MITOS ROMANOS
Ulises y las sirenas
Probablemente el relato más conocido de las sirenas sea el de La Odisea de Homero. Después de pasar una larga
temporada en el palacio de Circe, Ulises emprende definitivamente el camino a Ítaca. La diosa, antes de dejarle
partir, le adelanta algunas de las aventuras que va a vivir en los días siguientes. La primera de ellas será el
encuentro con las sirenas. Las sirenas han sido famosas seductoras, porque según la mitología eran capaces de
encantar con su voz a los marinos con la intención de raptarlos. Al cantar, parecían ser hermosas doncellas, pero
los que sucumbían ante sus encantos, pronto averiguaban su verdadera naturaleza. El canto de las sirenas
anunciaba de forma engañosa los placeres del mundo subterráneo. Las sirenas vivían en la isla de Artemisa, en
donde yacían los huesos de los marineros que habían sido atraídos por sus deliciosos cantos. Odiseo (Ulises),
hombre de gran imaginación, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus
hombres que se taparan los oídos con cera, y él, que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar
al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran. Al escuchar los cantos de las sirenas quiso
soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda que las sirenas, devastadas por su fracaso,
se lanzaron al mar y murieron ahogadas
. La Leyenda de Pegaso
Pegaso es un caballo alado. Su nombre proviene de una palabra griega que significaba manantial, pues se decía
que había nacido en las fuentes del Océano. Hay varias versiones de su nacimiento. Por un lado se decía que
había nacido del cuello de la Gorgona, cuando Perseo la mató en el mar. En esta perspectiva, resulta que su padre
es Poseidón, y Crisaor su hermano gemelo. Otra versión sostiene que nació en la Tierra, fecundado por la sangre
derramada de la Gorgona, cuando Perseo la mató. Una vez que nació, Pegaso fue al Olimpo, donde se puso a las
órdenes de Zeus, al llevarle el rayo. El papel de Pegaso más importante es en la leyenda de Belerofonte, sobre la
que hay diversos argumentos. Por un lado, se decía que Pegaso había sido regalado a Belerofonte por la diosa
Atenea (diosa de la sabiduría), pero según otras historias fue Poseidón el que dio el caballo a Belerofonte. También
se contaba que el héroe lo había encontrado cuando bebía en la fuente de Pirene. Fue gracias a Pegaso que
Belerofonte pudo matar a la Quimera y lograr por sí solo la victoria sobre las Amazonas. Cuando Belerofonte muere,
Pegaso volvió a la morada de los dioses. Tiempo después, se dio el con2. La Leyenda de Pegaso Pegaso es un
caballo alado. Su nombre proviene de una palabra griega que significaba manantial, pues se decía que había
nacido en las fuentes del Océano. Hay varias versiones de su nacimiento. Por un lado se decía que había nacido
del cuello de la Gorgona, cuando Perseo la mató en el mar. En esta perspectiva, resulta que su padre es Poseidón,
y Crisaor su hermano gemelo. Otra versión sostiene que nació en la Tierra, fecundado por la sangre derramada de
la Gorgona, cuando Perseo la mató. Una vez que nació, Pegaso fue al Olimpo, donde se puso a las órdenes de
Zeus, al llevarle el rayo. El papel de Pegaso más importante es en la leyenda de Belerofonte, sobre la que hay
diversos argumentos. Por un lado, se decía que Pegaso había sido regalado a Belerofonte por la diosa Atenea
(diosa de la sabiduría), pero según otras historias fue Poseidón el que dio el caballo a Belerofonte. También se
contaba que el héroe lo había encontrado cuando bebía en la fuente de Pirene. Fue gracias a Pegaso que
Belerofonte pudo matar a la Quimera y lograr por sí solo la victoria sobre las Amazonas. Cuando Belerofonte muere,
Pegaso volvió a la morada de los dioses. Tiempo después, se dio el conncurso de canto que enfrentó a las Musas
con las hijas de Píero. El Monte Helicón estaba muy complacido por la belleza de las voces, por lo que empezó a
crecer amenazando con llegar al cielo. Al ver el peligro, Poseidón le ordenó a Pegaso que fuera y golpeara a la
montaña con uno de sus cascos para logrtar que volviera a su tamaño normal, a lo que la montaña obedeció
dócilmente. Pero, en el lugar donde Pegaso la había golpeado brotó la Fuente Hipocrene, o Fuente del Caballo.
Por último, Zeus lo convirtió en Constelación, para que fuera eterno. Cuando esto sucedió, un pluma de sus alas
cayó cerca de Tarso, y así la ciudad adoptó su nombre
. La leyenda de Edipo
En la leyenda Edipo es el hijo de los reyes de Tebas quienes ordenan su muerte nada más nacer para evitar el
maleficio de un viejo oráculo que ¿Un hijo de Poseidón? Belerofonte montando a Pegaso. aseguraba que el hijo
nacido de estos reyes mataría a su propio padre y se casaría con su madre. Sin embargo, el criado encargado de
ejecutarlo se apena de la criatura y se lo entrega a un pastor que casualmente andaba por la región.
Éste de regreso a su patria en Corinto entrega el hermoso niño a los reyes del país para que lo adopten. Cuando
Edipo crece, un día se entera del extraño oráculo y aterrorizado decide escapar lejos de los que cree sus padres.
En su huida, se topa en una encrucijada con un coche de caballos que está a punto de atropellarle. Estalla una
disputa y Edipo mata al señor de carro, un noble cuyo nombre ignoraba. Era Layo, rey de Tebas. Edipo prosigue
entonces su camino, dirigiéndose precisamente a esta ciudad, pero le sale al encuentro un terrible monstruo, mitad
mujer, mitad león alado, conocido con el nombre de Esfinge, que asolaba la región, destruyendo a todos aquellos
que no sabían contestar certeramente a una pregunta que les hacía. Las adivinanzas de la Esfinge eran
dos:”¿Quién es el ser que al amanecer camina a cuatro patas, a mediodía sobre dos y al anochecer sobre tres?”.
Edipo da la respuesta correcta: “El hombre, que en su infancia gatea, en su juventud camina erguido y en su
senectud se apoya en un bastón”. La Esfinge plantea la segunda: “¿Cuáles son las hermanas que se engendran
mutuamente?”. Edipo vuelve a acertar: “El día y la noche” (estas dos palabras son femeninas en griego). Una vez
resuelto el enigma, el monstruo se suicida, y Edipo entra en la ciudad liberada de su maldición.
Allí la reina Yocasta, viuda del rey Layo, recientemente desaparecido, decide casarse con el salvador de la
ciudad. De él tendrá una prole nefanda: dos hijas, Antígona e Ismene, y dos hijos, Eteocles y Polinices. Así se
había cumplido la profecía. Y Edipo acaba matando a su propio padre, se casa con su madre y tiene de ella cuatro
hijos que a la vez son sus hermanos. La maldición de esta familia continuó con el fin aciago de los hijos de Edipo.
CULTO DE DIOSA FORTUNA
Según la tradición, se decía que el rey Servius Tullius había sido favorecido por la fortuna porque era amado por
la Diosa; la historia del amor entre Servius Tullius y la Diosa ha sido contada también por Plutarco:
Servio se ató a Fortuna y de ella hizo depender la misma soberanía, tanto que hizo creer que Fortuna se uniría a
él, bajando a su habitación a través de la pequeña ventana que ahora llamamos 'Puerta de la Ventanita'.
La leyenda, sin embargo, tiene su raíz en la historia real: cuando murió Tarquín Prisco, su esposa Tanaquilla se
asomò por la ventana y anunció al pueblo de Roma que el nuevo rey iba a ser Servius Tullius, su protegido: esta
fue la fortuna de Servio que duró por unos buenos 44 años.
El Rey dedicó muchos templos a la Diosa, incluido el cercano al Foro Boario (área actual de S. Omobono). La diosa
fortuna de los romanos no coincidía exactamente con la Tyche de los griegos y se la representaba ciega y con la
cornucopia de la que dispensaba riqueza y prosperidad, pero de manera aleatoria precisamente porque tenía los
ojos vendados. Para sintonizar el mito griego con el romano, los cantores romanos contaban una historia según la
cual la Diosa se había vendado para no ver a Tullia Minor, la hija de Servio Tullio que había entrado en su Templo
después de haber asesinado a su padre pasando sobre el cuerpo con el carro.
Fueron 26 los templos que habían sido dedicados a la diosa en la época de Servius Tullius, sin embargo, se cree
que algunos probablemente fueron solo altares. El número de sitios del culto podría estar relacionado con la
duplicidad de la esencia de la Diosa Fortuna, de hecho, era tanto una divinidad vaticinante como una diosa de la
fertilidad, en la primera forma fue adorada por sacerdotes y patres, mientras que como la diosa de la fertilidad fue
honrada por las mujeres.
Uno de los lugares de culto de la época de Servius Tullius era el Templo de Fortuna Eulpis o Bonae Spei (Buena
Esperanza) que, según los informes de Plutarco, estaba en la colina del Quirinal en el Vicus Longus, cerca de los
Templos de otras dos deidades arcaicas romanas, Spes y Febris, respectivamente la Diosa de la Esperanza y la
Diosa de la Fiebre.
Pero la Diosa Fortuna se duplicaba en los diversos momentos y aspectos de la vida; también hubo una Fortuna
Barbata que protegìa a los niños hasta el crecimiento de la barba, una Fortuna Annonaria que protegìa las
existencias de trigo, una Fortuna Respisciens que protegìa de los problemas del pasado y una Fortuna Huiusce
Diei que tenìa la tarea de proteger en el mismo día hasta la más importante, la Fortuna Primigenia que tenía su
templo en el Quirinal además del gran santuario en la ciudad de Praeneste.
En la época del Imperio, el dìa del 24 de junio estuvo dedicado a la Diosa Fortuna y la fiesta tuvo lugar en los Horti
de César, aquellos que el dictador había dejado come herencia al pueblo romano, que estaban a orillas del Tíber
a lo largo de la Vía Campana. Aquí estaba el Templo dedicado a Fors Fortuna, diosa de la aleatoriedad absoluta,
y después de hacer ofrendas a la diosa, la gente se vertió en los prados para comer y bailar.
Durante la fiesta, se comìan caracoles, cuyos cuernos son un símbolo de discordia: comierlas significaba
enterrarlos en el estómago y asì se borraban rencores y odios (ahora se conoce su función curativa de la úlcera
estomacal).
HERACLES, APOLO Y LA CIERVA DE CERINEA
El mito de Hércules es el cuento de la aspiración que desde los tiempos arcaicos empuja al hombre a la
perfección. Nació como un semidiós para dominar el mundo humano al que pertenece como hijo de Alcmena, pero
en potencia él es un Dios como su padre Júpiter y para esto puede aspirar a la inmortalidad; para alcanzarla deberá
seguir un camino de conocimiento y saber que se conoce como "Los Doce Trabajos de Hércules".
Las doce empresas a las que su maestro Euristeo lo obliga -según algunas versiones su primo, instigado por Hera
/ Juno, para obstaculizarlo le asigna tareas imposibles, los 12 trabajos- son otros tantos pasos hasta el
conocimiento, el único que puede asegurar el ascenso a Olympus y la inmortalidad.
Una de las "labores" menos sangrientas que se le imponen a Héracles ( o Hércules) es la captura de la cierva de
Cerinea que vivió en Enoe (tierra del vino), la última tierra donde se veneraba a Artemisa; es su cuarto trabajo y no
debe matar al venado sino capturarlo vivo y luego entregárselo a Euristeus, rey de Micenas. La cierva no era un
animal salvaje y feroz, luego la prueba de valor consistìa en la persecuciòn que llevaba màs allà de la zona de
caza conocida, en otro paìs donde era el lìimite del mundo natural, en la frontera con el inframundo.
Cerinea es una de las cinco ciervas que Artemisa, Diana para los romanos, aùn una niña había visto mientras
estaban pastoreando a las orillas del río Anauro que marcaba el límite entre el mundo de los dioses y lo de los
hombres. La joven diosa había capturado y atado a su carro cuatro ciervas porque una de ellas había logrado
escapar y refugiarse en el cerro de Cerinea, cerca del Templo de Apolo, donde la diosa siguiò protegiéndola.
La cierva era grande y hermosa y, aunque era hembra, tenía grandes cuernos de oro, sus pezuñas eran de bronce,
el metal sagrado cuyos poderes apotropaicos aislaban al animal sagrado del suelo terrestre, y su pelaje era
manchado como el de un cachorro. Hércules persiguió a la Cierva durante doce meses hasta la tierra de los
hiperbóreos, hasta el extremo norte del mundo conocido, hasta que esta exhausta se detuvo para beber en el río
Ladòn, el río que marca el límite con la otra vida, y entonces Hércules arrojó un flecha de su arco y golpeò a la
cierva en las patas delanteras entre el tendón y el hueso sin derramar una gota de sangre. La cierva herida, aunque
levemente, ya no podía correr rápido y luego Hércules logró capturarla; sin matarla la tomó y, después de ponerla
sobre sus hombros, comenzó el viaje de regreso a Arcadia.
Cuando estaba cerca del Templo en Enoe, el héroe encontró a Apolo y Artemisa; la diosa fue desdeñada de veer
al animal sagrado como prisoniero y regañó a Hércules, no pudo mantener a sí mismo la cervatilla porque
pertenecía sólo a su propia forma descendiente de Apolo. Pero Hércules explicó que estaba obedeciendo una
petición del oráculo propio de Apolo; solo entonces Hércules pudo traer la cierva a Euristeus, llevando a cabo así
su trabajo
HÈRCULES Y CACO
Según la mitología griega, Heracles llega en Latium vetus regresando de Iberia, despuès su décimo esfuerzo, con
los bueyes que llevó a Gerión. El se detuvo en el templo de Diosa Flora, en las laderas de la colina del Aventino,
para beber pero la diosa el negò porque el agua era sagrada y solo para las mujeres; Hércules lleno de ira decidiò
construir un altar para sacrificios donde a las mujeres hubiera sido prohibido entrar: será el Altar Magno de
Hércules.
Ocupado de su trabajo, Hércules no vio un ser monstruoso que se quitò algunos de sus bueyes, Caco, zafio
pastor vivia en la colina del Aventino donde se llevò los bueyes robados arrastrardolos por el rabo, para que las
pistas estaban mezcladas. Cuando Hércules descrubiò el robo no lograba hallarlas sino que el mugido de las
bestias hizo entender a Heracles donde se encontraban y entró en la cueva sin temor, pasando a través de la lluvia
de fuego que Caco vaciaba de su boca, y tras haberlo tomado lo discuartizò.
LA LOBA: MITO SAGRADO Y MITO PROFANO
Los dioses como siempre muevan los destinos de los hombres de manera obscura y caprichosa y los
descendientes de Eneas siempre tienen que luchar para imponer su supremacía. El legítimo rey de Alba Longa,
Numitor, fue derrocado por su hermano Amulio quien, no queriendo algùn reclama el trono, obligó a Rea Silvia, hija
de Numitor, a convertirse en virgen Vestal y luego con el voto de castidad. Pero los dioses intervinieron, Marte
cautiva Rea Silvia, quien se convierte en madre de los gemelos Romulo y Remo; el hecho se descubrió y Amulio
ordenó matar a los bebés, sino un sirviente compasivo los dejò una posibilidad de salvación por las aguas del Tíber.
El Tiber en ese momento esté casi seco y la cesta se detiene en un recodo del río debajo de una higuera; aquí
entre los animales que bajan a beber allí es una loba que oyendo los lamentos de los bebés arrastrarlos con
seguridad en una cueva donde los cuidó hasta que pasa el pastor Fáustulo quien recogidos a los niños los lleva a
su esposa Acca Larentia para dejarlos crecer juntos con sus hijos.
Tito Livio en esta historia ha hecho el milagro, ha entrado todos los elementos simbólicos de la tradición y fusionado
con elementos reales de las narraciones orales.
Ahora se ha establecido que el nacimiento de Roma es el resultado de eventos progresistas que llevaron a varias
personas a unirse y convertirse en una ciudad autónoma; pues los autores de la edad de Augusto, como Tito Livio
o Plutarco por un lado logran dar origen épico a la nueva ciudad, por el otro mantienen los sagrados símbolos
religiosos de la civilización etrusca, Latina y sabina de que originan la gens del pueblo de Roma.
El símbolo en que se centra la leyenda es la Loba, que se hace de Roma; la loba era el animal sagrado de Mamers,
Dios de los sabinos, similar a Marte, y era también el animal tutelar de los latinos como Lupercus, mientras que
para los etruscos el lobo había representado Aita, Dios purificador y fecundador. Se puede suponer que la fusión
de los mitos ha sido procurada para tener una mayor cohesión entre los distintos grupos étnicos.
Todo el simbolismo aparece centrado en la figura del animal más conocido por la gente que vivía de agricultura y
exorcizaba sus miedos dando atributos divinos a sus enemigos potenciales. En la religión primitiva estos animales,
lobos y serpientes, aves de presa y uros salvajes pudrian dar la muerte pero eran los hijos de la Diosa Madre que
era capaz de regenerar todo.
El culto de la Diosa Madre fue asociado a una cueva que simbolizaba la parte interna de la diosa que genera la
vida y la cueva donde la loba llevò a los gemelos se llamò Lupercales.
Pero la leyenda continúa y después de la lupa en el mito aparece la mujer, Acca Larentia como la esposa de
Faustulus y llamada "loba" porque Tito Livio escribe: "ac miraculo dato" (= increíbles rumores) vivià vendiendo su
cuerpo.
Cultos arcaicos y no sólo italiacos, prevedeban también la prostitución sagrada de las sacerdotisas y por lo tanto,
es posible que Acca Larentia fuera una sacerdotisa de la Casa donde se guardaba el Fuego Sagrado. Pero la gente
nueva que se había asentado en el valle del Tíber pues reconociendo una similitud entre la Diosa Madre (Loba) y
la diosa del hogar Vesta , no podía aceptar que sus sacerdotisas se dedicaban a actividades consideradas
irreligiosas, y asì las vírgenes Vestales tenían que estar y permanecer castas. Así que la Virgen Vestal Rea
Silvia culpable de infringir la regla pierde a sus hijos y su sacrificio es necesario para crear una nueva ciudad.
La Lupa es uno de los símbolos de Roma y está representada en muchos bajorelieves. Hoy es el animal símbolo
de la ciudad de Roma y está representado por la estatua situada en los Museos Capitolinos.
La estatua de la Loba Capitolina como lo conocemos hoy primero aparece en un dibujo de 1438 cuando estaba
parada en la torre de la familia Annibaldi frente a la cual se infligìan las penas y castigos; sin embargo, algunas
fuentes, indican el Lateran como un lugar donde permaneció hasta 1473 cuando el Papa Sixto IV decidió darla a
la gente de Roma con 10 florines con el cual se pagó Antonio Pollaiolo quien añadiò los gemelos.
Ulises y las sirenas
Probablemente el relato más conocido de las sirenas sea el de La Odisea de Homero. Después de pasar una
larga temporada en el palacio de Circe, Ulises emprende definitivamente el camino a Ítaca. La diosa, antes de
dejarle partir, le adelanta algunas de las aventuras que va a vivir en los días siguientes. La primera de ellas será el
encuentro con las sirenas. Las sirenas han sido famosas seductoras, porque según la mitología eran capaces de
encantar con su voz a los marinos con la intención de raptarlos. Al cantar, parecían ser hermosas doncellas, pero
los que sucumbían ante sus encantos, pronto averiguaban su verdadera naturaleza. El canto de las sirenas
anunciaba de forma engañosa los placeres del mundo subterráneo. Las sirenas vivían en la isla de Artemisa, en
donde yacían los huesos de los marineros que habían sido atraídos por sus deliciosos cantos. Odiseo (Ulises),
hombre de gran imaginación, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus
hombres que se taparan los oídos con ceray él, que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al
mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran. Al escuchar los cantos de las sirenas quiso soltarse
pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda que las sirenas, devastadas por su fracaso, se
lanzaron al mar y murieron ahogadas
El mito de Pegaso
Pegaso es un caballo alado. Su nombre proviene de una palabra griega que significaba manantial, pues se decía
que había nacido en las fuentes del Océano. Hay varias versiones de su nacimiento. Por un lado se decía que
había nacido del cuello de la Gorgona, cuando Perseo la mató en el mar. En esta perspectiva, resulta que su padre
es Poseidón, y Crisaor su hermano gemelo. Otra versión sostiene que nació en la Tierra, fecundado por la sangre
derramada de la Gorgona, cuando Perseo la mató. Una vez que nació, Pegaso fue al Olimpo, donde se puso a las
órdenes de Zeus, al llevarle el rayo. El papel de Pegaso más importante es en la leyenda de Belerofonte, sobre la
que hay diversos argumentos. Por un lado, se decía que Pegaso había sido regalado a Belerofonte por la diosa
Atenea (diosa de la sabiduría), pero según otras historias fue Poseidón el que dio el caballo a Belerofonte. También
se contaba que el héroe lo había encontrado cuando bebía en la fuente de Pirene. Fue gracias a Pegaso que
Belerofonte pudo matar a la Quimera y lograr por sí solo la victoria sobre las Amazonas. Cuando Belerofonte muere,
Pegaso volvió a la morada de los dioses. Tiempo después, se dio el cconcurso de canto que enfrentó a las Musas
con las hijas de Píero. El Monte Helicón estaba muy complacido por la belleza de las voces, por lo que empezó a
crecer amenazando con llegar al cielo. Al ver el peligro, Poseidón le ordenó a Pegaso que fuera y golpeara a la
montaña con uno de sus cascos para logrtar que volviera a su tamaño normal, a lo que la montaña obedeció
dócilmente. Pero, en el lugar donde Pegaso la había golpeado brotó la Fuente Hipocrene, o Fuente del Caballo.
Por último, Zeus lo convirtió en Constelación, para que fuera eterno. Cuando esto sucedió, un pluma de sus alas
cayó cerca de Tarso, y así la ciudad adoptó su nombre.
El mito de Edipo
En la leyenda Edipo es el hijo de los reyes de Tebas quienes ordenan su muerte nada más nacer para evitar el
maleficio de un viejo oráculo que ¿Un hijo de Poseidón? Belerofonte montando a Pegaso. aseguraba que el hijo
nacido de estos reyes mataría a su propio padre y se casaría con su madre. Sin embargo, el criado encargado de
ejecutarlo se apena de la criatura y se lo entrega a un pastor que casualmente andaba por la región. Éste de
regreso a su patria en Corinto entrega el hermoso niño a los reyes del país para que lo adopten. Cuando Edipo
crece, un día se entera del extraño oráculo y aterrorizado decide escapar lejos de los que cree sus padres. En su
huida, se topa en una encrucijada con un coche de caballos que está a punto de atropellarle. Estalla una disputa y
Edipo mata al señor de carro, un noble cuyo nombre ignoraba. Era Layo, rey de Tebas. Edipo prosigue entonces
su camino, dirigiéndose precisamente a esta ciudad, pero le sale al encuentro un terrible monstruo, mitad mujer,
mitad león alado, conocido con el nombre de Esfinge, que asolaba la región, destruyendo a todos aquellos que no
sabían contestar certeramente a una pregunta que les hacía. Las adivinanzas de la Esfinge eran dos:”¿Quién es
el ser que al amanecer camina a cuatro patas, a mediodía sobre dos y al anochecer sobre tres?”. Edipo da la
respuesta correcta: “El hombre, que en su infancia gatea, en su juventud camina erguido y en su senectud se
apoya en un bastón”. La Esfinge plantea la segunda: “¿Cuáles son las hermanas que se engendran mutuamente?”.
Edipo vuelve a acertar: “El día y la noche” (estas dos palabras son femeninas en griego). Una vez resuelto el
enigma, el monstruo se suicida, y Edipo entra en la ciudad liberada de su maldición. Allí la reina Yocasta, viuda del
rey Layo, recientemente desaparecido, decide casarse con el salvador de la ciudad. De él tendrá una prole nefanda:
dos hijas, Antígona e Ismene, y dos hijos, Eteocles y Polinices. Así se había cumplido la profecía. Y Edipo acaba
matando a su propio padre, se casa con su madre y tiene de ella cuatro hijos que a la vez son sus hermanos. La
maldición de esta familia continuó con el fin aciago de los hijos de Edipo.
MITOS GRIEGOS
La caja de Pandora
Todos hemos oído en alguna ocasión la expresión “abrir la caja de Pandora”, y la mayoría tiene al menos la
noción de que esta expresión hace referencia a un mito griego, que nos habla del precio de la curiosidad malsana
y del nacimiento de los males del mundo, pero también de la esperanza. Pese a que existen varias variantes de
este mito, el más habitual y conocido es el que sigue:
“Pandora fue la primera mujer humana, creada por Hefesto por orden de Zeus y siendo dotada por los diferentes
dioses de algunas de sus mayores cualidades y virtudes, pero también incluyendo la capacidad de seducir y
mentir. Su creación obedece al deseo del rey del Olimpo de vengarse de Prometeo y los suyos.
El dios hizo que Pandora y el hermano de Prometeo, Epimeteo, se conocieran, y propició que con el tiempo
se casaran. Pero Pandora recibió también una caja destinada a su marido, en la cual estaban encerrados todos
los males del mundo, con instrucciones de no abrirla jamás. Sin embargo uno de los dones que había recibido
Pandora era el de la curiosidad. Un día, la mujer abrió la caja para mirar qué había dentro, algo que provocaría
que todos los males salieran de la caja y se repartieran por el mundo. Asustada, Pandora cerró la caja, pero en
ella solo quedaba la esperanza. Entonces Pandora se dedicó a ofrecer la esperanza a los hombres, con el fin de
ayudarles a soportar los males y vicisitudes del mundo".
El nacimiento de Afrodita
La diosa del amor y la pasión, Afrodita es una deidad muy reconocida dentro del panteón griego y fue
ampliamente venerada en el pasado. Sin embargo, al contrario que otras deidades no fue una hija natural de
ningún dios, sino que tal y como insinúa su nombre surgió de la espuma del mar. El mito de su nacimiento, el
cual nos llega de Hesíodo, es el siguiente.
“Gea, la madre Tierra, dió a luz por sí misma a Urano, los cielos. Junto a él engendraría y daría a luz a
numerosos hijos, que sin embargo serían sepultados en su madre debido al odio y temor que Urano le tenía a su
prole. Un día el hijo menor, Cronos (titán que se convertiría en el padre de los dioses Olímpicos, a los cuales
devoraría), con la ayuda de una hoz proporcionada por su madre, castró a su padre Urano cortándole los
genitales.
Los restos de dichos genitales cayeron al mar, donde la sangre y el semen se mezclarían con las aguas
formando una espuma de la cual terminaría por nacer una deidad, Afrodita, ya totalmente adulta desde su
nacimiento".
El origen de Medusa
El nombre de Medusa es altamente conocido en la cultura occidental, siendo esta Gorgona una figura mitológica
griega muy popular. El mito más conocido del que forma parte tiene que ver con su muerte a manos de Perseo,
pero otro que puede resultar de interés es el origen de su nacimiento. Si bien existen diversas versiones, una de
ellas establece lo siguiente.
“Medusa fue una vez una joven y hermosa mujer, una sacerdotisa de Atenea cuya belleza era admirada por todo
aquel que la mirara y que gozaba de múltiples pretendientes. Un día el dios Poseidón observó a la joven y cayó
prendado de ella. El dios de los mares decidió raptar a Medusa y tomarla en contra de su voluntad en el templo
de Atenas.
Este hecho provocó la ira de Atenea, que decidió maldecir a la mujer transformando su hermosa cabellera
en furiosas serpientes, además de haciendo que en adelante cualquier persona que la mirara fijamente a los
ojos se convirtiera en piedra".
El mito del Minotauro
Este mito griego se remonta a los tiempos de los minoicos, civilización prehelénica que existió hasta el colapso
de la Edad de Broce Tardía, cuando la mayoría de pueblos del mar Egeo sufrieron una fuerte crisis cultural y
económica y volvieron a la Prehistoria, al olvidar cómo leer y escribir. Por ello, surgió en la época en la que los
griegos de las sociedades helénicas no conocieron más que a través de leyendas.
Este en concreto nos dice que el rey Minos de Creta ofendió al dios Poseidón, por lo que hizo que su
esposa Pasifae diese a luz a un ser monstruoso y agresivo, el Minotauro, mitad hombre y mitad toro, que se
alimentaba de carne humana. Para ocultar el motivo de su vergüenza, el rey ordenó construir un laberinto en
cuyo interior debía vivir el Minotauro. Con la intención de apaciguarlo, cada nueve año le ofrecería sacrificios
humanos, obligando a jóvenes a entrar en el laberinto para nunca regresar.
Sin embargo, eventualmente Teseo se ofreció a entrar en el laberinto para matar al minotauro y poner fin a los
sacrificios. Lo consiguió con la ayuda de la princesa Adriadna, hija del rey Mnos, y de Dédalo, inventor del
laberinto, quienes le hicieron llegar un ovillo de hilo para que mo se perdiera en el laberinto.