Hasta que un día entendí que prepararte días antes de la menstruación hace la diferencia.
Te
comparto 3 tips que me han ayudado a mejorar el cólico menstrual.
1. Beber infusiones antiinflamatorias: Yo utilizo el blend Mujer entre 3 a 4 días antes de
menstruar y no solo me ayuda a reducir la intensidad de los cólicos, sino que también
me proporciona un momento de calma y relajación.
2. Tener una alimentación equilibrada y nutritiva. Evita la sal, la cafeína, el alcohol, los
lácteos y los alimentos fritos. No solo ayuda a reducir los síntomas físicos de la
menstruación, sino también a mejorar tu bienestar emocional.
3. Hacer ejercicio: Mueve tu cuerpo durante al menos 20 minutos, sal a caminar o haz
estiramientos, lo que te haga feliz. Esto además te ayudará a mejorar tu estado de
ánimo.
Recuerda que cada cuerpo es diferente, así que es importante encontrar lo que funciona mejor
para ti. Cuéntanos si alguno de estos tips te gustaría aplicar.
Prepararte física y emocionalmente de esta manera días antes de que comience tu
menstruación puede ayudar a reducir la gravedad de los síntomas físicos y mejorar tu bienestar
emocional durante este tiempo del mes. Recuerda que el autocuidado es una parte importante
de tu salud integral, y dedicar tiempo y atención a tu cuerpo y tu mente puede marcar una gran
diferencia en cómo te sientes durante tu ciclo menstrua
La primera vez que menstrué, sentí miedo, angustia, dolor, no sabía que hacer, no sabía cómo
decirle a mi mama, a mi papá obviamente no quería decirle ni que nadie le diga. Nunca antes
me habían enseñado a utilizar toallas higenicas, y hablo de estos elementos porque en mi
tiempo era lo más común utilizarlas. Nunca antes había hecho preguntas sobre la
menstruación. Ni siquiera me había puesto a pensar de que algún día llegaría a mi vida.
Hasta ese día. No sé si mi historia se parece a la tuya, pero algo que si sé es que no quiero
que las futuras generaciones crezcan con esa vergüenza,
Hoy te quiero contar mi historia!
Es hora de que la menstruación se convierta en una conversación abierta y natural.
Necesitamos educación adecuada sobre nuestro propio cuerpo desde una edad temprana.
Necesitamos espacios seguros para hablar abierta y honestamente sobre la menstruación,
para que las niñas y jóvenes no se sientan solas o perdidas cuando llegue ese momento en sus
vidas. La menstruación no debería ser motivo de miedo o angustia, sino de comprensión y
aceptación. Juntas, podemos romper el estigma y crear un mundo donde todas las mujeres se
sientan cómodas y empoderadas en su propia piel, incluso durante su ciclo menstrual. Es hora
de que la menstruación deje de ser un secreto y se convierta en una conversación abierta y
natural.
La menstruación. Nos enseñaron a susurrar esa palabra, a darle mil sobrenombres, a ocultarla
como si fuera algo vergonzoso. Nos hicieron decir mil veces que estábamos enfermas.
Pero detente un momento a considerar la verdad: la menstruación es un proceso natural, un
signo de salud y vitalidad. Esa sangre viene a decirnos que nuestro sistema está funcionando
correctamente. Esa sangre es una manifestación de tu salud y tu feminidad
se considera generalmente como un signo positivo de salud reproductiva y
general en las mujeres en edad reproductiva.
Es el ciclo que nos conecta con nuestra feminidad.
Abraza esta fase, reconoce su poder, su belleza y su importancia en tu vida y en el mundo.
Te invito a abrazar esa fase, a reconocer su poder y su importancia en tu vida.
Celebra tu menstruación como una manifestación de tu salud y tu feminidad. Rompe el silencio,
desafía los tabúes y empodérate a ti misma y a todas las mujeres alrededor del mundo al
hablar abiertamente sobre este tema.
Recuerda siempre: la menstruación no es algo de lo que debas avergonzarte, sino algo que
debes celebrar y honrar como parte de tu ser."
Sobre hablar con las mujeres que vienen:
Links para compartir en marzo acompañando las historias de menstruación
https://www.unicable.tv/menstruacion/en-nuestro-utero-estan-nuestras-mas-profundas-
memorias-psicologa-ximena-nohemi