0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas13 páginas

Sangre

La sangre es un tejido líquido compuesto por plasma y células, donde el plasma representa el 55% y las células sanguíneas incluyen eritrocitos, leucocitos y trombocitos. Los eritrocitos son responsables del transporte de oxígeno y dióxido de carbono, mientras que los leucocitos defienden al organismo mediante diferentes mecanismos de inmunidad. El documento también detalla la formación, función y destrucción de los eritrocitos, así como el metabolismo del hierro y la función de los leucocitos en la respuesta inmune.

Cargado por

saulo.roe
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas13 páginas

Sangre

La sangre es un tejido líquido compuesto por plasma y células, donde el plasma representa el 55% y las células sanguíneas incluyen eritrocitos, leucocitos y trombocitos. Los eritrocitos son responsables del transporte de oxígeno y dióxido de carbono, mientras que los leucocitos defienden al organismo mediante diferentes mecanismos de inmunidad. El documento también detalla la formación, función y destrucción de los eritrocitos, así como el metabolismo del hierro y la función de los leucocitos en la respuesta inmune.

Cargado por

saulo.roe
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

FISIOLOGÍA DE LA SANGRE

Por Olga Elena García Serna. Especialista en Enfermería Cardiovascular.


La sangre es un tejido líquido constituido por dos elementos claramente distinguibles entre sí: el plasma y las células o
elementos formes.

El plasma, ese líquido amarillento (citrino) que aparece al centrifugar un tubo con sangre con anticoagulante, corresponde
al 55% del total de la sangre. Está formado por agua (91,5%), proteínas (7%) y otras sustancias (1,5%).

Las células sanguíneas o elementos formes está compuesto por los eritrocitos, los leucocitos y los trombocitos. Los más
abundantes y los que forman el hematocrito (parte celular de la sangre) son los eritrocitos.

Agua
Albúmina
91,5%

Proteínas Globulinas y
factores
7-8% coagulación

Plasma
Fibrinógeno
55%

Electrolitos

Sangre Otros
Nutrientes
1,5%

Eritrocitos 45% Desechos


Células
45% Trombocitos +
leucocitos
<1%
Para iniciar el estudio de la sangre, se empezará exponiendo los componentes celulares y sus funciones, y en primer lugar,
se presentarán a los eritrocitos.

ERITROCITOS
Son células bicóncavas deformables que también se llaman hematíes o glóbulos rojos cuya función más importante es
transportar hemoglobina. Los eritrocitos tienen un promedio de 120 días de vida, miden unos 8 micrómetros (siendo las
células más grandes de la sangre) y en total hay unos 4,7 a 5,2 millones por microlitro de sangre.

• Función: transportar hemoglobina la cual ayuda a que el oxígeno que ingresa por los pulmones sea llevado a los
tejidos y, a su vez, transporta el CO2 gracias al trabajo de la anhidrasa carbónica del eritrocito que convierte al
CO2 en bicarbonato e hidrógeno. La capacidad de entregar O2 y recoger CO2 está dado porque al paso por los
capilares, el eritrocito se deforma y su desplazamiento en fila es lo suficientemente lento para que estos dos
componentes puedan pasar por difusión.
• Órganos hematopoyéticos: los órganos que producen eritrocitos cambian dependiendo de la etapa de vida del
ser humano. En las primeras semanas de gestación se sintetizan glóbulos rojos en el saco vitelino, en el segundo
trimestre de gestación se producen en el bazo y en el hígado y desde el último mes de gestación hasta la vejez,
son fabricados por la médula ósea de huesos largos (hasta los 20 años) y de huesos planos (costillas, esternón y
huesos ilíacos) o irregulares (vértebras) el resto de la vida.

La eritropoyesis es el proceso mediante el cual se fabrican glóbulos rojos funcionales. Este proceso se inicia gracias a la
existencia de unas células inmaduras con la capacidad de convertirse en cualquier célula sanguínea llamadas células
madres o células pluripotenciales. Esta célula, gracias a ciertos factores estimulantes, va a dar origen a dos células que
también son inmaduras, pero que a partir de ellas sólo podrán producirse cierto tipo de células sanguíneas específicas. A
estas células se las llama células progenitor mieloide (dando paso a la síntesis de eritrocitos, granulocitos, monocitos y
trombocitos) y progenitor linfoide, que madurará para dar linfocitos B, linfocitos T y células asesinas naturales.
A continuación, se expondrá específicamente el proceso por el cual se forman los eritrocitos, una vez el progenitor
mieloide ha dado lugar a la unidad formadora de colonias de eritrocitos (UFC-E)

Cuando en este proceso de maduración de un eritrocito hay déficit de los factores estimulantes de maduración, aparecen
anemias.

Volumen corpuscular medio Volumen corpuscular medio Volumen corpuscular medio


Menor de 80 fentolitros Normal entre 80 a 100 fL Mayor de 100 fentolitros
Normocitos
Microcitos Macrocitos (megaloblastos)
Reticulocitos altos
Reticulocitos normales o
bajos
Anemia Anemia Anemia Anemia Anemia por Anemia por Anemia por Anemia por
ferropénica siderobástica hemolítica por insuficiencia aplasia déficit de déficit de
hemorragia renal medular B12 ácido fólico o
Hay ferritina Hay ferritina Hay aguda crónica B9
baja alta ictericia Poca EPO Puede ser Anemia Dietas pobres
por perniciosa en vegetales
exposición (por déficit Alcoholismo
a fármacos de factor Exposición a
o virus intrínseco) fármacos
Dietas como
veganas fenitoína,
fenobarbital
y
metrotexate

Formación de hemoglobina
La hemoglobina se forma en los eritrocitos inmaduros que están dentro de la médula ósea. El proceso comienza en la
mitocondria, donde la ALA sintasa une 2 glicinas y 2 succinil coenzimas A para formar un pirrol (Porfobilinógeno). A
continuación, se desencadenan una serie de reacciones enzimáticas que finalizan en la síntesis de protoporfirina IX a la
cual, gracias a acción de la ferroquelatasa, se le añade el Fe+2 para formar Hemo. El paso a paso específico de estas
secuencias enzimáticas se describe en la imagen a continuación:
Descripción de la imagen: La síntesis del hemo implica múltiples pasos. Ocho enzimas realizan este proceso: cuatro en la mitocondria
y cuatro en el citosol. El proceso comienza en la mitocondria, donde la ALA (ácido aminolevulínico) sintasa une la glicina y la succinil
coenzima A para formar ALA. Los pasos del 2 al 5 tienen lugar en el citosol. A continuación, la ALA deshidratasa toma dos moléculas
de ALA y produce porfobilinógeno (PBG). En el tercer paso, la porfobilinógeno desaminasa toma cuatro moléculas de PBG y produce
hidroximetilbilano. A continuación, la uroporfirinógeno III cosintasa toma hidroximetilbilano y produce uroporfirinógeno III. En el
quinto paso, la uroporfirinógeno descarboxilasa toma uroporfirinógeno III y produce coproporfirinógeno III. Los tres pasos finales de
la síntesis del hemo tienen lugar en la mitocondria. El coproporfirinógeno III se transforma posteriormente en protoporfirinógeno IX
por acción de la coproporfirinógeno oxidasa. El séptimo paso ocurre cuando la protoporfirinógeno oxidasa convierte el
protoporfirinógeno IX en protoporfirina IX. El octavo y último paso de la síntesis del hemo es la adición de Fe a la protoporfirina IX
por acción de la ferroquelatasa, lo que produce una molécula de hemo.

Cuando esta secuencia de eventos enzimáticos se altera por deficiencia genética de alguna de las enzimas involucradas
en la síntesis del Hemo, aparece un grupo de enfermedades llamadas PORFIRIAS. Las porfirias se tratan con Dextrosa 10%
(300-500 g/día) porque esta carga de glucosa inhibe la ALA-sintasa, interrumpiendo la síntesis y, por tanto, la acumulación
de porfirinas las cuales son las responsables de los síntomas neurológicos y cutáneos además de que ocasionan la
producción de orina muy oscura. También se debe administrar hemina o hematina que básicamente es HEMO creado en
laboratorio. En el cuadro siguiente se observa la vía metabólica y la enzima implicada en el paso y su deficiencia qué tipo
de porfiria podría ocasionar:
Metabolismo del hierro:

Para la síntesis de hemoglobina es necesario que de la dieta se obtenga hierro suficiente para que la ferroquelatasa lo
pueda pegar a la protoporfirina IX y así convertirla en hemoglobina.

El hierro se ingiere en forma férrica (Fe+3) proveniente de vegetales o en forma ferrosa (+2) proveniente de la carne. Al
llegar al estómago, el ácido clorhídrico ayuda a convertir hierro férrico en ferroso pues éste es captado más fácilmente
por el enterocito. Una vez dentro del enterocito, es convertido de nuevo en hierro férrico por acción de la hefestina para
que pueda ser llevado hacia la sangre usando una proteína de membrana llamada ferroportina. Ya en sangre, el hierro
férrico (menos reactivo, más estable) se fija a la proteína transferrina la cual lo transporta por todo el sistema vascular
para ser entregado a las células que lo necesiten para formar mioglobina, citocromos, peroxidasas y a la médula ósea para
que lo utilice en la formación de hemo. El hierro sobrante será llevado al hígado el cual lo guarda en forma de ferritina
(allí se almacena un 70% del hierro). En casos de deficiencia dietaria, el hierro guardado por la ferritina, puede salir del
hígado para suplir las necesidades corporales. Cuando esta reserva se agota y tampoco ingresa hierro dietario, aparece la
anemia ferropénica.

Destrucción de los eritrocitos


Una vez que un eritrocito a alcanzado su promedio de vida de 120 días, empieza a exponerse en su membrana
fosfatidilserina (es un lípido que indica senectud) y a perder flexibilidad. Por tanto, cuando pasa por los capilares
sinusoidales del bazo que sólo miden 3 micrómetros, el eritrocito viejo queda atrapado y debido a la poca flexibilidad de
su membrana, se rompe. Este proceso también puede suceder en el hígado. Una vez roto el eritrocito, los macrófagos que
están en estos órganos, fagocitan los restos dentro de un fagosoma. Allí, se extrae los aminoácidos que conformaban a la
globina para ser reutilizados en la formación de nuevas proteínas mientras que la parte HEMO se metabolizará en le
retículo endoplásmico liso del macrófago. La hemo se convertirá en biliverdina y luego en bilirrubina por acción enzimática.
Esta bilirrubina no conjugada o indirecta sale hacia la sangre para unirse con la albúmina (esta unión es necesaria porque
la bilirrubina es liposoluble y cruza con facilidad hacia otros tejidos siendo tóxica en algunos de ellos, por eso, unirse a la
albúmina evita que penetre a lugares que no corresponde). Por vía sanguínea, la bilirrubina transportada por la albúmina
llega al hígado y allí se unirá a una molécula llamada ácido glucorónico (se conjuga) para ser excretada hacia la bilis. Una
vez en el intestino, la bilirrubina conjugada es convertida en urobilinógeno. El urobilinógeno puede seguir dos caminos
diferentes: 1) seguir por el intestino y convertirse en estercobilina y ser excretado por las heces o 2) pasar a sangre y ser
eliminada por el riñón a través de la orina.

Actividad:

Consulte y esquematice los diferentes grupos sanguíneos principales que existen explicando los antígenos que tendría la
membrana del eritrocito y los anticuerpos que habría en el plasma de esa persona.

LEUCOCITOS
La palabra leucocito significa leuco= blanco y cito= célula. Por tanto, los glóbulos blancos son leucocitos. Estas células (sin
diferenciarlas en subclases) son aproximadamente 4500 a 11000 por microlitro de sangre. Como bien se sabe, la función
específica de ellas es la defensa del organismo, pero lo hacen por diferentes mecanismos. Es por eso que los leucocitos se
dividen en subgrupos de acuerdo a la forma defender que tengan. De modo general, se puede decir que hay un mecanismo
de defensa inespecífico, es decir, atacando aquello que sea sospechoso sin tener armas muy precisas de ataque. A este
tipo de inmunidad se le llama innata y está desempeñada por glóbulos blancos llamados granulocitos y monocitos. Pero
también existe un mecanismo de defensa más preciso y selectivo, que para poder funcionar adecuadamente requiere de
un periodo de aprendizaje. Esta inmunidad se llama adquirida y está mediada por leucocitos llamados linfocitos (que a su
vez se subdividen en linfocitos B y linfocitos T).

El proceso de formación de los leucocitos dentro de la médula ósea se llama Leucopoyesis y ocurre de manera simultánea
a la de los eritrocitos. Ahora bien, como la forma de defender de estas células es diferente de acuerdo a si hace parte de
la inmunidad innata o la adquirida, es razonable pensar que la célula progenitora de cada línea celular es diferente
también.

Los granulocitos, son glóbulos blancos que dentro de su citoplasma contienen gránulos (vesículas con enzimas) que al
extendido tiñen de colores lo que les da el nombre. Todos los granulocitos provienen del progenitor mieloide (que es el
mismo que da origen a las plaquetas y a los eritrocitos) y su forma de defensa es inespecífica. Según el color de la tinción
que captan se les clasifica de la siguiente manera:

• Granulocito del tipo neutrófilo: son los leucocitos más abundantes (1800 a 7800/mcL) y sus gránulos, los cuales
tienen enzimas como hidrolasas peroxidasas, defensinas y colagenasas, tiñen de azul y rojo. Son multinucleados
y su función es fagocitar bacterias y virus. Duran unas 8 horas circulando por la sangre y cuando llegan a los tejidos
que están lesionados pueden permanecer allí unos 4 días. Pueden fagocitar hasta 20 bacterias, por lo cual son la
primera línea de defensa ante una infección. Al fagocitar desprenden una sustancia llamada interleucina 8 (IL-8)
que llama a la segunda línea de defensa antes de morir.
• Granulocito del tipo eosinófilos: son leucocitos binucleados y sus gránulos tiñen de rojo. Corresponden si mucho
al 4% del total de leucocitos (400/mcL) y su función es atacar formas parasitarias larvarias liberando enzimas
hidrolíticas y larvicidas. Se acumulan en tejidos cuando hay reacciones alérgicas.
• Granulocitos del tipo basófilos: son los leucocitos menos abundantes (200/mcL) correspondiendo al un 2%. Son
células cuyo núcleo es bilobular en forma de S y de gránulos azules. Son responsables de atacar agentes que
producen reacciones alérgicas y al abrir sus gránulos liberan histamina, serotonina, bradiquininas las cuales
producen vasodilatación que lleva a las manifestaciones de edema, rubor, calor y broncoconstricción.

Dentro de las células de la inmunidad innata, está una cuyos gránulos no tiñen con las técnicas tradicionales y por tanto
las llaman no granulocitos o agranulares. Estas células blancas son los monocitos que también se distinguen porque
poseen un solo núcleo, a diferencia de los granulocitos cuyos núcleos son multilobulados.
• Agranulocitos mononuclados o monocitos: este tipo de leucocito corresponde a un 2 a 8% (800/mcL) del total de
glóbulos blancos y son la segunda línea de defensa después de los neutrófilos. Estas células duran unas 20 a 70
horas en sangre para luego penetrar a los tejidos donde duran meses. Una vez en tejidos dejan de llamarse
monocitos para convertirse en macrófagos. Estas células son fagocitos muy eficientes (fagocitan hasta 100
bacterias y otros compuestos celulares dañados) y sobreviven a diferencia del neutrófilo. Si permanecen por
mucho tiempo en los tejidos fagocitando, pueden ser responsables de la inflamación crónica.

HEMATOPOYESIS Y EN RECUADRO NARANJA LA LEUCOPOYESIS

Los leucocitos que hacen parte de la inmunidad adquirida, son los linfocitos (1000 a 4800/mcL). Estos provienen del
progenitor linfoide, no obstante, es de resaltar que esta célula progenitora también de origen a una célula muy particular
llamada asesina natural la cual hace parte de la inmunidad innata por su forma de atacar.

• Célula asesina natural: del linfoblasto y gracias al estímulo de la interleucina 5, nace la célula natural killer (NK) o
asesina natural. Ella es un tipo de linfocito granular y tienen una forma inespecífica de aniquilar a agentes o células
sospechosas. Cuando ellas trabajan, hacen reconocimiento de las células que son normales (y buenas porque
expresan en su membrana MHCI) de aquellas que son dañinas (o malas) a través de unos receptores que la NK
tiene en la membrana. Si el receptor reconoce a la célula como dañina, la NK libera el contenido de sus gránulos
(perforinas), destruyendo a la célula anormal. Por lo tanto, las NK son leucocitos que reconocen células infectadas
por virus o que se han vuelto cancerosas y las destruyen.
• Linfocitos B: son células cuya función es madurar en los ganglios linfáticos ya sea a células plasmáticas que son
las encargadas de producir anticuerpos o a linfocitos B de memoria las cuales “guardan” la información del
antígeno dañino específico. Los linfocitos B circulan en un estado durmiente por años, pero en caso de necesidad,
pueden convertirse rápidamente en células plasmáticas productoras de más anticuerpos para atacar al agente
patógeno específico.
• Linfocitos T: el linfoblasto producido en la médula ósea, por vía sanguínea se va hacia el timo y allí se convierte
en timocito para madurar a linfocito T después de múltiples pasos y de ser sometido a pruebas en las que se
determina si puede o no reconocer lo propio de lo ajeno. Una vez superada la etapa de maduración y aprendizaje
en el timo, sale a la circulación como linfocitos T ayudadores (Th) los cuales se caracterizan por tener en su
membrana receptores CD4 (por eso las llaman células CD4 positivas) o como linfocitos T citotóxicos (Tc), los cuáles
expresan receptores CD8. La función de los linfocitos T ayudadores es coordinar la respuesta inmune mediada por
los macrófagos, los linfocitos B y los Tc. Por su parte, los linfocitos T citotóxicos son capaces de destruir células
tumorales o células anormales (infectadas por virus) por medio de la liberación de perforinas.

El proceso de inflamación y su relación con la síntesis de anticuerpos :


La inflamación es un proceso natural del cuerpo como respuesta a una lesión, irritación o infección y tiene como objetivo
eliminar la fuente del daño e iniciar el proceso de reparación. En este proceso participan activamente los leucocitos de la
inmunidad innata.

Una vez que ocurre el daño al tejido, las células dañadas liberan al espacio intersticial compuestos químicos como
prostaglandinas, leucotrienos y otras citoquinas, que tienen como función llamar al sitio del daño a los neutrófilos. Éstos,
van sintiendo atracción al lugar, y gracias a los receptores de citoquinas que tienen en la membrana y a los receptores de
integrina, van ubicándose a la periferia (bordes) del vaso sanguíneo. A este proceso se le llama marginación y adhesión.
Una vez anclados a las células endoteliales del vaso en el sitio más cercano al daño, empiezan a penetrar los neutrófilos
entre los espacios que una célula endotelial tiene con otra por un mecanismo de “escurrimiento” llamado diapédesis. Una
vez dentro del tejido, los neutrófilos van llegando al lugar del daño (migración) y empiezan a fagocitar las bacterias y los
restos celulares en el sitio de la lesión. En la medida que los neutrófilos fagocitan, liberan más sustancias químicas como
interleucina 1, IL- 8 y factor de necrosis tumoral para llamar a más células de defensa a ese lugar. Gracias a la acción de la
IL-8 los monocitos se sientes atraídos hacia ese lugar, llegando masivamente allí y transformándose en macrófagos para
seguir ayudando en la respuesta de defensa contra las bacterias. Los macrófagos fagocitan un gran número de bacterias
y desechos y exponen en su membrana los antígenos que se consideren necesarios. En ese punto el macrófago puede
migrar hacia los ganglios linfáticos en donde están los linfocitos B “naïve” o vírgenes, y les presentan los antígenos a los
cuales deben aprender a defendernos. A este macrófago que entrega antígenos dañinos a los linfocitos, se le denomina
célula presentadora de antígenos. Una vez que el antígeno es captado por el linfocito B virgen éste se convierte a
linfoblasto B que empezará a multiplicarse de manera amplia para formar células plasmáticas y linfocitos B de memoria.
Las células plasmáticas fabricarán anticuerpos específicos con la capacidad de destruir cualquier agente externo que tenga
el antígeno dañino, de modo tal que, ante futuros intentos de ataque, los anticuerpos circulantes atacarán de inmediato
evitando una nueva infección. Mientras tanto, los linfocitos B de memoria, quedan en estado durmiente (es decir, tienen
aprendido el antígeno al que deben atacar, pero aún no se han convertido en células plasmáticas) circulando por años en
el torrente sanguíneo a la espera de un nuevo ataque.

Pasos del proceso de inflamación:

1. Liberación de citocinas de la inflamación por parte del tejido dañado las cuales hacen vasodilatación de los
capilares cercanos al sitio de la lesión.
2. Marginación de los neutrófilos: aproximación del neutrófilo desde el vaso sanguíneo hacia el borde más cercano
al daño.
3. Adhesión: unión de las integrinas del neutrófilo al receptor de adhesinas de la célula endotelial.
4. Diapédesis: escurrimiento del neutrófilo a través de los espacios entre célula endotelial y célula endotelial.
5. Migración: los neutrófilos llegan al sitio exacto de la lesión gracias a la unión de los receptores de citoquinas a las
citoquinas que hay en el lugar del daño.
6. Fagocitosis: los neutrófilos empiezan a fagocitar hasta 20 bacterias formando un fagosoma en el cual liberan
gránulos con enzimas que matan a la bacteria.
7. Liberación de interleucina 8: para llamar a los macrófagos al sitio de la lesión y que refuercen la defensa del área.
8. Llegan los macrófagos al sitio, fagocitan, sobreviven y se convierten en células presentadoras de antígeno.
9. Los macrófagos migran a los ganglios linfáticos para presentar a los linfocitos B vírgenes todos los antígenos
dañinos detectados.
10. Captación de los antígenos por parte de los linfocitos B vírgenes quienes se convierten en linfoblastos B para
empezar el proceso de maduración a Linfocitos B de memoria y a células plasmáticas productoras de anticuerpos.
11. Liberación de los anticuerpos a la sangre para defender de inmediato ante un nuevo ataque.

Anticuerpos:
Los anticuerpos producidos por los linfocitos B son proteínas tipo gammaglobulinas. También las llaman
inmunoglobulinas. Todos los anticuerpos tienen una estructura similar constituida por unas cadenas pesadas y unas
cadenas ligeras. Cada cadena pesada lleva una cadena ligera en un extremo formando una pareja con otra cadena pesada
y ligera. Esta combinación de pares permite que haya un segmento denominado porción variable que es la que reconoce
y fija al antígeno específico. Es decir, que cada inmunoglobulina, en sus regiones variables, es capaz de reconocer
solamente a un tipo específico de antígeno.

Los anticuerpos pueden, una vez reconocido el antígeno, atacar directamente al microorganismo invasor que tiene ese
antígeno y, además, pueden activar un sistema de 20 proteínas de la sangre que actúan como enzimas que llaman a los
neutrófilos, a los macrófagos y a los basófilos hacia el patógeno invasor de modo tal que incrementan el ataque. A este
sistema de enzimas especiales se le llama el sistema de complemento.

El proceso mediante el cual el anticuerpo ataca directamente al patógeno es por mecanismos diversos; por ejemplo,
neutraliza (cubren) los lugares tóxicos del antígeno del patógeno lo que impide que infecte células. También pueden lisar
la membrana celular del patógeno y destruirlo. Ahora, la activación del sistema de complemento, amplifica la señal
destructora, lo que defiende de manera muy precisa y eficiente al cuerpo. Por eso a esa inmunidad se le llama inmunidad
adquirida.

TROMBOCITOS:
En el sentido estricto de la palabra, los trombocitos o plaquetas no son como tales células pues carecen de núcleo.
Realmente ellas son fragmentos de membrana celular de unas células ubicadas en la médula ósea llamadas
megacariocitos. No obstante, las plaquetas tienen capacidad de producir y liberar biomoléculas que participarán
activamente en el inicio de la hemostasia.

Los trombocitos se originan del progenitor mieloide, el cual madura a un megacariocitoblasto y finalmente a un
megacariocito que al tratar de salir de la médula ósea se fragmenta hasta en 1000 pedazos los cuáles se convierten en
plaquetas. Una vez en sangre, pueden circular por un periodo de 7 a 10 días. La concentración normal de plaquetas en
sangre es de 150000 a 300000 /mcL.

La función principal de los trombocitos es activarse para iniciar la formación de un trombo (acúmulo de plaquetas) que
iniciará la activación de la coagulación sanguínea. Así que, la función de un trombocito es iniciar la hemostasia.

Pero, ¿qué es hemostasia? Podría decirse que es la propiedad que tiene la sangre de pasar de su estado líquido a un estado
sólido cuando se pierde contacto con las células endoteliales. Ante esta situación, se inicia una serie de procesos al interior
de los vasos sanguíneos que culminan con la formación de un tapón rodeado por una red de fibrina.

Para desglosar el papel de las plaquetas en esta hemostasia es necesario primero conocer qué tiene de especial ese
fragmento celular y cuales son las biomoléculas que produce.

Anatomía de una plaqueta


Receptores que hay en la membrana:

• Receptores de glicoproteína:
o GP Ia/IIa: se fija al colágeno subendotelial
o GP IV: se fija al colágeno subendotelial
o GP Ib/IX/V: se fijan al factor de Von Willebrand
o GP IIb / IIIa: se fija al fibrinógeno
• Receptor P2Y12 o de ADP: se fija al ADP liberado por la misma plaqueta.

Gránulos de la plaqueta:

• Gránulos alfa: contienen fibrinógeno, factor de Von Willebrand, Factor V palquetario, Factor XII, Factor XIII y factor
de crecimiento derivado de plaquetas.
• Gránulos delta o densos: contienen ADP, ATP, serotonina y calcio.

Enzimas intracelulares:

• Fosfolipasa A2 (FA2): cuando se activa degrada fosfolípidos para formar ácido araquidónico dentro de la plaqueta.
• Ciclooxigenasa (COX): al formarse ácido araquidónico, esta enzima lo convierte a tromboxano A2 (TXA2)

Formación del tapón plaquetario o hemostasia primaria


Cuando se pierde o se lesiona una o varias células endoteliales, queda expuesto el colágeno. Además, las células dañadas
liberan factor de Von Willebrand. Cuando las plaquetas inactivas que van por el torrente sanguíneo pasan y entran en
contacto con el colágeno y el factor de Von Willebrand, se activan los receptores de glicoproteína correspondientes de
modo tal que la plaqueta se ancla en ese lugar. A este proceso se le llama ADHESIÓN plaquetaria.

Una vez que la plaqueta se ha fijado en este lugar, sucede el segundo evento que es la ACTIVACIÓN de la plaqueta. Este
evento se inicia con la activación de la enzima intracelular llamada fosfolipasa A2, la cual degrada fosfolípidos para
convertirlos en ácido araquidónico. Este ácido es a su vez es metabolizado por la Ciclooxigenasa la cual lo convierte en
tromboxano A2 (TXA2). Esta molécula TXA2 empieza a salir de la plaqueta y llama a otras plaquetas inactivas hacia el sitio
de la lesión. La activación de la plaqueta continúa con la liberación del contenido de los gránulos alfa y delta. El ADP y el
fibrinógeno que sale de los gránulos empiezan a entrar en contacto con los receptores respectivos (ADP con el receptor
P2Y12 y el fibrinógeno con el receptor Gp IIb/IIIa). Cuando otras plaquetas llegan a ese lugar, activan a su vez estos
receptores quedando así una plaqueta unida a otra plaqueta por medio del fibrinógeno y el ADP. A este proceso de que
una plaqueta esté unida a otra plaqueta se le denomina AGREGACIÓN.

Una vez que se han desarrollado todos estos eventos en el sitio del daño, queda como resultado un tapón de plaquetas.
A esto se le llama formación del trombo plaquetario.

En ese sitio donde se formó el trombo plaquetario hay alrededor calcio, factores de la coagulación como el V, XII y el XIII
además de factor de crecimiento plaquetario el cual será necesario para que empiecen a llegar fibroblastos al sitio del
daño y puedan reemplazar a las células endoteliales perdidas.

Hemostasia secundaria o formación del coágulo


Para que continué el proceso de hemostasia y se forme la red de fibrina, es necesario recordar que el hígado fabrica unas
proteínas especiales llamadas factores de la coagulación. De estos factores, cuatro dependen de la vitamina K para ser
funcionales: X, IX, VII y II.
Las células lesionadas que están alrededor del tapón plaquetario han producido además de Von Willebrand, otra sustancia
llamada factor Tisular o factor III. Este factor se une al factor VII de la coagulación que va por la sangre y lo activa. Este
complejo factor tisular + factor VIIa cumple dos papeles: 1) activa el factor Xa y a su vez éste activa protrombina a trombina
(IIa) pero la formación de trombina es insuficiente. 2) activa al factor IX (IXa) el cual activa al VIII (VIIIa). A este primer
momento de activación de pocos factores de la coagulación se le denomina INICIACIÓN.

La trombina (IIa) formada en esta etapa es insuficiente para activar el fibrinógeno (que está unido a las plaquetas) a fibrina
y formar la red definitiva. Sin embargo, la trombina (IIa) sí es suficiente para activar otros factores:

• XIa que a su vez activa más factor IX (IXa). Este IXa se fija al VIII y froma factor VIIIa, que junto con el factor V de
las plaquetas activan al X (Xa).
• Va que a su vez activa X (Xa)
• VIIIa que con el IXa y el Va activan X (Xa).

Por tanto, en este segundo momento que se activan más factores (IXa, IXa, VIIIa, Va) que juntos desembocan en la
activación masiva de factor Xa. A este punto se le denomina AMPLIFICACIÓN.

La activación masiva de Xa desencadena la activación de la protrombina en trombina (IIa), la cual ya es suficiente para que
el fibrinógeno se convierta en FIBRINA. A esta etapa se le denomina PROPAGACIÓN. Finalmente, el factor XIII liberado por
las plaquetas, se encarga de estabilizar el polímero de fibrina para que no se rompa fácilmente y se ha formado el coágulo.
Fibrinolisis
Una vez se ha formado el coágulo, los fibroblastos llegan al lugar gracias al factor de crecimiento plaquetario que sale de
los gránulos alfa y reparan el daño. Este proceso tarda 1 a 2 semanas. Una vez las células endoteliales están sanas,
empiezan a secretar una sustancia llamada activador tisular de plasminógeno (t-PA). Esta molécula activa el plasminógeno
(otra proteína sintetizada en el hígado y atrapada en el coágulo) a PLASMINA, la cual digiere y rompe la fibrina, el factor V
y el factor VIII lo que deshace el coágulo.

The end.

También podría gustarte