HISTORIA DE LA CHÍA
Las pequeñas semillas de chía han sido mucho más que un alimento durante miles de años. Han representado sustento,
tradición y hasta espiritualidad. Las civilizaciones precolombinas, como los aztecas y los mayas, ya valoraban la chía por sus
propiedades energéticas y nutricionales. La utilizaban tanto en su dieta diaria como en rituales y ofrendas a los dioses.
Proviene del centro y sur de México, El Salvador, Guatemala y Nicaragua y junto con el lino, es una de las especies vegetales
con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico omega 3. La chía denominada científicamente Salvia Hispánica, es
nativa de México y Guatemala y ha sido cultivada desde tiempos precolombinos por los aztecas, aunque desgraciadamente
cayó en el olvido durante siglos. Recientemente ha sido redescubierta como un superalimento, no en vano la leyenda decía
que los guerreros aztecas podían sostenerse todo el día alimentado con una cucharada de chía, y hoy sus virtudes dietéticas
seducen al mundo occidental. Antes de la conquista de América, la chía era un alimento básico para las civilizaciones de
México; su cultivo era probablemente el tercero en importancia económica, superado sólo por el maíz y el frijol. Desplazada
por los cereales aportados por los españoles, el cultivo de chía desapareció durante las colonias; sobrevivió sólo en áreas
montañosas aisladas de México, Guatemala y El Salvador. El mayor centro productor de México está en Acatic, Jalisco, desde
donde se exportan cantidades crecientes a Japón, Estados Unidos y Europa
CONCEPTO DE LA CHÍA
La chía (Salvia hispanica L.) es una planta herbácea de la familia Lamiaceae, cuya originaria se encuentra en América Central
y México, pero que ha demostrado ser muy adaptable a diferentes regiones, incluida Bolivia. En el contexto boliviano, la chía
ha ganado relevancia por su capacidad para cultivarse en distintas altitudes y condiciones climáticas, lo que la convierte en
un cultivo prometedor para los agricultores locales. Sus semillas son pequeñas, ovaladas y contienen una rica combinación
de nutrientes esenciales, incluyendo proteínas, ácidos grasos, fibra dietética, vitaminas y minerales. En Bolivia, la chía se ha
convertido en un alimento funcional de interés creciente debido a sus propiedades nutritivas y su potencial para mejorar la
salud. La chía es conocida por su habilidad para formar un gel cuando se mezcla con líquidos, lo que facilita su incorporación
en una variedad de preparaciones culinarias y productos alimenticios, adaptándose a la dieta local y a las necesidades
nutricionales de la población
VALOR NUTRICIONAL DE LA CHÍA
Una porción de 30 gramos de esta semilla aporta: 4,68 g de proteínas, 8,7 g de grasa, 11,9 g de carbohidratos y 9,75 gramos
de fibra, También cuenta con 95 mg de magnesio y 244 mg de fósforo por ración. Las semillas de chía contienen, además,
cantidades significativas de zinc, calcio y vitaminas B1 y B3. La chía es un alimento rico en fibra, en grasas cardiosaludables,
sobre todo insaturadas, en omega-3 y 6 y otros tipos de nutrientes importantes. Una ración de chía común son unas dos
cucharaditas (10 gramos) al día, perfecto para cubrir las necesidades diarias de un adulto de omega-3. No obstante, debemos
tener en cuenta que su contenido en fibra es altísimo, por lo que habría que consumirla con moderación, pues consumir fibra
en exceso reduce la absorción de nutrientes, favorece la aparición de diarrea, irrita el colon, provoca distensión abdominal y
gases. Esta semilla es ideal tomarla para completar una dieta y conseguir todos los nutrientes necesarios, pero no es la
solución para una dieta desequilibrada, pues no sustituye ni al pescado, ni a las frutas, ni a las verduras.
LÍPIDOS DERIVADOS DE LA CHÍA
• ÁCIDOS GRASOS OMEGA-3 (ÁCIDO ALFA-LINOLÉNICO, ALA)
En las semillas de chía, el ácido alfa-linolénico (ALA) es el principal ácido graso omega-3. Este ácido graso esencial es
fundamental para la salud humana, ya que el cuerpo no puede producirlo por sí mismo y debe ser obtenido a través de la
dieta. El ALA tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y su consumo está asociado con la reducción de riesgos de
enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión y el infarto de miocardio. En el contexto boliviano, donde las
enfermedades cardiovasculares son una preocupación creciente, la incorporación de chía en la dieta podría ofrecer beneficios
significativos. Además, el ALA se convierte parcialmente en EPA y DHA, otros ácidos grasos omega-3 que también tienen
efectos beneficiosos para el corazón y el cerebro
• ÁCIDOS GRASOS OMEGA-6 (ÁCIDO LINOLEICO, LA)
El ácido linoleico (LA), un ácido graso omega-6 presente en menor cantidad en las semillas de chía comparado con el ALA, es
esencial para la salud general. El LA es crucial para mantener la salud de la piel, la función inmunológica y la regulación del
metabolismo. Sin embargo, es importante mantener un equilibrio adecuado entre omega- 3 y omega-6 para prevenir la
inflamación crónica. En Bolivia, la chía ofrece una fuente equilibrada de estos ácidos grasos, lo que puede contribuir a un
mejor perfil lipídico y salud metabólica en la población
• ÁCIDOS GRASOS OMEGA-9 (ÁCIDO OLEICO)
Aunque en menor proporción que los omega-3 y omega-6, las semillas de chía también contienen ácido oleico, un ácido graso
omega-9. El ácido oleico es conocido por sus beneficios cardiovasculares, incluyendo la reducción de colesterol LDL y el
aumento del colesterol HDL. Este ácido graso también ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, lo que puede ser
beneficioso en la prevención de la diabetes tipo 2. En Bolivia, el consumo de chía puede contribuir a una mejor salud
metabólica y cardiovascular, ofreciendo una alternativa nutritiva en la dieta
BENEFICIOS DE LA CHÍA
La inclusión de semillas de chía en la dieta ofrece varios beneficios importantes:
• SALUD CARDIOVASCULAR: La combinación de ácidos grasos omega-3 y antioxidantes presentes en las semillas de
chía contribuye a mejorar el perfil lipídico, reduciendo el colesterol LDL y triglicéridos, y aumentando el colesterol
HDL. Esto disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que es una preocupación creciente en Bolivia.
• CONTROL DE PESO: La alta cantidad de fibra soluble en las semillas de chía ayuda a controlar el apetito y promover
una sensación de saciedad prolongada. Esto puede ser beneficioso para la gestión del peso y la prevención de la
obesidad, un problema que también está en aumento en Bolivia.
• MEJORA DIGESTIVA: La fibra soluble de la chía mejora la salud digestiva al fomentar la regularidad intestinal y
prevenir el estreñimiento. Además, actúa como prebiótico, apoyando el crecimiento de bacterias beneficiosas en el
intestino, lo cual es importante para una digestión saludable.
• BENEFICIOS ANTIOXIDANTES: Los antioxidantes presentes en las semillas de chía ayudan a combatir el estrés
oxidativo y reducir la inflamación, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas como el cáncer y las
enfermedades neurodegenerativas.
• SOPORTE METABÓLICO: Los ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes de la chía contribuyen a una mejor regulación
de la glucosa en sangre y mejoran la sensibilidad a la insulina, lo que puede ser útil en la prevención de la diabetes
tipo 2 y en el mantenimiento de un metabolismo saludable
LÍPIDOS DE LA CHÍA QUE AYUDAN A LA REGULACIÓN DEL COLESTEROL
Las semillas de chía son especialmente eficaces en la regulación del colesterol debido a su contenido de ácidos grasos omega-
3, principalmente el ácido alfa-linolénico (ALA). El ALA tiene varios mecanismos a través de los cuales ayuda a regular el
colesterol:
Reducción de Colesterol LDL: El ALA contribuye a la reducción de los niveles de colesterol LDL ("malo") al inhibir la producción
de lipoproteínas de baja densidad en el hígado. Esto disminuye la acumulación de colesterol en las paredes de las arterias,
reduciendo el riesgo de aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares.
Disminución de Triglicéridos: El ALA también ayuda a reducir los niveles de triglicéridos en la sangre. Los triglicéridos altos
son un factor de riesgo significativo para enfermedades del corazón, y su reducción contribuye a una mejor salud
cardiovascular.
Incremento del Colesterol HDL: El ALA promueve un aumento en los niveles de colesterol HDL ("bueno"), que es responsable
de transportar el colesterol LDL desde las arterias de vuelta al hígado para su eliminación. Un mayor nivel de colesterol HDL
ayuda a mantener un equilibrio saludable entre LDL y HDL, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas.
Mejora del Perfil Lipídico Global: Además del ALA, el equilibrio entre los ácidos grasos omega-3, omega-6 y omega-9 en la
chía contribuye a una mejora general en el perfil lipídico. Esta combinación de ácidos grasos asegura una reducción de la
inflamación y el mantenimiento de un perfil lipídico saludable, lo cual es beneficioso para la regulación del colesterol