Sí...
Si puedes ver destruido el trabajo de tu vida
Y sin decir una sola palabra ponerte a reconstruir,
O perder en un solo golpe la ganancia de cien partidas
Sin un gesto y sin un suspiro;
Si puedes ser amante sin estar loco de amor,
Si puedes ser fuerte sin dejar de ser tierno,
Et, sintiéndote odiado, sin odiar a tu vez,
Sin embargo, luchar y defenderte;
Si puedes soportar escuchar tus palabras
Travestidos por gitanos para excitar a los tontos,
Y de escuchar mentir sobre ti sus bocas locas
Sin mentirte a ti mismo de una palabra;
Si puedes mantenerte digno siendo popular,
Si puedes permanecer como pueblo aconsejando a los reyes,
Y si puedes amar a todos tus amigos como hermanos,
Sin que ninguno de ellos sea todo para ti;
Si sabes meditar, observar y conocer,
Sin nunca volverse escéptico o destructivo;
Soñar, pero sin dejar que tu sueño sea tu maestro,
Pensar sin ser solo pensador;
Si sabes ser duro, sin nunca estar en furia,
Si sabes ser valiente y nunca imprudente,
Si sabes ser bueno, si sabes ser sabio,
Sin ser moral y pedante;
Si puedes encontrar Triunfo después de Derrota
Y recibir a estos dos mentirosos de un mismo frente,
Si puedes mantener tu valor y tu cabeza
Cuando todos los demás los pierdan,
Entonces los Reyes, los Dioses, la Suerte y la Victoria
Serán para siempre tus esclavos sumisos,
Y lo que vale mucho más que los Reyes y la Gloria,
¡Tú serás un hombre, hijo mío!
Rudyard Kipling