‘‘UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ”
Carrera:
Derecho.
Estudiante:
Jinsop Jasser Mieles Barberan..
Docente:
Abogado. Luis Espinoza
Materia:
DERECHOS HUMANOS Y DERECHO INTERNACIONAL
Tercer Nivel
2025
Título del Trabajo: Medios de Solución Pacífica de Controversias
Internacionales: Un Análisis Profundo de los Mecanismos Políticos, Diplomáticos y
Judiciales
Introducción
En el sistema jurídico internacional, la ausencia de un poder centralizado con capacidad
coercitiva para imponer el cumplimiento de sus normas dota a los medios de solución
pacífica de controversias de una relevancia fundamental. Estos mecanismos,
intrínsecamente ligados a los principios de la buena fe y la voluntad soberana de los
Estados, buscan dirimir los desacuerdos entre los sujetos del derecho internacional sin
recurrir a la fuerza. Este enfoque es crucial para el mantenimiento de la paz y la seguridad
internacionales, un objetivo primordial consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. Su
Artículo 2, párrafo 3, establece de manera inequívoca que los Estados Miembros deben
"arreglar sus controversias internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se
pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacionales ni la justicia".
Esta diversidad de herramientas para la resolución pacífica de conflictos se clasifica
tradicionalmente en dos grandes categorías: los medios políticos o diplomáticos y los
medios jurídicos. Los primeros se caracterizan por su flexibilidad y por priorizar la
negociación directa o la facilitación del diálogo por terceros sin capacidad decisoria
vinculante. Los segundos, en contraste, implican la intervención de un tercero imparcial cuya
decisión es obligatoria para las partes y se fundamenta en la aplicación del derecho
internacional. El presente estudio se propone desglosar exhaustivamente cada uno de estos
medios, precisando sus conceptos, los intervinientes clave y sus características distintivas.
Posteriormente, se analizará un caso paradigmático resuelto mediante un "arreglo judicial",
específicamente la Controversia Territorial y Marítima (Nicaragua c. Colombia) ante la Corte
Internacional de Justicia. Se detallarán sus antecedentes, las partes involucradas y la decisión
final, para culminar con una conclusión personal que reflexione sobre el valor insustituible
de estos mecanismos en la configuración de un orden internacional más justo, estable y
pacífico.
Medios Políticos/Diplomáticos de Solución a Controversias Internacionales
Los medios políticos o diplomáticos se distinguen por su flexibilidad y por basarse,
principalmente, en la voluntad y el consentimiento de las partes para alcanzar un acuerdo.
No implican una imposición externa de la solución, sino que buscan facilitar el diálogo que
puede conducir a una resolución mutuamente aceptable, manteniendo el control de la
decisión final en manos de los propios Estados en disputa.
La Negociación Directa
La negociación directa constituye el método más elemental, antiguo y recurrente para la
solución de controversias internacionales. Como lo describe Pastor Ridruejo (2012), es "el
procedimiento más utilizado y el más eficaz para la solución de controversias internacionales,
y a su vez, constituye el presupuesto de los demás" (p. 764). Su esencia radica en el diálogo
bilateral directo entre los representantes de los Estados en disputa, sin la necesidad de un
tercero externo. Este proceso se fundamenta en la buena fe y la capacidad de las partes para
identificar intereses comunes, discutir sus diferencias y buscar compromisos que conduzcan
a una solución consensual.
• Concepto: Intercambio directo y voluntario de puntos de vista y propuestas entre las
partes involucradas en una controversia, con el objetivo de alcanzar un acuerdo sin la
intervención formal de terceros. Se basa en la diplomacia bilateral.
• Intervinientes: Únicamente los Estados (o sujetos de Derecho Internacional)
directamente involucrados en la controversia, representados por sus agentes
diplomáticos, funcionarios gubernamentales o delegaciones especializadas.
• Características: Informalidad, flexibilidad, confidencialidad (frecuentemente) y una
dependencia absoluta de la voluntad de las partes para llegar a un acuerdo. Es, a
menudo, el primer recurso antes de escalar a otros métodos.
Los Buenos Oficios
Cuando la comunicación entre las partes se ha roto o es insuficiente para una negociación
directa, los buenos oficios emergen como un paso facilitador. Este medio implica la
intervención de un tercero que actúa como un "puente" o "canal" de comunicación. La
función de quien presta los buenos oficios se limita estrictamente a poner en contacto a las
partes o a restablecer el diálogo, sin adentrarse en el fondo de la controversia ni proponer
soluciones sustantivas. Como explica Díez de Velasco (2018), el tercero se enfoca en "poner
en contacto a las Partes en la controversia para que inicien o reanuden las negociaciones, o
bien, simplemente, mantener las comunicaciones, pero sin proponer ninguna solución" (p.
817).
• Concepto: Intervención de un tercero imparcial cuya única función es establecer o
restablecer las comunicaciones entre las partes en disputa, facilitando un entorno
propicio para que ellas mismas puedan negociar. No formula propuestas de solución
al conflicto.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional).
o Un Tercero (puede ser un Estado, una organización internacional como el
Secretario General de la ONU, o una personalidad de reconocido prestigio
internacional) que actúa exclusivamente como facilitador del diálogo.
• Características: El tercero solo acerca a las partes; la autonomía de la solución recae
enteramente en la negociación directa de los implicados. Es un rol de facilitación, no
de mediación.
La Mediación
La mediación representa un grado más avanzado de intervención de un tercero en
comparación con los buenos oficios. Aquí, el mediador no se limita a facilitar la
comunicación, sino que se involucra activamente en el fondo de la disputa. Shaw (2017)
detalla que "un mediador, por otro lado, participa en las negociaciones y a menudo hace
propuestas sustantivas para un arreglo" (p. 863). El mediador analiza las posiciones de las
partes, identifica los puntos de convergencia y divergencia, y ofrece sugerencias o planes de
arreglo que pueden servir de base para un acuerdo. Si bien sus propuestas no son vinculantes,
la influencia y el prestigio del mediador pueden ser determinantes.
• Concepto: Intervención activa de un tercero imparcial que no solo facilita el contacto,
sino que también participa en las discusiones, explora soluciones, busca conciliar los
intereses de las partes y puede proponer fórmulas concretas para la resolución de la
disputa. Sus propuestas no son vinculantes.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional).
o Un Mediador (un Estado, una organización internacional o una personalidad
destacada) que interviene de manera activa y propositiva en la búsqueda de
una solución.
• Características: El mediador ejerce una influencia considerable a través de la
persuasión y la propuesta de soluciones; aunque sus recomendaciones no son
obligatorias, son cruciales para guiar a las partes hacia un acuerdo.
Continuación: Medios Políticos/Diplomáticos y Medios Jurídicos
La Investigación (o Encuesta)
Cuando la controversia entre Estados se centra principalmente en una discrepancia sobre
los hechos subyacentes, y no tanto en la interpretación o aplicación de normas jurídicas, la
investigación se erige como un medio eficaz. Su propósito fundamental es establecer de
manera imparcial y objetiva la verdad de los hechos en disputa. Los Convenios de La Haya
de 1899 y 1907 para el arreglo pacífico de los conflictos internacionales sentaron las bases
para el establecimiento de comisiones internacionales de investigación. El informe final de
estas comisiones es estrictamente fáctico y no contiene recomendaciones sobre la solución
jurídica o política de la disputa; su valor radica en proporcionar una base factual común y
verificada que puede facilitar futuras negociaciones o la aplicación de otros medios de
solución.
• Concepto: Creación de una comisión de expertos imparciales (generalmente por
acuerdo de las partes) con el fin de examinar y establecer los hechos controvertidos
que originaron o acompañan una disputa. El informe resultante es un establecimiento
de hechos, no una propuesta de solución legal o política.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional).
o Una Comisión de Investigación (compuesta típicamente por expertos
independientes en la materia) cuya misión es la averiguación objetiva de los
hechos.
• Características: Su objetivo principal es clarificar el componente fáctico de la
controversia, eliminando ambigüedades o discrepancias sobre lo ocurrido. El informe
final no es vinculante, pero es una herramienta valiosa para subsiguientes etapas de
resolución.
La Conciliación
La conciliación puede ser vista como un medio híbrido, ubicándose entre los puramente
diplomáticos y los jurídicos, ya que combina elementos de investigación y mediación. Un
tercero (un individuo o, más comúnmente, una comisión de conciliación) no solo investiga
los hechos en disputa, sino que también examina las cuestiones jurídicas implicadas. Tras
este análisis exhaustivo, el conciliador o la comisión formula una propuesta de arreglo
detallada que considera justa y equitativa para las partes. Sin embargo, y esta es la
característica que la mantiene en la esfera política/diplomática, la propuesta de la comisión
de conciliación no es obligatoria para los Estados en disputa. Según Pastor Ridruejo (2012),
la conciliación "concluye con una propuesta no obligatoria sobre la solución de la
controversia" (p. 770). Las partes conservan la plena libertad de aceptar o rechazar las
recomendaciones.
• Concepto: Intervención de un tercero (individuo o comisión) que, tras examinar
integralmente la controversia (aspectos fácticos y jurídicos), presenta a las partes una
propuesta de solución exhaustiva, imparcial y no vinculante.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional).
o Un Conciliador o Comisión de Conciliación (a menudo compuesta por
juristas, diplomáticos o expertos con experiencia en la resolución de
conflictos).
• Características: Es un proceso más formalizado que la mediación; implica un
análisis profundo de la disputa desde una perspectiva integral; su resultado, aunque
bien fundamentado, carece de fuerza jurídica obligatoria.
Medios Jurídicos de Solución a Controversias Internacionales
A diferencia de los medios políticos y diplomáticos, los medios jurídicos se distinguen por
la aplicación del Derecho Internacional por un tercero imparcial cuya decisión es
obligatoria y definitiva para las partes en la controversia. Estos mecanismos confieren una
mayor certeza jurídica a la resolución de disputas, ya que las partes están obligadas a cumplir
con la decisión final.
El Arbitraje Internacional
El arbitraje internacional es un medio fundamental en la solución de disputas con base
jurídica. Implica que las partes en controversia, mediante un acuerdo específico denominado
compromiso arbitral, deciden someter su disputa a la decisión de uno o más individuos
(árbitros) que ellas mismas seleccionan. La decisión final de estos árbitros, conocida como
laudo arbitral, es vinculante y obligatoria para las partes, adquiriendo el valor de cosa
juzgada entre ellas. Una de sus principales ventajas es su notable flexibilidad, ya que los
Estados tienen un control considerable sobre la configuración del tribunal, el establecimiento
del procedimiento y la determinación del derecho sustantivo aplicable al caso. Como reza el
Artículo 37 de la Convención de La Haya de 1907, el arbitraje "tiene por objeto el arreglo de
litigios entre Estados, mediante jueces de su elección y sobre la base del respeto del derecho"
(citado en Díez de Velasco, 2018, p. 828). Este acuerdo mutuo y el carácter vinculante del
laudo lo distinguen claramente de los medios políticos.
• Concepto: Sometimiento voluntario de una controversia a la decisión de un árbitro o
tribunal arbitral (uno o varios individuos) designado por las partes, cuya decisión
(laudo arbitral) es obligatoria, definitiva e inapelable, y se basa en la aplicación del
Derecho Internacional.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional) que
consienten en el arbitraje a través de un compromiso arbitral o una cláusula
arbitral preexistente en un tratado.
o El Árbitro o Tribunal Arbitral (individual o colegiado), cuya autoridad para
emitir un laudo vinculante emana exclusivamente del consentimiento expreso
de las partes en disputa.
• Características: El tribunal arbitral se crea ad hoc para una controversia específica;
ofrece una gran autonomía a las partes para definir las reglas y los términos del
proceso; el laudo tiene fuerza de cosa juzgada entre las partes, obligándolas a su
cumplimiento.
El Arreglo Judicial (o Solución Judicial)
El arreglo judicial representa la forma más formalizada e institucionalizada de solución
jurídica de controversias internacionales. A diferencia del arbitraje, en este medio se recurre
a un tribunal internacional preexistente y permanente, cuya jurisdicción, composición y
procedimiento están establecidos en un estatuto propio. La decisión de este tribunal, conocida
como sentencia o fallo, es definitiva, inapelable y obligatoria para las partes en el caso
concreto, aplicando rigurosamente el Derecho Internacional. La Corte Internacional de
Justicia (CIJ), órgano judicial principal de las Naciones Unidas, es el ejemplo más
prominente de este medio. Su Estatuto, anexo a la Carta de la ONU, detalla su organización,
las fuentes del derecho que aplica y los procedimientos a seguir. La jurisdicción de la CIJ,
aunque obligatoria para los Estados que la aceptan, no es automática, requiriendo el
consentimiento de las partes que puede manifestarse de diversas formas: a través de un
tratado, una cláusula compromisoria en un tratado, una declaración unilateral de aceptación
de la jurisdicción obligatoria (cláusula facultativa) o por el principio del forum prorrogatum
(aceptación implícita de la jurisdicción al comparecer ante la Corte sin objeción).
• Concepto: Sometimiento de una controversia a un tribunal internacional permanente
y preestablecido (como la CIJ), que resuelve la disputa mediante una sentencia
obligatoria, definitiva e inapelable, fundamentada en la aplicación rigurosa del
Derecho Internacional.
• Intervinientes:
o Las partes en disputa (Estados o sujetos de Derecho Internacional) que han
aceptado previamente la jurisdicción del tribunal internacional.
o El Tribunal Internacional Permanente (ej., Corte Internacional de Justicia,
Tribunal Internacional del Derecho del Mar, Corte Interamericana de
Derechos Humanos), con sus jueces, secretaría y normas de procedimiento ya
establecidos en su estatuto constitutivo.
• Características: Proceso altamente formalizado y menos flexible que el arbitraje; la
independencia e imparcialidad de los jueces está garantizada por el estatuto del
tribunal; las sentencias son obligatorias y definitivas para las partes del caso.
Caso Resuelto por Medio de un "Arreglo Judicial": Controversia Territorial y
Marítima (Nicaragua c. Colombia)
Para ilustrar de manera concreta la aplicación del arreglo judicial, se ha seleccionado el caso
de la Controversia Territorial y Marítima (Nicaragua c. Colombia), resuelto por la Corte
Internacional de Justicia (CIJ) en un fallo histórico del 19 de noviembre de 2012. Este litigio
es un claro ejemplo de cómo una disputa compleja y de larga data, con profundas
implicaciones históricas, geográficas y económicas, encontró su cauce de resolución en el
principal órgano judicial de las Naciones Unidas.
Antecedentes del Caso
La disputa entre la República de Nicaragua y la República de Colombia en el Mar Caribe
occidental hunde sus raíces en la compleja geografía de la zona y en la interpretación de
instrumentos jurídicos de principios del siglo XX. El eje central de la controversia fue el
Tratado Esguerra-Bárcenas de 1928, cuyo Artículo I establecía que "La República de
Colombia reconoce la soberanía y pleno dominio de la República de Nicaragua sobre la Costa
de Mosquitos, desde el Cabo Gracias a Dios hasta el río San Juan, y sobre las islas Mangle
Grande y Mangle Chico en el Mar Caribe. La República de Nicaragua reconoce la soberanía
y pleno dominio de la República de Colombia sobre el Archipiélago de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina". Este tratado fue complementado por un Protocolo en 1930.
Nicaragua, sin embargo, siempre sostuvo que este tratado, si bien definía la soberanía sobre
las islas principales, no abordaba la totalidad de la delimitación marítima ni la soberanía
sobre algunos cayos y formaciones insulares específicas (como Roncador, Serrana,
Serranilla, Quitasueño y Bajo Nuevo) que consideraba parte de su plataforma continental y
zona económica exclusiva. Colombia, por su parte, defendía que el tratado había resuelto la
cuestión territorial y que la delimitación marítima ya estaba implícita o que no existía una
disputa actual que justificara la intervención de la CIJ.
Ante la persistencia de las divergencias y la falta de un acuerdo diplomático, Nicaragua
decidió llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia el 6 de diciembre de 2001. En su
demanda, Nicaragua solicitó a la Corte que declarara su soberanía sobre varios cayos y que
procediera a la delimitación de la frontera marítima entre ambos países más allá de las 200
millas náuticas, abarcando su plataforma continental y zona económica exclusiva (Corte
Internacional de Justicia, 2012, párr. 1-10). Colombia objetó la jurisdicción de la Corte,
argumentando la validez y alcance del Tratado de 1928. Sin embargo, en un fallo sobre
excepciones preliminares del 13 de diciembre de 2007, la CIJ se declaró competente para
conocer el fondo de la disputa, allanando el camino para la fase principal del litigio. Este
fallo fue un momento crucial, pues sentó las bases para que la controversia fuera dirimida
judicialmente.
Intervinientes en el Caso
En un caso de arreglo judicial ante la Corte Internacional de Justicia, los participantes clave
son:
• Demandante: La República de Nicaragua, quien inició el procedimiento judicial,
presentando su demanda y argumentos ante la Corte.
• Demandado: La República de Colombia, contra quien se presentó la demanda y
quien ejerció su derecho a defensa, presentando sus propias excepciones, argumentos
y contra memorias ante la CIJ.
• Órgano Judicial: La Corte Internacional de Justicia (CIJ), en su calidad de
principal órgano judicial de las Naciones Unidas. Compuesta por 15 jueces de
distintas nacionalidades, la CIJ fue la institución imparcial encargada de analizar las
pruebas, escuchar los alegatos orales de ambas partes y aplicar el Derecho
Internacional para emitir una sentencia vinculante. La Corte actuó conforme a su
Estatuto y su Reglamento, garantizando un proceso justo y equitativo.
Decisión de la CIJ y Conclusión Personal
Decisión de la Corte Internacional de Justicia (Fallo del 19 de noviembre de
2012)
La sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 19 de noviembre de 2012 sobre la
Controversia Territorial y Marítima (Nicaragua c. Colombia) es un documento exhaustivo
que abordó las múltiples facetas de la disputa, intentando encontrar un equilibrio jurídico
entre las posiciones de ambas partes.
1. Soberanía sobre el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina:
La Corte confirmó la soberanía de Colombia sobre el Archipiélago de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina, incluyendo las islas principales y los cayos de
Roncador, Serrana, Serranilla, Quitasueño y Bajo Nuevo (Corte Internacional de
Justicia, 2012, párrs. 200-201). La CIJ consideró que el Tratado Esguerra-Bárcenas
de 1928, junto con su Protocolo de 1930, constituía un tratado de límites válido y
plenamente en vigor que había establecido claramente la soberanía colombiana sobre
estas formaciones insulares. Este aspecto del fallo fue una victoria significativa para
la posición de Colombia.
2. Soberanía sobre Cayo Albuquerque y Cayo Este Sudeste: La CIJ también
determinó que Colombia tenía soberanía sobre los cayos de Albuquerque y Este
Sudeste (Corte Internacional de Justicia, 2012, párr. 199). Para esta decisión, la Corte
se basó en el examen de la conducta de las partes a lo largo del tiempo y la efectividad
del control ejercido por Colombia sobre estas formaciones.
3. Delimitación Marítima: La parte más compleja y de mayor impacto de la sentencia
fue la delimitación de la frontera marítima entre los dos países (Corte Internacional
de Justicia, 2012, párrs. 250-252). La Corte rechazó las pretensiones extremas de
ambas partes. Por un lado, no aceptó la tesis de Nicaragua de que la frontera marítima
debía extenderse desde su costa continental sin tener en cuenta el efecto de las islas
colombianas. Por otro lado, tampoco accedió a la pretensión de Colombia de una
delimitación que solo se basara en las proyecciones de su archipiélago.
La CIJ optó por aplicar el principio de la línea equidistante modificada por circunstancias
especiales, un método común en el Derecho Internacional para la delimitación marítima. La
Corte trazó una línea de delimitación que partía de un punto cercano a la costa y se extendía
hacia el mar, teniendo en cuenta la presencia de las islas colombianas de San Andrés y
Providencia. El resultado de esta delimitación fue que, si bien Colombia mantuvo la
soberanía sobre sus territorios insulares, Nicaragua obtuvo una considerable extensión de
su zona económica exclusiva y plataforma continental en el Mar Caribe, abriendo así
acceso a recursos marinos en un área que previamente Colombia consideraba bajo su
jurisdicción exclusiva. La sentencia de la CIJ estableció un trazado que intentó equilibrar los
derechos geográficos y las consideraciones equitativas de ambas naciones.
Conclusión Personal
El caso de la Controversia Territorial y Marítima entre Nicaragua y Colombia ante la Corte
Internacional de Justicia es, a mi parecer, un testimonio elocuente de la trascendencia y la
eficacia del arreglo judicial como medio de solución pacífica de controversias
internacionales. La complejidad de esta disputa, arraigada en décadas de divergencias
históricas y geográficas, la convertía en un desafío formidable para la diplomacia bilateral.
El hecho de que ambas naciones, a pesar de las tensiones y las profundas diferencias,
decidieran someter su litigio al escrutinio imparcial de la CIJ, subraya la creciente confianza
en las instituciones judiciales internacionales como garantes del orden y la justicia.
La sentencia de 2012, al confirmar la soberanía colombiana sobre el archipiélago y la mayoría
de los cayos, pero al mismo tiempo otorgar a Nicaragua una importante extensión de su zona
económica exclusiva, ejemplifica la naturaleza ponderada y a menudo pragmática de las
decisiones de la CIJ. No fue una victoria absoluta para ninguna de las partes, sino una
solución jurídica que buscó el equilibrio y la aplicación del derecho internacional a una
realidad geográfica y política compleja. Este enfoque demuestra que el arreglo judicial no
siempre se trata de "ganar o perder" de manera absoluta, sino de alcanzar una resolución
definitiva y jurídicamente vinculante que ponga fin a la incertidumbre y fomente la
estabilidad.
En definitiva, este caso reafirma la vitalidad y la indispensable función de la Corte
Internacional de Justicia como pilar del sistema jurídico internacional. Su capacidad para
dirimir controversias de soberanía y delimitación marítima no solo previene la escalada de
conflictos, sino que también contribuye a la construcción de un sistema internacional más
predecible y basado en el Estado de Derecho. La voluntad de los Estados de aceptar y acatar
fallos judiciales, incluso cuando estos no satisfacen plenamente todas sus aspiraciones, es
fundamental para la coexistencia pacífica y para consolidar un orden internacional donde la
fuerza cede ante la razón jurídica. El arreglo judicial es, sin duda, una herramienta
insustituible en la promoción de la paz y la justicia global.
Bibliografías
Corte Internacional de Justicia. (2012, 19 de noviembre). Controversia Territorial y
Marítima (Nicaragua c. Colombia). Sentencia. [Sentencia]. Disponible en https://www.icj-
cij.org/sites/default/files/case-related/124/124-20121119-JUD-01-00-EN.pdf
Díez de Velasco Vallejo, M. (2018). Instituciones de Derecho Internacional Público
(21.ª ed.). Tecnos.
Pastor Ridruejo, J. A. (2012). Curso de Derecho Internacional Público y
Organizaciones Internacionales (20.ª ed.). Tecnos.
Shaw, M. N. (2017). International Law (8.ª ed.). Cambridge University Press.