© La Centralidad y Supremacía del Señor Jesucristo
T. Austin-Sparks
Este libro fue publicado en la revista "Un testigo y un testimonio",
1938-1939 (Volúmenes 16-2 - 17-3)
La forma oral se ha mantenido en la impresión.
LA CENTRALIDAD Y SUPREMACÍA
DEL SEÑOR JESUCRISTO Las Escrituras utilizadas en este libro son de diversas traduccio-
nes de la Biblia.
Compilación, edición, sistemas y correcciones en traducción:
Arcadio Sierra Díaz
Publicaciones Cristianas
Tel. (091) 2040403
E-mail: arcamarina@[Link]
Bogotá D.C.
Serie: Cristo
CONTENIDO
1. La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo . . . . 7
2. La centralidad y supremacía de Cristo para
el creyente individual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
3. La centralidad y supremacía de Cristo para
la Iglesia, que es su Cuerpo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
4. La centralidad y supremacía de Cristo como
"cabeza de todo principado y potestad" . . . . . . . . . . 45
8 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la
iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los
muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por
cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,
20
y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así
las que están en la tierra como las que están en los cielos,
haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. 21Y a
vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y
enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora
os ha reconciliado 22en su cuerpo de carne, por medio de
la muerte, para presentaros santos y sin mancha e
Capítulo 1 irreprensibles delante de él; 23si en verdad permanecéis
fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza
del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda
LA CENTRALIDAD Y SUPREMACÍA la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui
DEL SEÑOR JESUCRISTO hecho ministro. 24Ahora me gozo en lo que padezco por
vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las afliccio-
nes de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; 25de la cual
fui hecho ministro, según la administración de Dios que
“9Por lo cual también nosotros, desde el día que lo me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumpli-
oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que damente la palabra de Dios, 26el misterio que había
seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora
sabiduría e inteligencia espiritual, 10para que andéis ha sido manifestado a sus santos, 27a quienes Dios quiso
como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio
fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza
de Dios; 11fortalecidos con todo poder, conforme a la de gloria, 28a quien anunciamos, amonestando a todo
potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimi- hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría,
dad; 12con gozo dando gracias al Padre que nos hizo a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;
29
aptos para participar de la herencia de los santos en luz; para lo cual también trabajo, luchando según la poten-
13
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y cia de él, la cual actúa poderosamente en mí” (Colosen-
trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos ses 1:9-29).
redención por su sangre, el perdón de pecados. 15El es la La cláusula en el versículo 13 de Colosenses 1 representa
imagen del Dios invisible, el primogénito de toda crea- ampliamente lo que hay en mi corazón durante este tiempo: "el
ción. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las Hijo de su amor" (1); de ello resulta la posición que Cristo ocupa
que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e conforme a la voluntad del Padre: "Él es antes de todas las
invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, cosas, y todas las cosas en él subsisten", y en todas las cosas
sean potestades; todo fue creado por medio de él y para tiene la preeminencia: por lo cual "Cristo en vosotros, (es) la
él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en esperanza de gloria". Podemos sintetizar todo esto en la frase:
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 9 10 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
"La Centralidad y Supremacía del Señor Jesucristo", y en ello Escrituras –todas las Escrituras– hablan de Él. Aunque usted
ocupar íntegramente no sólo el tiempo presente, sino el resto a veces pueda tener dificultades escudriñando, todavía Él está
de nuestras vidas. Entonces es a la centralidad y supremacía allí. El propósito final de todas las partes de la Palabra de Dios
del Hijo de Su amor a lo que nos vamos a abocar mientras el es remitirnos a Cristo.
Señor nos permita. Usted no debe leer la Palabra de Dios como historia,
narración, profecía, o como sólo un tema en sí mismo sin
CUATRO ESFERAS DE COMPRENSIÓN hacerse siempre la pregunta: "¿Qué tiene esto que ver con
Cristo?", y hasta que pueda hallar esa relación con Cristo, usted
La Palabra de Dios trae a la vista cuatro esferas en que ese no ha encontrado la llave. Usted probablemente estará pensan-
pensamiento y propósito de Dios concernientes al Hijo de su do en ciertas porciones difíciles de la Escritura. Pensará
amor serán comprendidos. probablemente en el Libro de Proverbios, y dirá: "¿Qué relación
1. Está la esfera de la propia vida individual del creyente. hay aquí con Cristo?" Una sencilla sugerencia iluminará ese
2. En segundo término, la esfera de la Iglesia que es su libro enseguida: Dondequiera que usted lea la palabra Sabidu-
Cuerpo. ría, ponga a 'Cristo' en lugar de 'Sabiduría'. Usted ha transfor-
mado el libro y captado su esencia, y eso es totalmente
3. En tercer lugar, la esfera de los reinos de este mundo, las legítimo, apropiado, correcto, y la lectura se lo demostrará. Él
naciones de la tierra. es la Sabiduría de Dios, el Logos Eterno. Bien, sólo de pasada
4. Y en cuarto lugar, Él (Cristo) como el ser central y mencionamos esto porque lo que nosotros hemos de ver es la
supremo en el universo entero, el cielo y la tierra y lo que centralidad y universalidad del Señor Jesús, y Él está, por la
está debajo de la tierra. voluntad divina, en el centro de todo en el universo, de cada
Nosotros no seremos capaces, en este tiempo, de alcanzar fase y cada aspecto, y Él es su explicación.
todas esas esferas y ver lo que la Palabra de Dios tiene que
decir sobre el Señor Jesús con relación a ellas, pero el Señor nos TAMBIÉN LO ES LA EXPLICACIÓN DE LA ENCARNACIÓN
capacitará por lo menos en el conocimiento de una o dos de
ellas. Pero antes, le recuerdo esto: No sólo es verdadero esto acerca de las Escrituras, sino que
lo es también respecto del objeto y explicación de su propia
encarnación. Cuando usted está estudiando la persona, la vida
LA CENTRALIDAD Y SUPREMACÍA DEL SEÑOR JESÚS SON y la obra del Señor Jesús, debe haber una búsqueda divina en
ESCRITURAS
EL EJE Y LA LLAVE DE TODAS LAS su corazón, y esa búsqueda debe apuntar a los rasgos que
Naturalmente, el Señor Jesús mismo nos lo dice en Lucas sugieren su universalidad. Al acercarse de nuevo a la lectura
24. Allí le encontramos citando a Moisés, los Salmos, y todos de la vida del Señor Jesús con este pensamiento, usted no
los profetas, y lo que dicen concerniente a Él. Dondequiera que querrá un simple estudio utilitario de la Biblia, sino que verá
leamos la Palabra de Dios, el interrogante que siempre debe que su horizonte se amplía y se agranda su propio corazón,
estar en nuestras mentes es "¿Qué tiene esto que ver con haciéndole sentir la maravilla de Cristo.
Cristo?". Si usted trae esa pregunta a su lectura de la Palabra Buscando esos rasgos de su universalidad no tendrá que ir
de Dios, dondequiera que usted lea (y esto no es dicho sin muy lejos para encontrarlos. Ellos pueden remontarse a las
entendimiento) conseguirá una nueva comprensión de la profecías sobre su encarnación o puede hallarlos en la anun-
Palabra, usted hallará un nuevo valor en su lectura, porque las ciación; pueden estar en las palabras de su precursor o bien en
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 11 12 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
su nacimiento, con todas sus asociaciones e incidentes. El Esto es llamado "el misterio", es decir, el secreto divino. Es
universo está allí. También están esos rasgos en su circunci- impresionante ver que antes de que cualquier actividad
sión. En la luz del resto de las Escrituras (que son ahora creativa comenzara, Dios estaba atesorando un secreto en su
nuestras en el Nuevo Testamento) usted encontrará que hay corazón. El Padre tenía un secreto, algo que Él no había
rasgos universales incluso en su circuncisión, o en su presen- mostrado a nadie, ni dicho a nadie; un secreto acariciado,
tación en el templo. También están en su visita a Jerusalén, en relacionado con Su Hijo. Fuera del secreto de su corazón, que
su bautismo, su ungimiento, su tentación, su enseñanza, sus involucraba a Su Hijo, en cada actividad suya a través de las
obras, su transfiguración, su pasión, su muerte, su resurrec- edades, Él estaba ocupado de muchas formas, trabajando con
ción, su ascensión, su envío del Espíritu, su actividad presente, su secreto, envolviéndolo en esas muchas actividades, en esas
y su segunda venida. Lo que es universal está a la vista. Cada muchas formas y maneras de su autoexpresión. Nunca revelán-
una de estas cosas está marcada por los rasgos universales, dolo, nunca proclamando lo que estaba en su corazón pese a
que se extienden hasta los mismos límites del universo y sus muchas palabras, sino escondiéndolo, ocultándolo dentro
abrazan todas las edades, las eternidades y todos los reinos. de símbolos y tipos y muchas cosas. Todas ellas envolvieron un
Este no nos es un terreno desconocido, pero lo reiteramos para secreto, "el misterio".
refrescar en nuestra mente la manera en que debemos conside- Entonces, a la distancia, en la consumación, al final de estos
rar al Señor Jesús. tiempos, Él envió a su Hijo, el Hijo de su amor. Entonces, por la
No estamos intentando hacerlo más grande de lo que Él es, revelación del Espíritu Santo, Él se agradó en dar a conocer el
sino de entender sus dimensiones reales; y la necesidad del misterio, contento de descubrir el secreto. Y el primer capítulo
pueblo de Dios es tener una nueva comprensión de la grandeza de la carta a los Colosenses señala el acto incomparable, sin
de su Cristo, una nueva apreciación del amado Hijo de Dios –y parangón, de quitar el velo del secreto del corazón de Dios
cuán poderoso, majestuoso, glorioso, maravilloso Hijo es Él– y acerca del Hijo de su amor.
entonces recordar que el Hijo nos fue dado a nosotros. Esto nos Léalo de nuevo, cada fragmento: ése era el secreto de Dios.
fortalecerá, nos dará crecimiento, y hará grandes cosas en Todo se resume en esto: "Para que en todo tenga la preeminen-
nuestro caminar. cia". "En TODAS las cosas"; y entonces -y esto me maravilla; es
algo que va más allá de nuestro entendimiento- todo ello, el
LA CENTRALIDAD Y SUPREMACÍA DE CRISTO secreto eterno del corazón de Dios en su poderosa manifesta-
ción, era tener el principio de su realización dentro del corazón
EN LA VIDA DEL CREYENTE individual de un creyente. En cuanto se refiere a la realización
Viniendo ahora a las aplicaciones más específicas de esta actual y práctica del misterio, el secreto de Dios, éste comienza
universalidad, a las esferas de su centralidad y supremacía ya dentro del corazón del creyente individual. Este misterio es:
mencionadas, consideramos primero su centralidad y suprema- “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria". Este secreto de
cía en la vida del creyente. Permítanos mirar de nuevo esta Dios, lo que Dios ha tenido en su corazón desde la eternidad es:
palabra: "Cristo en vosotros, la esperanza de gloria". Usted "Cristo en vosotros". Quiero enfatizarlo una vez más. Este
notará en el contexto que el primer capítulo de la carta a los secreto estaba en el corazón de Dios desde la eternidad, para
Colosenses nos lleva enseguida a la mente y al corazón de Dios ser puesto a su tiempo en nuestros corazones. Lo que estaba
antes de que el mundo fuera, y nos muestra qué está pasando en la mente de Dios desde antes de la fundación del mundo,
en la mente y en el corazón del Padre con relación a Su Hijo. tiene su comienzo en la recepción de Cristo en el corazón del
creyente individual mediante la fe.
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 13 14 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
Pero éste no es el fin, es el principio. Lo que seguirá será la –probablemente muy fugaz– en que la luz del cielo sobrepasó
Iglesia, que es su Cuerpo. Esto se ha previsto y está completo el resplandor del sol. La fase interior continuó al menos durante
en el pensamiento eterno, pero seguirá a la recepción de Cristo tres días.
por los creyentes individuales. Pablo anduvo tres días ciego, no viendo nada, y sin embargo
Pero la Iglesia que es su Cuerpo tampoco es el fin. Será el todavía viendo. Observe la secuencia: "cuando agradó Dios ...
centro de otra esfera: los reinos de este mundo, las naciones revelar a su Hijo en mí ... (inmediatamente)". Y si usted vuelve
que caminarán en su luz. Y entonces de nuevo, ése no será el a Hechos 9 encontrará que al final de los tres días, cuando
fin, sino que se extenderá al universo entero. No sólo la Ananías puso sus manos sobre él y recuperó su visión natural,
humanidad glorificada, sino que también los ejércitos celestia- había una revelación dada en lo íntimo: había sido quitado el
les andarán en su luz. velo de Jesucristo. Agradó a Dios revelar a Su Hijo en él. Nunca
Pero regresemos al individuo... sabremos cuánto significaron esos tres días para Saulo. Fueron
tres días poderosos, tremendos, terribles. Él estaba viendo al
Dios empieza en el interior. Pablo tiene mucho que decir al Señor Jesús interiormente, y apenas le hubo visto así, predicó
creyente sobre este pensamiento eterno acerca de Cristo y Su que Jesús es el Hijo de Dios. Inmediatamente.
centralidad. Concerniente a esta materia, él nos habla extensa-
mente de su propia vida y su propia aspiración espiritual. Amados, para nosotros este principio de la revelación
Hasta donde puedo ver, él reúne todo en cinco aspectos interior de Jesucristo es tan válido como lo fue para Pablo.
principales: Nuestras vidas como hijos de Dios están constituidas por eso,
y todo lo que somos y hacemos está fundado en esa revelación
1. la revelación interior de Cristo, interior que ha resultado en Su centralidad y supremacía en
2. Cristo viviendo en el interior, nosotros. Es así incluso para las personas religiosas -como lo
3. la formación interior de Cristo, era ampliamente Saulo.
4. la habitación interior de Cristo, y A menudo hay una reacción mental cuando hablamos de la
conversión de Pablo y la naturaleza radical de ella: "Sí, bien,
5. la consumación de Cristo en el interior. nosotros nunca hemos tenido tal experiencia; Dios nunca nos
ha hecho lo que Él hizo a Saulo de Tarso; por consiguiente, no
1. LA REVELACIÓN INTERIOR DE CRISTO1 puede esperarse lo mismo de nosotros, y esto no puede ser
básico en nuestras vidas". Ahora, a pesar de tal actitud mental,
Primeramente, la revelación interior de Cristo. Nos referimos
queremos reafirmar que usted y yo nunca seremos siervos del
a Gálatas 1:15,16. Regresamos al versículo 12 y vemos lo que
Señor con una vida espiritual real y efectiva más allá de la
significa: "Porque yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno,
medida de nuestra aprehensión interior del Señor Jesús. Esto
sino por revelación de Jesucristo". "...agradó a Dios ... revelar a
es fundamental.
su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles". Esto
representa el lado interno de la experiencia del camino de Muchos no han tenido una celosa revelación o conocimiento
Damasco. Hubo un suceso objetivo, externo. Hubo un lado del Señor Jesús porque ellos mismos no son celosos en nada.
interno en el cual Pablo entró porque esto ya había entrado en Saulo de Tarso era celoso y el Señor le halló en su propia base,
él, y creo que ese lado interior no estuvo confinado al momento sobre su propio terreno, y porque él era tan celoso, el Señor fue
celoso con él. "Y severo serás para con el perverso" (Salmo
1
18:26). Y el Señor lo hizo. Si usted y yo somos más o menos
El desarrollo de los otros cuatro items aparece en el capítulo 2 del presente libro.
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 15 16 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
descuidados sobre cosas espirituales, el Señor nos hallará nosotros podríamos llamar a esa institución la Iglesia.
sobre aquel terreno, y nunca llegaremos a ninguna parte; pero La Iglesia no tiene existencia en el pensamiento de Dios
cuando lleguemos al punto de estar quemados hasta la última aparte de la revelación de Jesucristo, y se juzga según la
onza en los intereses del Señor, aunque podamos estar equivo- medida en que el Hijo del amor de Dios es evidente en su
cados, sin embargo, Dios nos hallará completamente sobre existencia. No es un testimonio, si por eso usted quiere decir
aquel terreno. una forma específica de enseñar, una doctrina sistematizada.
¿No es verdad que con muchos el Señor ha tenido que No, no es un testimonio. Examinemos lo que queremos decir
traerles al lugar donde esto era un asunto de desesperación, la cuando hablamos sobre "el testimonio". Podemos tener en
vida o la muerte que cuelga sobre un conocimiento nuevo de nuestras mentes algún arreglo de verdad, y esa verdad
Él? Él no ha podido darles esa revelación interior hasta que no contenida en ciertas formas de palabras, y así hablar sobre "el
hubiese más vida para ellos sino por un conocimiento nuevo del testimonio"; no es eso el testimonio. No es la denominación, ni
Señor. Ellos no desearían vivir si el Señor no les viniera de un la "no denominación", ni la "interdenominación". No es la
modo nuevo. Pienso que el Señor muy a menudo trabaja para cristiandad. No es "la obra". Oh, nosotros siempre estamos
provocar esto. Bien, aun para personas religiosas este principio hablando sobre "la obra". "¿Cómo va la obra?" "Estamos entrega-
se sostiene; todo depende, no de nuestra religión, no de dos a la obra, interesados en la obra...". No es una misión.
nuestro celo religioso, sino de la revelación interior de Jesucris- Es Cristo. "... para que yo le predicase". Si esta verdad
to, el Hijo del amor de Dios. Cristo trae el resplandor de la gloria hubiera permanecido central y preeminente, todos los terribles
de Dios a nuestros corazones, dice el apóstol, así como Moisés celos desintegradores nunca habrían tenido una oportunidad;
traía en su rostro la gloria de Dios desde el monte al campa- la lamentable confusión que hoy reina en la cristiandad nunca
mento. Esa gloria de Dios le hizo Dios para el pueblo, porque el habría sido tal. Es porque algo específico en sí mismo –un
Señor dijo: "...y él te será a ti en lugar de boca, y tu serás para movimiento, una misión, una enseñanza, un testimonio, una
él en lugar de Dios" (Éxodo 4:16). De un modo más verdadero, comunión– han tomado el lugar de Cristo. Las personas han ido
absoluto, y esencial, Jesús trae el resplandor de la gloria de más allá, para proyectar aquello, para establecer lo otro. No se
Dios a nuestros corazones. "Porque Dios ... es el que resplande- confesaría, no obstante es verdad, que hoy no es tanto el
ció en nuestros corazones, para la iluminación del conocimiento énfasis en Cristo como en nuestra obra.
de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo" (2 Corintios 4:6).
Ahora, amados, una revelación interior es la cura para todo
eso, y todo eso –¿estoy diciendo algo muy duro, algo demasia-
TODO PROBADO POR ESTA REVELACIÓN INTERIOR do amplio?– la existencia de todo ello representa la ausencia de
"... para que yo le predicase". Todo depende de eso. "... una revelación interior adecuada de Cristo. Si Cristo, el Hijo del
agradó a Dios ... revelar a su Hijo en mí, para que yo le predica- amor de Dios, es central y supremo en el corazón del creyente,
se", o proclamase a Él. El pronombre subrayado va al corazón todo lo demás se desmoronará. Las cosas que dividen se
de todo, interroga todo, otorga el valor a todo: ¡Él! Desde el día esfumarán en tanto que no son controversias con el Señor. Las
de Pablo, mucha de la actividad cristiana ha sido promover un controversias con Dios dividirán, pero esas cosas artificiales
movimiento, difundir una enseñanza, llevar adelante los resultantes de la actividad del hombre y su proyección de sí
intereses de una institución. Pero el propósito de Dios no es mismo, su intromisión en los intereses de Dios, son cosas que
establecer un movimiento en la tierra y conseguir seguidores, no pueden morar donde hay una revelación interior plena del
adherentes, miembros, apoyo. No es una institución, aunque Señor Jesús.
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 17 18 La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo
Estas dos cosas están ante nosotros: por una parte, a causa corazón de Dios, ese secreto eterno de su corazón. Eso queda
de la revelación de Jesucristo en nuestro corazón nosotros bajo lo que nosotros somos y todo lo que hacemos. Nosotros
tenemos una pasión por Él; por otro lado, debido a la ausencia somos los creyentes en la posición de "Cristo en vosotros".
de una revelación plena de Cristo en nuestros corazones nos "Cristo en vosotros" representa la realización de los propósitos
abocamos a otras cosas que nosotros diríamos estaban en Sus del corazón de Dios, es su manera de manifestar lo que estaba
intereses, y para Él, pero que nunca pueden satisfacer el en su corazón en la eternidad pasada, "Cristo en vosotros".
corazón de Dios. Es la satisfacción del corazón del Padre lo que Podemos decir que Dios nunca puede cumplir el deseo de su
está en la mira. corazón concerniente a su Hijo, sino cuando hay creyentes que
reciben a Cristo en sus corazones. Por consiguiente, no está
convirtiendo a las personas al cristianismo, o consiguiendo
EL SECRETO ETERNO DE DIOS seguidores de un movimiento; es Cristo recibido, la satisfacción
Desde la eternidad Dios tenía un secreto en su corazón. Yo de Dios.
digo un "secreto del corazón" porque este término, esta Entonces, cuando hemos recibido a Cristo, todo lo que
designación, "el Hijo de Su amor" está asociada con el misterio, hacemos con relación a Él, todo aquello en que tenemos una
el secreto. No era que Dios estaba intentando hacer a su Hijo voz o una influencia, cualquier participación que tomemos en
un representante, un portavoz, en un sentido oficial. No era los intereses del Señor, debe ser siempre total y absolutamente
alguna actividad (me perdona si parece irreverente) del gran para la expresión y revelación de Cristo. Ninguna asamblea,
administrador del universo buscando promover a alguien en ninguna iglesia, ningún movimiento, ningún testimonio,
quien él tuviese algún interés. No, era el Hijo de Su amor. Su ninguna comunión, justifica su existencia desde el punto de
corazón estaba involucrado en ello, y había un secreto en su vista de Dios, excepto en la medida en que Cristo se exprese
corazón concerniente a su Hijo: Él es el amado del Padre. por ellos.
Estudie las referencias al Señor Jesús desde el lado divino, Amados, estamos hablando sobre el individuo. Ni usted ni
la revelación del corazón de Dios acerca de Cristo, y tendrá yo estamos justificados declarando ser cristianos, excepto en
usted una nueva apreciación de lo que estamos diciendo. la medida en que Cristo se manifiesta en usted, en mí; y toda
El Señor Jesús, en la parábola de los labradores malvados, la fuerza y el peso y el ingenio del infierno están en contra de
dice: "Finalmente, les envió a su hijo, diciendo: Tendrán respeto esto. Los creyentes tienen más para disuadirles a ser semejan-
a mi hijo" (Mateo 21:37). ¿Por qué ellos deben reverenciar a Su tes a Cristo que cualquier otro en este mundo. Los creyentes
Hijo? Porque Él era el Hijo del Padre. Debido a Aquél de quien reciben muchos más ataques para confundirles y hacerles
Él era Hijo, debido a la relación. Ellos trataron mal a todos los traicionar a Cristo que ninguno. El infierno no podría estar más
sirvientes, pero con la venida del Hijo ciertamente cambiarán en contra de la revelación de Jesucristo. Todo empieza con
su actitud; ciertamente ellos le reverenciarán, le respetarán, le esto: la revelación interior de Cristo.
honrarán. Y fue porque ellos dijeron: "Éste es el heredero; venid, Debemos tener muy presente esta revelación en nuestros
matémosle, y apoderémonos de su heredad" (v. 38), debido a su corazones, en su doble expresión: en la vida y el servicio. "Para
rechazo absoluto –rechazo de los derechos de Dios representa- qué estoy aquí? ¿Por qué llevo el Nombre de Cristo? ¿Cuál es
do por Su Hijo– que fue pronunciado sobre ellos tan grande el significado de mi ser con relación al Señor? ¿Cuál es el
juicio. propósito en mi salvación?" La respuesta es: No mi satisfac-
Bien, es el Hijo del amor de Dios, la satisfacción plena del ción, no mi gratificación, no mi salvación como fin en sí misma,
La centralidad y supremacía del Señor Jesucristo 19
sino la revelación de Jesucristo, la realización de Su centralidad
y supremacía según el deseo del Padre. Y en segundo lugar, la
pregunta es: "¿Para qué voy a trabajar? ¿Para intentar estable-
cer alguna sociedad, alguna denominación, algún grupo no
denominacional, para propagar una enseñanza, o una interpre-
tación, o un sistema de verdad? ¿Estoy consagrado a alguna
cosa así, o es a afianzar la absoluta centralidad y supremacía
del Señor Jesús?" Cualquiera cosa que nosotros podamos decir,
nunca podrá superar a ésta, empezamos y acabamos allí. Cristo
es el principio y Cristo es el fin, la A y la Z, el Alfa y la Omega.
Debemos relacionarnos seriamente con el Señor sobre una
nueva comprensión interior y apreciación del Señor Jesús. Es
la única vía de liberación de toda indignidad y de cosas con
que podamos estar asociados. Es: "Cristo en vosotros, la
esperanza de gloria", y la única esperanza de gloria. Y si no es
así, ciertamente llevará vergüenza y no gloria.
El Señor escriba estas reflexiones profundamente en
nuestros corazones por causa de Su Nombre.
���������������������������������������������������������������������������
���������������������������������������������������������������������������������
�����������������������������������������������������