UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
FACULTAD AGRONOMÍA
ESCUELA PROFESIONAL INGENIERÍA AGRÍCOLA
CURSO BIOLOGÍA
INFORME ACADEMICO
LA REFORESTACIÓN Y LA PODA
INTEGRANTES
Montero Espinoza, Edinson
Montero Fiestas, Andrés
Palacio Rivas, Juan
Perfecto González, Josbert
Ramírez Jara, Adrián
Saavedra Reyes, Abraham
Sosa Sánchez, Harry
Ciclo 2025-01
Piura, julio de 2025
Reforestación
Según una encuesta de las Naciones Unidas, la mayoría de la población mundial
lo considera el principal reto al que nos enfrentaremos durante la próxima década. Y es
que el crecimiento exponencial de los núcleos urbanos, la agricultura o la ganadería
extensivas, entre otros factores, han contribuido a la desaparición de enormes zonas
de bosque cuyo papel era fundamental para la absorción del CO2 de la atmósfera. De
ahí el valor que tienen los sumideros de carbono, es decir, los sistemas o procesos que
permiten extraer gases de la atmósfera y almacenarlos como una solución natural y
complementaria para ayudar en el reto de frenar el calentamiento global.
¿Qué es?
La reforestación consiste en repoblar zonas deforestadas para recuperar
bosques destruidos en el pasado reciente. Ante la pérdida de grandes masas forestales,
vitales para la absorción de CO2, la generación de oxígeno y la lucha contra el cambio
climático, se hace necesaria la plantación masiva de árboles nuevos con el objetivo de
evitar la pérdida de ecosistemas y frenar el deterioro del planeta.
Tipos
Reforestación urbana.
Referida a la plantación de árboles en entornos urbanos. Su objetivo tiene que
ver con las propias necesidades de la ciudad: modificar el clima, los espacios verdes
son buenos para combatir el calor, mejorar la calidad del aire, la alta incidencia de
tráfico en las ciudades hace que suban los niveles de CO2, aumentar las zonas de
sombra o embellecer el entorno.
Reforestación rural.
Se trata de la plantación masiva de árboles en superficies forestales que han
sido deforestadas, es decir, donde antiguamente existían bosques, selvas o vegetación
semiárida. También puede darse en áreas donde estos antes no existían, aunque el
término adecuado en ese caso sería forestación. Dentro de la reforestación rural, se
enmarcan distintos subtipos atendiendo al objetivo: de conservación, de protección y
restauración, agroforestal o productiva.
¿Cómo se realiza una reforestación?
Para reforestar un terreno baldío por la tala indiscriminada, por un incendio o por
la deforestación a causa del cambio climático hay que trazar un plan. La reforestación
ha de ser sostenible, es decir, no se trata de plantar árboles arbitrariamente.
Plantas usadas en la reforestación
Estas plantas no solo ofrecen refugio y alimento a las especies locales, sino que
también se integran sin generar desequilibrios. Además, suelen requerir menos
mantenimiento, ya que están adaptadas a las condiciones del terreno y el clima. Por
ejemplo, en regiones tropicales como América Latina, se utilizan árboles como el cedro
y la caoba, mientras que en zonas subtropicales pueden optar por especies como el
jacarandá o el guayacán.
Antes de decidir qué plantar, es clave tener en cuenta ciertos factores, como el
tipo de suelo, el clima, la fauna local y los objetivos específicos del proyecto.
Las más utilizadas:
1. Roble (Quercus robur)
El roble es una especie de gran
importancia en reforestaciones de
zonas templadas. Gracias a su
resistencia y longevidad, es un árbol
que beneficia la formación de bosques
estables y duraderos. Además, sus
hojas y frutos favorecen la
alimentación de diversas especies
animales.
Características: Árbol de hoja caduca,
madera dura, resistente, puede alcanzar hasta 40 m de altura. Longevo, de crecimiento
lento. Hojas lobuladas.
Temperatura ideal: Climas templados. Requiere inviernos fríos y veranos moderados
(entre 10 °C y 25 °C).
Funcionamiento ecológico: Provee alimento (bellotas) y hábitat a muchas especies.
Mejora el suelo con materia orgánica y actúa como sumidero de carbono.
Dónde está (Distribución): América del Norte, Europa, partes de Asia. En América
Latina, en zonas altas templadas.
2. Pino (Pinus)
El pino es ampliamente utilizado debido a
su rápido crecimiento y capacidad para
adaptarse a suelos pobres o erosionados. Sin
embargo, hay que tener mucho cuidado al
introducirlo en áreas donde no es nativo, ya que
puede desplazar a otras especies locales.
Características: Árbol de hoja perenne con
forma cónica, rápido crecimiento, resina
aromática, agujas largas. Puede superar los 30 m.
Temperatura ideal: Amplia tolerancia: desde
zonas frías de montaña (−10 °C) hasta templadas
(hasta 30 °C).
Funcionamiento ecológico: Fija el suelo erosionado con sus raíces. Suministra
alimento a aves y pequeños mamíferos. Captura carbono.
Dónde está (Distribución): América del Norte, Sudamérica (en reforestaciones),
Europa, Asia. Común en zonas degradadas o erosionadas.
3. Acacia (Acacia sp)
La acacia es reconocida por su
capacidad de enriquecer los suelos gracias a
sus propiedades fijadoras de nitrógeno. Esto
la convierte en una buena elección para
terrenos degradados, donde ayuda a
restaurar la fertilidad del suelo.
Características: Arbusto o árbol pequeño-
mediano. Espinas en ramas. Floración
amarilla o blanca. Fijadora de nitrógeno.
Temperatura ideal: Climas cálidos, semiáridos o subtropicales (15 °C a 35 °C). Muy
resistente a la sequía.
Funcionamiento ecológico: Enriquece el suelo fijando nitrógeno atmosférico. Protege
zonas áridas y combate desertificación.
Dónde está (Distribución): África, Australia, América Latina. Muy usada en zonas
semiáridas o degradadas.
4. Manglar (Rhizophora mangle)
Los árboles de manglar son
especies vegetales adaptadas a vivir en
zonas costeras donde se mezclan el agua
dulce y salada, como estuarios, ríos y
bahías. Crecen en suelos fangosos,
salinos y con poco oxígeno, por lo que
han desarrollado raíces especiales (como
raíces aéreas o zancudas) que les
permiten respirar y mantenerse firmes.
Características: Árboles adaptados al
agua salobre. Con raíces aéreas o
zancudas. Soportan inundaciones.
Temperatura ideal: Climas tropicales y subtropicales (20 °C a 35 °C). No toleran
heladas.
Funcionamiento ecológico: Protección costera contra tsunamis y huracanes. Cría de
peces, aves y crustáceos. Filtran contaminantes del agua.
Dónde está (Distribución): Costas de América Latina, África, Asia, Oceanía.
Especialmente en estuarios y desembocaduras de ríos.
Pasos para realizar una reforestación
1.- Realizar un estudio de campo
Antes de nada, hay que estudiar el terreno y comprobar las condiciones del
lugar: desde el suelo, profundidad, textura, fertilidad, el clima, temporada seca o
húmeda (es indispensable que haya humedad) o al tipo de población que habita en el
ecosistema-fauna y flora autóctona.
2.- Elegir las especies repobladoras
Lo más recomendable es optar por especies autóctonas, pero también pueden
incluirse especies importadas de crecimiento rápido que sean compatibles con el
suelo y el clima. El germoplasma forestal ha de ser de buena calidad y lo ideal es que el
vivero de procedencia se encuentre a no más de 100 kilómetros. La forma y el momento
del transporte también son importantes, evitando el sol o las fuertes corrientes de
viento.
3.- Optar por un método de plantación
Hay que preparar el terreno, elegir las herramientas adecuadas y optar por la
técnica menos invasiva. Además, debemos tener en cuenta la altura y cobertura de
cada nueva planta para que no se perjudiquen entre ellas. La plantación no se acaba
con la introducción del germoplasma forestal, sino que se debe llevar a cabo un plan
de seguimiento.
4.- Establecer un plan de protección
Dentro del plan de seguimiento, se debe desarrollar el modo de proteger el
bosque reforestado de posibles enfermedades, plagas, incendios o talas ilegales, entre
otros. El mantenimiento y las evaluaciones son vitales para afianzar la reforestación.
Beneficios
1.- Mejora la calidad del aire
Reduce la contaminación del aire y, a su vez, el efecto invernadero que está
contribuyendo al calentamiento global.
2.- Fomenta el desarrollo rural
Impulsa el desarrollo rural, ayudando a fomentar el empleo verde de manera
inclusiva e impulsando el tejido empresarial en estos entornos
3.- Recuperación de la biodiversidad
Favorece la restauración de antiguas zonas boscosas y la recuperación del
hábitat natural y especies autóctonas.
4.- Revertir la erosión del suelo y revivir las cuencas hidrográficas
Los árboles del bosque, al frenar el viento y la caída del agua, protegen al suelo
de la erosión. Los suelos erosionados e infértiles perjudican a la agricultura y favorecen
los deslizamientos de tierra y las inundaciones repentinas. La reforestación busca
paliar esa situación, también acentuada por la tala indiscriminada, preservando la
fertilidad del suelo con unas raíces bien adheridas. A su vez, las cuencas hidrográficas
reviven con la recuperación de nutrientes.
5.- Ayudamos a la humanidad
La degradación de los bosques, sin una óptima reforestación, propicia la
exposición de los seres humanos a enfermedades zoonóticas.
Problemas
Según la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2020 (FAO), más de
2.000 millones de hectáreas de bosque en el mundo tienen planes de gestión. La
preparación de directrices para el correcto funcionamiento de los bosques es un punto
de partida que no debe faltar a la hora de rehabilitar un bosque o de lanzarse a
reforestar porque, como en todo proceso, pueden surgir problemas.
Si la reforestación es impulsiva, es decir, no cuenta con un buen plan de
ejecución, puede ser contraproducente, perjudicando a la diversidad de especies o a
los cultivos agrícolas.
En grandes cultivos forestales podemos conseguir el efecto inverso al buscado,
desecando y empobreciendo los suelos por exceso de concentración salina.
Una mala elección de los nuevos árboles a introducir, así como su manera de
plantarlos y posicionarlos puede ser perjudicial. Además, la introducción de especies
invasoras puede favorecer la extinción de otras.
Una reforestación mal planteada podría desembocar en un monocultivo, que no
solo afectaría a la diversidad de la flora autóctona sino también a los hábitats de los
diferentes habitantes del bosque.
Poda
Se trata de una técnica milenaria que ha sido utilizada por civilizaciones
antiguas como la egipcia, la romana y la china. En la actualidad, La poda es una
práctica hortícola y silvícola que consiste en la eliminación controlada y estratégica de
partes específicas de una planta, como ramas, brotes, hojas, flores o raíces, con el fin
de modificar su estructura, mejorar su desarrollo, corregir defectos, aumentar su
productividad o mantener su salud.
Tipos / Técnicas de poda
1. Poda de Formación
Es la técnica aplicada a plantas jóvenes, especialmente árboles y arbustos, con
el fin de orientar su crecimiento hacia una estructura fuerte, equilibrada y funcional.
Esta poda establece la arquitectura básica de la planta desde sus primeras etapas,
facilitando su desarrollo futuro y previniendo deformaciones, entrecruzamientos o
ramificaciones indeseadas.
Objetivo: Establecer una estructura equilibrada, estética y resistente.
Beneficios: Mejora la estabilidad estructural, facilita futuras podas y optimiza la
distribución de ramas y frutos.
2. Poda de Mantenimiento
Es una práctica esencial que consiste en la eliminación selectiva de partes de la
planta que están secas, enfermas, dañadas, débiles o mal orientadas, con el propósito
de preservar su salud, vitalidad y apariencia. A diferencia de otras podas más
estructurales o productivas, esta se enfoca en mantener a la planta en óptimas
condiciones fisiológicas durante su crecimiento y madurez.
Objetivo: Conservar la salud de la planta y prevenir plagas o enfermedades.
Beneficios: Prolonga la vida útil, mejora la apariencia y evita la caída de ramas.
3. Poda de Fructificación
Es una técnica especializada que se aplica principalmente a árboles y arbustos
frutales, y a veces a plantas florales. Consiste en la remoción selectiva de ramas
improductivas, viejas o mal ubicadas, así como la regulación de brotes nuevos, con la
finalidad de redirigir la energía de la planta hacia aquellas zonas que tienen mayor
potencial productivo.
Objetivo: Estimular la floración y el desarrollo de frutos.
Beneficios: Mejora el rendimiento del cultivo, facilita la cosecha y aumenta la
rentabilidad.
4. Poda de Rejuvenecimiento
Es una técnica aplicada a plantas envejecidas, debilitadas o que han perdido
vigor, con el propósito de estimular un crecimiento nuevo y saludable. Consiste en
eliminar una gran parte de la estructura vieja, incluyendo ramas secas, improductivas o
muy leñosas, para que la planta pueda brotar con mayor fuerza desde las bases o el
tronco.
Objetivo: Reactivar el crecimiento de plantas viejas o descuidadas.
Beneficios: Revitaliza la planta, fomenta el crecimiento de brotes jóvenes y mejora la
apariencia de la planta.
5. Poda de Aclareo
Consiste en retirar selectivamente ramas internas o brotes excesivos para
reducir la densidad del follaje sin alterar la forma general de la planta. Su función es
mejorar la circulación del aire y la penetración de la luz dentro de la copa, evitando
acumulación de humedad y favoreciendo un ambiente menos propicio para plagas y
enfermedades.
Objetivo: Mejorar la aireación y entrada de luz al interior de la copa.
Beneficios: Disminuye la humedad del árbol, reduce el riesgo de hongos y mejora la
fotosíntesis.
6. Poda de Reducción
Tiene como finalidad disminuir el tamaño general de la planta o de ramas
específicas para evitar que crezcan en exceso y causen problemas, como
interferencias con edificaciones, cables eléctricos o paso peatonal. Esta poda implica
cortar ramas grandes y voluminosas, generalmente acortándolas a una rama lateral
más pequeña.
Objetivo: Controlar el crecimiento y evitar interferencias con estructuras o cables.
Beneficios: Evita daños a infraestructuras, mejora el acceso y orden en el espacio.
7. Poda de Elevación
Consiste en eliminar las ramas bajas de un árbol para levantar la copa y facilitar
el paso por debajo, ya sea de personas, vehículos o maquinaria. Esto también ayuda a
mejorar la visibilidad y seguridad en zonas urbanas y parques.
Objetivo: Facilitar el tránsito peatonal o vehicular y mejorar la visibilidad.
Beneficios: Previene accidentes, mejora la seguridad y el acceso.
8. Poda de Despunte o Pinzado
Es un tipo de poda ligera que consiste en cortar únicamente la punta de los
brotes jóvenes para estimular la ramificación lateral. Esto ayuda a mantener un tamaño
compacto y promueve un crecimiento más denso y tupido en plantas ornamentales,
arbustos y bonsáis.
Objetivo: Estimular la ramificación lateral y controlar la forma.
Beneficios: Favorece un crecimiento más compacto y estético.
Ejemplos de poda en Piura
En Piura, una región con clima cálido y semiárido, la poda es una práctica
esencial para el manejo de cultivos como mango, limón, guayaba y palmas, así como
de plantas ornamentales y helechos.
1. Mango (Mangifera indica)
En sus primeros años, la poda
de formación se centra en
seleccionar un tronco principal
fuerte y ramas bien distribuidas,
formando una copa abierta que
facilite la entrada de luz. Durante la
etapa productiva, se eliminan ramas
viejas y las que ya fructificaron para
favorecer brotes jóvenes que
produzcan frutos de mayor calidad.
La poda de mantenimiento se realiza
después de la cosecha para eliminar madera muerta y evitar enfermedades como la
antracnosis.
2. Limón (Citrus limon)
Se realiza la poda de
formación durante los
primeros años de vida del
árbol para establecer una
estructura fuerte y bien
distribuida. Esto incluye la
selección de un tronco
principal robusto y ramas
laterales bien separadas que
permitan una copa abierta,
facilitando la penetración de luz y la circulación de aire. En árboles adultos, se eliminan
ramas improductivas, envejecidas o dañadas, y se aclaran brotes excesivos para
concentrar la energía en las ramas más productivas.
3. Guayaba (Psidium guajava)
La guayaba es un árbol frutal común en Piura,
que responde muy bien a la poda para
mantener su vigor. La poda de formación se
realiza en plantas jóvenes, mientras que la poda
de mantenimiento y rejuvenecimiento es clave
para árboles adultos que han perdido
productividad. Se eliminan ramas viejas o
enfermas para favorecer brotes nuevos y
fructíferos.
4. Helechos ornamentales (Nephrolepis
exaltata)
Los helechos ornamentales son
comunes en jardines y espacios verdes de
Piura, donde la poda de mantenimiento se
utiliza para retirar hojas secas o amarillentas
que afectan la estética y salud de la planta. El
despunte ayuda a mantener la planta
compacta y con mayor densidad de follaje,
ideal para decoración.
5. Palma datilera (Phoenix dactylifera)
Las palmas datileras también se
cultivan en Piura y requieren poda regular
para eliminar hojas viejas, secas o enfermas,
así como frutos caídos que pueden atraer
plagas. La poda de elevación ayuda a
mantener despejada la base del tronco,
facilitando la circulación y reduciendo
riesgos sanitarios.
Posibles efectos negativos de la poda
En caso tal la poda este mal realizada puede conllevar ciertos efectos, que en lugar de
ser positivos podrían afectar a la planta.
1. Debilitamiento de la planta
Una poda excesiva o mal ejecutada puede reducir significativamente la
capacidad fotosintética de la planta al eliminar demasiadas hojas. Esto limita su
producción de energía, debilitando su desarrollo y reduciendo su resistencia a factores
ambientales.
2. Mayor riesgo de enfermedades
Los cortes mal hechos, sin herramientas limpias o sin aplicar sellantes cuando
es necesario, pueden convertirse en puertas de entrada para plagas, bacterias u
hongos, que infectan la planta y deterioran su salud general.
3. Estrés fisiológico
La pérdida súbita de gran cantidad de ramas o follaje puede causar un
desequilibrio hormonal y fisiológico, provocando estrés en la planta, lo cual se
manifiesta en crecimiento lento, menor floración o incluso la muerte de partes de la
planta.
4. Producción irregular o reducida
Una poda incorrecta puede eliminar ramas productivas o yemas florales,
afectando la próxima cosecha, especialmente en árboles frutales como el mango o el
limón. En algunos casos, puede causar años alternos de baja producción.
5. Malformaciones estructurales
Cuando no se respeta la forma natural de crecimiento de la planta, o se cortan
ramas principales sin técnica, se pueden generar estructuras desbalanceadas o
débiles, más propensas a quebrarse o crecer de forma desordenada.
6. Brotación no deseada
Una poda agresiva puede estimular la aparición de brotes débiles, conocidos
como chupones o rebrotes, que no aportan valor productivo ni estético, y que compiten
por recursos con las partes principales de la planta.
7. Pérdida de valor ornamental
En plantas decorativas y jardines, una poda mal aplicada puede arruinar la
estética de arbustos, árboles o cercos vivos, generando formas desiguales o aspecto
desordenado.
8. Daños permanentes
En casos extremos, como cortes profundos o en épocas inadecuadas (por
ejemplo, en plena floración o con altas temperaturas), la planta puede no recuperarse
del daño y morir total o parcialmente.
Conclusión
La reforestación es una práctica fundamental para restaurar ecosistemas forestales y
promover la biodiversidad. Sus beneficios son múltiples, desde la conservación del
suelo y la regulación del clima hasta la protección de la biodiversidad y la generación
de ingresos para las comunidades locales. No solo es una solución para mitigar el
cambio climático, sino que también puede tener un impacto positivo en la calidad de
vida de las personas que viven en y alrededor de los bosques.
La poda, más que una simple práctica de corte es una herramienta técnica y
estratégica esencial para el manejo responsable y sostenible de las plantas, adquiere
un papel clave en el desarrollo de cultivos frutales como el mango, limón y guayaba, así
como en el cuidado de plantas ornamentales y especies urbanas. A través de sus
distintos tipos, la poda permite mejorar la estructura de las plantas, aumentar la
calidad y cantidad de la producción, prevenir enfermedades, y prolongar la vida útil de
los cultivos. Su correcta aplicación requiere conocimiento técnico y adaptación a las
condiciones locales: el tipo de especie, su edad, su estado sanitario y los ciclos
climáticos propios de la región, Ya que una poda mal realizada sería devastadora para
las plantas y el entorno.
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