Exorcismo
Exorcismo
Yo, (nombre del exorcista), por Dios Nuestro Señor Jesucristo, absuelvo el cuerpo de (nombre del exorcista)
o nombre de la persona) de todas las malas hechicerías, encantamientos, bloqueos, ataduras que hombres y mujeres
hacer y pedir, en el nombre de Dios Nuestro Señor Jesucristo, Dios de Abraham, grande y poderoso
¡Dios! Gloria a Ti, por siempre que todas las dolencias de este Tu siervo (nombre del exorcista o
(nombre de la persona) sea destruido, deshecho, desatado, reducido a nada por Tu Santísimo Nombre; deja que
Dios viene con sus buenas obras por amor a la misericordia para que tales hombres y tales mujeres que causan
¡Que estos males sean tocados en sus corazones para que cesen esta vida malvada!
Conmigo estén los Ángeles del Cielo, principalmente San Miguel, San Gabriel, San Rafael, y todos los
Santos y Ángeles del Señor, y los Apóstoles del Señor, San Juan Bautista, San Pedro,
San Pablo, San Andrés, San Santiago, San Matías, San Lucas, San Felipe, San Marcos, San
Simón, Santo Anastasio, Santo Agustín, y por todas las órdenes de los Santos Evangelistas: Juan,
Lucas, Marcos y Mateo, y todos los Querubines y Migueles, creados por la gracia del Santo
Espíritu. Por las setenta y dos lenguas que se extienden por todo el mundo, y por esta absolución, y
por esa voz que llamó a Lázaro de su tumba, por todas estas virtudes que todo sea devuelto a
el ser que una vez los poseyó o la misma salud que una vez disfrutaron antes de que fuera arrebatada por
los demonios, porque yo, en el nombre del Todopoderoso, ordeno que todo cese su sobrenatural
desconcertar
Además, por las virtudes de esas palabras santas con las que Jesucristo llamó: “Adán, Adán,
Adán, ¿dónde estás? Por esas palabras más sagradas absolvimos, por esa virtud de cuando Jesucristo dijo
al enfermo, “Levántate y ve a casa y nunca más peques,” porque estaba sufriendo de esta enfermedad por
tres años, que Dios te absuelva a ti que creó el Cielo y la Tierra y que Él tenga
compasión sobre ti, criatura (nombre del exorcista o nombre de la persona). Por el profeta Daniel,
la santidad de Israel, y por todos los Santos de Dios, absuelve a este Tu siervo (nombre del exorcista o
nombre de la persona) y bendice su hogar y deja que todas las otras cosas estén libres del poder del demonio
por Emmanuel, que Dios esté con todos nosotros. Amén.
Por el más santo Nombre de Dios Nuestro Señor Jesucristo, que todas estas cosas aquí mencionadas sean
desatado, deshecho, sin coser de todas las cargas impuestas por las artes del Diablo o sus compañeros,
dejad que todo sea destruido; esto lo ordino por el poder del Todopoderoso, para que ahora, sin más
apelo, que estén liberados y desconectados de toda brujería y ataduras malignas y de toda empresa maligna por
Cristo Nuestro Señor. Amén.