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La malnutrición infantil en el Perú es un problema social multidimensional que afecta el desarrollo de miles de niños, especialmente en contextos de pobreza. El Estado ha implementado estrategias como el programa Qali Warma y campañas contra la anemia, pero se requiere mayor participación ciudadana para lograr un impacto sostenible. Se propone fortalecer la intervención comunitaria y la educación alimentaria para mejorar la salud y nutrición infantil.
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La malnutrición infantil en el Perú es un problema social multidimensional que afecta el desarrollo de miles de niños, especialmente en contextos de pobreza. El Estado ha implementado estrategias como el programa Qali Warma y campañas contra la anemia, pero se requiere mayor participación ciudadana para lograr un impacto sostenible. Se propone fortalecer la intervención comunitaria y la educación alimentaria para mejorar la salud y nutrición infantil.
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Universidad Científica del sur

Curso: Realidad Nacional

Título del Trabajo: EVALUACIÓN FINAL


Integrantes:

Docente: Frank David Huamani Paliza

• Fecha de entrega: 15/07/2025


Estrategia Nacional frente a la
Malnutrición Infantil en el Perú y
Propuesta de Participación Ciudadana

I. Introducción
La malnutrición infantil en el Perú es un problema social estructural y
multidimensional que trasciende lo alimentario, afectando directamente
el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social de miles de niños y
niñas, especialmente en contextos de pobreza, desigualdad y
exclusión. Este fenómeno incluye tanto la desnutrición crónica como la
anemia y el sobrepeso, coexistiendo muchas veces en una misma
comunidad e incluso en un mismo hogar. Las consecuencias de este
problema son profundas: no solo se compromete la salud y calidad de
vida de la niñez, sino también se limita el desarrollo del capital
humano, lo que afecta directamente la productividad futura, la
cohesión social y el crecimiento sostenible del país.
Diversos informes de organismos nacionales e internacionales han
advertido que la malnutrición infantil no puede ser tratada únicamente
desde la entrega de alimentos o campañas aisladas, sino que requiere
un enfoque integral que articule salud, educación, cultura, economía y
participación ciudadana. Esta situación se vuelve más crítica en zonas
rurales, amazónicas y urbano-marginales, donde los indicadores
nutricionales negativos son significativamente más altos que en áreas
urbanas consolidadas, evidenciando una brecha estructural
persistente.
En este contexto, el Estado peruano ha diseñado diversas estrategias
alineadas al Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050, en
especial dentro del Objetivo Prioritario 4, que busca garantizar el
acceso universal a servicios públicos de calidad y promover una vida
digna y saludable para todos los peruanos. Entre estas estrategias se
encuentran programas emblemáticos como Qali Warma, el Plan
Multisectorial de Lucha contra la Anemia y la promoción de huertos
escolares, los cuales son pilares en la lucha contra la malnutrición
infantil.
Sin embargo, para que estas políticas públicas logren un impacto
duradero y sostenible, es indispensable que sean acompañadas por
mecanismos efectivos de participación ciudadana, en donde las
familias, comunidades educativas, líderes locales y profesionales de
salud se conviertan en actores protagónicos del cambio. El presente
informe tiene como objetivo analizar la estrategia nacional frente a la
malnutrición infantil y proponer una intervención ciudadana
complementaria que potencie sus resultados, desde un enfoque
inclusivo, territorial e intercultural.
II. Identificación del problema social y diagnóstico
Problema social: Malnutrición infantil en el Perú
La malnutrición infantil incluye tanto la desnutrición crónica como el
sobrepeso y la anemia. En el Perú, persiste como uno de los
principales retos sociales, especialmente en poblaciones vulnerables.
Causas principales:
 Desigualdad económica y geográfica.
 Débil acceso a servicios de salud y nutrición.
 Falta de educación alimentaria en hogares y escuelas.
 Escasa vigilancia comunitaria de la nutrición infantil.
Consecuencias:
 Retraso en el desarrollo físico y mental.
 Mayor riesgo de enfermedades crónicas.
 Bajo rendimiento escolar y pérdida de productividad a futuro.
 Aumento del gasto público en salud.
Responsables:
 Gobierno central y municipal (por falta de articulación).
 Empresas alimentarias (por promoción de productos ultra
procesados).
 Familias (por falta de información o medios).
Afectados:
 Niños y niñas de 0 a 5 años.
 Madres gestantes en situación de pobreza.
 Comunidades rurales y urbano-marginales.
III. Estrategia nacional implementada por el gobierno peruano
Nombre de la estrategia: Prevención y reducción de la
malnutrición infantil
La lucha contra la malnutrición infantil ha sido reconocida como una
prioridad del Estado peruano debido a su impacto directo en la salud,
el aprendizaje y el desarrollo del capital humano del país. Esta
estrategia se encuentra formalmente incluida en el Objetivo Prioritario
4 del Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050, el cual busca
“garantizar una vida saludable, segura y con servicios públicos de
calidad para todas las personas”. Bajo esta línea, se promueve una
atención integral que articule los sectores de salud, educación,
desarrollo social y economía, con énfasis en los grupos más
vulnerables: la infancia, las mujeres gestantes y las poblaciones
rurales y amazónicas.
La estrategia nacional se sustenta en un enfoque multisectorial y
descentralizado, lo que implica la participación coordinada de diversos
ministerios, como el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de
Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), el Ministerio de Educación
(MINEDU) y los gobiernos regionales y locales, a través de programas
específicos y políticas articuladas. Su objetivo central es reducir los
índices de desnutrición crónica, anemia y sobrepeso en la primera
infancia, promoviendo una nutrición adecuada desde la gestación
hasta los primeros años de vida.
Dentro de esta estrategia se destacan cuatro componentes clave
que operan de manera articulada:
Componentes principales de la estrategia:
1. Qali Warma: Programa de alimentación escolar.
2. Plan Multisectorial de Lucha contra la Anemia.
3. Intervención Articulada Nutricional (IAN).
4. Promoción de hábitos saludables desde la primera infancia.
IV. Cuatro datos estadísticos sobre el problema
 Desnutrición crónica: En 2024, el 12,2% de los niños menores
de cinco años presentaron desnutrición crónica, mostrando un
aumento respecto al 11,5% de 2023. Esta problemática es mayor
en áreas rurales, donde las cifras suelen duplicar o triplicar las
urbanas (ComexPerú, 2024).

 Anemia infantil: La anemia afecta a 43,1% de los infantes de 6


a 35 meses a nivel nacional, siendo más crítica en regiones
como Puno, Ucayali, Madre de Dios, Loreto y Huancavelica
(Infobae, 2024).

 Sobrepeso infantil: UNICEF (2023), demuestra que, el 8,6% de


los menores de cinco años vive con sobrepeso, reflejando la
coexistencia de la malnutrición por déficit y por exceso

 Casos de obesidad y sobrepeso: Según EsSalud (2025), en


solo un año (2023-2024), los diagnósticos de sobrepeso y
obesidad en menores de 0-11 años incrementaron en más de
1,200 casos
V. Cuatro ejemplos concretos de implementación de la estrategia
nacional
1. Programa Qali Warma: Alimentación y educación nutricional en
escuelas públicas ofrece dos principales servicios
 Componente alimentario: Distribuye alimentos nutritivos a
instituciones educativas públicas de nivel inicial y primaria.
 Componente educativo: Promueve hábitos saludables
mediante talleres y materiales educativos dirigidos a
docentes, estudiantes y padres de familia.
Esta intervención busca mejorar el estado nutricional de los
escolares y reducir la desnutrición infantil desde las aulas
(Programa Nacional de Alimentación Escolar Comunitaria
Wasi Mikuna, 2025)

2. Campañas masivas contra la anemia en comunidades


vulnerables: En alianza con el Ministerio de Salud (MINSA) y
los gobiernos locales, se desarrollan campañas itinerantes de
prevención de la anemia. Estas incluyen:
 Charlas de sensibilización sobre alimentación rica en
hierro.
 Entrega gratuita de suplementos de hierro.
 Jornadas de desparasitación para niños menores de cinco
años y madres gestantes. Estas campañas se ejecutan en
zonas con alta prevalencia de anemia, como Huancavelica,
Puno y Loreto.

3. Atención primaria y monitoreo nutricional en centros de


salud: Los establecimientos de salud de primer nivel brindan
control de crecimiento y desarrollo, monitoreo de peso y talla,
orientación alimentaria y seguimiento individualizado.
Esta intervención permite detectar tempranamente casos de
desnutrición y anemia, y actuar con rapidez mediante
suplementación y consejería. Está dirigida especialmente a niños
menores de cinco años y mujeres gestantes en situación de
vulnerabilidad.
4. Promoción de huertos escolares y familiares: En
coordinación con gobiernos locales se impulsan proyectos de
biohuertos para fomentar la seguridad alimentaria y educación
nutricional en las comunidades y escuelas.
5. Fortalecimiento de los centros de salud con enfoque
intercultural: Con el apoyo de gobiernos locales y programas
como Wasi Mikuy, se impulsan biohuertos escolares y
comunitarios. Estos espacios:
 Aumentan la disponibilidad de alimentos frescos y nutritivos.
 Fortalecen la educación nutricional desde la infancia.
 Involucran a docentes, padres y alumnos en prácticas
sostenibles.
Además, se promueve el fortalecimiento de centros de salud
rurales mediante la capacitación de personal en enfoques
interculturales, respetando prácticas tradicionales y brindando
atención en lenguas originarias.

VI. Estrategia de participación ciudadana propuesta


Para aumentar los resultados positivos de la estrategia nacional sobre
la malnutrición infantil, es necesario involucrar de manera continua a la
ciudadanía en todo el proceso. Una forma de hacerlo es mediante la
organización de espacios comunitarios en donde padres de familia y
apoderados puedan recibir orientación nutricional y compartir
experiencias que promuevan prácticas alimenticias saludables.
Además, es importante formar redes locales de apoyo que articulen a
líderes vecinales, profesionales de salud y autoridades locales,
quienes pueden actuar como divulgadores de información y vigilancia
comunitaria. El impulso de campañas participativas, en las que se
recojan ideas y propuestas directamente de la población afectada,
también puede contribuir significativamente a que las políticas sean
más inclusivas y eficaces. Finalmente, promover la educación
alimentaria desde las escuelas y en coordinación con las familias,
permite generar conciencia desde temprana edad y poder realizar un
cambio cultural que apunte a una mejora en la calidad de vida.

VII. Cuatro indicadores para medir el éxito de la estrategia


1. Reducción sostenida del 5% anual en la tasa de anemia
infantil en zonas priorizadas
Este indicador medirá el impacto directo de las acciones
ejecutadas por los programas nacionales, como las campañas
de suplementación con hierro, desparasitación y educación
nutricional. La reducción se evaluará anualmente a través de los
reportes oficiales del Ministerio de Salud (MINSA), incluyendo los
resultados de los controles de crecimiento y desarrollo realizados
en centros de salud públicos. Esta disminución progresiva
permitirá determinar la eficacia real de las intervenciones en
términos de salud pública, especialmente en regiones como
Puno, Loreto y Huancavelica, donde los índices de anemia
infantil superan la media nacional. Un descenso anual constante
demostraría no solo una mejora en la cobertura de servicios,
sino también en el cambio de prácticas alimenticias y el
fortalecimiento de la atención primaria.

2. Incremento del 30% en la participación activa de padres de


familia en talleres comunitarios de educación alimentaria
Este indicador refleja el grado de involucramiento familiar en las
estrategias de prevención de la malnutrición infantil. Se medirá
mediante actas de asistencia, listas firmadas, encuestas de
satisfacción y evaluaciones rápidas antes y después de cada
sesión formativa. Un aumento significativo en la participación
implicará que las acciones comunicacionales, la metodología
utilizada y los espacios brindados han sido adecuados y
accesibles para los hogares. Asimismo, este dato permitirá
identificar qué comunidades necesitan un mayor
acompañamiento para fortalecer la apropiación de conocimientos
nutricionales y asegurar que los mensajes lleguen a los
responsables de la alimentación infantil en el hogar.

3. Implementación efectiva de huertos escolares y


comunitarios en al menos el 60% de las instituciones
educativas de zonas priorizadas
Este indicador permitirá observar el avance tangible en la
promoción de la seguridad alimentaria y la educación nutricional
práctica. La instalación y mantenimiento de biohuertos será
validada mediante registros fotográficos georreferenciados,
informes municipales de seguimiento y visitas técnicas
trimestrales por parte de las UGEL y autoridades locales.
Además de su valor alimentario, los huertos serán considerados
espacios pedagógicos, en donde se promueva el aprendizaje
vivencial sobre alimentación saludable, sostenibilidad,
biodiversidad y autonomía alimentaria. Alcanzar este porcentaje
no solo implicará éxito logístico, sino también aceptación y
apropiación del proyecto por parte de la comunidad educativa.
4. Cobertura del 75% de instituciones educativas beneficiadas
con vigilancia comunitaria activa del servicio alimentario
escolar
Este indicador medirá el grado de participación organizada de la
ciudadanía en la fiscalización del Programa Qali Warma. La
cobertura se evaluará a partir de la conformación y
funcionamiento regular de comités de alimentación escolar, así
como el uso activo de herramientas digitales como la app
NutriVeci, que permitirá registrar y reportar irregularidades,
incumplimientos o sugerencias de mejora. Alcanzar esta
cobertura indicará una mejora significativa en la transparencia,
eficiencia y aceptación del programa, fortaleciendo la rendición
de cuentas y empoderando a la comunidad en la defensa de los
derechos de los niños y niñas a una alimentación segura,
oportuna y nutritiva
VIII. Conclusión

La malnutrición infantil en el Perú continua siendo un problema


estructural, con altos índices de desnutrición crónica, anemia y
sobrepeso, especialmente en regiones rurales y urbano-marginales.
Este fenómeno afecta seriamente el desarrollo integral de los niños
y limita el progreso del país a largo plazo.

Las principales causas de la malnutrición infantil están relacionadas


con factores sociales, económicos y culturales, como la
desigualdad geográfica, el limitado acceso a servicios de salud, la
falta de educación alimentaria y la débil articulación entre
instituciones.

El Estado peruano ha implementado una estrategia multisectorial


para enfrentar esta problemática, que incluye programas como Qali
Warma, campañas contra la anemia, el monitoreo nutricional en
centros de salud y la promoción de huertos escolares. Estas
acciones han tenido impacto, pero requieren mayor alcance y
sostenibilidad.

Existen avances importantes en políticas públicas, sin embargo, las


cifras actuales demuestran que aún no se logra una reducción
sostenida de los índices de malnutrición infantil, lo que evidencia la
necesidad de reforzar la ejecución de estas estrategias,
especialmente en las zonas más vulnerables.

La participación ciudadana es clave para complementar y fortalecer


la estrategia nacional. Involucrar activamente a las familias,
comunidades, líderes locales y escuelas en la promoción de una
cultura alimentaria saludable puede generar cambios sostenibles y
culturalmente pertinentes.

Una intervención comunitaria con enfoque participativo e


intercultural permitirá no solo mejorar la eficacia de las políticas
públicas, sino también empoderar a la población para que asuma
un rol activo en la salud y nutrición infantil.
VIV. Referencias

ComexPerú. (2024, 27 de septiembre). Desnutrición crónica


infantil subiría al 12.2% en el primer trimestre de 2024.
ComexPerú. [Link]
cion-cronica-infantil-subiria-al-122-en-el-primer-trimestre-de-
2024
EsSalud. (2025, 4 de marzo). EsSalud alerta: casos de sobrepeso
y obesidad aumentan en más de 43 mil en solo un año.
EsSalud.
[Link]
essalud-alerta-casos-de-sobrepeso-y-obesidad-aumentan-
en-mas-de-43-mil-en-solo-un-ano

Infobae. (2024, 15 de marzo). Anemia infantil en Perú: el 43,1%


de bebés y niños menores de tres años son los más
afectados.
Infobae. [Link]
ninos-con-anemia-en-peru-crecen-las-cifras-a-431-en-
menores-de-3-anos/

UNICEF. (2023, 19 de julio). Análisis del panorama del sobrepeso


y obesidad infantil y adolescente en Perú:
Recomendaciones de políticas para mejorar la salud y
nutrición infantil. UNICEF América Latina y el Caribe.
[Link]
del-sobrepeso-y-obesidad-infantil-y-adolescente-en-peru

Programa Nacional de Alimentación Escolar Comunitaria Wasi


Mikuna. (2025). [Link]. [Link]
programa-de-alimentacion-escolar-qali-warma

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