El Rosario de Las Cláusulas
El Rosario de Las Cláusulas
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64 páginas e ilustraciones a todo color.
Qué bueno y valioso es descubrir el valor de un antiguo tesoro conservado en nuestro patrimonio,
su actualidad y fecundidad, fuente viva.
A cada tiempo el Señor nos concede lo que más nos conviene. Hoy para alimentar nuestro amor
a través de la oración nos sensibiliza para "la lectura orante de la Biblia" que nos conduce al Señor Jesús.
Comprendemos el valor y el gusto por el modo de oración, simple, repetitivo, litánico, a veces
chamado mantra.
El Rosario de la Virgen María, forma de oración humilde y popular, contiene y destaca estos valores.
Uno de los caminos para vivirlos es la oración del Rosario “con cláusulas” que fue cultivada en
tradición cartusiana y es recomendado por la Iglesia.
“El baricentro del Ave-María, una especie de bisagra entre la primera parte y la segunda, es el
nombre Jesús. A veces, en la recitación apresurada, se pierde tal baricentro y, con él, también la
ligación al misterio de Jesús que se está contemplando. Ahora, es precisamente por la acentuación dada
al nombre de Jesús y a su misterio que se caracteriza la recitación expresa y fructuosa del Rosario.
Ya Pablo VI recordó en la Exhortación apostólica Marialis cultus la costumbre, existente en algunos
regiones, de dar realce al nombre de Cristo añadiéndole una cláusula evocativa del misterio
que se está meditando. Es una costumbre loable, sobre todo en la recitación pública. Expresa de forma
intensa a fe cristológica, aplicada a los diversos momentos de la vida del Redentor.1
A fin de favorecer la contemplación y para que la mente esté de acuerdo con la voz, diversas veces fue
sugerido por los pastores y por los estudiosos restablecer el uso de la cláusula, una antigua estructura del
Rosario que, además, nunca desapareció por completo.
La cláusula, que se armoniza bien con la índole repetitiva y meditativa del Rosario, consiste
en una proposición relativa que sigue el nombre de Jesús y recuerda el misterio anunciado. Una
cláusula correcta, fija para cada decena, breve en el enunciado, de conformidad con la Escritura y la
La liturgia puede ser una ayuda válida para la recitación meditativa del santo Rosario.2
El subsidio que se nos ofrece es una participación de la Familia Cartusiana del tesoro conservado en
su vida y tradición. Son tres ejemplos del Rosario según la tradición de las cláusulas.
La inserción, en el ciclo de los misterios, de la nueva serie de los “misterios de la luz” puede ser una
oportunidad y medio para retomar o introducir la oración del Rosario con cláusulas, ayudando a
comprender mejor la naturaleza y las posibilidades de la oración del santo Rosario.
Como no podemos prestar atención a todo al mismo tiempo, la oración del Rosario es liberadora y
no solo libera de la necesidad de dar atención a cada una de las palabras recitadas, sino que la oración en
las cláusulas pueden ayudar a superar la costumbre de una intención en cada decena, lo cual es válido, pero
que puede desviar la atención del misterio.
El Rosario es una oración contemplativa, contemplar a Jesús en sus misterios con María. Su
la monotonía o enriquece y el propio rosario en nuestras manos nos ata y nos libera.
Además del ritmo de oración en la vida cartusiana centrado en la Liturgia de las Horas y en la Misa de
Comunidad, cuántos rosarios en la oración personal y privada han sido y son rezados por los Cartujos
[Link] INVITACIÓN DE LA IGLESIA AL ROSARIO DE LAS CLÁUSULAS
TLa oración del Rosario ya es en sí unaLectio Divina, pero aquel que va enriquecido por
cláusulas alusivas al misterio contemplado acentúa ese aspecto del Rosario. El Papa Pablo VI,
guiado por el espíritu del Concilio de volver a las fuentes de inspiración de toda vida cristiana, en relación
al Santo Rosario, dirigió a la Iglesia su Exhortación Apostólica Marialis Cultus en 1974, donde
decía:
Es cosa conocida que, exactamente para favorecer la contemplación y para que la mente estuviera
siempre en sintonía con las palabras, solía en otro tiempo -y tal costumbre se conservó en diversas
regiones - añadir al nombre de Jesús, en cada Ave María, cláusula
una , que chamasse a atenção
para el misterio enunciado(nº.46).
Años después, en 2002, Juan Pablo II volvió sobre el mismo tema en su Carta Apostólica
Rosario de la Virgen María, pero en Brasil ha habido poco material disponible sobre esta forma
de oración del Rosario con cláusulas de pasajes de la vida de Cristo y de María que está en
fuentes de su configuración. Que sepamos, en nuestro idioma, solo se ha publicado uno excelente
opúsculo sobre este tema, o do jesuíta alemão, Karl Josef Klinkhammer3.
Después de varias peticiones que nos han hecho al respecto, deseamos colocar aquí unas
notas sobre la forma de rezar el Rosario con las cláusulas, acompañadas de las fórmulas originales,
así como la forma utilizada en algunos países de influencia alemana y, por último, la forma
presentada por el monje cartujo alemán, Juan Justo Landspérgio (†1489-1539).
Antes de más, para valorar mejor esta forma de rezo del Rosario, es bueno analizar brevemente
el valor mismo de la oración cristiana, para detenernos de inmediato en hacer un seguimiento histórico del Rosario,
de su configuración, y de cómo comenzaron a utilizarse y difundirse dichas cláusulas a partir de
región del río Rin.
cada una de sus siete peticiones; otras, queda nuestro corazón unido al Señor en una serena contemplación de
atención amorosa, mientras los labios y la imaginación – de un modo simple e indefinible – quedan
estabilizados por la oración material del Padre Nuestro, como por un ancla. Así lo aseguraba el famoso monje
trapista, Dom Eugenie Boylan: De hecho, parece que para ciertas almas, una de estas ocupaciones (vocales)
rezado todo continuo, o en una tercera parte, quiere decir, 50 Aves10, acompañadas estas de venias
e inclinaciones, de manera similar a la oración coral. En su devoción a nuestra Señora, son
Domingos (†1221) parece que conoció dicho Saltério y que lo difundió, aunque, para los
Los críticos esto no quede claro por falta de documentación11.
Pronto esta práctica se desligó de la liturgia de las Horas y se fue extendiendo al nivel de la oración
personal, haciéndose popular. Así, p. ej., autores como el cartujo Hugo de Balmas, de la primera
a mitad del siglo XIII, alentaban a recitar 40 o 50 Avemarías que se dividían en
llegar cierto número - parece que con algunos Padrenuestros -; todo en señal de amor y espiritual
) 12.
homenaje Nuestra Señora De triplici vía hacia la Sabiduría
Los mismos monjes Cistercienses comenzaron a unir la reza de las Ave-marias con algún tipo
de meditación de los misterios de la fe, pero de forma esporádica.
El hecho es que con el paso del tiempo, dichoSaltério comenzó a decaer, hasta llegar a su
ressurgimiento en los siglos XIV-XV. Así, las monjas cistercienses del monasterio de Saint-
Thomas-sur-Kyll, de Tréveris, en los comienzos del siglo XIV, habían elaborado una oración
mariana de Avesseguidas de 99 cláusulas, que aunque no tengamos documentación alguna,
acreditamos influenciaria en los cartujos de esta misma ciudad, la Cartuja de Santo13Albano.
10 En la Orden Cartusiana, en concreto, la palabra Salterio siempre significó la recitación de las 150 Avemarías.
marias, mientras que el término Rosario se utilizó para hacer referencia a las 50, con cláusulas o no.
11
Karl Josef Klinkhammer, [Link]., p.3; A. Heinz, [Link]., p.12.
12
Un Cartujo. El Santo Rosario en la Cartuja, p. 3.
13
Este texto fue encontrado hace poco tiempo y muestra cómo que por encima de las coincidencias e influencias
mútuas en las comunidades de entonces, el Espíritu Santo iba conduciendo la piedad mariana para que se
centrarse cada vez más en la contemplación del Verbo Encarnado. Monasterios como este de San Matías,
practicaron aisladamente la unión de la oración litánica del Ave María con fórmulas de la vida de Jesús y N.
Señora, pero como afirma un cartujo actual: Si bien algunas pocas casas de cistercienses usaron
algunas frases para asociar las Aves con otras devociones antes que los cartujos de Tréveris, fue solo
esporádicamente. Por eso se puede afirmar que estos fueron los innovadores al difundirlas
El dominicano Bienaventurado Alano de la Roche (†1475), lleno de devoción por el Salterio
de María –como él prefería llamar a esta devoción–, redujo los misterios considerados un solo
a
por cada 10 Aves, llegando de este modo a la configuración actual del Santo Rosario. Esto traía una
inequívoca ventaja práctica, la de poder retener más fácilmente de memoria los misterios contemplados.
Desde ese momento, sus cofrades de la Orden de los Predicadores se aplicaron con un especial
fervor a esparcir por todo el mundo esta oración del Santo Rosario.
Rápidamente se fueron fundando las llamadas Cofradías del Rosario, para rezarlo con más
devoción. Fue en estas cofradías donde nació la segunda parte del Ave María–la de intercesión–,
en una fecha incierta, pero a finales del siglo XIV se había introducido incluso en el Oficio Divino
del Rito Romano.
[Link]ÓN
En resumen, podemos decir que disponemos de varias formas para rezar el Santo Rosario.
la alternancia de un método u otro nos permite hacer una Lectio orante con María. Lectio está
19
VIA PULCHRITUDINIS. El camino de la belleza. Camino privilegiado de evangelización y diálogo.
Asamblea Plenaria de los Obispos. Ciudad del Vaticano, 2006. Ed. Loyola. São Paulo, 2007.
20
Estos versos también pueden ser cantados con una melodía acorde; posiblemente, lo mismo
Landspérgio los compuso pensando en eso.
21
Aquí está la visión que tuvo Adolfo de Essen sobre la eficacia del Rosario, contado por Domingos de Prusia:
Viu dito Padre Cartuxo, entre outras coisas que lhe foram mostradas, como la Virgen Santísima,
rodeada en el Cielo de toda la Corte celestial, cantaba devotamente ante el Trono de Dios el Rosario
com as `fórmulas´, acrescentando ao final de cada uma delas um triunfal Aleluia. Ao pronunciar-se o
al nombre de MARÍA, todos inclinaban la cabeza; al nombre de JESÚS, doblaban la rodilla, conforme a las
hecha tanto en la pedagogía del Cenáculo, como en la del ingreso en ese cuarto interior, donde Jesús
nos invita a entrar para orar (cf. Mt 6,6).
Que esta manera de guardar en nuestro corazón la Palabra de Dios nos ayude a encontrar nuestro
descanso (cf. Mt 11,28) n'Aquele que é nosso Caminho, Verdad y Vida. En la corriente del Rosario,
llevemos a Jesús nuestras necesidades, las de todos los redimidos por su muerte y resurrección;
levemos los deseos de alabanza de la Iglesia y de toda la humanidad a su Creador. Así, en nuestra
medio, seremos siempre misioneros veraces con el apostolado de nuestra oración y del testimonio
de vida en Cristo (cf. Gl 2,20), como lo fue siempre la vida de la Virgen de Nazaret.
He aquí, pues, la excelencia del Santo Rosario, siempre ajustada al camino del Evangelio por la
senda de la psicología misma del ser humano que –como decíamos más arriba– por medio del
cromatismo de unas noticias de la vida de Jesús Cristo que vemos, nos elevan al conocimiento y
amor del Padre que no vemos ([Link] 14,9).
Para comprender aún más la eficacia de esta oración sencilla realizada con María, solo necesitamos
com recordar que Ella no pide nada ante la Santísima Trinidad salvo en el Nombre de Jesús. Él nos
prometió que todo lo que pidiéramos al Padre en su Nombre no-lo daría (cf. Jo 16,23b). João Paulo
, insistía precisamente en el lugar central que tiene este
II, al recomendar la utilización de cláusulas
las
Sagrado Nombre en el Rosario. Concluimos estas líneas con las palabras del añorado Papa:
El baricentro del Ave-María –una especie de enlace entre la primera parte y la segunda– es el
Nombre de Jesús. A veces, en la recitación apresurada, se pierde tal baricentro y, con él, también la
vinculación al misterio de Jesús que se está contemplando. Ahora, es precisamente por la acentuación dada
En el Nombre de Jesús y en su misterio se caracteriza la recitación expresiva y fructífera del Rosario.
Ya Pablo VI recordó en la Exhortación apostólica 'Marialis cultus' la costumbre, existente en algunos
regiones, de dar realce al Nombre de Cristo añadiéndole unacláusula evocativa del misterio
que se está a meditar. Es una costumbre loable, sobre todo en la recitación pública. Expresa de forma
intensa a fe cristológica, aplicada a los diversos momentos de la vida del Redentor. Es profesión de fe y,
al mismo tiempo, un auxilio para permanecer en meditación, permitiendo dar vida a la función
asimiladora, contenida en la repetición del Ave-María, relativamente al misterio de Cristo. Repetir el
Nombre de Jesús - el único nombre del cual se puede esperar la salvación (cf. Hch 4,12) - entrelazado con el de
Madre Santísima, y de cierto modo dejando que sea Ella misma la que nos lo sugiera, constituye un
camino de asimilación que quiere hacernos penetrar cada vez más profundamente en la vida de Cristo
(Rosario de la Virgen María, n.º 33).
Perseveremos en oración con María, a fin de ser con Él alabanza de la gloria de la Santísima
Trinidad.
Nuestra Señora con los cartujos de la región del Rin, junto a la Cruz de Jesús.
Anónimo de 1616. Grande Cartuja.22
EIS AQUI
TRES EJEMPLARES DEL SANTO ROSARIO
SEGUNDO A TRADICIÓN DE LAS CLÁUSULAS
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Yo
ROSARIO CON LAS CLÁUSULAS
DE
DOMINGOS DE TRÉVERIS
23
En la época de Domingos aún no existía la segunda parte del Ave-María -la de intercesión-, sin embargo,
bien podría añadirla quien ofrece este obsequio de devoción a nuestra Señora.
21. AVE MARÍA, ... JESÚS,que, en la última cena, dio su cuerpo a los discípulos. Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,querezou en el Jardín de las Olivas y sudó gotas de sangre.
Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,que se dejó prender, amarrar y conducir por un juez al
outro. Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,muchas testimonios acusaron falsamente. Amén.
25. AVE MARÍA, ... JESÚS,Dequem a Santa Faz foi escarnecida, velada e impressionada.
Amén.
26. AVE MARÍA, ... JESÚS,que, despojado de sus vestiduras, atado a una columna, fue
duramente golpeado. Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,que fue cruelmente coronado de espinas. Amén.
28. AVE MARÍA, ... JESÚS,delante de quien doblaban la rodilla y adoraban con desprecio.
Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,fue condenado injustamente a una muerte ignominiosa.
Amén.
30. AVE MARÍA, ... JESÚS,quetransportó la cruz sobre sus santos hombros. Amén.
Gloria al Padre ...
Padre nuestro ...
31. AVE MARÍA, ... JESÚS,que, al volverse, te dirigió la palabra, a ti su madre, así
como a otras mujeres. Amén.
36. AVE MARÍA, ... JESÚS,¡Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado!
¿abandonaste? Amén.
[Link] MARIA, ... JESUS,que cuando dijo «¡Tengo sed!» recibió hiel y vinagre. Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS, dijo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!».
Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,quedisse en último lugar: «¡Todo está consumado!». Amén.
40. AVE MARÍA, ... JESÚS, quesofreu una muerte cruel por nosotros, pecadores. Amén.
¡Alabanza a Dios! Amén.
Gloria al Padre ...
Padre nuestro ...
41. AVE MARÍA, ... JESÚS, cujo lado foi perfurado, onde correu sangue e água. Amém.
42. AVE MARÍA, ... JESÚS, aquí, descendido de la cruz, tú recibiste sobre tus rodillas,
como normalmente creemos. Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS, a quien hombres justos y buenos embalsamaron y sepultaron.
Amén.
44. AVE MARÍA, ... JESÚS, cuya alma santa descendió a los infiernos y liberó a nuestros Padres.
Amén.
45. AVE MARÍA, ... JESÚS,resucitó de entre los muertos al tercer día. ¡Aleluya! Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS, te alegró con una muy grande alegría, a ti y a aquellos
a quién apareció. ¡Aleluya! Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS, que también, en tu presencia, subió al cielo y está sentado a
derecha de su Padre. ¡Aleluya! Amén.
[Link] MARÍA, ... JESÚS,que un día juzgará a los vivos y a los muertos. Amén.
49. AVE MARÍA, ... JESÚS, queenviou a sus fieles el Espíritu Santo el día de
Pentecostés. Amén.
50. AVE MARÍA, ... JESÚS, que te hizo subir al cielo, a ti su dulcísima Madre, para estar
con Él, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo ahora y siempre. Amén.
Gloria al Padre ...
II
ROSARIO DE LAS CLAUSULAS
LOS PAÍSES NÓRDICOS
24
Los misterios luminosos de Juan Pablo II fueron aquí añadidos a partir de las Cláusulas del mismo
Domingos de Prússia, añadimos el de la mediación de María en Caná, que falta en los mismos.
MISTERIOS GOZOSOS
Padre nuestro ...
1.- AVE MARÍA, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres y
bendito es el fruto de vuestro vientre, JESÚS,a quien, sin dejar de ser Virgen, concebiste de
Espíritu SantoSanta María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén. (Se repite 10 veces).
2.- AVE MARÍA, … JESÚS,a quién llevaste, oh Virgen, en tu VisitaciónSANTA MARÍA...
(10 veces).
3.- AVE MARÍA, … JESÚS, a quien, siempre Virgen, diste a luz en Belén
SANTA
MARÍA... (10 veces).
4.- AVE MARÍA, … JESÚS,¿A quién presentaste, oh Virgen, en el Templo?.- SANTA MARIA...
(10 veces).
5.- AVE MARÍA, … JESÚS,a quién encontraste, oh Virgen, en el TemploSANTA MARÍA...
(10 veces).
Gloria al Padre...
MISTERIOS LUMINOSOS
Padre nuestro ...
1.- AVE MARÍA, … JESÚS, a quien Juan bautizó en el Jordán.- SANTA MARIA... (10
veces).
2.- AVE MARÍA, … JESÚS,que por tu mediación transformó el agua en buen vino.-
SANTA MARIA... (10 veces).
3.- AVE MARÍA, … JESÚS,que anunció al pueblo el Reino de los Cielos con sus
discipulosSANTA MARIA... (10 veces).
4.- AVE MARÍA, … JESÚS,que fue transfigurado en el Tabor ante sus discípulos.-
SANTA MARÍA... (10 veces).
5.- AVE MARÍA, ... JESÚS, que en la última cena, dio su cuerpo a los discípulos
SANTA
MARÍA... (10 v.).
Gloria al Padre ...
3.- AVE MARÍA, … JESÚS, que por nosotros fue coronado de espinas
SANTA MARIA... (10
veces).
4.- AVE MARÍA, … JESÚS,que por nosotros llevó la Cruz a cuestasSANTA MARIA... (10
veces).
5.- AVE MARÍA, ... JESÚS,que por nosotros murió crucificado.- SANTA MARIA... (10 veces).
Gloria al Padre ...
MISTERIOS GLORIOSOS
Padre nuestro ...
1.- AVE MARÍA, … JESÚS,que resucitó entre los muertos- SANTA MARIA... (10 veces).
2.- AVE MARÍA, ... JESÚS, que subió a los Cielos
.- SANTA MARIA... (10 veces).
3.- AVE MARÍA, … JESÚS, que envió el Espíritu Santo
.- SANTA MARIA... (10 veces).
4.- AVE MARÍA, … JESÚS,que te elevó a la Gloria, oh Virgen.- SANTA MARIA... (10 veces).
5.- AVE MARÍA, … JESÚS, que te coronó, ó María, en los Cielos
.- SANTA MARIA... (10
veces).
Gloria al Padre ...
III
HIMNO DE ORO
tú
ROSARIO RÍTMICO
Creemos que esta es la primera versión en lengua portuguesa del Rosario Rítmico, de Landspérgio (1490-1539).
Una excelente introducción a dichoRosario, con una edición crítica de las traducciones en verso de Pedro Manuel Deza (1583-
1635) y de Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635), puede verse en el libro: Una Carta de Jesucristo. Seguido del
Rosario Rítmico de Lope de Vega, por un monje de la Gran Cartuja (Ed. Monte Carmelo. Colección Sabiduría de
la Cartuja. Burgos, 2006).
(4)
PRIMERA DECENA Jesús, que santificas o Precursor,
[De la creación a la huida a Egipto] visitando a tu madre, tu prima;
dános del próximo estima
y de tu sagrado amor.
Padre nuestro...
Aleluya. Ave María ...
(1)
Jesús, del mundo Creador, (5)
que soportas a los culpables; Jesús, a quien sin sufrir
haznos llorar los pecados la Virgen dio a luz en Belén;
y vivir en tu temor. que naciendo en Ti, Sumo Bien,
muramos al viejo querer.
Aleluya. Ave María ...
Aleluya. Ave María ...
(2)
Jesús, tu Madre te liberó (6)
da culpa original; Jesús, celebran pastores
líbranos de todo mal y ángeles tu nacimiento;
(8) (14)
Jesús, te dieron los Reyes Jesús, oraste inflamado,
tus dones y adoración; al mundo oculto viviendo;
cumplimos con perfección viva el hombre el vicio venciendo
nuestras votaciones y tus leyes. y en sus ojos menospreciado.
Aleluia. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
(9) (15)
Jesús, libre y presentado, Jesús, fuiste en el bautismo
Redentor y redimido; Hijo de Dios declarado;
haz que a Ti rendido Afunde nuestro pecado,
vive libre de pecado. en tu clemente abismo.
Aleluya. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
(10) (16)
Jesús Niño, al país egipcio Jesús, que a Satán venciste
fugiste del rey tirano; tras una larga abstinencia;
que nuestra alma, Rey soberano, para hacerle resistencia,
siente tu pena y huye de la adicción. de ayuno nos arma y viste.
Aleluia. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
Gloria al Padre… (17)
Jesús, que sufres predicando
SEGUNDA DECENA mil trabajos por mi amor;
Da vida oculta em Nazaré à entrada neles, meu doce Senhor,
triunfal en Jerusalén Te seguimos siempre imitando.
Aleluya. Ave María ...
Padre nuestro...
(11) (18)
Jesús, en tu tierna edad, Jesús, que con tu virtud
sirve a la Virgen con fineza; cegos saraste e entrevados;
haz que amemos por riqueza aos de culpas chagados
tu pobreza y simplicidad. dános perfecta salud.
Aleluya. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
(12) 19
Jesús divino, no Templo Jesús, por su gran maldad
la Virgen te encontró enseñando; aborrecióte el mundo pagano;
siempre estemos meditando dánosle total aversión,
en tu doctrina y ejemplo. y aprecio de tu bondad.
Gloria al Padre…
(28)
TERCERA DECENA Jesús, por mí condenado
[Desde la institución de la Eucaristía al
despojamiento de las vestiduras
a muerte por traidor;
dame él o elijo por mejor
Padre nuestro...
el afecto mortificado.
Aleluya. Ave-María ...
(21)
Jesús, tu cuerpo en manjar (29)
nos das, que el alma sustenta; Jesús, por ser tan pesada
tu amor, qué tal obra inventa, a Cruz, ajoelhaste;
nos haga en Ti transformar. como ver que la llevaste,
permanezca nuestra suavizada.
Aleluya. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
(22) (30)
Jesús, qué sangre preciosa Jesús, siendo desnudado,
suaste, orando obediente; aumentaron tu dolor;
nuestro espíritu reza humildemente renuévanos en tu amor,
resignado y fervoroso. despojados del criado.
Aleluya. Ave María ... Aleluya. Ave María ...
Gloria al Padre...
(23)
Jesús, qué cordero manso,
no despegaste tus labios; CUARTA DECENA
danos silencio de sabios, Desde la crucifixión hasta la herida en el costado
ANTÍFONA
Jesús, atráenos con tu amor
y con tus llagas de dolor;
en nosotros, Señor, permanece,
y él reina y prevalece.
VERSÍCULO
V/. De las cosas desprendida,
a Ti quedó el alma unida.
R/. Anímanos, porque heridos,
y cura nuestros sentidos.
ORACIÓN CONCLUSIVA
Señor mío Jesucristo, te ruego por tu divino amor, por las ansias y dolores de tus santísimos
chagas, por la efusión y derramamiento de tu precioso Sangre y por la virtud de tu muerte, que
ten compasión de tu Iglesia, de mi alma y de todas las almas afligidas. Dame, Señor, tu
perdón y gracia, la perfección de todas las virtudes, muerte dichosa y eterna quietud. Amén.
ÍNDICE
Prólogo. 3
10. Conclusión. 9