Pff!
A raudales, desde pequeño experimenté parálisis del sueño, no eran fugaces sino que
duraban demasiado, a menudo cosas horribles he inexplicables pasaban, tenía 11 no sabía
que pensar al respecto, siempre era lo mismo, despertar en mi habitación, tal cual era con
todo y todo incluido mi hermano durmiendo en la litera de arriba, al no moverme una
sensación de miedo me invadía, sentía que tarde o temprano mi respiración también se
detendría y eso me hacía entrar en pánico, esto alimentaba mi mente y entonces todo se
volvía horror crudo y sin censura, demonios, gente con la cara derretida, luz roja saliendo
debajo de mi cama, a veces lograba moverme muy torpemente, como en cámara lenta,
podía ver el espectro de movimiento que dejaban mis manos al moverse, y lo peor era que
al gritar, no salía nada, rezar solo empeoraba las cosas, y entonces de golpe despertaba,
pero en realidad era otro sueño, volvía al punto de partida una y otra vez, hasta no saber
que era real y que no, era sumamente angustiante pues las criaturas estaban ahí, se
reiniciaban cada que el bucle se repetía, así hasta que lograba despertar y por miedo no
volvía a dormir.
Ya he llegado más allá de esto, dado que me era muy común un día me cansé, el miedo se
convirtió en ira, me arte de ser una presa y comencé a atacar, cada que despertaba y no
podía moverme en vez de sentir miedo, sentía un total desdén por la situación, era como “
de verdad? Otra vez? “ dado que entendí que no podían dañarme deje de temerles y
entonces empecé a confrontarlos, no importaba que tan horribles fueran, el coraje me
ganaba y no les daba tregua, así empecé a despertar de golpe, con el tiempo la parálisis
cesó, entonces empezaron los sueños lucidos, esta vez podia moverme con libertad por
toda mi casa, pero a veces tenía visitas, un hombre de traje negro cuyo rostro no podía ver
pero se identificaba como Lucifer, la primera vez intenté atacarlo con balas, a esta altura
podía materializar cualquier cosa en mis manos si lo pensaba con fuerza y actuaba en
consecuencia como si el objeto ya estuviera ahí, pero cada que gatillaba no sucedía nada,
disparé al aire y funcionó, pero al apuntarle a él no pasaba nada, lo escuché reír tranquilo,
tomó asiento, cruzó las piernas y dijo: no tengas miedo, no vengo a hacerte daño, más bien,
quiero concederte 3 deseos, pero deben valer la pena. Mi padre sufre de cojera en una
pierna, mi mamá se encontraba enferma en ese momento y mi padrastro era alcohólico y su
salud tampoco era la mejor, pedí entonces salud para mi padrastro y mi mamá y una pierna
sana para mi papá. Se quedó callado un momento y dijo: para que quieres salud para tu
madre? en cuanto esté sana volverá a gritar y a pelear con su pareja y eso la enfermará de
vuelta, lo mismo con tu padrastro, en cuanto recupere su vigor se irá directo a una cantina a
tomar y su salud se volverá a deteriorar, en cuanto a tu padre, si así como está lo único que
hace es alejarse de ustedes (mi hermano y yo) imagina que tan lejos irá con ambas piernas
sanas, no mi niño, cada quien busca su mal, todos cosechan aquello que siembran. Me
quede pensando y pregunte ¿entonces qué pecado he cometido yo para haber perdido
parte de mi mano ?… eso es algo que descubrirás más adelante, contesto, aún no estás
listo para saber, nada es al azar e incluso aquello que miras como una desgracia se puede
trasmutar, te veo luego, ya tienes que despertar… yo tenía 14 años y ciertamente nos
volvimos a ver.
Cuando tenía 14 años tuve una experiencia cercana a la muerte (muerte clínica) debido a la
pérdida excesiva de sangre (shock hipovolemico) causada por una amputación parcial de la
mano derecha, al llegar al hospital tardaron mucho en atenderme y en algún punto empecé
a sentir sueño, luego frío, los párpados me pesaban, entonces le dije a la enfermera que
tenía sueño y me deje ir, mis ojos se cerraron despacio y pude sentir como caía hacia atrás
como por un túnel, a lo lejos vi a la enfermera gritando !!NO TE DUERMAS!!!!NO TE
DUERMAS!! Pero nada pude hacer, me dio una cachetada pero no sentí, simplemente
seguí cayendo despacio hacia la oscuridad de mi interior, allá en lo alto aun alcazaba a ver
la luz que se metía por las cuencas de mis ojos, en algún momento los perdí de vista y
desaparecieron dejándome en total oscuridad, dejé de caer y empecé a flotar despacio y
gentilmente, poco a poco empecé a olvidar todo, las palabras, las ideas, los conceptos, el
pensamiento, no podía pensar pues no había palabras con que hacerlo, no había conceptos
que aplicar, no había mente… me olvidé de mí por completo y fue ahí donde la luz volvió a
brillar, poco a poco todo un nuevo espacio se empezó a materializar, era un prado verde
hermoso, lleno de palmeras y árboles frutales, había cerros y montañas y curiosamente
también había animales, la luz del sol era cálida y el aire corría jugando con las hojas,
elevándolas a su paso, empecé a moverme por todo el lugar, era como flotar, no había
cuerpo así que no había resistencia alguna, si quería ir a algún lado simplemente me
desplazaba como el viento que fluye a través de todo, me sentía intensamente feliz, todo
dolor había desaparecido, aquí simplemente era, simplemente fluía, no había juicio, era libre
de andar, correteaba con los zorros, volaba con las aves, veía crecer las plantas, era un
estado de vacío total, era ser uno con el todo, un lugar sin culpa, sin creencias limitantes,
sin tiempo. De pronto escuché una voz que decía ¿no vas a volver?… volver a donde ?
Pensé y entonces todo volvió q mi, pude ver a mi madre llorando, pude sentir su dolor y
recordé lo mucho que la amo, de pronto todo empezó a colapsar, a contraerse en mi pecho,
todo aquel escenario se concentró dentro de mí y entonces desperté. No le dije a nadie lo
que vi porque no quería que me tacharan de loco, en aquella época ir al psicólogo no
estaba normalizado y cualquiera te tildaba de loco. Aquel evento me cambió para siempre,
ahora veo el mundo con otros ojos.