UNIDAD TEMÁTICA Nº 2
(PARTE I)
Licenciatura en Corretaje y Negocios Inmobiliarios
Tasación de bienes rurales, culturales e intangibles
CONCEPTOS DE APTITUD DE SUELOS
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN 3
2. TAXONOMIA DE SUELOS 4
2.1 CLASIFICACIÓN DE SUELOS POR SU CAPACIDAD DE USO 5
3. CONCEPTO DE APTITUD DE LOS SUELOS FACTORES
ECOLÓGICOS QUE INCIDEN EN LA VALUACIÓN 8
3.1 PROPIEDADES FISICAS DEL SUELO 9
3.1.1 TEXTURA 9
3.1.2 ESTRUCTURA 12
3.2 PERFIL DEL SUELO 14
3.3 EL AGUA EN EL SUELO 17
4. REFERENCIAS BIBILIOGRÁFICAS 18
1. INTRODUCCIÓN
El Suelo: significado y alcance del término
Dado que el suelo es el principal protagonista de la Unidad, se estima conveniente
exponer de manera conceptual el significado de esa palabra en el presente contexto. Es
pertinente recordar que el término suelo es abarcativo (o comprende) a todos los suelos, al
igual que el término vegetación incluye a la totalidad de las plantas. Con el objeto de provocar
el análisis y la reflexión sobre el vocablo “suelo” se ensaya una definición amplia:
“El suelo es una formación de origen natural que se halla en la intersección de la litosfera,
hidrosfera, biosfera y atmósfera. Resulta del accionar de los elementos ambientales,
esencialmente clima, biota, roca y geoforma, y aún de la actividad antrópica. Posee
constituyentes minerales y orgánicos en estado sólido, líquido y gaseoso, los que están
interrelacionados conformando distintos niveles de organización con variaciones espaciales
(verticales y laterales) así como temporales (desde horarias, estacionales, hasta centenarias y
aún milenarias).
Se presenta en la superficie terrestre como un continuo (pedósfera) interrumpido por otras
formaciones naturales: hielo, roca, agua, o bien por áreas urbanas. Como manto posee
heterogeneidades laterales conforme varían geográficamente los factores del medio, por lo que
está integrado por distintas clases de suelos las que gradan entre sí sin solución de
continuidad. A esa heterogeneidad horizontal (paisaje) le acompaña una anisotropía vertical
(perfil) que registra la prueba irrefutable de la participación de la energía y la materia en
procesos tales como alteraciones, transferencias, pérdidas y ganancias. Estas acciones se
manifiestan en forma de propiedades (físicas, químicas, físico-químicas, y biológicas) que
cuando son propicias favorecen el enraizado de las plantas terrestres y el desarrollo de otras
formas biológicas.
Así el suelo contiene vida en su superficie y en su seno, y en tal sentido es un sistema
viviente, y a pesar de que no se reproduce ni se multiplica y que carece de genes, suele
evolucionar y registrar herencias.”
2. TAXONOMIA DE SUELOS
La gran variabilidad eco-ambiental de la Argentina se materializa en un complejo mosaico
de paisajes y por ende de suelos. Algunas causas son la heterogeneidad geológica y su gran
extensión (2.800.000 km2), especialmente la gran extensión latitudinal, desde los 21° S hasta
los 57° S. Se suma un gradiente altitudinal importante, magnificado por la disposición
transversal y oblicua de los cordones montañosos respecto a los grandes centros de
circulación atmosférica.
La Taxonomía de Suelos (Soil Taxonomy) es la clasificación de suelos más utilizada en la
Argentina. Contempla seis niveles, desde el de mayor generalidad (denominado Orden) hasta
los de mayor detalle (Series). Los Órdenes actualmente definidos a nivel mundial son 12
(USDA, 2006), cada uno de ellos integrados por numerosos Subórdenes, a su vez divididos en
Grandes Grupos y éstos a su vez en Subgrupos. Esta clasificación se basa en la identificación
de propiedades específicas mensurables y características morfológicas y climáticas que
permiten desagregar en forma satisfactoria el universo suelos. Lógicamente, como cualquier
clasificación, la misma es una construcción humana que intenta compartimentalizar un aspecto
natural de gran complejidad. Por lo tanto, posee deficiencias y zonas grises, si bien su rápida y
generalizada adopción por parte de investigadores de todo el Mundo demuestra, que, dentro
de ciertos parámetros, es adecuada.
En general, los Órdenes son definidos por algún aspecto que evidencia el rasgo genético
principal de ese suelo, ya sea la presencia de un horizonte diagnóstico o de un aspecto
climático central. Cada Gran Grupo dentro de los anteriores, es resultado de una asociación de
procesos pedogenéticos específicos, los que se plasman en una serie de propiedades. Éstas
se utilizan para definir horizontes diagnósticos o propiedades diagnósticas, los que permiten
asignar a los suelos a una taxa específica. La Soil Taxonomy contempla seis niveles de
diferenciación, desde lo más general (Orden) a lo más específico (Serie), o sea cada Orden se
encuentra subdividido en varios Subórdenes, éstos a su vez en Grandes Grupos, Subgrupos,
Familias y finalmente Series. Lógicamente, el grado de definición del nivel de clasificación
depende de la escala del trabajo y la disponibilidad o posibilidad de información generada o por
generar.
Acorde con la variabilidad ambiental señalada, los suelos reconocidos en el país
pertenecen a los 12 Órdenes diferenciados en la Soil Taxonomy, constituyendo uno de los
pocos países del Mundo en lo que esto sucede. La extensión areal que cada uno de ellos
alcanza es muy variable y algunos sólo aparecen en sectores comparativamente pequeños,
asociados a algún factor específico. Dominan los suelos del Orden Molisol, el cual se halla
representado en todas las grandes regiones de suelos individualizadas y es ampliamente
predominante en la Llanura Chaco-Pampeana. Le siguen los Aridisoles y los Entisoles que
indican la existencia de condiciones áridas y de sistemas montañosos en una parte importante
del país.
2.1 CLASIFICACIÓN DE SUELOS POR SU CAPACIDAD DE USO
La clasificación de los suelos según su capacidad de uso es un ordenamiento sistemático
de carácter práctico e interpretativo, fundamentado en la aptitud natural que presenta el suelo
para producir constantemente bajo tratamiento continuo y usos específicos. Este ordenamiento
proporciona una información básica que muestra la problemática de los suelos bajo los
aspectos de limitaciones de uso, necesidades y prácticas de manejo que requieren y también
suministra elementos de juicio necesarios para la formulación y programación de planes
integrales de desarrollo agrícola.
El sistema de clasificación está basado en las Normas y Principios del Servicio de
Conservación de Suelos en los Estados Unidos de América, pero adecuado a los patrones
edáficos, climáticos y topofisiográficos existentes en el área reconocida.
El esquema básico de agrupación comprende los siguientes niveles o categorías
sistemáticas.
- Divisiones o grupos de capacidad.
- Clases de capacidad de uso.
- Subclases de capacidad de uso.
Las divisiones o grupos de capacidad son cuatro y constituyen la más alta categoría del
sistema. Estas son:
a) Tierras apropiadas para cultivos intensivos y otros usos;
b) Tierras apropiadas para cultivos permanentes, pastos y aprovechamiento forestal;
c) Tierras marginales para uso agropecuario, aptas generalmente para el aprovechamiento
forestal;
d) Tierras no apropiadas para fines agropecuarios ni explotación forestal.
Las divisiones o grupos de capacidad comprenden categorías menores de clasificación,
que son las clases de capacidad. Estas se diferencian unas de otras por el grado de
limitaciones permanentes o riesgos que involucra el uso de los suelos.
El primer grupo comprende cuatro clases de capacidad, que van de la Clase I a la Clase
IV. La Clase I es considerada la mejor y se supone que carece prácticamente de limitaciones,
las cuales aumentan de la I a la IV.
El segundo grupo está integrado por las Clases V y VI, y sus limitaciones aumentan
progresivamente de la V a la VI.
El tercer grupo consta solo de la Clase VII y agrupa suelos apropiados generalmente para
la explotación forestal. Por último, el cuarto grupo consta solo de la Clase VIII y presenta tales
limitaciones que son inapropiadas para fines agropecuarios o de explotación forestal.
Las clases de capacidad de uso comprenden las subclases de capacidad, las cuales
están determinadas de acuerdo con la naturaleza de las limitaciones que impone el uso del
suelo y están en función de los siguientes factores:
- Condición del suelo.
- Riesgos de erosión.
- Condición de drenaje.
- Peligros de inundación.
Las limitaciones por condición de suelo se designan con el subíndice "s" y están
principalmente relacionadas con las características edáficas, como textura, estructura,
compactación del perfil, profundidad, gravosidad, pedregosidad, rocosidad, características
químicas, etc.
Las limitaciones por riesgos de erosión se simbolizan con el subíndice "e" y están
vinculadas principalmente a las características topográficas, permeabilidad, escorrentía
superficial, cubierta vegetal y pluviosidad.
Las limitaciones por condición de drenaje o humedad están representadas por el
subíndice "w" y determinan la dificultad del movimiento del agua a través del suelo.
Por último, el peligro de inundación está relacionado con las inundaciones periódicas o
eventuales que ocasionan los ríos en creciente y está representado por el subíndice "i".
Los suelos identificados y descritos han sido agrupados en las Clases II, III, IV, V, VI, VII y
VIII. La Clase I no ha sido identificada.
Cada clase de capacidad de uso identificada con sus respectivas subclases ha sido
caracterizada en forma generalizada, presentando en su descripción las características y
propiedades propias de los suelos en el momento de ser examinados y que guardan relación
con su utilización agrícola. Además, se mencionan los suelos incluidos, las limitaciones
principales, las prácticas de control y los cultivos adaptables.
3. CONCEPTO DE APTITUD DE LOS SUELOS FACTORES ECOLÓGICOS QUE
INCIDEN EN LA VALUACIÓN
La capacidad de utilización de los suelos está condicionada por los factores ecológicos o
variables del medio ambiente: edáficos y climatológicos.
Dado que la ecología estudia la interrelación de los factores del medio ambiente con los
seres vivos y viceversa; el conocimiento detallado de la ecología de una zona y los
requerimientos y adaptabilidad de los cultivos, permite descartar falsas expectativas y eliminar
valorizaciones de zonas no aptas para los cultivos a veces promocionados.
Conceptos sobre los factores ecológicos más importantes por considerar en avalúos
rurales
1) FACTORES EDÁFICOS QUE DEBEN SER CONSIDERADOS
Naturaleza del terreno
El suelo, juntamente con el clima, configuran los factores ecológicos del medio ambiente
que más importancia tiene para el desarrollo de las plantas.
La elección de especies por cultivar en un determinado suelo debe realizarse en función
de la “aptitud agropecuaria” de éste, para así lograr su adaptabilidad y consecuente
productividad.
Entre otros aspectos, para la elección correcta de la maquinaria agrícola, es importante el
conocimiento profundo del suelo.
Los suelos son sistemas naturales que se han formado por una mezcla íntima de
diversos minerales desmenuzados y de materia orgánica transformada, donde se han
desarrollado características propias mediante procesos que han actuado en su formación,
entre ellos su perfil y son capaces de suministrar parte de los nutrientes requeridos por los
vegetales, a la vez de servirles de soporte sobre la base de un contenido sólido con poros que
son ocupados por el aire y/o agua y que facilita el crecimiento y fisiología radicular.
3.1. PROPIEDADES FÍSICAS DEL SUELO
3.1.1 TEXTURA
Textura: La textura se refiere al tamaño de las partículas minerales que conforman el
material mineral del suelo.
Mediante la textura se encasilla a las partículas minerales dentro de los límites que
establecen las clasificaciones texturales (arena, limo, arcilla)
Teniendo en cuenta el tamaño de las partículas, surgen distintas clasificaciones:
CLASIFICACIÓN GRANULOMÉTRICAS
DE LAS PARTÍCULAS MINERALES
Clasificación Clasificación
norteamericana internacional
Grava fina 2,00 – 1,00 mm 2,00 – 0,20 mm
Arena gruesa 1,00 – 0,50 mm
Arena mediana 0,50 – 0,25 mm
Arena fina 0,25 – 0,10 mm
Arena muy fina 0,10 – 0,05 mm
Limo 0,05 – 0,002 mm 0,02 – 0,002 mm
Arcilla < 0,002 mm < 0,002 mm
CLASIFICACIÓN DE LAS PARTICULAS MINERALES
POR GRANULOMETRÍA, VISUALIZACIONES Y ESTADO FÍSICO
1. Visualización a simple vista
Muy gruesa: grava
Gruesas: arenas gruesas, medianas y finas
2. Visualización con microscopio común
Limo 0,02 – 0,002 mm.
3. Visualización con microscopio electrónico
Arcillas: menores de 2 micrones (0,002 mm)
La arcilla se caracteriza por la gran subdivisión de las partículas, que hace que se
encuentren en estado coloidal y juntamente con el humus conforman la parte activa del
suelo facilitando la solubilidad de los minerales e interviene directamente en la fertilidad
de los suelos y en la retención del agua.
La variación del tamaño de partículas, cuantificado y calificado mediante el análisis
mecánico granulométrico, permite clasificar los suelos de acuerdo a su textura en:
Suelo arenoso o de textura gruesa
Suelo liviano, suelo fácil de trabajar, hay que tener cuidado con la erosión eólica. Se debe
seleccionar los implementos de labranza: arado rastra, rastra de discos, etc. Se usarán en
sentido perpendicular a los vientos predominantes de la zona, para evitar voladuras de
campos. En este suelo hay predominio de arena gruesa o grava, son suelos de escurriemiento
mínimo, buen drenaje, no retiene agua, poros muy grandes y capilaridad insuficiente. Debido a
su gran aireación la materia orgánica se mineraliza rápidamente. En general, son esqueléticos
debido a su pobreza en nutrientes. Para un manejo racional de este suelo se aconseja el
agregado de materia orgánica, en especial el semienterrado de los rastrojos; el empleo del
desparramador de paja en la cola de la cosechadora y el mantenimiento de una buena
cobertura vegetal, ya sea viva o muerta, formando un buen barbecho, necesario para estas
zonas marginales de cultivo en secano. Los suelos arenosos presentan sensación áspera al
tacto.
Suelos arcillosos o de textura fina
Son suelos pesados, difíciles de trabajar. Una vez que se han impregnado de agua
mantienen el contenido de humedad, luego se hacen impermeables. En estado húmedo
presentan alta adhesividad (encharcamiento), zona de cría, ello requiere un momento
adecuado de trabajo y
muchas veces impiden la
entrada de las cosechadoras
en el instante oportuno para
cumplir su función. Son
suelos plásticos con menor
aireación. Luego de las
lluvias, cuando no tienen
cobertura, se produce el
planchado por deposición de
una capa arcillosa en la
superficie del suelo, toma
forma de costra que impide
la emergencia de las
plántulas en el momento de
la germinación y hace
necesario el paso de
elementos de laboreo. Se
recomienda el agregado de materia orgánica.
Suelos francos o de textura media
Es el punto intermedio entre el arenoso y el arcilloso. Estos suelos se pueden trabajar
fácilmente y existe una adecuada proporción entre los elementos o componentes del suelo:
materia mineral, materia orgánica, aire y agua. Suelos de alta fertilidad y aptitud agrícola.
Existen categorías intermedias con todas las combinaciones posibles.
Tanto el aire como el agua y los componentes sólidos deben guardar relaciones
adecuadas, ya que es de suma importancia para el perfecto desarrollo de la cobertura vegetal
de los suelos.
3.1.2 ESTRUCTURA
La estructura del suelo tiene influencia prácticamente en la mayoría de los factores de
crecimiento de las plantas; en consecuencia, en determinados casos puede ser el factor
limitante de la producción. Una mala estructura puede significar efectos perjudiciales para la
planta; por ejemplo, exceso o deficiencia de agua, falta de aire, incidencia de enfermedades,
poca actividad microbiana, impedimento al crecimiento de raíces, cambios químicos
perjudiciales, etc. Por el contrario, una buena estructura hace que los factores de crecimiento
funcionen a su máxima eficiencia y se obtengan mayores rendimientos en las cosechas.
Estructura es la característica física manifestada por la forma, tamaño y ordenamiento de
las partículas sólidas del suelo y los espacios vacios. La estructura no consiste solamente en la
agregación de las partículas primarias en individuos compuestos, sino también en la
agregación de estos últimos con elementos mayores. Todos estos individuos compuestos son
unidades naturales y definen los agregados.
Agregado es un cuerpo natural definido por formas más o menos geométricas, que se
encuentra separado de los agregados vecinos por planos naturales de fragilidad, tales como
huecos, grietas o existencia de barnices.
Las partículas elementales o primarias del suelo se agrupan dando como resultado la
formación de agregados, terrones o gránulos, denominados secundarios del suelo, los que
requieren un orden y disposición especial en la masa del suelo.
Un suelo bien estructurado es un suelo esponjoso, rico en materia orgánica y sobre el que
accionan hongos y bacterias.
Una buena estructura determina buenas condiciones físicas: retención hídrica, drenaje,
aireación y temperatura de suelo conveniente, buenas condiciones de porosidad y relación
aire/aguas óptimas con repercusión en la faz biológica, la que a su vez condiciona la faz
química determinando la fertilidad del suelo.
Un ejemplo lo encontramos en los suelos vírgenes y en aquellos donde se han hecho
praderas permanentes, el excesivo laboreo trae como consecuencia la pérdida de
estructuración, desmejorando las condiciones químicas, físicas y biológicas. Lo mismo ocurre
con el excesivo pisoteo de la hacienda, riego y mal manejo en general.
La estructura de los suelos es dinámica y dentro de los factores que la alteran tenemos
los cultivos, que ejercen una acción física a través de la compresión que produce el avance
radicular y desecación del suelo. Asimismo, tienen una acción biológica a través de la materia
orgánica que aportan en la agregación. Las especies perennes evitan el “golpe de las gotas de
lluvia” que produce la destrucción de la estructura. Los microorganismos al descomponer la
celulosa forman coloides protectores que intervienen en la agregación de las partículas. Las
lombrices, a través del pasaje por su tracto digestivo y mezclando con compuestos de calcio
que segregan y el efecto mecánico de labrar galerías en el suelo favorece la estructuración.
Entre otros factores, es de destacar la influencia de las labranzas que perjudican la
agregación de los suelos. Un suelo laboreado está expuesto a la acción de lluvias, habiendo,
por lo tanto, mayor impacto de las gotas de lluvia.
La estructura influye en el desarrollo vegetal, tanto en la parte aérea como en la parte
radicular.
3.2 PERFIL DEL SUELO
Un perfil corresponde a la formación y
evolución del suelo, bajo la influencia de factores
y procesos formadores, conduciendo éstos a la
diferenciación de capas o estratos sucesivos que
se distinguen entre si morfológica y
químicamente, llamados horizontes, y al conjunto
de éstos se lo denomina perfil.
El “perfil del suelo” es la sucesión de capas,
a veces definida y otras no, que se denominan
horizontes, observable cuando efectuamos un
corte vertical del suelo.
Para conveniencia de su estudio y
descripción, diremos que los horizontes se
clasifican en: “O”, “A”, “B” y “C”. A su vez, cuando
al describir el perfil se subdivide algún horizonte designado por “O”, “A”, “B” o “C”, las
subdivisiones primarias se indicarán colocando un número arábigo como subíndice, después
de la letra mayúscula.
HORIZONTES ORGÁNICOS
Se forman por encima de la superficie del suelo, predominado en ellos la materia orgánica
fresca o parcialmente descompuesta. Pueden encontrarse:
● Horizonte O1: no se puede reconocer a la vista la forma original de la materia
vegetal o animal, debido a que se encuentra parcialmente descompuesta.
● Horizonte O2: es visible la mayor parte de la materia vegetal en su forma original
(hojas caídas, frescas, a veces decoloradas, restos de fauna del suelo y sus
excrementos, con hifas de hongos, etc.)
HORIZONTES INORGÁNICOS
Son los formados por los materiales predominantemente minerales. Deben tener menos
del 20% de materia orgánica en suelos con poca arcilla y menos del 30% en suelos arcillosos.
● Horizonte “A”: Es la capa superficial de los suelos. Tiene de 5 a 50 cm de espesor.
El color oscuro, propio de los suelos productivos, lo da la presencia de materia
orgánica incorporada al horizonte.
El humus es característico de los suelos negro o “mestizos” como se los denomina
en el litoral y está asociado íntimamente a su grado de fertilidad. Aporta los
elementos más importantes para el desarrollo de las plantas.
Este horizonte constituye la “tierra arable” y en él se encuentran todas las raíces de
las gramíneas, en forma de cabellera fasciculada.
El horizonte “A” tiene distinto espesor según la región que se tome en cuenta y
también es variable su composición.
Dentro de este horizonte debemos considerar básicamente 2 subdivisiones:
● A1. Con acumulación de materia orgánica humificada, asociada íntimamente
a la fracción mineral. En la mayoría de los casos de color más oscuro que los
restantes horizontes.
● A2. En este horizonte es destacable la pérdida de arcilla, de materia orgánica,
de hierro y de aluminio, por separado o en combinación; de esta pérdida
señalada, resulta un incremento en la proporción de cuarzo y otros minerales,
resistentes del tamaño del limo o arena. Por lo general toma coloraciones
claras, más pobre en arcilla y materia orgánica que el A1, y puede llegar
aparecer en superficie. Suele presentar estructura laminar. Es el horizonte
donde el carácter eluvial del A se expresa con mayor magnitud.
● A3: Es un horizonte de transición entre el A y el B, con predominio de las
características del A.
● AB: Se utiliza cuando existe una transición entre el A y el C, pero es difícil
separar el A3 del B1.
● Horizonte “B”: En las zonas pobres del horizonte “A” aparece aflorando este
horizonte. En él se desarrollan las raíces pivotantes de las leguminosas y también
llegan raíces fasciculadas de algunas gramíneas. Este horizonte se subdivide en:
● B1: es un horizonte de transición entre el A y el B, con un dominio de las
características del B. A veces puede encontrarse en superficie, por haberse
eliminado el horizonte A causa de erosión.
● B2: es la parte del B que no puede considerarse transicional con el A ni con el
C. Es el horizonte donde mejor se ven expresadas las propiedades del B.
● B3: es un horizonte de transición entre el B y el C, pero con más
características del B.
● Horizonte “C”: es un horizonte o capa mineral más o menos similar al material del
cual puede presumirse que tuvo rigen el “solum”; está relativamente poco afectado
por la patogénesis y carece de las características propias del A o del B.
“Solum” es la parte del perfil que se ha desarrollado por la acción de los factores formadores.
Está compuesto por los horizontes A y B. Solum, por lo tanto, no es sinónimo de suelo, ya que
este último concepto debe incluir el material del horizonte “C”.
3.3 EL AGUA EN EL SUELO
Es de vital importancia en la agricultura y la ganadería. Factor limitante por excelencia en
el desarrollo de los cultivos.
El agua aprovechable del suelo no es total. Su contenido en condiciones de capacidad de
campo, es el que posee un suelo en relación a su peso seco cuando el movimiento capilar se
detiene, y sólo es aprovechable por las plantas hasta llegar al punto de marchitamiento, que es
el porcentaje de contenido acuoso sobre el peso seco de un suelo cuando las plantas pasan a
un estado de marchitez permanente.
Es importante el conocimiento de las precipitaciones pluviales tanto en cantidad como su
distribución para poder realizar un racional manejo del agua en el suelo mediante “barbechos”
o “represas” para implementar un cultivo de secano o de riego respectivamente, o bien un
cultivo común en el caso que la disponibilidad de agua lo permita.
Se hace necesario definir varios términos relacionados con el movimiento del agua en el
suelo:
Infiltración: es la entrada del agua al suelo, o sea la velocidad con que desaparece el
agua de la superficie por su entrada en la masa de suelo.
Permeabilidad: es la facilidad con que un cuerpo poroso se deja atravesar por los fluidos.
Es el movimiento del agua a flujo saturado en cada uno de los horizontes, su expresión
cuantitativa es la conductividad hidráulica.
Drenaje: es la eliminación del agua superficial por infiltración y permeabilidad o por
escurrimiento. A los primeros se les suele llamar drenaje interno y al segundo drenaje
superficial.
Escurrimiento: es la eliminación del agua superficial merced del relieve (natural) o por
obras (drenaje).
La eliminación del exceso de agua superficial es de gran interés para evitar anegamientos
superficiales en los cultivos y también para la producción animal, puesto que crea condiciones
poco propicias para el pastoreo directo (falta de piso).
Se desea que el drenaje interno capte la mayor parte de las aguas de lluvia o de riego; de
este modo se aprovecha mejor el agua aumentando las reservas del suelo y disminuyendo
sustancialmente la escorrentía que no sólo es la pérdida de agua sino también un agente de
erosión.
El vasto territorio argentino alberga una delicada diversidad de tierras. Pero el problema
de la erosión no es solo por las pendientes que tienen los suelos, sino por las lluvias: la
cantidad de agua caída por minuto y la frecuencia marcan la diferencia y pueden hacer que el
problema cambie de categoría – leve, moderado o severo-.
Cuando llueve, la gota golpea contra el suelo y, el grado y la distancia que tenga la
pendiente del paisaje hacen que el agua que no se infiltra en el lote tome velocidad y arrastre
la mejor capa del perfil del suelo.
La lluvia se lleva la materia orgánica y los nutrientes que están en los primeros 20
centímetros. Es un proceso rápido y degrada la fertilidad del campo, que si no se controla
adecuadamente reduce los rindes de los cultivos.
Por esto, determinar el riesgo de erosión es fundamental para la conservación de los
recursos, sobre todo porque la pérdida de unos pocos centímetros de suelo pude impactar de
manera irreversible en el potencial productivo de los cultivos.
4. Referencias Bibliográficas
Argentina, 200 años 200 suelos. José Luis Panigatti. Ediciones Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria. (2010)
Suelos de la Argentina. Fernando X. Pereyra. Buenos Aires (2012)
http://suelos.cba.gov.ar/
https://www.entrerios.gov.ar/ideer/index.php?codigo=86
http://geoportal.idesa.gob.ar/layers/geonode%3Aorden
https://zenodo.org/record/6353509#.ZGDgw3bMLIU