CARRERA DERECHO
CRIMINOLOGIA
TEMA No 14
LA CRIMINALIDAD Y LA EDAD
1.IMPORTANCIA DE LA EDAD EN LA CAUSACIÓN DE LA CRIMINALIDAD
La personalidad –la totalidad humana- posee capacidades de acción y reacción que varían a
medida que el tiempo pasa para ella. Por eso, para comprender la conducta de cada individuo, no
basta conocer los caracteres generales del ser humano, sino que es preciso detallar los que asume
en las sucesivas etapas de su vida.
Los caracteres de una edad, se prolongan en la siguiente fase de esta y así sucesivamente, por lo
que se hace imposible el trazar límites exactamente definidos para cada período vital uy dificulta
la tarea de lograr una clasificación universalmente aceptada.
En criminología nos interesa una visión de conjunto, la personalidad total, con sus variaciones
temporales, es la única que nos permite comprender la conducta delictiva.
El cuerpo crece, se fortifica y decae hasta morir, las capacidades psíquicas se enriquecen y
cambian; la responsabilidad social se acrecienta. Y todos los factores relacionados influyen en la
conducta general del individuo de la manera mas profunda, pues alcanza a todos los órdenes de
las causas.
2.CARACTERES DE LAS DISTINTAS ETAPAS VITALES
La vida humana puede dividirse en cinco etapas: Infancia, juventud, adultez, madurez y senilidad.
a) Infancia. Etapa que abarca desde el nacimiento hasta los 12 años de edad
aproximadamente, carece de capacidad de abstracción (entendimiento) depende de
imposiciones de la familia. La infancia dentro de los límites que lo hemos señalado, se halla
fuera del Derecho Penal. Lo primero que el niño necesita es adaptarse al medio ambiente, a fin
de conservar la propia vida.
b) Juventud. Etapa que va desde la infancia hasta la adultez; es un período de ocho a diez años
que se divide en tres subperíodos: pubertad, adolescencia y juventud propiamente dicha. En él
existen caracteres distintivos de esta etapa: 1) el desarrollo corporal; 2) la madurez sexual; 3) la
capacidad de pensamiento abstracto y 4) la responsabilidad social. Está propenso a cometer
delitos, generalmente en cuadrillas o grupos asociados, sin prever las consecuencias. Según
Holligwotch el adolescente a de buscar su propio camino para llegar a ser el adulto que quiere;
las actitudes rebeldes al mundo que es real o imaginariamente opresivo y producen malas
conductas en el adolescente; por el que Holligwotch ha podido decir que la rebeldía y los
intentos de autodeterminación llevan a "la delincuencia, la invalidez fingida y el suicidio".
c) Adultez. El adulto está en la plenitud de sus fuerzas, por lo cual rinde mucho en beneficio de
la comunidad; al mismo tiempo, se desarrollan en él los llamados mecanismos de
compensación psíquica, que facilitan su adaptación social, sin mayores conflictos. Dura hasta
los 45 años en la mujer y hasta los 50 en el hombre, más o menos. Característica general típica
es la adaptación en la sociedad.
d) Madurez. Se extiende por los 10 años posteriores a la adultez, aproximadamente. Durante
esta etapa cesan o, por lo menos, se debilitan considerablemente las actividades genitales
normales, la crisis es más aguda en la mujer que en el hombre. Estos años por el
apasionamiento y desequilibrio, recuerdan a los de la juventud. Las tendencias egoístas
adquieren gran significación y suelen manifestarse a través de epicureismo extremado.
e) Senilidad. Sigue a la madurez. En la senectud, tiene tanta importancia el sentirse viejo, como
el serlo. Desde el punto de vista de la criminalidad. Las funciones fisiológicas y psíquicas
disminuyen tanto en cantidad como en calidad. Las aptitudes personales decaen precisamente
cuando se ocupa el apéndice de la figuración social o intelectual resultan comprensible la
tendencia al temor de la competencia de los más jóvenes, los odios y las envidias. En el viejo
predominan la tristeza y el miedo, (inseguridad y desconfianza)
Entre los jóvenes y adultos hay una notable alza de la criminalidad, pero luego se presenta un
rápido descenso. Entre las mujeres, el alza no es tan grande, pero el descenso es mucho más lento.
3.EDAD Y NUMERO DE DELITOS
La edad influye en el delito en tres aspectos principales: el número, la forma de comisión y
la clase y tipo de delictivo. La mayor cantidad de delitos cometidos se halla entre el fin de la
juventud y el comienzo de la adultez (de los 19 á 25 años) se ha observado que, hasta los 40 á 45
años, las personas constituyen una mayor proporción entre los delincuentes que en la población
normal. Los jóvenes tienen más oportunidades de emprender actividades sociales y moralmente
peligrosas; son proclives a la desorganización y la desmoralización. La vejez disminuye la
agresividad y la fuerza; además, la pena de muerte y las condenas de prisión de larga duración,
van retirando de la circulación a muchos de los delincuentes más peligrosos.
4.EDAD Y ESPECIES DE DELITOS
Se destaca el predominio de los delitos de fuerza en la juventud, se ha notado la influencia grande
de la familia, la vecindad, la pandilla, la escuela, etc. carece todavía de la capacidad adecuada para
cometer estafas, defraudaciones, quiebras, falsificaciones, pues estos delitos requieren de cierta
especialización y destreza en un oficio, por otro lado, la sexualidad despertada, no controlada ni
dirigida por los causes debidos es otra de las grandes fuentes de la delincuencia juvenil.
La edad adulta supone equilibrio. Se tiene la fuerza para cometer delitos violentos, pero también
la capacidad de inhibir los impulsos de actuar de tal forma, época de mayor actividad social, los
altos puestos que se alcanzan, posibilitan a cometer los delitos antes numerados difíciles para el
joven.
La madurez coincide con una grave crisis corporal y anímica, la actividad social comienza a
disminuir lo mismo que las fuerzas; la familia, los hijos se dispersan. La crisis sexual se manifiesta
principalmente en las mujeres, las que tienden a una criminalidad peculiar.
En la senilidad, las fuerzas han decaído; el anciano se aparta de la sociedad. Se presenta la
criminalidad típica de los débiles, se parece mucho a la de la mujer (injuria, calumnia, incendio,
encubrimiento y contra la moral).
5.LA DELINCUENCIA JUVENIL
Comprender la importancia de la edad cuando se comete un delito es un aspecto importante
tanto desde el punto de vista teórico como para la predicción del delito, el control del mismo y,
sobre todo, su prevención. El motivo es que después del sexo, la edad es el factor que correlaciona
más con el delito. Numerosos estudios revelan que los adolescentes son responsables de un gran
número de delitos, y los grupos de edades más altas cometen menos delitos. Así encontramos en
la curva de la edad una correlación positiva y otra negativa entre las variables edad y delincuencia.
El criminalista y psicólogo británico David P. Farrington (1992) en su búsqueda hacia una
explicación comprensiva de la delincuencia, concluyó que la delincuencia se produce mediante un
proceso de interacción entre el individuo y el ambiente, siendo los jóvenes que pertenecían a
familias de clases bajas los que tendrán una mayor propensión a la delincuencia, ante la
imposibilidad de alcanzar legalmente sus metas y objetivos.
Sus trabajos de investigación junto con los de otros autores giran entorno al desarrollo de la
conducta delictiva y antisocial a lo largo de la vida. Analizaremos los aspectos que intervienen
dentro de este problema social como la delincuencia juvenil.
a)Prevalencia en el delito
La prevalencia más alta en los delitos alcanza un punto máximo en la adolescencia (entre los 15 y
los 19 años) y luego desciende. Esto puede ser debido a que en esta fase de la vida se apartan de
los padres, que son un factor protector, y se sitúan bajo la influencia de los compañeros, que en
según que ambientes pueden animar más a cometer delitos. Si pasada esta fase se establece una
relación estable con una mujer, es muy probable que se deje atrás la comisión de delitos.
b)Inicio de la delincuencia juvenil
La delincuencia juvenil comienza entre los 13 y los 14 años; los hurtos en tiendas y vandalismo
sobre los 11 años; el robo y los robos de vehículos de motor entre los 14 y los 15 años; y los delitos
sexuales y el tráfico de drogas entre los 17 y los 19 años.
c)Edad de la primera condena
Los jóvenes condenados en edades más tempranas (10-13 años) se convierten en delincuentes
más persistentes, por lo que una edad de inicio temprana predice una carrera antisocial larga y
grave.
d)Reincidencia
Tres cuartas partes de los condenados como delincuentes juveniles entre los 10 y los 16 años,
volvieron a ser condenados entre los 17 y los 24 años. Y casi la mitad volvieron a ser condenados
entre los 25 y los 32 años. Sólo un 8% no volvió a ser condenado. Por lo que el número de delitos
juveniles predicen el número de delitos adultos.
e)Inespecifidad del delito
En general los delincuentes juveniles son versátiles en sus delitos, existiendo muy poca
especificidad en una gran generalidad.
f)Conductas antisociales que predisponen al delito
Las conductas antisociales en la juventud como emborracharse a menudo, fumar más, consumir
drogas, mantener relaciones sexuales con gran variedad de chicas, participar en peleas, expresar
actitudes a agresivas, etc., predisponen a la delincuencia.
g)Delinquen solos y en compañía
Hasta los 20 años suelen delinquir en compañía y en adelante en solitario. Esto es debido a que a
partir de esa edad los motivos utilitarios, es decir la necesidad de obtener beneficios con el delito
para costearse los gastos habituales, pasan a ser cada vez más dominantes.