INSPECCIÓN GENERAL
La inspección es el acto que realiza el médico para identificar la normalidad y
los signos de enfermedad presentes en un paciente, son aquellas características
fisionómicas, fisiológicas y conductuales, que permite por medio de una inspección
general orientar al médico.
Nivel de consciencia:
La conciencia se refiere al nivel de vigilia y de respuesta y está regulada por el
sistema reticular activador ascendente (SRAA) en el tallo cerebral. La conciencia
no es lo mismo que orientación. Una persona puede estar consciente, pero
desorientada en tiempo y espacio. El nivel de conciencia se evalúa observando el
desenvolvimiento de la persona, la habilidad de hablar y cumplir órdenes verbales,
y las habilidades motoras. De forma primaria, se clasifica y describe en relación
con la intensidad de los estímulos sensoriales requeridos para despertar a una
persona.
Alerta o vigilante. Es el nivel de conciencia más alto, caracterizado por la
capacidad de responder a todos los tipos de estímulos sensoriales de
intensidad mínima. Este nivel más alto que el de la conciencia normal o
vigil, puede ser incluso patológico.
Consciente o vigil. el individuo está completamente despierto y orientado
en tiempo, lugar y persona. Además, la persona es capaz de responder a
las órdenes verbales.
Obnubilado. El sujeto se muestra somnoliento, o dormido la mayor parte
del tiempo, pero es capaz de realizar movimientos espontáneos. Es posible
despertarlo, pero habitualmente se requiere una suave palmada o sacudida
adicional, para que diga su nombre. Un sujeto obnubilado tiende a volver a
dormirse fácilmente y puede estar desorientado.
Estuporoso. El sujeto duerme casi todo el tiempo y realiza pocos
movimientos corporales espontáneos. Se necesitan estímulos más
vigorosos como gritarle o sacudirlo para poder despertarlo. Él es aun capaz
de responder verbalmente a estos estímulos, aunque lo hace erróneamente
y por poco tiempo, pero está menos apto o es incapaz de cumplir órdenes
y, si pretende hacerlo, sus respuestas son equivocadas.
Comatoso. El sujeto está inconsciente la mayor parte del tiempo y no
muestra actividad motora espontánea. Se necesitan estímulos nocivos
fuertes como el dolor, para provocar una respuesta motora, que
habitualmente es un intento dirigido a quitar el estímulo. Las respuestas
verbales están limitadas a algún monosílabo o ausentes. Si no ocurre
respuesta refleja, el individuo está en coma profundo.
Fascies:
Rasgo o expresión facial distintiva que caracteriza una afección específica. La
expresión fisonómica, la coloración y forma de la cara, permite el inmediato y
rápido conocimiento del intelecto, ánimo y salud del paciente.
Tipos de Fascies:
Una expresión facial atenta, con tinte acorde a las variantes étnicas y de
transparencia de la piel, y simétrica, es considerada normal o compuesta. De la
alteración de la anatomía y la morfología, de la coloración, y de la expresión
surgen una serie de indicios que pueden orientar sobre patologia subyacentes.
Facies dolorosa: La expresión de sufrimiento del enfermo y el aumento de
los pliegues transversales de la frente y contracción de los músculos de la
cara, son bien característicos en esta facies.
Facies anémica: palidez cutaneomucosa más notable en labios, nariz y
mejillas.
Facies cianótica: coloración azulada de mejillas, labios, lóbulos de las
orejas y punta de la nariz por aumento de la concentración de hemoglobina
reducida en sangre capilar, mayor de 5g/di (insuficiencia cardíaca,
cardiopatías congénitas, hipoxemia en general).
Facies renal: caracterizada por edema palpebral y la piel pálida, por la
vasoconstricción y la anemia con pigmentación amarillenta por urocromo,
se encuentra en los renales edematosos e insuficiencia renal. Hinchazón
palpebral pronunciada con hinchazón más discreta en el resto de la cara,
borrando los rasgos faciales, crean la facies de otros enfermos con
edemas, por disminución de la presión oncótica (hipoproteinemia) o por
permeabilidad capilar exagerada, tal cual ocurre en algunas mujeres con
trastornos endocrinos, especialmente ováricos.
Facies ictérica: coloración amarillenta que tiñe las escleróticas y el paladar
duro en su etapa inicial y que luego impregna todos los tegumentos, con
tintes más o menos intensos según la concentración de bilirrubina.
Facies en heliotropo: coloración azul-violácea de los párpados, se puede
observar en la dermatomiositis.
Facies cushingoidea: cara redonda “en luna llena”, con hirsutismo
(distribución anómala de pelo facial) y acompañada de giba dorsal.
Facies edematosa: el edema de la cara se hace muy prominente en los
párpados debido a la laxitud de su tejido celular subcutáneo. Es muy
característica de la glomerulonefritis difusa aguda y del síndrome nefrótico.
Facies en “alas de mariposa”: eritema malar que respeta los surcos
nasogenianos, frecuentemente acompañada de alopecia, característica del
lupus eritematoso sistémico (LES).
ACTITUD O POSTURA:
Relación armónica que mantienen los distintos segmentos del cuerpo entre sí;
no observar anormalidades se denomina Actitud Compuesta.
Actitud Se refiere a la posición que asume el individuo cuando está de pie o
sentado y también, acostado.
Posición de un individuo que reposa sobre una superficie horizontal. Se
designa según la parte que descansa sobre la
superficie: decúbito dorsal o supino (sujeto recostado sobre el dorso), decúbito
lateral izquierdo (sujeto recostado sobre el lado izquierdo), decúbito lateral
derecho (sujeto recostado sobre el lado derecho) o decúbito
ventral o prono (sujeto descansando boca abajo, sobre el abdomen).
- Posición de ortopnea: Posición obligada de pie o sentada que adopta el
paciente afecto de disnea intensa u ortopnea, se encuentra sentado o
semisentado, descansando sobre varias almohadas, para mantener el tronco
erecto, única posición en que se alivia y puede respirar con más facilidad. En
casos extremos, el enfermo se inclina hacia delante apoyando en un plano
resistente sus manos o codos; abandona en ocasiones la cama para
recostarse en una ventana, en una mesa o en una silla con el cuerpo reclinado
hacia delante.
- Decúbito dorsal: Es adoptado por enfermos afectos de procesos abdominales
agudos (apendicitis, peritonitis, colecistitis), y se acompaña con frecuencia de
flexión de los miembros inferiores, o de uno de ellos, el derecho, por ejemplo,
como se ve en las inflamaciones apendiculares.
- Decúbito prono: Se adopta a menudo por los que sufren cólicos abdominales,
como los cólicos saturninos, que se observan en la intoxicación por el plomo, y
que se alivian apreciablemente en esta posición. Igualmente se presentan en
decúbito prono algunos casos de epigastralgias por úlcera de la pared posterior
del estómago, y los casos que sufren de ciertas lesiones de la columna
vertebral, por ejemplo, tuberculosis (mal de Pott).
MARCHA:
Es la forma como el paciente camina. Se trata de un mecanismo complejo y
aprendido que posteriormente se torna automático y en el cual participan el SNC,
el periférico, el sistema musculo esquelético, articulaciones y el sistema del
laberinto.
Se explora mediante la inspección, pidiendo al paciente que se incorpore, que
camine en línea recta, que pare su marcha y gire. Debemos evaluar la distancia
entre los pasos, que camine en línea recta, el braceo, si aumenta la base de
sustentación y si primero apoya el talón y luego la punta del pie. Una marcha
normal es considerada como Marcha Eubásica
Ciertos trastornos provocan anomalías en la marcha de importancia diagnóstica:
Marcha del hemipléjico: se caracteriza porque el enfermo avanza la
extremidad inferior del lado pléico haciendo un semicírculo arrastrando el
borde externo y la punta del pie (segador)
Marcha de pacientes con polineuritis (marcha equina o "steppage").
Debido a una imposibilidad de efectuar una flexión dorsal del pie, el
enfermo debe levantar más la pierna de modo de no arrastrar el pie y luego
éste se apoya primero en la punta y luego la planta. Recuerda el trote de
caballos (steppage)
Marcha espástica (en tijeras): las piernas están juntas y rígidas por
espasticidad; para avanzar, la persona efectúa movimientos alternantes con
sus caderas y logra dar pasos cortos.
Marcha del parkinsoniano: es lenta, con pasos cortos, presenta una
tendencia a caerse hacia delante cuando camina y a incrementar la
velocidad de los pasos durante el andar (festinación), el balanceo de los
brazos se encuentra disminuído o ausente.
Marcha atáxica: es temblorosa, con aumento de la base de sustentación,
apoya primero el talón y luego los dedos de forma exagerada produciendo
un doble clap característico.
Estado nutricional
La valoración completa del estado nutricional supera a la simple evaluación de
distribución del tejido adiposo; implica la anamnesis alimentaria, la determinación
de algunos marcadores de laboratorio y las mediciones antropométricas.
La utilización del índice de masa corporal (IMC) es una primera, rápida y
sencilla aproximación al estado nutricional del paciente y debe estar presente en
toda historia clínica. Su cálculo se realiza mediante la fórmula:
IMC = PESO/ (talla)2.
Se define como sobrepeso la presencia de un MC >25. Para aumentar su
sensibilidad, se agrega la medición del perimetro de la cintura, cuyos valores
>102 en los hombres y >88 en las mujeres, indican aumento de la grasa
intraabdominal y son un factor de riesgo cardiovascular independientemente del
peso y del IMC, la inspección y la palpación del panículo adiposo y del volumen
muscular son puntos claves del exámenes.
Los enfermos portadores de una patología oncológica suelen presentar el
Ilamado síndrome de impregnación constituido por astenia, anorexia y pérdida de
peso. En la impresión general se observa disminución del tejido celular
subcutáneo v de las masas musculares, con resaltos óseos muy marcados (arcos
costales, espinas iliacas anterosuperiores, espinas del omóplato), fosas
temporales excavadas y mejillas hundidas.
Deshidratación
Es el déficit de agua corporal que frecuentemente se acompaña de déficit de
sodio: en este caso recibe la denominación depleción de volumen.
Las causas más frecuentes de deshidratación son:
Falta de aporte o de ingesta.
Uso excesivo de diuréticos.
Diarrea intensa.
Sudoración excesiva.
Poliuria (diabetes, insuficiencia renal).
Grandes quemados (lesión capilar).
Su signo fundamental es lo disminución de la turgencia de la piel que se
investiga mediante la búsqueda del signo del pliegue. Para ponerlo de manifiesto,
se toma un pliegue de piel del paciente, entre los dedos del examinador, en la
región anterior del tórax. En caso de ser positivo, al soltarlo el pliegue permanece
durante un tiempo en lugar de desaparecer rápidamente.
Sobrehidratación
Su signo fundamental es la presencia de edema, definido como el aumento del
liquido extracelular a nivel del intersticio. EI movimiento de fluidos y solutos entre
el espacio vascular y el extravascular estado de regulado básicamente por la
presión hidrostática y la presión oncótica. La complejidad de este intercambio
explica los diversos mecanismos fisiopatológicos que se traducen en edema.
Para que el edema se haga aparente, se necesita un aumento de 2 a 4 litros
del agua corporal; por lo tanto, en esta etapa el signo más sensible es el
incremento del peso que debe evaluarse a diario. Así, antes de que el edema se
haga manifiesto, se deberá prestar atención a la ganancia de peso previa (edema
oculto) y a la impronta que dejan en el cuerpo la ropa de cama y la vestimenta
Cuando el edema es manifiesto se lo puede poner en evidencia mediante una
técnica sencilla que es la búsqueda del signo de la fóvea o del godet. Se realiza
mediante la presión digital sobre un plano óseo del paciente cara anterior de la
tibia, maléolos, plano de los interóseos en el dorso del piel. La valoración se
establece en grados (I a 4) según la depresión (fóvea) dejada por la presión digital
se presentan los diversos tipos de edema.
Habito corporal
El hábito o tipo constitucional es el aspecto global que proporciona la
inspección directa del ser humano, basado sobre la medida o proporción relativa
de sus segmentos corporales. La trascendencia del tema debe buscarse en la
asociación atribuida a cada tipo constitucional con una patología prevalente y un
temperamento o personalidad psicopática propia, que permitirían actuar
preventivamente, como el desaliño en el vestir en personas aseadas y pulcras
induce pensar en procesos orgánicos como tumores malignos graves. Los obesos
tienen tendencia a escoger trajes oscuros para sentirse más delgados.
El hábito brevilineo, macroesplácnico o pícnico : tiende a la baja
estatura. Se caracteriza por la cabeza corra (braquicefalea), el cuello corto
y grueso, el tórax redondeado, las costillas horizontalizadas, el ángulo
epigástrico obtuso, el corazón horizontalizado (radiográficamente, puede
simular cardiomegalia), el abdomen voluminoso, la distancia xifo-umbilical
aumentada y los miembros cortos. Suelen ser musculosos, con tendencia a
la obesidad.
El hábito longilíneo, microesplácnico o asténico es el contrapuesto al
brevilineo: Tiende a la alta estatura, la cabeza alargada (dolicocefalia), el
cuello largo y delgado, el tórax alargado y aplanado en sentido
anteroposterior, las costillas verticalizadas, el ángulo epigástrico agudo, el
diafragma descendido con el corazón alargado (en gota), el abdomen plano
y las extremidades largas. La columna alargada tiende a la cifosis y la
escoliosis. Estas personas suelen ser poco musculosas y delgadas.
El hábito mediolíneo o normoesplácnico: es el término medio entre los
anteriores. Tienden a una estatura mediana. Son proporcionados y
armónicos. El tórax se parece a un cono truncado invertido, el ángulo
epigástrico es de 90°. El aspecto general es fuerte y atlético
EDEMA
Los edemas son un signo que aparece en muchas enfermedades y se
manifiesta como una hinchazón de los tejidos blandos debida a la acumulación de
líquido en el compartimento intersticial.
El edema surge si se produce un desequilibrio entre las fuerzas que regulan el
paso del líquido de un compartimento a otro. Si el paso de agua es abundante del
compartimento intravascular al intersticial, aparece el edema.
Esa extravasación de líquido puede responder a factores físicos o químicos,
desde un incremento de la presión intravascular en la circulación de retorno, hasta
un incremento de permeabilidad de la pared vascular o un descenso en los niveles
de moléculas que mantienen el líquido intravascular (proteínas).
Este edema se puede apreciar localmente como sucede en las extremidades
inferiores o bien como una sensación de hinchazón generalizada (manos,
abdomen).
Los síntomas más habituales son:
- La acumulación de líquido es más evidente en las regiones del cuerpo
donde abunda el tejido laxo como son los tobillos, los párpados y la zona
sacra.
- La piel sobre la zona hinchada puede estar estirada o brillante. Si se
presiona con el dedo deja una huella o fóvea que desaparece lentamente.
- Los edemas pueden tener una distribución local (tobillo o pierna), regional
(toda una extremidad) o generales.
- Los edemas inflamatorios, en contraste con los demás, son dolorosos,
calientes y rojizos.
- Los síntomas más habituales son:
- Hinchazón.
- Piel estirada o brillante.
- Fóveas.
- Sensación de pesadez.
PALIDEZ
La palidez es una pérdida anormal del color de la piel normal o de las
membranas mucosas.
A menos que la piel pálida esté acompañada de labios, lengua, palmas de las
manos, el interior de la boca y el revestimiento de los ojos, probablemente no sea
una afección grave y no requiera tratamiento.
La palidez general afecta a todo el cuerpo. Se aprecia más fácilmente en la
cara, el revestimiento de los ojos, el interior de la boca y las uñas. La palidez local
suele afectar a una sola extremidad.
La facilidad con la que se diagnostica la palidez varía según el color de la piel y
el grosor y la cantidad de vasos sanguíneos en el tejido debajo de la piel. A veces,
es solo un aclaramiento del color cutáneo. La palidez puede ser difícil de detectar
en una persona de piel oscura, por lo que solo puede detectarse revisando el
revestimiento de los ojos y la boca.
Causas
La palidez puede ser el resultado de una disminución del suministro de sangre
hacia la piel. También puede deberse a una disminución del número de glóbulos
rojos (anemia). La palidez cutánea es distinta a la pérdida de pigmento de la piel,
pues la primera está relacionada con el flujo sanguíneo más que con el depósito
de melanina en la piel.
Con base en lo anterior, la palidez puede deberse a:
- Anemia (pérdida de sangre, mala nutrición o enfermedad subyacente)
- Problemas con el sistema circulatorio
- Shock
- Desmayo
- Congelación
- Niveles bajos de azúcar en sangre
- Enfermedades crónicas (a largo plazo) que incluyen infecciones y cáncer
- Ciertos medicamentos
- Ciertas deficiencias de vitaminas
¿Qué es la Cianosis?
La Cianosis es la coloración azulada de la piel debida a una oxigenación
insuficiente de la sangre.
El cambio de color se produce por la concentración de hemoglobina carente de
oxígeno en aquellos vasos sanguíneos que se ubican próximos a la superficie de
la piel, o por la presencia en los glóbulos rojos de pigmentos hemoglobínicos que
son anómalos. La cianosis se produce cuando por los vasos cutáneos circula
sangre desprovista de oxígeno (también denominada desoxigenada), más azulada
que roja. La cianosis puede ser debida a diversas enfermedades pulmonares o
cardíacas graves que producen valores bajos de oxígeno en sangre. También
puede ser resultado de ciertas malformaciones cardíacas o de los vasos, que
permiten el paso directo de sangre venosa al corazón, sin que ésta haya pasado
por los sacos de aire en los pulmones (alvéolos), en donde se extrae el oxígeno
del aire.
Causas de la Cianosis
La Cianosis puede ser debida a diversas Enfermedades Pulmonares o
Cardíacas graves que producen valores bajos de oxígeno en sangre.
También puede ser resultado de ciertas Malformaciones Cardíacas o de los
vasos, que permiten el paso directo de sangre venosa al corazón, sin que ésta
haya pasado por los sacos de aire en los pulmones (alvéolos), en donde se extrae
el oxígeno del aire.
¿Cuáles son los síntomas de la Cianosis?
- Los síntomas más comunes de la condición son:
- Descoloración azulada de los labios, dedos y dedos del pie
- Puede haber Disnea, dificultad que respira y que respira baja rápida
- Dolor de Pecho
- Fiebre en pacientes con Pulmonía o Émbolos Pulmonares
- Hay cansancio o debilidad
ICTERICIA
La bilirrubina se forma cuando la hemoglobina (la parte de los glóbulos rojos
que transporta el oxígeno) se descompone como parte del proceso normal de
reciclaje de los glóbulos rojos viejos o deteriorados. La bilirrubina se transporta por
el torrente sanguíneo hasta el hígado y se excreta por la bilis (el jugo digestivo
producido por el hígado). La bilirrubina se excreta entonces a través de las vías
biliares hacia el tubo digestivo, de manera que puede ser eliminada del organismo.
La mayor parte de la bilirrubina se elimina en las heces, pero una pequeña
cantidad lo hace en la orina. Si la bilirrubina no se excreta a través de las vías
biliares del hígado con la suficiente rapidez, se acumula en la sangre y se deposita
en la piel. El resultado es la ictericia
La ictericia es a menudo un signo de un problema con el hígado, la vesícula
biliar o el páncreas. La ictericia puede ocurrir cuando se acumula demasiada
bilirrubina en el cuerpo. Esto puede suceder cuando:
- Hay demasiados glóbulos rojos muriendo o descomponiéndose (hemólisis)
y yendo hacia el hígado.
- El hígado está sobrecargado o dañado.
- La bilirrubina proveniente del hígado no es capaz de movilizarse
apropiadamente hasta el tubo digestivo.
- Las afecciones que pueden causar ictericia incluyen:
- Infección del hígado por un virus (hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C,
hepatitis D y hepatitis E) o por un parásito
- Uso de ciertos fármacos (como una sobredosis de paracetamol) o
reacciones a otros medicamentos o exposición a tóxicos (por ejemplo,
hongos venenosos)
- Enfermedad crónica del hígado como la esteatohepatitis no alcohólica
avanzada
- Cálculos biliares o trastornos de la vesícula biliar que causan obstrucción
del conducto biliar
- Trastornos sanguíneos
- Cáncer del páncreas
- Acumulación de bilis en la vesícula biliar, debido a la presión en el área
abdominal durante el embarazo (ictericia del embarazo)
- Cirrosis del higado