REGIMEN PATRIMONIAL DEL MATRIMONIO
INTRODUCCION
El matrimonio es un contrato civil reconocido como tal en nuestra legislación, por lo tanto, debe
contener los elementos necesarios para su validez, es por esto que abordaremos temas importantes
como el régimen patrimonial y sus tipos; así como la sociedad conyugal y separación de bienes;
todo esto aportándonos una clara idea de todas las leyes, normas y derechos que dentro de un
matrimonio o su disolución se toman en cuenta a favor de ambas partes.
DESARROLLO
I. Régimen patrimonial del matrimonio
El régimen patrimonial o económico del matrimonio es el sistema de normas jurídicas a través
del cual se regula la relación económica y/ o de administración y propiedad de los bienes
adquiridos durante el matrimonio, ya sea entre los cónyuges o de éstos frente a terceros.
II. Tipos de regímenes patrimoniales
La doctrina cuenta con diversas clasificaciones, por ello abordaremos las más comunes. En
primer lugar, mencionaremos aquellos respecto de los que la ley permite la elección o no a los
cónyuges: régimen obligatorio, el régimen económico del matrimonio es establecido
limitativamente por la norma, sin posibilidad de que los cónyuges puedan elegir; el régimen de
libertad absoluta.
1. Regímenes de comunidad
Se constituyen por la existencia de un patrimonio común, cuya propiedad es de ambos
cónyuges. Puede ser universal o limitado, independientemente del origen de los bienes que lo
integran: universal, cuando los patrimonios de los cónyuges se unen, ya se trate de bienes
adquiridos antes o durante el matrimonio, y limitado, cuando las partes pueden determinar que la
sociedad recae únicamente sobre los bienes adquiridos durante el matrimonio.
2. Régimen de separación
Se constituye al permanecer individualizado el patrimonio de los cónyuges antes y durante el
matrimonio, lo que tiene como consecuencia que cada uno de los cónyuges conserva la propiedad
y la administración de sus bienes.
3. Régimen mixto
Se constituye tanto por bienes o patrimonios propiedad de cada uno de los cónyuges como por
bienes propiedad de ambos en comunidad. Durante la existencia del matrimonio, los cónyuges
mantienen la administración y disposición de los bienes que forman su patrimonio individual,
pero si se pretende disolver el vínculo matrimonial, cada uno de ellos deberá participar de las
ganancias obtenidas en el patrimonio del otro.
III. Las capitulaciones matrimoniales
Las capitulaciones matrimoniales son un acuerdo de las voluntades de los contrayentes o
cónyuges, en virtud del cual se establece, se modifica o se sustituye el régimen económico de su
matrimonio. Las capitulaciones matrimoniales se establecen antes de la celebración del
matrimonio y durante el mismo.
1. Requisitos para el otorgamiento de capitulaciones en el régimen de sociedad conyugal
Por otro lado, las capitulaciones matrimoniales deberán cubrir con los requisitos de forma y
fondo establecidos en la ley. Para el régimen de sociedad conyugal:
1) Las capitulaciones matrimoniales podrán establecerse por escrito en documento privado.
2) La excepción a la regla anterior es cuando las capitulaciones matrimoniales, en que se
constituya la sociedad conyugal, deben hacerse en escritura pública.
3) Lista de los bienes inmuebles que cada cónyuge lleve a la sociedad, señalando su valor y los
gravámenes que reporten.
4) Lista específica de bienes muebles que cada cónyuge introduzca a la sociedad.
5) Lista específica y concreta de las deudas que tenga cada cónyuge a la celebración del
matrimonio, indicando si la sociedad ha de responder de ellas o únicamente de aquellas que se
contraigan durante el matrimonio, ya sea por ambos consortes o por cualquiera de ellos.
6) La declaración expresa de si la sociedad conyugal ha de comprender todos los bienes de cada
cónyuge o sólo parte de ellos, determinando de forma específica, en su caso, cuáles son los bienes
que entran en la sociedad.
7) La declaración de si el producto del trabajo de cada cónyuge corresponde exclusivamente al
que lo trabajó, o si debe de participar de ese producto al otro cónyuge y en qué proporción.
8) La determinación de si la administración de los bienes de la sociedad conyugal estará a cargo
de ambos cónyuges o de uno de ellos;
9) La especificación sobre si los bienes que se adquieran en el futuro y durante el matrimonio
por los cónyuges pertenecen exclusivamente a quien los adquiera, o entran a la sociedad conyugal
y deben repartirse entre ellos y en qué proporción.
10) La declaración explícita de si los bienes adquiridos por herencia, legado, donación o don
de la fortuna entran en la sociedad conyugal o no.
11) La forma y bases para la liquidación de la sociedad conyugal.
2. Requisitos para otorgar capitulaciones matrimoniales bajo el régimen de separación de
bienes
En el caso del régimen de separación de bienes:
Las capitulaciones matrimoniales que establezcan la separación de bienes podrán otorgase por
escrito en documento privado, y siempre contendrán un inventario de los bienes de que sea dueño
cada esposo al celebrarse el matrimonio, así como la declaración de las deudas que al casarse tenga
cada cónyuge. No será necesario hacer constar en escritura pública las capitulaciones.
IV. Sociedad conyugal
La sociedad conyugal es una comunidad de bienes en la que no importa cuál de los cónyuges
adquiera o sea titular de los bienes durante el matrimonio, éstos pertenecen a la sociedad de bienes
y regulada en las capitulaciones matrimoniales por los mismos. En caso de divorcio, se considera
que son copropietarios, por lo que se puede afirmar que la propiedad de los bienes comunes es de
ambos cónyuges mientras exista la sociedad conyugal.
Cuando se contraiga matrimonio bajo el régimen de sociedad conyugal y no se otorguen las
capitulaciones matrimoniales, o haya omisión o imprecisión en ellas, se seguirán las siguientes
reglas:
A) Si no se prueba en los términos de ley que los bienes y utilidades obtenidas por alguno de
los cónyuges pertenecen sólo a uno de ellos, se entenderá que forman parte de la sociedad
conyugal.
B) En la sociedad conyugal son propios de cada cónyuge, salvo pacto en contrario que conste
en las capitulaciones matrimoniales.
Así las cosas, la sociedad conyugal termina por la disolución del vínculo matrimonial, por
voluntad de los cónyuges, por sentencia que declare la presunción de muerte del cónyuge ausente,
y durante el matrimonio a petición de uno de los cónyuges, siempre que se caiga en alguno de los
siguientes supuestos:
1) Si uno de los cónyuges por su notoria negligencia en la administración de los bienes amenaza
arruinar al otro o disminuir considerablemente los bienes comunes.
2) Cuando uno de los cónyuges, sin el consentimiento expreso del otro, hace cesión de bienes
pertenecientes a la sociedad conyugal a sus acreedores.
3) Si uno de los cónyuges es declarado en quiebra o en concurso.
4) Por cualquier otra razón que lo justifique, a juicio del órgano jurisdicciona correspondiente.
Los bienes de la sociedad conyugal serán administrados por ambos cónyuges, excepto que se
haya estipulado de diferente forma en las capitulaciones matrimoniales.
Al fallecimiento de uno de los cónyuges, continuará en posesión y administración de la sociedad
conyugal el que le sobreviva. Ninguno de los cónyuges podrá, sin el consentimiento del otro,
vender, rentar ni enajenar ni en todo ni en parte los bienes comunes, excepto cuando se esté en un
caso de abandono y el cónyuge inocente requiera de dichos bienes por falta del cumplimiento de
la obligación alimentaria para sí o para los hijos, siempre, previa autorización judicial.
En el caso de nulidad de matrimonio, para la liquidación de la sociedad conyugal se estará a lo
siguiente:
1) Si los cónyuges procedieron de buena fe, la sociedad conyugal se considera subsistente y se
liquidará conforme a lo establecido en las capitulaciones matrimoniales;
2) Si los cónyuges procedieron de mala fe, la sociedad conyugal se considera nula desde la
celebración del matrimonio, quedando en todo caso a salvo los derechos que tuviere un tercero
contra el fondo común.
3) Si sólo uno de los cónyuges actuó de buena fe, la sociedad subsistirá hasta que cause
ejecutoria la sentencia si la continuación le es favorable al cónyuge inocente, en caso contrario, se
considerará nula desde el principio
V. Separación de bienes
Este régimen es el que reconoce a cada cónyuge la propiedad de los bienes que tuviese antes y
durante en el matrimonio, así como el disfrute, administración y disposición, por sí, de los mismos;
por lo que serán responsables personales y exclusivos de las obligaciones contraídas por cada uno
de ellos. Representa la independencia económica de los cónyuges, regulada jurídicamente, durante
el matrimonio. Clasificación en cuanto al régimen de separación de bienes:
1) Absoluta: todos los bienes pertenecientes a los cónyuges y que deben ser declarados y
enlistados exhaustivamente en las capitulaciones matrimoniales se encuentran bajo el régimen de
separación, sin que el otro tenga derechos, obligaciones o beneficios respecto de los mismos.
2) Parcial: en este caso, los bienes que no se encuentren consignados en las capitulaciones
patrimoniales de separación serán objeto de la sociedad conyugal que deben constituir los
cónyuges.
VI. Las donaciones con relación al matrimonio
Las donaciones son el acto jurídico por el cual una persona transmite un bien a otra que se
denomina donatario. Con la donación se realiza la transmisión de la propiedad de un bien propio
de manera gratuita, ya sea de forma instantánea a la celebración del contrato o después de le
celebración del mismo.
1. Donaciones antenupciales. - Se consideran donaciones antenupciales:
1) Las realizadas antes del matrimonio entre los contrayentes.
2) Las que un tercero hace a uno o a ambos contrayentes en consideración al matrimonio.
Entre las características particulares de las donaciones antes del matrimonio se pueden
mencionar las siguientes:
1) Para que una donación antenupcial sea válida, no se requiere que ésta se acepte expresamente.
2) Las donaciones antenupciales no se revocan por sobrevenir hijos al donante.
3) Las donaciones antenupciales no se revocan por ingratitud
4) Las donaciones antenupciales realizadas entre los contrayentes serán revocadas cuando
durante el matrimonio el donatario realice conductas de adulterio, violencia familiar, abandono de
las obligaciones alimentarias u otras que sean graves a juicio del juez de lo familiar, cometidas en
perjuicio del donante o de sus hijos.
5) Los menores podrán hacer donaciones entre futuros cónyuges, pero necesitarán para la
validez de las mismas, del consentimiento de aquéllos a quien corresponde otorgarlo con arreglo
a la ley.
6) Las donaciones antenupciales quedarán sin efecto cuando no se contraiga matrimonio
2. Donaciones entre cónyuges
Las donaciones entre cónyuges son aquellas que hace uno de ellos a favor del otro. La única
condición a que se sujetan es que no sean contrarias a las capitulaciones matrimoniales ni
perjudiquen los derechos de los acreedores alimentarios.
Las donaciones entre cónyuges pueden ser revocadas por el donante cuando el donatario realice
conductas de adulterio, violencia familiar, abandono de las obligaciones alimentarias u otras que
sean graves a juicio del juez de lo familiar, cometidas en perjuicio del donante o de sus hijos.
CONCLUSIONES
El matrimonio, en cuanto institución protegida por el derecho, siempre ha estado actualizándose
conforme a las necesidades sociales; primero como institución religiosa, después como contrato
civil con independencia de credo, y actualmente como institución mixta. Sin embargo, sus
elementos esenciales siempre han sido los mismos, el amor que naturalmente se da entre un hombre
y una mujer que quieren constituir familia y su vocación a la procreación. Con los recientes fallos
de la Corte Constitucional estos elementos esenciales pasan a ser accesorios del contrato de
matrimonio, con ello, el concepto clásico de esta institución se marchita y aparecen necesidades
de reformas legislativas en el tema.
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