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Documento Sin Título-1

El Tribunal Constitucional es el órgano supremo encargado de interpretar y controlar la constitucionalidad en Perú, garantizando la supremacía de la Constitución y la protección de los derechos constitucionales. Está compuesto por siete miembros elegidos por el Congreso por un período de cinco años, sin posibilidad de reelección inmediata, y tiene atribuciones para conocer procesos de inconstitucionalidad y resolver conflictos de competencia. Su función es fundamental en el sistema jurídico, actuando como guardián de la Constitución y asegurando que las leyes y actos de los poderes del Estado no la vulneren.

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El Tribunal Constitucional es el órgano supremo encargado de interpretar y controlar la constitucionalidad en Perú, garantizando la supremacía de la Constitución y la protección de los derechos constitucionales. Está compuesto por siete miembros elegidos por el Congreso por un período de cinco años, sin posibilidad de reelección inmediata, y tiene atribuciones para conocer procesos de inconstitucionalidad y resolver conflictos de competencia. Su función es fundamental en el sistema jurídico, actuando como guardián de la Constitución y asegurando que las leyes y actos de los poderes del Estado no la vulneren.

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Acerca del Tribunal Constitucional

El Tribunal Constitucional es el órgano supremo de interpretación y control de la


constitucionalidad. Es autónomo e independiente, porque en el ejercicio de sus atribuciones
no depende de ningún órgano constitucional. Se encuentra sometido sólo a la Constitución
y a su Ley Orgánica - Ley Nº 28301.

Al Tribunal Constitucional se le ha confiado la defensa del principio de supremacía


constitucional, es decir, como supremo intérprete de la Constitución, cuida que las leyes, los
órganos del Estado y los particulares, no vulneren lo dispuesto por ella. Interviene para
restablecer el respeto de la Constitución en general y de los derechos constitucionales en
particular.

El Tribunal se compone de siete miembros elegidos por el Congreso de la República por un


período de cinco años. No hay reelección inmediata.

Atribuciones del Tribunal Constitucional


Conforme al artículo 202 de la Constitución, corresponde al Tribunal Constitucional:

Conocer, en instancia única, el proceso de inconstitucionalidad.


Conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias de los procesos de
hábeas corpus, amparo, hábeas data y cumplimiento.
Conocer los conflictos de competencia, o de atribuciones asignadas por la Constitución,
conforme a ley.
Los procesos constitucionales
El Código Procesal Constitucional, Ley Nº 31307, regula los procesos constitucionales
previstos en los artículos 200 y 202, inciso 3), de la Constitución. Se pueden distinguir siete
procesos constitucionales:

Proceso de Hábeas Corpus.


Proceso de Amparo.
Proceso de Hábeas Data.
Proceso de Cumplimiento.
Proceso de Inconstitucionalidad.
Proceso Competencial.
Proceso de Acción Popular.

Los procesos constitucionales se clasifican en función del objeto de protección de cada uno
de ellos. Existen tres clases:
Procesos de tutela de derechos.- Tienen por objeto la tutela jurisdiccional de los derechos
constitucionales. Corresponden a este tipo de procesos: el proceso de hábeas corpus, el
proceso de amparo, el proceso de hábeas data y el proceso de cumplimiento.

Procesos de control normativo.- Tienen por objeto proteger jurídicamente la primacía de la


Constitución respecto a las leyes o normas con rango de Ley, en el caso del proceso de
inconstitucionalidad, y la primacía de la Constitución y de la ley respecto al resto de normas
de rango inferior a la ley, en el caso del proceso de acción popular. En ambos procesos, es
el orden jerárquico de las normas (principio de jerarquía de las normas) de nuestro sistema
jurídico el que constituye el objeto de protección (sistema de fuentes prescrita por nuestra
Constitución Política).

Proceso de conflicto competencial.- Tiene por objeto la protección de las competencias que
la Constitución y las leyes orgánicas atribuyen a los poderes del Estado, los órganos
constitucionales y a los gobiernos regionales y locales (municipalidades). Aquí se encuentra
el proceso competencial.

¿Qué hacemos?

Defendemos el principio de supremacía constitucional, cuidamos que las leyes, los órganos
del Estado y los particulares, no vulneren lo dispuesto por ella.

Nuestra misión es garantizar el respeto de la Constitución en general y de los derechos


constitucionales en particular.

Nuestras principales funciones son emitir resoluciones sobre los procesos


inconstitucionalidad, hábeas corpus, amparo, hábeas data y cumplimiento, y resolver
conflictos de competencia o de atribuciones asignadas por la Constitución, conforme a ley.

El Tribunal se compone de siete miembros elegidos por el Congreso de la República por un


período de cinco años. No hay reelección inmediata.

capítulo i naturaleza del tribunal constitucional

El Tribunal Constitucional tiene una posición central en el desarrollo del Derecho procesal
constitucional; en tanto es el producto institucional más elaborado de la originaria justicia
constitucional y posterior jurisdicción constitucional. Si bien el rol que le corresponde al
Tribunal Constitucional se desprende de la Constitución y su Ley Orgánica, básicamente, no
es menos cierto que en la medida que la norma suprema es incompleta e inacabada por
estar sometida a cambios históricos, es precisamente a través de la jurisprudencia
constitucional de causas difíciles desde donde se puede perfilar su naturaleza.

Cualquier intento que pretenda precisar la naturaleza del Tribunal Constitucional no puede
soslayar que se está frente a un órgano que no puede ser comprendido únicamente a partir
de las funciones normativas que la Constitución le asigna, ni tampoco tomando como punto
de partida solo el régimen jurídico-constitucional

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César Landa Arroyo

que lo regula. La razón de lo anterior se debe a que el positivismo constitucional, basado


exclusivamente en el texto normativo, es insuficiente para valorar la praxis de la justicia
constitucional. También el neopositivismo constitucional, asentado exclusivamente en la
jurisprudencia, es insuficiente para comprender su rol en el proceso histórico, social y
político 1.
No obstante, cabe señalar que el Tribunal Constitucional en la Constitución peruana de
1993, pese a su carácter jurisdiccional, no se ubica dentro de la estructura y organización
del Poder Judicial; por el contrario, la Constitución le dispensa un régimen constitucional
propio previsto en el Título V, que está referido a las garantías constitucionales. Esto
responde, por un lado a la necesidad de otorgarle mayor autonomía e independencia en
relación con el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y demás órganos
constitucionales2que son objeto de control; por otro lado, también, se debe y esto es lo más
importante, a su especial posición en el esquema configurado por el principio constitucional
de división de poderes en el Estado Constitucional que lo ubica como supremo guardián de
la Constitución 3

y, por tanto, eventualmente, vocero del poder constituyente.

Órgano constitucional

Los órganos constitucionales se caracterizan porque cuentan con un reconocimiento y


configuración que les viene dado directamente por el propio constituyente en la
Constitución. Ésta no se limita a la simple mención aislada de sus funciones o
competencias, sino que ella misma establece su composición, su estructura, los procesos
constitucionales, sus competencias, los mecanismos y requisitos de elección de sus
magistrados, las incompatibilidades e inmunidades de los mismos, la legitimidad activa en el
proceso de inconstitucionalidad contra normas legales y los efectos de sus sentencias, entre
otros. Es decir, reciben de la Constitución todos los atributos esenciales de su condición y
posición en el sistema constitucional. Sin embargo, esto no impide que el legislador pueda
completar, a través de su ley orgánica, los elementos no esenciales o complementarios o,
en defecto de éste, el propio Tribunal Constitucional llene los vacíos o las lagunas de las
mismas.

Si bien la regulación constitucional es una característica exclusiva, pero no excluyente, que


identifica a los clásicos poderes del Estado, a éstos poderes fundamentales del Estado de
Derecho, también se incorpora a la misma al Tribunal Constitucional en tanto vocero del
poder constitucional. No el único, pero sí el último

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César Landa Arroyo

para declarar la validez constitucional de las normas jurídicas, actos de gobierno o


resoluciones de los poderes del Estado y de los actos privados de los ciudadanos, en un
Estado de Derecho que se basa en la Constitución antes que en la ley, Ello en modo alguno
anula o subordina las funciones del Congreso, del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial o la
autonomía de la voluntad de los particulares, sino que, ante el fracaso del Estado de
Derecho basado en la ley, se requiere en el Estado Constitucional de un ente de control
especializado, que tenga la legitimidad formal de ejercer un poder constitucional para llevar
a cabo el control constitucional 4.
Este es el caso del Tribunal Constitucional peruano. Por ello, la Constitución, se refiere al
Tribunal como el órgano de control de la Constitución (artículo 201), Al respecto, cabe
precisar que la tarea del control del Tribunal Constitucional no está referida a controlar a la
propia Constitución, sino a controlar las normas jurídicas o actos de gobierno de los poderes
del Estado y de los actos privados de los ciudadanos, a partir de la Constitución. Esto quiere
decir que la norma suprema, en tanto obra del poder constituyente, no es objeto de control
en sí misma por un órgano constituido por él, sino objeto de defensa o protección frente a
los ataques contra la misma. En consecuencia, el juez constitucional ya no es solamente un
fiel

4 García-PeLayo, Manuel, “El ‘status’ del Tribunal Constitucional”, en Revista Española de


Derecho Constitucional, vol. 1, N.° 1, 1981, pp. 11-34.

Naturaleza del Tribunal Constitucional 19

vigilante de la aplicación de la ley, sino que es el encargado de hacer cumplir, a los poderes
y demás órganos constitucionales, el ordenamiento formal y material de la Constitución.

Para tal fin la Constitución prevé, que el Tribunal Constitucional goza de autonomía e
independencia, en las materias que son de su competencia (artículo 201).

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