1. ¿Qué es el control interno?
El control interno es un sistema compuesto por políticas, procedimientos y prácticas
implementadas por la administración para lograr los objetivos de la organización. Un marco
comúnmente utilizado es el COSO (Committee of Sponsoring Organizations of the
Treadway Commission), que define cinco componentes fundamentales:
1. Ambiente de control
Ambiente de Control
El ambiente de control es la base de todos los demás componentes del control interno.
Refleja la actitud, conciencia y acciones de la alta dirección y del consejo de
administración respecto al control interno y su importancia dentro de la organización.
Elementos clave:
Integridad y valores éticos: La empresa debe fomentar una cultura organizacional
basada en la ética, la transparencia y la responsabilidad.
Compromiso con la competencia: Se debe contratar y desarrollar personal
capacitado y competente.
Estructura organizativa: Claridad en líneas de autoridad, funciones y
responsabilidades.
Participación del consejo de administración: Supervisión efectiva del control
interno y la auditoría interna.
Asignación de autoridad y responsabilidad: Definir quién puede tomar decisiones
y ejecutar tareas.
2. Evaluación de riesgos
Evaluación de Riesgos
Este componente implica identificar y analizar los riesgos relevantes que podrían
impedir el logro de los objetivos organizacionales, y determinar cómo se deben
gestionar.
Proceso:
Establecer objetivos claros: Operacionales, financieros y de cumplimiento.
Identificar riesgos: Internos (fallos humanos, errores en procesos) y externos
(cambios legislativos, competencia).
Evaluar la probabilidad e impacto: ¿Qué tan probable es que ocurra el riesgo y
qué impacto tendría?
Responder a los riesgos: Aceptarlos, evitarlos, reducirlos o compartirlos (ej. con
seguros).
3. Actividades de control
Actividades de Control
Las actividades de control son las políticas y procedimientos específicos que ayudan a
asegurar que se ejecuten las directrices de la dirección para mitigar los riesgos
identificados.
Tipos de controles:
Preventivos: Evitan que ocurran errores o fraudes (ej. aprobación de transacciones).
Detectivos: Identifican errores después de que han ocurrido (ej. conciliaciones
bancarias).
Correctivos: Solucionan los errores detectados (ej. ajustes contables).
Ejemplos comunes:
Separación de funciones (una persona no debe registrar y aprobar una misma
operación).
Controles de acceso físico y lógico a activos e información.
Revisiones de desempeño, autorizaciones y aprobaciones.
Auditorías internas.
4. Información y comunicación
Información y Comunicación
Se refiere a la identificación, recopilación y distribución de información útil y
oportuna, tanto interna como externamente, que permita a las personas cumplir con sus
responsabilidades de control.
Características:
La información debe ser relevante, confiable, actualizada y accesible.
La comunicación debe fluir en todos los sentidos:
o Vertical: Desde la alta dirección hacia los empleados y viceversa.
o Horizontal: Entre departamentos o unidades.
La organización debe tener canales de comunicación abiertos y mecanismos para
reportar irregularidades (como líneas éticas).
5. Supervisión
Supervisión
La supervisión implica la evaluación continua o periódica del sistema de control interno
para asegurarse de que sigue funcionando como se espera, y la toma de medidas correctivas
cuando sea necesario.
Formas de supervisión:
Supervisión continua: Se integra en las operaciones diarias.
Evaluaciones periódicas: Se realizan en intervalos definidos, como auditorías
internas.
Seguimiento de hallazgos: Implementación de recomendaciones correctivas.