TTS DovatAnselmo
TTS DovatAnselmo
Anselmo Dovat
Tutora: Sandra Leopold
2014
“De nuestros miedos nacen
nuestros corajes, y en nuestras
dudas vienen nuestras certezas.
Los sueños anuncian otra
realidad posible, y los
delirios otra razón. En los
extravíos nos esperan los
hallazgos porque es preciso
perderse para volver a
encontrarse.”
Eduardo Galeano
INDICE……………………………………………………………………………Página.
• 1. Introducción ............................................................................................ 01
• Bibliografía .................................................................................................... 55
• Anexos ......................................................................................................... 59
ABUSO SEXUAL INFANTIL EN EL URUGUAY DE LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS
1 - INTRODUCCIÓN:
El estudio esta abocado a explorar las diferentes perspectivas provenientes del ámbito
ejecutivo, legislativo y académico en Uruguay acerca del abuso sexual infantil, con la finalidad
de problematizar y reconstruir el proceso conceptual y operativo que viene transitando nuestro
país en este último tiempo en dicho tema.
En tal sentido, considero oportuno realizar una delimitación temporal centrando mi análisis en
los últimos diez años, por entender que se trata de un período de tiempo donde la violencia hacia
la niñez y la adolescencia y por ende el abuso sexual infantil, tiene un lugar preponderante en la
agenda política. Durante este período se han diseñado e implementado distintas políticas que
desde la integralidad procuran atender esta compleja problemática y brindar respuestas efectivas
a situaciones de maltrato y abuso. En cierta medida, se asume el compromiso de brindar
respuestas coordinadas y articuladas desde los diferentes organismos estatales involucrados,
situación que se formaliza con la creación del SIPIAV.1
En primer lugar, considero la infancia como una etapa de la vida fundamental en lo que hace
al desarrollo de la persona en si, en su socialización y desarrollo de su psiquismo, si bien la
misma debiera desarrollarse en un ámbito amigable, armónico y afectivo sabemos que en
muchos casos no es así.
1
SIPIAV. Sistema Integral de Protecciòn a la Infancia y a la Adolescencia contra la Violencia. Entre los distintos
organismos que lo integran, se destaca la presencia del INAU por el cual es presidido, enfatizándose también organismos tales
como MSP, MIDES, ANEP, y un gran número de instituciones como OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil) que si bien
persiguen un objetivo común, la especificidad sobre la temática que tratan posibilitan teóricamente soluciones integrales ante
situaciones de violencia abuso y maltrato. Este sistema (SIPIAV) representa un lugar privilegiado en la articulación efectiva de
las diferentes instituciones en materia de políticas sociales, pero también se propone un mayor alcance y captación de situaciones,
poniendo énfasis en la importancia de la descentralización, fijando determinadas líneas de acción en cuanto a la formación y
sensibilización, al modelo de atención y a una constante revisión legislativa.
Por otra parte, para aproximarnos al concepto de violencia tomaremos los aportes de la
antropóloga Francoise Héritier quien define la violencia como: (...) ”la naturaleza de la relación
en la cual se produce un empleo de la fuerza (fisica, psíquica, sexual) de una persona más fuerte
sobre otra, susceptible de ocasionar el terror, la huída, el sufrimiento o la muerte de un ser
humano”. 3 En tal sentido, se desprende la idea de que para que exista violencia tiene que haber
un vínculo donde se dé el abuso de poder de una de las partes sobre la otra.
Si bien las formas y manifestaciones de violencias son muchas y muy variadas centraremos
nuestro análisis en la violencia doméstica o violencia intrafamiliar, por entender que son estas las
que más aportan al trabajo, tomando como hipótesis inicial que el abuso sexual infantil ocurre
en un altísimo porcentaje dentro del ámbito familiar.
2
Solari; M, M: Artículo, “Promoción de los Derechos. Detección y prevención de situaciones de violencia intrafamiliar
que viven niños, niñas y adolescentes en las escuelas”. 2003. Uruguay. s/p.
3
Heritier ; F : « Les Matrices de l’intolérance et la violence», en Violence II, Paris, Odile Jacob. 1999, s/p. extraido de:
Peroni; G “Aportes para la intervención en maltrato y abuso sexual infantil y adolescente”. Montevideo: UNICEF. Coopertativa
Andrenes, abril 2012, pág:20.
4
Mapa de Ruta. En el ámbito escolar para las situaciones de maltrato y abuso sexual que viven niños, niñas y
adolescentes. ANEP-CEP. 2013 pág.; 13.
entre las partes varón/mujer, donde el hombre aparece en un rol de "ventaja“ en lo que respecta
al poder, no así la mujer que se encuentra en estado de subordinación.
Nuestro país no se muestra ajeno a todos estos cambios y es durante la década de los 80 y 90
que se comienza a brindar respuestas por intermedio de Organizaciones de la Sociedad Civil a
mujeres víctimas de violencia doméstica.
En nuestro país en el año 1995 se incorpora el delito de Violencia doméstica al Código Penal;
dicho acontecimiento se puede visualizar como un gran avance, en la medida que define
claramente este delito dejando de lado la creencia de un conflicto familiar o interpersonal. En
este sentido considero oportuno citar el artículo 321 bis del Código Penal donde se define el
delito de violencia doméstica, entendiendo como:
5
Tuana, A. 2002. Pág, 2.
En el último tiempo dicha temática ha adquirido gran cognotacion pública, donde las cifras,
casos y consecuencias realmente sorprenden y preocupan. Según los resutados que arroja la
“Encuesta de Prevalencia de Violencia Doméstica en los servicios de salud”, realizada en mayo
del corriente año por el Ministerio de Salud Pública, Instituto de Estadística y la Facultad de
Medicina estamos en condiciones de afirmar que: “(...)1 de cada 4 mujeres de nuestro país
mayores de 15 años asistidas en servicios de salud tanto público como privados han sufrido al
menos un acontecimiento de violencia doméstica”.7
Mariela Solari señala que existen distintas categorías dentro de lo que es la violencia
intrafamiliar, destacando el maltrato infantil, la violencia conyugal, el maltrato hacia los adultos
mayores y por último, el maltrato a personas discapacitadas.8 En tal sentido, profundizaremos
en el maltrato infantil por brindar los insumos necesarios para abordar el abuso sexual, tema
central de esta monografia.
El maltrato infantil que nos interesa en este estudio se presenta en el interior de la familia,
pero no es un fenómeno aislado, sino que es el resultado de múltiples factores sociales que
superan dicho ámbito. La familia es “(...) el grupo de convivencia, o al menos áquel donde las
interrelaciones tienen un carácter más íntimo, significativo, prolongado y cargado de historia y
6 Código Penal. Cap KII: De los delitos contra la personalidad física y moral del hombre. Art.321 bis.
7”Datos:”Encuesta de Prevalencia de Violencia Doméstica en los servicios de salud”, Ministerio de Salud Pública, Instituto de
emoción. Paradójicamente vemos que este grupo, que brinda apoyo y afecto, es también uno de
los más violentos de la sociedad.”9
Toda sociedad necesita que se cumplan determinados requisitos para lograr su buen
funcionamiento. Por ello, es imprescindible que en ella se garantice la existencia de los sistemas
de reproducción y socialización de los individuos. Estas funciones son desempeñadas por la
institución familia, conjuntamente con otras de carácter educativo y social. No podemos pasar
por alto la gran importancia que tiene la familia como agente socializador primario, aunque en
algunos casos oficia de escuela de violencia, donde los niños y las niñas10 se apropian de
conductas agresivas para afrontar la vida diaria, condicionando su relacionamiento con los
demás así como la resolución de conflictos.
A su vez, tanto el rol masculino como femenino estaban bien marcados, delimitados y
diferenciados, prevaleciendo la idea de lo familiar como ámbito privado. El maltrato infantil al
que hago referencia, ocurre en ese ámbito privado, de hermetismo, de silencio hacia el afuera,
donde lo que ocurre dentro de la familia queda en la propia interna familiar.
El maltrato infantil tampoco es un fenómeno nuevo, es a partir del siglo XIX que se comienza
a tomar conciencia sobre esta problemática. La percepción social y preocupación por afrontar
esta temática está estrechamente relacionada con el valor que la sociedad le otorga a la vida del
niño.“Los padres, maestros y sacerdotes han creído que la única cura de la insensatez que se
alberga en el corazón de un niño era la represión con el palo, y la máxima, la letra con sangre
entra, ha estado vigente hasta no hace mucho.”13
El Estado Uruguayo luego de ratificar la Convención de los Derechos del Niño en 1989
modifica la forma de pocisionarse frente a los niños, dejando de lado el pensamiento que
imperaba centrado en el mundo adulto, para reconocer a los niños y los adolescentes como
sujetos de derecho. Desde entonces nuestro Estado tiene tanto el mandato institucional como la
responsabilidad de promover, garantizar y velar por el pleno ejercicio de los derechos de todos
los niños y adolescentes, por lo cual está obligado a brindar respuestas frente a situaciones de
maltrato y abuso.
12
Faraone, A. 2000. Pág. 39.
13 Kempe, R y Kempe H: 1996. Pág. 23.
Son muchas las definiciones que existen con respecto al maltrato infantil, que ponen énfasis
en distintos elementos, tomo la conceptualización existente en el “Mapa de Ruta para la
Prevención y la Atención de Situaciones de Maltrato y Abuso en el Sector Salud“, por entender
que integra muchos elementos importantes que aportan claramente al debate y la discusión.
Después de esta aclaración entendemos el maltrato como: “(...) toda acción u omisión, no
accidental y continuada en el tiempo, por parte de padres o cuidadores que comprometen la
satisfacción de las necesidades básicas, físicas, sociales o emocionales del niño niña y
adolescente.“14
14 Mapa de Ruta. Para la prevención y la atención de situaciones de maltrato y abuso sexual infantil en el sector de la
Salud. ASSE-MSP Uruguay. 2009. Pág.: 12.
Dentro del maltrato infantil nos centraremos específicamente en el abuso sexual infantil, por
entender que es la manifestación más grave de maltrato hacia los niños y adolescentes en lo que
se refiere a vulneración de derechos.
Violación es una agresión sexual definida como la penetración forzada, es decir sin el
consentimiento de una de las partes mediante la aplicación de fuerza física o violencia
psicológica, el intento sin que se consume el acto de violación se conoce como intento de
violación. En este sentido nuestro Código Penal define el delito de violación como: "Comete
violación el que compele a una persona del mismo o de distinto sexo, con violencias y amenazas
a sufrir la conjunción carnal, aunque el acto no llegara a consumarse."16
El abuso sexual es más amplio, ya que incluye a todas las actividades sexuales en la que los
niños se encuentran involucrados con adultos que ejercen conductas abusivas para con ellos,
pudiendo existir el contacto físico o no. El abuso sexual con contacto incluye comportamientos
donde esta presente el contacto físico, acciones tales como: tocar, acariciar, así como también la
penetración genital, anal u oral. Por otro lado, hacemos referencia al abuso sexual sin contacto,
donde no existe el contacto físico, pero de igual forma provoca fuertes daños en aquellos niños y
16
Código Penal. Cap IV. De la violencia carnal, corrupción de menores, ultraje público al pudor. Art. 272,
adolescentes que lo sufren, hacemos referencia a conductas tales como exhibicionismo, espiarles
mientras se bañan o se visten, mostrarles material pornográfico, conversaciones obscenas, etc.
La violencia sexual que sufren los niños y adolescentes es una violación a los Derechos
Humanos ya que atenta contra dererechos tales como: integridad física, respeto, dignidad, así
como el propio desarrollo físico, moral, sexual etc.
Una vez explicitados estos conceptos fundamentales me abocaré, a explorar las diferentes
perspectivas provenientes del ámbito ejecutivo, legislativo y académico en Uruguay acerca del
abuso sexual infantil, con la finalidad de problematizar y reconstruir el proceso conceptual y
operativo que viene transitando nuestro país en este último tiempo en dicho tema.
Segmento Ejecutivo:
17
De aquí en más INAU.
Entiendo oportuno aclarar que el artículo Nº 19 del mismo Código refiere a la vida familiar y
en sociedad, estableciendo principios básicos. Mientras que, el artículo Nº 12 hace referencia al
derecho de disfrutar de sus padres y de la familia.
En tal sentido, este actor (INAU) tendrá un lugar preponderante en mi análisis, procuraré
desarrollar las mutaciones en materia de abordaje, intervención y visualización de esta
prolemática, así como las adecuaciones, cambios y mecanismos que se han implementado y
actualizado con el fin de brindar respuestas efectivas ante el abuso sexual infantil.
El énfasis está puesto en los cambios referidos a los instrumentos de atención ante situaciones
de violencia, concentrándome fundamentalmente en la creación y puesta en funcionamiento del
SIPIAV; paralelamente, se han producido múltiples documentos que más allá de brindar un
insumo teórico bien importante en la materia, tienen la finalidad de integrar los distintos ámbitos
donde se puede detectar situaciones de abuso y maltrato, brindando información y mecanismos
para una buena derivación en post de una intervención adecuada.
18
De aquí en más CNA.
19
Código de la Niñez y la Adolescencia. Ley Nº17.823. Cap IX De los Niños y Adolescentes. Art.68. S/p 2004.
Segmento Legislativo:
Mediante este segundo segmento institucional pretendo establecer cómo se viene pensando y
legislando el abuso sexual. Procuro realizar una reconstrucción del último decenio en materia de
cambios legislativos con respecto a esta temática.
En estos últimos años se ha transitado por un camino que busca adecuar lo legal a una
realidad problemática que requiere respuestas, por lo cual se han generado y consolidado
instrumentos de intervención en todo lo que respecta a situaciones de violencia doméstica, de
maltrato y de abuso sexual de niños y adolescentes.
Este análisis tomará en cuenta: la Convención de los Derechos del Niño (CDN), CNA, ley
17.514 de erradicación de la violencia doméstica, ley 17.815 referida a la violencia sexual
comercial o no comercial contra niños niñas y adolescentes o incapaces, ley 18.315 donde se
elabora el marco normativo referido al procedimiento policial en materia de violencia doméstica,
entre otras leyes, decretos y resoluciones que conforman la normativa vigente en nuestro país.
Por otro lado, se indagará las modificaciones por las que ha transitado el Poder Judicial en
cuanto a la creación de los juzgados Letrados de Primera Instancia en lo Familiar en la capital, y
los Juzgados de Primera Instancia Especializados en el interior. Así como la normativa existente
en materia Penal.
Segmento Académico:
La creación de todos estos instrumentos, leyes, decretos, protocolos etc. dan muestra de los
cambios por los que venimos transitando, así como la preocupación por brindar respuestas y
profundizar sobre una problemática latente y compleja.
Son muchas las producciones que en este último tiempo se han generado sobre esta temática
en nuestro país desde los distintos ámbitos, lo que nos deja entrever una cierta adecuación,
Anselmo Dovat Monografía de grado Pág: 11
ABUSO SEXUAL INFANTIL EN EL URUGUAY DE LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS
En suma, cabe destacar que el abuso sexual infantil es una problemática latente en toda la
sociedad y en consencuencia en los diferentes estratos que la componen. A su vez, el abuso
sexual genera en los niños y adolescentes humillación y denigración de la persona como sujeto
de derecho, provocando desamparo, sensación de peligro permanente, así como el sentimiento
de ser diferente a sus pares; todo esto se crea por el dolor de pasar por una situación de abuso, la
impotencia de no poder transformar lo pasado y las marcas tanto corporales como en la vida
cotidiana y desarrollo del psiquismo que acompañaran a la persona para siempre.
En lo personal se presenta como un gran desafío, que pretendo sea un verdadero insumo a la
hora de intervenir en situaciones de abuso hacia niños y adolescentes, trascendiendo y
problematizando la realidad actual uruguaya y el proceso por el cual hemos transitado en este
último decenio.
Pretendo mediante esta breve reseña histórica mostrar las mutaciones que han tenido tanto las
prácticas como las diferentes mentalidades en materia de maltrato, integrando la apropiación
cultural de estas prácticas en la sociedad.
El maltrato infantil ha adquirido cierta notoriedad en la actualidad, lo que no significa que sea
un “fenómeno” nuevo, por el contrario ha estado presente a lo largo de la historia, los niños han
sido objeto de tratos muy diversos según la época, las civilizaciones o los pueblos.
Los niños a lo largo de la historia han carecido de derechos, recibiendo tratos aberrantes por
parte de los adultos, igualmente el maltrato fue el común denominador en donde la intensidad y
forma de los castigos variaba según la cultura.
20
Kempe, R y Kempe H. 1996. Pág. 22.
Durante los siglos VI y V AC en Esparta la niñez se regía por la tan conocida ley del aquellos
que nacían sanos, eran sometidos a entrenamiento militar, y por último los esclavos eran
arrojados en campos donde sus pares perseguían, casaban y mataban desde los 13 años con la
finalidad que muy tempranamente conocieran el sabor de la sangre. Cada recién nacido era
sometido a juicio de la Asamblea de ancianos, si se lo juzgaba útil se respetaba su vida, de lo
contrario eran enviados a dichos campos para alimentar a las fieras.
En China por su parte, la matanza de niños llega casi hasta nuestros días, “(…) a las niñas,
especialmente, al llegar la noche, se las llevaba a las puertas de la ciudad para saciar a los lobos
hambrientos.”21
Por su parte el abuso y la explotación sexual como una de las manifestaciones del maltrato
infantil también a estaba presente a lo largo de la historia. En Egipto por ejemplo, cada año se
ahogaba en el Nilo una jovencita con la creencia de que dicho río desbordaría y así regaría las
tierras y sus cultivos; las niñas pertenecientes a clases sociales altas eran impulsadas a la
prostitución como forma de rendir culto religioso, esta práctica se mantenía hasta la primer
menstruación, en múltiples casos los padres eran los precursores de llevar adelantes dichas
prácticas.
límites a través de este “mecanismo”. El maestro tenía la potestad de golpear al educando cuando
lo considerara necesario, para llevar adelante dicha tarea se utilizaba la palmeta o vara.
En Uruguay recién en 1847 con el reglamento del Instituto de Instrucción Pública se prohíben
los castigos corporales pasando a otras formas de penitencia entre las que se destacan por
ejemplo; permanecer más tiempo en la escuela, realizar más tareas etc. Si bien esto fue
considerado un gran avance para la época, se comienza a practicar la sanción a aquellas maestros
y profesores que no cumplieran con dicha reglamentación, pudiendo ser separados del cargo por
prácticas de castigo físico, así como la clausura de aquellos centros educativos en los que se
permitieran.
En 1877 donde la reforma Vareliana procura hacer de la educación un derecho para todos los
niños, la obligatoriedad de la misma generó conflicto en algunas familias producto del
sentimiento imperante en la época, niño como propiedad de los padres.“Muchos padres creían
tener un derecho de propiedad sobre sus hijos, derecho que el Estado no debía limitar haciendo
obligatoria la enseñanza primaria.”23
Igualmente a principios del siglo XX más específicamente en 1913 el Cuerpo Médico Escolar
Uruguayo publicó algunos consejos tales como: “(…) si un niño requiere castigos corporales, se
respetara la cabeza; esto podría ocasionar trastornos graves; las bofetadas pueden provocar el
24
desgarro del tímpano.” Mediante esta afirmación se desprende, por un lado culto a la salud y
por otro el castigo corporal.
Lejos estamos en la actualidad de poder afirmar que todas estas prácticas han perdido
vigencia, por el contrario podemos decir que la violencia contra niños y adolescentes en distintos
contextos socioculturales se sigue manteniendo como forma de relacionamiento.
En tal sentido, considero que es fundamental el aporte que se pueda brindar desde el Trabajo
Social, en términos de transformación dejando atrás esta infancia tan azotada, vulnerada y
maltratada para visualizar a estos niños y adolescentes como sujetos de derecho.
El maltrato que sufren niños y adolescentes es una categoría de la violencia familiar, por lo
que se encuentra estrechamente ligado a otras formas de violencia. Entiendo pertinente ubicar el
maltrato infantil dentro de clasificaciones mas generales de violencia.
En este sentido, del informe elaborado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el
año 2009 “Prevenciòn del Maltrato infantil qué hacer y cómo obtener evidencia“, sobre
violencia y salud se deprenden tres grandes grupos, dependiendo del contexto en que dicha
violencia es infligida.
1Violencia autoinflingida: cuando el que ejerce la violencia y la víctima son la misma
persona, por ejemplo hablamos del autocastigo o suicidio.
2 Violencia interpersonal: cuando se ejerce la violencia entre distintas pesonas, por ejemplo,
la violencia conyugal o violencia familiar; dentro de esta última ubicamos el maltrato infantil.
25
Eduardo Galeano “El Libro de los Abrazos“ la cultura del terror 1989:107.
3 Violencia colectiva: cuando la violencia es ejercida por grupos más numerosos, hacemos
referencia a la violencia social, politica y económica.
Mediante esta clasificación es que se ubica el maltrato infantil en el complejo mundo de la
violencia.26
La violencia como se anticipó en la introducción de esta monografía requiere de un
relacionamiento de poder desigual, una de las partes que posee y ejerce dicho poder, mientras
que la otra ubicada en un lugar de inferioridad sólo lo sufre. En contraposición el maltrato no
supone el ejercicio desigual de poder, sino que es una conducta que puede ejercer cualquier
persona.
Tanto culturalmente como históricamente existen determinados concensos que son
socialmente aceptados como “buen“ o “mal“ trato. Si bien a principios del siglo XX la figura
paterna estaba asociada con la disciplina, la firmeza, donde el castigo corporal era aceptado
como mecanismo de resolución de conflictos, se imponía respeto para “educar correctamente”,
hoy una situación similar, daría lugar a la interpretación de una evidente situación de maltrato.
Kempe expone:
Por su parte la Dra Rosa Z. Laureiro entiende el maltrato infantil “(...) desde la óptica de los
derechos humanos, supone la violación de los derechos de los niños por aquellos que están
26 OMS, “Prevención del Maltrato Infantil: Qué hacer, y como obtener evidencias“. Sociedad Internacional para la
Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños. 2009. Ediciones de la OMS. Pag: 9.
27 Kempe, R y Kempe H; 1996. Pág. 26.
El reconocimiento de esta problemática como práctica que vulnera los derechos humanos de
los niños y adolescentes fue el resultado de un largo proceso recorrido por los movimientos
sociales comprometidos con la temática, por lo que las conceptualizaciones con la que contamos
en nuestros días son producto de múltiples negociaciones que implicaron indagar, poblematizar y
comprender el fenómeno desde una visión más amplia que trascendiera la lesión física.
Considero que esto es un avance sustantivo, ya que permite incorporar múltiples concepciones
de formas de maltrato y no sólo aquellas que dejan marcas en el cuerpo.
Considero que ambas definiciones aportan al debate en la medida que fueron elaboradas en
momentos históricos diferentes. La primer definición es de 1989, la segunda es más reciente
ya que se elaboró en 2009 junto con el mapa de ruta para el sector de la salud. Ambas
trascienden la idea de maltrato como castigo puro y exclusivamente físico, integrando otras
28
Laureiro, R; 2003. Pág; 54.
29
Naciones Unidas. Convencion sobre los Derechos del Niño: documento de la Asamblea General de las Naciones
Unidas en resolución 44/25 del 20 de noviembre de 1989.
30
Mapa de Ruta. Para la prevención y la atención de situaciones de maltrato y abuso sexual infantil en el sector de la
Salud. ASSE-MSP Uruguay. 2009. Pág.: 12.
formas de castigo como lo es el emocional o psicológico, sexual etc. Por otro lado, no se
reduce al ámbito familiar como espacio donde se perpetúa el maltrato sino que se integra el
contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder por lo que el maltrato podría
tener como escenario una escuela, liceo, club, centros de salud, o cualquier espacio donde se
entablen relaciones sociales con niños y adolescentes.
En este sentido la OMS distingue cuatro tipos de malos tratos hacia la infancia: 1-abusos
físicos 2- abusos emocionales y psicológicos, 3-desatención y 4-abusos sexuales.
Existen múltiples formas de maltrato físico entre las que destaco: golpes, quemaduras,
intoxicaciones, tirones, empujones y sacudones hago referencia aquí al conocido síndrome del
bebé sacudido que sufren niños entre los 0 y los 2 años de edad, las secuelas de dicha práctica
pueden ser muy dañinas hablamos de: desgarro de la retina ocular, lesiones a nivel cerebral,
fracturas, hematomas, etc.31
Todas estas formas de maltrato físico generan lesiones, si bien pueden ser leves como
moretones, raspones irritaciones, también pueden llegar a ser gravísimas, como heridas
profundas, quebraduras, asfixia, pudiendo incluso ocasionar la muerte del niño.
Las formas físicas de violencia no sólo provocan el daño físico, sino también psicológico.
En cierta medida podemos afirmar que es la forma de maltrato más fácil de visualizar y
diagnosticar, en la medida que las lesiones sean visibles.
Cuando las lesiones no son visibles, el diagnóstico se hace más complejo, “ (...) difícil de
determinar, pero ejemplos tales como la administración a un lactante de grandes dosis de
sedante, correspondientes a un adulto, o de drogas alucinógenas, son evidentemente tan
peligrosos que equivalen a maltrato.“33
31 Ver anexo 1.
32 Manual de conceptos basicos sobre violenia familiar en adolescentes. Centro el Faro/Foro Juvenil. Montevideo, 2000.
S/p.
33 Kempe, R y Kempe H: 1996. Pág. 27.
referencia de la siguiente forma:"Hay casos flagelantes de niños a los que se deja atados en un
desván o un sótano, pero son mucho mas corrientes formas sutiles de maltrato emocional en las
que un niño es constantemente aterrorizado, regañado o rechazado.“34
Existen diferentes formas de ejercer este tipo de maltrato, como aterrorizar, degradar,
manipular, rechazar, aislar.36
Si bien todas las formas de maltrato dejan secuelas muy profundas, dependerán tanto de la
frecuencia como de la intensidad en que se de dicho maltrato.
34
Kempe, R y Kempe H: 1996. Pág. 27.
35
OMS, “Prevención del Maltrato Infantil: Qué hacer, y como obtener evidencias“. Sociedad Internacional para la
Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños. 2009. Ediciones de la OMS. Pag: 10.
36
Ver anexo 1.
Anselmo Dovat Monografía de grado Pág: 21
ABUSO SEXUAL INFANTIL EN EL URUGUAY DE LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS
2.3.3 Desatención:
“Los padres de un niño desatendido no son necesariamente pobres. Pueden disfrutar también
de una situación financiera desahogada.“37Este elemento que agrego al debate es fundamental
para separar la pobreza de la negligencia o el abandono; es necesario poder visualizar las
posibilidades de la familia para evitar dicha situación, y por otro lado ver si cuenta con los
recursos necesarios.
Por otra parte, el Mapa de Ruta para el sector de la salud elaborado en 2009 dentro de la
órbita del SIPIAV en conjunto con ASSE. MSP y Unicef integra otra forma de maltrato infantil
conocida como el síndrome de munchausen. Esta forma de maltrato se basa en presentar al
niño ante un equipo de salud agurmentando falsamente determinados síntomas, lo que genera
que el niño sea expuesto a múltiples estudios, exámenes, en algunos casos invasivos,
internaciones prolongadas, etc. Esta modalidad de maltrato no es muy frecuente, de todas formas
si se da de forma prolongada en el tiempo, tiene consecuencias a nivel psicológico.
Esta modalidad de malos tratos por ocupar un lugar central en nuestro análisis será tratada
más en profundidad, tomando en cuenta sus definiciones, clasificaciones, consecuencias en
quienes lo sufren . Lo expuesto en este sentido se desarrollará en las páginas siguientes bajo el
título Abuso Sexual Infantil.
37 OMS, “Prevención del Maltrato Infantil: Qué hacer, y como obtener evidencias“. Sociedad Internacional para la
Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños. 2009. Ediciones de la OMS. Pag: 11.
Todas estas formas de maltrato claramente vulneran derechos a quienes lo sufren. Nuestro
país cuenta con la Convención Internacional de los Derechos del Niño que forma parte de la
legislación nacional ratificada en Uruguay en 1990 a través de la ley 16.137. Con respecto al
maltrato infantil específicamente el Art 19 establece: “Es obligación del Estado proteger a los
niños de todas las formas de malos tratos perpetrados por padres, madres o cualquiera otra
persona responsable de su cuidado, y establecer medidas preventivas y de tratamiento al
respecto.“38
“La vida de estos niños puede ser feliz, pero solo mientras sean capaces de estar
a la altura exigida por sus padres. Parecen hallarse bajo el imperativo del siguiente
lema: sé bueno en la forma que le gusta a papá y a mamá y todo irá bien. Pero si no
lo haces así, ya puedes echarte a temblar.“39
38
Convención de los Derechos del Niño. 1989
39 Kempe, R y Kempe H. 1996. Pág. 65.
La violencia hacia los niños comprende tanto el maltrato infantil como el abuso sexual,
históricamente estas problemátIcas han vulnerado y siguen atentando contra los derechos de
niños y adolescentes.
Modelos sociales y culturales que aún siguen vigentes, ubican a la población infantil en
condiciones desfavorables, marcados por el sometimiento al mundo adulto la dependencia tanto
emocional como económica, entre otras. “El mundo adulto ha reducido a las niñas, niños y
adolescentes a objetos de su propiedad a tales extremos que estos (objetos de propiedad) también
sirven para la gratificación sexual o la gratificación de someter.“40
Debido a que el abuso sexual es parte medular de esta monografía, es pertinente afirmar que
considero a todas las formas de maltrato como generadoras de daños profundos en quienes lo
sufren. El abuso sexual es sin duda la manifestación más perjudicial y grave tanto para el
desarrollo como la salud de estos niños y adolescentes. “Las secuelas (emocionales y físicas) y
las marcas que deja haber vivido situaciones de maltrato o abuso sexual, serán con el tiempo
cicatrices.“42
Conte entiende que es: “Una conducta sexual forzada, engañosa, coercitiva, entre una persona
de mayor edad y de otra de menor edad, entendiéndose que la fueza está siempre presente en
cualquier abuso sexual.“43
“(...) cualquier clase de contacto o actividad sexual con una persona menor de
18 años, por parte de una persona que se encuentra en una posición de poder o
autoridad, con el fin de estimularse o gratificarse sexualmente, no importando que
se realice con el consentimiento de la víctima, pues esta carece de los
conocimientos necesarios para evaluar sus contenidos y consecuencias. Se utiliza la
relación de confianza, dependencia o autoridad que el abusador tiene sobre la niña
o el niño.“44
Finalmente tomando el Mapa de Ruta para el ámbito escolar entendemos por abuso sexual a :
”(...) el ejercicio abusivo de poder de un adulto hacia un niño para satisfacción sexual de quien lo
ejerce, en detrimento y con desconocimiento de la volutnad del niño. Puede ser de tipo no
comercial o comercial.”45
A partir de estas definiciones se deprenden algunos puntos en común, entre los que destaco:
-Diferenciación jerárquica bien marcada entre el abusador que ocupa un lugar de poder
privilegiado en contraposición con el niño o adolescente víctima.
43
Conte, J, R: 1988. S/p.
44
Moltedo, C. y Miranda, M. 2004. Pág 22.
45
Mapa de Ruta. En el ámbito escolar para las situaciones de maltrato y abuso sexual que viven niños, niñas y
adolescentes. ANEP-CEP. 2013 pág. 16.
-Empleo por parte del abusador de múltiples estrategias para obtener dicho fin, por ejemplo la
manipulación, seducción, amenaza, etc.
Existen diversas clasificaciones de abuso sexual que varian según los distintos elementos que
se ponderen, de todas formas todos se complementan y aportan al debate.
Si tomamos como pilar la relación mercantil en el abuso sexual podemos señalar la existencia
de dos formas, por un lado el abuso sexual comercial y no comercial.
Esta modalidad de abuso sexual es conocida también como explotación sexual; en tal sentido
Kempe señala:
”(...) estos niños y adolescentes son explotados, ya que el abuso sexual les
arrebata el control, determinados por el desarrollo, sobre sus propios cuerpos; y el
de su propia preferencia, por el aumento de la madurez, por compañeros sexuales y
en igualdad de condiciones.” 46
46
Kempe, R y Kempe H. 1996. Pág. 86.
La trata y la venta de niños y adolescentes con fines sexuales ya sea dentro de un mismo país
o entre distitntos países.
Abuso sexual no comercial: cuando el adulto mediante la intención de satisfacer sus deseos
sexuales provoca, genera y lleva a cabo cualquier relación o contacto con el niño o adolescente;
hacemos referencia tanto a la exhibición de genitales del niño o adolescente como del adulto,
manoseo, violación, entre otros.
Si nos centramos en la persona que lleva a cabo el abuso, el perpetuador, en cuanto al lugar y
rol que ocupa en la vida del niño abusado, hablamos de abuso intrafamiliar y por otro lado
abuso extrafamiliar. El abuso intrafamiliar es aquel que es realizado por uno o varios miembros
de la familia, donde destaco la figura del padre, madre, padrastro, hermanos, abuelo, tíos etc.
Cuando el abuso es realizado por personas ajenas a la unidad familiar es que hacemos referencia
al abuso extrafamiliar donde encontramos los vecinos, docentes, educadores como los
responsables de llevar a cabo el abuso.
Cabe destacar que en ambos casos tanto en el abuso extrafamiliar como el intrafamiliar el
abusador es una persona conocida para el niño.
Para adentrarnos en los diferentes tipos de abuso sexual, considero oportuno tomar los
aportes de Gioconda Batres47 quien a modo explicativo realiza una división en dos grupos, por
un lado la agresión sexual indirecta y por otro la agresión sexual directa.
Agresión sexual indirecta: Esta categoría se enmarca en la ausencia del contacto físico,
hacemos referencia a actitudes tales como obligar al niño a mirar pornografía, tomar fotografías
47 Batres, G: “Del ultraje a la esperanza. Tratamiento de las secuelas del incesto”. Versión PDF 1,3, del original Ed.
IANUD. Programa Regional de Capacitación contra la violencia doméstica, San José, Costa Rica. 1997. (ver numero de página)
a los niños desnudos, o cualquier otra conducta que tenga la finalidad de la satisfacción sexual
del abusador.
Voyerismo: mirar al niño desnudo o en situaciones íntimas, esta agresión puede ser ocultada a
tal grado que la víctima ni siquiera se percata.
Exhibicionismo: al igual que el voyerismo en general toma expresiones tan sutiles que pasan
desapercibidas ocultándose bajo el manto de situaciones accidentales.
Por otra parte, no podemos olvidar a aquellos niños y adolescentes que son testigos de la
violencia que sufren terceros (madre, hermanos), también están siendo maltratados y violentados
de forma indirecta, de manera semejante experimentan consecuencias muy similares a aquellos
que viven la violencia de forma directa.
Agresión sexual directa: A diferecia de la categoría anterior esta se define por la existencia
del contacto físico mediante diferentes prácticas, entre las que se destacan:
Heteroestimulación del niño al adulto: se centra en hacer que el niño acaricie al adulto en pos
de su satisfacción.
Realización de sexo oral tanto del adulto al niño como del niño al adulto.
Froteurismo y manoseo: Consiste por ejemplo en el rozamiento del pene u otra parte del
cuerpo del adulto en el cuerpo del niño, para buscar la excitación.
Violación.
En cuanto a la situación de silenciamiento que sufren los niños y adolescentes producto del
abuso, las palabras parecieran no alcanzar, por lo que surge la dificultad de llevar a lenguaje
verbal lo sucedido. En este sentido, surgen algunos cuestionamientos: ¿Cómo narrar una
situación incestuosa de la cual se es protagonista?; ¿Es posible que un hecho, acontecimiento
o situación sea innarrable?.
Gabriel Gatti quien realizó un estudio sobre las narrativas, señala que en aquellos casos
donde se experimenta violencia extrema, el lenguaje también es violentado a tal punto que se
bloquea, quedando en shock. 50
49
Calvi, B. 2009. Pág. 103.
Los efectos que se producen en aquellas personas que han sufrido una situación de abuso, son
múltiples y muy variadas, no dando lugar a la creación de una sintomatología única, aunque sí
existen algunas variables recurrentes. Los efectos en la persona dependerán también de su
contexto social, cultural, ambiental, así como del proceso de desarrollo que se haya adquirido
previo al abuso.
El abuso sexual ocasiona tanto marcas físicas como psicológicas. Dentro de los daños físicos
podemos señalar diferentes lesiones que pueden ser transitorias o permanentes, enfermedades de
transmisión sexual, en algunos casos la posibilidad de un embarazo no deseado, así como la
posibilidad de muerte.
En lo psicológico los daños son también muy contundentes en el psiquismo de la persona, así
como en lo emocional, dentro de los síntomas mas frecuentes señalamos: depresión, angustia,
dificultades escolares, culpa, etc. Tuana y González brindan los aportes de la psicóloga Irene
Intebi que “(...) afirma con claridad que los efectos del abuso pueden compararse a un balazo en
el aparato psíquico del niño”.51
Sensación de peligro constante: Dicho peligro puede ser tanto real como imaginario, de
todas formas dicho miedo se debe a la imposibilidad de integrar una situación para la cual no se
está preparado.
Sentirse diferente a los demás:El recuerdo del acontecimineto o la reiteración del abuso
actúa de modo traumático, sintiéndose que son las únicas víctimas así como humillación,
desprecio, aislamiento. Si tenemos en cuenta que en general las situaciones de abuso sexual
infantil se dan dentro del ámbito familiar, las relaciones de parentesco entre abusador y abusado,
el afecto (ya que el abusador no deja de ser un referente adulto cercano para el niño), hacen de
estas situaciones un ámbito complejo cargado de sentimientos y tensiones. La institución familiar
establece un orden simbólico donde la alteración genera en los niños efectos en sus
subjetividades, donde tanto los lugares como los roles se confunden.
En este sentido, tomo el pensamiento de Eva Giberti 53 quien hace referencia a la irrupción
de la sexualidad adulta en el universo infantil, donde se da una profanación del niño, lo que
implica una subversión del orden, orden que garantiza la sana convivencia entre dos mundos
muy diferentes, el de los adultos y el mundo de los niños.
Con respecto al abuso sexual infantil existen gran cantidad de creencias que se han instalado
en la sociedad como verdades absolutas aunque en algunos casos son erróneas y sólo dificultan
la comprensión, la detección, ofreciedo impunidad para el abusador y desprotección para el niño
que es abusado.
En tal sentido, entiendo que es importante desnaturalizar los mitos y supuestos ideológicos
existentes para lo cual tendremos que adentrarnos en el desafío de cambiar diferentes lógicas que
se encuentan muy arraigadas culturalmente, por un lado se tiende a considerar esta problemática
dentro del ámbito privado de la familia y por otro lado se involucra conductas sexuales, tema
tabú en nuestra sociedad.
53
Giberti, E: “El trauma de la irrupción de la sexualidad adulta en el universo infantil y sus consecuencias ulteriores.
Ponerle nombre a ese daño horroroso“. Revista Pàguina 12. Argentina. 2007. S/p. Extraido de:
[Link]
• Los niños mienten, inventan, imaginan en cuanto al abuso sexual. En estos temas los
niños no mienten; sí existe la posibilidad, de que la historia cuando es contada por el niño se
desvirtúe un poco en relación a los hechos sucedidos. Por otro lado podemos decir que mienten
para negar lo sucedido producto del miedo, la manipulación, etc.
• Las personas que abusan de los niños son marginados tanto social como
económicamente o enfermos mentales. El abuso sexual como problema social se produce en
todos los estratos sociales sin distinción de clase alguna. En aquellos estratos mas altos se
pueden visualizar otras modalidades como la vinculación con redes de prostitución infantil o
turismo sexual aunque no se descarta el abuso dentro del propio núcleo familiar.
• Algunas formas de abuso no causan daño. Cualquier forma de abuso genera daño en
quien lo sufre, si bien pueden no existir daño fisico, sí existe daño psicológico.
54 Acosta, N; “Y entonces… ¿qué pasa con la prevención del abuso sexual infantil?“. En: Archivos Hispanoamericanos
de Sexología. 2004. Vol. 10. No. 1. p. 83 – 85
Todos estos mitos forman parte de creencias culturales, que pretenden explicar y justificar
determinadas prácticas sexuales. La existencia de ideas erróneas, no sólo fomentan un concepto
falso respecto al abuso, sino que abalan prácticas aberrantes, y dificultan enormemente el
proceso de intervención.
3. SEGMENTOS INSTITUCIONALES.
La violencia intrafamiliar como problema social latente contiene gran complejidad, lo mismo
ocurre con una de sus manifestaciones, el abuso sexual infantil. En este sentido, entiendo que la
forma más acertada tanto para complejizar el problema, para entender sus múltiples dimensiones,
así como para intervenir en situaciones de abuso sexual infantil sufridas por niños y adolescentes
es inexorablemente mediante la integralidad.
Integralidad en sentido de tomar en cuenta tanto la multicausalidad, así como las distintas
dimensiones y manifestaciones de esta problemática. Por lo expuesto, resalto la importancia en
cuanto a la conformación de equipos multidisciplinarios que aporten saberes desde las distintas
disciplinas, generando intervenciones eficaces que velen por los derechos de aquellos que han
sufrido una situación de abuso.
Esta monografia que intenta reconstruír el proceso transitado en Uruguay durante los últimos
diez años en materia de abuso sexual infantil no puede estar ajena a esa integralidad. Es por esto
que mediante la división en tres segmentos institucionales, ejecutivo, legislativo y académico se
pretende visualizar tanto la complejidad a la que hacíamos referencia anteriormente, así como
evidenciar la situación actual de nuestro país con respecto al abuso sexual infantil.
El segmento ejecutivo plasmará los cambios medulares en cuanto a los mecanismos existentes
en materia de intervención y abordaje. Por su parte, el segmento legislatvo nos permitirá
visualizar cómo se viene legislando en materia de abuso sexual infantil, así como las
herramientas legales con las que contamos hoy para llevar a cabo esas intervenciones. Por
último, el segmento académico tomará en cuenta las producciones que se han generado en este
últmo tiempo y el rol de la UdelaR en cuanto a la formación de futuros profesionales en materia
de abuso sexual infantil.
de garantizar un ejercicio pleno de ciudadanía de todos los niños y adolescentes 55 , así como
también es encargado de diseñar, ejecutar y fiscalizar las respuestas hacia la problemática de
vulneración de derechos.
Considero pertinente tomar la misión que tiene INAU para con los niños y adolescentes de
nuestro país: “Garantizar el ejercicio efectivo de la ciudadanía de todos los niños, niñas y
adolescentes del Uruguay, como corresponde a su calidad de sujeto pleno de derechos”56 .
El énfasis de este segmento institucional está puesto en los cambios referidos a los
instrumentos de atención ante situaciones de violencia, concentrándome fundamentalmente en la
creación y puesta en funcionamiento del SIPIAV.
Durante el año 2005 mediante un conjunto de políticas sociales que se definen, se dan dos
cambios medulares: por un lado el Estado uruguayo reconoce la problemática de la violencia que
sufren niños y adolescentes como un problema social ubicando la problemática en un lugar de
importancia que no había tenido hasta el momento, y por otro lado se crean las bases para brindar
un abordaje integral lo que involucra diferentes instituciones que tienen estrecha vinculación con
la problemática de violencia hacia niños y adolescentes.
Dos años más tarde el Estado reafirma el compromiso asumido, situación que se plasma con
la creación del SIPIAV.
Las acciones llevadas a cabo por el SIPIAV se enmarcan dentro del Plan de Equidad que
apuntan en un futuro cercano poder abordar la problemática como un sistema verdaderamente
articulado que se rija por los lineamientos establecidos en la Estrategia Nacional para la Infancia
y la Adolescencia (ENIA).
La ENIA procura como meta alcanzar en el plazo que va del 2010-1015 un SIPIAV
consolidado donde haya un fortalecimiento de los distintos actores institucionales.
Si bien es oportuno reconocer que se han dado verdaderos avances en los últimos años en
materia de abordaje ante situaciones de maltrato y abuso, es realmente un desafío la
consolidación de un SIPIAV que posibilite una intervención multidisciplinaria, integral,
coordinada que garantice un pleno ejercicio de ciudadanía de la infancia y adolescencia,
fortaleciendo el accionar de las instituciones en una malla territorial de protección.
57 SIPIAV. “Modelo de atención integral”. Violencia hacia niños, niñas y adolescentes. INAU. 2012. Pág 6 ,
58 Informe de Gestión SIPIAV. 2009. pág; 3.
2006 – Por parte del Ministerio de Salud Pública y para el abordaje de situaciones de
violencia doméstica hacia la mujer se crea la Guía de procedimientos en primer nivel de atención
de salud.
2007 – Por medio de INAU y junto con la elaboración del SIPIAV se elabora el Protocolo de
intervención para situaciones de violencia hacia niños, niñas y adolescentes.
- También durante este año se conforma el Mapa de Ruta para el ámbito escolar donde
interviene tanto la ANEP como CEP.
- Durante este año se establece por parte del Ministerio del Interior, la Guía de
procedimiento policial, para actuar ante situaciones de violencia doméstica y de género.
Considero oportuno señalar que todas estas producciones que se han elaborado durante este
último tiempo han posibilitado, por un lado unificar criterios, actualizar conceptos, lo que ha
permitido avanzar en cuanto a la intervención, así como fortalecer y definir las competencias de
cada sector ante situaciones de maltrato o abuso sexual infantil.
Si bien el rol de las instituciones sociales que atienden cuestiones tan importantes como la
vulneración de derechos fueron creadas para brindar respuestas efectivas y ágiles que
permitieran “aliviar” los destructivos impactos sobre este segmento de la población. Considero
que estamos muy lejos de conformar un amplio plan eficiente y creativo que posibilite la
En ocasiones la persona debe demostrar que está realmente mal para acceder a servicios y
“beneficios” que le correspondería por el hecho de ser sujetos de derecho.
De esta manera, visualizo que el problema es aún mayor, ya que la solución no sólo requiere
de un aumento en el dinero destinado, sino de una profunda reestructuración en donde los
servicios se integren y se complementen mutuamente por un objetivo común; también requerirá
de un cambio de actitud por parte de muchos de estos funcionarios a la hora de trabajar con otras
instituciones, con otras personas.
En su comienzos el SIPIAV se fija como objetivo tanto la promoción, protección, así como
brindar garantías para el ejercicio de los derechos de niños y adolescentes, lo que involucra
inexorablemente al Estado y organizaciones de la sociedad civil.
El sistema judicial es sin duda un ámbito primordial en cuanto al ejercicio de derechos de los
niños y adolescentes, tanto para exigir que se cumplan, como para garantizar las condiciones de
un pleno ejercicio.
Durante estos últimos años se ha intentado realizar una adecuación de lo legal con respecto a
la realidad problemática y en constante mutación que requiere cambios estructurales desde los
diferentes ámbitos.
Situaciones de maltrato y abuso sexual infantil motivan la intervención del aparato judicial;
así está dispuesto en el artículo 19 de la Convención de los derechos de niños, niñas y
adolescentes59, en el artículo 130 y 131 del CNA, así como también en el artículo 9 y 10 de la
ley de violencia doméstica.
En tal sentido el Art. 19 de la Convención sobre los Derechos del niño, del año 1989
expresa:
59
Utilizaremos la sigla CDN para referirnos a la Convención sobre los Derechos del niño de 1989
Por su parte bajo el título Del maltrato y abuso del Adolescente encontramos dos artículos
bien escuetos que hacen referencia a la problemática del maltrato y abuso sexual infantil:
Art. 130. CNA Se elabora una definición por la cual se entiende por maltrato y abuso del
niño o adolescente a las siguientes situaciones: Maltrato físico, psíquico – emocional,
prostitución infantil, pornografía, abuso sexual, abuso psíquico o físico.60
Art. 131. CNA Con respecto a la denuncia por la realización de las conductas mencionadas
anteriormente, quien recibe la denuncia tiene la obligación de informar inmediatamente al
Juzgado competente, se procura evitar la revictimización de los niños y adolescentes.61
Art.9. En aquellos casos donde exista violencia doméstica el juez tiene la obligación de
disponer de todas aquellas medidas que entienda necesarias para cuidar la vida, la integridad
física y emocional de la víctima así como su libertad y seguridad personal.62
Art.10. En este artículo se señalan las posibles medidas que puede adoptar el juez entre las
que destaco:
60
Extraído del Código de la Niñez y la Adolescencia.
61 Idem.
62 Ley de Violencia doméstica. 17.514.
-Retiro del agresor. -Reintegro al domicilio de la víctima que por razones de seguridad
personal hubiese abandonado el lugar. -Prohibir o limitar la presencia del agresor tanto en el
domicilio como lugares frecuentes para la víctima, como su trabajo, lugar de estudio, etc. -
Prohibir al agresor comunicarse con la víctima. -Obligar al agresor a asistir a programas de
rehabilitación.
En caso que el juez entendiera que no es necesario adoptar medida alguna, deberá plasmar su
resolución de forma escrita exponiendo los fundamentos pertinentes.63
Considero oportuno aclarar que estos tres mecanismos legales señalados anteriormente, son
algunas de las herramientas legales con las que contamos hoy para recomponer la vulneración de
derechos que sufren los niños y adolescentes producto de los malos tratos y el abuso sexual. En
esta misma línea es adecuado hacer un repaso por aquellas leyes, decretos, protocolos que a lo
largo de estos últimos años se han ido aprobando en nuestro país y que junto con lo señalado
anteriormente, conforman la normativa vigente con respecto a esta temática que exige
compromiso y conocimiento.
Algunas de las leyes que se señalaran a continuación, trascienden el abuso sexual propiamente
dicho integrando la prostitución infantil, y la pornografía ya que son incluídas por el CNA como
formas de maltrato y abuso.
2002- Ley 17.559. Protocolo Facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y
la utilización de niños en la pornografía. Mediante la aprobación y posterior puesta en práctica el
Estado uruguayo se compromete a adoptar medidas que permitan garantizar protección en
materia de pornografía y prostitución infantil.
63
Idem.
-con respecto a la venta de niños y adolescentes, será castigado tanto el que ofrece, entrega o
acepta a un niños y adolescentes con fines de explotación sexual, o lucra mediante la venta de
órganos o por medio de la realización de trabajo forzoso.
Por otra parte, aquellos que oficiaran de intermediarios para la adopción, pasando por alto los
instrumentos jurídicos en materia de adopción.
-Se castigará también aquellos que mediante la oferta, la adquisición o entrega de un niño o
adolescente con fines de prostitución, así como también cualquier persona que se encargue de la
producción, divulgación, explotación, pornografía infantil.
2003 – Ley 17.707.64 Se modifica el funcionamiento del Poder Judicial mediante la creación o
modificación de los Juzgados letrados de Primera Instancia en lo familiar de la capital, en
Juzgados de Primera Instancia especializados. Este cambio es muy importante, ya que los
Juzgados Letrados de familia se encargan fundamentalmente de cuestiones tales como: filiación,
pensiones alimenticias, adopción, regímenes de visitas, patria potestad tanto en su restitución,
limitación, o suspensión entre otros. Por su parte, los Juzgados Letrados de Primera Instancia de
familia especializados en la actualidad tienen la potestad de intervenir en aquellas situaciones
que requieren acciones inmediatas por la existencia de un riesgo, lesión o vulneración de
derechos de un niño o adolescente, como también en la detección, atención de la violencia
doméstica.
64
Ver anexo 3.
2004 - Ley 17.815. Violencia sexual comercial o no comercial cometida contra niños,
adolescentes o incapaces. Se centra en la protección de la libertad y la integridad sexual de
niños y adolescentes incapaces ante delitos vinculados tanto a la prostitución infantil como a
la pornografía
2004 – Ley 17.938.67 Se modifican delitos tales como violación, atentado violento al pudor,
estupro o rapto. Posteriormente en el año 2006, se aprueba la ley 18.039 donde se establece para
los delitos anteriormente señalados, el procedimiento de oficio en casos específicos tales como:
cuando el delito es cometido por los padres, tutores, curadores, o por aquella persona o personas
en las que recae la responsabilidad de educar y atender la salud, o cuando la víctima fuera menor
de 18 años de edad.
2007 – Ley 18.214. Se modifica el CNA, donde se prohíbe el castigo físico hacia los niños y
adolescentes como forma de disciplinamiento impuesto tanto por los padres, como por aquellas
personas encargadas del cuidado de los mismos. Paralelamente con esta determinación, se
establece que tanto el INAU como otras instituciones estatales y no estatales deberán tomar una
65
Extraído de:
[Link]
[Link]. 2004, pág 1.
66 Ver anexo 4.
67 Ver anexo 5,
postura activa en esta temática, generando programas para la sensibilización como para la
educación de padres, promoviendo vínculos no violentos.68
Si bien esta es una ley extensa ya que regula todos los movimientos poblacionales del país,
considero adecuado señalar uno de los tantos causales que impiden tanto el ingreso al país como
la permanencia en el mismo, por lo cual hago referencia al causal D del articulo 45 donde se
señala: “Haber sido objeto de condena por delitos relacionados al tráfico y trata de personas,
lavado de activo, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas en el país o fuera de el”.69
Paralelamente a esta reglamentación existen algunos agravantes, dentro de los cuales pongo
énfasis en dos:
2008 – Ley 18.315. Se elabora el marco normativo referente al procedimiento policial. Si bien
se hace hincapié en las intervenciones de violencia doméstica, se especifica el trato diferencial a
la hora de proceder con niños y adolescentes que por determinada vulneración de derechos,
requieran de la participación policial (la cual será de acuerdo al CNA).
68
Ver anexo 6.
69
Ley de Migración N°18.250. Art. 45. 2008, S/p
2010 – Resolución del Poder Ejecutivo N° 1544/010. Se establece los días 7 de diciembre,
como el Día Nacional de la lucha contra la explotación sexual comercial de los niños, niñas y
Adolescentes.
En Materia Penal:
No podemos pasar por alto la normativa existente en lo penal. En tal sentido los delitos
sexuales están incluídos dentro del título destinado a los delitos “contra las buenas costumbres y
el orden familiar”70, más específicamente en el capítulo IV bajo el título “De la violencia carnal,
corrupción de menores, ultraje público al pudor”.71
Se hace evidente lo inadecuado del lenguaje por parte de nuestro Código Penal para con los
delitos sexuales, donde se pondera la moralidad (buenas costumbres) dejando de lado la
integridad física y sexual.
“... lo cierto es que los actos de violencia sexual descriptos en algunas de los
delitos que componen el titulo X, antes que afectar las buenas costumbres y el
orden familiar, resultan gravemente lesivos de la integridad sexual, la dignidad, la
autodeterminación sexual de quienes son víctimas de ellos.”72
Dentro de este capítulo se definen mediante diferentes artículos los delitos sexuales,
señalando la pena para cada uno de ellos73:
70
Poder legislativo. Código Penal. [Link] Titulo X. 2010, S/p.
71
Idem.
72
Zold, M; 2009. pág; 56.
73
Ver anexo 7.
• Art. 276 – Incesto: la pena comprende los plazos entre 6 meses de prisión a 5
años de penitenciaria.
• Art. 277 – Ultraje público al pudor: este delito se castiga de 3 meses de prisión
a 3 años de penitenciaria.
Históricamente ha existido una brecha muy grande entre el ser y el deber ser, entre lo que pasa
realmente y lo que debería suceder, no podemos pasar por alto que la justicia es un ideal, a
medida que nos “acercamos” a ella mediante acciones coordinadas, la justicia se aleja. Esto
representa un gran desafío para llegar a esa situación objetivo de la que nos hablaba Carlos
Matus como ideólogo de la planificación estratégica, en el entendido que tenemos una situación
actual, inicial, que por su propia evolución se convertirá en una situación futura. Personalmente
considero que mediante la información adquirida en una constante formación, así como, la
capacidad de problematización del fenómeno, nos posibilitará aproximarnos a esa situación
objetivo, situación deseada.
Si bien es fundamental la aprobación de leyes con respecto a esta temática, situación que ha
quedado evidenciada a lo largo de este segmento, considero que no alcanza sólo con la
aprobación de las mismas, se hace fundamental ver de que manera esas líneas escritas en papel
se ejecutan, y de qué manera la sociedad se apropia de las mismas.
Contamos con un Poder Judicial que a la hora de intervenir en esta temática sustenta su
accionar en un único modelo de familia, la familia nuclear, ponderando el rol del buen padre de
familia. Es necesario avanzar en esta visión, tomando los cambios por los que ha transitado la
organización familiar, buscando así desmitificar la figura femenina sobre los cargos de cuidado
de estos niños y adolescentes, donde se le exige a estas madres demostrar que no mienten, que no
Anselmo Dovat Monografía de grado Pág: 47
ABUSO SEXUAL INFANTIL EN EL URUGUAY DE LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS
manipulan al niño para que diga tal o cual cosa, en contra de ese buen hombre de familia. Esto
lleva a preguntarme ¿Quién es un buen padre de familia? ¿Qué elementos juegan para formar
esta afirmación?
Después de todos estos cambios que se han dado en nuestro país en materia legal, no podemos
seguir dependiendo de la ética y la moral del juez para su aplicación, de todas formas debemos
reconocer que el CNA entre otras cosas prevee por primera vez determinadas garantías tanto en
los procesos penales o judiciales que involucren a todos los menores de 18 años. En este sentido,
la posición del juez que en muchos casos termina siendo una apreciación personal la que prima,
cargada de preconceptos, creencias y mitos, no podemos pasar por alto determinados avances
como por ejemplo la exigencia de un abogado defensor para los menores de 18, se han ido
introduciendo determinadas garantías que históricamente sólo se asociaban a los mayores de
edad.
Por último no podemos permitir que el peritaje realizado por un profesional sea desacreditado,
acentuando las bases para una revictimización, donde tanto juez como abogado defensor del
abusador, pueden preguntar, interrogar entrevistar al niño que ha sufrido una situación de estas
características, exponiendolo nuevamente a una situación traumática y aberrante.
Si bien son variadas las producciones académicas que se han elaborado en el último tiempo,
en cuanto al abuso sexual infantil desde lo cualitativo, desde lo cuantitativo no contamos con
estudios que permitan visualizar la dimensión de esta problemática a escala nacional. Por el
contrario, sólo se cuenta con cifras muy parciales que se reducen a universos de población
atendida por INAU, o aquellas víctimas de violación a partir de los registros del Hospital Pereira
Rossel.
gurises que te llegan y porque cuando trabajas con adultos la cantidad de historias
de abuso sexual que ellos se refieren. Estadística ninguna, están las internacionales,
que hablan de 4 de cada 10 niños, son víctima de abuso y de maltrato y un poco
esas estadísticas internacionales las tomamos todos.”74
Se presentan escenarios contradictorios, por un lado todos los avances señalados a lo largo de
este segmento académico, estudios, investigaciones, publicaciones, insumos que se traducen en
verdaderas herramientas teóricas para abordar esta problemática. Paralelamente con esto, la
Universidad de la República, estrictamente nuestra Facultad de Ciencias Sociales no parecería
que esta temática tenga inclusión en las currículas de caracter obligatorio, tanto el maltrato como
el abuso son abordados mediante talleres puntuales, supervisiones, o estudiantes que por medio
de la práctica pre-profesional se enfocan en esta problemática, como es el caso de este trabajo.
Situación preocupante, ya que serán en un futuro no muy lejano profesionales con un rol
trascendental tanto en la detección de situaciones como en la intervención propiamente dicha.
No alcanza con tener una idea, o un conocimiento “vago” en cuanto al maltrato y el abuso
sexual, se hace necesario contar con insumos claros, profundos, analíticos, incluso críticos que
nos permitan trascender modelos socio culturales muy arraigados que finalmente terminan
reproduciendo, legitimando actitudes aberrantes y revictimizando a quien lo ha sufrido.
74 Tuana, Andrea. Entrevista realizada el 20 de julio de 2004. Local de “El Faro”, O.N.G. “Foro Juvenil”. Luis Alberto de
Herrera 3730. Entrevistador: Pablo López
Si bien el abuso es una problemática histórica que en el último tiempo ha adquirido gran
notoriedad, las producciones académicas que se han realizado en este último decenio parecieran
no acompañar tales cambios.
Por su parte el Trabajo Social, ha generado productos académicos muchos mas escuetos,
señalamos dos: en primer lugar “Abuso sexual infantil intrafamiliar: un abordaje desde el trabajo
social“ en 2005 por Marta del Carmen Podestá y en segundo lugar “El género, la edad y los
escenarios de la violencia sexual“ en 2009 por Andrea Tuana. El resto de las producciones
académicas provienen en su mayoría de estudiantes, que como yo, realizan su monografía de
grado abocados en maltrato y abuso, lo que de alguna forma nos muestra la necesidad de dejar
registro, indagar y aportar.
4. REFLEXIONES FINALES:
El presente trabajo procuró exponer, profundizar, analizar los cambios por los que ha venido
transitando nuestro país en este último tiempo en materia de abuso sexual infantil, desde los tres
segmentos institucionales mencionados anteriormente.
Continuando con este pensamiento, entiendo que nuestro país ha empezado a despertar
también desde hace poco tiempo, considero que estos últimos diez años han sido un período
bisagra donde se ha avanzado mucho con respecto al abuso sexual, de todas maneras, queda
mucho camino por recorrer, muchos obstáculos por sortear y múltiples cambios que
inexorablemente hay que realizar.
Estos cambios han posibilitado integrar otros sectores como la salud y la educación que
juegan un rol fundamental, se dota de material, conocimiento, herramientas, que favorecen una
intervención adecuada, una detección temprana, una derivación oportuna, fomentando un único
criterio de intervención.
75
De Mause, L; 1982. S/p.
Por otro lado la conformación de los CRL son una clara muestra de esa interistitucionalidad a
nivel nacional, donde se integra al interior del país que históricamente ha estado postergado en
materia de políticas sociales.
Con los CRL y mediante la exigencia de ser integrados por operadores del Sistema Infancia y
Adolescencia, posibilita democratizar la información así como dotar a estas localidades donde se
encuentran los CRL de personal calificado en la materia.
Si bien todos estos cambios son favorables para nuestro país posibilitando respuestas
efectivas, ágiles, que actúen de manera concisa en materia de vulneración de derechos de niños y
adolescentes, considero que estamos muy lejos de conformar un amplio plan eficiente y creativo
que posibilite la complementariedad entre las diferentes instituciones y sevicios.
La responsabilidad de velar por estos derechos, así como brindar protección y consolidar las
garantías para un pleno ejercicio de derechos de niños y adolescentes es en gran medida
responsabilidad del Estado Uruguayo. En tal sentido, podríamos suponer que es el Estado quien
aborda de manera directa estas situaciones, sin embargo esta responsabilidad es tranferida a
OCSs, donde el Estado aparece con un rol bien distinto ya sea tranfiriendo recursos a estas
Organizaciones y/o monitoreando, evaluando el accionar de las mismas.
Considero que esta transferencia de recursos y responsabilidades, desdibujan el rol del Estado,
es fundamental tener presente que la responsabilidad sigue siendo del Estado Uruguayo mas allá
que sean otras instituciones las que intervengan en estas situaciones.
Estas instituciones a las que hacíamos referencia, que trabajan con esta problemática en
muchos casos se encuentran saturadas por la cantidad de situaciones que se presentan, por lo cual
se ven obligadas a “optar“ por aquellos escenarios donde reina la inmediatez, la emergencialidad,
desatendiendo otras situaciones que también requieren intervención.
“El tiempo con que contamos para evitar esta situación es muy escaso. Los
tiempos de la infancia no son los tiempos de los adultos o de los países. La infancia
es una experiencia breve para una vida humana; pero deja rastros indelebles que ya
nada o casi nada podrá remediar. Las lesiones físicas y morales que un niño
experimenta lo acompañarán inevitablemente en su vida de adulto.“76
Considero que no podrían quedar situaciones sin que se brinde una intervención adecuada, en
el momento preciso, no podemos hablar de cupos, ni de lista de espera cuando hablamos de
maltrato y abuso sexual infantil. Por otro lado, entiendo que esas situaciones en las que no se
interviene de manera adecuada (en cuanto al tiempo y forma) por las características de la propia
situación, ya que no requieren inmediatez, son quizás las más aptas para trabajar en conjunto con
la familia logrando cambios trascendentales en cuanto a la vinculación.
El incremento en la demanda de estas situaciones, así como las denuncias desde las distintas
instituciones viene aumentando, podríamos pensar que este incremento se debe a la agudización
de la problemática de abuso sexual infantil, sin embargo considero, que esta ligado en alguna
medida a la visibilidad que se le ha dado a esta problemática, la difusión, las campañas de
sensibilización entre otras.
Sin embargo, el hecho de no contar con un único criterio que posibilite cuantificar las
situaciones de abuso y maltrato sigue dificultando tener números claros, concisos que se
asemejen a la realidad y posibiliten estudiar, evaluar y elaborar politicas sociales, o estrategias
que permitan transferir los recursos necesarios para brindar una respuesta apropiada a todos los
que transitan por situaciones de estas características.
Entiendo que es necesario integrar estas temáticas tan importantes a los programas de aquellas
carreras que jugarán papeles trascendentales en un futuro cercano. La falta de información, las
falsas creencias que se tienen con respecto a esta temática no son una opción para intervenir de
manera aduecuada.
76
Leal, G; 2000. Pàg:147.
En este sentido, si tomamos por ejemplo el ámbito de la educación, donde se elaboró un mapa
de ruta para este sector de educación primaria, institución que tiene un rol fundamental en cuanto
detección y derivación de situaciones de maltrato y abuso, me pregunto si todos los maestros y
maestras son conscientes de la existencia de dicho mapa de ruta, si todos lo han leído, si se han
apropiado de ese conocimiento, y si están en condiciones de detectar y derivar adecuadamente a
un niño.
En materia legislativa todos los cambios dan muestra de un avance y de una preocupación en
cuanto a la forma de dar respuesta y brindar soluciones.
Es necesario que ante situaciones de abuso sexual infantil, tanto los mecanismos jurídicos,
como quienes llevan adelante la investigación, integren a su metodología un trato más humano
para con estos niños y adolescentes. Considero que de esta forma se reduciría la revictimización
de los niños y adolescentes que ya han vivido una situación traumática y no tiene porque
transitar por una nuevo trauma por inoperancia en el accionar de estos actores.
Si bien son necesarios los cambios legislativos que se han dado, entiendo que no alcanza sólo
con la aprobación de leyes, hay que generar un cambio cultural que en general es lento en el
tiempo.
Estas reflexiones finales así como todo el análisis realizado a lo largo de esta monografía no
intentan reflejar vedades absolutas y/o acabadas, por el contrario, procuran agregar al debate y
brindar aportes para futuras intervenciones.
“No pretendemos ver el cambio, solo haber dejado algo, sobre el camino andado que pasó“.
El desembarco. León Gieco.
BIBLIOGRAFÍA:
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• Gatti, G. “El detenido desaparecido. Narrativas posibles para una catástrofe de la identidad".
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• Leal, G. “La incorporación de los derechos del niño en las políticas públicas en el Uruguay”. Ed.
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(coord.) El enfoque de género en las reformas de la legislación penal y procesal penal. Bancada
Bicameral Femenina – UNIFEM. 2009.
FUENTES DOCUMENTALES:
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• O.M.S., “Prevención del Maltrato Infantil: Qué hacer, y como obtener evidencias“. Sociedad
Internacional para la Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños. 2009. Ediciones de la
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• Tuana, A. Entrevista realizada el 20 de julio de 2004. Local de “El Faro”, O.N.G. “Foro
Juvenil”. Luis Alberto de Herrera 3730. Entrevistador: Pablo López.
• Tuana, A; “El diagnóstico en violencia familiar”. Revista de Trabajo Social Nº24. Ed. EPPAL.
Uruguay 2002
ANEXOS