La Violencia Juvenil
La Violencia Juvenil
21 de octubre de 2024
2
ÍNDICE
ÍNDICE ______________________________________________________________ 2
INTRODUCCIÓN _____________________________________________________ 4
CIUDADANA ______________________________________________________________ 23
CONCLUSIONES_____________________________________________________ 33
INTRODUCCIÓN
delitos asociados a grupos organizados. Esta situación llevó a que, en 1999, se promulgara la Ley
Contra el Pandillaje Pernicioso para controlar el aumento de la violencia relacionada con estos
grupos. En el decreto legislativo #899, esta ley define a las pandillas juveniles como “el grupo de
adolescentes mayores de 12 años y menores de 18 que se reúnen y actúan para agredir a terceras
personas, lesionar la integridad física o atentar contra la vida, dañar los bienes públicos o privados
bravas”, grupos organizados dentro de las hinchadas deportivas que también contribuyen al clima
de violencia. Caracterizados por incidentes violentos tanto dentro como fuera de los estadios
(Arboccó y O’Brien, 2013), estos grupos comparten con las pandillas juveniles una dinámica de
comportamiento que afecta tanto la seguridad pública como el bienestar de las comunidades en las
que operan. Así, el análisis de la violencia juvenil desde la perspectiva de las pandillas y las barras
bravas resulta fundamental para comprender sus causas, su impacto en la sociedad y las posibles
en las pandillas y barras bravas, así como su impacto en la sociedad, con el fin de identificar
estrategias que permitan reducir su incidencia y fomentar una convivencia más segura.
5
1.2. Justificación
para comprender las causas y consecuencias de este fenómeno en la sociedad contemporánea. Esta
investigación resulta importante, ya que permite analizar los factores sociales, económicos y
culturales que influyen en la formación y perpetuación de estos grupos, así como los motivos por
los cuales tantos jóvenes deciden unirse a ellos. Este análisis es esencial, pues facilita el diseño de
estrategias de intervención efectivas y adecuadas para prevenir que la juventud caiga en conductas
La relevancia del tema se hace evidente al observar las estadísticas sobre jóvenes en
conflicto con la ley. En los centros juveniles del país, actualmente hay 1,862 jóvenes recluidos por
haber cometido alguna infracción entre los 14 y menos de 18 años; debido a su edad, estos jóvenes
se acogen a un régimen de responsabilidad penal especial, diferente al que se aplica a los adultos
(Olivera, 2024). Esta situación refleja la magnitud del problema y la necesidad de alternativas que
representa una amenaza directa para la seguridad pública y la cohesión social, afectando la calidad
de vida de las personas y planteando desafíos para las autoridades en términos de control y
prevención.
Por último, es importante resaltar que los estudios en ciencias sociales en América Latina,
entre adolescentes, como reflejo de una crisis social creciente (Rama, 1986, como se citó en Mejía,
2015). En este sentido, la presente investigación también busca aportar un cambio positivo en la
6
percepción social de la juventud, entendiendo las razones de fondo que los llevan a involucrarse
en actividades violentas. Esto permitirá desarrollar alternativas constructivas que respondan a sus
armoniosa.
7
La OMS (2023) define la violencia juvenil como aquella que ocurre entre jóvenes de 10 a
29 años, quienes no tienen lazos familiares y pueden ser conocidos o desconocidos entre sí. Esta
forma de violencia suele manifestarse fuera del entorno familiar e incluye desde el acoso, tanto
físico como en línea, hasta peleas, agresiones sexuales, actos violentos graves asociados a pandillas
e incluso homicidios. Sus efectos van más allá de lo físico, provocando no solo lesiones y
discapacidades, sino también problemas de salud mental a largo plazo. Además, la violencia
juvenil incrementa las conductas de riesgo que pueden llevar a enfermedades crónicas y está
vinculada con altas tasas de abandono escolar, afectando el desarrollo cognitivo y limitando las
Según la OMS (2023), más de 176,000 homicidios ocurren anualmente a nivel mundial
entre jóvenes de 15 a 29 años, lo que representa el 37% del total de homicidios registrados. Este
causa de muerte más común en este grupo de edad, con una mayoría significativa de las víctimas
siendo hombres. Además, por cada joven que pierde la vida, muchas más personas sufren lesiones
Las consecuencias de la violencia juvenil pueden ser severas y duraderas, afectando tanto
2.2. Pandillas
Una pandilla juvenil se define como un grupo de jóvenes que comparten un territorio
Según Villegas (2005), los integrantes de estas pandillas suelen ser vecinos que se reúnen en
interacciones, tanto internas como externas, están marcadas por actos agresivos, que pueden incluir
informal, donde existen: el líder o cabecilla (toma las decisiones del grupo), los miembros de base
(miembros del grupo con más o menos confianza con el líder, aportando ideas y opiniones, se les
asignan tareas específicas), los tirapiedras o pirañitas (niños cercanos a los pandilleros, utilizados
como espías para conseguir información de otros grupos). Estos miembros adoptan un conjunto
de normas y valores que enfatizan el honor y la lealtad, manifestando una identidad distintiva a
La clasificación de las pandillas juveniles permite entender mejor las distintas dinámicas,
General de la Organización de los Estados Americanos (2007), las pandillas juveniles se agrupan
criminales. Estas categorías se distinguen principalmente por su estructura, los tipos de delitos que
2.2.1.1. Pandillas irregulares. También conocidas como “pandillas escolares”, son grupos
enfrentamientos con pandillas rivales dentro del entorno escolar y barrial. Estas pandillas cometen
actos de intimidación y extorsión de menor escala. Aunque no tienen una finalidad criminal clara,
organizadas y surgen en contextos de exclusión y pobreza. Estas pandillas establecen control sobre
territorios específicos y protegen sus zonas de manera violenta, enfrentándose a pandillas rivales.
comunidades. A menudo, sus miembros usan drogas, portan armas ligeras y llevan a cabo delitos
menores como robos o vandalismo. Operan en sus barrios o comunidades, imponiendo sus propias
2.2.1.3. Pandillas violentas. Estas pandillas tienen una estructura jerárquica más compleja
y se organizan explícitamente con un objetivo violento. Entre ellas se encuentran las que operan
en zonas urbanas controlando territorios y enfrentándose con brutalidad hacia pandillas rivales y
violencia severa en sus áreas de influencia. Su operación incluye una jerarquía establecida que
regula la entrada de nuevos miembros, quienes deben demostrar lealtad a través de actos violentos
o delictivos, y estas pandillas mantienen redes internas que permiten una gestión territorial muy
controlada.
2.2.1.4. Pandillas criminales. Son aquellas que han alcanzado un nivel avanzado de
criminalidad como el tráfico de drogas, armas, personas, y redes de extorsión a nivel nacional e
10
internacional. Estas pandillas cuentan con estructuras jerárquicas complejas, con subdivisiones que
operan en diferentes regiones, y sus miembros suelen ser adultos jóvenes con experiencia delictiva.
Las barras bravas son agrupaciones de aficionados de un equipo de fútbol que, aunque su
propósito es animar a su equipo, a menudo lo hacen de manera violenta. Villegas (2005), señala
que estos grupos no solo se comportan de forma agresiva durante los partidos en el estadio, sino
que también suelen provocar desorden antes y después de los encuentros, asaltando a transeúntes
y causando daños a la propiedad pública y privada. Si bien existe una distinción entre barras bravas
y pandillas, es posible que los integrantes de pandillas se unan a las barras bravas en los días de
partido. No obstante, esta asociación es temporal, ya que, una vez finalizado el partido, los
Las barras bravas tienen un fuerte impacto social, especialmente porque pueden generar
conflictos y violencia en el entorno de los eventos deportivos, lo que afecta la seguridad de todos
los presentes. Además, estos grupos tienden a construir una identidad propia muy marcada, donde
el sentido de pertenencia es intenso y muchos jóvenes se sienten atraídos hacia las barras porque
les ofrecen un lugar de apoyo y compañerismo, aunque también los expone a actitudes y
comportamientos agresivos. Esto hace que la presencia de las barras bravas en la sociedad sea
La teoría de la tensión, analizada por Marcelo Aebi (2013), propone que la violencia juvenil
puede surgir como respuesta a situaciones adversas que producen frustración y enojo. Este
Agnew, explica que la tensión emocional acumulada ante situaciones estresantes puede llevar a
los jóvenes a reaccionar de manera antisocial, como la delincuencia, o, en otros casos, de manera
prosocial, mediante actividades como deportes o pasatiempos. Según Agnew, existen tres grandes
reconocimiento).
La tensión que surge de estos factores puede generar frustración y cólera, que a veces se
libera mediante actos delictivos, como el robo, lo cual puede darles a los jóvenes tanto la
Esta teoría también destaca que los jóvenes manejan la tensión de distintas formas:
joven puede decidir ignorar ciertas situaciones, evitar amigos que influyan negativamente o, en
Aebi (2013), resalta que el riesgo de que un joven recurra a la delincuencia aumenta si
carece de habilidades de afrontamiento adecuadas, no cuenta con una red de apoyo familiar o
escolar, o está expuesto a compañeros con comportamientos delictivos que actúan como modelos.
12
La teoría propuesta por Albert Bandura, plantea que las personas aprenden
comportamientos observando a otras, sin necesidad de haber vivido la situación de manera directa,
este tipo de aprendizaje se da sobre todo en un mundo lleno de ejemplos de cómo actuar, como los
medios de comunicación, donde los jóvenes ven comportamientos violentos en películas, series,
Cuando los jóvenes ven a otras personas comportarse de manera agresiva y no enfrentar
consecuencias negativas o incluso recibir recompensas por ello, pueden empezar a ver la violencia
Además, Bandura habla sobre cómo los individuos pueden justificar sus acciones, aunque
sean malas. Esto significa que los jóvenes podrían pensar que no está mal lo que hicieron, incluso
Esta teoría muestra cómo los jóvenes pueden aprender la violencia no solo de manera
directa, sino también observando a otros, ya sean personas cercanas o personajes en los medios.
Esto puede llevar a los jóvenes a pensar que la violencia es una forma aceptable de actuar, lo que
pobreza limita el acceso de los jóvenes a recursos básicos, como educación y servicios de salud,
lo cual reduce sus posibilidades de desarrollo personal y profesional. Esta falta de acceso y
oportunidades suele crear un sentimiento de exclusión y desesperanza, que a su vez puede llevar a
los jóvenes a buscar alternativas de apoyo y reconocimiento en grupos como las pandillas.
problemas económicos, sino que también priva a los jóvenes de un propósito y sentido de logro
personal. Esto es particularmente grave en áreas donde la informalidad laboral es común y las
oportunidades para jóvenes de escasos recursos son limitadas. En este contexto, las pandillas
pueden representar una vía alternativa para obtener ingresos económicos, aunque sea mediante
actividades ilícitas.
Además, la falta de programas educativos y recreativos contribuye a que los jóvenes tengan
las opciones de desarrollo para los jóvenes. Así, estos grupos terminan viendo en las pandillas un
espacio donde se les brinda cierto “estatus” y donde pueden sentirse útiles y valorados.
como violencia, abuso o abandono, generan un ambiente de inseguridad emocional en el que los
14
jóvenes no encuentran el apoyo y la guía necesarios. Esto, en muchos casos, lleva a que los
adolescentes busquen en las pandillas una especie de “familia sustituta” que les proporcione el
La ausencia de figuras parentales positivas es otro aspecto que contribuye a esta situación.
Cuando los jóvenes no cuentan con modelos a seguir que les enseñen valores y comportamientos
positivos, es más probable que se sientan atraídos por figuras de autoridad en las pandillas, quienes,
aunque promuevan conductas ilícitas, les ofrecen un sentido de lealtad y pertenencia. En este
contexto, la relación con el grupo se convierte en una forma de llenar el vacío afectivo dejado por
Por otro lado, se destaca que el entorno familiar influye no solo en la estabilidad emocional
de los jóvenes, sino también en su percepción del sistema social. Familias que han experimentado
refuerza la idea de que las pandillas son una alternativa válida ante la falta de apoyo del sistema
formal.
La cultura barrial y el sentido de identidad que se desarrolla en los barrios populares son
factores que también influyen en la formación de pandillas. La identidad barrial implica un sentido
códigos culturales. Según Hernández (2020), esta identidad barrial puede fortalecer la cohesión
social, pero también puede generar un entorno donde la participación en pandillas es vista como
En muchos casos, los barrios populares están marginados del sistema económico y social,
lo cual refuerza una percepción de exclusión y resistencia ante las normas establecidas. Los
jóvenes que crecen en este ambiente tienden a ver en las pandillas una forma de reafirmar su
identidad y su pertenencia al barrio. Las pandillas no solo representan un grupo de apoyo, sino
también una especie de “micro-sociedad” donde los valores, normas y expectativas se ajustan a la
Por último, la cultura barrial también crea una presión social para que los jóvenes se
integren en pandillas. En algunos barrios, pertenecer a una pandilla es casi una norma social, y
quienes no lo hacen pueden ser percibidos como ajenos a la comunidad. Así, los jóvenes enfrentan
una presión que los impulsa a unirse, ya sea por necesidad de aceptación o para protegerse dentro
alarmantes, lo que ha llevado a las autoridades locales a solicitar al gobierno central la declaración
de un estado de emergencia. Este pedido surge en respuesta a una ola de violencia desmedida que
delictivas han estado involucradas en diversos actos violentos, que incluyen robos a mano armada,
enfrentamientos entre grupos rivales y agresiones físicas a transeúntes. Los robos se han vuelto
cada vez más comunes, afectando tanto a comerciantes como a ciudadanos que transitan por las
calles del distrito. Las pandillas no solo se limitan a asaltar a personas en la vía pública, sino que
Los enfrentamientos entre pandillas son otro aspecto preocupante de esta crisis. Estos
choques no solo resultan en lesiones graves para los involucrados, sino que también ponen en
riesgo a los inocentes que se encuentran en las cercanías. Las balaceras y peleas públicas han sido
reportadas con frecuencia, creando una atmósfera de miedo y ansiedad entre los residentes.
17
más vulnerable, lo que ha llevado a muchas personas a modificar sus rutinas diarias y evitar ciertos
lugares por temor a ser víctimas de un delito. Además, el ambiente hostil ha afectado la economía
local; muchos comerciantes han visto disminuir sus ventas debido al miedo generalizado que
La solicitud del estado de emergencia busca no solo aumentar la presencia policial en las
calles, sino también implementar medidas efectivas para desarticular estas pandillas y restaurar la
seguridad en La Victoria. Los líderes comunitarios y vecinos han expresado su desesperación ante
la falta de acciones contundentes por parte del gobierno para abordar esta crisis.
para la comunidad, afectando su seguridad, economía y calidad de vida. La respuesta del gobierno
será crucial para revertir esta situación y garantizar un entorno más seguro para todos sus
habitantes.
Elena Sandoval, en un artículo menciona que, el peruano olvida la mayoría de sus penas
cuando le toca jugar a la selección. Pero el fútbol no se resume en gritar goles y atesorar camisetas.
¿Qué sucede cuando en las calles y tribunas se desata la controversia y el caos? En el torneo local,
las ‘barras bravas’ comparten una historia cargada de pasión por el equipo de sus amores y trágicos
episodios. Sandoval, junto a Fernández y Mayta en el presente reportaje exploran y nos ayudan a
18
entender las tensiones generadas entre los clásicos rivales Universitario de Deportes y Alianza
Calcaterra marcó el segundo gol para el equipo crema. La tribuna blanquiazul, calló. Y el silencio
terminó cuando un primer hincha lanzó una bengala al campo, luego siguiéndolos a otros. En
medio de la desesperación que se armó, los jugadores intentaron apagarlos. Los hinchas de la
blanquiazul no querían ser derrotados en su casa, en Matute, no siendo la primera vez que pasaba.
El partido terminó, Alianza perdió, luego las luces se apagaron y pareció importarles más el hecho
de evadir la humillación y las burlas que los 30 mil hinchas que asistieron esa noche.
Gabriel Rodríguez, camarógrafo de la Liga 1 Max que estuvo presente, apunta que la
violencia es una tendencia que se repite en la mayoría de eventos futbolísticos, más si son
encuentros entre grupos históricamente rivales como la “U” y Alianza. Todo empieza cuando el
Sucesos similares a estos fueron motivo para que en el año 2013 se establezca la Ley 30037,
que previene y sanciona la entrada de pirotécnicos, bebidas alcohólicas, armas, entre otras
en la integridad de los hinchas, siendo un punto que representa peligro. A pesar de ello, muchos
cuestionaban estas nuevas medidas, incluso sabiendo que, debido a ello, se desencadenan una serie
Incidentes como el homicidio de Walter Oyarce, joven aliancista, quien fue empujado de
un palco por hinchas de Universitario trajo medidas en el año 2014, quién se propuso que todo
19
clásico se juego en los estadios Matute y Monumental se dé únicamente con sus hinchas locales.
Desde entonces, todo enfrentamiento entre la blanquiazul y la crema ha seguido esta orden.
Sin embargo, durante estos años, otros hinchas han sufrido más agresiones. En el año 2019
y 2023, se presenciaron dos muertes en enfrentamientos entre barristas, no siendo los únicos, ya
Esto es lo que nos lleva a pensar, ¿por qué a pesar de tomar medidas legales, estos actos se
lo que desencadena agresiones mayores. Y como si no fuera suficiente el conflicto en las tribunas,
también se pueden evidencias estas barras en algunas zonas de nuestra capital, como Victoria y
Ate, que son distritos históricamente blanquiazules y cremas, respectivamente. Ello se evidencia
en las calles, donde se observan grafitis que expresan emblemas de Alianza Lima o la U. Sin
embargo, esta pasión deportiva de estas zonas muchas veces da paso a situaciones de conflicto. Si
algún hincha blanquiazul cruza las calles de un sector crema, este podría ser blanco de agresiones
físicas y verbales.
El existente vínculo entre la pasión, las barras y el rendimiento de los jugadores deja la
interrogante de si la violencia, tanto física como verbal, juegan un rol importante en la experiencia
del fútbol. Julio César Peche, psicólogo deportivo, que cuenta con 40 años de experiencia en el
fútbol profesional menciona que, para entender esta problemática es importante ver al hincha y al
jugador de manera individual. Nos asegura que la causa de estos comportamientos proviene de la
estructura familiar, los vínculos amicales y las distintas relaciones sociales que establecen con el
otro desde temprana edad. “Si una persona tiene una base saludable, las respuestas van a ser
conductas adecuadas a nivel social”. De ahí que la violencia en el fútbol pueda explicarse en
20
patrones de violencia aprendidos en casa. Entre los factores que generan enfrentamientos está la
incapacidad para tolerar una derrota, una conducta habitual de acuerdo con Peche. Al no asumirlos,
los líderes de las “barras bravas” comandan y llevan al grupo a manifestarse tras perder un partido,
El especialista, pudo observar que “En el equipo contrario predomina la destrucción del
otro porque de esa manera logra que su propia hinchada prevalezca” en base a violencia física y
verbal. Además, sostiene que toda acción violenta que sucede en las gradas se debe a una
replicados por otros hinchas, por lo que es necesario un ambiente seguro y basado en el respeto
Según Peche, es una medida inadecuada que solo uno de las hinchadas estén presentes, si
no, ahondar en la problemática y trabajar en soluciones que promuevan el respeto dentro y fuera
de la cancha. No hay otra salida más que desaprender, es una tarea de las autoridades, de los
jugadores y, sobre todo, de los hinchas. Alentar no debería implicar la agresión a los demás. La
idea de la hinchada o llamadas “barras bravas” es entregar todo por ver campeón al equipo de sus
amores, ello debe ir acompañadas del respeto y empatía mutua, independientemente de quien
Las estadísticas de la criminalidad revelan que el país mantiene como una problemática
importante la inseguridad ciudadana, la cual afecta el derecho que todo individuo tiene a la vida,
a la libertad y a la seguridad. La criminalidad está constituida por los delitos denunciados ante las
autoridades policiales y se expresa en diversas modalidades. Por ello, es importante analizar los
21
incidencia, características y las zonas geográficas donde se genera esta situación de violencia
Entre enero y marzo de 2021, se registraron 85 mil 622 denuncias por comisión de delitos
a nivel nacional, comparado con similar trimestre del año 2020, se observó una disminución de -
En Lima Metropolitana, entre los meses de enero y marzo 2021, se registraron mayor
número de denuncias por comisión de delitos (26 mil 670) seguido de Arequipa (5 mil 428) y
Lambayeque (5 mil 248); mientras que, Huancavelica, Pasco, Moquegua y Madre de Dios
22
registraron menos de 1 mil denuncias cada uno. Los departamentos con mayor incremento
Martín (8,6%) y Cajamarca (7,3%). De otra parte, es preciso resaltar que la Provincia
CIUDADANA
El pensamiento de la población sobre estos grupos, moldeado en gran medida por los
que nos encontramos en constante peligro. Este enfoque, aunque basado en hechos reales, podría
amenaza constante que afecta tanto las políticas de seguridad como la vida cotidiana de los
ciudadanos (Sánchez, 2015). Lo que, a largo plazo, podría limitar las oportunidades de
intervención social y fomentar una creciente sensación de inseguridad en la población, que evita
marcada por un enfoque negativo en los medios de comunicación, ya que normalmente se asocia
violentos que involucran a estos grupos, lo cual refuerza estereotipos negativos y genera temor en
alrededor de eventos deportivos, particularmente en el fútbol, donde se asocia a las barras bravas,
las cuales, según el poder judicial, podrían tener penas de entre seis y 35 años de cárcel según
publicado por la Universidad Científica del Sur, describe cómo las barras bravas han evolucionado
hasta convertirse en un fenómeno social complejo. Este análisis destaca que la violencia entre los
24
hinchas no solo es vista como una problemática del deporte, sino como un reflejo de problemáticas
sociales más profundas. En consecuencia, el público percibe a estas barras no solo como simples
seguidores deportivos, sino como entidades organizadas con comportamientos antisociales que
estigmatizante que, en muchos casos, omite las causas subyacentes de la violencia, tales como la
exclusión social y la falta de oportunidades, factores que algunas investigaciones sugieren que son
La violencia juvenil afecta de manera directa la vida cotidiana de los ciudadanos. Según el
informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), los delitos violentos, incluidos
los cometidos por jóvenes, continúan siendo una de las principales preocupaciones para la
socioeconómicos como la pobreza y la deserción escolar, siendo estos, los principales factores que
En este contexto, se destaca la participación activa por parte de las familias y la comunidad,
ya que la falta de apoyo y supervisión por parte de los padres puede contribuir al deterioro del
delictivas.
25
solo afecta a las víctimas directas, sino que también impacta negativamente la percepción de la
La Política Nacional del Adolescente en Riesgo y en Conflicto con la Ley Penal al 2030,
grupos vulnerables, incluidos los adolescentes en situaciones de riesgo, y de esta forma contribuir
a la disminución de la violencia juvenil, desde un enfoque integral que aborde tanto las causas
como los factores que predisponen a este sector a entrar en conflicto con la ley penal (Gobierno
la política no solo está dirigida a la prevención, sino también al tratamiento adecuado de aquellos
adolescentes que ya han incurrido en actos delictivos (Gobierno del Perú, 2021).
específicos para combatirlo. Según informa este consejo, colabora con otras entidades
involucradas en el sistema de justicia y control social con una coordinación multisectorial que
permite unificar los esfuerzos del Estado y la sociedad civil en el tratamiento del conflicto juvenil
Como se mencionó, esta política representa una estrategia a largo plazo para reducir la
criminalidad juvenil, abordando las causas y condiciones que predisponen a los adolescentes a
involucrarse en actividades delictivas. Para lograr esto, se estableció tres objetivos prioritarios:
entre los adolescentes. Para ello, se fortalecerán espacios clave como la familia, la comunidad y
Fortalecer el sistema de justicia penal juvenil, asegurando que los adolescentes en conflicto
con la ley reciban un tratamiento justo y respetuoso de sus derechos, en alineación con el Código
justicia restaurativa y terapéutica, así como facilitar salidas alternativas al proceso judicial.
Apoyar la reinserción social de los adolescentes en conflicto con la ley penal mediante
Para llevar a cabo estos objetivos, la política contempla 15 servicios esenciales orientados
a atender a los adolescentes en riesgo y en conflicto con la ley penal. Como por ejemplo, la
y Derechos Humanos, que también coordina con otras entidades estatales, como el Ministerio de
adecuar sus acciones conforme a esta política nacional y en función de sus competencias. En ese
sentido, se refleja que esta política propone un enfoque integral, y abarca tanto la prevención como
el tratamiento de la violencia juvenil. Es decir, busca intervenir en los entornos que rodean a los
jóvenes (familia, comunidad y entorno escolar) con el fin de reducir los factores de riesgo que
factores protectores. Además, se enfoca en fortalecer el sistema de justicia penal juvenil para
asegurar que los adolescentes reciban un trato justo y respetuoso de sus derechos, integrando
Se han implementado varios programas comunitarios que buscan involucrar a los jóvenes
programas destaca la Estrategia Multisectorial Barrio Seguro, la cual fue reforzada en 2018 con el
compromiso del sector privado para financiar programas educativos y laborales. Mediante la
conformación del Patronato Barrio Seguro, empresas privadas como Telefónica del Perú, Backus,
28
incluyó también la creación de comités de educación y control para asegurar que los beneficiarios
En 2020, la estrategia se amplió para incluir programas como Juega Vive, enfocado en la
promoción del deporte como medio para el fortalecimiento de habilidades de convivencia pacífica
mostró mejoras en habilidades clave para la vida, tales como el autocontrol, la toma de decisiones,
fundamentales para reducir el riesgo de que los jóvenes se involucren en actividades ilícitas
“Lo Mejor de Nosotros: Jóvenes en Acción”, esta iniciativa se centró en mostrar los avances en la
evento incluyó un seminario académico, donde se discutieron los retos y logros en la rehabilitación
de estos adolescentes. Figuras como el juez Iván Saravia Quispe subrayaron los beneficios de las
adolescentes en sus comunidades bajo un sistema de libertad vigilada. Además, el asesor del
Programa Nacional de Empleo Jóvenes Productivos, Jesús Aliaga Baldeón, explicó cómo este
capacitación laboral dual que atiende a personas entre 15 y 29 años (Programa Nacional de
Otros aspectos abordados incluyeron las acciones de prevención del programa Barrio
Seguro, expuestas por Moisés Hurtado, quien explicó cómo estas iniciativas trabajan en la
la importancia de la salud mental en jóvenes en conflicto con la ley, abordando la prevención del
programa diseñado para proporcionar atención integral a adolescentes que están bajo medidas
especializado y diferenciado a adolescentes que se encuentran en conflicto con la ley penal, sin
social a través de programas educativos que les ayuden a desarrollar habilidades y mejorar su
equipar a los adolescentes con herramientas para manejar sus emociones y comportamientos de
30
Juventud, 2024b).
con el Centro de Salud Mental Comunitario Universitario (CSMCU) Dr. Jesús López Calderón,
adolescentes en conflicto con la ley penal. Esta colaboración implica evaluaciones iniciales para
adaptar la atención a las necesidades y factores de riesgo específicos de cada joven (Programa
Además, en coordinación con el Centro Médico Illari de Huaura, el SOA Huánuco organizó
un taller sobre manejo del estrés en el entorno familiar, dirigido a los padres de los adolescentes.
Este taller tuvo como propósito dotar a los padres de habilidades parentales que les permitan
inclusión, sus consecuencias impactan la salud física y mental, así como el rendimiento educativo
y futuro laboral de los jóvenes. Los programas educativos son esenciales para prevenirla, al
Integrados en un enfoque multisectorial, estos programas pueden reducir los riesgos de pertenecer
a pandillas o grupos violentos, contribuyendo a una sociedad más pacífica e inclusiva (OPS, 2024).
31
En ese sentido, los programas educativos son fundamentales para prevenir la violencia
resolución de conflictos y la interacción positiva. Además, los programas que apoyan a los padres
competencias académicas y sociales desde temprana edad son claves para intervenir de manera
pobreza, elementos que suelen desencadenar comportamientos violentos. Por tanto, la educación
no solo forma a los jóvenes, sino que también promueve comunidades más seguras y equitativas,
especialmente al intervenir en las realidades complejas de los jóvenes que viven en comunidades
marginalizadas y afectadas por altos niveles de violencia. Es crucial reconocer que las experiencias
tanto como víctimas como victimarios. En este sentido, los programas de psicología deben
autorregulación. Además, la psicología debe abordar las condiciones familiares y sociales que
patologizar y estigmatizar a los jóvenes, entonces, al trabajar en conjunto con la comunidad y otras
32
identificar y cambiar las dinámicas de violencia en sus vidas y en sus entornos (Cano Dávila,
2017).
33
CONCLUSIONES
cohesión social. Los hallazgos de esta monografía demuestran que la violencia juvenil no surge en
un vacío, sino que responde a una serie de factores interconectados, tales como la pobreza, la
Esta problemática no solo afecta la seguridad pública, sino también el bienestar psicológico
percepción de paz en la sociedad. Las estadísticas muestran que los jóvenes involucrados en estos
pertenencia en estos grupos. Además, el fenómeno de las barras bravas muestra cómo el fanatismo
Para abordar esta situación se requiere una intervención integral que atienda tanto las
causas como las manifestaciones de la violencia. Se sugiere reforzar las políticas públicas para
ofrecer programas de educación, capacitación y empleo para jóvenes en riesgo. También es crucial
artísticas y deportivas que den a los jóvenes un espacio positivo donde desarrollar habilidades
afectivas, ofreciendo apoyo en la crianza mediante talleres y capacitaciones que ayuden a los
padres a desarrollar habilidades de crianza positiva y a manejar conflictos familiares puede reducir
Solo un esfuerzo coordinado entre estos sectores permitirá reducir la violencia juvenil,
promoviendo una juventud con mayores oportunidades y contribuyendo a un entorno más seguro
y pacífico.
35
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
https://openaccess.uoc.edu/bitstream/10609/75546/4/Delincuencia%20juvenil_M%C3%B3dulo
%202_Teor%C3%ADas%20criminol%C3%B3gicas%20aplicadas%20a%20la%20delincuencia
%20juvenil.pdf
Arboccó de los Heros, M., & O´Brien Arboccó, J. (2013). Barras bravas y tiempos bravos:
https://doi.org/10.33539/avpsicol.2013.v21n2.282
https://doi.org/10.3456/res.2020.28
estadisticas-de-criminalidad-seguridad-ciudadana-y-violencia-enero-marzo-
2024.pdf?v=1720555193
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/youth-violence
6. Gobierno del Perú. (2021). Aprueban Política Nacional del Adolescente en Riesgo y
aprueban-politica-nacional-del-adolescente-en-riesgo-y-conflicto-con-la-ley-penal
36
https://www.elperuano.pe/noticia/224053-gobierno-publica-politica-de-adolescentes-en-riesgo
https://busquedas.elperuano.pe/dispositivo/NL/2219299-4
9. Ministerio del Interior del Perú. (2018). Barrio Seguro: Empresas privadas financiarán
https://www.gob.pe/institucion/mininter/noticias/22628-barrio-seguro-empresas-privadas-
financiaran-programas-educativos-y-laborales-para-jovenes
10. Ministerio del Interior del Perú. (2020). Barrio Seguro es estrategia crucial para
barrio-seguro-es-estrategia-crucial-para-prevenir-el-pandillaje-juvenil
PRONACEJ realizó la actividad “Lo Mejor de Nosotros: Jóvenes en Acción” – Edición 2024.
Gob.pe. https://www.gob.pe/institucion/pronacej/noticias/1009249-pronacej-realizo-la-actividad-
lo-mejor-de-nosotros-jovenes-en-accion-edicion-2024
SOA Huánuco realiza acciones en favor de la salud mental de sus usuarios. Gob.pe.
https://www.gob.pe/institucion/pronacej/noticias/915966-soa-huanuco-realiza-acciones-en-favor-
de-la-salud-mental-de-sus-usuarios
https://www.redalyc.org/pdf/122/12214104.pdf
37
juvenil
sheets/detail/youth-violence
18. https://catalogosiidca.csuca.org/Record/USAC.614865?print=1
17. Mejía Navarrete, J. (2016). Sociedad, violencia y juventud. Los pandilleros del Perú.
https://revistas.urp.edu.pe/index.php/Yuyaykusun/article/view/101
18. Olivera, G. A. (2024). Hay 1.862 internos en los centros juveniles del país, la mitad de
los-centros-juveniles-del-pais-la-mitad-de-ellos-por-robo-agravado-informe-delincuencia-
jovenes-ninos-y-adolescentes-hurto-violacion-sexual-ecdata-noticia/
https://repository.uniminuto.edu/items/d95a4cd8-c291-4acf-a3b4-ee276ca168e8