HORA SANTA MISIONERA
Para adultos
“Ser Iglesia: Un Compromiso Misionero de Esperanza”
Monición inicial
Hermanos, nos preparamos para tener un encuentro con Jesús Sacramentado.
Avivemos nuestra fe y confianza en su presencia Eucarística. Pidamos
humildemente la gracia de su Espíritu para dirigir a Él nuestra alabanza y adoración.
Presentemos a Él nuestros gozos y esperanzas, preocupaciones y sufrimientos. Él
más que nadie nos comprende y viene en nuestra ayuda. Pongamos a sus pies
nuestros miedos y, reconociéndonos frágiles pidámosle la fortaleza para salir de
nosotros mismos al encuentro del prójimo, unidos como Iglesia, para cumplir con su
misión.
EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO
Entonamos un canto de adoración a Jesús sacramentado.
En este momento entra el sacerdote o el ministro y expone al Santísimo.
Todos de rodillas.
Guía: Hermanos y hermanas
Nos encontramos ante el Señor Jesús, Pan vivo bajado del cielo, para poner a sus
pies nuestra vida, nuestras comunidades y nuestra misión. Él nos ha llamado por
nuestro nombre y ha encendido en nosotros la fe. Hoy, en silencio y oración,
queremos renovar nuestra vocación bautismal: ser Iglesia viva, en salida,
sembradores de esperanza. Esta Hora Santa nos une como pueblo creyente que
camina hacia Dios y con Dios.
Ministro
Señor nuestro Jesucristo, que, con tu Pasión, Muerte y Resurrección sellaste la
nueva alianza con tu pueblo y bajo las especies del pan y del vino te quedaste en
medio de nosotros, concede, a cuantos reconocemos tu presencia real y verdadera
en la Eucaristía, saber descubrir tu presencia en nuestras familias, Iglesias
domésticas, así como en cada uno de nuestros hermanos y hermanas. Tú, que vives
y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de
los siglos. Amén.
Canto misionero
Momento de silencio para orar
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Canto: “Ven Espíritu de Dios” o “Oh deja que el Señor te envuelva”
Guía:
Hermanos y hermanas, antes de continuar en esta Hora Santa, invoquemos juntos
al Espíritu Santo, alma de la misión y fuerza de nuestra esperanza. Que Él renueve
en nosotros la alegría de anunciar el Evangelio.
(Todos de pie o en actitud orante)
Todos:
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Tú que diste fuerza a los apóstoles,
derrama ahora tus dones sobre tu Iglesia.
Sopla sobre nuestras comunidades
para que no se apague la pasión misionera.
Ilumina nuestras mentes,
fortalece nuestra voluntad,
y renueva nuestra fe.
Espíritu de Vida,
enséñanos a escuchar la Palabra,
a vivirla con coherencia,
y a anunciarla con valentía.
Ven, Espíritu Santo,
guía nuestros pasos hacia los pobres,
hacia los que esperan consuelo,
y hacia aquellos que aún no conocen a Cristo.
Haznos testigos de esperanza,
discípulos misioneros
y portadores de luz en la oscuridad.
Amén.
PALABRA DE DIOS
Lectura: Mateo 28, 16-20
"Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos..."
Reflexión breve (leída lentamente):
Cristo resucitado no espera discípulos perfectos. Solo espera corazones
disponibles. A aquellos que dudaban, los envió. A nosotros, frágiles pero fieles,
también nos dice hoy: “Vayan”.
Vayan al corazón de sus familias. Vayan a consolar al enfermo. Vayan a decir una
palabra de fe donde hay cansancio. Vayan… y no teman. Yo estoy con ustedes.
Silencio
ORACIÓN MISIONERA
Todos:
Señor Jesús,
en Ti encontramos sentido y horizonte.
Tú nos llamas a ser parte de tu Iglesia,
no como espectadores,
sino como testigos que anuncian con alegría tu amor.
Danos valentía para hablar de Ti,
ternura para servir como Tú,
y humildad para caminar contigo
en cada rincón donde nos necesitas.
Haznos misioneros de esperanza.
Amén.
INTENCIONES MISIONERAS
Guía:
A cada intención respondemos:
“Haznos Iglesia en salida, Señor.”
Por el Papa León XIV y nuestros pastores, para que guíen con sabiduría el camino
misionero. R= Haznos Iglesia en salida
Por nuestras parroquias, para que sean hogares donde se escuche, se cure y se
envíe.
Por los catequistas, evangelizadores y servidores, para que vivan su vocación con
gozo.
Por quienes sufren, especialmente los ancianos, enfermos, migrantes, y presos.
Por nuestra comunidad, para que sepamos ver en cada rostro una oportunidad
para amar.
Por los que han perdido la fe, para que encuentren en nosotros una luz que los
acerque a Cristo.
Ministro
Padre de bondad, Tú que eres rico en amor y misericordia, que nos enviaste a tu
Hijo Jesús para nuestra salvación, escucha a tu Iglesia misionera. Que todos los
bautizados sepamos responder al llamado de Jesús: "Vayan y hagan que todos los
pueblos sean mis discípulos". Fortalece con el fuego de tu Espíritu a todos los
misioneros, que en tu nombre anuncian la Buena Nueva del Reino. María, Madre
de la Iglesia y Estrella de la Evangelización, acompáñanos y concédenos el don de
la perseverancia en nuestro compromiso misionero.
Amén
Breve momento de silencio
Canto
Breve momento de silencio
SIMBÓLOS MISIONEROS
Colocar signos frente al Santísimo (una persona por signo, con monición breve):
Biblia: Tu Palabra nos envía.
Cruz: El amor entregado es nuestro lenguaje.
Vela: Somos luz encendida en medio del mundo.
Pan y uvas: Nuestra vida, como la tuya, se parte y se entrega.
Foto de un misionero o catequista local: Testigos vivos de tu Evangelio.
MOMENTO DE COMPROMISO PERSONAL
Guía:
Jesús nos ha mirado, nos ha amado, y ahora nos envía. En silencio, dialoguemos
con Él. ¿Qué quiere de mí? ¿Dónde me necesita? ¿A quién me llama a acompañar?
Silencio de 5 minutos ante el Santísimo. Se puede tocar música instrumental suave.
CANTO DE ENVÍO
Sugerencia: “Somos pueblo que camina”, “Id y enseñad”, “Aquí estoy Señor”
BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO
Canto:
Después de la bendición: Silencio breve de adoración.
ORACIÓN FINAL
Todos:
Señor Jesús,
al estar contigo, renace nuestra esperanza.
al escucharte, se enciende nuestra fe.
al mirarte, nace el deseo de servir.
queremos ser Iglesia en camino,
con corazón misionero,
con mirada de compasión,
con manos abiertas para sanar.
Acompáñanos, Señor,
y haznos sembradores de tu Reino
en nuestra familia, nuestra parroquia y nuestro mundo.
Amén.