0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

La Pasión de Cristo

El sermón aborda los cinco llamados de la pasión de Cristo, enfatizando la importancia de la humildad, la obediencia, el perdón, la fe en el poder de Dios y la salvación para todos los pecadores. Se recuerda que el sacrificio de Jesucristo no solo es un evento conmemorativo, sino un llamado continuo a vivir de acuerdo a sus enseñanzas. Cada uno de estos llamados invita a los creyentes a reflexionar sobre su vida y su relación con Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

La Pasión de Cristo

El sermón aborda los cinco llamados de la pasión de Cristo, enfatizando la importancia de la humildad, la obediencia, el perdón, la fe en el poder de Dios y la salvación para todos los pecadores. Se recuerda que el sacrificio de Jesucristo no solo es un evento conmemorativo, sino un llamado continuo a vivir de acuerdo a sus enseñanzas. Cada uno de estos llamados invita a los creyentes a reflexionar sobre su vida y su relación con Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SERMON

CINCO LLAMADOS DE LA PASIÓN DE CRISTO


TEXTO: 1Pedro 2:21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por
nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
INTRODUCCIÓN
Estamos a pocos días de celebrar la Semana Santa, fecha muy especial para todos los cristianos en
el mundo pues recordamos el sacrificio hecho por nuestro Señor Jesucristo, recordamos su muerte
y celebramos su resurrección que dio salvación y vida eterna a cada uno de nosotros.
Pero tenemos que saber que la pasión de nuestro Señor Jesucristo, es decir, su sufrimiento, su
agonía y su muerte también son llamados directos para la iglesia y para cada uno de nosotros,
para nuestra vida, que muchas veces solamente reflexionamos en la obra hecha por nuestro Señor
Jesucristo en esta época de semana santa, pero estos llamados no son solamente para una época,
sino para todos los días de nuestra vida.

VEAMOS EN LA PALABRA DE DIOS CUÁLES SON ESOS LLAMADOS DE LA PASIÓN DE


CRISTO PARA NUESTRA VIDA:
I) LA PASIÓN DE CRISTO ES UN LLAMADO A LA HUMILDAD (FILIPENSES 2:3-8) Nada
hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás
como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por
lo de los otros. 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual,
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se
despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz.
Nuestro Señor Jesucristo se humilló a sí mismo, tomando forma de siervo, primeramente
viniendo a nacer en forma humano, viviendo en este mundo de pecado y de debilidad siendo Dios,
se hizo pobre por amor a nosotros, y se humilló despojándose de su gloria y su majestad para morir
en una cruz como un malhechor siendo el Rey de reyes y Señor de señores. Y el Señor nos llama a
tener ese mismo sentir en nosotros, a ser humildes, a no sentirnos superiores a los demás, sino
recordar que somos siervos llamados a servir, a despojarnos de nuestra soberbia y nuestra vanidad
para vivir con humildad reconociendo que la gloria, la alabanza y la adoración debe ser solamente
para él y no para nosotros.

II) LA PASIÓN DE CRISTO ES UN LLAMADO A LA OBEDIENCIA DOBLEGANDO NUESTRA


VOLUNTAD A LA VOLUNTAD DE DIOS (MATEO 26:38-42) Entonces Jesús les dijo: Mi alma
está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Mat 26:39 Yendo un poco
adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta
copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Mat 26:40 Vino luego a sus discípulos, y los halló
durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Mat 26:41 Velad y
orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Mat 26:42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta
copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
El Señor en el mayor momento de angustia y agonía de su vida oró pidiendo a su Padre Celestial
que si fuera posible que pasara de él esa copa, que no tuviera que pasar por ese dolor, que no
tuviera que sufrir lo que iba a tener que sufrir por nosotros, pero hubo silencio, el Padre no
respondió, y ese momento con obediencia, nuestro Señor doblegó su voluntad a la voluntad del
Padre y dijo: “HÁGASE TU VOLUNTAD” Es un llamado para cada uno de nosotros, no solamente a
ser obediente con aquellas cosas que son fáciles y que no requieren sacrificio, sino también con
aquellas en las cuales tenemos que doblegar nuestra voluntad, nuestros proyectos y sueños al
Señor.
III) LA PASIÓN DE CRISTO ES UN LLAMADO A PERDONAR A LOS QUE NOS HAN
OFENDIDO (LUCAS 23:33-35) Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron
allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Luc 23:34 Y Jesús decía: Padre,
perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Luc
23:35 Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó;
sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.
A pesar del dolor, a pesar del sufrimiento y del menosprecio que nuestro Señor Jesucristo estaba
sufriendo él pudo perdonar, él no maldijo, él no murmuró, él no dio palabras de reproche, él dio
palabras de perdón, palabras de amor aun en los últimos momentos de su vida, y ese es el llamado
del Señor para cada uno de nosotros, a perdonar, a no guardar rencor, a no tomar venganza, para
agradar a nuestro Dios, para que nuestro corazón no se llene de rencor ni de amargura, que
podamos perdonar de la manera que nuestro Señor Jesucristo perdonó, no solo a los que lo
crucificaron sino también a cada uno de nosotros.

IV LA PASIÓN DE CRISTO ES UN LLAMADO A CREER Y CONFIAR EN EL PODER DE


NUESTRO DIOS (MATEO 20:18-19) He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será
entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; Mat 20:19 y le
entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día
resucitará.
Nuestro Señor Jesucristo sabía lo que tendría que sufrir, sabía lo que tendría que enfrentar, sabía
que sería azotado, que sería golpeado y escarnecido, pero también sabía, y estaba confiado que su
Padre Celestial no lo abandonaría, que aunque muriera él sabía y estaba seguro que su Padre
Celestial con poder lo resucitaría al tercer día. Y esa misma Fe y Confianza es la que debemos tener
cada uno de nosotros, enfrentar las pruebas y dificultades de la vida, enfrentar el dolor, la
enfermedad, la pobreza, la escasez, la soledad, el abandono, con confianza y con esperanza,
sabiendo que NUESTRO PADRE CELESTIAL NO NOS ABANDONARA, que con su poder él nos
ayudará y nos dará vida, nos dará su victoria, nos dará salud, y que aun en las circunstancias más
duras, VEREMOS LA GLORIA DE DIOS en nosotros.

V) LA PASIÓN DE CRISTO ES UN LLAMADO DE SALVACIÓN PARA TODOS LOS


PECADORES (ROMANOS 5:7-8) Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo,
pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Rom 5:8 Mas Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
El sacrificio de Cristo hecho por nosotros en la cruz del calvario es el más impactante llamado de
Dios para salvación para toda la humanidad, es la muestra de su amor, de su perdón y de su anhelo
de que los pecadores puedan reconciliarse con él por medio de Jesucristo, ya que el anhelo del
corazón de nuestro Dios es salvar a todos los pecadores, no solamente a los que se creen que “No
son tan malos” sino a todos, aun al que puede considerarse el más vil de todos los pecadores.
Después de haber escuchado los cinco llamados de la pasión de Cristo ¿ACEPTARIAS SU
LLAMADO?

También podría gustarte