Título: PUEDES CONFIAR COMPLETAMENTE EN DIOS.
Texto bíblico: “Todo aquel que en él creyere, no será
avergonzado”, Romanos 1011.
1) LAS CRISIS SON UNIVERSALES.
Todos los seres humanos sin distinción de raza, religión, estrato
social, vivimos tiempos buenos y tiempos que no son tan
buenos, y en cada tiempo y según nuestro carácter,
reaccionamos de maneras diferentes. Al considerar las
enseñanzas de la Biblia, podemos observar que todas las
personas, incluso aquellos fieles creyentes en Dios, enfrentaron
crisis y pruebas de fe.
Cuando enfrentamos tiempos difíciles, como crisis emocionales,
familiares, financieras, ministeriales, etc, podemos pensar en
huir, abandonarlo todo, renunciar y nunca más volver, o
podemos fortalecernos en Dios y considerar todo, más bien,
como una oportunidad para ver la gloria de Dios.
Recuerda que el Señor le dijo a María, hermana de Lázaro,
cuando ya su hermano había muerto: “¿No te he dicho que, si
crees, verás la gloria de Dios?”. Sin duda, nuestra fe es probada
cuando surgen o aparecen los obstáculos; en ese momento
debemos mirar a Dios, levantar nuestro clamor, y él poderoso y
misericordioso, nos responderá.
2) FORTALECE TU FE ANTE LAS ADVERSIDADES.
Ante las pruebas o desafíos en nuestro caminar con Dios, sin
duda, se requiere fortalecer nuestra fe. Estas situaciones, son en
realidad, una plataforma para impulsarnos a nuevos niveles de
revelación de Dios, de fe, de poder y autoridad del Señor, de
victorias y conquistas, etc.
Es fundamental que decidamos creer en las promesas y
palabras de Dios. Creer en el Señor y sus palabras es una
decisión, no es un sentimiento, de hecho, “no sentiremos” creer
en Dios, esto no es un asunto de los sentidos, por eso, la Biblia
dice: “andamos por fe, y no por vista”, 2 Corintios 5:7.
Las personas e instituciones, o aquellos que consideras tus
mejores amigos, te pueden fallar, de hecho, sucede con
frecuencia; sobre todo cuando se deposita confianza o fe en
ellos, Dios es celoso, y espera que confiemos plenamente en él.
3) DIOS NUNCA TE DECEPCIONARÁ.
Cuando pones tu corazón y tu fe en Dios, él nunca te fallará,
nunca te decepcionará; por varias razones, son verdades que
superan o van más allá de nuestros pensamientos, realidades y
sentimientos. Veamos algunas de aquellas verdades:
Dios es santo, por tanto, nunca te mentiría, ni te engañaría, su
propia santidad hace esto imposible.
La palabra de Dios es fiel y pura, por tanto, él cumple sus
promesas, nunca faltará a una de ellas.
Dios es todopoderoso, por tanto, nada puede detener ni estorbar
sus planes y objetivos.
Dios es amor, por tanto, siempre hará lo mejor y más
conveniente para nuestras vidas.
Y él prometió diciendo: “Nunca te abandonaré nunca te
desampararé”, Hebreos 13:5. Puedes estar plenamente confiado
y seguro que será así, como él lo ha dicho. Los ojos de tu Padre
celestial nunca se cierran, y nunca se apartan de ti, porque eres
de altísimo valor para él, no hablamos de oro ni de plata ni de
piedras preciosas, sino del precio pagado en la cruz, la preciosa
sangre de Jesucristo el Señor.
Aunque tus circunstancias sean adversas y difíciles, aunque tú
mente diga que todo saldrá mal, decide confiar en el poderoso y
buen cuidado de Dios, él nunca te abandonará, llegará en el
tiempo preciso y verás su gloria a tu favor.