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Nota 75 1985 Pelicula

La película '1985' destaca el juicio histórico en Argentina donde un tribunal civil juzgó a una dictadura, un hecho sin precedentes a nivel mundial. Aunque la película no cubre todos los aspectos históricos, es esencial para las nuevas generaciones que no vivieron esos eventos, ya que les permite acercarse a la historia argentina y sentirse orgullosos. A pesar de las críticas hacia el fiscal Strassera, su labor y la valentía de los testigos son fundamentales para entender el impacto del juicio en la sociedad.

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Nota 75 1985 Pelicula

La película '1985' destaca el juicio histórico en Argentina donde un tribunal civil juzgó a una dictadura, un hecho sin precedentes a nivel mundial. Aunque la película no cubre todos los aspectos históricos, es esencial para las nuevas generaciones que no vivieron esos eventos, ya que les permite acercarse a la historia argentina y sentirse orgullosos. A pesar de las críticas hacia el fiscal Strassera, su labor y la valentía de los testigos son fundamentales para entender el impacto del juicio en la sociedad.

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Nota 75

1985 una película para ver y reflexionar

“Argentina fue el único país del mundo donde un tribunal civil juzgo a una dictadura” . Ese
es el cartel final de 1985 y a mi juicio el mensaje mas importante de la película.

Tratándose de una ficción basada en hechos reales es necesario analizar por un lado los hechos
históricos, y por otro, como los refleja la película.

La primer aclaración necesaria es que, una película de dos horas, no es un tratado de historia, por lo
tanto su contenido esta limitado al eje del relato, dejando afuera muchos temas que fueron parte del
contexto y la realidad de los hechos. He leído criticas del tipo “porque no explicaron esto, o lo
otro” . Bueno, porque el guionista no supo o no se le ocurrió, y porque debe condensar la historia en
un relato de dos horas, que ademas necesita tener cierto ritmo cinematográfico.

Para quienes vivimos muy de cerca ese momento, y luego seguimos leyendo sobre estos temas, no
existen grandes novedades en la película. Si confieso, que no pude evitar el nudo en la garganta, y
alguna lagrima escapada, cuando Darin-Strassera pronuncia su alegato que cierra con el: “señores
jueces Nunca Mas” y la sala estalla en aplausos, y el final, cuando se leen las condenas, y los
genocidas rumiando bronca, salen de la sala.

Pero, para aquellos menores de 40/50 años que no vivieron ni el proceso militar, ni la primer etapa
de la democracia, es una película indispensable para acercarse a una parte de la historia argentina y
para sentirse genuinamente orgullosos de nuestro país.

Único país que juzgo una dictadura

Este juicio fue un caso inédito en el mundo. Comencemos por recordar que, por el genocidio de
millones de judíos, las potencias aliadas triunfadoras de la Segunda Guerra, hicieron los Juicios de
Núremberg y condenaron a muerte a solo doce jerarcas nazis.

El periodista Ricardo Ragendorfer, recordó en una nota de Telam que: “el 20 de diciembre de 1963,
a 18 años de la caída de Hitler, el estado alemán en Frankfurt, juzgo una veintena de los
responsables del campo de exterminio de Auschwitz, donde murieron más de dos millones de
personas. Sólo uno de los jerarcas nazis fue condenado a cadena perpetua, pese a la enorme
investigación del fiscal Fritz Bauer, el "Strassera alemán".”

La muy ejemplificada democracia española, jamás juzgó los crímenes de la dictadura de Franco. Es
muy conocido el papel del ex juez español Baltazar Garzon, que juzgo y mando a prisión a
genocidas argentinos, e incluso hizo detener en Londres a Pinochet. Pero cuando Garzon en 2008
(33 años después del fin de la dictadura en 1975) quiso abrir una causa contra militares españoles,
tuvo que renunciar como juez. En 2011 la jueza argentina Servini de Cubría, abrió una causa para
investigar los crímenes franquistas. El proceso se inició, luego que las organizaciones humanitarias
y víctimas del franquismo, denunciaran en 2010 ante la justicia argentina, el genocidio cometido en
España. La querella apeló al principio de jurisdicción universal, que el juez español Garzón
utilizara para investigar la represión y los crímenes en las dictaduras chilena y argentina.

En Chile la dictadura duró de 1973 a 1990. En 1990 con el retorno a la democracia, fue elegido
presidente Patricio Ailwin. Pero, Pinochet (por ley escrita por él) siguió como Jefe del Ejercito
ocho años más, y en 1998 cuando se retiró, asumió como senador nacional hasta su renuncia
voluntaria en 2002. Nunca fue condenado por sus crímenes. Convivió con tres presidentes
constitucionales Ailwin, Frei y Lagos . Ese fue el precio que pagaron los chilenos para recuperar la
democracia.

En Brasil el 10 de diciembre de 2014, a treinta años de finalizada la ultima dictadura , durante el


gobierno de Dilma Roussef se presentó informe final de la Comisión Nacional de la Verdad, que
tuvo mero carácter testimonial. Es decir que, ni Lula da Silva, durante sus dos mandatos 2003 a
2010 intentó enjuiciar a los militares. Y como pudimos apreciar hace poco tiempo, todavía los jefes
militares se entrometen en las cuestiones políticas brasileñas.

En Uruguay la dictadura duro de 1973 a 1985. Durante 15 años (de 2005 a 2020) gobernó el Frente
Amplio, una coalición que incluyó al ex movimiento guerrillero Tupamaros, del cual participó Jose
Pepe Mujica. Pero, recién el 3 de junio del 2021, la justicia condenó a prisión a siete oficiales
militares retirados por delitos de lesa humanidad.

Lo anterior sirve para ubicarnos en que contexto se reinicio la democracia argentina, con el
gobierno del Dr. Raul Alfonsín, y las dificultades que tuvieron todas las democracias, para resolver
la cuestión militar. Esta visto que la mayoría de nuestros vecinos optó por ceder amnistías y
concesiones a cambio de avanzar en consolidar el sistema democrático.

Por eso puse al inicio que el mensaje mas importante de la película 1985 esta en el cartel del final:
“Argentina fue el único país del mundo donde un tribunal civil juzgo a una dictadura”

Las criticas al fiscal Strassera

A raíz de la película se han reflotados criticas a Strassera porque fue fiscal durante los años de
dictadura , O sea, no tenia certificado de pureza ideológica.

Recordemos que el 10 de diciembre de 1983 cuando retomamos la democracia, no se dio de baja a


los miles de funcionarios del Poder Judicial de la Nación, era imposible hacerlo. Por lo tanto los
jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones, Jorge Torlasco, Ricardo Gil Lavedra, Leon Carlos
Arslanian, Jorge Valerga Araoz, Guillermo Ledesma, y Andres D Alessio, y los fiscales Julio Cesar
Strassera y Luis Moreno Ocampo, todos eran funcionarios durante los años de dictadura, sin
embargo fueron quienes, tuvieron el valor de juzgar y condenar a los jefes militares.

Para quienes hacen de la historia, un arma para condenar posiciones políticas del presente, (seria el
caso de Strassera) recordare que, por ejemplo, Eugenio Raul Zafaroni fue Juez Nacional en lo
Criminal de Sentencia de la Capital Federal de 1976 a 1984. Y nadie lo acusa de “colaborador de la
dictadura”.

El periodista Alberto Amato que cubrió el juicio relata lo siguiente: “Los periodistas que cubríamos
el juicio pasábamos casi a diario por la fiscalía en busca de información y, en algunos casos, para
desasnarnos sobre los rígidos procedimientos judiciales. Un mediodía sonó el teléfono y atendió
Strassera: “Fiscalía federal –dijo, y escuchó diez segundos; después, respondió– No, vea,
escúcheme. Aquí estamos todos muy ocupados. Las amenazas de bombas las recibimos todos los
días de siete y media a ocho de la mañana. Llame mañana en ese horario”. Y colgó.”
El valor de los testigos

Una critica cierta, es que la película hace foco en el heroísmo de Strassera, Moreno Ocampo y su
equipo de jóvenes funcionarios, y no resalta debidamente el heroísmo y enorme coraje de quienes
dieron testimonio de su paso, por los centros clandestinos de detención. La película muestra el
dramático testimonio de la primer testigo Adriana Calvo de Laborde, luego de Pablo Diaz
(sobreviviente de la “noche de los lapices”) y de Victor Basterra el fotógrafo que se llevo
clandestinamente cientos de fotos de desaparecidos de la ESMA.

Pero, algo que pasa medio rápido en la película y tal vez no termina de mostrar la dimensión de lo
que vivían los testigos, es una escena dentro de un cuarto de hotel donde Moreno Ocampo y
Strassera intentan convencer a un testigo que vaya a declarar. El hombre muy preocupado dice “yo
después, tengo que volverme a cruzar en mi trabajo con los tipos que me secuestraron, ¿y a mi
quien me protege?”. Ocampo intenta tranquilizarlo diciendo que le garantizan su seguridad, y
Strassera lo corta y dice: “tiene razón, nosotros no podemos garantizarle nada” . Como bien muestra
la película, el mismo Strassera, envía por un tiempo, su familia al interior, porque el tampoco tenia
como proteger a su mujer y sus hijos.

Hay otro aspecto muy importante respecto los testigos que apenas se insinúa en el testimonio del
fotógrafo Victor Basterra, a quien la defensa el los militares lo acusa de haber sido colaborador de
los marinos en la ESMA, lo cual es parcialmente cierto. Incluso Basterra dice algo así como “tal vez
por mi culpa fue secuestrado y desaparecido algún compañero”.

Bueno este si, es un tema tan complejo, que debería escribir un libro para tratarlo, pero voy a
intentar dar algunas ideas.

A fines de la dictadura se instalo un concepto prejuicioso que perduro muchos años: “los que
sobrevivieron fue porque hablaron, y los que murieron fue porque se negaron a hablar” . Entiéndase
el termino “hablar”, bajo tortura o no, como delatar a sus compañeros. Incluso el Código de Justicia
Revolucionaria de la organización Montoneros, estipulaba como delito de traición, sancionado con
pena de muerte, el entregar información al enemigo aun bajo tortura. Y como ademas era muy
difícil determinar, si alguien hablo o no, todo liberado de un campo de concentración, era
considerado sospechoso de delación.

Con las mujeres militantes la opinión era mas dura. La mayoría era victima de violaciones y abusos
sexuales, pero si eran liberadas ademas de sospechosas de colaborar, eran sospechadas de haber
sido complacientes con sus captores. Hay un libro llamado “Putas y guerrilleras” en el cual, un
grupo de ex-secuestradas, narra su doble calvario, o doble condena, porque la palabra”putas” era la
acusación que recibían de sus compañeros que estaban afuera.

Quien mejor reflejó el drama de los sobrevivientes, es Pilar Calveiro en su libro Poder y
Desaparición. Transcribo algunos párrafos: “El tormento fue la ceremonia iniciática en cada uno de
los campos de concentración y exterminio. La llegada a ellos implicaba automáticamente el inicio
de la tortura, instrumento para "arrancar" la confesión, y para producir el quiebre del sujeto.”
“El método de tormento "universal" fue la picana eléctrica. Una variante era la picana
automática; esta se ponía a funcionar sin que hubiera ningún interrogador, ninguna pregunta.
Sufrir para sufrir, sin otro fin que el propio sufrimiento. Usaron técnicas de asfixia, “húmeda” o
“seca”, el colgamiento por las extremidades. Hicieron atacar gente con perros. Quemaron a las
personas con agua hirviendo, alambres al rojo, cigarros o los despellejaron. Realizaron violaciones
múltiples a mujeres y a hombres, así como vejámenes de todo tipo combinados. Lo ilimitado de los
métodos se unía a un tiempo también ilimitado "Si no te quebraban en horas, disponían de días,
semanas, meses. 'Nosotros no tenemos apuro', nos advertían. 'Aquí—subrayaban—el tiempo no
existe.”

“Una vez que concluía el periodo de interrogatorio-tortura, el secuestrado, generalmente herido,


muy dañado física, psíquica y espiritualmente, pasaba a incorporarse a la vida cotidiana del
campo. (…) El prisionero perdía su nombre, y se le asignaba un número al que debía responder.
Los detenidos estaban permanentemente con los ojos vendados, para impedir toda visibilidad,
esposados, y con grilletes en los pies. Así podían permanecer días, semanas y meses.”

“Se le ofrecía al prisionero la promesa de respetar su vida en caso de que colaborara. Para dar
credibilidad a la oferta de vida, antes de torturarlo se exhibían ante el preso otros secuestrados,
preferentemente militantes conocidos, que en el exterior se daban por muertos. La idea era inducir
en el recién llegado la suposición de que estas personas conservaban la vida porque estaban
colaborando activamente (lo que no necesariamente era verdad). A ello se sumaba el hecho de
que, en muchos casos, la detención se había producido por la delación de un compañero de
militancia, a veces con más experiencia o responsabilidades políticas que él mismo. Se trataba de
producir en el secuestrado un shock psíquico primero y físico después, mediante una tortura
intensiva, que lo desestructurara lo suficiente.”
“El campo es una infinita gama no del gris... sino de distintos colores,(...) Nadie puede permanecer
en él "puro" o intocado; de ahí la falsedad de muchas versiones heroicas. Hasta el sujeto que se
escapa del campo es, antes que héroe, sospechoso. Ha sido contaminado por el contacto con el otro
y su supervivencia desconcierta.”
“El juego de simular colaboración, que realizaron algunos sobrevivientes fue, sin duda, un juego
peligroso. Hay gente que, habiendo prestado una colaboración importante y siendo responsable de
la captura de otros, una vez aflojada la presión, fue capaz de retornar sobre sí y limitar o
interrumpir su colaboración. Hubo otros que una vez que dieron el primer paso ya no pudieron
detenerse.”

Volviendo a la película digamos que la mayoría de quienes dieron testimonio pasaron por el proceso
descripto por Pilar Calveiro. Incluso, algunos habían estado en cautiverio o semi-libertad hasta
diciembre de 1983 . Para todos ellos, las huellas de la tortura estaban muy frescas todavía. Y los
autores materiales de las vejaciones estaban en la calle.

Pero agreguemos que por la experiencia 73/76 nadie podía firmar que los militares no volverían al
poco tiempo. Alfonsin debió soportar y ceder frente a tres alzamientos militares: Semana Santa de
1987, Monte Caseros enero de 1988 y Villa Martelli, diciembre 1988. El ultimo alzamiento militar
de nuestra historia fue el 3 de diciembre de 1990, gobierno de Carlos Menem, quien ordenó al
general Martin Balza reprimir con toda dureza; costó 14 muertos, 100 heridos y 300 detenidos.

La sobreviviente Myrian Lewin cuenta : "Recordemos en el contexto en el que se produjo el


Juicio. La amenaza del golpe estaba allí, todo el tiempo y nosotros, los testigos estuvimos muy
expuestos. Los represores estaban libres y negaban todo; no había existido la ESMA ni los 'vuelos
de la muerte'; los militares decían que nosotros habíamos colaborado con ellos, y que los
desaparecidos estábamos en Europa",

Concluyendo, sin quitarle méritos a la labor de Strassera y su equipo, sin duda la película no
termino de reflejar, el rol crucial, que tuvieron los sobrevivientes con su testimonio en el juicio.

Bueno, no intente hacer una critica de cine, y menos opinar sobre calidades actorales. Pero creo que
la película 1985, es un buen disparador, para que los mas jóvenes se interesen por nuestra historia
reciente. Un par de semanas atrás , mi hija Celina, me dijo “viejo porque no escribís de algo actual,
por ejemplo de la película 1985” . Claro, la categoría actual lo da el estreno y gran difusión que
tiene la película, bienvenido entonces lo “actual” si nos sirve para conocer y reflexionar sobre
nuestra historia.

Aldo Duzdevich
Autor de . “La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Peron” y “Salvados por
Francisco”.

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