Tema 2: EL LIBRO DEL LEVÍTICO
Apreciaciones globales
El Levítico es obra de la tradición sacerdotal interesada en: la construcción del santuario (Ex
25-40), en la inauguración del culto, en la regulación del comportamiento de Israel como asamblea
cultual (Levítico) y en la organización de la comunidad (Núm 1-10). También regula y acompaña
con empeño: las leyes sobre los sacrificios, todo lo relacionado con los sacerdotes, la pureza
ritual, las fiestas…
Contiene muy pocos relatos (diferente a Gn, Ex y Nm); es más un código ritual y jurídico que
reglamenta contenidos que, más tarde, el Nuevo Testamento puso de lado.
Contexto histórico en que surgió el Levítico
En el siglo V a.C. los judíos formaban una provincia bajo el dominio de Persia. No tenían
independencia política ni soberanía nacional y dependían económicamente del gobierno
imperial. No tenían rey, ni posiblemente profetas, pues la época de los grandes profetas
ya había pasado. Pero eran libres para practicar su religión, seguir su derecho tradicional
y resolver sus pleitos. En estas circunstancias el Templo y el culto de Jerusalén son la
gran fuerza de unión y, los sacerdotes, sus administradores. La otra fuerza era la Torá,
conservada celosamente, interpretada y aplicada con gran uniformidad en las diversas
comunidades. Es así como surge el enorme cuerpo legislativo, conocido posteriormente con
el nombre de Levítico, perteneciente al mundo sacerdotal o clerical, con todas las normas
referentes al culto, aunque también contiene algunas del ámbito civil o laico.
El Levítico es en gran parte un libro de ceremonias, un libro de consulta, más que de lectura. La
redacción del libro, a mano de sacerdotes, es del periodo postexílico (539-400 a.C.), aunque con
una cierta lógica, el recopilador insertó este código legal en la narrativa del Éxodo.
Así, todas estas complicadas y detalladas legislaciones son puestas en el contexto de revelación
en el Sinaí (1.210 a.C.), por lo que Moisés aparece como el legislador, y el culto divino, como
expresión de la voluntad de Dios, que regularía toda la vida de su pueblo.
El marco histórico es al pie del monte Sinaí. Dios señala a los israelitas cómo vivir como pueblo
santo. El versículo clave es el 19,2: “Santos serán, porque santo soy yo Yahvé vuestro Dios”.
Contenido
El contenido del Levítico puede dividirse en tres partes:
Leyes referidas a los sacrificios,
Consagración de los sacerdotes
Leyes referidas a la pureza y santidad
Pasajes y hechos clave:
Leyes sobre ofrendas y sacrificios. (1-7).
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Aarón y sus hijos ordenados sacerdotes (8-9).
Leyes rituales sobre pureza e impureza (11-15).
El día del prerdón y el sábado (16).
Leyes sobre santidad en la vida y el culto (17-21).
Los grandes festivales (23).
Sacrificios (1,1 – 7,38)
Mediante los sacrificios y ofrendas se purifican las conciencias y se provee de sustento a
responsables del culto.
a). El holocausto (1,1-17) era un sacrificio en el que la víctima se quemaba totalmente.
Se cree que es el sacrificio de mayor antigüedad, posiblemente este sería el único
sacrificio público.
El ganado destinado a este sacrificio podía ser: ganado mayor, ganado menor y aves.
La principal función del holocausto era la expiatoria.
b). En la oblación (2,1-16) se presentaban los productos de la tierra; una parte se
quemaba y el resto servía de sustento a los sacerdotes.
c). En el sacrificio de comunión (3,1-17), la víctima se compartía en el banquete
sagrado. Solo la grasa y las entrañas se consumían a fuego en oblación a Yahvé. El hecho
de que la divinidad y los oferentes compartieran la misma víctima, daba a estos sacrificios
un aspecto solidario., resaltando la idea de comunión entre Dios y los hombres.
Había tres tipos de víctimas: ganado vacuno (v. 1-5), cordero (v.7-11) y cabrito (v. 12-17).
d).Sacrificios de purificación y reparación
Estos sacrificios tienen muchos rasgos en común, especialmente su carácter espiatorio.
Sacrificios de purificación (4,1-5,13). Son los ritos de sangre. Ésta tiene valor
purificador y protector. Aquí se trata de purificar las impurezas por los pecados.
Sacrificio de reparación (5,14-26). Acá el tipo de víctima dependía de la culpa a
reparar.
2. SACERDOTES Y CULTO (8,1-10,20)
La primera enseñanza del Levítico es que la asamblea es santa. Por lo tanto, sus miembros deben
estar acordes con esta santidad, siendo puros y perfectos. En este sentido, el texto sigue al
Decálogo y las normas dictadas por los profetas, que pasaron mucho tiempo insistiendo en las
exigencias morales que Dios requería de los judíos.
Pero no se trata de un manual moral (18-20) ni de una profecía (26), ni tampoco de un texto
jurídico.
Es esencialmente un manual ritual sobre distintos tipos de celebraciones: sacrificios sagrados
(1-7), ordenación de los sacerdotes (8-9), purificación (14), expiación (16) y fiestas o santas
convocaciones (23).
Este catálogo de “impurezas” entiende el culto como contacto físico con la divinidad. Se excluye
lo que se considera indecoroso o poco apto para ofrecer sacrificios.
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Estas reglas se aplican a los animales (11,1-47), a situaciones humanas (el parto, 12,1-8), a la lepra
(13 y 14), a flujos sexuales (15,1-33), al deterioro de vestidos y otros objetos (13,47-57; 14,33-
57).
El ideal es la pureza moral. Profetas proponen la pureza del corazón (Is y Jr), Jesús trasciende
estas prescripciones (Mt 15,10-20).
4. EL DÍA DE LA EXPIACIÓN (16,1-34). “El Yom kippur”
El capítulo 16 ocupa un lugar central en el Levítico. Esta fiesta se celebraba una vez al año, el dá
diez del séptimo mes. Era una de las mayores fiestas de la comunidad israelita (16, 29.34;
23,27.32).
El objetivo era la purificación del santuario y de los pecados e impurezas de Israel por medio de
estos actos cultuales (16,1619). Esta fiesta se estableció en época tardía. El ritual combina un
rito primitivo (envío del macho cabrío) con el rito de sacrificio de expiación.
5. LEY DE SANTIDAD (17,1-26,46)
Es un código de leyes de tipo ritual que estaba vigente en la época de Ezequiel. Estas normas
recopiladas, afectan a ofrendas, a relaciones sexuales, a deberes religiosos y sociales, a
sacerdotes, a manjares sagrados, a celebración de fiestas y de años sabáticos y jubilares.
La mayoría lleva el referente: “Yo Yahvé, vuestro Dios”. Su unidad está en el principio clave:
“Sean santos, porque yo, Yahvé, vuestro Dios, soy santo”.
El cap. 17, que no tiene esta expresión, está incluido en esta Ley porque habla de la sangre (v.
11), elemento sagrado presente en diversos rituales de consagración. Algunos capítulos tienen su
propia conclusión (cf. 18,30; 19,37).
6. APÉNDICE (27,1-34)
Es un manual sobre el Templo, escrito después del exilio y vinculado a las leyes del Sinaí.
SIGNIFICADO DEL LEVÍTICO
El fundamento de la existencia del pueblo es la experiencia del éxodo: Yahvé hizo salir a Israel
de Egipto, lo ha liberado de la esclavitud; Israel es un pueblo libre, aunque no tenga tierra.
Cuando Yahvé hizo salir a Israel de Egipto lo “separó” de otras naciones, particularmente de
Egipto, y lo “santificó”. Este fundamento teológico tiene consecuencias jurídicas, entre ellas:
1. El éxodo no es una hazaña humana, la acción de un gran héroe o de un grupo bien
organizado; tampoco es la obra de cualquier divinidad, sino sólo de Yahvé. Como Israel
debe su existencia a Yahvé, entonces “pertenece” a Yahvé (cf. 25,25).
2. Este hecho define la relación entre los diferentes miembros del pueblo. La libertad de
ellos es “sagrada”, puesto que pertenecen a Yahvé(cf. 25,42).
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3. Puesto que Israel es un pueblo “santo”, todos los aspectos de su existencia se
caracterizan por la “santidad” (cf. 19,2; 22,31-33). En consecuencia, el Levítico insiste en
el culto y la observancia de reglas “religiosas” (cf. Lv 11,44-47). Como Israel ha sido
“santificado” por Yahvé al sacarlo de Egipto, entonces debe “distinguirse entre el puro y
el impuro”, debe ser “santo” y “puro” (cf. 18,1-4; 20,24-25).
4. La tierra que será dada al pueblo, pertenece sólo a Yhwh que es el único propietario; no
habrá el “derecho propietario”. Tendrán el usufructo de la tierra, no podrán poseerla (cf.
Lv 20,24; 25,23.38).
5. El éxodo como “separación” y “santificación” define las relaciones de Israel con las otras
naciones. El pueblo que ha sido santificado no puede vivir como las naciones de las que ha sido
“separado” (cf. Lv 11,47; 18,3-5; 20,22-26; 22,32-33). Este texto establece una correspondencia
exacta entre dos acciones divinas: la santificación de Israel y la salida de Egipto.
ASPECTOS TEOLÓGICOS
LOS SACRIFICIOS
Todo sacrificio es en honor de Yahvé, como reconocimiento de sus derechos. A él le pertenece
la vida, expresado en la sangre. Todo lo consagrado debe ser sin defecto, santo y tratado como
tal.
La comunidad postexílica acentúa el sacrificio como aroma que aplaca al Señor para suplicar
misericordia y limpiarse de impurezas y consecuencias de sus pecados.
Los sacrificios de comunión son ofrendas de acción de gracias, de reafirmación de la alianza, de
comunión con el Señor y los hermanos.
EL SACERDOCIO
La pureza y santidad de Dios exige consagración, separación de lo profano o impuro.
La proximidad de Dios no es peligrosa, si se le acerca en estado de pureza y con la modalidad
debida, razón de los detalles de normas de pureza y de sacrificios.
Se supone la santidad moral, la conducta intachable del sacerdote, para morar en la tienda del
Señor (cf. Sal 15).
LA SANTIDAD
El Dios santo, Dios del éxodo, ha santificado a Israel; lo ha apartado para que le pertenezca,
viviendo de acuerdo con su santidad y cumpliendo sus mandatos.
Los pecados sociales más graves son cometidos contra los desamparados, los forasteros, los
siervos, porque Dios es su defensor. Todo israelita debe recordar que fue esclavo y que Dios lo
liberó y le dio una tierra. La ley implicaba todos los aspectos de la vida.
La exigencia se resume en: «Serán santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo» y
«Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Lv 19,18.33-34).