no hasta un grado atípico.
La niña o el niño pueden evitar mirar al adulto a los ojos, evitar al adulto o ponerse
nervioso si se fuerza la interacción, ser excesivamente tímido(a), no ser tan
sensible al adulto como sería típico para un niño o niña de su edad, puede
depender de los padres más que la mayoría de los(as) niños(as) de su edad.
El niño o la niña, a veces, muestra frialdad (parece indiferente al adulto). A veces,
se necesitan intentos fuertes y persistentes para atraer la atención del niño o de la
niña. El niño o la niña inician contactos mínimos con las demás personas.
La niña o el niño están continuamente fríos o indiferentes respecto a lo que el
adulto esté haciendo. Él o ella casi nunca responden o inician contacto con el
adulto. Sólo los intentos más persistentes para atraer la atención del niño tienen
algún efecto.
Observaciones:
Cuando agarra confianza. Dependencia padre.
II. IMITACIÓN
El niño o la niña pueden imitar sonidos, palabras y movimientos apropiados a su
1.
nivel de destreza.
La niña o el niño imitan, la mayoría del tiempo, conductas simples, tales como
aplaudir; o sonidos verbales sencillos; ocasionalmente, imita sólo después de
insistirle (darle un codazo, empujarlo, etc.) o a destiempo.
La niña o el niño sólo imitan parte del tiempo y requieren una gran cantidad de
persistencia y ayuda del adulto; frecuentemente imita solo a destiempo o con
acción retardada.
El niño o la niña nunca o raramente imitan sonidos, palabras o movimientos, ni
siquiera insistiéndole ni con la ayuda del adulto.
Observaciones:
III. RESPUESTA EMOCIONAL
El niño o la niña muestran tanto el grado como el tipo apropiados de respuesta
emocional esperados para su edad, en cuanto al cambio en la expresión facial,
postura y manera de responder emocionalmente ante las situaciones.
El niño o la niña, ocasionalmente, muestran en cierta manera un tipo o grado
inapropiado de reacciones emocionales. Las reacciones algunas veces no tienen
ninguna relación con los objetos o acontecimientos que los rodean.
El niño o la niña muestran signos claros de tipo y/o grado inapropiados de
respuesta emocional. Las reacciones pueden ser bastante inhibidas o exageradas y
sin ninguna relación con la situación, pueden hacer muecas, reírse o ponerse
rígidos incluso aunque no estén presentes aparentemente objetos o
acontecimientos que produzcan emoción.
Las respuestas son raramente apropiadas a la situación; una vez que la niña o el
niño están de un humor determinado, es muy difícil cambiarlo. A la inversa, el niño
puede mostrar emociones altamente diferentes cuando nada ha cambiado.
Observaciones:
IV. USO DEL CUERPO
El niño o la niña se mueven con la misma facilidad, agilidad y coordinación de un(a)
niño(a) de su edad.
Pueden estar presentes algunas peculiaridades menores, tales como torpeza,
movimientos repetitivos, coordinación pobre, o aparición rara de más movimientos
inusuales.
Muestra conductas que son claramente raras o inusuales para un(a) niño(a) de su
edad, puede incluir movimientos raros de los dedos, posturas peculiares tanto de
los dedos como del cuerpo, mirar fijamente o arañarse el cuerpo, agresión dirigida
contra sí mismos, columpiarse, girar, mover rápidamente los dedos o andar de
puntillas.
Los movimientos arriba mencionados aparecen con mayor intensidad y frecuencia.
Estas conductas pueden persistir a pesar de los intentos para desanimarlos o
implicar al niño(a) en otras actividades.
Observaciones:
V. USO DE LOS OBJETOS
La niña o el niño muestran un interés normal en juguetes y otros objetos
apropiados a su nivel de destreza y usa esos objetos de manera apropiada.
El niño o la niña pueden mostrar un interés atípico en un juguete o jugar con él de
un modo inapropiadamente infantil (por ejemplo golpeándolo o chupándolo).
La niña o el niño pueden mostrar poco interés en juguetes y otros objetos, o
pueden estar preocupados con el uso de un objeto o juguetes de un modo extraño.
Él o ella puede centrarse en alguna parte insignificante de un juguete, llegar a
quedar fascinado con la luz que se refleja de un objeto, mover repetitivamente
alguna parte del objeto, o jugar exclusivamente con un solo objeto o juguete.
El niño o la niña pueden mostrar conductas como las mostradas anteriormente, con
una mayor frecuencia e intensidad. Es difícil distraerlo (a) cuando está totalmente
metido(a) en estas actividades inapropiadas.
Observaciones:
VI. ADAPTACIÓN AL CAMBIO
Mientras el niño o la niña puede darse cuenta o comentar los cambios en la rutina,
acepta estos cambios sin una angustia indebida.
Cuando un adulto intenta cambiar las tareas el niño o la niña pueden continuar la
misma actividad o usar los mismos materiales.
La niña o el niño se resisten de manera activa a los cambios de rutinas, intenta
continuar con su actividad, y es difícil de distraer. Puede llegar a enfadarse y/o
entristecerse cuando se altera una rutina establecida.
El niño o la niña muestran reacciones profundas al cambio. Si se fuerza el cambio,
puede enfadarse mucho o no cooperar, responder con rabietas o con profunda
angustia.
Observaciones:
VII. RESPUESTA VISUAL
La conducta visual del niño o de la niña es normal y apropiada a su edad. La visión
se usa conjuntamente con otros sentidos como modo de explorar nuevos objetos.
Se debe recordar al niño o a la niña, ocasionalmente, el mirar a los objetos. El niño
o la niña pueden estar más interesados en mirar a los espejos o a los sistemas de
iluminación que a otras personas, puede a veces distraerse o puede también evitar
mirar a la gente a los ojos.
Se debe recordar a la niña o al niño frecuentemente mirar lo que está haciendo.
Puede distraerse, evitar mirar a la gente a los ojos, mirar los objetos desde un
ángulo raro o sujetar los objetos muy cerca de sus ojos.
El niño o la niña, de manera constante, evitan mirar a la gente a los ojos o a ciertos
objetos y pueden mostrar de manera extrema formas de respuesta visual como las
descritas arriba.
Observaciones:
VIII. RESPUESTA AUDITIVA
La conducta auditiva de la niña o del niño es normal y apropiada a su edad. El oído
se usa junto con otros sentidos.
Puede que haya falta de respuesta o reacción ligeramente extrema a ciertos
sonidos. Las respuestas a los sonidos pueden retrasarse, y los sonidos puede que
necesiten ser repetidos para atraer la atención del niño(a). El niño o la niña pueden
distraerse por sonidos extraños.
Las respuestas del niño o la niña a los sonidos pueden variar: desde ignorar a
menudo un sonido las primeras veces que se hace o pueden asustarse o cubrirse
los oídos si oye sonidos conocidos o que le resulten estruendosos en comparación
con las demás personas.
El niño o la niña pueden reaccionar de manera extrema o no reaccionar a sonidos
emitidos muy fuertemente, independientemente del tipo de sonido.
Observaciones:
IX. USO Y RESPUESTA DEL GUSTO, OLFATO Y TACTO
La niña o el niño exploran nuevos objetos de una manera apropiada a la edad,
generalmente tocando y mirando. El gusto y olfato pueden ser usados
apropiadamente. Cuando reacciona a un dolor de bajo nivel, el niño o la niña
expresan disgusto pero no reaccionan de manera rara.
El niño o la niña pueden persistir en poner los objetos en su boca, pueden oler o
tocar objetos que no son comestibles, pueden ignorar o reaccionar de manera
extrema a dolores suaves ante los cuales un niño normal expresaría sólo
incomodidad.
La niña o el niño pueden estar moderadamente preocupados con el tacto, olfato o
gusto de los objetos o la gente. Pueden o bien reaccionar mucho o muy poco.
La niña o el niño están preocupados con el olfato, gusto o tacto de los objetos más
por la sensación que por la exploración normal o el uso de los objetos. Pueden
ignorar completamente el dolor o reaccionar de manera extrema ante un ligero
malestar.
Observaciones:
Introduce constantemente objetos de Metal, y/o hierro, constantes infecciones de
garganta o estomago.
X. MIEDO O NERVIOSISMO
La conducta de miedo o nerviosismo del niño(a) es apropiada tanto a la situación
como a su edad.
El niño o la niña, ocasionalmente, muestran demasiado o muy poco miedo o
nerviosismo si se compara con la reacción normal de un niño(a) de la misma edad
en una situación similar.
El niño o la niña muestran o bien un poco más o bien un poco menos de miedo de
lo que es típico incluso para un(a) niño(a) más pequeño en situaciones similares.
El miedo persiste incluso después de una experiencia repetida con acontecimientos
y objetos inocuos o inofensivos. Es extremadamente difícil calmar o consolar al
niño(a). El niño o la niña pueden, por el contrario, no mostrar el conveniente
cuidado ante riesgos que otros niños de la misma edad evitan.
Observaciones: poca conciencia del peligro, corriente, autopista (carros), calor de la
cocina
XI. COMUNICACIÓN VERBAL
Comunicación verbal normal y apropiada tanto a la edad como a la situación.
El habla muestra un retraso en general. La mayoría de lo que expresan tiene
sentido; sin embargo, puede haber repetición de sonidos propios o de otras
personas, inversión de pronombres o hablar en tercera persona (p. ej. María no
sabe en vez de decir yo no sé). Ocasionalmente puede decir palabras raras o
peculiares o usar cierta jerga.
Puede que no hable. Cuando lo hace, la comunicación verbal puede ser una mezcla
de lenguaje con pleno sentido y lenguaje peculiar, jerga o expresiones
incoherentes, repeticiones de sonidos o palabras propias o de otras personas o
inversión de pronombres / hablar en tercera persona (p. ej. María no sabe en vez
de decir yo no sé). Las peculiaridades en el lenguaje con sentido incluyen
excesivas preguntas o preocupación sobre tópicos particulares.
No hay lenguaje con sentido. El niño o la niña pueden producir chillidos
infantiloides, sonidos extraños o como los animales, ruidos complejos que se
parezcan al habla, o puede mostrar un uso persistente y raro de algunas palabras o
frases reconocibles.
Observaciones:
XII. COMUNICACIÓN NO VERBAL
Uso normal de comunicación no verbal apropiada a la edad y la situación.
Usa de forma inmadura la comunicación no verbal; sólo puede hacer gestos
vagamente para alcanzar lo que quiere, en situaciones donde niños de su misma
edad pueden apuntar o gesticular más específicamente para indicar lo que quieren.
El niño o la niña es, generalmente, incapaz de expresar necesidades o deseos de
manera no verbal, y no puede entender la comunicación no verbal (gestos) de
otros.
El niño o la niña sólo usan gestos raros o peculiares que no tienen sentido aparente
y no muestra el conocimiento sobre el significado asociado a los gestos o
expresiones faciales de otros.
Observaciones:
XIII. NIVEL DE ACTIVIDAD
El niño o la niña son o bien más activo o menos activos que un(a) niño(a) normal
de la misma edad en una situación similar.
El niño o la niña pueden o bien ser ligeramente movido(a) o activo(a) o de alguna
manera "perezoso(a)" o aletargado(a) y de movimiento lentos a veces. El nivel de
actividad del niño(a) interfiere sólo ligeramente con su ejecución de tareas.
El niño o la niña pueden ser bastante activos y difíciles de frenar. Pueden tener una
energía ilimitada y puede que no duerma bien de noche. Por el contrario, la niña o
el niño pueden estar bastante aletargados y pueden necesitar mucha insistencia
para moverse.
El niño o la niña muestran conductas extremas de actividad o de inactividad y
puede incluso ir de un extremo a otro.
Observaciones:
XIV. NIVEL Y CONSISTENCIA DE LA RESPUESTA INTELECTUAL
El niño o la niña es tan inteligente como cualquier niño(a) de su edad y no tiene
ningún tipo de destrezas intelectuales inusuales o raras ni problemas.
La niña o el niño no son tan inteligentes como otros niños de su edad, las
habilidades o destrezas aparecen con bastante retardado, de forma homogénea o
uniforme, en todas las áreas.
En general, el niño o la niña no son tan inteligentes como los niños de su edad; sin
embargo, puede funcionar casi normalmente en una o más áreas intelectuales.
Aunque generalmente el niño o la niña no son tan inteligentes como los(as)
otros(as) niños(as) de su edad, puede funcionar incluso mejor que un niño normal
de su misma edad en una o más áreas.
Observaciones: