Enfoque:
En la actualidad, las penas poseen un límite y bajo la óptica constitucional se prohíben las
penas de destierro, pena capital (de muerte) y las que corresponden a cadena perpetua.
A pesar de lo anterior, a nivel internacional, se ha establecido que, por los riesgos sociales
de determinadas conductas, se pueden determinar penas con un rango que sobrepasa el
límite que indica la norma constitucional, ello con el fundamento de que, la seguridad social
prima sobre derechos ya reconocidos.
Así las cosas, bajo el fenómeno llamado derecho penal del enemigo por algunos tratadistas
como Muñoz Conde en España o Raúl Eugenio Zaffaroni, se ha permeado la idea errada de
que la aplicación del derecho penal debe ser construida sobre un fenómeno peligrosista,
ideas que se atribuyen al Tratadista alemán Günther Jakobs, sin embargo, a nivel
internacional criticadas por cuanto lo que plantea el mencionado tratadista sobre el derecho
penal del enemigo es una nera descripción del derecho penal y de lo que ocurre
constantemente en el sistema que incluso se protege por los tribunales constitucionales,
ejemplo de ello, es la constitucionalidad de la norma que permite la prisión preventiva
excepcional, pues esta normativa agrede el principio de presunción de inocencia, siendo
que por el peligro del acusado, puede determinarse una prisión preventiva aunque se
presuma su inocencia.
En ese orden, en la actualidad por nornativa europea, se ha establecido que, para delitos
como el terrorismo, agresiones sexuales con menores de 14 años y delitos de lesa
humanidad, se ha establecido la aplicación directa de una pena llamada prision permanente
revisable, la cual ha sido cuestionada por diversos doctrinantes y países a nivel global, pues
el planteamiento de esta pena es una cadena perpetua disfrazada de nombre que
básicamente busca la privación de la libertad en un tiempo indeterminado, situación que
implica una revisión cada 25 años de la pena para ver si el condenado se ha resocializado,
por lo cual, cada 25 años mediante un grupo interdisciplinar de psicología, medicina y
trabajo social, dan un concepto de si la persona se resocializó o no, por lo cual, si se
resocializó sale libre pero en caso contrario continúa privado de su libertad.
Conforme al COIP en el artículo 20, se establece que las penas que pueden imponerse a
las personas no podrán ser superiores a 40 años.
De acuerdo con el presupuesto de la prisión permanente revisable, se establece que es una
norma constitucional, ello acorde a la revisión realizada por el tribunal de derechos
humanos de la unión europea.
En América Latina se están adoptando medidas punitivistas y se ha planteado la posibilidad
de que se admita por la asamblea nacional del Ecuador, la norma que permita la prisión
permanente revisable.
Caso:
Juan es un hombre que tiene gusto por los niños, siendo que en el año 2023 accedió a 30 de
ellos menores de 14 años, situación que le ha implicado un concurso real de penas y acorde a
la legislación del 2023 le implicaría una pena de 40 años, siendo la máxima imponible.
Para el 2024, se ha presentado por parte de la asamblea la aprobación en el COIP de la
aplicación de la prisión permanente revisable.
- Se debe revisar las penas de delitos sexuales con menores de 14 años cada 25 años.
- En caso de que no se le permita salir libre por falta de reinserción, debe permanecer privado
de la libertad indefinidamente, incluso si implica su muerte en prisión.
Para el caso de Juan, se hacen las siguientes preguntas siendo usted magistrado:
1. ¿Cuál es la validez de la norma penal de la prisión permanente revisable al ser
constitucional?
Son importantes dos cuestiones para determinar la norma aplicable y la validez de la sanción
de prisión permanente revisable: la primera es el tiempo en el que ocurren los hechos, así
como se procesa y sanciona a Juan; la segunda es la vigencia de la reforma mediante su
publicación en el Registro Oficial.
Debemos partir considerando el contenido de una de las garantías indispensables del debido
proceso que establece la Constitución de la República prescribe: “Art. 76 [...] 3. Nadie podrá
ser juzgado ni sancionado por un acto u omisión que, al momento de cometerse, no esté
tipificado en la ley como infracción penal, administrativa o de otra naturaleza; ni se le
aplicará una sanción no prevista por la Constitución o la ley.”
Esta norma determina que la conducta y la sanción estén vigentes al tiempo de los hechos; de
manera que una norma legal que establece sanciones promulgada de forma posterior a los
hechos no puede aplicarse.
Por otra parte, la Constitución de la República prevé: “Art. 82.- El derecho a la seguridad
jurídica se fundamenta en el respeto a la Constitución y en la existencia de normas jurídicas
previas, claras, públicas y aplicadas por las autoridades competentes.”
El presupuesto esencial de la seguridad jurídica es la existencia de una norma previa a los
hechos que pretende aplicarse; esta circunstancia se orienta a garantizar certeza sobre las
normas aplicables a situaciones concretas.
Este derecho guarda relación con las normas que regulan la aplicación de las nuevas leyes
promulgadas por el Poder Legislativo; en particular, la regla 20 del artículo 7 del Código
Civil que determina que la ley rige para lo venidero y prohíbe la retroactividad.
La Corte Constitucional se ha pronunciado sobre la vulneración del derecho a la seguridad
jurídica por los efectos retroactivos de una norma. En la sentencia No. 60-11-CN/20, de 6 de
febrero de 2020 señaló:
92. En este caso concreto, se observa que el legislador estableció un efecto retroactivo a una
norma adjetiva o procedimental, que trae como consecuencia que se apliquen
condicionamientos no previstos al momento en que los procesos judiciales relativos a las
excepciones a la coactiva iniciaron con su demanda.
[…]
97. De este modo, se colige que el legislador, al contemplar la aplicación retroactiva antes
detallada, transgredió la seguridad jurídica sin ningún tipo de justificación, lo cual trae como
consecuencia desconocer la previsibilidad y certidumbre que debe provocar la aplicación de
las normas claras, previas y públicas.
En ese sentido, aunque la norma penal que establece la prisión permanente revisable se haga
promulgada por la Asamblea Nacional esté vigente y sea válida, no es aplicable a Juan
porque tratarse de hechos anteriores a su promulgación.
2. ¿ Si Juan lleva 40 años de prisión efectiva, se le debe aplicar la normatividad del
2023 en el que saldría a los 40 años o se le debe aplicar la pena de prisión
permanente revisable?
De forma inicial, debe precisarse que la sanción que debe cumplir una persona se determina
en la sentencia (Art. 622 COIP) y no depende exclusivamente de la promulgación de una
nueva ley.
Luego, respetando el derecho a la seguridad jurídica (Art. 82 CRE), así como el principio de
legalidad de las infracciones y sanciones (Art. 76 núm. 3 CRE), la prisión permanente
revisable no es aplicable a Juan.
Al cumplirse el tiempo impuesta en la sentencia, el Código Orgánico Integral Penal establece:
“Art. 72.- Formas de extinción.- La pena se extingue por cualquiera de las siguientes causas:
1. Cumplimiento integral de la pena en cualquiera de sus formas.”
En ese sentido, al cumplirse los 40 años impuestos en la sentencia, la pena privativa de
libertad se extingue; sin que la vigencia de la reforma legal permita continuar la privación de
libertad.
3. Si Juan lleva 25 años de prisión efectiva ¿ Le deben enviar el grupo
multidisciplinario para evaluar si sale a los 25 años al resocializarse?
Los beneficios penitenciarios son una modalidad de cumplimiento de la pena privativa de
libertad y corresponde resolver al juez de garantías penitenciarias. Implica básicamente que la
persona sentenciada deja de estar todo el tiempo en un Centro de Rehabilitación.
Cuando Juan cumpla 25 años de privación de libertad habría cumplido más del 60% de la
sanción de 40 años de prisión; sin embargo, mediante reforma publicada en el segundo
suplemento del Registro Oficial 392, de 17 de febrero de 2021 se estableció una prohibición
del régimen semiabierto para los sentenciados por delitos contra la integridad sexual (Art.
698 COIP).
En ese sentido, sería improcedente la modificación a régimen semiabierto
4. ¿Cómo funciona la retroactividad de la ley y la irretroactividad de la ley para el
caso de Juan, teniéndose en cuenta que la norma de prisión permanente
revisable está vigente?
La irretroactividad consiste en que la reforma que estableció la prisión permanente revisable
no puede aplicarse a situaciones o hechos que ocurrieron antes de su promulgación
(aprobación y publicación en el Registro Oficial).
A partir de la promulgación, la norma está vigente y es aplicable pero no todas las personas
que han sido sentenciadas.
La retroactividad comprende la posibilidad de que una ley sea aplicable a hechos o
situaciones anteriores, bajo la condición de que sea más beneficiosa para la persona
sentenciada.
Esta situación se encuentra establecida en la Constitución de la República como una garantía
del debido proceso: “Art. 76 [...] 5. En caso de conflicto entre dos leyes de la misma materia
que contemplen sanciones diferentes para un mismo hecho, se aplicará la menos rigurosa, aún
cuando su promulgación sea posterior a la infracción. En caso de duda sobre una norma que
contenga sanciones, se la aplicará en el sentido más favorable a la persona infractora.”
También debe considerarse que el Código Orgánico Integral Penal “Art. 72.- Formas de
extinción.- La pena se extingue por cualquiera de las siguientes causas: [...] 2. Extinción del
delito o de la pena por ley posterior más favorable.”
La garantía constitucional y la norma legal determina la aplicación retroactiva de una reforma
o nueva ley, únicamente cuando beneficia a la persona sentenciada. En el caso de Juan,
únicamente sería aplicable de forma retroactiva si, por ejemplo, la nueva ley hubiera
determinado que la acumulación de penas fuera hasta 30 años.