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Seguridad Ciudadana en Venezuela: Un Anhelo Humano
Complejo
La seguridad ciudadana en Venezuela trasciende la mera ausencia de
delito. Es el derecho fundamental de cada persona a vivir con
tranquilidad, a desarrollar su vida y sus proyectos sin el temor constante a
la violencia, al robo o a la impunidad. Es la sensación de protección que el
Estado y la sociedad deben garantizar, permitiendo que los ciudadanos se
sientan seguros en sus hogares, en sus calles y en cada espacio de su
vida cotidiana.
En el contexto venezolano actual, hablar de seguridad ciudadana evoca
una realidad compleja y a menudo dolorosa. Las experiencias de la gente
están marcadas por la preocupación constante por la integridad física y
patrimonial, la desconfianza en las instituciones y la sensación de
vulnerabilidad ante diversas formas de violencia. Para el ciudadano
común, la seguridad no es una estadística, sino la posibilidad de salir a
trabajar sin miedo, de que sus hijos regresen sanos y salvos a casa, de no
ser víctima de la arbitrariedad o el abuso.
La seguridad ciudadana, desde una perspectiva humana, implica
reconstruir el tejido social, fortalecer la confianza mutua y crear un
ambiente donde la ley se cumpla y la justicia sea accesible para todos. No
se trata solo de la acción policial, sino de abordar las causas profundas de
la violencia y la delincuencia, como la desigualdad, la falta de
oportunidades y la impunidad. Es un anhelo colectivo por una vida digna y
en paz.
2. Historia de la Seguridad Ciudadana y sus Organismos en
Venezuela: Una Evolución Marcada por Tensiones
La historia de la seguridad ciudadana en Venezuela es un relato de
cambios, tensiones y la búsqueda constante de un modelo efectivo. Desde
la creación de la Guardia Nacional en 1810, concebida inicialmente para
proteger el Congreso, el país ha visto nacer y transformarse diversos
cuerpos policiales y de seguridad.
En el siglo XX, la Dirección de Seguridad Nacional (DSN), durante la
dictadura de Marcos Pérez Jiménez, se convirtió en un organismo temido,
más enfocado en la persecución política que en la protección ciudadana.
Su disolución en 1958 marcó un punto de inflexión, buscando un nuevo
paradigma de seguridad en el marco de la democracia.
Posteriormente, surgieron organismos como el Cuerpo Técnico de
Policía Judicial (CTPJ) y la Dirección General de Policía (DIGEPOL),
con la intención de profesionalizar la investigación criminal y la labor
policial. Sin embargo, la evolución de la seguridad ciudadana ha estado
marcada por desafíos persistentes, incluyendo la politización de los
cuerpos de seguridad, la corrupción y la dificultad para construir una
cultura de respeto a los derechos humanos dentro de las instituciones.
En las últimas décadas, se ha intentado una reforma del sistema de
seguridad, con la creación de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en
2009, buscando un modelo de policía más cercano a la comunidad y
respetuoso de los derechos humanos. No obstante, la consolidación de un
sistema de seguridad ciudadana eficaz y confiable sigue siendo un reto
complejo en el contexto venezolano actual.
3. Organismos de Seguridad Ciudadana en Venezuela: Un Mosaico
de Responsabilidades
La seguridad ciudadana en Venezuela es una responsabilidad compartida
por diversos organismos, cada uno con funciones específicas:
Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB): Es la policía de
carácter nacional, con competencia en todo el territorio, encargada
de mantener y restablecer el orden público, proteger a los
ciudadanos y garantizar el cumplimiento de la ley.
Cuerpos de Policías Estadales: Cada estado federal cuenta con
su propia policía, con competencia en su territorio para la
prevención del delito y el mantenimiento del orden a nivel regional.
Cuerpos de Policías Municipales: Los municipios también tienen
sus propias policías, enfocadas en la seguridad a nivel local y en la
proximidad con las comunidades.
Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas (CICPC): Es el principal órgano de investigación
penal, encargado de esclarecer los delitos, identificar a los
responsables y auxiliar al sistema de justicia.
Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN): Es el
organismo de inteligencia del Estado, con funciones en la seguridad
del Estado y la inteligencia estratégica.
Organización Nacional de Protección Civil y Administración
de Desastres: Si bien su enfoque principal es la gestión de riesgos
y desastres, también juega un papel crucial en la respuesta a
emergencias que afectan la seguridad de los ciudadanos.
Cuerpo de Bomberos y Administración de Emergencias de
Carácter Civil: Encargado de la prevención y extinción de
incendios, así como de la atención de otras emergencias.
La coordinación efectiva entre estos organismos es fundamental para una
política de seguridad ciudadana integral y eficiente. La Ley de
Coordinación de Seguridad Ciudadana busca precisamente regular
esta cooperación y establecer parámetros para la actuación conjunta.
Desde una perspectiva humana, la efectividad de estos organismos se
mide por la confianza que generan en la población, por su capacidad para
prevenir el delito, responder a las emergencias de manera oportuna y
garantizar el acceso a la justicia para las víctimas. La seguridad ciudadana
en Venezuela es un camino en construcción, que requiere el compromiso
de las instituciones, la participación activa de la sociedad civil y una visión
compartida de un futuro donde la paz y la tranquilidad sean una realidad
para todos.