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Judas Iscariote

judas, el traidor
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Judas Iscariote (en arameo: ‫ܝܗܘܕܐ ܣܟܪܝܘܛܐ‬, en griego bíblico: Ἰούδας

Ἰσκαριώτης; probablemente nacido en Keriot, Reino de Judea, Imperio Romano-


fallecido en Jerusalén, Reino de Judea, Imperio Romano; ca. 30 d. C.) fue uno de
los discípulos de Jesucristo, a quien se cuenta entre los Doce Apóstoles. Según
los cuatro evangelios canónicos, Judas traicionó a Jesús ante el Sanedrín a
cambio de treinta monedas de plata. El discípulo condujo a los esbirros enviados
por el Sumo Sacerdote al Jardín de Getsemaní, donde se encontraba Jesús, y lo
identificó por medio de un beso y saludándolo como Rabí, o «maestro». Por este
acto el nombre de Judas, su epíteto de Iscariote, las treinta monedas y el «beso
de Judas», son sinónimos de traición en la tradición cristiana.

Nombre
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El nombre "Judas" (Ὶούδας) es la helenización del nombre hebreo Judá (‫יהודה‬,
Yahû'dâh, que significa "Yahveh alabado"); según la tradición judía, Judas o
Judá era un líder de las doce tribus de Israel y el ancestro del pueblo judío, de
donde toman su nombre.

En el siglo I, "Judas" era un nombre extremadamente común para los judíos


varones, debido al renombrado héroe Judas Macabeo,34 militar que lideró una
revuelta que recuperó el culto judío en el Segundo Templo, en consecuencia,
muchas otras figuras con este nombre se mencionan5 a lo largo del Nuevo
Testamento.534

En cuanto al epíteto "Iscariote" (Ὶσκάριωθ o Ὶσκαριώτης) que lo distingue de las


otras personas llamadas 'Judas' es confuso. Generalmente se piensa que es una
traducción griega de la frase hebrea ‫איש־קריות‬, que significa " el hombre de Keriot
".346esta postura está basada en el Evangelio de Juan 6:71 en la que Judas era
"hijo de Simón Iscariote",7 sin embargo, no es aceptada por completo entre los
estudiosos.34

Una de las explicaciones alternativas más populares sostiene que "Iscariote"


pueda ser una corrupción de la palabra latina sicarius (sicario), que significa
"hombre de la daga" 3489 y se refería a un miembro de los Sicarii (‫)סיקריים‬, un
grupo de rebeldes judíos que eran conocidos por cometer actos de terrorismo en
los años 40 y 50 d. C. asesinando personas entre las multitudes escondiendo
dagas bajo sus capas.34 Esta explicación tiene varios problemas; entre ellos, en
ninguna parte del Nuevo Testamento se habla de Judas como un miembro de los
Sicarii, además no hay evidencia de los Sicarii a una época anterior donde Judas
estaba vivo,104 o solo se trató de un apelativo añadido después, pero los
evangelios siempre enfatizan a Judas como traidor, mas no como asesino.

En la Biblia
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Antes de delatar a Jesús
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Judas fue uno de los apóstoles de Jesús, no se menciona sobre su llamada ni
cuándo se unió a los apóstoles, pero el Evangelio de Juan pone un antecedente
importante de la felonía de Judas, ya que él era el tesorero y, según ese
evangelio, Judas se apropiaba del oro destinado a los pobres (Juan 12:6).

La traición de Judas Iscariote


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Artículos principales: Traición de Judas y El beso de Judas.

* Conciencia de Judas, por (1891). Judas (izquierda)


después de entregar a Jesús al Sanedrín.
Según los cuatro evangelios canónicos, Judas guio a los guardias que arrestaron
a Jesús hasta el lugar donde lo encontraron, les indicó quién
era besándole (Marcos 14:43-46). Por su traición fue recompensado con treinta
piezas de plata (Mateo 26:15). Existen diferentes interpretaciones sobre el tipo de
moneda de que se trata. Donald Wiseman sugiere dos posibilidades para la
identidad de las monedas usadas para pagar a Judas. Podrían haber
sido tetradracmas de Tiro, usualmente denominados siclos, o pueden haber
sido estateros de Antioquía, que llevaban el rostro de César Augusto.11 La
tradición y leyes judías, además de las normas romanas, dictaban que en el
templo de Jerusalén podían atesorarse exclusivamente didracmas y tetradracmas
de Tiro como pago del tributo anual. El Sanedrín habría pagado a Judas en las
monedas que formaban parte del tesoro del templo. Las monedas validadas por el
templo eran las acuñadas en Tiro.12

Al poco tiempo, Judas se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a
los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas estos, las arrojó en
el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación,
se suicidó ahorcándose (Mateo 27:5) en un árbol (abril de 29–33). Según otra
versión, Judas compró un campo con el dinero que obtuvo gracias a su traición,
pero «cayendo de cabeza, se reventó por en medio, y todas sus entrañas se
derramaron» (Hechos 1:18), por lo que «aquel campo fue llamado en su
lengua Aceldama, que quiere decir «Campo de Sangre» (Hechos 1:19).

Evangelios apócrifos
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Algunas versiones alternativas de las narraciones de hechos y dichos de Jesús no
fueron aceptadas por las primeras iglesias cristianas o no se difundieron entre
ellas. Del mismo modo, surgió la necesidad de completar, explicar o interpretar los
relatos evangélicos recibidos. Estos textos son llamados evangelios apócrifos,
palabra que en un principio indicaba su carácter secreto y luego tomó su
connotación actual de falsedad. Si bien el contenido histórico de los apócrifos es
escaso, los estudios más recientes encuentran en ellos algunos datos importantes
y los valoran como testimonios de las creencias cristianas más antiguas.13

La figura de Judas despertó gran interés entre los redactores de los textos
apócrifos. Por un lado se trataba de mera curiosidad acerca de un personaje
elegido por el propio Jesucristo, convertido en traidor. En otros, en especial los
grupos que reivindicaban un cristianismo esotérico, como los gnósticos, Judas era
portador de un significado oculto que iba más allá de sus actos. Los cainitas, por
ejemplo, cuyos textos no han llegado hasta nosotros, creían que Judas era un
instrumento de la Sabiduría Divina, y su traición, una victoria sobre el mundo de la
materia.

Evangelio de Judas
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Artículo principal: Evangelio de Judas
Es posible que uno de los textos fundamentales de los mencionados cainitas fuera
el Evangelio de Judas. Hasta el siglo XX, este texto era conocido por alusiones de
los Padres de la Iglesia, especialmente de Ireneo de Lyon (finales de siglo II) y
de Epifanio de Salamina (quien lo atribuye expresamente a la secta cainita) los
cuales lo consideran como falso.

El Códice Tchacos
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En la década de 1970, se descubrió un libro en forma de códice de papiro (Codex
Tchacos), cerca de Beni Masar, Egipto y fue vendido en los años 1980 de manera
clandestina. Estaba escrito en copto sahídico y fue datado entre los siglos III y IV
(el radiocarbono dio como fecha, calibrada, el año 280, con un rango de más o
menos 60 años). Se supone que el texto original fue compuesto en griego no
antes del siglo II ni después de 180, cuando es citado por Ireneo, casi con certeza
en un medio gnóstico.14 Por su contenido, lenguaje y estilo, no fue escrito en
Judea, ni por un judío del siglo I.

El libro contiene varios textos, una carta de Pedro a Felipe, presente en


la biblioteca de Nag Hammadi, el Primer Apocalipsis de Santiago, igualmente
conocido por un ejemplar de la misma colección, las primeras páginas de una obra
similar al Alógenes y el Evangelio de Judas (Euangelion Ioudas). El resto del
códice es ilegible por su estado de conservación.15

El denominado Evangelio de Judas no reivindica ser escrito por este apóstol ni


contiene demasiado material narrativo, sino una serie de diálogos entre Jesús y
Judas. En efecto, en la introducción se lee: "Discurso secreto de la declaración
que hizo Jesús a Judas Iscariote durante ocho días, tres días antes de celebrar la
Pascua".16 El texto consta de 19 capítulos, los cuales afirman que, de todos los
discípulos, Judas es el único que entiende con precisión las palabras de su
maestro. En otras palabras, al traicionar a Jesús, Judas hizo que fuera arrestado y
crucificado, que era precisamente el propósito de Dios.17

La obra, consiste esencialmente en una breve presentación doctrinal del


gnosticismo: a semejanza de otros textos se menciona que Dios, el Padre, habita
en un reino de luz fuera del mundo material. Al principio de los tiempos, Dios creó
un grupo de ángeles y dioses inferiores, para gobernar el Caos. Uno de ellos, el
Demiurgo, aquí llamado Saklas, crea un cuerpo físico para Adamas, el primer
hombre Adán. Alejada de sus orígenes divinos, la Humanidad cree que el universo
físico imperfecto es la totalidad de la creación, perdiendo su conocimiento de Dios
y el reino imperecedero. Jesús fue enviado como el Hijo del Dios verdadero con la
misión de mostrar el camino interior de la Salvación. El texto hace énfasis en el
rechazo a los sacrificios la eucaristía y el martirio.18

Sin embargo, once de los discípulos no entienden las enseñanzas de Jesús, pues
están obsesionados con el mundo físico. Siguen practicando el sacrificio de
animales, lo que agradaba a los dioses inferiores pero los alejaba del Dios
verdadero. La ceremonia de la eucaristía, comer el cuerpo y beber la sangre de
Cristo, es condenada expresamente. Al mismo tiempo se rechaza como falsa la
enseñanza de que los martirizados en el nombre de Cristo serán resucitados.

En contraste, Jesús le enseña a Judas el verdadero significado de su misión. La


Humanidad, declara, se divide en dos razas; quienes están dotados del alma
inmortal pueden llegar a conocer al Dios de la Luz y entrar en el reino
imperecedero cuando mueran, aquellos que pertenecen al mundo material morirán
tanto física como espiritualmente.

Hay una frase clave sobre el final del manuscrito, la única alusión al hecho por el
cual la tradición cristiana ha condenado a Judas. En ese párrafo Jesús declara:
«Pero en cuanto a ti (es decir, Judas), tú harás más que todos ellos, pues
ofrecerás en sacrificio al hombre que me sirve de envoltura carnal»19
Incidentalmente, esta misma frase es citada por Ireneo de Lyon atribuyéndola al
Evangelio de Judas, lo que permite su identificación.

Interpretación
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El fragmento conocido como Evangelio de Judas fue editado en 2006 por un grupo
de expertos con el auspicio de la National Geographic. Según la hipótesis
planteada por este equipo editorial, y ampliamente difundida por los medios, el
texto presenta una interpretación alternativa de la traición a Jesús por parte de
Judas, uno de sus apóstoles. En efecto, al entregar a Jesús, lo que se relata en
los párrafos finales, Judas habría sido el único de sus discípulos que realmente
entendió el mensaje que Jesús quería transmitir; él debía morir por la redención
del mundo. En palabras de Bart Ehrman: «El acto de "traición" de Judas es de
hecho su fiel obediencia a la voluntad de Jesús»20

Sin embargo, la tesis del equipo editorial Nathio reivindica a Judas y quienes
afirman que, en realidad, lo considera de manera más desfavorable que al resto
de los Apóstoles.1821

Un congreso internacional en la Universidad Rice de Houston en el año 2008, en


el cual participaron algunos miembros del equipo editorial de National
Geographic llegó a la conclusiòn de que el texto del Evangelio no presenta la
figura de Judas de manera positiva.22 Al contrario, es un ser que es regido por el
destino y las estrellas, se lo llama el "decimotercer daimon" (demonio o ser
sobrenatural), «quien gobernará sobre aquellos que lo maldicen».23 Judas, a pesar
de recibir instrucciones personales de Jesús, sigue siendo un hombre material,
cuya ceguera lo empujará a un acto peor que el de los Once: sacrificar la envoltura
carnal de su maestro. National Geographic así como la difusión mediática, han
remarcado que Jesús dice de Judas que "superará a otros". Quienes sostienen la
interpretación opuesta, negativa, indican que el contexto inmediato es que
aquellos a quienes Judas superará son quienes ofrecen sacrificios en su nombre
al dios Saklas, es decir al Demiurgo. Judas no es reivindicado, sino condenado por
saber lo que estaba haciendo.2425

Evangelio de Bernabé
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Artículo principal: Evangelio de Bernabé
El Evangelio de Bernabé es un apócrifo tardío.26 Escrito supuestamente
por Bernabé, compañero de Pablo, pero que aquí es presentado como uno de
los doce apóstoles. Su extensión es similar a los cuatro evangelios
canónicos juntos, y la mayor parte se dedica a un relato del ministerio de Jesús,
gran parte de él de manera armonizada.27

Este Evangelio se conserva en dos versiones, una italiana y otra española,


ninguna se remonta más allá del siglo XIV, dado los notables anacronismos, el
desconocimiento de la historia y la geografía de Galilea y Judea y las citas de
autores posterioes, en especial expresiones propias de Dante Alighieri.28 Algunos
autores, sin embargo, consideran posible que al menos una parte dependa de
fuentes más antiguas.29 Entre los estudiosos musulmanes ha sido citado en apoyo
de la interpretación islámica de Jesús; sin embargo los estudios académicos
indican que la dependencia es inversa; el evangelio de Bernabé utiliza motivos y
creencias musulmanas.30 En 1985, se afirmó que se había encontrado una
copia siríaca de este evangelio cerca de Hakkâri en el este de Turquía,31 sin
embargo, se ha demostrado que este manuscrito en realidad contiene la Biblia
canónica.32 Informes periodísticos, publicados en Turquía, afirmaron que en el año
2000 se había encontrado un manuscrito en Chipre, en una redada policial, y que
podría tratarse de un ejemplar del Evangelio de Bernabé.33 En febrero de 2012,
el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía confirmó que el manuscrito se
encontraba en el Museo Etnográfico de Ankara y que constaba de 52 páginas en
escritura aramea. Las fotografías publicadas muestran una portada, en la que se
puede leer una inscripción reciente en neoarameo que dice: "En el nombre de
nuestro Señor, este libro está escrito en las manos de los monjes del alto
monasterio en Nínive, en el año 1500 de nuestro Señor ", confirmando la datación
tardía de la obra.3334

Según este texto, fue Judas, no Jesús, quien fue crucificado.35 Esta obra afirma
que la apariencia de Judas se transformó a la de Jesús, cuando el primero, por
traición, condujo a los soldados para arrestar a su Maestro.3637 Esta transformación
fue completa, de modo que los discípulos y hasta María, la Madre de
Jesús, creyeron que cucificaban al verdadero Jesús, éste, sin embargo, había sido
arrebatado hacia el Cielo.38 El evangelio continúa contando que, tres días después
del entierro, el cuerpo de Judas fue robado de su tumba y se difundió el rumor de
que Jesús había resucitado de entre los muertos.39 Al oír esto en el Tercer Cielo,
Jesús pidió a Dios que lo enviara de regreso a la tierra. Así sucedió y se mostró
ante su madre y sus discípulos, a quienes les reveló lo sucedido.40 Luego regresó
a los cielos, desde donde regresará al final de los tiempos como un rey justo.41

Evangelio árabe de la Infancia


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Los evangelios de la Infancia son una clase especial de textos que se concentran
en narrar los hechos de la vida de Jesús durante los años anteriores a su
ministerio público. Uno de los más conocidos es Evangelio de la lnfancia de
Tomás. La versión árabe (originalmente procedente de Siria) de esta historia pone
en escena a Judas como un niño poseído por el demonio, el cual mordía a
quienes estaban cerca.42 En una ocasión, sin embargo, mordíó a Jesús, también
un niño, y de inmediato Judas quedó exorcizado. El relato puntualiza que la
mordida fue en el mismo lugar que sería perforado por la lanza durante
la Crucifixión.4344

En el islam
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En el Corán, Dios no deja que Jesús, uno de sus grandes profetas sea asesinado,
en lugar de ello, fue crucificado alguien que tomó la identidad de Jesús. 45

Y por haber dicho: Nosotros matamos al Ungido, hijo de María, mensajero de Dios. Pero,
aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Y los que discrepan sobre él,
tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, sólo siguen conjeturas.
Pues con toda certeza que no lo mataron.
Corán Sura 4:157
Esta persona, a quien el Corán no nombra, es identificada con Judas Iscariote en
algunas narraciones, sin que haya acuerdo al respecto. En el Tafsīr de Muqātil ibn
Sulaymān, uno de los escritos más tempranos, se narra que Judas fue castigado
con esta sustitución por su traición a Jesús, Ibn Kathir, por su parte, considera que
esta es solamente una de cuatro versiones posibles del relato acerca de la
supuesta muerte de Jesús. Como señala Tabari, existe acuerdo en que alguno
sustituyó a Jesús, pero hay diferencias en quien fue y cómo se produjo este
cambio.46

La animadversión popular e histórica hacia


Judas
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Celebraciones de la fiesta del Judas: En la foto una


reconstrucción teatral del ahorcado de Judas durante la Semana

Santa en Texcoco (México). ‘Queima do Judas’ (Fiesta del


Judas), Academia de Comércio, Juiz de Fora, Brasil, 1909.
Judas ha pasado a la tradición cristiana posterior como el traidor por antonomasia.
La animadversión popular hacia el personaje se expresa fielmente en la quema,
apedreamiento o linchamiento ritual de numerosos muñecos
llamados Judas en Carnaval, Semana Santa u otras fiestas populares (como
el Día del Judas celebrado en Robledo de Chavela, o El Judas de Samaniego,
ambas en España, o las Festividades de los Judíos en Purísima del Rincón,
en México). Esta animadversión hacia Judas, y también hacia los sacerdotes
judíos que contrataron sus servicios, fue desviada para que contribuyera
al antisemitismo, facilitando la formación de un estereotipo negativo sobre el
pueblo judío.[cita requerida] A ello ayudó que Judas proviniera de Judea, región
netamente judía, de esta forma Judas=Judea=Judío; término que deriva del
nombre del reino de Judá (del hebreo ‫ְי הּוָד ה‬, Yehudá, hijo de Jacob). La
generalización tuvo éxito porque Judas era el único judío entre los apóstoles, el
resto que no traicionaron a Jesús eran galileos (de Galilea), aunque huelga decir
que el mismo Jesús era judío (Nacido en Belén, Judea).

Ejemplo de esta antigua animadversión popular se observa en


una leyenda medieval, recogida por Jacobo de la Vorágine en su Leyenda
dorada (capítulo XLV: San Matías Apóstol)47 en la que Judas, antes de traicionar a
Cristo, comete varios pecados horribles (fratricidio, parricidio e incesto), que
recuerdan a los de Edipo. Ciborea, madre de Judas, soñó que el hijo que iba a
tener sería una amenaza para su propio padre, para Dios y para su pueblo. Por
esa razón, lo abandonó nada más nacer en una cesta, que arrojó al mar. La cesta
fue a parar a la isla de Iscariote, y la reina del lugar, que no tenía hijos, adoptó al
niño. Sin embargo, poco después quedó embarazada y dio a luz a un hijo. Judas
creció junto a este niño, su hermanastro, una criatura bondadosa a la que
maltrataba continuamente. Finalmente, lo mató y huyó a Jerusalén, donde entró al
servicio del gobernador de su patria (Pilatos) y, a petición de este, entró a robar
manzanas en el jardín de su padre. Sorprendido in fraganti, mató al padre.
Después, se casó con la viuda de este, es decir, con su propia madre. Tras
averiguar su verdadera identidad, trató de expiar su culpa convirtiéndose en uno
de los apóstoles de Cristo —pero, lejos de redimirse, acabó traicionando a su
maestro—.48

Véase también: Fiesta del Judas

Reivindicación de Judas
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En los siglos XIX y XX, algunos autores ensayaron, como ejercicio de ingenio, por
motivos filosóficos-ideológicos o por convicción sincera, la posible reivindicación
del personaje. Así, Ferdinando Petruccelli della Gattina, en el controvertido Las
Memorias de Judas (1867), describe el apóstol como un revolucionario y líder de
la revuelta judía contra el imperio de los romanos. En el año 1944 Jorge Luis
Borges publica el cuento Tres versiones de Judas, en el que presenta a
un teólogo mostrando tres interpretaciones de Judas diferentes a la convencional,
para quedar convencido al final de su última teoría: Dios no encarnó en Cristo,
sino en Judas. Posteriormente Juan Bosch, en su libro de 1955 Judas Iscariote el
calumniado, revisa la tradición evangélica sobre el personaje, presentándolo como
víctima de una interpretación errónea de los hechos. El cine también ha mostrado
facetas diferentes de Judas; por ejemplo, la película de Martin Scorsese La última
tentación de Cristo, basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis.

En el año 2006, esta lectura positiva de Judas cobra nuevos bríos con la
publicación en abril de la traducción del Evangelio de Judas, un texto gnóstico que
data posiblemente del siglo II. Según este texto, el propio Jesucristo pidió a Judas
que lo traicionara y Judas cumplió la orden como supremo acto de obediencia.
Para los gnósticos esto representaba un acto sagrado, ya que ayudaba a liberar
del cuerpo el Espíritu Santo de Jesucristo.
En el año 2007 el autor C. K. Stead siguiendo el Evangelio de Judas publica My
Name Was Judas (Mi nombre fue Judas), una novela en la que Judas,
octogenario, narra su amistad con Jesús desde su infancia (época en la que
compartían el mismo maestro) hasta la muerte de su maestro.

Muerte de Judas
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Suicidio de Judas por ahorcamiento, según Mateo 27, 5.


Aceldama el «campo de sangre», lugar donde Judas se cayó de cabeza y se partió por la
mitad, según Hechos 1, 17-18.
Existe una controversia acerca de la muerte de Judas, ya que el Evangelio de
Mateo sólo dice que ...fue y se ahorcó (Mateo 27:5), mientras en el libro de
los Hechos de los Apóstoles dice: el cual era contado con nosotros, y tenía suerte
en este ministerio. Éste, pues, adquirió un campo del salario de su iniquidad, y
cayendo de cabeza, reventó por medio, y todas sus entrañas se
derramaron (Hechos 1:17-18). Para conciliar ambos textos, se ha sugerido que
cuando Judas se colgó, la cuerda se rompió, de modo que su cuerpo cayó y se
reventó al golpear el suelo. Sin embargo, para que esto pudiera ser posible Judas
tendría que haberse “ahorcado por los pies”. Por otro lado en la Biblia nada hace
pensar que así hubieran sucedido las cosas. Esta inferencia no soluciona el
problema de la incoherencia. La solución para este conflicto está en dónde
tomaron sus relatos Mateo y Lucas. Mateo (que escribió para un público judío) se
inspiró en la muerte de Ajitofel (2 Samuel 17,23), mientras que Lucas que escribía
para un público de origen pagano (griego) se inspiró en el libro deuterocanónico
de Sabiduría (Sabiduría 4,19).49 Se dice que Judas compró el campo porque los
sacerdotes lo compraron con el dinero que pagaron a Judas por su traición y que
este, más tarde, les devolvió (Mateo 27:3-10), de manera que era, en cierto modo,
una adquisición del propio Judas. Al campo se le llamó «Campo de Sangre» por
dos razones, y cada evangelista da una de ellas (Mateo 27:7-8); (Hechos 1:19).

El Corán niega la crucifixión de Jesús de Nazaret (Sura 4:157-158), y el islam


argumenta que Alá no permitiría la indigna muerte de cruz para un profeta tan
estimado como Jesús. Por eso, los musulmanes afirman que los judíos
crucificaron a alguien que se parecía a Jesús, que pudo haber sido Simón de
Cirene o Judas Iscariote.50 La muerte de Judas, un hecho en apariencia único, ha
dado lugar a un gran número de controversias e interpretaciones derivadas en su
mayoría de las diferentes traducciones de los textos que la describen
Judas Iscariote
(Siglo I) Apóstol de Jesús. Como uno más de los apóstoles de Jesús de
Nazaret, Judas siguió a su maestro durante su predicación por Palestina y,
según los Evangelios, fue el traidor que reveló a los miembros del Sanedrín
el lugar donde podían prender a su Maestro sin que sus seguidores
interfiriesen, tal como el propio Jesús había anunciado en la Santa Cena. Él
mismo fue quien dirigió a los guardias que arrestaron a Jesús y les indicó
quién era besándole.

Judas Iscariote en la Santa Cena


(detalle de un cuadro de Carl Bloch)

Por su traición fue recompensado con treinta denarios, pero al poco tiempo
se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes
que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo.
Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó
ahorcándose de un árbol. Por ello, la figura de Judas ha pasado a la
tradición cristiana posterior convertida en la del traidor por antonomasia.

Con el paso de los siglos se añadieron a su historia elementos novelescos.


En la Leyenda áurea, una famosa colección de vidas y leyendas de santos
de mediados del siglo XIII compuesta por Jacobo de Voragine, aparecen,
insertos en la Vida de San Mateo, nuevos datos no contenidos en los
Evangelios sobre la vida de Judas antes de conocer a Jesús. En ellos se basó
un compilador anónimo del siglo XIV para componer una obra
titulada Leggenda di Giuda (Leyenda de Judas), que fue conocida en toda
Europa aunque sin alcanzar gran popularidad, quizás por la persistente
conciencia de su origen literario.
Probablemente a causa de la instintiva tendencia a la concentración de las
culpas en tipos representativos, la historia de Judas acabó tomando motivos
del antiguo mito griego de Edipo: en la Leggenda di Giuda se cuenta que los
padres de Judas, Rubén y Ciborea, decidieron abandonar a las olas del mar
a su hijo recién nacido porque en sueños habían sido advertidos de que
causaría la ruina de su pueblo. Pero el niño no pereció ahogado, sino fue a
parar a la isla Iscariote, de donde viene el nombre de Judas Iscariote.
Educado por la reina del lugar, fue creciendo hasta que mató al hijo de su
bienhechora, tras lo cual huyó a Jerusalén, donde entró al servicio de Poncio
Pilato.
Un día Pilato le ordenó que le trajese unas frutas; para obtenerlas, Judas
mató al dueño del huerto, que no era otro que su padre, Rubén. Pilatos lo
nombró heredero del muerto y lo casó con su viuda. Cuando Judas
descubrió el parricidio y el incesto con el que se había manchado, se hizo
discípulo de Jesucristo para redimirse; pero pronto se dedicó a robar el
dinero que el Maestro le confiaba y finalmente, por codicia, lo traicionó. Al
arrepentirse de ello se ahorcó, y su cuerpo reventó esparciendo por el suelo
sus entrañas a fin de que el espíritu malvado no saliese por la boca que
había besado a Cristo.
Pedro fue el «jefe» de los Apóstoles y el primer Papa, Juan fue
el discípulo a quien Jesús amaba. Mateo el recaudador de
impuestos y Tomás el incrédulo. Entre los doce Apóstoles de
Jesús había diferentes carismas y características distintivas
que aún hoy recordamos. Uno sobre todo se destacó por quizás
el evento más dramático y oscuro del Evangelio: Judas
Iscariote, el Apóstol que traicionó a Jesús.

Los orígenes de Judas Iscariote


A menudo, los nombres de los personajes del Evangelio,
incluidos los Apóstoles, van acompañados de atributos que dan
información sobre su origen – a Jesús se le suele llamar
Nazareno – o para subrayar una característica que identifica a
la persona – como Simón el Zelote. El atributo Iscariote, que
acompaña al nombre de Judas, se usa para distinguirlo de Judas
Tadeo, otro miembro de los Doce. La palabra Iscariote fue
estudiada por filólogos y la mayoría piensa que
significa «Hombre de Queriot»: nos da información sobre los
orígenes del personaje de Judas. Queriot, o Keriot, de hecho,
era un pueblo en el sur de Judea. Curiosamente, si la hipótesis
es correcta, Judas sería el único Apóstol que no provendría de
Galilea, una zona más sencilla y menos avanzada que Judea.

Otra posible interpretación de la palabra Iscariote es que es un


derivado del término griego sikarios, es decir asesino, que se
usaba genéricamente en tiempos de Jesús para indicar a
quienes se oponían a la dominación romana con la guerrilla.

El papel de Judas entre los Apóstoles


En el grupo de los Apóstoles, Judas tenía el papel de tesorero,
es decir, administrador del dinero del grupo. En el Evangelio de
Juan se subraya cómo Judas se aprovechaba del encargo,
robando del fondo común. En particular, su apego al dinero se
destaca en el episodio de la mujer que rompe el frasco de
aceite de nardo, de gran valor, para ungir a Jesús. Judas se
enoja diciendo que se podía vender el aceite para sacar dinero
para los pobres, pero el evangelista precisa que a Judas no le
importaban los pobres sino el dinero del fondo común.

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El papel de Judas volvió a ser objeto de estudio en 1978, con el


descubrimiento de un papiro copto, escrito en un contexto
gnóstico, llamado «Evangelio de Judas», en el que se esboza
una interpretación muy diferente del personaje de Judas. Según
el papiro, Judas no traicionó a Jesús, sino que hizo la voluntad
de Dios: Jesús le habría revelado algunos secretos y Judas
habría contribuido al arresto de Jesús para permitir que Cristo
llevara a cabo el plan reservado. Sin embargo, esta
interpretación no está respaldada por otras pruebas.

Después de la Resurrección, para preservar el número de


Apóstoles elegidos por Jesús, se identificó un sustituto de
Judas: San Matías, quien fue elegido entre los discípulos más
cercanos a Jesús para evangelizar junto al grupo de Apóstoles.
La traición de Judas a cambio de 30
denarios
A lo largo de los siglos la figura de Judas se ha convertido
en símbolo de traidores y ladrones. Dante Alighieri, en la
Divina Comedia, encuentra a Judas en lo más bajo del Infierno,
reservado a los traidores. La traición de Judas a cambio de 30
denarios es precisamente el símbolo opuesto al de la Cruz: el
amor de Jesús no tiene medida, es un sacrificio por los demás,
mientras que el gesto de Judas es maligno y materialista.

Los Evangelios cuentan cómo Judas se pone de acuerdo con


los sumos sacerdotes para entregarles a Jesús a cambio de 30
monedas de plata. Haciendo una comparación con las
monedas modernas, podríamos decir que las 30 monedas
corresponden a unos 3000 dólares contemporáneos. Esta fue la
recompensa que movió Judas en su traición, de la cual se
arrepintió, devolviendo el dinero y quitándose la vida, tal como
se narra en el Evangelio de Mateo y los Hechos de los
Apóstoles.

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«Uno de ustedes me traicionará»:


Última Cena
La traición tuvo lugar la noche de la Última Cena. Justo
durante la Última Cena, Jesús dice que será traicionado por uno
de ellos, causando consternación y dolor en los Apóstoles. Jesús
se dirige directamente a Judas diciéndole «Lo que vas a hacer,
hazlo cuanto antes». Judas se va del grupo, mientras que los
demás Apóstoles no entienden la frase de Jesús, pensando que
se trata de un encargo de tesorero.

En muchas de las representaciones de la Última Cena se


puede reconocer al personaje de Judas porque se le representa
con una bolsa de monedas en la mano. En algunos casos está
sin aureola o se encuentra en un extremo de la mesa, como
para marcar su distancia interior del grupo de los Apóstoles.

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El beso de Judas
El evento culminante de la traición de Judas es el beso,
utilizado por Judas para indicar a los sumos sacerdotes a Jesús
en Getsemaní. Judas utiliza este signo de afecto de
manera falsa y contradictoria: lo que debería expresar amor –
el beso – se convierte en cambio en un instrumento del mal.

La historia de la traición de Judas, como muchos de los


episodios del Evangelio, se han convertido en parte de la
tradición popular y del sentir común. Todavía hoy se utiliza la
expresión «ser un Judas» para señalar a alguien como traidor
o ladrón, las dos características emblemáticas del personaje.

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