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LEEER Serotonina

El documento detalla las hormonas de la felicidad, incluyendo serotonina, dopamina, oxitocina, endorfinas y anandamida, y cómo se pueden aumentar a través de hábitos saludables como el ejercicio, la alimentación equilibrada y el contacto social. Cada hormona tiene funciones específicas en la regulación del estado de ánimo y el bienestar emocional. Se enfatiza la importancia de un estilo de vida que favorezca la producción de estas hormonas para mejorar la calidad de vida.

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El documento detalla las hormonas de la felicidad, incluyendo serotonina, dopamina, oxitocina, endorfinas y anandamida, y cómo se pueden aumentar a través de hábitos saludables como el ejercicio, la alimentación equilibrada y el contacto social. Cada hormona tiene funciones específicas en la regulación del estado de ánimo y el bienestar emocional. Se enfatiza la importancia de un estilo de vida que favorezca la producción de estas hormonas para mejorar la calidad de vida.

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Además de la serotonina, cuáles son las hormonas de la felicidad y cómo

impulsarlas

La química del bienestar no solo está representada por este neurotransmisor. Cuáles son

los hábitos y el tipo de la alimentación que las incrementan, según los expertos
22 May, 2023
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La actividad física regular puede aumentar los niveles de endorfinas, dopamina y
serotonina, lo que la convierte en una excelente opción para aumentar las hormonas de
la felicidad

Cada vez son más las investigaciones que comprueban la íntima relación entre las
hormonas, los neurotransmisores y las emociones. El cerebro regula el funcionamiento
del cuerpo humano, pero lo más curioso es que las sustancias químicas que segrega
también afectan a nuestros sentimientos y sensaciones. En concreto, hay
cuatro hormonas clave que influyen activamente en nuestro estado de
ánimo: dopamina, oxitocina, serotonina y endorfina, pero ahora se sumó la
anandamida. Ellas producen lo que se conoce como la química de la felicidad.

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aumenten a casi 5 millones en 2030

En el momento en el que experimentamos una sensación de optimismo o de alegría,


seguramente una o varias de estas hormonas estarán circulando por nuestra sangre y
cada una tiene una función diferente.

La profesora emérita de la Universidad Estatal de California (EE.UU.) Loretta G.


Breuning, autora del libro Habits of a happy brain (“Hábitos de un cerebro feliz”),
explica que “cuando tu cerebro emite uno de estos químicos, te sientes bien”. “Sería
bueno que surgieran todo el tiempo, pero no funcionan así”, describe la especialista y
concluye: “Cada químico de la felicidad tiene un trabajo especial que hacer y se apaga
una vez que el trabajo está hecho”.
Al principio de nuestra vida, estas conexiones de hormonas y sus efectos se realizan de
manera fácil, pero con el paso del tiempo, se van ralentizando. De allí la importancia de
construir nuevos circuitos, que pueden lograrse modificando nuestro estilo de vida.

Las oxitocinas y las endorfinas no solo contribuyen a tu bienestar emocional, también


tienen la facultad de ser “tranquilizantes” (Getty)

“Durante los últimos años, se ha hablado mucho sobre el ‘Cuarteto de la Felicidad’, un


conjunto de hormonas importantes en nuestro estado de ánimo: la serotonina, dopamina,
oxitocina y endorfinas. Este término se ha popularizado debido a la influencia
positiva que tienen en nuestro bienestar emocional. Cada una de ellas desempeña un
papel importante y, en conjunto, contribuyen a generar una sensación de felicidad y
bienestar. Estas hormonas son neurotransmisores que se producen en diferentes partes
del cuerpo y tienen efectos específicos en el cerebro”, explicó a Infobae la
doctora Laura Maffei, (MN 62441), endocrinóloga, especialista en estrés, directora de
Maffei Centro Médico.

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depresión: por qué es clave ponerlo en palabras, según los expertos

Y añadió: “La serotonina, por ejemplo, se produce en el intestino y en el sistema


nervioso central y está involucrada en la regulación del estado de ánimo, el sueño y el
apetito. La dopamina, por su parte, se produce en diferentes áreas del cerebro y está
relacionada con la motivación, la recompensa y la adicción. La oxitocina se produce en
el hipotálamo y se libera durante los momentos de cercanía y conexión social, mientras
que las endorfinas se producen en el sistema nervioso y actúan como analgésicos
naturales”.

La serotonina es quizá la que ha tenido más prensa y es más reconocida. Se la conoce


como “hormona del bienestar”. No en vano, muchos fármacos antidepresivos actúan
sobre los receptores de la serotonina en el cerebro.

Estar al aire libre y tomar sol incrementa las hormonas de la felicidad (Foto: Jacob
Postuma via Unsplash)
Por su parte, el doctor Alejandro Andersson, neurólogo y director médico de Instituto
de Neurología Buenos Aires (INBA), describió a Infobae que la serotonina es un
neurotransmisor asociado con el estado de ánimo, el sueño, la ansiedad y la regulación
emocional: “Juega un papel importante en la promoción de sentimientos de felicidad,
calma y bienestar general. Niveles adecuados de serotonina están relacionados con una
mejora del estado de ánimo y la reducción de la depresión”.

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Alzheimer en forma precoz

La estrategia más simple para aumentar el nivel de serotonina es pensar en recuerdos


felices, describe el neurocientífico Alex Korb en el portal Psychology Today. Otras
formas son: exponerse a la luz del sol, recibir masajes y hacer ejercicio físico aeróbico,
como correr y andar en bicicleta.

La leche contiene el aminoácido triptófano, precursor de la serotonina, que ayuda a


conciliar el sueño. Dormir bien es la mejor forma de recuperar la energía y el buen
ánimo (Archivo Particular)

“Para aumentar sus niveles es recomendable mantener una alimentación equilibrada que
incluya triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina que se encuentra en el
pavo, los lácteos, los huevos y las legumbres”, explicó Maffei.

Pero hay otras cuatro hormonas que pueden brindarnos enormes sensaciones
de bienestar.

Los efectos de las hormonas son tan potentes que influyen en la salud, en la manera de
regular el apetito, e incluso en el estado de ánimo (Getty)
Dopamina, la mediadora del placer

Se produce en el cerebro y juega un papel importante en la memoria. Suele ser descripta


como la responsable de sentimientos como el amor y del deseo sexual, pero también se
la acusa de ser causante de las adicciones. Por eso se dice que es la mediadora del
placer.
“Está relacionada con la motivación, el aprendizaje y la memoria, y con enfermedades
como el Parkinson y la esquizofrenia. Se la llama la “hormona del placer y la
recompensa”, dijo la endocrinóloga.

A su vez, Andersson explicó: “La dopamina está relacionada con la motivación, el


placer, la atención y la satisfacción. La liberación de dopamina en el cerebro se asocia
con la sensación de logro, recompensa y felicidad. Además, desempeña un papel
importante en la regulación del movimiento y la coordinación”.

La dopamina provoca placer y hace que nos sintamos bien. Se produce en el cerebro y
juega un papel importante en la memoria (Getty)

“Unos niveles elevados de dopamina en el cerebro producen una gran concentración de


la atención, así como una motivación inquebrantable y una conducta orientada a un
objetivo. Esas características son clave para el amor romántico”, dice Helen Fisher,
antropóloga y bióloga de la Universidad de Rutgers (EEUU), en su libro “Por qué
amamos” y por eso se justifica que esté entre las cuatro hormonas de la felicidad,
(siempre y cuando el amor sea correspondido).

“La intervención de la dopamina puede incluso explicar por qué los hombres y mujeres
enamorados se vuelven tan dependientes de su relación romántica y por qué ansían la
unión emocional con el ser amado”, escribió Fisher.

Pero no solo en el amor interviene este químico. También se dispara cuando damos el
primer paso rumbo hacia un objetivo o como cuando lo cumplimos.

Bailar puede aumentar la producción de dopamina y dar un empujón a más de una de las
hormonas de la felicidad.

Si está con nivel bajo, puede conllevar algunos trastornos de salud; el más conocido es
la enfermedad de Parkinson, provocada por la muerte de las neuronas relacionadas con
esta sustancia.

Cómo aumentarla: además de enamorarse y escuchar música, la mejor forma para


incrementarla es establecerse objetivos a corto plazo o dividir en pequeñas metas
aquellos objetivos que son a más largo plazo. Y celebrar cuando uno los cumple.
Oxitocina: la hormona del amor

“Es conocida por su papel en la formación de vínculos sociales y el establecimiento de


relaciones afectivas, y también puede reducir los niveles de ansiedad y estrés. De
manera coloquial se la conoce como la “hormona del amor”. Juega un papel
fundamental en las relaciones sociales y el apego emocional. Se libera durante el
contacto físico, como abrazos y besos”, señaló la doctora Maffei.

“Puede promover sentimientos de felicidad, conexión emocional y bienestar en las


relaciones interpersonales. Nos da la sensacion de que alguien es muy cercano o
amigo”, agregó Andersson.

Es esencial para el parto y la lactancia. “La oxitocina se libera en todas las hembras de
los mamíferos (incluidas las mujeres) durante el proceso del parto, dando lugar a las
contracciones del útero y estimulando las glándulas mamarias para producir leche. Pero
en la actualidad, los científicos han determinado que la oxitocina estimula también la
unión entre la madre y su hijo”, escribió Fisher y agregó que “se cree que está
relacionada con los sentimientos de apego entre el macho y la hembra adultos”.

Los científicos han determinado que la oxitocina estimula la unión entre la madre y su
hijo (iStock)

Durante el orgasmo, los niveles de la hormona vasopresina aumentan de forma


espectacular en los hombres y los de oxitocina, en las mujeres. “Estas sustancias
químicas ‘del abrazo’ contribuyen sin duda a esa sensación de fusión, de cercanía, y de
apego que se siente después de haber disfrutado de un agradable encuentro con el ser
amado”, dijo Fisher.

Se considera que la oxitocina tiene una “posición de liderazgo” dentro de este


“cuarteto” del bienestar.

Cómo aumentarla: abrazar es una forma muy simple de conseguir un incremento de


oxitocina. Dar o recibir un regalo es otro ejemplo. Los expertos aconsejan también
construir relaciones de confianza dando “pequeños pasos”, “negociando las
expectativas” para que ambas partes puedan cumplir con el vínculo emocional.

Acariciar a nuestras mascotas aumenta los niveles de oxitocina (Getty Images)


Si nos gustan los animales, acariciar a nuestro perro o gato, también nos da un shot de
esta hormona. Darle afecto a nuestro amigo peludo es una excelente manera de
aumentar los niveles de oxitocina para uno (y para la mascota).

Endorfinas: la morfina del cuerpo

Es una suerte de analgésico natural, que se produce en respuesta al estrés o la


incomodidad. Se trata de sustancias capaces de provocar una acción anestésica en el
cerebro.

“Son un tipo de péptidos opioides que se liberan en respuesta al estrés y el dolor, y


pueden generar una sensación de bienestar y euforia. Son las ‘hormonas del bienestar
físico’ y se liberan durante el ejercicio, el orgasmo y en situaciones de estrés o dolor.
Actúan como analgésicos naturales, reduciendo la sensación de malestar y generando
una sensación de euforia”, dice Maffei.

Cómo aumentarla: participar en actividades que producen recompensas, como comer,


hacer ejercicio o tener relaciones sexuales. Pero curiosamente, Según un estudio
publicado por investigadores de la Universidad de Oxford, ver películas tristes aumenta
los niveles de este químico.

Escuchar o hacer música también tiene efecto positivo. Por ejemplo, cantar en un coro
produce una mayor liberación de endorfinas.(Gettyimages)

También bailar, cantar o trabajar en equipo son actividades que potencian la unión
social y la tolerancia al dolor a través de un aumento en las endorfinas. Se experimenta
una liberación de endorfinas mientras se toca música, especialmente en un grupo
grande. Por ejemplo, cantar en un coro produce una mayor liberación de endorfinas.

Anandamida: la nueva integrante

El doctor Andersson incluye una hormona más al cuarteto de la felicidad. Se trata de la


anandamida: “Es un neurotransmisor que pertenece a la familia de los
endocannabinoides. Está relacionada con la regulación del estado de ánimo, la memoria,
el apetito y la sensación de bienestar. Se cree que la anandamida desempeña un papel en
la promoción de sentimientos de felicidad, relajación y euforia”, explicó el neurólogo y
agregó: “Es una sustancia química producida naturalmente por el cuerpo que se une a
los mismos receptores que los compuestos activos encontrados en la planta de
cannabis”.

Cómo aumentarla: hay varias formas de aumentar la anandamida de forma natural,


según Andersson. Uno de ellos es el ejercicio aeróbico, como correr o hacer ejercicio
cardiovascular, que ha demostrado aumentar los niveles de anandamida en el cerebro. El
running no solo aumenta las endorfinas sino que también incrementa la anandamida y
por eso da el estado de placer.

El estrés crónico puede disminuir los niveles de anandamida. Practicar técnicas de


reducción del estrés como la meditación, la respiración profunda, el yoga o el
mindfulness puede ayudar a mantener niveles saludables de anandamida.

El ejercicio aeróbico, como correr o hacer ejercicio cardiovascular, ha demostrado


aumentar los niveles de anandamida en el cerebro
Cómo “alimentar” estas hormonas

“Existen diferentes formas de ‘nutrir’ estas hormonas y aumentar nuestra sensación de


felicidad. Si bien no podemos alimentarlas directamente, sí podemos adoptar hábitos y
estilos de vida que favorezcan su producción y liberación. Por ejemplo, el ejercicio
físico regular puede ayudar a liberar endorfinas y mejorar nuestro estado de ánimo.
La meditación y otras técnicas de relajación pueden aumentar la producción de
serotonina y reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés)”, afirma la
endocrinóloga y agrega: “Por otra parte, el contacto físico y la interacción social
pueden estimular la liberación de oxitocina y favorecer la sensación de bienestar y
conexión. Escuchar música, bailar, reír o tener relaciones sexuales también pueden
estimular la liberación de serotonina, dopamina y otras hormonas relacionadas con el
placer y la felicidad”, explica.

También la exposición regular a la luz solar, el ejercicio físico y la práctica de técnicas


de relajación, como la meditación, pueden ayudar a regular los niveles de serotonina.

“Para estimular la dopamina, es beneficioso establecer metas y desafíos personales que


nos brindan una sensación de logro y recompensa. También es importante buscar
actividades que nos apasionen y nos generen placer. Además, mantener una vida social
activa y recibir apoyo y reconocimiento de nuestros seres queridos”, describió Maffei.
“Consumir una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos esenciales omega-3 puede
promover la síntesis de anandamida en el cuerpo. Los alimentos como pescado graso
(salmón, sardinas), nueces, semillas de chía y linaza son fuentes de omega-3″, aconsejó
Andersson.

El placer que obtenemos al comer algo rico y saludable puede desencadenar la


liberación de dopamina junto con endorfinas. ESPA�A EUROPA MADRID SALUD
IMEO
El rol de la nutrición

Ciertos alimentos también pueden tener un impacto en los niveles hormonales. Las
comidas picantes pueden desencadenar la liberación de endorfinas. El yogur, los
frijoles, los huevos, las carnes bajas en grasas y las almendras son solo algunos de los
alimentos relacionados con la liberación de dopamina.

Los que contienen probióticos, como el yogur, el kimchi y el chucrut, pueden influir en
la liberación de hormonas. Los alimentos ricos en triptófano se han relacionado con un
aumento de los niveles de serotonina.

Es posible elevar la concentración de dopamina comiendo fruta muy madura (como las
partes oscuras de los plátanos o las manzanas “oxidadas”). Tomar alimentos con
antioxidantes, como frutas y verduras, ayuda a eliminar los radicales libres, que
provocan la disminución de los niveles de esta sustancia en el cuerpo.

Hábitos saludables, buena alimentación, relaciones sociales, ejercicios...son las claves


para aumentar las hormonas de la felicidad (Getty Images)

“Aunque el término ‘Cuarteto de la Felicidad’ es popular para referirse a la serotonina,


dopamina, oxitocina y endorfinas, es importante comprender que la felicidad y el
bienestar emocional son el resultado de una combinación de factores complejos y
personales. Si bien no podemos controlar directamente los niveles hormonales, podemos
adoptar hábitos saludables que promuevan un equilibrio emocional y físico en nuestras
vidas”, afirmó la doctora Maffei.

Y concluyó: “Mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, buscar


actividades que nos brinden placer y satisfacción, cultivar relaciones significativas y
desarrollar estrategias para manejar el estrés y las emociones, forman parte. Recordar
que cada persona es única, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.
Escuchar al cuerpo, buscar apoyo profesional si es necesario y encontrar el propio
camino hacia la felicidad y el bienestar emocional. La felicidad es una construcción
compleja y personal que requiere de un trabajo constante y consciente”.

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