UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO
Facultad de Ingeniería Civil, Sistemas y Arquitectura
Escuela Profesional de Arquitectura
PROYECTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA:
“Mi espacio, mi refugio”: Mejorar el confort espacial en viviendas de
familias vulnerables mediante observación y propuestas de mejora
accesibles.
Curso:
Ciudadanía y democracia
Participantes:
Bonilla Rimarachin, Catherine Luciana
Cabrera Bustamante, Alexis Yull
Cordova Peña, Jeniffer Nelita
Custodio Effio, Lucero Carolina
Gamonal Calle, Diego Yerly
Cátedra:
Mg. Ana Cecilia Lopez Jaramillo
Lambayeque, 2025
ÍNDICE:
1. DIAGNÓSTICO:
Las zonas urbanas marginales del distrito de José Leonardo Ortiz, como
el Asentamiento Humano Las Palmeras, suelen estar excluidas del
acceso a una vivienda digna y a condiciones adecuadas de
habitabilidad. Esta carencia de confort espacial afecta directamente la
calidad de vida de las familias que allí residen, ya que las viviendas son
mayoritariamente autoconstruidas con materiales temporales y
presentan deficiencias estructurales, distribución ineficiente,
hacinamiento y falta de condiciones saludables. Según el Ministerio de
Vivienda, en Lambayeque, más del 45 % de viviendas requieren algún
tipo de intervención estructural o de mejora básica (MVCS, 2023).
En este contexto, la precariedad espacial no es solo un problema
constructivo, sino también un reflejo de las condiciones socioeconómicas
de sus habitantes. Muchas familias viven en espacios reducidos y
multifuncionales donde se cocina, duerme y estudia en el mismo
ambiente, afectando la privacidad, el orden, el descanso y la salud
emocional de los miembros del hogar. Las condiciones térmicas,
lumínicas y de ventilación son insuficientes y, en su mayoría, no se
cuenta con acceso regular a servicios básicos completos como agua
potable o desagüe. De hecho, de acuerdo al INEI (2022), solo el 38,7 %
de viviendas en zonas urbano-marginales de Lambayeque cuentan con
los tres servicios básicos: agua, desagüe y electricidad segura.
Sin lugar a dudas, la ausencia de confort espacial y el deterioro
habitacional se convierten en una amenaza invisible que afecta tanto la
salud física como el bienestar emocional y mental de las familias. Esta
situación genera estrés, fatiga crónica, desmotivación, desorden familiar
e incluso violencia intrafamiliar, al no existir espacios delimitados que
permitan la convivencia en condiciones de respeto, privacidad y
tranquilidad.
A diferencia de otros problemas sociales más visibles, la precariedad
espacial es muchas veces naturalizada por las propias familias, quienes
priorizan su economía diaria sin contar con asesoría o alternativas
accesibles para reorganizar o mejorar sus espacios. En ese sentido, la
falta de orientación técnica o programas de mejora habitacional
participativa agrava el problema. Según el Ministerio de Cultura (2021),
solo el 12 % de asentamientos informales a nivel nacional ha recibido
algún tipo de intervención con enfoque arquitectónico-social.
La educación y la concientización sobre el uso eficiente del espacio, la
autoconstrucción segura y el diseño básico accesible son herramientas
fundamentales que podrían cambiar esta realidad. Sin embargo, en
contextos como Las Palmeras, no existen actualmente campañas
formativas ni acompañamiento técnico comunitario sobre confort
espacial, habitabilidad ni vivienda saludable. Esta ausencia de acciones
preventivas y educativas perpetúa un círculo de resignación, pobreza
estructural y deterioro ambiental doméstico.
Frente a esta situación, se propone el proyecto “Mi Espacio, Mi Refugio”,
que busca aplicar el enfoque de Responsabilidad Social Universitaria
(RSU) para sensibilizar a la población mediante charlas comunitarias,
encuestas, entrevistas y asesorías básicas, permitiendo diagnosticar,
reflexionar y co-crear propuestas de mejora espacial accesibles,
sostenibles y contextualizadas. Con esto se espera no solo intervenir
físicamente en el espacio habitado, sino también generar un cambio en
la valoración de la vivienda como un espacio clave para el desarrollo
personal, familiar y comunitario.
2. ANTECEDENTES:
Internacional:
Mientras investigaba sobre cómo mejorar el confort espacial en viviendas
vulnerables, me llamó mucho la atención un estudio realizado en Dhaka,
Bangladesh, donde un grupo de investigadores (Hwang et al., 2022) aplicó un
modelo para evaluar la ventilación natural en asentamientos informales. Lo que
más me impactó fue cómo, a través de observaciones y mediciones reales,
lograron identificar que la simple reorganización de vanos y aberturas podría
mejorar significativamente la ventilación cruzada. Este estudio me hizo darme
cuenta de que no siempre se necesita una gran inversión para generar
cambios reales en la calidad del espacio, sino que también se pueden proponer
soluciones técnicas sencillas pero bien pensadas, que impacten en la salud y el
bienestar de las personas.
Nacional:
Para Perú, descubrí un estudio realizado en una comunidad altoandina de La
Libertad, donde las familias se encuentran sometidas a condiciones
meteorológicas extremadamente severas. Esta tesis (Fernández, 2021) sugería
incrementar la comodidad térmica de las viviendas mediante el uso de
materiales autóctonos, como el adobe, y una reestructuración de los espacios
para optimizar la utilización del calor solar. Me resultó muy beneficioso ya que
evidenció que entender el ambiente y analizar la vida de las familias posibilita
sugerir soluciones arquitectónicas sustentables y asequibles. Esto me llevó a
pensar que, al igual que en los Andes, también en Lambayeque se pueden
implementar conceptos similares ajustados a nuestro clima propio.
Local:
Finalmente, hallé una tesis hecha en la región de Lambayeque, centrada en la
creación de módulos sismorresistentes para hogares rurales (Romero, 2022).
Lo fascinante de este estudio fue que no solo se fundamentó en reglas
técnicas, sino también en observaciones auténticas acerca de la construcción
de las viviendas vulnerables en la región. El escritor planteó sugerencias
orientadas a optimizar la ventilación, la iluminación y la seguridad estructural,
sin prescindir de los recursos existentes en las comunidades. Este suceso me
hizo pensar en cómo, desde nuestra propia zona, ya se han hecho esfuerzos
para mejorar la calidad espacial de las viviendas, y cómo nuestro proyecto "Mi
Espacio, Mi Refugio" puede contribuir desde una perspectiva participativa.
3. OBJETIVOS:
Objetivo general:
● Mejorar el confort espacial de las viviendas de familias en situación de
vulnerabilidad a través de un diagnóstico participativo y la propuesta de
soluciones arquitectónicas accesibles, funcionales y sostenibles.
Objetivos específicos:
● Determinar las principales carencias de espacio en hogares vulnerables
a través de visitas, entrevistas y observación directa.
● Examinar las condiciones de habitabilidad tales como luz, aire
acondicionado, organización interna, privacidad y materiales utilizados
en la edificación.
● Fomentar el diseño colaborativo, incluyendo a los residentes en el
proceso de diagnóstico y propuesta, con el fin de potenciar el
sentimiento de pertenencia al lugar.
● Promover la utilización de materiales reciclados o alternativos, que
favorezcan la sostenibilidad y que sean posibles de poner en práctica
con trabajadores de la región.
4. DEFINICIÓN DE LA IDEA
El proyecto "Mi Espacio, Mi Refugio" sugiere una acción basada en la
arquitectura social y participativa, que será llevada a cabo por alumnos del
segundo ciclo.
Consiste en realizar un análisis arquitectónico básico de viviendas auto
edificadas en un asentamiento humano, teniendo en cuenta principalmente tres
aspectos clave: ventilación, iluminación natural y disposición funcional de los
espacios. A partir de este análisis, los alumnos elaborarán sugerencias de
mejora sencillas, prácticas y accesibles, tales como abrir ventanas,
reestructurar entornos, establecer áreas de uso o implementar principios
fundamentales de comodidad espacial. Estas sugerencias se transmitirán
mediante dibujos, esquemas, maquetas o fichas visuales entendibles para
las familias beneficiadas.
Además, se fomentará la transmisión de conocimientos, incorporando la
experiencia de los residentes en el proceso de diagnóstico y toma de
decisiones. El objetivo es crear modificaciones mínimas pero significativas en
la vida diaria de las personas, promoviendo condiciones de habitabilidad digna
desde un enfoque inclusivo, educativo y realista, en función del nivel
académico de los alumnos involucrados.
5.JUSTIFICACIÓN:
El proyecto se ocupa de un problema significativo en el entorno urbano y
social: la inadecuada situación espacial de las viviendas en condiciones de
vulnerabilidad. En el A.A.H.H. Las Palmeras (Lambayeque), numerosas
familias residen en áreas edificadas con materiales insuficientes, con escasa
ventilación, escasa iluminación natural y una disposición poco práctica. Esta
circunstancia impacta de manera directa en su bienestar físico y emocional, su
calidad de vida y su crecimiento diario. Si no se toman medidas, el deterioro del
ambiente de vivienda podría empeorar, aumentando la probabilidad de padecer
enfermedades, incidentes en el hogar y descomposición social.
El proyecto favorecerá directamente a entre 10 y 15 familias pertenecientes al
A.A.H.H. Las Palmeras, quienes participarán en las entrevistas, encuestas y
recibirán sugerencias concretas de mejora asequible. De manera indirecta, la
comunidad en su conjunto se beneficiará al fomentar la conciencia acerca de la
relevancia del confort espacial y al establecer los cimientos para futuras
acciones profesionales, comunitarias o institucionales.
Esta propuesta concuerda con los principios de responsabilidad social
universitaria y satisface la demanda local de optimizar las condiciones de vida
en áreas en situación de vulnerabilidad. Además, aporta a las metas de
desarrollo sostenible (ODS), particularmente al ODS 11: "Ciudades y
comunidades sostenibles". El proyecto está vinculado con el entorno social y
territorial de Lambayeque, sugiriendo soluciones asequibles desde la
perspectiva del urbanismo y la arquitectura conscientes.
En contraste con otros proyectos que solo se centran en proporcionar
asistencia material, esta propuesta se fundamenta en el diagnóstico
participativo a través de observaciones técnicas, entrevistas y encuestas,
facilitando que las familias mismas detecten sus necesidades. Además, se
sugieren mejoras viables, económicas y aplicables a corto y mediano plazo, lo
que proporciona una perspectiva sustentable y contextual.
El proyecto tiene como objetivo que las familias involucradas entiendan la
relevancia del confort espacial en su cotidianidad, detecten posibilidades de
mejora en sus hogares y sean capaces de implementar modificaciones
específicas y asequibles. A medio plazo, se proyecta potenciar la conciencia
colectiva acerca del derecho a una vivienda digna y funcional, además de
incentivar nuevas iniciativas locales para la mejora del entorno.